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La energía en Latinoamérica

The Oil Crash - 23 Juliol, 2015 - 09:49
Queridos lectores,
Erasmo Calzadilla y Demián Morassi han preparado este post sobre la energía en Latinoamérica que estoy seguro que va a ser del máximo interés, especialmente para nuestros lectores del otro lado del Atlántico.
Salu2,AMT




A ella le gusta la gasolina.Reseña de las estadísticas energéticas para Latinoamérica. En los últimos diez años los cantantes de reggaetón cambiaron la idea que se tenía de la música latinoamericana. En sus videoclips abunda la adrenalina, el voltaje, la calentadera, la velocidad, las motos de alto cubicaje, los automóviles deportivos, los yates lujosos y los jóvenes hiper-sexuados. Un tema de Daddy Yankee da la clave para comprender lo que subyace: estamos enganchados con los combustibles fósiles.Hace unas semanas British Petroleum, publicó su informe anual [1] y sí, tenía razón el reggaetonero: Somos adictos al petróleo; que constituye casi el 50% de nuestra dieta energética y cada año consumimos más.
La adicción al crudo es peligrosa, porque es muy alta y el declive de la producción de oro negro está al doblar de la esquina. Si el consumo y la producción de este combustible continúan al ritmo de los últimos años, en menos de un quinquenio nuestros pozos serán incapaces de satisfacer la creciente sed. La abstinencia de petróleo tiene un rostro feo; que lo cuenten Grecia, Siria y Yemen. El panorama es más grave de lo que parece puesto que buena parte de las reservas están ya vendidas a grandes y poderosos consumidores de otras regiones del mundo.La larga temporada de altos precios no fue suficiente estímulo para acelerar el bombeo de crudo más allá de cierto límite. El precio y la producción se comportaron de manera inelástica confirmando la tesis de que, más que económico, se trata de un asunto geológico, y con la geología es un poco más difícil inflar los números.El deterioro de la industria petrolera en Latinoamérica es apreciable en lo concerniente a la refinería. Tanto la capacidad como el flujo de refinería cayeron escalonadamente durante la década; recuperarlas resultará difícil para una región del mundo cuya economía desacelera desde hace varios años.Esto se traduce en dependencia: En 2004 éramos exportadores netos de derivados del petróleo (0,6 millones de barriles diarios). Bastó una década para convertirnos en importadores netos de aproximadamente 1,6 millones de barriles diarios.La producción de petróleo, combustible clave para el desarrollo económico, está mal repartida a lo largo del continente, unos extraen mucho y otros nada.Los productores, como era de esperar, consumen significativamente más que el resto.Si esta desigualdad continúa, en el futuro se abrirá aún más la brecha entre unos y otros..Fuentes de energía renovable y otrasLas renovables (en este apartado BP incluye eólica, solar, biomasa y geotérmica) crecieron exponencialmente durante los últimos años. Aun así, a la altura de 2014 su aporte al mix energético total es todavía despreciable (2,8 %). No está de más recordar que las renovables sólo producen electricidad, que constituye una parte no mayoritaria de las necesidades energéticas de un país.Los biocombustibles también crecieron a buen ritmo en los últimos diez años, a costa de áreas naturales de altísimo valor ecológico (entre otros valores) y arrebatando terreno al cultivo de alimentos. Detrás de tantos destrozos uno esperaría encontrar una fuente de altísimo e insustituible aporte energético, pero no, los biocombustibles han reportado un bajísimo rendimiento (Brasil, el productor con más historia, consigue entre 2,5 y 9 litros de output por cada litro que invierte [2]) y un ridículo aporte al consumo total (2%).Muchos se preguntan si los biocombustibles, las renovables u otras podrán compensar el declive de las fósiles en la región latinoamericana.A continuación graficamos el consumo y la producción energética correspondiente a todas las fuentes. Y trazamos las líneas de tendencia suponiendo un comportamiento lineal.El gráfico está diseñado asumiendo que la tendencia actual va a continuar, cosa muy poco probable. Poco probable porque la caída del petróleo arrastrará a las otras fuentes de energía; pero además los biocombustibles, la energía hidráulica y la nuclear se verán frenados a corto plazo por límites físicos del sistema.Aún asumiendo que estas “desgracias” no sucedieran, en muy poco tiempo el consumo de energía superará la producción. O para ser más exactos, el consumo tenderá a ajustarse a la producción declinante y arrastrará consigo a la economía.El análisis poblacional saca a la luz otro agravante. Pese a la pobreza crónica, o tal vez por ella, la población latinoamericana crece a un ritmo más acelerado que la producción de energía. La producción de energía per cápita llegó a su cenit y declina desde 2006. El consumo por habitante parece haber llegado a una meseta; su caída tendrá un alto impacto social.ConclusiónA pesar de haber sido bien dotados por la naturaleza, el panorama energético de la región luce complicado. Si el rumbo de las cosas no cambia (sólo un milagro podría) crisis económicas y políticas romperán la precaria armonía que logró el continente en estos años.Necesitamos mirar cara a cara al problema y dejar de fantasear con soluciones mágicas.  Ni la lucha contra la corrupción o el narcotráfico, ni las renovables, ni el fracking, ni gobiernos progresistas podrán evitar lo inevitable.Pero no todas son malas noticias. El reggaetón de alto voltaje y la cultura consumista que le acompaña correrá la misma suerte que la gasolina. Y mañana o pasado los sobrevivientes podrán intentar otra vez un mundo que “baile y cante” a un ritmo más humano.NotasEl informe de BP separa a Centro y Sudamérica (incluyendo a Puerto Rico) de Norteamérica, donde se encuentra México; en nuestro trabajo incluimos a los primeros y al último dentro de Latinoamérica, aunque cultural y lingüísticamente no es exacto.Para aportar, cuestionar o sacarse dudas remitirse al Foro Crashoil
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Frente al saqueo

The Oil Crash - 15 Juliol, 2015 - 20:53


Queridos lectores,

Hace no tantos siglos como nos gustaría, en esa época en la cual las naciones europeas estaban aún forjándose, cada vez que las arcas de sus amos se vaciaban los ejércitos de conquista de estas naciones solían financiarse mediante el saqueo y el pillaje de las poblaciones donde guerreaban. A veces, la perspectiva de conseguir un buen botín hacía que los asaltantes mantuvieran largos asedios de las amuralladas ciudades, que acababan por caer más por razón del hambre que por las escaramuzas militares. En algunas ocasiones, los defensores se resistían a su destino final y, quizá movidos por la desesperación, lanzaban un osado ataque a los sitiadores con la esperanza de romper el asedio; en los muchos casos en que esta medida precipitaba la caída de la ciudad, el saqueo se volvía más despiadado, con un peaje de víctimas indefensas superior al que los asaltantes se habrían cobrado si el arrojo de los asediados no les hubiera enardecido y el rencor por las propias bajas sufridas no los hubiera cegado de furia. Así los pueblos frecuentemente asediados aprendían una dura lección: por mal que causase el pillaje final, a veces era muy inferior al que sobrevenía si te resistías.

Estos días pasados me han venido a la cabeza estas imágenes de asedios medievales (y no tanto) al leer tantas noticias sobre lo que está pasando en Grecia y ver cómo evoluciona la situación de este país aún europeo y reputado como la cuna de la democracia.

Asumo que están Vds. al tanto de las principales noticias, así que me permitirán que haga un resumen de los hechos con un enfoque un tanto diferente al que han oído en los noticieros de estos días.

Como comentábamos en un reciente post, la ratio de endeudamiento público al PIB de Grecia ha crecido a buen ritmo durante los últimos años, hasta llegar a ser el 177% del PIB de ese país. Y eso ha pasado a pesar de que los sucesivos gobiernos de ese país (incluyendo el tecnocrático que se impuso en 2011 con un golpe de Estado blando) han aplicado a rajatabla el recetario que le ha ido marcando el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea (a veces travestida de "EuroGrupo" o grupo de ministros de finanzas de la UE). Estos tres organismos se han constituido en una especie de organismo tripartito, denominado en la prensa "la troika", que esencialmente está representando los intereses económicos de los grandes poderes económicos que tienen la mayoría de la deuda griega (y de otros países). En vez de representar los intereses de una mayoría de ciudadanos, esta troika está representando a los intereses privados de una minoría, eso sí, muy poderosa.

El caso es que los griegos, cansados de tantos recortes y tantas medidas de austeridad (como también lo están tantos ciudadanos europeos, de Londres a Berlín, de París a Dublín, de Madrid a Lisboa, y de Roma a Bruselas), decidieron confiar en un nuevo partido, Syriza, calificado habitualmente al menos en los medios españoles de "izquierda radical" (aunque si uno mira su programa parece más bien socialdemocracia bastante clásica pero, eso sí, democrática, que parece que es eso lo que ya no se lleva). Y resulta que ese Gobierno nombró como ministro de economía a Yanis Varoufakis, doctor por la universidad de Essex, profesor de economía en varias universidades del Reino Unido, Australia y últimamente de Atenas, y por encima de todo un autor reputado por su condena del ultraliberalismo económico que asfixia el mundo. Así que cuando este profesor asumió el cargo pensó que se podía convencer a la troika con argumentos lógicos y razonados de que las medidas que estaban imponiendo a los griegos eran un suicidio económico y que llevarían a una situación de endeudamiento insostenible; y que por el contrario otra política haría viable la economía griega y el pago razonable de la deuda. Tras muchos encontronazos con los responsables de la troika llegó el momento de renegociar un paquete de deuda que Grecia tenía contraída con el FMI y que vencía el 30 de Junio de 2015. 

Renegociar, según la troika, consistía en pedir un nuevo crédito (con su plazo de vencimiento y sus intereses) para poder pagar la deuda que vencía. Pero, como cualquier hijo de vecino puede darse cuenta, financiar deuda vencida con más deuda es la receta segura hacia el desastre, pues los intereses hacen crecer la cantidad adeudada a un ritmo exponencial. Pues no se engañen: si la deuda supone ahora el 177% del PIB de Grecia no es porque los griegos sean unos manirrotos o unos vagos. Los ejemplos concretos de abusos y despilfarro cometidos por administraciones griegas, que por lo demás podrían encontrarse por toda la geografía europea si se toman la molestia de buscarlos, se convierten en los medios de comunicación en categorías universales, como si esos excesos explicasen todo el drama griego; pero no es verdad. Lo que verdaderamente ha llevado la deuda pública griega a la estratosfera (y también lo que la hace crecer enormemente en los demás países europeos) son dos factores: por un lado, el absurdo de financiar deuda con más deuda, y por el otro, la transferencia de deuda privada de los bancos hacia el sector público mediante el truco aberrante de pedir prestado a bajo interés al BCE para después prestarlo al estado griego a un interés mayor.

El gran pecado de Varoufakis fue creer que, porque tenía la razón de su lado, podría argumentar con un discurso construido a fuerza de datos y hechos y mostrando un plan alternativo y viable que llevaría a Grecia a un futuro mucho mejor de lo que le proponía la troika. Lo que se encontró delante fue un ejército de matones disfrazados de ministros y altos funcionarios que hacían el trabajo sucio a ciertos intereses que en realidad no son los de ninguna nación, sino los del gran capital. Como él mismo contaba en una reciente entrevista, daba igual lo que dijera y que hasta sus interlocutores reconocieran que Varoufakis tenía razón: iban a machacarle. Con la opinión pública europea en contra, retratados por los medios occidentales como poco menos que una pandilla de descerebrados radicales incapaces de comprender la inexorable y evidente lógica del ultraliberalismo, el Gobierno de Alexis Tsipras convocó de urgencia un referéndum para consultar al pueblo griego para saber si aceptaba las condiciones del acuerdo de "rescate" ofrecido por la troika; y a pesar de que los medios occidentales anunciaban una y otra vez que el referéndum sería reñido la realidad mostró que casi dos tercios de los griegos rechazaban las condiciones que se les quería imponer. 

Al convocar el referéndum el Gobierno de Syriza había cruzado un punto de no retorno para la troika. Al apelar a la voluntad del legítimo poseedor de la soberanía griega para que decidiese sobre un asunto de tanta enjundia para su futuro, Tsipras dejaba claro que la troika era un organismo no sólo no democrático, sino contrario a la democracia. El daño a la imagen del FMI, el BCE y la CE ha sido grande, pues, a pesar de toda la cantidad de ruido mediático volcado para intentar confundir a los pueblos soberanos del resto de naciones europeas, no son pocos ya los ciudadanos europeos que están convencidos de que la troika es solamente una pandilla de extorsionadores a sueldo. Así que la canciller alemana dejó claro que no quería ningún trato con Grecia hasta que se supiese el resultado del referéndum, con la esperanza de que éste fuera desfavorable a Tsipras y así se viese obligado a dimitir y convocar elecciones. No tuvo suerte, pero para la troika el objetivo prioritario fue, desde ese momento, derribar al gobierno griego. Y el proceso ha sido implacable: primero consiguieron forzar la dimisión de Varoufakis y después endurecieron aún más el paquete de medidas que exigen a Grecia. ¿Qué lógica tiene que, después de recibir un mandato popular tan claro (que no sólo obliga al Gobierno Griego sino a la Comisión Europea, pues Grecia es parte de la UE) la troika decida que tal mandato puede ser avasallado y, a modo de escarmiento, decide incrementar el pillaje? El caso es que, con la probable complicidad del Banco de Grecia (no olvidemos que las personas en el gobierno de estas instituciones centrales suelen pertenecer al mismo grupo de intereses), consiguieron asustar lo suficiente a Tsipras para que sucesivamente echase a Varoufakis y después aceptase un paquete de medidas peor que el que su pueblo rechazó no hace ni dos semanas. En este mismo momento el Parlamento griego vota en una tempestuosa sesión la implementación de tales medidas, que serán aprobadas con el apoyo de la oposición y de la mitad de Syriza que aún es leal a Tsipras, mientras su Gobierno salta por los aires, las protestas se multiplican en la calle y el país se ve abocado a unas nuevas elecciones en unos pocos meses; elecciones en las que su partido será enterrado junto con las ilusiones que se albergaron durante estos pocos meses.

¿Qué ha pasado aquí? ¿Cómo puede ser que se hayan torcido tanto las cosas? ¿Cómo puede haber fracasado en un lapso tan breve el único Gobierno que se ha atrevido a plantar cara a los matones financieros?

La clave de todo está en la orientación que Syriza le ha dado y le da a esta crisis. La lectura que hace Syriza, al igual que la que están haciendo otros movimientos políticos surgidos de la protesta popular como el español Podemos y el italiano Movimiento 5 estrellas, es que esta crisis es una estafa del gran capital y que podemos salir de ella con un plan sensato para reactivar la economía y con una mejor distribución de la riqueza; y que de hecho aceptar ese plan también sería del interés del gran capital, porque garantiza un retorno viable de la deuda (en un plazo más extendido, eso sí). Esta lectura de la situación, como ahora explicaré, es profundamente errónea y por eso el resultado más probable para los partidos que la sustentan es el fracaso más estruendoso y la condena a desaparecer rápidamente por ese desagüe de la Historia por donde fluyen las grandes desilusiones.

Fíjense que una de las raíces de la actual crisis griega está en la imposibilidad, debido a la normativa que lo regula, de que el BCE pueda financiar directamente a los países de la zona euro. Según los mil y uno analistas económicos que menudean en nuestras teles, es "evidente" que tal posibilidad debe estar prohibida porque si no los Estados abusarían de la "barra libre" que les daría el BCE. Sin embargo, tal argumento es obviamente espurio, desde el momento en que los bancos privados usan esa facilidad de crédito a buen interés para en cuestión de segundos prestar ese mismo dinero a los Estados a través de la compra de deuda soberana, eso sí, a un mayor interés. Si el BCE fuese un organismo público, no tendría demasiado sentido que favorezca un infundado beneficio privado que se basa en este espurio arbitraje. Y si el BCE fuese un organismo privado, debería ser de su mayor interés ahorrarse los intermediarios y obtener él directamente un mayor beneficio por el dinero que presta. Planteo las dos hipótesis (que el BCE sea un organismo público o un organismo privado) puesto que, como suele pasar con los bancos centrales en Occidente, no está del todo claro qué es; como explica la Wikipedia, se rige por la legislación europea pero tiene capital social y acciones. Esa extraña dicotomía del BCE, análoga en ciertos aspectos a la que tiene el FMI, explica muchas de las cosas que suceden hoy en día, pues mientras que los medios presentan al BCE y al FMI como organismos públicos, en realidad sus medios y fines dejan claro que están al servicio de intereses privados. Sólo desde la perspectiva del interés del gran capital internacional se explica esa extraña normativa del BCE: por medio de la financiación de la deuda pública, el BCE garantiza el negocio de la banca privada, y en caso de emergencia el rescate "invisible" de la misma transfiriendo su deuda privada a deuda pública de países que luego serán acusados de "vagos" e "incumplidores". Un saqueo más perfecto que los de la antigüedad (aunque no menos cruento, puesto que sus víctimas se cuentan por millones).

¿Y por qué el BCE ha pasado de simplemente garantizar un lucrativo negocio a la banca a orquestar un saqueo, que hoy se cobra Grecia, mañana Portugal, Italia y España, y en unos años Francia o Holanda? La razón es, en realidad, bastante simple: porque hemos llegado a un momento histórico del capitalismo, el fin del crecimiento. El crecimiento económico toca a su fin porque, simplemente, la oferta de recursos naturales que ha de impulsar la actividad económica se está estancando, y cuando la oferta caiga así tendrá que hacerlo la demanda y la actividad: es el Peak Everything y su consecuencia, la Gran Escasez. No faltarán los expertos de turno que nos asegurarán que, con el progreso tecnológico y las mejoras en la eficiencia, la demanda material y energética estaría llegando a su máximo sin que eso suponga que la actividad económica tenga que resentirse: es la vieja falacia del pico de demanda. Sin embargo, es difícil argumentar que se esté produciendo una mejora en eficiencia en medio de una crisis económica que no acaba, justamente porque ese (falso) argumento  es que la mejora en eficiencia permite producir más con menos; ¿dónde está, entonces, esa prosperidad sin consumo de recursos? Lo que se ve, por el contrario, es la caída económica acompañada de la caída del consumo de recursos (hecho que se disimula tanto como se puede con otra recurrente falacia, la de la mejora de la intensidad energética, la cual se consigue en los países civilizados externalizando a otros países las actividades más sucias y intensivas en recursos para la producción de bienes que luego son transportados para ser consumidos en Occidente, con un mayor gasto energético implicado). En realidad, que la ligadura entre economía y energía es tan estrecha que cualquier mejora tiene un recorrido limitado es fácil de argumentar científicamente, aunque eso no guste a los economistas.
 
Hace ya cinco años, cuando este blog iniciaba su andadura, apuntaba a una hipótesis que cada día va cobrando más sentido: si el crecimiento se detiene y, peor aún, comienza el decrecimiento forzoso, las inversiones financieras, sin fundamento en el mundo material, simplemente no tienen sentido. Los agentes financieros más poderosos intentarán, por tanto, ir liquidando activos financieros y los irán convirtiendo en activos tangibles, bienes físicos, mientras la situación económica a su alrededor se va progresivamente agravando. Analicen a la luz de esta última reflexión la situación actual de Grecia: en el paquete de medidas que la troika conseguirá imponer en el altar de la inmolación política de Syriza está la obligación de que Grecia ponga activos públicos por valor de 50.000 millones de euros en un fondo que será gestionado por la troika y que servirá como aval en caso de impago. Impago que está asegurado, en realidad. Si estuviéramos en el siglo XIV, los asediados dirían que los asaltantes están penetrando por la brecha de la muralla de Atenas. Pero estamos siete siglos más tarde y los griegos no tienen la suerte de verse con los almogávares.

Los hechos que vemos y estamos viviendo nos indican que, en realidad, el capital es perfectamente consciente de la llegada del fin del crecimiento. Ya no basta con saquear países considerados periféricos por el gran capital, como se hizo en las últimas décadas del siglo XX y principios del XXI (lo que magistralmente retrataba el documental "Memoria del saqueo"). Agotados los objetivos menores, los saqueadores van más hacia el Norte, y eso ya no nos gusta, porque no nos vamos a beneficiar de ello sino que lo vamos a padecer. En cierto modo se podría decir que el capital internacional es plenamente decrecentista, pues entienden el momento que estamos viviendo y propone medidas para él razonables con el fin de adaptarse al decrecimiento inevitable. Adaptarse a su manera, claro está, y con una estación de llegada a la que seguro no queremos ir.

Y ésa es la gran paradoja de nuestro tiempo: posiblemente el gran capital internacional es la única gran institución decrecentista del mundo (como mínimo, la mayor). Como su plan de decrecimiento incluye una activa desinformación (puesto que su plan de liquidación de activos no podría prosperar si todo el mundo comprendiera que el decrecimiento es inevitable), la población está completamente confundida sobre qué es lo que pasa. Y como consecuencia, tampoco los partidos políticos son capaces de tomarle el pulso al momento. 

Desde los partidos de derecha, la comunión con los preceptos del liberalismo económico es tan generalizada que la simple mención a la necesidad de decrecer económicamente o simplemente a ser más sostenible lleva aparejada un aluvión de críticas descarnadas, muchas veces sustentadas argumentalmente por los expertos a sueldo de los intereses del capital. Lo peor es la tergiversación de los argumentos: así, un día sale el consejero de turno diciendo que "el decrecimiento lleva a la destrucción del empleo y a la pobreza", mientras que otro día el ministro nos enseña que los partidos que tibiamente coquetean con el decrecimiento "quieren la redistribución de la miseria", dándole propagandística pero efectivamente la vuelta al cada vez más conocido concepto de "redistribución de la riqueza". Lo más triste del caso es que se necesitan opciones decrecentistas "de derechas"; de hecho, con el tiempo acabarán surgiendo, puesto que el decrecimiento es un hecho físico y por tanto transversal a cualquier ideología. Sin embargo, el baño de propaganda hace que estos partidos aún no recorran el necesario trecho, y por fuerza se irán separando cada vez más de un electorado cada vez más menguado.

En cuanto a los partidos de izquierda, sobre todo los de nuevo cuño, falta aún la voluntad decidida de apostar por el decrecentismo, a pesar de que no pocos decrentistas militan ya en sus filas. Estos partidos intentan aún negociar con el sistema, en el convencimiento de que la única manera de ganar una amplia base electoral es tener un discurso más moderado y convencional. Sin embargo, el ejemplo de Syriza nos demuestra que no se puede negociar con el actual sistema económico y financiero, que la actual manera de funcionar y lo que está pasando no es una casualidad, y que cuanto más tiempo se pierda intentando contemporizar se avanza más en la dirección del fracaso político de estas opciones y en el descrédito generalizado de toda la clase política. Lo cual, por otra parte, conviene al gran capital, ya que el desgobierno político le favorece.

Si de verdad queremos hacer frente al saqueo, si de verdad queremos sobrevivir como sociedad frente al mayor desafío de nuestras vidas, tenemos que estar decididos a plantar cara, con la fuerza de la razón pero también con la de la voluntad, y simplemente decir que no. Que no pagaremos. Que no nos someteremos. Que no nos rendimos. Que no tenemos miedo. Tomar el libro de la Historia y escribir nuestro destino de nuestro puño y letra.


Salu2,
AMT
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Porqué ha bajado el precio del petróleo

The Oil Crash - 10 Juliol, 2015 - 10:06


Queridos lectores,

JotaEle (uno de los dos que escriben en este blog) me ha enviado esta precisa reflexión sobre la actual evolución de los precios del petróleo. Estoy seguro que será de su interés.

Salu2,
AMT



Porqué ha bajado el precio del petróleoVarias son las causas que se le atribuyen al estado actual de bajos precios del petróleo. Bien causas por el lado del consumo como pueda ser el debilitamiento de la economía europea, el crecimiento más débil de China junto a países emergentes, el posible inicio de una recesión mundial. Bien causas por la vía de la producción como puedan ser el aumento de la producción de Irak, el aumento de la producción de EEUU con el fracking. Incluso también se habla del uso del petróleo como arma geopolítica ya que precios bajos del petróleo pueden perjudicar la estabilidad financiera de algunos países productores, o también perjudicar a técnicas de extracción como el fracking y otros petróleos no convencionales.A continuación vamos a tratar de analizar cuál es la causa más importante que actualmente permite mantener los bajos precios del petróleo los cuales van durando ya todo un año. Para ello se va a usar la nueva publicación de BP de su Statistical Review of World Energy del año 2015, la cual contiene los nuevos datos del año 2014, año en el que comenzó la bajada del precio.Grafica 1: Producción y consumo mundial de petróleo. Datos de BP en miles de barriles diarios
La gráfica 1 quitando las inflexiones de los años 1973, 1979 y 2008 correspondientes a las crisis, el resto no revela gran cosa, muestran tanto el consumo como la producción una gran uniformidad. Una variación importante a destacar es que la producción desde el 2004 hasta el 2008 entra en una etapa prácticamente plana, continuando a partir del 2009 nuevamente con su crecimiento estable hasta el final. Otra cosa que se puede observar es que la producción se encuentra por encima del consumo hasta el año 1982, a partir del cual pasa a estar el consumo siempre por encima de la producción. La misma base de datos de BP nos da una explicación de esta característica: “Las diferencias entre estas cifras de consumo mundial y las estadísticas de producción mundial se explican por cambios en las existencias, por el consumo de aditivos no derivados del petróleo y combustibles de sustitución, y por las disparidades inevitables en la definición, medición o conversión de abastecimiento de petróleo y de los datos de la demanda. La producción Incluye el petróleo crudo, el thight oil, las arenas petrolíferas y líquidos de gas natural (el contenido líquido del gas natural en el que este se recupera por separado). Excluye los combustibles líquidos a partir de otras fuentes como la biomasa y los derivados del carbón y el gas natural.  Mientras que el consumo incluye las pérdidas,  todos los demás combustibles fósiles, los biocombustibles y los derivados del carbón y el gas natural.”Parece que la industria petrolera después de las dos crisis del petróleo (1973 y 1979) reacciono con la búsqueda y la introducción de aditivos, combustibles de sustitución y otros petróleos en la producción del petróleo.Para un conocimiento mejor de los tipos de petróleos y combustibles, puede ser útil la explicación del post Guía apresurada para expertos despistados en el apartado “No todo es petróleo, y mucho menos crudo”.Gráfica 2: Producción, consumo y precio del petróleo. Datos de BP en miles de barriles diarios y dólares por barril
La gráfica 2 representa una muestra de la gráfica 1 que contiene solo los 11 años finales. Superpuesta a la producción y al consumo se ve el precio del petróleo en ese mismo periodo. Se puede notar como en la parte que corresponde al aplanamiento de la gráfica de la producción (2004 al 2008), el petróleo subió fuertemente de 40 a más de 100 dólares el barril. Parece que cuando se separan las líneas de consumo y de producción es cuando sube el precio del petróleo. En el final de la gráfica, especialmente en los años 2012 y 2014, se juntan algo las líneas de consumo y producción y es precisamente cuando baja el precio del petróleo.Gráfica 3: Diferencia entre el consumo y la producción. Precio del petróleo superpuesto. Datos de BP en miles de barriles diarios y dólares por barrilLa gráfica 3 muestra claramente como efectivamente cuando aumenta la diferencia (resta) entre el consumo y la producción es cuando sube el precio del petróleo, y cuando baja la diferencia entre el consumo y la producción es cuando baja también el precio del petróleo.El precio responde fielmente a los postulados de la ley de oferta y demanda, cuando la demanda excede a la oferta, aumenta el precio; siendo en este caso la oferta la que se estanca en un principio para volverse a recuperar después. En un principio la diferencia entre el consumo y la producción aumenta, a partir del 2011 empieza a disminuir. ¿A qué pudo ser debida esta disminución entre el consumo y la producción?. Por el lado del consumo si uno observa las gráficas correspondientes al consumo de petróleo tanto a nivel mundial, como OCDE, no OCDE y China no se ven cambios significativos en las trayectorias de las gráficas de consumo que puedan coincidir con el cambio de tendencia.
Por el lado de la producción tampoco se ven cambios significativos en la gráfica a nivel mundial. En la gráfica correspondiente a Arabia Saudí tampoco se ven cambios, se mantiene con una producción con tendencia al ascenso y con un estancamiento de la producción de los últimos cuatro años. La gráfica de la producción de Oriente Medio es muy parecida a la de Arabia Saudí, coincidiendo también con un estancamiento de los últimos cuatro años. Rusia sigue también con su producción estable en forma de campana, la cual parece encontrarse ya cerca del cénit. 
Y así hasta que llegamos a la gráfica de los EEUU, y en este caso sí que vemos que la cosa cambia, y mucho.Gráfica 4: Producción de petróleo de EE.UU. Datos de BP en miles de barriles diarios
Después de 22 años de decrecimiento, la producción de EEUU gracias al thight oil, un petróleo extraído con la técnica del fracking, ha conseguido remontar hasta lograr superar la mayor producción de toda su historia, y esto en solo seis años; consiguiendo además superar en producción a Rusia y Arabia Saudí. Parece claro que la producción del thight oil es la mayor responsable del acercamiento de la línea de la producción hacia la línea del consumo, trayendo consigo la consabida reducción del precio del petróleo. Pero si el consumo sigue subiendo y el thight oil es el que parece que es el que está aguantando el tirón del consumo, entonces  ¿qué está pasando con el resto de la producción?.Para responder a la pregunta vamos a intentar formar una gráfica donde se refleje la producción mundial de petróleo sin el thight oil. Para ello partimos de los datos de la gráfica 4 y a partir del año 2008 continuamos de forma simulada con su, hasta esa fecha, declive progresivo. A los datos reales se le restan los datos del declive con lo cual se obtiene una estimación de los datos correspondientes al thight oil de cada año de la muestra.  Posteriormente estos datos se quitan de la producción mundial y se incluyen en una gráfica semejante a la gráfica 2; quedando como resultado una reveladora e inquietante gráfica.
Gráfica 5: Consumo y Producción mundial de petróleo sin el thight oil. Datos de BP en miles de barriles diarios

La gráfica muestra perfectamente como toda la producción mundial de petróleo convencional y no convencional a partir del 2004 empieza a entrar en una meseta en la que continúa en la actualidad. Solo el petróleo proveniente del fracking es el único capaz de mantener la producción en aumento. Si no fuera por el thight oil la abertura entre la línea del consumo y la de la producción se hubiera cuadruplicado, por lo que el precio del petróleo hubiese estado por los 200$ el barril o más. ¿Durante cuánto tiempo podrá el fracking mantener la producción de petróleo en continuo aumento?. Precisamente Antonio mantiene este blog con información periódica y actualizada sobre el fracking. En un post de hace dos meses, Abril de 2015: Nubarrones en el horizonte ya se informaba que los taladros activos están cayendo con fuerza:
“La lista de empresas petroleras que quiebran en los EE.UU. aumenta cada día, mientras que el número de taladros activos (lo que se denomina "rig count") en aquel país sigue cayendo con fuerza y es ahora un 53% inferior a lo que fue en Octubre pasado”. En el último informe mensual, Junio de 2015: Se alza la voz, el descenso de perforadoras activas ya va por más de un 60% desde el pasado Octubre.La extracción por fracking es cara y resulta menos rentable si los precios del petróleo son bajos, la caída de los taladros activos podría indicar el comienzo de un reajuste a la baja en la producción no reflejado todavía en los datos oficiales. Incluso la US. Energy Information Administration (EIA) en su reciente Annual Energy Oulook 2015 reconoce que la estimación de la producción se reducirá con bajos precios del petróleo. Esta publicación también reconoce que incluso en el caso más favorable, la producción empezará a declinar en el 2022. La siguiente gráfica muestra estos dos escenarios.Gráfica 6: Estimaciones de la producción de petróleo en EE.UU. según el precio. Gráfica de EIA
 Con datos de la EIA, la producción de petróleo de los EEUU a marzo del 2015 se encontraba en 9,8 millones de barriles diarios, la línea verde de la gráfica correspondiente al bajo precio del petróleo tiene como techo los 10 millones de barriles diarios, así que se debe de estar muy cerca del límite correspondiente a la producción rentable a bajo precio del thight oil.Una vez comience el decrecimiento de la producción, se volverán a separar la línea de la producción de la línea del consumo, por lo tanto es de esperar el consiguiente incremento de los precios, lo cual podría haber empezado ya puesto que en los últimos tres meses el precio del petróleo ha subido un 30%. Antes de terminar me gustaría dejar una reflexión sobre la sociedad y el fracking: 
Gracias al fracking las consumistas sociedades desarrolladas, están disfrutando de un periodo extra de bajos precios del petróleo. Paradójicamente gran parte de esta sociedad desarrollada es contraria al francking. Una sociedad de consumo basa su funcionamiento en el consumo de grandes cantidades de recursos baratos, y la energía se intenta usar como si fuera otro recurso barato más, de hecho es evidente la gran indignación ciudadana cada vez que suben los precios de los combustibles de automoción. Por lo tanto me pregunto si habría tanta oposición al fracking en el caso de que la gente fuera consciente del abaratamiento del petróleo que ha producido el fracking.
Como conclusión final decir que puede haber muchas causas que influyan en las variaciones del precio del petróleo, pero actualmente la más influyente y decisiva está en el lado de la oferta del petróleo. Pero no en el sentido de que la oferta reacciona estimulada ante los altos precios. Hemos entrado en una etapa en la que la oferta ya no puede reaccionar ante los altos precios del petróleo, saliendo in extremis y en su auxilio un complejo petróleo de gran impacto ambiental, evitando lo que  probablemente hubiera sido un desplome del consumo como ya ocurrió en la segunda crisis del petróleo representada en la gráfica 1.Saludos
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Junio de 2015: Se alza la voz

The Oil Crash - 6 Juliol, 2015 - 23:24


Queridos lectores,

A pesar de mis muchos compromisos actuales, una vez más intento llevarles un resumen de lo que ha supuesto este mes de Junio en un año, el 2015, que podría pasar a la historia de los recursos naturales por ser el año en el que se produzca el máximo absoluto de volumen de petróleo y otros hidrocarburos líquidos producidos. El peak oil, vamos.

La llegada al cenit productivo de la materia prima energética fundamental de la Humanidad (aproximadamente un tercio de toda la energía primaria consumida en el mundo es petróleo) implica, más allá de la inviabilidad del capitalismo, la imposibilidad física y lógica del mismo. Dada la gravedad de esta conclusión, no es de extrañar que el poder económico rechace con fuerza la idea misma del peak oil, y por ello mismo la ofensiva mediática contra el peak oil se está recrudeciendo. Y así tenemos artículos en los que se ridiculiza el concepto de peak oil con argumentos espurios en medios generalistas como el Washington Post o en blogs económicos como reason.com, Outrun Change o Say Anything, y también en una nueva oleada de libros (por ejemplo éste y éste, o alguno más cercano como éste). Lo que sea con tal de gritar lo más fuerte que se pueda que no hay ningún problema con el petróleo, insistiendo en que la producción de petróleo de los EE.UU. continúa aumentando a pesar del escandaloso descenso de perforadoras activas en ese país, más de un 60% desde el pasado Octubre:

Imagen de http://marketrealist.com
Los expertos que "informan" sobre este milagro de los EE.UU. (producir más petróleo con menos perforadoras) por supuesto no tienen en cuenta que en realidad los datos de producción de petróleo en los EE.UU. tienen un desfase de 6 meses y por tanto aún reportan una falsa subida, de acuerdo con lo que se preveía a principios de años (se ve que estos expertos no han leído la guía que les dedicamos... o no les interesa).
 

En Europa la situación política y económica se está complicando por momentos: el Gobierno griego se negó a aceptar las condiciones que sus acreedores, representados por la denominada troika, le querían imponer para renegociar un parte de su deuda, y delante de la presión que sufría decidió convocar un referéndum para saber si el pueblo griego estaba dispuesto a aceptar más recortes a cambio de un nuevo crédito que tampoco podría devolver, o si por lo contrario se negaba a este estado de cosas y quería negociar de otra manera. La troika (FMI, BCE y UE) consideraron la llamada de los griegos a las urnas como una demostración de la falta de voluntad de diálogo del Gobierno griego, dejando claro qué es lo que piensan de la democracia (según muchos "expertos" económicos de por aquí, los griegos no tienen capacidad de valorar las consecuencias de no cumplir con los para ellos sacrosantos compromisos de la deuda, a pesar de que a la vista está el fracaso que representa haberlos honrado todos estos años). El triunfo del "no" al acuerdo en los términos planteados en el referéndum de ayer supone todo un éxito para el gobierno de Alexis Tsipras y todo un fracaso para la troika y particularmente para la Comisión Europea. Si la UE se cierra a cualquier concesión a Grecia, quedarán a los ojos de la opinión pública como una pandilla de vulgares mafiosos, mientras que si ceden en algunos puntos se encontrarían con que en el futuro otros países usarían el caso griego como precedente, y la troika perdería su capacidad de imponer recortes. Así que la opción más lógica es que la troika siga tensando la cuerda y, si los griegos no ceden, fuercen su salida de la zona euro e incluso de la Unión Europea: es el temido Grexit. Y si Grecia sale de la UE será el preludio de turbulencias financieras y económicas que se prolongarán durante años en Europa. Y conviene no olvidar que ahora que el pueblo griego se ha atrevido a alzar la voz, quién sabe cuántos otros pueblos se atreverán a hacer lo mismo (por ejemplo, por qué no, el español).

Al otro lado del Atlántico hay también problemas: Puerto Rico se ha declarado en bancarrota, con consecuencias semejantes para los EE.UU. a los problemas que causará Grecia en Europa. El riesgo de crisis financiera y finalmente de recesión también va tomando cuerpo en la gran nación americana. Y por si fuera poco, la bolsa de China está mostrando una gran volatilidad, con subidas y caídas récord en los últimos meses; sobre todo las caídas están causando estragos en la clase media del País del Medio. Dadas las turbulencias financieras, y a pesar del consumo récord de petróleo en Arabia Saudita debido a las altas temperaturas (que podrían estar precipitando el pico de las exportaciones de petróleo en ese país), el precio del petróleo vuelve a caer. No es precisamente el mejor entorno económico para las empresas americanas de petróleo de fracking, cuyos beneficios actuales dependen de los seguros de cobertura de precios ya están expirando y que nadie quiere renovar.

No sólo el entorno económico es cada vez más desfavorable: también en Junio se ha comentado mucho sobre los terribles efectos de nuestras acciones sobre el medio ambiente. Que el hombre está alterando gravemente su entorno natural es cada vez más evidente, con efectos no sólo sobre los seres humanos: un reciente estudio confirma que se está produciendo la Sexta Extinción de las especies animales. La contaminación ambiental y la degradación generalizada del medio natural son los principales responsables de este desastre, y de entre todos los problemas ambientales el cambio climático ocupó un lugar destacado en las noticias del mes de Junio.

Este mes deja atrás una ola de calor en Pakistán que mató a varios centenares de personas, y la presente ola de calor que afecta a buena parte de Europa (incluida España). Respecto a esta última, un meandro de altas presiones en la corriente de chorro ha favorecido el desplazamiento de una masa de aire caliente del continente africano hacia el europeo, y el lento progreso de esta corriente, cada vez más remolona, ha hecho que esa condición se prolongue por espacio de casi dos semanas. Si esta fase cálida vendrá seguida de una relativamente fría y lluviosa es algo que todavía está por descubrir.

Y es en este contexto en el que el papa Francisco ha publicado su encíclica "Laudato si" (Alabado sea), una de las encíclicas más reivindicativas de los últimos tiempos y que carga directamente contra los males del capitalismo, poniendo el énfasis en los efectos ambientales (con el cambio climático a la cabeza) y con ciertos párrafos clave aludiendo al agotamiento de los recursos. Que el Sumo Pontífice católico le dedique una encíclica al medio ambiente y que, más aún, llame a una acción diligente y decidida para parar este desastre, no ha sido del gusto de todos, y especialmente no lo ha sido de los defensores del libre mercado y la autoregulación (quienes parecen ignorar que una extinción es una forma de autoregulación).


Pero no es sólo un líder religioso el que se atreve a levantar la voz contra los excesos ambientales del capitalismo. Un tribunal holandés ha recientemente obligado a su gobierno a reducir emisiones de CO2 en alrededor del 20% para evitar agravar la situación de este país, cuya elevación media es inferior al nivel de mar, y que será por tanto de los países que más sufrirá con el cambio climático. El éxito de esta medida puede animar a asociaciones ecologistas por toda Europa a presentar demandas semejantes, y quién sabe si tendrán también éxito.

Por si no lo saben, este mes de Diciembre se celebra en París la Cumbre de Naciones Unidas sobre el Clima. Después del fiasco de las últimas cumbres, en ésta las espadas están más en alto que nunca. Quizá en esta ocasión se pueda arrancar un acuerdo que merezca la pena, aunque lo más probable es que no. Lo que sí que está claro es que cada vez hay más consenso en la sociedad de que callar no sirve para nada, y las protestas prometen ser sonadas. Se está alzando la voz.




Salu2,
AMT
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Causas y consecuencias de la salida de Grecia de la zona euro: la perspectiva energética.

The Oil Crash - 30 Juny, 2015 - 09:39
Imagen de http://openeurope.org.uk/blog/revisiting-the-grexit-question-part-1/
Queridos lectores,

Como sin duda sabrán, Grecia ha originado una crisis sin precedentes en la Unión Europea. Los diarios, según su orientación, hacen un diagnóstico más tremendista o más contemporizador de la actual crisis europea, según quieran destacar las terribles consecuencias que tienen las políticas del gobierno griego (frecuentemente tildadas de "populistas" por esos medios) o la necesidad de llegar a un acuerdo (en estos medios, calificado de "inevitable") que acabará por devolver las aguas a su cauce. En esta breve nota pretendo hacer un somero repaso de la situación actual y de su posible evolución futura, centrándome particularmente en cómo, de entre muchos otros factores, la crisis energética está interactuando e interactuará con la crisis griega, que en el fondo es una crisis europea.

Situación actual:
A pesar del mucho ruido mediático y las interpretaciones sesgadas que se dan (usando términos deliberadamente acuñados para favorecer la confusión, como "rescate" o "mantener los bancos a flote"), la posición del gobierno griega no es tan infantil o infundada como se pretende hacer creer.

Al comienzo de esta crisis que no acabará nunca, allá por el año 2007, la ratio de endeudamiento de Grecia superaba el 100% de su PIB. A pesar de los muchos recortes del Estado e incluso de varias quitas y reestructuraciones en los años subsiguientes, la proporción de la deuda al PIB no ha hecho más que crecer hasta llegar a más del 170% en la actualidad. 

Imagen de http://www.tradingeconomics.com/greece/government-debt-to-gdp

Tal crecimiento relativo de la deuda obedece, en parte, a la considerable  caída del PIB de Grecia fruto de la crisis económica (ver gráfico debajo de estas líneas) y en parte al absurdo lógico de financiar deuda con más deuda (cosa, por cierto, que es hoy en día práctica habitual en las economías occidentales, no sólo de España pero también en Francia, Alemania, Reino Unido o Estados Unidos). Analicemos estos dos factores con un poco más de detalle.





La caída del PIB, es decir, el descenso del valor monetario de la actividad económica griega, tiene mucho que ver con el parón del consumo en ese país, el cual se retroalimenta de la crisis económica en sí, pero también del descenso de gasto del Estado, fruto de los recortes y de la disminución de las rentas de pensionistas y funcionarios. Y es que los recortes no conllevan sólo una disminución del gasto público sino también una disminución de la actividad económica, lo cual puede tener un efecto multiplicador según las circunstancias del país y llevar a una disminución más drástica de lo esperado de los ingresos públicos y por tanto a que el déficit público no descienda tanto como se deseaba. Los economistas de la escuela keynesiana conocen este efecto muy bien y por eso propugnan que el Estado debe seguir una política de gasto e inversión pública anticíclica, retrayéndose en los momentos de más actividad económica y fomentándose en los momentos de crisis (como ya se sabe, la respuesta keynesiana a las crisis económicas es eficaz en las crisis de demanda, pero no lo es en absoluto en las crisis de oferta, como en parte lo es ésta por la progresiva carestía de petróleo y la deficiente sustitutibilidad que ha tenido por parte de los hidrocarburos líquidos no convencionales). Como tantas veces señala Gail Tverberg, pagar las deudas con una economía en contracción es mucho más difícil, y por desgracia la economía está condenada a contraerse por la falta creciente de energía asequible: con una capacidad económica cada vez más mermada, incluso cuando el monto absoluto de la deuda no aumente, el peso de la deuda sobre la actividad económica es cada vez mayor y eso hace que cada vez se tengan que destinar una mayor proporción de recursos solamente para servir la deuda.

Pero es que encima el monto absoluto de la deuda crece imparable, exponencialmente, debido a la práctica de financiar deuda vencida con más deuda. Cuando la troika (FMI, BCE y UE) ofrece su "rescate" a Grecia no le está ofreciendo dinero gratis; lo que le ofrece es un crédito, con su fecha de vencimiento y sus intereses asociados. Es decir, no sólo tendrán que devolver ese por mal nombre "rescate", sino que encima tendrán que devolver más dinero que el que se les prestó. Dado que el uso real de ese dinero no es aumentar la capacidad productiva de Grecia (cosa difícil en un sistema económico que está chocando contra los límites materiales del planeta), sino básicamente poner parches y salvar los muebles hasta el siguiente vencimiento de deuda, la deuda no disminuye sino que sólo aumenta, y a qué ritmo: a modo de ejemplo, con un 7% anual de intereses (nada muy lejano al interés medio de la deuda griega, que llegó a financiar algunos tramos al 15%) solamente la refinanciación de la deuda haría aumentar ésta un 70% en los ocho años transcurridos desde el comienzo de la crisis.


No voy a entrar a discutir la aberración del sistema financiero de la zona euro, que sólo permite a los gobiernos financiarse desde la banca privada, o el hecho de que se haya mantenido un sistema de deuda soberana a pesar de tener una moneda única. Lo que sí que está claro es que el estado griego entró en una espiral, acelerada e imparable, de endeudamiento simplemente insostenible por la manera en que se ha concebido y ejecutado, y aquellos que dicen ayudarle en realidad están deliberadamente contribuyendo a agravar el problema. La continua exigencia de más y más recortes, a veces no directamente relacionados con el gasto público pero con los derechos individuales (por ejemplo, cuando se reducen las indemnizaciones por despido o se hace éste más fácil y menos objetivo), corresponde a una estrategia de extorsión social que sólo sirve al interés de los grandes capitales, para los cuales la troika actúa como representante de facto.

Causas:


La estrategia de endeudarse crecientemente sólo puede funcionar si el PIB es creciente y a un ritmo mayor, y ésta es la hipótesis que sustentan los economistas de guardia para aceptar acríticamente las recetas de la troika. Pero si, como dice Gail Tverberg, la demanda de energía no puede crecer más porque sus costes no son tolerables para la economía, la consecuencia es que estamos llegando a un momento histórico: el final del crecimiento. La visión de la economía clásica es prácticamente la de la magia o la religión, puesto que según ella los sentimientos mueven la economía: "el miedo de los mercados", "la aversión al riesgo", "la euforia alcista"... Sin embargo, en el mundo real es la energía la que mueve las máquinas que, en suma, mueven la economía, y lo que está pasando es que nuestras máquinas se están parando porque falta energía asequible. Conviene recalcar aquí qué significa eso de "energía asequible", puesto que éste es uno de los puntos de confusión interesada que suelen usar los "expertos" en energía cuando dicen que hay muchos recursos y mucha energía disponible. Es cierto que se puede conseguir mucha energía, pero sólo si se destinan cada vez más recursos y más máquinas a su extracción, dejando cada vez menos máquinas para mover la economía; se podría decir, parafraseando el viejo slogan: "¡Es la TRE, estúpido". Dado que es obviamente inútil a la economía sacar toda esa energía extra si el propio tejido económico no la va a aprovechar y sólo va a servir para alimentar los costes de la industria extractiva, lo que sucede es que aparentemente la demanda de energía baja. No es que no se quiera más energía (la vieja falacia del pico de demanda); es que no se quiere energía inasequible, sino energía asequible, barata, que mueva nuestras máquinas.


Grecia es un país geopolíticamente pequeño por razones histórica, y la Unión Monetaria Europea no le ha hecho ningún bien, puesto que no es un país principalmente exportador sino de servicios, sobre todo turísticos (no tan diferente en eso de España). Con una gran dependencia energética en el petróleo, al igual que Italia, Portugal y España, sobre todo porque es petróleo lo que se usa en el transporte y estos países tienen una gran dependencia en el transporte por su industria turística, es lógico que todos ellos lo pasen peor que otros cuando el petróleo se esté volviendo cada vez más inasequible. Por tanto, en esta situación de energía crecientemente inasequible es lógico que Grecia, país de pequeño tamaño, sea del primer lastre a ser soltado. Y tras años de recortes y estrecheces los griegos han elegido un Gobierno que les prometió que no les ningunearía. No deja de ser extremadamente preocupante el hecho de que al anunciar el Gobierno griego que consultaría a su población sobre si aceptan o no el pacto que les ofrecía la troika (más recortes a cambio no de más dinero sino de un nuevo préstamo), la troika diga que Grecia se cierra al diálogo; parecería que esa buena gente tenga miedo a la democracia.

Consecuencias:

Si el domingo triunfa el rechazo a las medidas de la troika, Grecia se verá más pronto que tarde obligada a abandonar el euro (de otro modo, la desconfianza a los impagos de Grecia se trasladará a toda la Unión Europea en su conjunto) e incluso la Unión Europea (esto último, como represalia). Si Grecia abandona el euro, en algún momento convertirá sus depósitos en euros en depósitos en dracmas, y al mismo tiempo devaluará el dracma, fundamentalmente para que la deuda nominada hoy en día en euros disminuya (la clave es renominarla en dracmas justo antes de devaluar). Lógicamente no sólo la deuda disminuirá: una parte sustancial de los ahorros de los griegos se esfumará. Se podría decir que de alguna manera se estaría produciendo una expropiación de los depósitos para pagar la deuda; también se podría decir que se está produciendo una redistribución de la riqueza, asignándole más deuda al que más tiene. Como todas las medidas tomadas a escala masiva, tendrá sus ventajas y su buena colección de inconvenientes, pero desgraciadamente, con las cartas que se están jugando este devenir de acontecimientos parece casi inevitable (de no mediar un golpe de Estado, como el que propició la UE en Grecia hace casi cuatro años). Ésa es la razón por la que el Gobierno griego ha decretado un corralito esta semana (los griegos sólo pueden sacar 60 euros al día del banco), para evitar que los capitales huyan del país mientras se decide si Grecia cumple o no con sus obligaciones financieras. Si triunfa el "no", el corralito se extenderá durante más tiempo, hasta que Grecia vuelva al dracma y se produzca la devaluación que mencionábamos antes.

¿Y qué pasará después de eso? De entrada, poca gente querrá prestar dinero a Grecia por no ser un país fiable, o al menos eso es lo que dicen nuestros economistas ortodoxos. La Historia nos enseña, sin embargo, que no mucho después de la suspensión de pagos de un país vuelven los prestatarios a dejar dinero, quizá no en tan grandes cantidades y sin duda con un mayor interés, pero no es cierto que no se preste dinero. En el momento actual, además, al capitalismo global no le quedan grandes oportunidades de inversión, y si Grecia devalúa su moneda su PIB sufrirá un súbito bajón (quizá del 50%), y a partir de ahí sus posibilidades de crecer a buen ritmo serán considerables, pues habrá quedado por debajo de su verdadero potencial económico. ¿Cuántos fondos se resistirían a invertir, a corto plazo eso sí, en un país que te ofrece un potencial de crecimiento del 5 o del 10% anual, en el actual contexto de casi estancamiento de la economía mundial? Pero no debemos olvidar, además, que hay otros países con intereses no directamente financieros que están deseando prestar dinero a Grecia, incluso una parte a fondo perdido: Rusia, China, Irán... Estos países aspiran a ampliar su zona de influencia, y darle una dentellada a la coraza de la Unión Europea sería de su máximo interés (el caso de Rusia es conocido desde hace meses). Grecia no se va a quedar sola y abandonada a su suerte, sino que se buscará otros aliados.

Desde el punto de vista del aprovisionamiento energético, en estos últimos años el sancionado Irán suministraba petróleo a una Grecia apurada por sus deudas, y en un futuro próximo el comercio griego con Irán será probablemente más fluido, sin tener que soportar la reprimenda europea por hacer tratos con el apestado. Ciertamente Irán ya ha superado su peak oil, pero en el corto plazo este tipo de tratos va a funcionar, e incluso Rusia venderá petróleo con descuento a su nuevo socio griego si así se desarrollan los acontecimientos. Con todo, el modelo griego basado en el turismo tendrá que evolucionar rápidamente, puesto que es una industria intensiva en el uso del petróleo y el petróleo asequible, como hemos comentado, ya escasea. ¿Hacia qué tenderá la economía griega? Ahora mismo es difícil de saber, pero lo que sí que parece claro es que al país heleno no le faltarán puntales donde apoyarse si decide irse de la UE.

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Es difícil predecir si el referendum del domingo resultará en un "sí" a aceptar el trato que ofrece la troika, lo que llevaría a más medidas de austeridad y a tensar más la cuerda del pueblo griego, o en un "no" a más imposiciones externas, lo que llevaría eventualmente a la salida de Grecia del euro. En todo caso, la salida de Grecia del euro parece algo inevitable, que tendrá que sobrevenir más pronto o más tarde, y con ella se desencadenarán muchos de los efectos señalados más arriba. Parece claro, por tanto, que la Unión Europea se acerca a su fin, puesto que la desconfianza al impago de la deuda soberana se extenderá a otros países de manera inmediata, incluida España. Y la posibilidad de que en un momento determinado España adopte las mismas medidas que Grecia no es ni mucho menos remota.


Salu2,
AMT
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El Oil Crash a escala humana (Corolario)

The Oil Crash - 23 Juny, 2015 - 07:40

Queridos lectores,

Parroquiano ha querido ofrecernos esta última entrega de su serie "El Oil Crash a escala humana", a modo de corolario. Espero que les resulte interesante y útil.

Salu2,
AMT 


Crash Oil Escala Humana V. (Corolario).


“El ser humano está dotado de libre albedrío, y puede elegir entre el bien y el mal. Si sólo puede actuar bien o sólo puede actuar mal, no será más que una naranja mecánica.” Anthony Burgess
“Siempre se ha creído que existe algo que se llama destino, pero siempre se ha creído también que hay otra cosa que se llama albedrío. Lo que califica al hombre es el equilibrio de esa contradicción.” 
Gilbert Keith Chesterton
    Lo primero será solicitar las disculpas por no utilizar la forma gramatical correcta, oil crash,  pero crash oil es casi una cábala. Disculpas también por la faltas en la redacción de la serie “El Crash  oil a escala humana” I.II.III.IV, publicada anteriormente en este Blog, y del cual este post pretender ser su necesario epilogo.  Ahora, entrando en vereda, voy a intentar resumir las entradas anteriores, por medio del siguiente axioma de estructura compleja:
  1. A nivel individual y desde una perspectiva puramente material de la existencia, la energía en su estado puro es la que nos permite básicamente calentarnos y alimentarnos. Todas las actividades posteriores (sexo, trabajo, ocio) pasan porque las dos necesidades anteriores (considerando que calentarnos incluye 2 de las 3 necesidades básicas, techo y abrigo)  estén un punto de satisfacción adecuado. (Así, volviendo al punto de inicio de esta serie de entregas, podríamos concluir que el seno materno es, para los bebes, lo que para los adultos es un millón de dólares,  energía infinita y tibia, recogida con el mínimo esfuerzo de succión… vaya mi reconocimiento entonces a todas las madres del mundo.)

  1. Que, todas las demás expresiones materiales de esas fuentes de energía primaria (pan, techo y abrigo…comida y fuego)  así como su respectivo desarrollo histórico, hasta su actual representación monetaria, no son sino reflejos de esas dos o tres necesidades básicas. Luego pregunto ¿que nos atrae de un auto veloz? Guau, porque es veloz… ¿pero por qué nos atrae? Claro está que, desde el inicio de los tiempos, hemos apreciado la velocidad; hoy el auto más veloz como ayer el caballo, el carruaje o el camello más veloz. ¿Pero por qué hoy un vehículo que  se mueve a 300 km/h es más apreciado que uno que corra a 200 km/h? Déjenme aventurar una respuesta. La velocidad antaño significaba vida, tanto porque podías atrapar tu presa con menos chance a que la misma se escapara, como porque te permitía, a ti mismo, escapar del peligro que asechaba. Así velocidad y agilidad eran por un lado acceso directo y seguro a energía y, por otro, capacidad de ponerse a salvo de los peligros; el mantenimiento, en cualquier caso, de la vida. Así, el BMW que corre a 300km/h es, quizá, sencillamente, la deformación evolutiva, histórica y técnica de esa verdad marcada a fuego en nuestros genes, el más rápido sobrevive. En el mismo sentido, talvez, en el fondo de nuestra actual necesidad BAU, de vivir en una casa de 300 metros cuadrados construidos, con 6 habitaciones y tres baños, 1000 metros de patio y una piscina, solo se encuentre  la imagen una cueva bien defendida y protegida contra las inclemencias del tiempo y las fieras… el más fuerte, el más protegido, también sobrevive.
      
  1. Porque el peak oil es cierto, lo que sucede actualmente es que la energía real escasea y su representación monetaria lo acusa a través de la dificultad cotidiana de personas y comunidades para: a) acceder al dinero (energía presente) y b) acceder al  crédito (energía del futuro traída al presente). Ese fenómeno es real, pero sus efectos, aunque extendidos por el globo, son aun (y quien sabe por cuánto tiempo) efectos atomizados. Estamos, por decirlo de alguna manera, en ese periodo febril pasando de 38º a 39º, pasando del simple malestar al decaimiento; el síntoma aun no es perceptible, ni reconocible, como el preludio de una enfermedad mayor; las molestias se circunscriben, todavía, a lo individual, lo comunal, acaso lo nacional; pero dichas “molestias” no son apreciables como una situación estructural global o con fenómenos de masas o hitos históricos. Recién, estos últimos 15 años, se pueden observar cierto procesos sociales, espacialmente lejanos, que si se pueden asociar, y se asocian coloquialmente, si bien no la falta, si a la presencia de hidrocarburos, como son los conflictos de Medio Oriente.
    
  1. Que, a nivel BAU individual, para lidiar con la falta de energía o el decrecimiento energético como un fenómeno real, solo tenemos como alternativa , tanto para adquirir energía o para retener la que tenemos, a) trabajar más b) embaucar o c) delinquir. En este punto decir que falta nombrar la mendicidad y su contrapunto metafísico, el golpe de suerte, para que las vías de recolección energética (y su equivalente monetario) estén completas.

  1. Que, las decisiones que cada ser humano tome en su fuero interno, sobre cómo afrontar la escasez de energía o de su correlativo pecuniario (dinero) -cuya brecha debiera ser cada vez más profunda- replicadas a distintos niveles comunitarios o societarios BAU (local, provincial , nacional , continental o mundial), solo puede entregar dos resultados posibles  a) Ser cocinados a fuego lento, hasta que se acabe el agua y se funda el caldero: esto es, que la precariedad sea llevada hasta el límite terminando en una única y uniforme masa de excluidos y/o esclavos, dominados por una elite (La Gran Exclusion) o b) que salte la tapa y reviente el caldero, el desorden y el caos total...(La Gran Barricada).
(Antes de continuar señalar que particularmente el punto 5. recién esbozado será, tiempo mediante, objeto de su propia serie.) Luego, y a riesgo de repetirme, señalaba lo siguiente: la energía mengua y ese fenómeno es particularmente acusado por a) dificultad presente para acceder al dinero (energía presente) y b) dificultad presente para acceder al crédito (energía futura). Detengámonos en estos puntos.
  1. Dificultad para acceder al dinero y su correlativo de energía presente: Esto definitivamente tiene que ver, desde la dimensión social,  con la precarización de facto del trabajo y con el aumento de precios de bienes de primera necesidad. Así el ajuste energético que estamos viviendo, entre la realidad de la disposición de energía y el dinero que la representa, está dada, en los hechos, por dichos factores…se cobra menos en la chamba y se paga más en el almacén de la esquina. Hoy, en medio de la recesión que asoma a nuestros países, donde bajan de precio vehículos, plasmas 40 pulgadas y viajes, se está pagando más por los productos que resuelven nuestro viejo problema… comida, calor y abrigo. Así, la conjunción de filos, por abajo cobrando menos y por arriba pagando más, funciona con la eficiencia de una tijera y la rigurosidad de una máquina trilladora; luego,  si te quedas donde estas, tarde o temprano, serás cercenado y saldrás expulsado del sistema. Pero aquí quiero plantear un supuesto distinto al que cotidianamente trabajamos en las tesis pikoleras, esto es: damos por hecho que el sistema BAU está empeñado en perpetuarse, que el único camino de sustento de las actuales elites, pasa por mantener la estructura de este sistema, que la gente necesite otro automóvil, otro refrigerador, otro Iphone… ¿No nos hemos puesto a  pensar que, tal vez, el BAU necesite deshacerse de fábricas, de autos, de televisores, de Smartphones? ¿Deshacerse de millones de obreros que también consumen? Puestos ya en un mundo de energía decreciente, no solo el individuo occidental BAU debe quedar a la vera del camino, también el coreano, el taiwanés, el bengalí y el malayo.  La creación de la gran masa de excluidos, a un ritmo constante y creciente, es y debe ser una tarea de orden mundial. Largo se lo fiamos a nuestros gobernantes si creemos que el globo aerostático de este sistema BAU solo gana altura a punta de inyección de propano, lo mismo se consigue si se suelta todo el lastre (y, en el ejemplo anterior, ¿cuál creen ustedes que es la decisión energéticamente correcta?). Por último, al cobrar menos y pagar más, ya enunciado, sumémosle la denegación de la población al acceso de las reservas energéticas estatales (dicho sin ambages: menos salud, menos educación, menos prestaciones sociales). Y tenemos nuestro ahorro energético perfecto.

  1. Dificultad presente para acceder al crédito (energía futura): Aquí el BAU está prisionero de su propia trampa: la deuda, energía futura traída al presente funciona solo, y solo si, se mantiene la ficción siguiente: que la deuda debe ser pagada. Lo contrario, el regalo, la cesión, la donación, es la antítesis de la deuda y de la hipótesis que plantea, esto es que todo tiene un precio y un valor. Para prestarte algo debo fingir que ese algo tiene un valor y que tú lo repondrás o lo pagaras. Lo contrario, el que yo te preste todo el dinero del mundo y que tú lo recibas “como si no tuviera valor alguno” es la lanza en el costado del sistema BAU. Tan fatal como la falta de energía es la idea de “falta de valor de la energía”.  El problema aquí, en esta economía fiat, es que cada persona que pudo participar del juego de fingir que lo que tú me prestas tiene un valor y por tanto debo pagarlo, parece que llego a su fin.  Dicho de otro modo todo el que se pudo endeudar (personas, comunidades, países) ya se endeudó, y para que el juego continúe, o la ficción permanezca, se debe devolver lo prestado o al menos hacer el amago de devolverlo. Así las cosas, como alguien dijo, ya hemos traído toda la energía del futuro que podremos pagar en esta vida, hipotecas a 40 años, dos autos, casa en la playa  y créditos de consumo por 50 veces lo que ganamos… cada deudor es un moribundo energético, un zombie energético
Por último, señalábamos que los individuos que se encontraran en un escenario personal de escasez energética  solo tenían 3 alternativas BAU para enfrentarlo.
  1. Trabajar cada día más: Hipótesis de la Reina Roja, esto es cada día tendrás que trabajar más para mantenerte apenas en el lugar energético en que te encuentras. No volveremos sobre el punto, toda vez que este enunciado ya lo desarrollamos, anteriormente, con algo más de extensión. Decir, sin embargo, que lo significativo de este concepto es que el desgaste energético corre por cuenta del propio individuo más que del sistema; porque ¿qué significa trabajar más? hacer más, hacerlo más rápido, y durante más tiempo, en español castizo decía mi abuela, saldrás antes de casa y volverás más tarde a ella. Pero atención, la elección de esta alternativa nos coloca, a nosotros, la sociedad civil,  en el papel de lubricante de dos realidades que se friccionan; por un lado la realidad BAU de energía siempre creciente y por otro la realidad material de energía menguante. Mientras seamos nosotros quienes nos fundamos, ambos mundos podrán coexistir y así lo hacen. Lo anterior, el fundirnos, no es ni siquiera metafórico, el origen de la palabra stress, por ejemplo, proviene etimológicamente del participio latino (strictus) del verbo stringere que significa provocar "tensión”, término energético por excelencia; ni qué decir del reconocimiento de lo que refiero en el nuevo y extendido síndrome del burnout…literalmente el sistema reconoce que nos estamos fundiendo, como la grasa que sirve para asentar dos piezas que no terminan de encajar. Sí, somos la gruesa capa de lubricante, entre los puntos de contacto del sistema, de dos sistemas; el que hemos construido o imaginado por un lado y el que  la realidad por otro, entre el BAU y el peak oil. Somos las moléculas de aceite que nos evaporamos, una por una, para que los fierros del sistema no se descuadren. Somos, desde la perspectiva anterior, simples disipadores de energía.
  1. Embaucar: lo que en su matiz más sana conocemos como chapucerías. Esto es el ahorro energético por dos vías a) haciendo las cosas a medias b) haciéndolas mal. Y detenidos aquí, la chapucería, energéticamente, es el ahorro de energía por traspaso del desgaste energético, que tú habías asumido y que legítimamente el otro consideraba de tu cargo, por ser la contraprestación al precio o pago que él te realizó. Ese  desgaste se radica, en beneficio del chapucero, en un tercero y más probablemente en unas de las partes de la relación, que tendrá que doblar su participación energética para conseguir el mismo fin (o sea, deberá contratar otro maestro y comprar nuevos materiales para terminar el trabajo).  

  1. Delinquir: que, sociológicamente, nos lleva de vuelta y sin escala a la ley del más fuerte. Pero de esta alternativa, ¿saben cuál es el verdadero  problema? Que materialmente, y dejando de lado cualquier remilgo moral, nos guste o no, esta es la alternativa de provisión energética más eficiente. ¿Qué más eficiente que otro cace la presa y seamos nosotros quienes la comamos?.. ¿qué más eficiente que eso? …nada. Asaltar el camión del dinero y llevarse 500.000 euros en efectivo es infinitamente más eficiente, energéticamente hablando, que trabajar 10 años. Y hoy muchos, por arriba en el poder y por abajo en las barriadas están echando, sin haber oído hablar jamás del peak oil, esas cuentas. Y cuando  tienes 10 empresas y quieres hacerte de una más, puede que la delincuencia sea un asunto moral y ético, pero cuando se trata de una necesidad insatisfecha y la forma más rápida y eficiente de cubrirla, entonces la delincuencia no es un asunto moral, es un asunto de método practico, y si de buscar la forma más práctica y eficiente de hacerse de energía (y particularmente de su correlato pecuniario, el dinero) se trata, lamento decirles que  a la delincuencia, por lo que es en esencia (línea directa entre método y resultado) no la supera nada que no sea ganarse la lotería.
Alguna vez escuche decir que lo irónico de la existencia de 20 millones de leyes en el mundo era que se trataba de hacer cumplir 10 mandamientos. Ahora, con esa misma ironía, podría señalar que esos 10 mandamientos y esas 20 millones de leyes complementarias, han tenido casi como único objetivo prohibirle al hombre utilizar las dos formas más eficientes de acopio energético… mentir y robar.      Entonces, dije en su oportunidad que una de las preguntas que quedó sin contestar fue: ¿podemos elegir? ¿Puede elegir el fontanero dejar bien el arreglo de la red de agua de mis casa o chapucear? ¿Puede elegir el delincuente dejar el revólver y ponerse a trabajar? Claramente la respuesta,  a un nivel filosófico, psicológico y/o sociológico es, sencillamente, incontestable…to be or not to be… esa es la pregunta que nos hemos hecho desde el principio de los tiempos y que nos haremos, en ronda, mientras se queme el ultimo barril de crudo. Pero si nos circunscribimos a lo energético quizá, y solo quizá, la respuesta sea algo más sencilla y predecible. Preguntémonos: cuándo desarrollamos un trabajo ¿conscientemente elegimos la forma más difícil de hacerlo? Cuándo volvemos a casa ¿elegimos el camino más largo? En el ámbito de las decisiones en general que hace el hombre común y corriente ¿elige las más complicada o la más simple?... ¿elegimos la que estimamos nos va ahorrar trabajo y/o preocupación, o elegimos la que sabemos más compleja? Y aunque las respuestas aun puedan dejar lugar a algunas dudas, estas, como otras tantas cosas, son más aparentes que reales, como a continuación veremos. Energéticamente, el común de los mortales nos movemos en  razón de un supuesto simple, minimizar el gasto y maximizar el ahorro…nadie elige pagar 200 por algo que te cobran a 100. No existe (sino en un ámbito filosófico muy restringido) lo que Schopenhauer llamó libertad de indiferencia, esto es “quiero porque puedo”, el acto inmotivado. No, detrás de cada uno de nuestros actos, desde los consientes hasta los más automáticos, está el motivo, el argumento; que, desde el tema de esta entrada y este blog, no sería sino la racionalización de la mejor elección… y la mejor elección será, siempre, la que te pide menos y te ofrece más. Así, muy probablemente, nuestros actos conscientes e inconscientes de distribución energética (física, intelectual, monetaria, incluso emocional) quizá estén más regidos por los principios de la termodinámica -o la ley de gravedad si se quiere- que por la voluntad ( y sí , esta afirmación tiene tanto más de licencia poética que de verdad científica).Pero, en efecto, si de acuerdo a la mecánica clásica la trasferencia de energía se produce solo a través del trabajo (fuerza capaz de alterar el movimiento de un cuerpo), si la primera ley de la termodinámica afirma que un aumento en algunas de las formas de energía debe estar acompañado por una disminución en alguna otra forma de la misma y que la segunda ley de la termodinámica enuncia la entropía y los procesos irreversibles y su naturaleza unidireccional…entonces, la mal llamada voluntad, o libre albedrío, solo sea la forma que tenemos los seres humanos de encontrar y más bien aceptar nuestro propio estado de equilibrio energético.  Así hay dos razones, estimo, por las cuales lo expuesto anteriormente (esto es que la voluntad no es sino la representación racional posterior, de decisiones tomadas a un nivel más básico o esencial, y que dicen relación con la natural elección de la alternativa de menor desgaste energético) parece no reconocible en el panorama actual del desarrollo humano. A saber:
  1. Que, efectivamente, el hombre como individuo y alguna rara vez como especie, en un espacio y tiempo determinado, es capaz de suspender (que no de eliminar) la aplicación de las leyes y principios físicos y mecánicos, universales, que nos gobiernan; ej: lanzo una moneda al aire y rompo la ley de gravedad (por un instante); también puedo pasar por alto todos los limones de la mata, al alcance de la mano, y subirme a la rama más alta, a tratar de alcanzar el limón más lejano. Esa capacidad de la voluntad, de suspender el natural y gravitacional flujo de energía, propio y del medio, es engañosa; no es ni puede ser permanente, si así fuera estaríamos en condiciones de señalar que las leyes físicas y químicas no nos gobiernan y ello, claramente, no es así. Paradigma de esa ilusión siempre perdida, buscada y nunca recobrada es el superhéroe por antonomasia, Superman, quien, con fuerza y energía infinita, rompe con todas las leyes mecánicas, la ley de gravedad le da por los cojones porque puede volar, y qué decir de los principios de la termodinámica, nada, él genera energía (fuerza, trabajo) sin sufrir ningún desgaste. Así su archienemigo es nada menos que Lex (ley) Luthor… en efecto Superman no lucha contra el mal, su auténtica lucha es en contra de las leyes que regulan y gobiernan la Tierra. Pero para nosotros, pobres mortales, romper con las leyes físicas y de la termodinámica, es sencillamente una ilusión. La libertad de indiferencia, esto es el gasto energético inmotivado, es hermana  de la demencia y la sinrazón…¿quién tomaría como opción, porque sí, lanzar una piedra de un kilo al aire tantas veces como se lo permitan sus fuerzas? ¿Quién podría hacerlo, obviando voluntariamente el hambre el sueño y la fatiga, hasta la muerte?... solo un loco, todos los demás actuaremos según un motivo y en ese motivo, o razón, está antes que todo mantener nuestro soporte vital, comer, calentarnos y dormir… ¿qué otra cosa es el buen vivir sino el punto de eficiencia de flujos energéticos entre nosotros y el medio que nos rodea?
 
  1. Pero la  ilusión anterior, esto es que el hombre es capaz de romper con las leyes físicas y químicas (que son leyes de flujo y agrupamiento energético) por pura voluntad, cuando a lo sumo puede suspenderlas, en un espacio determinado y en un tiempo dado (como dejamos de respirar un minuto o de comer un día);  además ha sido reforzada y enfermizamente estimulada, en esta era de los hidrocarburos, por otra ilusión, cual es el hacernos creer que energéticamente todas las decisiones tienen el mismo valor, porque la opción entre una y otra, por simple abundancia, son equivalentes. En efecto, si nuestra billetera esta llena, si el estanque del automóvil está lleno, si en la casa ya está encendida la chimenea y hay comida esperándonos en el refrigerador, podemos tomar el camino más largo para llegar a casa. Pero esa es solo una ilusión de la voluntad satisfecha.  Déjenme volver al ejemplo anterior del árbol de limones : Día domingo, he comido unas ricas pastas y media botella de vino, mi señora se fue pasar la tarde con su padres y yo caminando por el huerto me detengo ante el limonero y con cierta satisfacción lo observo y veo ese limón amarillo y jugoso  en la parte más alta de la copa; como no tengo nada más que hacer , en la siguientes seis horas, arrimo escaleras y  comienzo a subir y logro mi tarea, tomar el limón más lejano obviando todos lo demás … pero ¿ porque pude tomar esa decisión, aparente triunfo de la voluntad? Bueno, básicamente, porque todas las decisiones eran equivalentes: tenía tiempo, tenía fuerzas, y nadie me apremiaba; el esfuerzo físico seria recompensado, a nivel intelectual, con la satisfacción de la meta cumplida. Pero  imaginemos estos otros escenarios: Si diez personas se dirigen al limonero, donde solo hay nueve limones, ¿cuál de ellas dejaría pasar un limón cercano para tomar el limón más alto? ¿y cuál de ellas elegiría el camino más lejano para llegar al árbol? ¿y si el limón fuera necesario para aliviar la gripe de mi hijo? El Dr. Jekyll elige a condición que todas las alternativas sean equivalentes, cuando ello no es así quien elige (casi) siempre es Míster Hyde.   …quien sabe, quizá la verdadera figura de la tentación del fruto prohibido, que tomó Eva, no era la serpiente, tanto como que, él mismo, estaba al alcance de su mano, ¿si Eva -o Adán- hubiesen tenido que equilibrarse en la rama más delgada y alta del Árbol del Bien y el Mal, para alcanzar el fruto prohibido, ¿lo hubiese intentado siquiera?
Decir, entonces, que nuestra voluntad es real y existe, y la libertad que acompaña su ejercicio también. Pero el que sean real y existan no quiere decir que prevalezcan, al menos no siempre y en cualquier circunstancia.  Hoy mismo, en las masas, esa aparente voluntad alza la corona de laurel de los triunfadores, se enseñorea sobre dominios que solo ha conquistado gracias la abundancia, en la certeza de la equivalencia, de que lo que pondré será tanto, o menos, de lo que recibiré. Lamentablemente donde hay escasez solo hay necesidad y eficiencia. Así las cosas, las masas, esto es la conjunción infinita y replicada de hombres comunes con decisiones comunes, han actuado siempre en razón de un mínimo común denominador (MCD), y energéticamente hablando ese MCD corresponde a la siguiente ley termodinámica del actuar humano: entre todas las múltiples posibilidades de elección que otorga cualquier circunstancia en cualquier tiempo y en cualquier lugar, cada hombre común y corriente elegirá siempre la que le haga trabajar (sufrir) menos y/o disfrutar más. Para lo anterior tenemos a nuestro infatigable gen TREV  (Tasa de retorno energético vital), que en todo momento esta echando cuentas sobre lo que vale esa amistad, esa hora de más en el trabajo, quedarte callado o contestarle al jefe, un cumplido, un insulto, darle el asiento a la anciana o hacerte el weon, mentirle a tu señora y arrancarte una hora al telmo con tu secretaria, no ir al trabajo el día de mañana. Y si bien, cuando existe exuberancia energética, podemos darnos el lujo de no escucharlo, es él quien saca la cuenta sobre la conveniencia, incluso, del siguiente latido. Y cuando encontramos a hombres excepcionales capaces de doblegar las leyes termodinámicas del actuar humano, les damos el nombre de santos y los elevamos a altares de mármol, y les damos el nombre de héroes y los subimos a pedestales de piedra. Pero, las masas, que no los individuos, históricamente vamos a donde más calienta el sol
Edgardo F. (Parroquiano)-------------------------------------------------------------------------------------------------------------P.S: A quienes crean ver un mensaje desesperanzador en esta serie y, particularmente, en esta entrada, decirles que este no es el final del camino, es solo el reconocimiento del lugar donde nos encontramos…el comienzo.
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España, tierra de conejos

Ácratas - 20 Juny, 2015 - 08:22


A nadie se le oculta que ésta es una de las peores épocas que está pasando España como país y como colectivo de paisanos. La marca España parece la marca de la Bestia, por eso todo el mundo le huye como a la peste. España es tierra de conejos, cada día más pobre y, como todo lo pobre, más putrefacta y descompuesta.

—¿Y eso? ¿Qué más le da todo eso a un ácrata? Mejor, ¿no?

Pues no. Seguramente, porque debe de haber ácratas de vocación y ácratas de necesidad. Como hay pobres de vocación —los franciscanos de Asís y tal— y pobres de necesidad. Y este que suscribe es ácrata de necesidad. Le gustaría ser demócrata, pero la democracia es un concepto imposible en soledad. Hacen falta otros demócratas. Y no es fácil con gentes que no se respetan a sí mismas, como no se respetan a sí mismos los españoles.

Este ácrata es un español lúcido. Por eso es ácrata. Por eso sabe que eso del “pueblo español” es un concepto vacío. No es que le guste que se trate de un concepto vacío, sino que lo es, y así tiene reconocerlo.

Este ácrata, cada vez que oye a algún político nombrar al “pueblo español”, sabe que está ante un embaucador del “régimen”, y se lleva la mano a la sobaquera. Y, desgraciadamente, allí no tiene nada más que pelo. Pelo descargado, pelo de fogueo. Así que se rasca el sobaco con el dedo y sopla luego la uña.

Desde que los “anti-españoles”, los internacionalistas globalizantes de extrema derecha, los Rajoy y los Fernández Díaz, se han hecho con el poder por arte de birlibirloque —por arte del reiterativo anti-españolismo internacionalista del falso socialismo cleptómano—, en España no puede decirse la verdad, pues se corre el riesgo de ingresar en la cárcel. Pues España está, como siempre ha estado, bajo la égida de un dios extranjero, del dios del Antiguo Testamento, del todopoderoso cortaprepucios que nos imponen los dueños de Hollywood, que son los mismos que imprimen el dinero del mundo entero; y de su Hijo, el amariconado dios del Nuevo Testamento, el que nos recomendaba poner la otra mejilla y llevar a Franco bajo palio. Y sigue España el modelo internacionalista de no existencia de ningún concepto parecido a “patria” o “destino común”, pues aquél que lo menciona es objeto de insultos y puede que incluso objetivo de juristas y abogados del Estado. Nuestro único destino común es con el resto de la humanidad de los pobres: morir como palestinos en un gueto o como sudamericanos en un vertedero, de hambre y de indignidad.

Curioso país, España, cuyos partidos hegemónicos son ambos internacionalistas, —no ya europeístas—. Por eso estuvieron de acuerdo como por arte de rayo el 2 de septiembre de 2011 para vender los resto de la patrimarca España al capital internacional, renunciando constitucionalmente a la inmunidad soberana. No ya hasta que saliera España de esta crisis, sino para siempre, como dando a entender que de esta crisis no saldrá España nunca.

Como en este país de incultos se acusa de fascista a cualquiera que se alza contra el poder financiero internacional sionista —ya se sabe, no hay nada más fascista que oponerse a que te roben la cartera o el virgo de tu hija de doce años delante de tus narices—; como aquí no se distingue entre fascismo y extrema derecha, porque somos así de ignorantes y de tontucios, no nos queda más salida que refugiarnos ideológicamente en la Acracia.

Y la Acracia consiste en plantarle cara al ministro vendido a la Iglesia y al Sanedrín —que son lo mismo, sionistas, internacionalistas, pues ambos son administradores de las religiones del Libro, ambos representan los mismos intereses y ambos son enemigos declarados de la libertad de pensamiento—; plantarle cara no desde el patriotismo, sino desde el Pacifismo, la Cultura y la Ciencia (los tres escritos así, con mayúsculas, para que no se confundan con sus opuestos, que esta gente apenas sabe leer si no es en los renglones torcidos de Dios. Pues la violencia, la incultura y la ignorancia son síntomas de faschismo, en toda tierra de conejos.

—Oiga, ministro cachiporrista: Sepa usted que le tengo calado. Usted es miembro supernumerario del Opus Dei, de esa secta de fundamentalistas cristianos; y, consecuentemente, usted no tiene otro objetivo en la vida que ponernos a todos un cilicio en el capullo y acabar con las libertades fundamentales de los que estamos acreditados como españoles en el documento de identidad: arrasar nuestras libertades de pensamiento, de opinión, de reunión, de manifestación, y de todo lo que caiga al alcance de sus manazas. Ministro, es usted, en mi leal opinión, una basura humana que vive administrando la inseguridad, aunque funja como ministro de lo opuesto. Y le deseo que muera usted de un doloroso cáncer de colon, cagando tripas. Porque lo merece usted. De verdad. Y el día en que se muera, abriré una botella de cava vasco y me la tomaré feliz, antes de olvidarlo a usted para siempre.

UN ÁCRATA DE NECESIDAD



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Advertencia a los poderes fácticos del Reino de Fachistán

Ácratas - 18 Juny, 2015 - 20:08


Metrosexualísimo Filipus Borbonis Rex, presidente del Desgobierno, cargos populares célibes por correspondencia, peperos devotos del barbudo coño de santa Tais, políticos, funcionarios y contratados de los variopintos rangos y niveles de la administración del Fachistán, trabajadores de cuello blanco de la mafia bancaria y otros cornúpetas astifinos y putrefacientes:

Les voy a dar una noticia que hará que se les salten las lágrimas de los muslos. España sigue estando en bancarrota, su economía completamente arrasada hasta sus cimientos. Las políticas de austeridad, al dictado de la Troika y de los acreedores internacionales, la han arruinado igual que la honra de una virgen pasada por la piedra por un tabor completo de regulares. Y no tiene ninguna posibilidad de recuperación; puesto que, ante la ruina, la recaudación impositiva disminuye drástica, geométrica, estentóreamente; aumenta con ello el riesgo de impago y la deuda no hace sino acrecentarse, lo que incrementa aún más el riesgo de bancarrota... Así, todo en un círculo vicioso —o mejor, espiral centrípeta— que conduce al agujero negro o escombrera económica de los países tercermundistas, que es donde se halla ahora mismo el Monárquico Estado del Fachistán con todos sus habitantes dentro.

No demostraré lo que acabo de declarar, porque se lo saben algunos de ustedes mejor que la tabla del uno. Los que no, pregunten al gángster cleptómano De Guindos, capaz de rehipotecar varias veces su propio prepucio liofilizado, o al vampiro Montoro, al que sólo se exorciza incrustando 13 dientes de ajo en una plasta cagada a traición ante la puerta de Hacienda, con nocturnidad e indiferencia. Infórmense los ignorantes, porque no les dejaremos luego alegar analfabetismo o retraso mental como atenuantes.

Ante esta situación de la otrora España, hoy Reino del Fachistán, sólo le cabe a uno comportarse temerario como un banderillero cojo y batirse a la desesperada. Hay muchas soluciones a esta crisis, pero pocas que no pasen por ahorcarlos a todos ustedes bien colgados de las farolas de las avenidas de España, con mucha ventilación, al sol hasta que se pongan como la mojama y se les queden los cojones resecos como ñoras. Pero aún quedan algunas salidas que les permitirían salvar la vida. Les propondré una de ellas, que es tan simple de ejecutar como tocar la pandereta en Nochebuena:

Dejen ustedes trabajar a los españoles en paz. No nos den faena, no hagan planes de empleo, no hagan NADA. Pero nada de nada, excepto rascarse cojoneras y potorros. Eso sí, retiren durante dos años los impuestos y las tasas de todas las administraciones. Y suspendan ustedes sus trámites, paralicen la digestión de legajos, normas, leyes, decisiones, dictámenes, resoluciones, fallos, laudos; dejen que críen telarañas los millones de carpetas pletóricas de papeles que deciden, imponen, sancionan y arbitran.

Ni siquiera les pedimos que cierren los miles de oficinas de las centralizadas, descentralizadas, centrifugadas y esponjadas administraciones. No hace falta que despidan funcionarios o que dimitan ustedes mismos. Manténganse en magnífica salud todos, gocen de gamba y criadilla sus ejecutivos, disfruten de sabatino sexo, porno y peladilla en Internet sus subalternos, medren todos, críen panza. Pero páguense todos sus sueldos a base de emitir deuda exclusivamente, no gravitando el peso de sus nefandos culazos sobre nuestros costillares. Y no se lo exigimos sólo por la pasta que nos cuestan sus absurdos dispendios, que es tanta que no nos deja emprender (ni la huida), sino sobre todo por las nefastas consecuencias del cómo quieren ustedes ganarse el sueldo, que es paralizándolo todo, regulándolo todo, matándolo todo.

Despreocúpense del déficit público, de la deuda, de la balanza de pagos. De todas maneras, ya están provocando ese total descuadre contable por todo lo que despilfarran, como se le hace evidente a todo aquél que conozca el arte de la suma y opta por agregar a la deuda emitida por ustedes, billones, los ingresos cancelados por entrometerse en asuntos de los que no entienden, como de Economía. Hagan lo que quieran, paseen, manoteen solitarios, váyanse de putas, métanse un dedo en el culo, pero no se dirijan a nosotros para nada. Olvídennos y permítannos que les olvidemos. Estaremos trabajando.

Y a los banqueros les exijo algo también muy importante: No nos den crédito. Ni un puto euro. Los necesitamos a ustedes menos que un manco a un cortauñas. Limítense a refinanciar su propia deuda con sus acreedores. Engáñense entre ustedes, que tiene más risas. Los habitantes del actual Fachistán solo queremos que congelen ustedes sus acciones judiciales contra empresas y particulares españoles durante dos breves años. Nada más. Total, si ya no consiguen cobrarnos ni con matones, cachiporristas o cobradores de frac, ¿qué más les da esperar a cobrar a que arreglemos la economía?

Dentro de dos años hablaremos. Y verán cómo todos los problemas de España se habrán solucionado. Se construirán hogares al contado, se fabricarán bienes al contado, se darán toda clase de servicios al contado, se consumirá al contado. El pueblo saldrá de la miseria. Es decir: tendrá recursos, en vez de deudas. Y lo que posea, será suyo, y no de algún banco hasta que pague principal y los usurarios intereses.

Y entonces, dentro de esos dos años, con la economía ya rebosante como coño de puta eslava en verano, nos replantearemos el futuro de la política y de las finanzas españolas. Quizás hasta deje de llamarse Reino del Fachistán y pueda volver a ser España. Entonces redefiniremos qué es un estado y qué es un banco. Ya sabemos lo que han sido hasta ahora: unos artefactos para amarrar a los esclavos remeros al banco de la nave estatal, todos del mismo lado, el derecho, para que boguemos en círculo infinito. Y redefiniremos para qué sirven política y banca. Y sobre todo, a quiénes deben servir.

Probablemente el estado español y la banca, a la vista de sus absurdas e intrascendentes existencias, habiendo degustado los ciudadanoslo bien que se está sin ellos y lo rápido que se sale de la miseria sin su lastre, se reduzcan dentro de dos años a la quinta parte: desaparezcan las autonomías, las diputaciones, las mancomunidades y el resto de pozos sin fondo de la retro-economía megapatriótica; desaparezcan la mayor parte de los bancos comerciales y de inversión; y se cree y fundamente democráticamente un Banco de la República que sustituya la defensa de los intereses foráneos por la de los españoles por primera vez en la Historia. Probablemente el Estado sea también por primera vez democrático, representen sus políticos al pueblo y controle éste la emisión de moneda española a través de un banco nacional con dirigentes electos, no puestos a dedo cagado culero por la Sinarquía Financiera Internacional.

Y que toda esa fuga de cabezas de la Administración se consiga sin violencia, porque haya mejores oportunidades en la vida colectiva social para todos los egresados del momio monopolístico estatolátrico-financiero. Que suceda que los políticos y funcionarios se vayan de la administración y de los bancos no a algún consejo de administración de alguna multinacional en pago por sus cohechos y prevaricaciones, sino a trabajar en cosas decentes y a ganar dinero con honorabilidad, a realizarse como seres humanos, a dejar de ser esas moscas carroñeras picoteando los pegotes de mierda de nuestra piel de toro, que es lo que son ahora.

Pero si ustedes deciden no seguir mi consejo, que es tan desinteresado como punterazo de lengua en almorrana, entonces córtense bien el pelo. Sobre todo a la altura de la nuca, que cuesta mucho pasarles luego el nudo corredizo por sus cabezones para ajustárserlo al gaznate. O huyan a tiempo, mientras esto siga siendo aún el Fachistán que es, y no la República de España. Múdense a Londres o a Frankfurt o a otras cuevas de ladrones donde medran sus dueños y financiadores, los genocidas del Sanedrín Financiero Internacional. Llévense con ustedes al Rey y a sus putos, a la familia real en pleno con todos sus macarras de larguísimas pollas para solaz de rameras con corona postiza. Pero si al final no se van, un último consejo: sobre todo hagan testamento. Urgente. Ya mismo.

Saludos.

MALDITO HIJO DE PERRA


 
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La TRE de la guerra

The Oil Crash - 18 Juny, 2015 - 17:22


Queridos lectores,

Dada la situación de descenso energético a la que inevitablemente nos vemos abocados como sociedad, un aspecto antipático aunque necesario de analizar es el de la rentabilidad, no ya económica sino energética, de la guerra. Pues ciertamente la guerra es una manera de obtener recursos y en particular los energéticos, que son los que en última instancia mueven toda la economía. Es importante analizar lo que representa la guerra desde este punto de vista, además, porque sin un cambio de rumbo decidido de la política internacional (poco probable ahora mismo) el futuro nos depara una retahíla de guerras que se irán encadenando sin solución de continuidad, y sin que nuestros más avezados expertos comprendan cuál es el hilo conductor de todas ellas (justo al contrario: en este momento hay una auténtica ofensiva mediática para negar que se esté llegando al peak oil, justo este año que parece que se dará el peak oil en volumen - en energía fue en 2010). 

Delante de la multitud de conflictos armados que surgirán del colapso de los países productores de petróleo (hoy Egipto, Libia, Siria o Yemen, mañana Nigeria, Venezuela o Argelia), y dando por hecho la tergiversación mediática que habrá sobre todas estas guerras hasta que el estallido de algún gran productor (e.g., revueltas en Arabia Saudita en la próxima década) nos ponga a los orgullosos países occidentales de rodillas, creo que es importante analizar qué significan las guerras como instrumento para garantizar que los recursos continúen llegando a las naciones más ricas, y en última instancia analizar su Tasa de Retorno Energético (TRE), entendida en este contexto como la ganancia de energía que consigue un país que va a la guerra comparada con la energía que consume en esa misma guerra. Y es que, de manera análoga a lo que sucede con las fuentes de energía, hay ciertos modos de guerra, los más sencillos, que tienen altas TRE, mientras que en escenarios geopolíticos más maduros la TRE de las guerras es cada vez más baja hasta llegar al punto en el que la guerra no es una fuente sino un sumidero de recursos. 

Desde un punto de vista ético hablar del rendimiento o beneficio de la guerra parece de un cinismo insoportable, pues por encima de todo la guerra es muerte, heridos, destrucción, epidemias, hambre, familias deshechas, ilusiones perdidas, caos, pérdida de civilización... No hay nada heroico en la guerra por más que la propaganda la glorifique, y pensar en la guerra en términos del propio beneficio es deplorable. Y sin embargo, las guerras se hacen siempre para ganar algo, y la mayoría de las veces (si no son todas) el beneficio pretendido es bastante tangible y material, incluso prosaico. Por otro lado, discutir sobre el beneficio material de la guerra puede ser útil si se puede mostrar que tal beneficio material no se realizará, porque no es alcanzable o porque simplemente no existe. De hecho, a medida que nuestra civilización vaya consumando su previsible tránsito de descenso energético, las sucesivas guerras serán cada vez menos interesantes desde el punto de vista del benefico. Incluso, pasado un cierto punto (el de los rendimientos decrecientes) ir a la guerra acelerará nuestro camino hacia el colapso, en vez de retardarlo. La Historia muestra y demuestra, sin embargo, que reconocer que se está en un punto de retorno negativo (en cualquier actividad, no solamente en la guerra) es muy difícil y generalmente se continúa haciendo lo mismo que se hacía, "siempre hemos hecho esto", por inercia, hasta que esa misma inercia es la que precipita nuestra caída. ¿Cuántos imperios agresivamente expansionistas en la Historia colapsaron aún más rápido de lo que fue su expansión, justamente porque las nuevas guerras acabaron suponiendo una carga mayor que los beneficios que reportaban? El fenómeno se repite una y otra vez en la Historia, desde los mayas hasta los hunos, desde Alejandro Magno hasta Aníbal, desde el Imperio Romano hasta el Imperio Otomano, desde el Imperio Austro-Húngaro hasta el Tercer Reich. Comprender y explicar por qué la guerra es materialmente onerosa puede ser útil para hacer reflexionar a aquéllos a los cuales los argumentos éticos no les hacen mella pero sí son sensibles a las variaciones de su cartera.

Distinguiré tres tipos de guerra, según su rentabilidad energética: las guerras de saqueo, las de dominio y las de hegemonía. No es una clasificación muy exhaustiva ni posiblemente la única posible, pero personalmente me cuadra bastante con los grandes trazos de las guerras.

Guerras de saqueo: Es el tipo más sencillo y básico de acción bélica, y también el que tiene la TRE más elevada. El atacante asalta un determinado territorio con la intención más o menos declarada de pillar todo lo que pueda. No se trata de mantener una posición, sino de coger el botín y salir corriendo. Este tipo de conflictos suelen tener tamaños limitados, no siendo propio de estados-nación sino de bandas mercenarias, piratas y similares. Ejemplos históricos de este tipo de guerras serían, a pequeña escala, las que emprendieron los vikingos sobre toda la costa norte de Europa o la de los piratas en los siete mares, pero naciones mayores lo han mantenido como modo de financiación; por ejemplo, la España de los siglos XVI y XVII financiaba sus tercios, prácticamente mercenarios, con el pillaje y saqueo de las poblaciones conquistadas (en ciertas partes de Europa son muy recordados algunos "sacos" históricos). 

El coste de este tipo guerra es muy limitado: un hombre, un arma y un saco donde meter todo lo que se pueda pillar; por el contrario, el rendimiento es muy elevado, sobre todo en regiones donde hace tiempo que no se ha experimentado pillaje. Podemos hacer una estimación de la rentabilidad del saqueo en función del tiempo de recurrencia: cuanto más tiempo pase entre saco y saco, mayor fue el rendimiento del saco anterior. La TRE es seguramente alta, aunque la cantidad total de energía conseguida relativamente pequeña (y por tanto satisface a una población pequeña de saqueadores). Las poblaciones de saqueadores no pueden crecer de manera ilimitada, ya que hay varios factores que limitan su expansión: la disponibilidad de objetivos lo suficientemente ricos como para garantizar la supervivencia del grupo como tal hasta el siguiente saco, la necesidad de dejar pasar cierto tiempo antes de volver a saquear un mismo lugar para que se puedan reparar los daños y vuelva a generar suficiente riqueza digna de ser saqueada, la dificultad creciente de saquear si la presencia de los saqueadores es muy notoria ya que las ciudades refuerzan sus defensas, etc. Las poblaciones saqueadoras pueden funcionar a diversas escalas: si el negocio prospera, más saqueadores se unen y se pueden abordar objetivos más peligrosos pero de mayor recompensa; si las circunstancias empeoran, el grupo saqueador puede ser diezmado pero la parte sobreviviente podrá subsistir de saquear poblaciones más pequeñas e indefensas. Esencialmente, los grupos saqueadores desempeñan el papel de depredador en los modelos depredador-presa, con poblaciones mucho menores que la de las presas y gobernados por la dinámica de estas últimas, incluyendo la lucha entre depredadores como mecanismo de ajuste de su población si las presas comienzan a escasear. 

Este modelo de guerra guarda cierta analogía con las sociedades de cazadores-recolectores (con la diferencia de que éstas no se dedicaban a matar a nadie), puesto que se especializan en tomar sus recursos del medio sin alterarlo, dejándolo evolucionar libremente. Pero al contrario que los cazadores-recolectores, es muy difícil que los saqueadores lleguen a un equilibrio con su ecosistema, y los más probable es que al final los saqueados se organicen y acaben destruyéndolos, persiguiéndoles hasta sus propias casas si es preciso.

Guerras de conquista: Este tipo de guerra es el preferido por los estados-nación. El objetivo de la guerra de conquista es mantener permanentemente el control de un territorio y por ende de sus recursos. No basta, pues, con entrar en un territorio: hay que ocuparlo. Implica, por tanto, desplazar un contingente militar bien entrenado y mantenerlo indefinidamente en un territorio para garantizar el flujo de recursos. Antiguamente, los Estados ocupantes se mantenían físicamente al mando de los países ocupados; hoy en día, aprovechándose de que todo el mundo está organizado en Estados-nación, los Estados ocupantes colocan una administración local favorable a sus intereses y recurren al propio ejército local como garante de la paz y el orden en favor de sus intereses; lo único que desplaza el ocupante sobre el terreno, en el largo plazo, son las empresas dedicadas a la explotación de los recursos de la nación subyugada. Gracias a este subterfugio de externalizar la ocupación con "subcontratas locales" se ha conseguido disminuir mucho los costes de este tipo de guerra, que en el pasado fue muy onerosa (en el pasado más de un imperio sucumbió por los altos costes de una sola campaña militar fallida). Por ese motivo, las guerras de ocupación del pasado tenían TREs más bien bajas y sólo se ocupaban países ricos en los recursos codiciados (un buen ejemplo de esto fue el reparto de África en la Conferencia de Berlín de 1884). El actual sistema de externalización redujo los costes para el país ocupante a los de la primera campaña destinada a aniquilar la resistencia local e instalar el Gobierno amigo, lo cual es mucho más barato que incurrir en unos costes constantes a lo largo de años, incluyendo el de una opinión pública que generalmente acaba siendo contraria, sobre todo cuando se organiza una resistencia en el país ocupado que conlleva bajas humanas en el ocupante que se van acumulando (y eso sin contar con quintas y levas forzosas). 

La externalización ha funcionado muy bien durante todo el siglo XX, permitiendo disimular la razón de nuestra riqueza; cuando decimos que la TRE del petróleo es de 20 no solemos tener en cuenta de que este alto valor energético para nosotros es fruto de que en origen seguramente es incluso mayor (30 o más) pero que allí no se explota sino que se nos exporta por un precio monetario que no se corresponde con la ganancia energética que nos reporta. Sin embargo, con la caída natural, por razones físicas y geológicas, de la TRE de los yacimientos de materias primas energéticas, las compañías occidentales se ven en situación comprometida: para mantener el alto rendimiento energético de sus fuentes para Occidente tienen que reducir el beneficio neto a la población local. Surgen así atropellos ambientales y de derechos como los del delta del Níger o de las arenas bituminosas del Canadá, llegando incluso a guerras con algunos productores importantes con tal de garantizar que el flujo de petróleo barato siga llegando. El problema es que la guerra es un mal método para lidiar con la geología. Un ejemplo paradigmático lo tenemos en Libia; fíjense en cómo ha evolucionado la producción de petróleo en ese país durante los últimos años:

 Imagen de Peak Oil Barrel: http://peakoilbarrel.com/opec-tight-oil-and-russia/

Se puede dar muchas interpretaciones a lo que ha pasado en Libia, pero la gráfica de arriba nos muestra algunos datos curiosos. Por ejemplo, que aparentemente llegó a su peak oil en Enero de 2009 y que en los años posteriores, a pesar de los altos precios del petróleo y de sus esfuerzos, Libia no pudo recuperar los casi 1,8 millones de barriles diarios de entonces. En Enero de 2011 comienza la ofensiva que prácticamente para la producción del país y, una vez "liberado", se retoman unos niveles ligeramente inferiores a los de 2011 durante poco más de un año, para después caer y vivir continuos altibajos. La situación de Libia es tan inestable que las diversas facciones luchan entre sí, deteriorando el flujo de su principal fuente de ingresos, y sin un ejército ocupante poderoso que imponga su ley la situación no se va a estabilizar. Pero los países occidentales se han especializado en ejércitos de acción rápida y fulminante, que causa un gran daño inicial con poco riesgo para las propias tropas, y no en ocupaciones a largo plazo. Por eso las ocupaciones a largo plazo, como la de Afganistán, son tan calamitosas: porque necesitan un enfoque militar diferente que implica un coste más alto que, simplemente, no se quiere ni puede pagar. Por tanto, la TRE de las modernas guerras de conquista está bajando en perfecto paralelo con la TRE de las fuentes energéticas que se pretenden controlar. Por esa razón, embarcarse en guerras en países que ya han pasado su peak oil local no sólo es éticamente deleznable; es que es económica y energéticamente ruinoso. Por eso invadir Irán no sólo es un error por ser un país densamente poblado, con una orografía que dificulta las acciones militares sobre el terreno y una población y un ejército fuertemente concienciados; es que además el premio por el que se lucha es un petróleo de cada vez peor calidad, más pesado, de menor TRE y encima la producción de petróleo en Irán está en declive.


Imagen de Peak Oil Barrel: http://peakoilbarrel.com/opec-tight-oil-and-russia/

Semejantes razonamientos se podrían aplicar, por ejemplo, a Venezuela, y a otros países que también están en el punto de mira de algunas grandes potencias.

Las guerras de conquista tienen ciertas analogías con las sociedades agrícolas: se pretende ganar el control permanente de un recurso, incluso modificando el entorno para mejorar el rendimiento. El problema de las guerras de conquista actuales es que los recursos codiciados no son renovables y por tanto el rendimiento está obligado a caer, hasta hacer este tipo de guerras un sumidero, antes que una fuente, de recursos.

Guerras de hegemonía: Este tipo de guerra es el propio de un imperio o, en terminología más moderna, una superpotencia. El objetivo de la guerra de hegemonía es mantener el status quo de la metrópoli. Estas guerras no tienen por objetivo generalmente ganar el control de un recurso, sino mantener un control que ya se tiene, y a veces ni siquiera es sobre el país que posee el recurso sino sobre uno de los países satélite, también controlados, que dan soporte logístico a las operaciones. Este tipo de guerra, siempre, es un sumidero de recursos. Ejemplos éste es el tipo de guerra que ha vivido Afganistán, tanto con la Unión Soviética primero como con los EE.UU. después. También aquí la tendencia es a la externalización: son las guerras de prestado o proxy wars, guerras ejecutadas por peones apoyados por las superpotencias que se disputan la hegemonía del territorio. Ejemplo de este tipo sería, por ejemplo, la guerra civil que se está disputando en Ucrania, con el trasfondo del control del flujo del gas natural ruso a Europa.

Las guerras por la hegemonía, como decimos, tienen por definición TRE por debajo de 1 (es decir, que se gana menos que lo que se consume), cuando no directamente igual a 0 (no se gana nada), porque el objetivo muchas veces no es tanto no ganar como no perder. A medida que una superpotencia es más global y controla más territorios tiene que disputar, directa e indirectamente, cada vez más guerras para mantener lo que ya tiene. Esencialmente son guerras completamente territoriales, típicas de macho alfa, que sólo tienen sentido cuando otros territorios están aportando los recursos necesarios para mantenerlas. También, por su baja a nula TRE, son el principal sumidero de recursos de muchos imperios; como también suelen ser recurrentes en las fases decadentes de los imperios, suelen ser la causa de su perdición.

Aunque estas guerras son propias de imperios, a medida que éstos se descomponen surgen países que se disputan el espacio entonces vacante, incluso aspirando a ser un imperio en lugar el imperio. Pero como para entonces son muchos los países los que se disputan ese lugar, a escala cada vez más regional, estas guerras son cada vez más complicadas y en realidad nunca se pueden ganar de manera definitiva; simplemente, sirven para disipar recursos más rápidamente, en un proceso fractal que recuerda a la disipación de energía en un fluido turbulento. Un político con visión estratégica podría comprender, según la fase de declive en la que se encuentre su país, qué guerras no le interesa librar y cuáles son vitales para retener la parte salvable hasta ese momento de su poder. Sin embargo, ese tipo de líder suele ser escaso, con lo cual algunos pocos países pueden conseguir medrar a costa de los demás, simplemente manteniéndose al margen y sin llamar la atención ni despertar la codicia de los nuevos litigantes.

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Como ven, ningún tipo de guerra sale a cuenta en el largo plazo, y en realidad la más rentable es la más banal, el saqueo. Si nuestra sociedad tienen que confiar en la guerra como manera de mantener su supervivencia (aunque cínicamente nos negaremos a aceptar que es por eso que se libran estas, nuestras, guerras), entonces seguramente no merece la pena que nuestro modelo social sobreviva. Piense en esto, querido lector, cuando los tambores de la guerra empiecen a sonar, alegres, cerca de su casa.

Salu2,
AMT
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Distopía VII: Intolerancia

The Oil Crash - 10 Juny, 2015 - 12:13

Cuando me hube serenado un poco apuré de un trago la ratafía que me había servido mi anfitrión. Quizá debido al reconfortante calorcillo del licor mi lengua al fin se soltó y empecé a hablar en voz alta, no sé si para él o para mí.

¿Cuándo empezó a irse todo al garete? ¿Cuándo empezó esta absurda represión?

Mi anfitrión levantó la cabeza, hasta entonces clavada en un punto indeterminado del suelo, encarcó una ceja y me miró a los ojos. Su actitud parecía decir: "Venga, cuenta tu historia: soy todo oídos". Así que proseguí:


Yo recuerdo cuándo me di cuenta de que mi mundo se esta hundiendo. Fue en el aeropuerto JFK de Nueva York, hace casi diez años.

En el aeropuerto de Madrid, justo antes de embarcar, había pasado algo raro. El funcionario que me hacía las preguntas de rigor y comprobaba mi pasaporte vio algo raro, algo que no le cuadraba. Se excusó un momento y intercambió unas breves palabras con su compañero, seguramente de mayor rango, que esperaba más atrás. Miraron el pasaporte, me miraron a mi, volvieron a mirar a mi pasaporte y el oficial de mayor rango le dijo algo al otro. Cuando regresaron, ambos, junto a mi, me temí que me someterían a algún pesado y absurdo interrogatorio de los que tanto les gustan a los americanos cuando alguna cosa no cuadra con su idea establecida de las cosas. Pero lo sorprendente fue, justamente, que no me dijeron nada: el oficial inferior me devolvió sin más el pasaporte con un tenue: "Que tenga una feliz estancia en los Estados Unidos". Me quedé un tanto sorprendido, pero no le di mayor importancia; recogí el pasaporte y me fui a las puertas de embarque, teniendo sin embargo la incómoda sensación de que los ojos de los dos funcionarios me seguían desde la distancia.

"Señor, ha sido declarado Vd. "persona non grata" por el Gobierno de los Estados Unidos. Consecuentemente, no puedo autorizar su entrada en territorio americano".

Tras 10 horas de viaje trasatántico, media hora de cola en el control de pasaportes, somnoliento, desazonado por la diferencia horaria, sin desayunar, con esa incómoda sensación de haber dormido con la ropa puesta y sin afeitar, que el funcionario de aduanas te suelte de repente esa retahíla te deja completamente estupefacto. Pensé que mis oídos me jugaban una mala pasada, que quizá había traducido incorrectamente del inglés, y le pedí amablemente que me repitiera lo que acaba de decir.

"Señor, no puede entrar Vd. en el territorio de los Estados Unidos; sólo tiene permiso para permanecer durante las siguientes 20 horas en el área de vuelos internacionales del JFK. Si no tiene medios para comprarse otro pasaje de vuelta a España, puede dirigirse a la Oficina de Atención al Viajero donde le ayudarán con su caso."

"Pero", musité al fin, "debe tratarse de algún error. Me deben estar confundiendo con otra persona. Por favor, compruebe mis datos, fíjese en mi número de pasaporte."

El funcionario parecía acostumbrado a este tipo de quejas sin fundamento y, bien entrenado, copió los datos en su terminal una vez más. Después, giró la pantalla para que yo pudiera ver el resultado de su búsqueda.

"Señor, Vd. es X., de nacionalidad española, nacido el tantos del tantos en Y., hijo de Z. y W., casado, con dos hijos, número de pasaporte AAAAAAAA, número de Documento Nacional de Identidad español 11111111, número de seguridad social española 2222222222; trabaja Vd. en esta institución, su última entrada en los EE.UU. data de hace 6 meses y 16 días... ¿Confirma que todos estos datos son correctos, señor?"

Yo asentí con la cabeza, incapaz de articular una palabra, cada vez más atónito.

"Pues en tal caso, señor, sepa que por orden ejecutiva nº XXXX/20?? del Presidente de Estados Unidos del día 17 del corriente mes, se le ha declarado a Vd. "persona non grata" y tiene prohibido pisar suelo americano"

Podía leer esos mismos datos, junto con un parpadeante "Warning!", en la pantalla del funcionario. Aún así, todavía esbocé una tímida protesta.

"¡No puede ser! Tengo que impartir una conferencia en un importante coloquio; me han invitado a participar en él una destacada universidad americana y también una gran empresa que está muy interesada en mi trabajo. Vea mis cartas de invitación, firmadas por el rector de la universidad y por el jefe de relaciones internacionales de la empresa, mírelas".

El funcionario ni siquiera bajó la mirada a los papeles que torpemente le enseñaba, y me respondió:

"Señor, la autoridad del Presidente está por encima de las de cualquier otra institución pública o privada estadounidense, excepto el Congreso." Y añadió: "Yo no puedo ayudarle más: Vd. no está autorizado a entrar en suelo americano, y tiene 20 horas para abandonar la zona internacional de este aeropuerto."

Me di cuenta de que consideraba que la fase de diálogo estaba llegando a su fin y que en cualquier momento avisaría a los agentes de seguridad. Recogí, derrotado, mis papeles y mi pasaporte, preparándome para irme en dirección al mostrador de cualquier compañía que quisiera venderme un vuelo de regreso a casa; mientras lo hacía, aún formulé una última pregunta, quizá más para mi que para el funcinario.

"Pero, ¿cómo puede ser? Nadie me ha notificado nada, no tenía ni idea..."

"Tiene razón, Señor. Acabo de imprimirle una copia de la orden ejecutiva para sus propios archivos. Considérese Vd. oficialmente notificado por el Gobierno de los EE.UU.", y en el acto me tendió cuatro folios con la orden ejecutiva de marras.

Las siguientes cuatro horas las desperdicié haciendo llamadas a ambos lados del Atlántico, intentando primero resolver lo que aún consideraba un malentendido, después intentando hablar con alguien que pudiera corregir el enredo. Según parece, los últimos artículos que había publicado en la prensa española, alguno de los cuales había tenido eco en alguna publicación europea y por lo visto también americana, no habían sido del agrado de la Casa Blanca. Dadas las tensiones internas que se vivían en los EE.UU. después de la gran crisis del fracking y el desplome financiero que le siguió, amén de los cada vez mayores disturbios sociales, algún halcón había presionado para evitar mi entrada en el país: justamente iba a hablar de todo eso en el coloquio al que me habían invitado, y alguien debió temer que iba a echar más leña al fuego.

Una vez que comprendí que no iba a resolver nada a corto plazo, cansado y con ganas de volver a casa y pegarme una ducha, compré un billete para el primer vuelo de vuelta a Barajas y un wrap up en un puesto de comida rápida, que me duró casi el tiempo de irme a la puerta de embarque.

Tal y como me esperaba, mi rechazo a las puertas de América causó un gran escándalo tanto en Europa como en los EE.UU. El diario que me había publicado mis últimos ensayos describía el episodio como "vergonzante veto a las brillantes ideas de X. en los EE.UU.", mientras que los diarios de signo opuesto aportaban un punto de vista diametralmente opuesto: "Los EE.UU. no ceden a la provocación de X. e impiden la entrada del agitador". Me sorprendió la visceralidad de todos los titulares, tanto a favor como en contra (pero más los que estaban en contra) que leí esos días, en medios de muchos países. Mi agente literario estaba encantado con toda la polémica y me dijo que mi nuevo libro se vendería como rosquillas gracias a toda esa publicidad gratuita, aunque en vista de la desmesurada reacción que había provocado mi inocente viaje su observación me pareció muy frívola, sobre todo cuando empezaron los disturbios en los EE.UU. Cuando los altercados entraron en su segunda semana y los muertos se contaban por decenas comprendí que mi figura había quedada marcada a fuego en el imaginario del odio colectivo de una buena parte de los estadounidenses. Cuando comenzó el segundo mes de altercados y se produjeron tantos abusos, los choques con la Guardia Nacional, los linchamientos públicos y vi que en cada turbamulta alguien quemaba una foto mía entendí que nunca más volvería a los Estados Unidos, incluso aunque las cosas se calmaron (en realidad, ya nunca se calmarían del todo) tras una dura y en ocasiones sangrienta represión.

Que las cosas no me iban a ir bien tampoco en España era algo completamente esperable, y más cuando seis meses más tarde ganó un partido político que negaba radicalmente mis tesis. Hacía algún tiempo yo había cometido encima el error de polemizar con uno de sus más destacados dirigentes; al parecer a este señor no le hizo mucha gracia que un servidor hablase de límitaciones y de las causas profundas de esta crisis estructural en la que vivimos, aunque creo que la razón por la cual me odiaba era porque yo había criticado ácidamente la política económica de este partido, una política ingenuamente expansiva que estaba condenada al fracaso y que resultaba ser la obra magna de este personaje megalómano que se las daba de economista de prestigio. El caso es que cuando el partido ascendió al poder yo noté en seguida el frío tacto de sus tentáculos opresores: el diario que me publicaba mis ensayos decidió "dar nuestro acuerdo de colaboración por terminado", deseándome, eso sí, "el mayor de los éxitos en mis futuros proyectos". También empecé a tener problemas en el trabajo; de repente unos jefes distantes y de cuya existencia no tenia demasiada constancia más allá de las felicitaciones electrónicas navideñas, empezaron a exigirme que me centrara en "la ocupación que tiene asignada" y que dejara de perder el tiempo con otros quehaceres "que quizá tienen mayor visibilidad pública pero menor consistencia lógica y que no representan beneficio alguno, si acaso perjucio, para esta institución".

Todo eso más o menos me lo esperaba, y me adapté a los malos tiempos, bajando la cabeza y aguantando, esperando a que volvieran mejores tiempos y de tanto en tanto publicando con pseudónimo en algún medio minoritario de confianza.

El día que empecé a alarmarme de verdad fue cuando comenzaron las detenciones.


Sentí un apagado rumor; la mujer y los hijos de mi anfitrión había acabado de instalar a mi mujer y mis hijos, les habían dado ropa limpia y un lugar para asearse, y ahora se dirigían a la cocina. Miré mis propias ropas, sucias y andrajosas, mis manos algo menos temblorosas cubiertas de tierra, y pensé que yo también debía acicalarme. Pero mi anfitrión seguía ahí, esperando que continuase mi relato, y pensé que mi baño podía aún esperar un rato. Así que seguí.

Al primero que detuvieron fue a Pedro. Fue una auténtica conmoción para todos nosotros. Pedro era el patriarca, el maestro de todos nosotros, y quizá por eso fueron primero a por él. Oí en las noticias que le habían detenido por conspirar contra el Gobierno y favorecer las revueltas y las protestas, apoyado con capital extranjero. Todo era completamente absurdo: Pedro llevaba tiempo jubilado y retirado en una casita en el campo, con uno de sus hijos, de donde sólo salía de vez en cuando para dar conferencias, cada vez más esporádicas. Después de Pedro detuvieron a Daniel, a Marcel, a Carlos, a Margarita, a Jose Manuel, a los dos Manueles (como les decíamos nosotros)... Todos fueron cayendo rápidamente, y estaba claro que yo estaba en la misma lista. Así que no me sorprendí el día que la policía se personó en mi casa. 

Afortunadamente para mí, hacía tiempo que pasaba casi más tiempo en el Reino Unido que en España. Había empezado allí una relación laboral que de ser inicialmente de colaboración había llegado a ser prácticamente contractual. Cuando allanaron mi piso comprendí que no podría volver a España en una larga temporada. Afortunadamente, respetaron a mi mujer y a mis hijos, y las autoridades españolas no pusieron pegas para que se reunieran conmigo en Londres. En los noticieros españoles de todas las cadenas se repetía una y otra vez que yo era un traidor que había huido antes que responder por mis delitos en España, pero lo cierto es que nunca pidieron la orden de extradición al Reino Unido (que igualmente les hubieran denegado, porque las relaciones de ambos países se habían deteriorado muchísimo desde que ambos habían salido de la Unión Europea y aún más desde el triunfo del nuevo gobierno radical y populista). Un día me encontré a mi mujer llorando en la cocina de nuestro modesto piso de la parte baja de Londres; al principio creía que sentía nostalgia por volver a casa, pero de repente vi la página del diario que había motivado su llanto: habían encontrado a Pedro muerto en su celda, y a renglón seguido y sin tapujos se decía que el Gobierno cambiaría la ley para legalizar la pena de muerte, que sería aplicada implacablemente al "clan de los tremendistas", como así nos llamaban. En el artículo se destacaba que yo me encontraba huido del país, residiendo en el Reino Unido, y que encima tenía la desfachatez de dar clases en el Imperial College, además de trabajar en una gran empresa londinense. Con todo, noté que no cargaban demasiado las tintas contra mi: si me quisieran muerto ya me habrían matado; era mejor tener un enemigo público perpetuo, una continua distracción de los problemas del día a día. En Londres yo estaba en una posición perfecta para los intereses del Gobierno español de aquel momento.

Tenía la garganta seca, posiblemente por la gravedad de lo que estaba contando, y mi atento anfitrión debió notarlo porque me sirvió un nuevo vaso de ratafía.

Pero, como sabes, ese Gobierno no duró mucho. Sus erráticas medidas no solucionaron nada y al final, tras varios paros generales, revueltas y represión con varios muertos, el Gobierno cayó y en las siguientes elecciones subió un Gobierno de signo contrario. Durante algún tiempo alimenté la esperanza de que podría por fin volver, ya que el nuevo Gobierno era afín a mis tesis y de hecho usaban algunos de mis libros como documentos de referencia en sus discusiones. Sin embargo, no me ofrecieron el cargo de Ministro de Energía o de Industria, y eso me resultó un tanto sospechoso. Al pasar los meses vi que, a pesar de decir que aplicaban mis recetas, cometían enormes e incomprensibles errores, y la situación, en vez de mejorar, empeoraba. Quiso la fatalidad que la Revolución Saudita comenzara justo en su primer año de mandato, y las enormes turbulencias del mercado del petróleo, con las colas, el racionamiento, los disturbios... acabaron por aniquilar también a este Gobierno. Después se sucedieron varias elecciones, tras las cuales ascendían gobiernos débiles que duraban unos pocos meses y después más elecciones. Cataluña se declaró independiente, y poco después lo hizo, para sorpresa de todos, Andalucía, y España entera se acabó disgregando. Pero eso no hace falta que te lo explique, pues tú lo has vivido en primera persona y sobre el terreno.

Por supuesto, dijo mi anfitrión, pero ya hablaremos después de mi historia, ahora estamos escuchando la tuya. Continúa, te lo ruego. Así que proseguí. 

Por aquel entonces me di cuenta de que tampoco podría continuar en el Reino Unido. Aunque en España nadie hablaba de mi ya, en el Reino Unido el grupo con el que yo trabajaba estaba cada vez más en el ojo del huracán, especialmente desde que la situación económica del país se había ido deteriorando. Al contrario que en España, en el Reino Unido yo había mantenido un perfil mediático bajo, trabajando fielmente en la sombra para mis superiores, y aunque de vez en cuando algún tabloide me señalaba con el dedo, aludiendo a los incidentes en EE.UU. y en España - "el alborotador castellano", "el predicador de la muerte", decían - lo cierto es que en el Reino Unido nadie me conocía. Pero el día que detuvieron al jefe de mi departamento, repitiendo casi las mismas palabras que usaron en España para detener a Pedro pero con las cateracterísticas pompa y flema británicas, comprendí que mis días en tierras inglesas habían llegado a su fin.

Tuve que tomar un trago más antes de continuar.

Durante los dos días siguientes lo preparé todo para marcharnos; recogimos aprisa todo lo que teníamos de valor en el pisito y durante un par de noches nos alojamos en casa de un amigo de confianza. Saqué todo el dinero que pude, preparamos unos equipajes mínimos y nos fuimos en el coche de mi amigo a Portsmouth. Allí cogimos el ferry a Caen, como si fuéramos a pasar unos días a Francia en plan turista, y una vez en Caen alquilamos un coche. El plan era desplazarnos en coche hasta España y entrar por Cataluña, donde tenía algunos amigos y la situación, según decían, no era tan mala como en Madrid o Valencia.

Por desgracia, las cosas en Francia estaban bastante peor que en el Reino Unido. Cuando aún nos faltaban unos 200 km para llegar a Toulouse el coche se quedó sin gasolina, y comprendimos que sin carnet de residente, expedido y controlado por la Prefetura de cada departamento, era imposible repostar. Negociando con lugareños conseguíamos unos pocos litros a precio de oro, pero pronto se hizo evidente que no tendríamos suficiente efectivo para pagar nuestro viaje en coche a España. Por si fuera poco, la situación en el Reino Unido se volvió muy explosiva y, en una escalada de tensión inaudita con Francia, todos los ciudadanos británicos residentes o de paso por Francia fueron obligados a ser confinados en campos de concentración, so pena de ser tomados por espías y fusilados por vía sumarísima. Si lo hubiera sabido... En la estación de Narbona, a punto de tomar por fin el tren hacia España,  un control de la gendarmería nos pidió los papeles y yo, inocentemente, le di los pasaportes británicos que nos habían concedido meses después de que España nos retirara la nacionalidad. Fuimos inmediatamente detenidos y nos transportaron al campo de concentración de Argelès-sur-mer.

Tuve que detenerme ahí, con las lágrimas en los ojos; mi anfitrión me puso su mano firme sobre la mía, intentando infundirme calma, pero yo me rehice en seguida:

Estoy bien, estoy bien, gracias. La estancia en el campo de concentración fue terrible; más de una vez pensé que mi familia no saldría de allá con vida - yo daba por seguro que yo debía morir allí. No sabes lo que es eso: la vida en esos lugares no vale nada, cada día mueren dos o tres hombres pero da igual, porque cada día llegan diez o veinte detenidos más. El hacinamiento, las chinches, pulgas, piojos, enfermedades... el hambre, la sed. Llevábamos dos meses detenidos y lo daba todo por perdido cuando hubo un cambio de la guarnición que custodiaba el campo y una parte de esta guarnición, incluyendo el capitán, eran españoles naturalizados franceses. Conseguí que me dejaran hablar con el capitán, y estaba intentando convencerle de que era un error que estuviéramos allí, pues no éramos británicos, cuando el tipo me reconoció. Para mi fortuna, era un fan acérrimo mío y en seguido arregló los papeles para que pudiéramos marchar. Como tampoco las tenía todas consigo, nos hizo salir de noche, en un camión militar con sólo cuatro soldados y el conductor, todos españoles, todos leales, rumbo a la frontera; y en los registros hizo constar que habíamos muerto aquella misma noche en una reyerta con otros de los internados.

Respiré profundamente. Notaba que la voz se me hacía hueca mientras me esforzaba en pronunciar las siguientes palabras.

Aregelès-sur-mer está ya muy cerca de la frontera, así que en menos de dos horas nos plantamos en la frontera con España, bueno, con Cataluña, y no sé cómo los soldados consiguieron pasar esquivando los controles, por una carreterita que pasa por el Coll de Banyuls y que nadie vigilaba. Pero aquellas dos horas se me hicieron eternas. En un momento llegué a pensar que en realidad sí que nos iban a ejecutar y nos iban a lanzar en cualquier cuneta, que al fin y al cabo nuestra vida dependía de aquellos muchachos, de origen español y mirada inescrutable bajo la visera y la apagada luz de las lámparas de los pueblos por los que pasábamos. Así que cuando nos bajaron en un pueblo no muy lejos de aquí, Sant Climent creo que se llamaba, les di rápidamente las gracias y me marché casi corriendo con mi familia, no siendo que cambiaran de idea.

Sant Climent no era un buen lugar para merodear pues hay una base militar española (bueno, o la había), así que seguimos la carretera hacia la población más importante. Caminamos durante horas hasta llegar a esta ciudad. No sabía a quién acudir, y recordé que tú vivías aquí, así que pregunté por ti. Parece que eres muy conocido por estos andurriales; y así fue como llegué hasta tu casa. Y ya está, esta es mi historia.
 
Mi anfitrión se recostó sobre el respaldo de su silla y me echó una larga mirada, como si sopesara todo de mi: mi persona, mi aspecto y mi historia. Al cabo de un rato, echó un trago a su ratafía, que aún no había tocado, y habló por fin.

Me has buscado a mi, a pesar de que sabes que en el pasado defendíamos posiciones diametralmente opuestas.

Bajé la cabeza, humillado. Así era.

Puede que no estuviéramos en absoluto de acuerdo, tú y yo, pero siempre reconocía tu honradez intelectual, y siempre fuiste un adversario respetuoso y honesto.

Vaya, es curioso oír estas palabras, después de tantos años. Nunca dijiste tales cosas en público.

Aquellos eran otros tiempos, ya sabes. Era casi como un juego, y se tenía que jugar un poco sucio, a veces haciendo un poco de trampas en los argumentos...

Eso será tú; yo nunca hice esas "trampas" que tú dices. El tema era demasiado serio, como se ha ido viendo a lo largo de los años, como para jugar a confundir a la opinión pública. Además, no nos engañemos: tú te ganabas la vida con esto. Y te la ganabas muy bien, seamos honestos...

Bajé la cabeza, humillado de nuevo, quizá era por el peso que te deja la ratafía en las sienes, quizá porque sabía que tenía razón. Al final, había recurrido a mi enemigo de entonces; quizá había sido un error, quizá me iba a entregar... Así que clavándole mi mirada en la suya que le dije:

Me es igual lo que me hagas a mi, pues ya no me importa, pero por favor ayuda a mi familia. Sólo te pido eso.      

El se sonrió:

Vamos, X., no dramatices. No te voy a entregar a nadie, y además no creo que a nadie le intereses un comino, a estas alturas. Las cosas han cambiado mucho, ¿sabes? Los que nos quedamos aquí lo pasamos muy mal, y muchos no vivieron para explicarlo: yo también cuento por decenas los amigos que he perdido. Quizá la razón por la que yo sobreviví es que cuando comenzó el griterío comprendí que no conseguiría hacer valer la razón gritando más, y por eso callé. Pero ahora las cosas están más tranquilas, la gente ya se cansó de tanta sangre y comienza a verse un nuevo futuro que puede ser construido, y tú aún puedes hacer un trabajo útil para esta sociedad, en vez de tanto manual de economía. 

¿Y qué puedo hacer?  ¿Qué lugar hay para mi en este nuevo mundo que tú dices?

Yo he montado un pequeño negocio y necesito ayuda, y un tipo inteligente como tú me será sin duda útil. No hace falta que me lleves los números, que para eso me basto yo y tú podrías tener todavía alguna ínfula escondida de creyente en el crecimiento exponencial. - se sonrió, irónico - Pero hay mucho trabajo que hacer, y trabajo para todo el mundo. Esa es la base del equilibrio. Quizá ya no tengamos petróleo, pero tenemos brazos, máquinas simples y un Sol que luce sobre nuestras cabezas cada día. Os podéis quedar con nosotros todo el tiempo que queráis, hasta que os podáis instalar por vuestra cuenta.

Mi anfitrión se levantó de su silla y me invitó a seguirle; me llevó a una austera estancia con ropa limpia, me mostró dónde se encontraba el baño y me invitó a acicalarme antes de comer (un plato de habas verdes con patatas y un poco de pollo, todo muy modesto, como ves, aunque a mi me sonó a gloria) y se volvió para atender, él también, a mi familia. Yo no sabía qué decirle para agradecerle su generosidad y  que nos hubiera salvado la vida, y le dije lo primero que pensé, tratando de saldar una vieja deuda. 

¿Sabes? Tenías razón. Siempre la tuviste. El peak oil fue en 2015.

Ya lo sé. Siempre lo supe. Pero no merecía la pena morir por ello.
 
 

Antonio Turiel
Junio de 2015
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Mayo de 2015: las grietas sociales

The Oil Crash - 4 Juny, 2015 - 01:17


Queridos lectores,

El evento más destacado en este pasado mes de Mayo en España es la celebración de las elecciones municipales y autonómicas que tuvo lugar el día 24. Los resultados de estos comicios muestran una esperable y creciente fragmentación del panorama político. Por una parte, el gobernante Partido Popular (PP) sigue siendo, a escala española, el partido más votado, pero su retroceso es más que considerable: se podría decir que grosso modo el apoyo con el que cuenta es alrededor de la mitad de aquél con el que contó en las últimas elecciones legislativas. El segundo partido habitualmente en pugna con el PP, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), no ha recogido el voto de castigo hacia el PP y ha retrocedido también, siguiendo un proceso iniciado hace ya años, cuando gobernaba el país: se ve que el castigo al PSOE no ha terminado todavía. A la luz de los resultados recogidos, se ve que el voto, más bien, se ha dispersado hacia otras opciones, la mayoría de las cuales de nuevo cuño y nacidas de los masivos movimientos de descontento popular que se reconocieron a sí mismos hace 4 años en la Puerta del Sol de Madrid. De repente muchas ciudades de España, y en particular las tres de mayor tamaño (Madrid, Barcelona y Valencia) podrían estar gobernadas por coaliciones integradas y a veces lideradas por ciertos líderes emergentes que repetidamente son tildados de "radicales" y "populistas" en según qué medios de comunicación. Cunde el nerviosismo. Por una parte, el PP intenta transmitir una imagen de normalidad y al tiempo anuncia cambios en el Gobierno de la nación, afirmando que ha escuchado la voz de la calle; sin embargo, hacer cambios sustanciales y efectivos es complicado, sobre todo cuando el descontento popular nace fundamentalmente por la frustración que causa esta crisis que no acabará nunca, y a la que obviamente ni el PP ni el PSOE ni ninguna otra opción política podrá poner fin por vías convencionales, pues lo que se necesita es un cambio completamente estructural. Por otro lado, las empresas de diversos sectores se muestran nerviosas porque los nuevos actores puedan poner en cuestión modelos y formas de negocio, y así se concede una atención desmedida a si la probable futura alcaldesa de Barcelona apoya que en el futuro se siga realizando una convención mundial de móviles en la Ciudad Condal (atención completamente desproporcionada si se tiene en cuenta cuál es el impacto real de ese evento concreto en la actividad económica de una ciudad que, a pesar o gracias a su primera regidora, seguirá siendo un importante polo de atracción turística en los próximos años). Más calado tiene el anuncio desde algunas formaciones con visos de tocar poder real de no negociar con bancos que se estén beneficiando de los continuos desahucios que se dan a lo largo y ancho de la geografía española, lo cual es casi decir no negociar con ningún banco; la medida, si realmente se llevara a cabo, comportaría inesperadas e interesantes derivadas en la línea de ciertas modificaciones sociales necesarias en la transición, como la relocalización y la creación de monedas locales. Y en el trasfondo, la preocupación cada vez más generalizada por el devenir de las próximas elecciones generales, a celebrarse a finales de este año, en las que el resultado más probable es que la gobernabilidad de España salte en pedazos. Pensando en el crítico sector de la energía (más allá de la electricidad, que como sabemos representa sólo el 20% de toda la energía final consumida en España pero que se usa como faro cegador para confundir a los incautos), síntoma de ese cambio de signo y creciente incertidumbre es la sobrevenida modificación de la ley de hidrocarburos de 1998, publicada en el Boletín Oficial del Estado sólo dos días antes de las elecciones, casi se podría decir que con alevosía. Y no se trata de una modificación banal: en su extenso articulado podemos encontrar una serie de sustanciales cambios fiscales dirigidos a beneficiar a la explotación del fracking en España, incluyendo la reducción de impuestos, el reparto de la recaudación con los ayuntamientos (para que sean proclives a aceptarlo) y el pago a los propietarios del suelo (cosa insólita en España). Casi se podría decir que el objetivo de la apresurada modificación fuera fomentar la burbuja del fracking. La cual, por cierto, ya está reventando: una rápida revisión del informe de Baker Hughes sobre pozos activos en los EE.UU. nos muestra que a 29 de Mayo había un 55% menos de pozos activos que en Octubre del año pasado. Y ya sabemos qué viene a continuación...

En el resto de Europa las perspectivas no son demasiado boyantes. Grecia se enfrenta, una vez más, a un ultimátum: o acepta hacer una serie adicional de impopulares reformas o no se le dará dinero para pagar su deudas... dinero que igualmente no es gratis y generará nuevas deudas, en crescendo. La docilidad con sus amos de los medios de comunicación de estos lares oculta que estas imposiciones, aparte de ser injustificadas desde el punto de vista meramente fiscal (es meramente extorsión: qué tiene que ver reducir los derechos laborales y sociales con el pago de la deuda), encima buscan encerrar a Grecia en una lógica de deuda financiada con deuda, es decir, deuda creciente en volumen y en falta de legitimidad. Mientras tanto, el país se vuelve a sumir en la recesión económica. El resto de Europa ve cómo su actividad económica ha crecido considerablemente durante el primer trimestre del año, destacándose precisamente España con un 0,9% de incremento del PIB en esos tres meses. Hito jaleado por la información oficial como muestra de que la crisis está a punto de acabar, aunque esta recuperación económica no acaba de beneficiar al trabajador común, que ve como su renta disminuye año a año al tiempo que crece su precariedad e inquietud por el futuro. ¿Es el futuro en Europa tan boyante? En realidad la relativa  bonanza actual se debe en una buena parte a los precios del petróleo, que de momento se mantienen moderados, y en muchos países, al igual que en España, la mejora no acaba de llegar a la clase media (aunque en los países del norte de Europa ésta no haya visto su renta tan deteriorada como en los países del sur de Europa). Cuando la caída de la producción de petróleo americana se vuelva indisimulable, el precio del petróleo y con él los precios en general volverán a subir, y con esa subida se irán las mejores perspectivas de futuro. Y eso sin contar con el efecto demoledor que para la zona euro tendría la salida de Grecia. Así pues, no es de extrañar el crecimiento del apoyo a partidos xenófobos y euroescépticos en países como el Reino Unido, Francia o Finlandia

El colapso de la producción de petróleo que está empezando en los EE.UU. tenía que pasar forzosamente factura a ese país, y ya se está empezando a notar, con el anémico crecimiento del PIB del primer trimestre. Todo indica que se avecina un crack financiero de cierta intensidad debido al apalancamiento de la deuda asociada a los activos de fracking, pero aún tendremos que esperar unos meses para que se manifieste con plena intensidad, y algo más de tiempo para ver el alcance real de la misma. En todo caso, en el momento que se desencadene se producirá al tiempo una crisis financiera y una subida de los precios del petróleo que sólo podrá agravar la misma, con consecuencias no del todo predecibles aunque de seguro indeseables. A corto plazo, como mínimo, se observará una disminución de la inversión en las compañías petrolíferas, que es justo lo contrario de lo que la Agencia Internacional de la Energía consideraba imprescindible hace tan sólo dos años. Sin un cambio de tendencia la probabilidad de que 2015 sea finalmente el año del pico de los hidrocarburos líquidos en volumen, el peak oil en suma, se hace cada vez mayor.

Los problemas en Europa y en los EE.UU. son en realidad minucias cuando uno echa un vistazo a lo que pasa en otros lugares. El malestar social y los cambios políticos parecen juegos de niños cuando uno desplaza la vista a lugares que hace un puñado de años eran relativamente pacíficos y ahora están asolados por la guerra. En Ucrania se han reanudado los combates tras la precaria paz de las últimas semanas, mientras en Irak y Siria el Estado Islámico consolida sus posiciones y recupera la iniciativa en una guerra que tiene todos los visos de enquistarse durante años. En Yemen la situación es lamentable, como evidencia una mirada fugaz a los titulares del otrora (es decir, hace un año) bastante convencional Yemen Times; la injerencia saudí en la guerra civil yemení que venía gestándose desde hacía tiempo (como comentábamos en estas mismas páginas) ha levantado no pocas críticas, pero si uno mira el mapa de la zona se da cuenta de que Arabia Saudita está cada vez más rodeada por conflictos que acabarán por anegarla cuando ella misma llegue a su peak oil y con él sus ingresos por la venta del petróleo caigan dramáticamente, al igual que les pasó a Siria y a Yemen. La anunciada presencia del Estado Islámico en Libia ha conllevado que España se haya unido a una coalición para combatirla en ese país. Libia es un país estratégico para España y aún más para Italia: hace tan sólo 4 años Libia era uno de los cuatro principales suministradores de petróleo de España y el primero de petróleo y gas de Italia. Actualmente Libia es un estado fallido sumido en la anarquía y donde la producción de hidrocarburos no es ni el 10% de lo que era hace tan sólo cinco años. Y dentro de esta cadena de desgracias crecientes, asociadas en una buena parte a la creciente escasez mundial de petróleo crudo (más allá de la ficción contable de los hidrocarburos líquidos, que ha servido para confundir a los políticos y para que la mayoría de los analistas no entiendan qué está pasando) un país que está presentando su firme candidatura a ser el siguiente productor de petróleo importante que se sume en el caos es Nigeria. La presencia de dos grupos terroristas muy activos, el MEND y Boko Haram, es sólo el síntoma de una creciente inestabilidad social, salpimentada por numerosos atentados contra la población civil y una grave crisis energética que ya está asomando. Las enormes desigualdades sociales en un país tan poblado y con tanta violencia hacen anticipar que seguirá el camino de Siria y Yemen más pronto que tarde. Siendo cínicos, desde una perspectiva occidental completamente ensimismada en sus asuntos domésticos y el malestar relativo de su propia población, debería causar preocupación la posibilidad de que desaparezca la capacidad exportadora de petróleo del sexto productor mundial y primero de África.

Y mientras todo lo demás se va deslizando por la senda de la autodestrucción social, el monstruo del cambio climático continúa su curso imparable. El mes de Mayo de 2015 ya es, oficialmente, el más cálido de la historia en muchos lugares del mundo, incluida Australia, amplias zonas de los EE.UU. y posiblemente España, y en cuanto se acaben de hacer los cálculos pertinente seguramente quedará anotado entre los más cálidos registrados a escala global. El desquiciamiento climático del planeta nos ha traído durante este mes de Mayo una brutal ola de calor en India y lluvias torrenciales e inundaciones inauditas en Texas, mientras que la pertinaz sequía prosigue en California. Destaco estos dos estados de los EE.UU. en la esperanza de que las inclemencias climáticas, dos más en una larga serie en todo lo largo y ancho del país, mueva a la opinión pública de la gran nación americana a reflexionar sobre qué está pasando y por qué. Pero mientras los eventos climáticos cercanos nos preocupan y ocupan nuestras conversaciones (incluida la amenaza latente del año sin verano), poca gente mira al Polo Norte. Si lo hicieran comprobarían que la extensión de la banquisa polar es este año menor de lo que lo fue en el peor año hasta la fecha, 2012, lo que es un mal presagio para la presente estación de deshielo.

 
Se quiebra la paz social en Occidente, se quiebran los fragilizados estados exportadores de petróleo y se quiebra la banquisa polar ártica. Las grietas son cada vez mayores. Cabe preguntarse cuánto más deberán agrandarse antes de que como sociedad que aún somos decidamos actuar.


Salu2,
AMT
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Muere la inocencia Fallece el poeta ácrata Jesús Lizano

Ácratas - 30 Maig, 2015 - 15:02






A los 84 años se ha ido. No al cielo, pues no era creyente, ni al infierno, pues era un ser bondadoso e inocente, sino a fundirse con la naturaleza, a la que tanto amaba. Nos quedamos un poco más solos, pues nadie tomará el testigo de su exigentísima honestidad.

Os copiamos uno de sus mejores poemas.


LA CONQUISTA DE LA INOCENCIAResulta que soy un niño, que todo ha ido haciéndome un niño, que el sufrimiento y la alegría me han hecho un niño, que como un niño todo lo he ido transformando en sueños, jugando con mis sueños y con mis versos, resistiendo con ellos, que contemplar todos los mundos me ha hecho un niño, que yo iba como todos para ser un hombre y las fronteras me han hecho un niño, los fingimientos y los límites: todo me ha hecho un niño; que la locura me he hecho un niño, verla, palparla, a través de todos los disfraces y de todas las máscaras, que el asalto de la razón a todo lo que vive me ha hecho un niño, que sorprenderme por todo me ha hecho un niño, desear un vivir que sobretodo fuera una aventura, que me ha hecho un niño el engaño de cuantos han crecido, que les hacían hombres las trampas de los dominantes, que dejas de ser niño cuando te conviertes en dominante, que el dominio de las abstracciones me ha hecho un niño, ¡plaga de abstracciones!, que el someter las vidas alas ideas me ha hecho un niño, que al parecer eso es ser hombre, que he preferido ser un niño para salvar todo lo creativo, que mi mundo no es de este reino perdido, para dar a los sentidos lo que es de los sentidos, al instinto lo que es del instinto, que los sueños me han hecho un niño, que no podía vivir si no era un niño, que me ahogaban las órdenes y las leyes. Resulta que muchos de los que se hicieron hombres y no buscaron la inocencia, al final de sus vidas recuerdan con nostalgia lo que tuvieron de niño, porque a ser hombre llaman vivir en un mundo de dominantes y sometidos, que la soledad me ha hecho un niño, que el darlo todo y el haberlo perdido me ha hecho un niño, que he sido un poeta maldito porque soy un niño, que me ha hecho un niño ver que lo único importante es buscar la inocencia entre la astucia, que cuando he amado me he convertido en un niño, que comprender que hay víctimas pero no culpables me ha hecho un niño, que por ser un niño mantengo la ilusión a pesar de los desencantos y de la sangre derramada entre las trampas y los mitos, que ver cómo caemos todos en las innumerables trampas me ha hecho un niño, y que de no ser un niño nunca hubiera nacido en mí la rebeldía, que es preciso comenzar a rebelarse a uno mismo, no seguir la consigna de ser un hombre, que soy poeta porque conquisto la inocencia cada vez que abro los ojos y contemplo las cosas, que a ser niño es lo único que he aprendido y porque observo que todos los seres con el mismo destino: nacer para la muerte, no dejan de ser niños: que un pájaro siempre es un niño, que un árbol siempre es un niño, que un perro siempre es un niño. Y porque pienso qué es un hombre si deja de ser niño, que se equivocan las escuelas que intentan hacernos hombres prometiéndonos falsos paraísos, que la anarquía sólo será posible cuando todos fuéramos niños, cuando todos partamos a la conquista de la inocencia, que escribo este poema porque resulta que soy un niño…JESÚS LIZANO
Lizanote de la Acracia  
POTNIA


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Verkami para editar un nuevo libro sobre Peak Oil

The Oil Crash - 25 Maig, 2015 - 07:15
Queridos lectores,

Mis compañeros y amigos Jordi Solé y Francisco Sardà me han pedido que les ayude a hacer difusión de un pequeño manual sobre peak oil y la crisis sistémica que han preparado: "Por qué la crisis no acabará nunca". Acaban de iniciar una campaña de micromecenazgo en Verkami para poder tirar adelante el proyecto. El enlace de arriba se activará durante este mismo lunes 25 de Mayo de 2015, y durará, como suele pasar en este tipo de campañas, unas semanas. Si les interesa el proyecto, lean las líneas que siguen en las que Jordi y Francisco explican qué es el libro y cuáles son sus objetivos y los de la campaña de Verkami.

Salu2,
AMT 


Queremos editar y distribuir un libro (en catalán y castellano) con el título: " Por qué la crisis no acabará nunca". El libro hace divulgación sobre la relación entre recursos energéticos y crisis económica, y explica para un público amplio los puntos clave de un problema sistémico.
Un libro de estas características (divulgativo y con una visión resumida) no se encuentra en ninguna de las dos lenguas en las que está escrito (catalán y castellano); por lo tanto, pensamos que es una herramienta necesaria para divulgar el problema de la crisis energética y que puede tener una gran difusión.
Los autores, Jordi Solé y Francisco Sardà, somos científicos en el Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona (http://icm.csic.es) que, aparte de la nuestra labor de investigación, nos dedicamos a difundir y explicar temas, relacionados con nuestra investigación, de interés para la sociedad.

Vivimos tiempos de cambios profundos bajo la actual crisis económica, y creemos que desde nuestra perspectiva debemos ayudar a dar una visión diferente sobre el planteamiento de los actuales retos de futuro al gran público. Es pues desde este punto de vista que hemos escrito este trabajo de divulgación Por qué la crisis no acabará nunca, un librito de 50 páginas ilustrado, listo para publicación, para poner en evidencia la fuerte relación entre los problemas económicos y financieros actuales, con su base física y ecológica.




El libro pone de manifiesto cómo la sociedad actual globalizada ha llegado a los límites del crecimiento económico debido, esencialmente, a que éste se mantiene por el incremento en la explotación de los recursos naturales y los energéticos (combustibles fósiles) en particular. Si el crecimiento económico no es pues ya posible, habrá que repensar este modelo actual para adaptarlo a la nueva realidad. Nuestro libro pretende ser una pequeña contribución al necesario debate social sobre este cambio ineludible.






  • A qué destinaremos sus aportaciones
La editorial Laertes nos lo publicará y distribuirá en todo el estado y hispano américa, el costo de impresión, distribución y otros gastos asciende a 2.000 euros. 

  • Sobre las recompensas
Las recompensas están pensadas para poder disponer del libro, el cual está diseñado, además, para hacer de apoyo impreso en charlas divulgativas sobre esta temática o similares. 

  • Calendario previsto
En principio dependerá de Laertes, pero según ellos, en un plazo de mes o mes y medio tendrían terminadas las copias y podríamos empezar el envío y distribución de libros.

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Nos abstenemos. Aunque si queremos votar, Podemos

Ácratas - 24 Maig, 2015 - 07:52



ÁCRATAS


 

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Elecciones municipales y autonómicas en España: la crisis energética, según los partidos

The Oil Crash - 20 Maig, 2015 - 23:34


Queridos lectores,

Este año es intensamente electoral en España; a las elecciones autonómicas andaluzas del mes de Marzo le seguirán las municipales y de la mayoría de las autonomías esta misma semana de Mayo, las autonómicas catalanas en Septiembre y las generales en Noviembre o Diciembre. Un año marcado por muchos asuntos de carácter social y político: el rechazo popular a las medidas de austeridad (también conocidos como "los recortes" en prestaciones sociales), los radicales cambios en la orientación del electorado, el surgimiento de formaciones más o menos de nuevo cuño, el voto de protesta, las manifestaciones populares y, en Cataluña, el auge del independentismo. De fondo, una recuperación económica, la española, que es clave para evitar el estallido social, asumiendo que sus beneficios empiezan a llegar a una población bastante cansada y harta con el panorama político; esta recuperación que es aventada desde casi todos los medios de comunicación prácticamente todos los días pero que resulta un tanto disonante en un contexto europeo e internacional no tan boyante, lo cual hace albergar en muchos el temor de que no sea duradera.

Pero también este año supondrá, probablemente, un importante hito histórico de otro tipo: la llegada al máximo de producción de hidrocarburos líquidos en volumen (en energía ya sabemos que sucedió hace unos años), el temido Peak Oil. Si finalmente 2015 es el año que marca la máxima producción volumétrica de petróleo y demás hidrocarburos asimilados es una cosa que tardaremos unos años en saber con seguridad, pero al margen de la constatación empírica del hecho en sí sus efectos se dejarán sentir mucho antes (de hecho, ya se notan, pues la energía neta ya está bajando). Añádase a eso que el carbón y el uranio parecen estar también próximos a sus máximos productivos, y que el gas natural seguramente no tardará mucho en hacer lo propio, y tendremos un explosivo cóctel energético servido. El declive energético arrastrará a la economía, pues si nuestra renta energética es inferior cada año (es decir, si cada año tenemos menos julios disponibles) por fuerza nuestra capacidad de transformar la Naturaleza irá disminuyendo y con ella nuestro output económico...

Delante de la cruda realidad del declive energético que viene, que arrastrará la economía a la baja, que ha de marcar a fuego nuestras vidas, que tiene el potencial de destrozar tantos sueños y proyectos... Delante de este momento histórico y crucial, ¿qué están proponiendo nuestros partidos políticos? ¿Saben lo que se nos vienen encima? ¿Proponen medidas realistas para adaptarse a esta situación? ¿O su visión es continuista y por tanto se estrellará contra el muro de la realidad en el momento en que éste, finalmente, se haga presente?

He hecho un rápido análisis de las propuestas realizadas en esta materia por unos cuantos partidos políticos españoles (ciertamente no todos pero sí una muestra representativa de ellos, sesgada hacia Cataluña, que es donde yo vivo) y he comparado algunas de sus afirmaciones con datos que hemos contrastado una y otra vez en este blog. Éste es el resultado.


  • PP: El programa marco para las municipales que presenta para las municipales puede descargarse aquí. La palabra "energía" se menciona 3 veces, en las páginas 5, 17 y 19 de las 40 que tiene el documento; por contraste, la palabra "empleo" aparece 37 veces, contando los títulos y epígrafes, y la palabra "empresa" y sus derivados 26 - está claro que la asociación entre energía y economía no es todavía obvia en el PP. De las tres menciones a la energía, la primera dice "Debemos seguir profundizando en un modelo de desarrollo equilibrado, que permita alcanzar los objetivos de cohesión territorial, movilidad social y competitividad. La energía, las redes de transporte y el desarrollo industrial serán claves para este propósito." Es decir, nada en concreto, ni está claro si identifican que los costes de la energía y, peor aún, su disponibilidad en los próximos años pueden enviar todo al garete. La segunda mención es también bastante genérica, e introduce la idea de fomentar de alguna manera las energías renovables: "Contribuiremos al desarrollo de un modelo energético medioambiental y económicamente sostenible, impulsando prácticas de eficiencia energética y la utilización de energías renovables". Llama la atención tal afirmación de la parte de un partido que actualmente desde el Gobierno del Estado ha regulado mucho en contra justamente de las energías renovables. La tercera afirmación es, una vez más, muy genérica: "Realizaremos una gestión más eficiente de ámbitos urbanos diversos como el transporte y la energía, el ciclo del agua, los residuos, las telecomunicaciones y, en especial, la gestión administrativa, fomentando estrategias de gobierno electrónico", sin explicitar qué medidas quieren tomar ni cómo creen que pueden mejorar esa eficiencia; lo curioso es que ni siquiera explican por qué creen que es importante mejorar esa eficiencia: ¿consideran que actualmente no es lo suficientemente eficiente? ¿O creen que las ineficiencias pueden causar problemas en un futuro? El programa marco para las autonómicas es similar; sólo es destacable la vinculación entre energía y competitividad, aunque todo en los sentidos convencionales; llama también la atención ciertas "explicaciones" sobre por qué se ha encarecido en la energía eléctrica en España, que suenan un poco a disculpas. Por lo demás más de lo mismo: eficiencia energética, ahorro, medio ambiente... y un sobreénfasis en detalles y particularidades de la energía eléctrica, como si fuese el todo o la mayor parte de la energía consumida. En fin, el abordaje de un tema tan crucial como la energía, que en el ámbito municipal se podría trabajar mucho, recibe un tratamiento epidérmico dentro del programa del PP. Obviamente, no contemplan que pueda haber ningún problema con la energía que merezca la pena ser reseñado.
  • PSOE:En la web del PSOE podemos encontrar tres documentos relacionados, uno para las municipales, otro para las autonómicas y otro con 80 medidas para las municipales. En este último se menciona la energía sólo una vez "Apoyaremos la creación de empresas de energía con el aprovechamiento de biomasa por su importancia en la generación de empleo y en la limpieza de los montes y la indudable repercusión en la política de prevención de incendios forestales". Se diría que según el PSOE los Ayuntamientos no pueden incidir significativamente en el sector energético, ya que no le dan mucha importancia en esas 80 medidas destacadas. Entrando en el detalle del documento para las municipales, nos encontramos en el punto 94: "Desarrollaremos programas y medidas de gestión del parque inmobiliario existente de manera concertada con las CCAA y el Estado:gestión de viviendas vacías, adecuación funcional, rehabilitación energética,conservación y mejora de las condiciones de eficiencia energética, habitabilidad y accesibilidad del parque residencial existente." La energía aquí es una cuestión instrumental, relacionada con la mejora de la habitabilidad de las viviendas, semejante a cómo se menciona en el punto 102. Por contra, el capítulo 2, que va de "Ciudades habitables, dinámicas y sostenibles" comienza con un epígrafe que promete mucho: "Energía: menos consumo y cero emisiones". "Entre todos debemos impulsar la transición hacia un nuevo modelo energético que gire en torno a dos ejes fundamentales: la eficiencia energética y el desarrollo de las energías renovables." Lamentablemente, aunque se menciona la dependencia de los combustibles fósiles, es sólo para destacar que son importados. El resto del programa es un conjunto de vaguedades sobre pobreza energética, electrificación, mejora en eficiencia y fomento de las renovables, sin ninguna idea concreta ni un análisis de por qué todo eso, que se conoce y dice desde hace mucho tiempo, no ha funcionado hasta ahora. De las pocas ideas concretas rescato una del punto 128: "- Climatización. La climatización supone el 21% del consumo energético nacional, una situación que se agrava si se considera que el 67% se lleva a cabo mediante la utilización de combustibles fósiles, de forma ineficiente y con emisiones contaminantes. El compromiso municipal requiere apostar por la climatización mediante sistemas de alta eficiencia como la bomba de calor, cuyo funcionamiento implica que por cada kwh eléctrico consumido se generen cuatro kwh de energía útil, frente a las tecnologías basadas en combustibles fósiles donde por cada kwh de combustible fósil se genera menos de un kwh de energía útil.". No está mal, pero es un poco pobre. El capítulo "Apuesta por el mundo rural" (título pomposo que no corresponde con lo que muchos de mis lectores tienen en mente) contiene algunas ideas nuevas: apuesta por la biomasa, por los biocombustibles (disfrados de "producción agroenergética" dada su creciente mala prensa), y por las mejoras en eficiencia. Poca cosa más hay, y por supuesto no se menciona en ninguna parte la más que previsible escasez futura de energía. En resumen, en el PSOE identifican la energía como un punto relevante de su programa (en contraste con el PP) y proponen algunas ideas concretas, pero están lejos de tener las ideas claras sobre la naturaleza real de los problemas que se avecinan.
  • IU: En la web de la que hasta ahora ha sido la tercera fuerza política a nivel de España se puede encontrar el programa electoral que marca las pautas en estas elecciones autonómicas y municipales. Como suele pasar en muchas ponencias políticas, el epígrafe "Energía" está enmarcado dentro del área "Medio Ambiente", cuando lo más apropiado sería que estuviera en "Economía" (seguramente medio ambiente también debería ir allí, en realidad, o ya soñando, que medio ambiente lo englobase todo). Esta adscripción ya hace anticipar cuáles de los aspectos de la energía atraen la atención de IU, es decir, los meramente ambientales. Que son sin duda importantes, pero ese tratamiento es quedarse en la periferia de uno de los problemas troncales con la energía. La única mención a la energía en el área de Economía la encontramos en la página 9, con una convencional llamada a reforzar la generación renovable. En el área de Servicios Sociales, en la página 21, encontramos una frase que es bastante definitoria de algunos errores de concepto usuales. "La disponibilidad de suministros mínimos básicos de agua y energía. La electricidad, el agua y el gas son un servicio público básico y solo el control público permite garantizar la universalidad del servicio, la equidad y la progresividad de las tarifas". Como ven, está implícita la confusión de "energía" con "electricidad" (cuando, como hemos repetido muchas, la electricidad es poco más del 20% de nuestro consumo de energía final). Además, no se va a las causas reales de la inequidad que describe, que por desgracia tiene todos los visos de acrecentarse en el futuro próximo. Abundando en esas ideas, en los párrafos siguientes pide cambios en la "fiscalidad energética" para favorecer a las familias de menos ingresos (lo cual está bien, pero, ¿por qué restringir la medida a la "fiscalidad energética"?). De acuerdo con el programa, el coste de este precio subvencionado para las familias de menores ingresos lo cubrirían las empresas energéticas, lo cual anticipa el fracaso de la medida si jamás se pretendiera llevar a cabo. Pero es en el área de Medio Ambiente donde más se habla de energía, con el epígrafe entero que antes comentamos. Sin embargo, las declaraciones al comienzo de este apartado son muy genéricas: mejora de eficiencia energética (como si no se quisiera mejorar ya per se), reducción de emisiones de CO2, reducir la factura energética de hogares y empresas, reducir la dependencia energética exterior... Llegando por fin al epígrafe Energía nos encontramos con lo siguiente: "El modelo energético de Izquierda Unida es de generación y consumo en cada municipio o comarca, generación y consumo disperso en el territorio frente al modelo concentrado habitual. En nuestro modelo no hay necesidad de grandes centrales de generación eléctrica, ni de grandes empresas energéticas, de electricidad, gas o petróleo, ni de grandes redes de transporte". Lo cual me parece absolutamente portentoso y, por desgracia, poco compatible con nuestro conocimiento de la Física en general y de la Termodinámica en particular. ¿Cómo pretenden obrar estos prodigios? Algunas ideas concretas: "?Promovemos la generación pública de electricidad por parte de los municipios desde fuentes renovables de energía.
    ? Fomentamos la producción de energías limpias, destacando la fotovoltaica, la solar térmica y la minieólica, y la aplicación de tarifas progresivas.
    ? Estimamos necesario aumentar la inversión en I+D en el campo de las energías renovables.
    ? Apostamos por la intervención pública del mercado de la energía, dado que es estratégico, con fijación de precios máximos y servicios mínimos". Como ideas no están mal, pero como medidas pecan de inconcreción (¿cómo se fomenta esa producción renovable y por qué no se ha hecho hasta ahora?), de confusión (una vez más, insisten demasiado en la componente eléctrica, sin ver que sólo es una parte y no mayoritaria del consumo) y de ciertos guiños un tanto bautomáticos (¿Aumentando la inversión en I+D se aumentará la producción renovable? ¿Los problemas que tenemos que solucionar se arreglan simplemente introduciendo nuevas fuentes de energía - que no son nuevas en realidad - y sin hacer otros cambios más estructurales?). Después, más brindis al Sol: "En el ámbito local, los gobiernos municipales pueden alcanzar en breve plazo el 20 por ciento de ahorro en el consumo y el 20 por ciento de aportación de energías renovables". ¿Cómo? Nos lo dicen a continuación: "Han de reducir la demanda de energía disminuyendo el consumo energético en las actividades que las administraciones locales desarrollan, como consecuencia de la prestación de los servicios municipales, junto a la modernización y prolongación de la vida útil de los equipos e instalaciones municipales relacionadas con la prestación de tales servicios. A lo que se debe añadir la participación pública y el control público de las fuentes de energía, así como la redistribución de rentas centro-periferia y la financiación municipal, con fomento de la implantación y el uso de energías renovables". Para comenzar, decir que "han de reducir la demanda de energía disminuyendo el consumo energético" es tautológico. Parece que la clave de este descenso de consumo sería la modernización (¿de qué en concreto?) y la prolongación de la vida útil de instalaciones y equipos, pero es harto discutible que tales medidas supongan per se ningún ahorro energético. La última frase es un abundar en ideas repetidas anteriormente y las cuales no veo una articulación precisa y efectiva para conseguir los fines pretendidos. Más adelante en ese epígrafe, el programa de IU nos deja claro que apuesta por el cierre de centrales nucleares, lo cual es coherente con la trayectoria de la organización y una reivindicación muy lógica. Cabe decir que, a pesar de lo somero y demasiado voluntarista de las apuestas de IU en materia de energía, el resto del capítulo de Medio Ambiente tiene propuestas concretas y realizables que, además de tener mucho sentido medioambiental, conllevarían una verdadera mejora energética; en particular me gustaría destacar los epígrafes de "Gestión de residuos" y de "Espacios Verdes y Biodiversidad". En resumen, IU tiene identificado que la energía es un aspecto clave pero lo ligan solamente con cuestiones sociales (pobreza energética) y medioambientales; las propuestas concretas en materia energética pecan un tanto de tecnooptimistas y pro-BAU, y son poco realizables en la práctica por cuestiones que tienen más que ver con la física y la economía de las energías renovables que con la voluntad política. Sin embargo, sus aportes en materia de Medio Ambiente son valiosos no sólo en lo que a preservación del medio se refiere, sino en lo energético.
  • Podemos: El partido revelación de las últimas elecciones europeas tiene también su programa disponible en internet. Las primeras referencias a la energía se encuentran en la introducción, que es un largo discurso en el que se formulan muchas preguntas retóricas; las que se refieren a la energía son: "¿Acaso pueden plantear una política energética sostenible y al servicio de las personas quienes pasan de la política a los consejos de administración de las empresas eléctricas? [...] Nuestro país puede crecer más y mejor. Y para que esto ocurra, necesitamos reactivar el consumo; necesitamos más músculo salarial; necesitamos energías modernas; necesitamos adaptarnos a las transformaciones del trabajo; necesitamos revitalizar el campo y reindustrializar el país con políticas de I+D+i; y necesitamos un nuevo marco productivo en el que los trabajadores y los pequeños empresarios no tengan que ser héroes para sacar adelante sus proyectos". Queda claro por tanto que Podemos apuesta por un modelo basado en el crecimiento económico, completamente estándar, y la energía es meramente un instrumento al servicio de la política. Algunos lectores serán conscientes que hace algunos meses tuve una desafortunada aunque rápidamente zanjada polémica con Juan Torres justamente porque yo afirmaba que Podemos no puede ser una formación decrecentista si la sociedad no lo es. Varios meses más tarde vemos el programa de Podemos y, por lo que parece, su contenido se dirige al productivismo y la creación de riqueza, poco importa que los límites del planeta hagan inviables tales objetivos. Y si no juzguen Vds. por el párrafo que sigue: "Hay que hablar de Empleo, innovación y nuevo modelo productivo. Si el motor no carbura, si no se genera más riqueza, no hay diseño ni equilibrio que valgan. Sin diseño y sin equilibrio, no hay motor que empuje". Entrando en los puntos del programa, en el capítulo dedicado al "Rescate Ciudadano" leemos, en el punto número 4: "Rescate energético: Garantizaremos un mínimo vital de subsistencia de los suministros de luz y gas", y más adelante: "Se establecerá un mínimo vital de electricidad y gas mensuales por hogar. Una vez constatada una situación de pobreza, el pago de ese mínimo vital no podrá superar el 10 % de los ingresos mensuales del hogar. El dinero provendrá de un fondo autonómico contra la pobreza energética". Para remachar el carácter social y anti- clase opresora encontramos un poco más tarde: "Se aplicarán ecotasas que graven las actividades contaminantes de las empresas eléctricas. Lo recaudado se dedicará a actividades con impacto medioambiental positivo y que sean compatibles con la lucha a medio plazo contra la pobreza energética". Se trata, pues, de medidas contra la pobreza energética, cosa sin duda necesaria pero que una vez más parte de un análisis superficial de las causas últimas de este problema. Pasamos ahora al capítulo 2, "Empleo, innovación y nuevo modelo productivo". Leyendo las menciones a la energía, queda claro que en Podemos son conscientes del peso tan importante que tiene la energía en la economía y que cambiar el patrón energético es crucial. ¿Cómo? Punto 50: "Adopción de planes de estímulo verde que canalicen inversiones y desarrollen incentivos para el sector privado, encaminados:
    a. Al desarrollo de las energías renovables para la progresiva sustitución de los combustibles fósiles
    b. Al desarrollo de planes de I+D+i en «tecnologías verdes».
    c.A la mejora de la eficiencia energética en edificios y construcciones, tanto residenciales como no residenciales, privados y públicos.
    d.Al desarrollo de «infraestructuras verdes» (redes de transporte colectivo, transporte ferroviario, producción y distribución de energías limpias, eficiencia en el uso del agua, reforestación, etcétera)". Semejante a lo que propone IU, siendo el más interesante el punto d. Un poco más tarde vemos una relación bastante detallada de medidas, en el punto 52: "Desarrollo de un plan energético que analice la situación actual de las comunidades autónomas en materia energética y establezca las líneas de actuación más importantes para los cinco años siguientes, centradas en los siguientes aspectos:
    a. Elaboración de un registro público que documente las características de los edificios de la región en materia de eficiencia energética, con el doble objetivo de indicar vías de mejora a sus propietarios y de ponerlas en valor una vez se realicen (con vistas, por ejemplo, a la compraventa o el arrendamiento).
    b. Compromiso público de no autorizar instalaciones de fractura hidráulica (fracking).
    c. Autorización de nuevas instalaciones de generación renovable sin retribución específica de potencia inferior a 50 MW (son las que están dentro de las competencias autonómicas). Fomento de instalaciones de autoconsumo, dando pequeñas ayudas directas a la compra de paneles solares o miniaerogeneradores para autoconsumo sin vertido a la red. d. Ayudas autonómicas a los sistemas de calefacción y agua caliente renovables, como las instalaciones de energía solar térmica o las calderas de biomasa.
    e. Establecimiento de medidas fiscales que graven el consumo de energías no renovables y contaminantes, así como la disposición de incentivos fiscales al uso de las energías renovables y no contaminantes.
    f. Realización de auditorías energéticas y redacción de planes de actuación destinados a las explotaciones agrarias y ganaderas y la industria". Mucha insistencia en los sistemas renovables, en la penalización a las no renovables y contaminantes y algunas ideas interesantes, pero nada de calado, y menos en un país en el que el 50% de la energía primaria y final es petróleo, y el petróleo sólo es sencillo de sustituir por renovables sobre papel. En el punto 82 deja claro cómo piensan que se producirá el cambio del modelo energético: "Iniciaremos la transición hacia un modelo energético cuyo objetivo es alcanzar la independencia energética usando prioritariamente energías renovables a largo plazo. Promoveremos programas de transición que conduzcan, a mediados de siglo, a fuertes reducciones en el consumo energético y los niveles de emisión de gases de efecto invernadero.
    a.Incentivaremos el autoconsumo energético.
    b.Fomentaremos planes de ahorro energético". Y más tarde, Punto 85: "Se incorporarán criterios de eficiencia energética y responsabilidad ambiental en el funcionamiento de los centros de la Administración. En los presupuestos anuales se incluirá una evaluación de la incidencia de los diferentes planes y programas para la mejora de la sostenibilidad." Básicamente, como si ahora no hubiese eficiencia energética y responsabilidad ambiental, y como si fuese tan fácil mejorar desde la situación actual. Punto 92: "Declaración de las comunidades autónomas como zonas libres de fracking", una cosa muy positiva teniendo en cuenta lo que el fracking es en realidad. Ya en el capítulo 3, "Gobernar para la gente" encontramos el punto 159, una medida osada aunque interesante: "Se estudiará la creación, por parte de cada comunidad autónoma, de una empresa comercializadora de electricidad de titularidad pública para asegurar, entre otras políticas, el «rescate energético» de las personas aquejadas de pobreza energética." Obviamente, tales empresas podrían ir mucho más lejos que eso, evitando prácticas oligopólicas, pero al mismo tiempo aumentando el control estatal sobre un sector que es estratégico. Bien usado es muy interesante, pero las posibilidades de usarlo mal son bastante elevadas. En resumen, al igual que en el PSOE e IU en Podemos se dan cuenta de la relevancia económica y social de la energía, aunque su propuesta es demasiado basada en la productividad, demasiado continuista, como se nota además en ciertas apuestas que hacen por el "empleo verde".
  • Ciudadanos: Otro de los partidos emergentes a escala nacional es Ciudadanos. He buscado en su web y más en concreto en la parte "Empleo y reactivación económica", e incluso me he descargado un par de documentos (1 y 2), sin encontrar ninguna referencia específica a energía (sólo un par de menciones genéricas en la web). Sí que he encontrado documentos de 2011 por ejemplo donde , por ejemplo, Ciudadanos defendía la energía nuclear, aunque su postura seguramente habrá evolucionado en estos cuatro años. El caso es que Ciudadanos parece más centrado en otras cuestiones, como la regeneración democrática y medidas clásicas para promover el empleo (de dudosa eficacia, dada la naturaleza sistémica de la crisis en la que estamos) y no ven en la energía una cuestión en absoluto fundamental.
  • Convergència i Unió: La coalición nacionalista (y ahora independentista) catalana tiene colgada de su web un documento que marca el programa para estas elecciones municipales... de una sola página. Obviamente, en tan breve espacio la energía ni se menciona. Ese micro-documento (una simple declaración de intenciones) cuelga de una página denominada "Programas electorales", donde podemos encontrar unos documentos de más enjundia que se consideran, según la misma página, "vigentes", y allí hay un programa de las municipales de 2011 (124 páginas). En él se menciona muchas veces la energía, pero siempre de manera un tanto apresurada, haciendo referencia a tópicos comunes como la eficiencia y la apuesta por las renovables. El documento, sin embargo, fue escrito en un ambiente diferente (hace 4 años) y no es del todo justo compararlo con el momento presente; también es verdad que contiene alguna aberración conceptual como la del "Crecimiento sostenible" (página 78), y dando una de cal y otra de arena dice estar a favor de las renovable sin descartar la nuclear (página 86). Una de las pocas ideas rescatables es la de fomentar el uso de materiales que faciliten el reciclaje (página 84) o el fomento del transporte público (página 86). En la página 86 apuestan por crear "grandes áreas de reciclaje forestal" tanto para generar compost como para "generar energía de forma centralizada", para más tarde apostar por los agrocombustibles (página 87), sin tener en cuenta que ésa (agrocombustibles) es la denominación que suelen darle a los biocombustibles quienes repudian el modelo de negocio subyacente. En la página 88 nos encontramos con todo un apartado titulado "Energía", donde se identifica que la energía es clave: "La seguridad del suministro energético y el precio de la energía son, por tanto, factores cruciales para el desarrollo económico". En el resto, nuevas loas a las renovables, a la investigación y a la eficiencia energética, para más tarde decir que las infraestructuras energéticas "son un eje imprescindible del crecimiento y desarrollo de nuestro tejido social y económico". En resumen, muchos lugares comunes y algunas contradicciones un tanto evidentes, en un documento que no ha sido actualizado con ocasión de la presente convocatoria.
  • ERC: El partido que aspira a suceder a CiU al mando de la escena política catalana, con una tendencia más fuertemente independentista que el primero, también tiene un programa electoral para 2015, aunque cuesta de encontrar: yo he hallado este documento aquí. Las menciones a la energía son muy de refilón, sobre todo insistiendo en la eficiencia energética (Lord Jevons nunca nació, según se ve) y un poco más tarde el fomento del 100% renovable, donde se menciona explícitamente la biomasa, solar, eólica y geotermia. Aparte de eso, generación distribuida, eficiencia energética, cambios en la fiscalidad, reducir la movilidad privada... ideas apenas mencionadas y nada desarrolladas. En resumen, la energía tiene cierta presencia en el programa de ERC, pero se la trata de manera muy superficial, sin encarar los problemas reales que ya tenemos, ni siquiera los que son aceptados como tales por la clase política (por ejemplo, las distorsiones en el mercado eléctrico español). Está claro que ERC está pensando en otras metas y objetivos, y que haya una crisis energética en curso y por ende una crisis terminal del capitalismo no puede desviarles de su rumbo.
  • CUP: En Cataluña hay un montón de Candidaturas de Unidad Popular (CUP), que englobadas en ese nombre genérico tienen muchos puntos en común, entre otros ser de izquierdas y anticapitalistas (o al menos eso he leído yo en alguna ocasión). Dada esa homogeneidad, y al objeto también de poder concurrir a las elecciones al Parlamento Catalán, hace ya unos años se constituyeron en partido, aunque su forma de funcionar sigue siendo fuertemente descentralizada. En la sección de documentos de la formación podemos ver los programas políticos para cada municipio, lo cual es una cantidad de material ingente y lógicamente no he podido entrar en ese nivel de detalle, con lo que necesariamente mi análisis de la CUP será muy superficial. He analizado solamente el documento denominado "Programa marco de la CUP para las elecciones municipales de Mayo de 2015". La primera vez que se cita la energía en ese documento (página 24) es en el contexto de la apuesta de la CUP por "la economía social y solidaria" aunque la cosa se quede en un soso "apuesta por las energías alternativas". Posteriormente (página 29) se identifica el de la energía como un sector clave de la economía catalana. En la página 32 hacen una propuesta muy osada: estudiar (dentro de las "Asambleas de Paradas y Parados") la gratuidad del transporte y la energía. Ese punto es muy interesante no tanto por este aspecto sino por el resto de temas "de estudio": cooperativas, huertos urbanos, alquileres sociales, espacios de aprendizaje de artes y oficios, comedores comunitarios, bancos de alimentos... básicamente todos los memes de los movimientos de transición y post-petróleo aparecen allí, lo que da idea de que seguramente algo han influido en la confección del programa de la CUP. Las medidas contra la pobreza energética también están, incluyendo la garantía de suministro a los más desfavorecidos o no permitir que la policía municipal dé cobertura a las empresas proveedores cuando realizan los cortes (no tenía constancia de que actualmente pidiesen ayuda a la policía en esas actividades, por lo demás de una simplicidad banal; no es lo mismo cortar agua o luz que desahuciar a alguien). Más tarde (página 70) introducen en la discusión un concepto caro a la economía ecológica: el metabolismo urbano. Y por supuesto no podían faltar las menciones al ahorro y la eficiencia energética, como siempre sin contexto. Hablan (página 72) de un plan de choque, bastante radical, en favor del transporte público. Ya en la página 76 comienza todo un capítulo denominado "Modelo territorial y energético en los Países Catalanes: hacia un modelo sostenible", y una de las primeras cosas que podemos leer (página 77) es "La CUP siempre ha luchado[...] y ha propuesto alternativas que asumen la necesidad de considerar límites al crecimiento" (prometedor) "de la urbanización difusa, de la multiplicación de infraestructuras viarias, de la clonación de centros comerciales logísticos, de ocio, etc." Tocan el tema y con las palabras adecuadas, pero luego se restringen a unos ámbitos concretos. Aunque quizá no tanto: vean las frases que siguen: "La CUP trabaja por un modelo de interacción con el territorio más prudente y sostenible, que marque un ritmo de transformación de nuestro entorno más asumible en términos ambientales, más amable en términos sociales y culturales, que permita un desarrollo cívico e identitario más armonioso. La toma de conciencia social de los peligros de un crecimiento incondicional conlleva que cada vez más colectivos profesionales se esfuercen en construir alternativas socialmente creíbles, éticamente fundamentadas y técnicamente rigurosos". La influencia del pensamiento decrecentista, consciente con los límites y de economía ecológica es bastante evidente: aunque un tanto "políticamente" modulado es aún completamente reconocible. Es de hecho interesante que el primer epígrafe de este capítulo, que no trata mucho de energía, habla de transformaciones del territorio bastante profundas (ciudades más pequeñas, gestión de los espacios naturales interurbanos, incluso fijando el mínimo de población que ha de ocupar un determinado territorio para evitar el despoblamiento y la apropiación privada...) que tienen un impacto decisivo y positivo para adaptarse a una situación de descenso energético. Y en eso llegamos al epígrafe 7.2 "Modelo Energético" y podemos leer literalmente: "El modelo económico mundial está totalmente condicionado por las energías fósiles y más concretamente de la producción de petróleo, de manera que no hay crecimiento del PIB sin crecimiento de la producción de petróleo. En la actualidad, estamos llegando al fin de la extracción del petróleo viable económicamente (el famoso Peak Oil), que según la Agencia Internacional de la Energía se alcanzó en 2006". Después dedican un buen espacio a hablar de la Tasa de Retorno Energético (TRE), del pico de las otras materias primas energéticas no renovables... incluso se llega a reconocer que se consume más energía a pesar de las mejoras de eficiencia. Otra sorpresa: reconocen que las renovables no podrán suplir el actual nivel de consumo energético, ni siquiera de la parte eléctrica. Partiendo de bases conceptuales tan acertadas, la CUP propone el cambio de modelo energético, basado en la soberanía y la autosuficiencia energética. La primera medida, contundente: hay que reducir la demanda energética en un 50%. La cosa sigue con otras medidas de calado: producción y distribución de titularidad públicas, reserva de los combustibles fósiles para sectores críticos y facilitar la transición... y un punto frecuentemente ignorado: valorar el impacto ambiental de los nuevos sistemas de producción. Tras tan prometedores comienzos, el resto del capítulo es una apuesta por la implementación de renovables, bastante detallado y con matizaciones significativas sobre los impactos y la necesidad de hacer una transición ordenada... Todo ello está bien, pero queda un poco pobre pues no se explica cómo se hace la cuadratura del círculo: reducir consumo energético sin sumirse en una profunda crisis económica, o bien cómo gestionar ésta, o incluso yendo más allá: cómo superar el capitalismo, razón última de la necesidad del crecimiento de todo consumo, inclusive el energético. Después, hay un epígrafe que lleva por título "7.2.5 Incorporación de propuestas del manifiesto de Som Energia". Som Energia es una empresa distribuidora de energía, nacida en Cataluña y muy peculiar. Sus rasgos más importantes es que es una cooperativa y que su objetivo es distribuir sólo electricidad de origen renovable y promover (en la medida que el Estado lo permita) el incremento de la producción eléctrica de origen renovable. El manifiesto de Som Energia está bien, pero no deja de ser curioso que la CUP adopte el manifiesto (o una parte) de una empresa privada. Más tarde en el documento nos encontramos una discusión sobre movilidad y su coste y repercusiones, que introduce algunas cuestiones candentes importantes (qué modelo de movilidad, para qué, con qué coste, qué modelo de urbanismo y de transporte de pasajeros y mercancías, etc). Hay un punto, no estrictamente relacionado con la energía, que me gustaría recalcar: "El nuevo papel del técnico: La resistencia al cambio de la propia sociedad hace necesario priorizar las decisiones que se otorguen desde criterios técnicos, bajo el amparo de unas leyes que permiten una apuesta más decidida que la hecha hasta ahora. Dotar al técnico de la superioridad "moral", de la autoridad de los instrumentos necesarios y del respeto político necesario requiere de una tarea educativa y de sensibilización. El técnico tiene que poder proporcionar la argumentación necesaria y potenciar la capacidad de defensa desde el argumentario político". Obviamente interesante, aunque peligroso si se lleva al extremo (no olvidemos que las medidas de austeridad actuales se venden frecuentemente como "decisiones técnicas"). Es también muy interesante la discusión sobre las zonas agrarias periurbanas, la gestión del agua y la de los residuos. Por resumir, el programa de la CUP es valiente al poner de una manera muy clara, usando incluso la terminología pertinente, el problema de la crisis energética y ecológica del planeta, y en este aspecto es el más avanzado de mi ámbito geográfico. A mi modo de ver le faltaría identificar de una manera más inequívoca cuál es la raíz del problema para encarar reformas todavía más radicales pero necesarias. También cabe preguntarse si la CUP sería tan clara y explícita si fuera una verdadera alternativa de gobierno; quizá porque en realidad el grupo tiene una vocación minoritaria y más esencialista pueden permitirse el lujo de ser tan claro en medio de tanta confusión actual.
  • PNV: Se puede encontrar la versión castellana del programa electoral del Partido Nacionalista Vasco en esta dirección. Las referencias a la energía son bastante escasas: una al objetivo de Horizonte 2020 (reducción del 20% del consumo de energía, aumento de la producción renovable hasta el 20% de la energía final), alguna más a la eficiencia energética, otra sobre la reducción de costes, algo sobre ahorro... y ya está. En resumen, la energía no es más que un tema anecdótico para el PNV, al que le dan un tratamiento muy manido y superficial.
  • Bildu: La coalición independentista vasca tiene en su web un documento dos páginas que resume su posición sobre la energía. En esencia, se posiciona claramente a favor de las renovables y en contra del fracking y creen que el autoabastecimiento es posible. En ese sentido es bastante superficial,  incluso a pesar de su brevedad, y eso que el concepto del peak oil no es en absoluto desconocido para Bildu: en su página principal se puede acceder a un documento llamado "Compromiso energético" donde se dice que el actual modelo energético es "caduco y destructivo", y también "No hay manera de sostener nuestro modo de vida y nuestro modelo económico consumista actual. El modelo de estas últimas décadas basado en el consumismo sin límites precisa de un enorme consumo energético para ser sostenido. Comenzando con el modo de vida de la ciudadanía, pasando por la producción de alimentos y finalizando con las necesidades de la industria, estamos todos subordinados a los materiales y la energía que derivan de las materias primas fósiles. Nuestro sistema económico y social se ha construido basado en ello. No existe ninguna fuente que pueda reemplazar en el mismo nivel de consumo a estas materias primas fósiles, y, por lo tanto, irremediablemente, es imprescindible el cambio de nuestros hábitos y de nuestro modelo económico", y, por supuesto, se menciona al peak oil por su nombre: "El petróleo, en su forma convencional, llegó al "pico del petróleo" o "peak-oil" hace aproximadamente 8 años, es decir, la tasa global de extracción de esa materia prima ha llegado al máximo. De cara al futuro, la producción ha entrado en una fase descendente, algo que ya ha provocado que se tambalee la actual civilización consumista industrializada". El documento toca algunos aspectos que aborda el de la CUP, aunque mucho más superficialmente; y de nuevo, falta un análisis más profundo de las causas últimas y de por qué no basta con medidas puramente energéticas, sino con cambios mucho más estructurales. Me consta que en Bildu esta necesidad de cambio estructural es bien conocida, pero, al igual que la CUP, moderan ligeramente su discurso (ya es muy valiente hablar abiertamente de peak oil) para no asustar o causar extrañeza entre sus votantes.
Por último, quería destacar los programas de dos candidaturas locales por sus especiales características.
  • Barcelona en comú (también conocida como Guanyem Barcelona): La formación liderada por Ada Colau, de acuerdo con las encuestas, está en disposición de adelantar a la actual formación de Gobierno, la CiU de Xavier Trias. Dado que Barcelona en comú aglutina de manera muy identificable el voto del descontento y hastío con la actual clase política, es muy interesante analizar si el decrecentismo y la crisis estructural, en particular asociada a la crisis energética, forman parte de su discurso menos convencional (a decir de sus adversarios, radical). Otro aspecto interesante de esta candidatura es que su programa ha sido elaborado con los aportes de los ciudadanos interesados, con lo que el programa es un buen instrumento para medir el grado de conciencia de la ciudadanía acerca de los problemas que tenemos por delante. La sección "Economía" incluye menciones al fomento de las renovables, a la generación distribuida y al desequilibrado metabolismo de la ciudad, diciendo explícitamente que el modelo actual lleva al agotamiento de recursos. En la sección "Ecología" nos encontramos referencias a la protección de los colectivos más desfavorecidos evitando que se le corte el suministro y de agua, al rápido despliegue de sistemas de captación de energía renovable y poca cosa más. En suma, que por lo que parece en esta candidatura no ha transcendido la gravedad y profundidad del problema que se nos viene encima, aunque algunas ideas de los colectivos decrecentistas y post-petróleo sí que han llegado, aproximadamente.
  • Marea de Vigo: En la industrial ciudad de Vigo se ha promovido una candidatura nueva y alternativa de izquierdas, en cierto modo apoyada por Podemos. Su programa tiene repetidas menciones al Peak Oil, y en particular el punto 3.8 se llama "Cuestiones fiscales de política municipal para preparar a Vigo delante del cenit del petróleo (peak oil)" y el 3.9 "Propuesta económica y de gobierno municipal para preparar a Vigo delante del cenit del petróleo (peak oil)". Aunque no hay nada espectacular en el programa, queda claro que la candidatura se toma el tema bastante en serio.

La conclusión de este rápido repaso es que la cuestión del peak oil en particular, y de la crisis esencial de nuestro modelo económico, ha trascendido ya a algunas candidaturas, aunque todas ellas con pocas o nulas opciones de entrar en el gobierno de las instituciones. Aunque a primera vista pueda parecer un poco decepcionante, dada la urgencia y gravedad de estos problemas, la mención en algunos programas políticos es un gran salto hacia adelante con respecto al panorama de hace unos años, y demuestra que el discurso técnico sobre el problema está permeando progresivamente en la sociedad. Posiblemente en las próximas elecciones autonómicas el problema se hable de una manera mucho más franca y abierta entre todos los partidos. La cuestión es cómo se encontrará nuestra economía y nuestra sociedad por aquel entonces.

Salu2,
AMT
Categories: General

El oil crash a escala humana (y IV)

The Oil Crash - 14 Maig, 2015 - 20:25


Queridos lectores,

Aquí viene la cuarta entrega de la serie de Parroquiano, con la conclusión esperada.

Salu2,
AMT



El crash oil a escala humana. IV

 “El hombre honrado a carta cabal queda siempre como un caballero, pero se queda siempre Entonces, continuando el razonamiento del capítulo anterior, y cruzando la primera con la segunda clasificación, nos encontraremos con las siguientes categorías de individuos, vistos desde una perspectiva energética; a saber:

1) Individuos con excedentes energéticos mayores y menores, que para mantener esa posición o afianzarla, están dispuestos a saltarse las leyes ética y morales que debieran ser observada por cada hombre en su interrelación con los otros: esta categoría la denominaré “los negreros”…la calificación, de entendimiento universal, no es azarosa; sino corresponde al paradigma de quien lleva adelante un negocio o actividad legal (tratante de esclavos), pero lesionando en el camino la dignidad inherente a cada ser humano. Hoy podemos hacer caber en esta clasificación al patrón que humilla y explota a sus trabajadores, las multinacionales y holding que despersonalizan las relaciones humanas, intelectuales de alto vuelo al servicio del mercado, o los tecnócratas que aplican regla de austeridad a todo el mundo menos a ellos. Yo sé que la simplificación siguiente pudiera ser injusta, pero en términos generales hablo de esa clase empresaria, facha y reaccionaria.

2) Individuos con excedentes energéticos mayores y menores que para mantenerlos o afianzarlos están dispuestos a saltarse las normas legales: los designaré genéricamente como “los corruptos”, aquellos individuos que abusan del poder obtenido y lo degradan. Hablamos de los “delincuentes de cuello y corbata”. Lo curioso de esta clasificación, es que el ánimo delincuencial –a diferencia del delincuente común, que siempre obra motivado por una necesidad externa, directa y concreta- es puramente interior; nada en el mundo lo obliga a convertirse en un delincuente como no sea su propio deseo de, si se quiere, acumular. Aquí caben particularmente políticos, empresarios, militares,  jueces…todos corruptos. 

3) Individuos con déficit energético, que para salir de él, o para no aumentarlo está dispuesta a saltarse las reglas éticas: el chapucero, el embustero.

4) Individuos con déficit energético, que para salir de él, o para no aumentarlo está dispuesta a saltarse las reglas legales: el delincuente común.

He aquí el tablero energético cotidiano, sus casillas y sus posibles jugadas: están lo que tienen de más, los que tiene lo justo y los que les falta; y, entre ellos, están los que para pasar de una categoría a otra, o mantenerse en la que están, jugaran con las reglas o bien se las saltaran…como siempre el futuro de cada uno, y del mundo, se contiene en unas pocas decisiones esenciales que engloban a todas las demás…¿cuál creen ustedes que es la decisión que está tomando el mundo?, ¿ hacia dónde se está escorando este barco?, ¿estamos haciendo lo correcto o nos estamos yendo todos al carajo?; pero más importante que las preguntas anteriores es ¿tenemos la libertad de elegir?... es esta última pregunta la que realmente quiero intentar contestar. Antes de hacerlo, me detendré un minuto en una categoría a la que excluiré del ejercicio de respuesta, porque para este ejercicio (no así otros) no es relevante;  me refiero en nuestra clasificación a los Individuos con excedentes energéticos mayores, hablo del 1%.  Los ricos, los poderosos, esos mismos que ocupan gran parte de sus esfuerzos en generar las condiciones que les impidan, de cualquier modo, salir de la posición de seguridad que han alcanzado; uno diría que ese es su único trabajo. La posibilidad que las elites caigan en una categoría energética inferior es siempre menor; pero no porque sean personas con más suerte o más trabajadoras que el resto, sino sencillamente, porque durante generaciones han dispuesto de los medios sociales, legales, económicos, para que ese riesgo les sea lejano.

Lo peligros a los que se someten esas misma elites son más graves y de consecuencias más terribles, solo que nosotros no los entendemos, el riesgo de ellos no es ir la cárcel, (que cosa más mundana y pequeña) no, el riesgo al que están expuestos es mucho mayor…por ejemplo: imagínense el trabajo y la responsabilidad que significa tratar de entrar al cielo con todas esas riquezas, sobre todo cuando ya se les advirtió de los humildes es el reino de los cielos; y más encima, nosotros, que desde nuestra posición de seguridad del paraíso ganado esperándonos, los criticamos y apuntamos con odio. Tanto se ha esmerado esta clase en no cargarnos con sus miserias y tentaciones, que incluso se han visto convenientemente obligados a modificar hasta el Padre Nuestro para no hacer recaer en nosotros esa responsabilidad; en efecto, donde repetimos y perdona nuestras ofensas como así nosotros perdonamos a quienes nos ofenden, dice originalmente  “y perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores” … contritos han elevado su propia vara de obligación moral con el prójimo, si Jesús se conformaba con que le perdonaran su deudas, esta clase no ha estado dispuesta a tan poco, cualquiera perdona una deuda, pero no cualquiera perdona una ofensa, cuanta grandeza de alma hay que tener , cuanta fe, y ahí están ellos, luz del mundo. Dicho lo anterior, prosigo.

Al fin, el gran escenario en el que concordamos todos los pikoleros y que entendemos se está dando en estos precisos instantes en cada punto del globo (con sus propias características)  es el enunciado por Antonio Turiel en sus post La gran exclusión, y Porque esta crisis no acabara  nunca, que tiene su correlato en similares de otros grandes autores en la temática del peak oil como por ej: The Long Descent de John Michael Greer;  (por cierto, otra cosa es que concordemos que el desarrollo del escenario anterior se lleve, por acción u omisión, hasta sus últimas consecuencias y en ese punto ya no hay tanta coincidencia de pareceres) decíamos entonces que el escenario de la gran exclusión es el que, desde la perspectiva de las clasificaciones hechas por este servidor, corresponde al movimiento natural que se está dando -y que se seguirá dando con más fuerza en el futuro según aumente el déficit de energía- de trasvasije, de individuos, comunidades (y posiblemente hasta países) desde las categorías superiores (con excedentes energéticos) a las inferiores (con déficit). Cada excluido cargando a sus espaldas miserias y grandezas, sus sueños, necesidades, miedos y esperanzas, cargando hijos y padres; lo anterior, en un estado probable de incredulidad y rechazo (¿porque me está pasando esto a mí?). La velocidad creciente con que millones de individuos, cotidianamente, están siendo arrancados de una (ilusa) categoría superior para ingresar a una (real) categoría inferior es abismante. Como el viento, no se ve, poco se escucha, pero ahí está, nomás saliendo a la calle te azota el rostro. Al lado de los derrotados, igual de abismante es la presión a la que otros tantos millones de individuos familias y comunidades están siendo sometidos para mantener una posición energética que cada día se vuelve más desesperada, es ahí donde se juega, en este momento silencioso, el colapso del sistema, donde se  está verificando la cruda realidad el Crash oil a escala humana, la verdadera tragedia de la energía menguante que nunca tendrá un  titular en la prensa.

Y nos vamos decantando de realidad

¿Saben ustedes en que se ha transformado la energía? La energía es solo una alfombra extendida, que tiene por virtud separarnos del suelo, del suelo físico y del suelo espiritual. Se extendió generación tras generación, todo cuanto pudo extenderse y aun mas,  con la economía fiat, incluso nos hemos dado el lujo de extenderla donde ni siquiera hay suelo firme, extendida sobre el aire. Que se extendió mullida y suave solo en algunos lugares, o solo para algunos, es cierto; que en otros se extendió dura y fría, también; y en otros apenas si fueron hilacas, es verdad… pero todos pudimos disfrutarla, aun lo hacemos…¿y qué otra cosa es el peak oil sino ese recorte cotidiano, centímetro a centímetro, de la superficie que ese tapiz, el día anterior ocupaba?.  Y, aunque en una superficie de un millón de millones de kilómetros cuadrados, el que desaparezcan 1 cm por lado cada día puede parecer poco o insignificante, no lo es. No lo es para los millones (y cada vez mas millones)  que están cerca de sus bordes, el instinto de supervivencia, llama al mismo tiempo al miedo y la y rebelión, (que sin un objetivo claro solo es violencia vacua), y mientras pasa otro día se acorta un centímetro más por cada lado. Sabemos lo que sucede al borde, aunque no estemos cerca de él, para bien o mal cada ser humano es una caja de resonancia de las emociones y miedo de quienes se encuentran frente a la boca del abismo;  una cadena de transmisión de la que todos somos parte, y que desde los bordes abisales del tapiz van haciendo correr, como pulso eléctrico, ayer la esperanza y hoy el miedo. El seguro centro tampoco es alternativa, pues no les pertenece a los hombres de a pie, es ahí donde se hace fuerte el BAU y todos quienes los defienden, ellos mismos son otra fuerza que van empujando a las masas hacia afuera, a la exclusión. El miedo y la necesidad, pocas veces han conocido maneras civilizadas, sus portaestandartes son el insulto y el empujón, heraldos ignominiosos,  a su vez, del golpe y la herida.

En la cotidianeidad de universo de energía menguante, ya lo señalamos, hay pocas alternativas. Para los honestos, los trabajadores, los crédulos de este sistema y sus bondades solo queda la Hipótesis de la reina roja, correr cada vez más rápido para permanecer en el mismo lugar  (…eso o el millón de dólares de la lotería). Los pikoleros sabemos que es una elección está condenada al fracaso, tarde o temprano, la maquina nos alcanzará, al país, la ciudad, la casa. Cuando lo haya hecho, nos deglutirá insípidamente, sin ningún atisbo de rebelión…¿con que fuerzas nos rebelaríamos?, generaciones con la desesperación del fracaso, con las potencias agotadas por años de humano esfuerzo tratando de hacer realidad un sueño, que ni siquiera era un gran sueño, una linda casa, el buen día a día, hijos con futuro, disfrutar el paso de los años. En cambio solo hay deudas, trabajo gris o derechamente explotación, hijos reprochando lo que ya no obtuvieron, alcohol para algunos benzodiazepinas para otros… psicólogos (si tienes suerte y dinero para pagarlos); pero por sobre todo la sensación creciente que la vida que te ofrecieron, o te ofreciste, se fue por la alcantarilla o se perdió en enésima planilla a llenar. TV y Prozac para mil millones es la elección  y los poderosos, los corruptos, los chapuceros y delincuentes, confiando en que sean narcóticos suficientes para que las masas no levanten cabeza y vean la trampa sin salida a la que han sido llevados. Y eso, estimados, es futuro para los honestos, para los buenos, para los que aun creerán y soñaran con un tiempo mejor; y que con esa creencia como blasón no le aflojaran al sistema sino rendidos y muertos. Los ingenuos, la gente buena, irán (van ya) como ovejas al matadero. Llegaran a sus casas, como llegan, tirándose los platos por la cabeza, sin saber de dónde nace la culpa y la rabia que los corroe, le sigue el reproche, el grito y las puertas que al interior de cada hogar se están azotando. Si los que aflojan tendrán tal vez un respiro, aquellos que no lo hagan (por razones tan espurias como la vanidad o tan importantes y legitimas como el futuro de sus hijos) irán componiendo la gran masa de constreñidos, de presionados, por las dos reglas sociales más importantes a la hora de evaluar cómo hemos de mantener o acrecentar nuestro flujo de energía (o su equivalente dinero); y esas dos paredes son, por un lado, las obligaciones éticas y, por otro, las obligaciones legales. Las paredes del caldero en las que la sociedad occidental se cocina, hoy mismo, a un fuego no tan lento.

Los honestos, mis amigos, en un escenario de energía menguante, en el Crash Oil, están siendo en estos momentos sitiados, y no solo por las reglas morales y legales que los llevaran a cumplir con su deber ciudadano hasta el último respiro; sino que también lo serán por los otros, lo que se las salten las reglas, chapuceros y delincuentes verán a las masas trabajadoras como el campo fértil donde sembrar y cosechar los agrios frutos del embuste y el delito. En otro frente, lidiando contra  el BAU, amurallado en el  centro, los que tiene mucho que perder, generando su propio espacio vital, arrinconándonos a punta impuestos, deuda, bancos y desahucios.

 La honestidad tiene su propia peste, el chapucero y estos se expandirán según se acabe la energía. Aunque la desesperación por conseguir energía (o su equivalente monetario)  no es tanta para convertirse en un delincuente, no está lo suficientemente desesperado para robar, si lo suficiente como para traicionar las confianzas, he ahí a un chapucero. La chapuza, el paradigma de la disolución del sistema, no es solo el maestro que deja mal un arreglo en tu casa porque tiene que ir a dos o tres casas más, o porque lo que le puedes pagar, estima él,  no vale un trabajo concienzudo y metódico (que por cierto requiere más energía). Involucra, igualmente, a ese doctor que atiende a sus  pacientes como quien ordeña vacas; involucra al abogado que te deja los juicios a la mitad, o aquella empresa contratista (y para esto solo vean los periódicos) que en vez de terminar la obra le sale más conveniente declararse en quiebra (total, después los dueños crearan otra empresa y suma y sigue) y será la sociedad, el país el que se irá llenando de casas a medio construir, puentes a medio construir, carreteras, hospitales, edificios, escuelas a medio construir…en el fondo será (es) la vida, los sueños, las esperanzas las se va quedando, por falta de energía la que va quedando a medio construir .

 La chapuza es hoy la reina y trae  con ellas las semillas de disolución social. No sé si en esta categoría estarán los más débiles moralmente, los más desesperados, los más indolentes o los más listillos, pero crecerá cada día. Con cada comerciante que decide no pagar una deuda con ese proveedor con el que han forjado años de confianza, crece con cada cheque sin fondo traicionando confianzas, crece con cada dinero pedido por un familiar o amigo y que simplemente hay que echar al olvido, con cada fontanero al que les pasas dinero para los materiales y se va dejándote el trabajo a medias y la maldita gotera resonándote en los cojones. Con cada informe hecho de copy paste. La chapuza es peligrosa, más incluso que la delincuencia que siempre será abismo, peligrosa porque posibilita la disolución de la sociedad desde adentro; al delito se lo combate, a la chapucería se la putea. La chapuza es hermana del mercado negro  y tras ella se esconde la artrosis temprana del cuerpo social. Trae la rabia y molestia de quien la sufre, la indignación y desesperación del hombre cabal. La chapucería es el archienemigo del ciudadano limpio que encerrado entre perro, reja y candado puede aún evitar al delincuente, pero que estará siempre impedido de evitar al embustero. Decir, por último, que la chapuza tiene un rostro amable y casi simpático, sobre todo cuando se la ve  campeando a sus anchas en nuestros palacios de gobierno, en nuestros Congresos y Senados, entre autoridades de provincias, intendencias, partidos, municipalidades o diputaciones. Sí, la política es siempre la primera víctima. La segunda, el hombre trabajador y honrado, que siempre le recordará al chapucero su propia miseria.            

Otra, igualmente, es la categoría que aumenta junto con el déficit de energía, aquellos que están dispuestos a saltarse las reglas legales para, mantener o mejorar su posición energética, el delincuente. Cierto, delitos y delincuentes ha habido en todas las épocas, pero esta vez no enfrentaremos a una ola delincuencial que con la energía menguante tiene sus propias características. Ya señalábamos como con el advenimiento de los combustibles fósiles, las necesidades sencillamente han desaparecido, y que en su lugar impostados como necesidades hemos puesto los simples deseos. Y si antes existió el  delincuente moral (¡Fuenteovejuna señor!) y delincuente por necesidad (hurto famélico) la cosa ahora es distinta. La delincuencia movida por el simple deseo está ligada al sin sentido y al vacío. El asesinato por un par de zapatillas que cuestan 200 euros, el robo de un auto para disfrutar la noche loca, el fraude al fisco para comprarte el  4x4 de 50 mil dólares. Aumentaran los delincuentes, cualquiera que quiera ese deportivo rojo y que no tenga el dinero ni esté dispuesto a trabajar por el será candidato a engrosar esta categoría  (como el cuento de los tres deseos que se transforman en maldiciones, solo tiene que desearlo lo suficiente). Pero es otra la consecuencia que se debe temer y que ya se teme, el influjo de disolución social del ilícito, barrios sitiados por la droga, familias encorvadas en la promiscuidad, ciudades abrazadas a la miseria. En ellas el delito es solo el catalizador, el gesto. Lo que ese gesto refiere es lo realmente preocupante. Y el contrapunto desde el centro poderoso, colusiones, carteles, monopolio, la coima, el soborno y el cohecho.

  Ahhhh el petróleo, una gran alfombra mis amigos, sobre la cual siete mil millones de almas han puesto sus necesidades para ser satisfechas, casas, autos, viajes, negocios, dinero, ocio, salud y educación, pero incluso lo recién indexado es solo materia y superficie; recién detrás de los bienes se encuentra la esencia de lo que hemos puesto sobre este tapiz extendido (supuestamente) al infinito…hemos colocado el FUTURO, el nuestro y el de nuestros hijos, esa es la verdadera dimensión de la tragedia. Entendible quizá que nadie la quiera ver

 Y así, con cada centímetro que se recorte esta alfombra, siete mil millones de almas, cada día, tomaran una decisión, abuelos, padres de familia, jefas de hogar, empresarios, jóvenes profesionales, cesantes, viciosos… toda la fauna del mundo…tiraran los dados y apostaran sus fuerzas esa mañana, unos al trabajo, otros a la juerga , unos al suicidio otros a la lujuria, unos a la rabia otros a la resignación, unos a las armas otros a la cruz, unos a la esperanza otros a la acción. Y el silencio que hoy sentimos es solo atomización, disolución a velocidades estratosféricas, lo inmóvil es ilusión. Ya sin energía, ni para grandes conflictos ni grandes esperanzas, vemos al fin la verdad, la degradación bullente -ni trágica ni histriónica- del mundo, es la realidad… la verdadera cara del Crash oil es la nuestra, la mía, la tuya, la de todo aquel que mira en este instante el futuro a través de una ventana.
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El oil crash a escala humana (III)

The Oil Crash - 8 Maig, 2015 - 10:28


Queridos lectores,

Continuamos con la tercera parte del ensayo de Parroquiano sobre la dimensión humana del oil crash.

Salu2,
AMT

El crash oil a escala humana. III

La honestidad es en su mayor parte menos rentable que la deshonestidad. Para seguir adelante, me permitiré hacer algunos supuestos simplificados de como creo ha sido el desarrollo del hombre, en razón de la disposición de energía.

a) En esencia, la mejora en las condiciones materiales de vida del hombre se han incrementado, en la misma medida en que se ha incrementado el excedente energético que le permite acceder a esas mejoras. Lo anterior, porque se generan nuevos mecanismos para satisfacer las necesidades humanas, como porque se  masifican los mecanismos de satisfacción creados, a niveles superlativos. Dicho de otro modo, el desarrollo civilizador, con crecientes niveles de energía, será siempre más y mejor.

b) Esas mejoras en las condiciones humanas y su evolución histórica, tienen una doble perspectiva. Dos canales de consecuencias. Una de ellas es evidente, se produce una mejora material y concreta en las condiciones de vida del ser humano; la otra consecuencia (no exenta de discusión, si directa o indirecta, anterior o posterior a la mejoras materiales, definidora o definida) es el desarrollo moral y ético de la humanidad (simplemente, para puntualizar, la ética refiere a las normas de conducta de una sociedad, la moral refiere a las normas de conducta de una persona). En concordancia con lo expresado (y que ciertamente puede ser discutido) pongo por modelo este ejemplo sencillo: si los excedentes energéticos han permitido que, cada vez, un número mayor de personas no sufran hambre (por tanto la mejora en concreto, en lo material, es la satisfacción de una necesidad) su correlativo lógico espiritual ha sido la solidaridad. No están directamente unidas ( si le hemos de dar una chance al hombre no debieran estarlo) y cualquiera podría argumentar que hombres solidarios ha habido en todas las épocas y latitudes; pero no es menos cierto que, desde la mirada de hombres comunes y no santos, es más sencillo compartir y ser solidario cuando se tiene más que menos. Asimismo, en un ejemplo más sociológico, las conquistas sociales- al menos teóricas- de los defensores de los animales, la ecología o a las minorías sexuales, han sido precedida por conquistas más importantes (aunque, a veces, no menos teóricas), necesarias y cercanas a las necesidades cotidianas, derecho de los trabajadores, libertad de culto, habeas corpus. El desarrollo del cuerpo y del espíritu sigue la línea casi gravitacional que para alcanzar lo superior necesariamente se ha debido alcanzar lo inferior. Esa directriz, históricamente nunca puesta a prueba, es la que nos propone como hipótesis confortable, cómoda y absolutamente cierta de que jamás retrocederemos en nuestro andar civilizador.

Luego, damos por hecho la interiorización, indubitada y absoluta, de los derechos arrancados a la barbarie, la brutalidad o el oscurantismo; tan seguros estamos de la consistencia de esas expresiones de dignidad humana social e individual, que por ningún momento se duda  que, dichas conquistas, puedan ser más débiles o febles de lo que, a la luz de lo aparente, estimamos. Por de pronto, históricamente, la sociedad occidental, particularmente desde la generación de nuestros padres o abuelos,  no ha tenido la oportunidad de responder a esta sencilla pregunta: ¿cuánta solidaridad habrá el día que campee el hambre?... en esa pregunta simplificada está el dilema al que nosotros o nuestros hijos y toda la generación del Crash oil se enfrentará. Si estamos de acuerdo en que el hambre vendrá (llámenla escasez, peste o piojos, llámenla austeridad o  exclusión, llámenla como quieran) lo único que queda por resolver es si el salto civilizador que hemos dado es firme y nos aleja, a todo evento, del peligro de desandar el camino o si, simplemente, las cavernas torvas nunca estuvieron demasiado lejos y solo esperan pacientes el regreso de sus hijos pródigos.

c) Que, el aumento de energía disponible y esas mejoras cuantitativas y cualitativas se han extendido históricamente de la misma manera en que se llena una pirámide de copas de champagne, solo en la medida en que se ha dispuesto de mayores volúmenes de champaña (las distintas manifestaciones de la energía) ha sido posible ir llenando desde los pisos superiores a los pisos inferiores de la pirámide.

Ej: En el tiempo de los faraones solo los nobles y sacerdotes podían permitirse ser abanicados por esclavas (o esclavos) de Nubia…hoy todos tenemos un aire acondicionado en casa ( o al menos la opción de acceder a él); algo más moderno si hace 50 años los viajes en avión estaban prohibidos para las masas  ( de ahí esa elite llamada Jet set), hoy cualquier hijo de vecino puede cruzar el globo en un viaje de vacaciones

d) Que, en la medida en que la copa (familia, comunidad, grupo social) está más cerca de la base de la pirámide, su conducto de filtrado (gasto de energía) está más cerca del tallo (entendiendo por tallo las necesidades básicas de cada persona) y por lo tanto su capacidad de retención de champagne (esto es, poder ocupar energía vacante en otras cosas) es menor. Inversamente, las copas superiores tienen sobreabundancia, las que le siguen están llenas hasta el borde, las de las siguientes filas filtran por un ducto ubicado en el punto superior del cáliz (clase alta) en su parte media (clase media)  en su parte baja (clase baja) al lado del tallo (indigencia y/o miseria).

e) Que, imperceptible al ojo de un tercero, quien observe 7 mil millones de copas desde la distancia, la escasez o perdida de energía (espumante, dinero) y los problemas derivados de ella, puede estimar erróneamente inexistente el problema de escasez, o solo conmensurable matemáticamente. Lo anterior, puede llevar a la falsa sensación de que  “nada está ocurriendo” o permitir, paradójicamente, una visualización de lo macro funcionando como si la energía no menguara, y en algunos casos como si la energía aumentara, cuando ello, si hemos de creer efectivamente en la veracidad del Crash Oíl, no es así;  que esto último, es solo una ilusión de lejanía.

f) Que no obstante lo anterior, el dueño de cada copa (el jefe o jefa de hogar, de cada casa)  sí es capaz de observar como esta se vacía  más o menos rápidamente, o, si se quiere, que la misma se llena con más o menos dificultad.

g)  Que la percepción de ese conocimiento concreto, extendido y multiplicado por millones de copas (casas, familia, comunidades), tiene un efecto real y concreto en la comunidad; atomizado, pero igualmente multiplicado, que define, día por día, nuestro presente y moldea y proyecta nuestro futuro.

h) Que la multiplicación, por cientos de millones, de esa percepción (escasez), la confrontación de ese fenómeno de carencia en el presente (realidad) y la proyección de las consecuencias definiendo el futuro (perspectiva) es la cara concreta y efectiva del Crash oil, de la que participamos, todos nosotros, cada día.

Ahora, acabemos con los eufemismos, ningún ciudadano de a pie, dice “Esta semana cuento con 20.000 unidades de caloría (Cal) para alimentarme; 1000 kilovatios (kwh) para iluminarme, 250 unidades de termia (Th) para calentarme, 300 más de electronvoltio (eV) para mis aparatos eléctricos  y, por último, cuento con 0.5 toneladas equivalentes de petróleo (Tep) para movilizarme”  NO, para saber con cuánta energía contamos para satisfacer nuestras necesidades (y/o deseos) simplemente nos revisamos el bolsillo o la cuenta corriente, así de sencillo, así de brutal, y lo que el ciudadano de a pie no tiene en dinero , no lo tiene en energía. Igualmente, el ejemplo (y lo burdo es parte del mismo) que 90 millones de barriles de hidrocarburos divididos entre 7000 millones de personas da como resultado 0,012 litros diarios por personas y que por lo tanto una disminución esperada del 10 % en los próximos 10 años supondrá que cada persona accederá a 0.010 litros diarios, es válido solo como ejercicio matemático, pero nada más. En la vida real dinero es energía y cuando esta falta, como individuos y como comunidad solo tenemos 3  opciones: a) gestionar y asumir la pérdida o carencia de esa energía o dinero (postura pikolera), b)  crear el delta de energía faltante (de modo general, aunque como veremos no único, trabajando más.  Postura BAU) y c)  simplemente, se lo quitaremos a alguien (chapuza y/o deshonestidad). Luego, el centro moral y la disyuntiva ética que se le plantea hoy el ser humano, como individuo y como comunidad, frente al Crash oil es: si siete mil millones de personas comienzan a observar que la energía con que cuentan para satisfacer sus necesidades (sean estas reales, como el hambre,  o impostadas como ir de vacaciones al Caribe o las playas de Marbella) es menos y (pario la abuela) a repartir entre una mayor cantidad de individuos  ¿qué harán?... ¿Qué hacen?...¿qué están haciendo?

Para contestar recapitulemos, dijimos que para medir el pico de la energía a escala humana, a nivel micro, solo tienes que revisar tu bolsillo o tú cuenta corriente, lo que tienes es la cantidad exacta de energía con la que cuentas, en un momento dado y tiempo determinado, para cubrir tus requerimientos energéticos cualesquiera sean ellos. Y si bien la relación energía dinero es absolutamente salvable y prescindible, más bien poco visible, cuando  100 euros (o dólares o pesos) significan 1 día más de vacaciones, no lo es cuando esos mismos 100 euros significan el pago del alquiler o la comida de la semana. Es entre esos límites que se mueven hoy los miles de millones de personas, al menos del mundo occidental, que buscan su lugar y su identidad en la manida triada de clasificación social… clase alta, clase media y  clase baja. Más allá de las consideraciones éticas de la riqueza y la pobreza, o las supuestas cualidades morales que implican pertenecer a una u otra clase social o económica, o el  querer salir de una o entrar en otra, la verdadera pregunta de cara a la energía menguante es: ¿qué estamos dispuestos a hacer en el camino, para mantener nuestro nivel de vida y, por tanto, retener la cantidad de energía (dinero) necesario para satisfacer dicha pretensión?…. Mejor aún: ¿cómo lo está haciendo hoy la sociedad occidental?, como dije y reitero en esa respuesta está el verdadero rostro del crash oil  a escala humana.

Ahora bien,  permítanme establecer, en relación a este vector y batería energética que es el dinero (vector porque posibilita su trasmisión y batería porque permite su acumulación),  un estándar de ubicuidad de los distintos tipos humanos, que nos servirá para los ejercicios o explicaciones siguientes:

1) Individuos con excedentes energéticos. Categoría que, a su vez se puede subdividir en 2:

1.a) Individuos con excedentes energéticos mayores: aunque en esta categoría, naturalmente, podrían caber muchos especímenes humanos (desde el heredero de una rica familia, pasando por un político, mafioso o un militar, hasta un aprendiz de tirano de algún país tercermundista) desde la perspectiva del planteamiento del problema (energía=dinero)  hablamos de los muy ricos y/o multimillonarios. (Ese 1%)

1.b) Individuos con excedentes energéticos menores: hablo de clase alta o acomodada. Sin tener los recursos del grupo anterior, gozan de una posición energética (pecuniaria) que les permite cubrir cada una de sus necesidades y aún más. Hablamos, por ejemplo, de pequeños o medianos empresarios hechos a sí mismo, algunos representantes de profesiones liberales (médicos, abogados, ingenieros), medianos comerciantes, pequeños latifundistas, corredores de bolsa, gerentes…dejo a ustedes la implementación de la categoría. Eventualmente esta clase o grupo no se diferencia, exteriormente, en nada del grupo anterior (los con excedentes energéticos mayores) van casi a los mismos lados y tiene los mismos gustos, pero mientras que los primeros tienen asegurada casi a todo evento su acceso al excedente, este segundo subgrupo, depende en gran medida de su trabajo y de correr con viento a favor; aunque disfrutan de excedentes energéticos, no podrían asegurar la pertenencia propia ni la de sus hijos a esta categoría.

2) ) Individuos sin excedentes y sin déficit: esta es, claro,  una categoría más bien ideal (un amigo me decía en tono de chanza... viejo, cada vez que tengo plata en el bolsillo, es porque se me olvido pagar una cuenta) y que corresponde a las personas que equilibran lo que gastan y lo que obtienen o los que van asumiendo la perdida en la medida en que esta se produce. En esta categoría deberíamos estar, en teoría, los pikoleros.

3)  Individuos con déficit: categoría que cruza a todas las clases sociales y que nace de la ecuación las necesidades que requiero satisfacer y el flujo energético para concretarlo. Igualmente podemos encontrar el tío que no tiene como parar la olla durante la semana, pasando por la jefa de hogar que se sacrifica colocando a sus hijos en la educación privada buscando asegurarles el futuro, hasta  aquella familia acostumbrada a ir de vacaciones al extranjero y que hará todo lo necesario para volver a hacerlo el siguiente estío (básicamente, todos ellos, a punta de deuda).

Esta es una clasificación objetiva, no refiere necesariamente a la clase social a la que perteneces sino, simplemente a si a) te sobra, b) si estas justo, c) si te falta.  Y aunque pudiéramos pensar que los primeros siempre se encontraran en las clases sociales más alta y los con déficit en las más bajas, ello no necesariamente tiene que ser así; al contrario, aunque muchos individuos de clases media y baja no podrán contarse como individuos con excedentes, los hay (pocos, pero los hay). Pero más acusadamente, es el fenómeno contrario es el que nos debe preocupar, los millones de individuos de clases baja y media, que evidentemente y sin ya vergüenza o pudor (que, por cierto,  no se debe tener) y clase alta, en estos últimos, oculto el fenómeno por las paredes de sus barrios pijos (country, condominios) que se encuentran engrosando, silenciosa pero inclemente la última categoría.

Ahora  bien, establecida la clasificación anterior, voy a realizar el siguiente postulado:

no solo la vanidad, no solo el ansia de dinero, de mejora inmediata y concreta en nuestras condiciones cotidianas de vida, nos llevarían a sostenernos en la categoría en que estamos, y/o intentar pasar a la categoría superior. Sumado a lo anterior, y posiblemente abarcando todas las posibilidades o argumentos vestidos con ropaje de civilidad (quiero un mejor pasar para mis hijos, quiero no preocuparme de mi vejez, quiero acceder a los medios que me procuren mejor salud a mí y mi familia), en el fondo del argumento cotidiano lo que verdaderamente nos mueve es esa pulsión de vida que, comúnmente, llamamos instinto de supervivencia. El mismo que hace 10 mil años atrás llevó a nuestros antepasados a defender una buena cueva o emigrar en busca de mejores pasturas, es el que hoy nos orilla a subir a una categoría superior o  al menos permanecer en la que nos encontramos. Y frente al mandato de ese pulso esencial, en comunidad, particularmente en la comunidad civilizada que malamente somos, solo hay dos formas de actuar:  

a)  con las reglas: que no sé por qué sentido republicano lo llamaré el ciudadano

b) y sin las reglas. Subdistinguiendo:

b.1) el que está dispuesto a saltarse las reglas morales: el chapucero.

b.2) el que está dispuesto a saltarse las reglas legales: el delincuente
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Abril de 2015: Nubarrones en el horizonte

The Oil Crash - 6 Maig, 2015 - 11:16




Queridos lectores,

Tomando una pequeña pausa de la serie "El Oil Crash a escala humana" de Parroquiano (de la cual aún quedan dos entregas) quería aprovechar la ocasión para hacer una pequeña recapitulación de lo que ha sido, en el panorama petrolífero, este mes de Abril.

Una de las noticias más interesantes del pasado mes, por lo que al futuro de esta materia prima energética que aporta un tercio de la energía primaria que se consume en este planeta, es la absorción de BG por Shell. El tamaño de esta transacción (70.000 millones de dólares) deja pequeña la adquisición de Talisman por Repsol (noticia de interés bastante más local), y anticipa otras similares que vendrán, debidas en parte a la caída de precios. Merece la pena recordar que muchas empresas ya estaban perdiendo dinero con precios de 100$ por barril, como ilustraba genialmente Art Berman en un artículo reciente; por tanto, a pesar del reciente repunte relativo de precios (que ha pasado de los 50$ por barril a unos 65$ actuales) muchas empresas petroleras están en una posición comprometida. Y ya no es un simple geólogo especialista en petróleo un tanto díscolo el que lo grita a los cuatro vientos: cada vez más voces mainstream denuncian lo absurdo del fracking.

La lista de empresas petroleras que quiebran en los EE.UU. aumenta cada día, mientras que el número de taladros activos (lo que se denomina "rig count") en aquel país sigue cayendo con fuerza y es ahora un 53% inferior a lo que fue en Octubre pasado, como muestra la siguiente  gráfica de Baker Hughes.




Las grandes compañías del sector siguen despidiendo personal (recientemente Schlumberger anunciaba otra ola de despidos, esta vez de 11.000 personas) y, por primera vez desde que el espejismo del fracking empezó a emprender el vuelo la producción de petróleo de los EE.UU. ha comenzado a bajar. Como explicábamos en nuestra "guía apresurada para expertos despistados", las cifras de producción de los EE.UU. tienen un desfase de varios meses debido a los recortes que se hicieron en el Departamento de Energía, y faltando datos lo que se hace es una simple extrapolación lineal de los meses anteriores. Por este motivo hasta el mes de Marzo se reportaba que la producción de petróleo en el coloso norteamericano seguía creciendo, y no ha sido hasta Abril que no se ha anotado correctamente que en realidad desde Enero va a la baja. Seguramente tendremos que esperar aún unos meses más para conocer las dimensiones reales de esta bajada. En todo caso, y como apunta Ron Patterson, la bajada de producción de petróleo en los EE.UU. combinada con el imparable descenso de Rusia significa que el mundo ya ha llegado a su peak oil (máximo de volumen de hidrocarburos líquidos producidos, pues ya sabemos que el pico en energía sucedió hace unos cinco años).

Uno de los memes más caros a los expertos despistados durante el actual episodio de bajada de precios del petróleo es que Arabia Saudita estaba inundando el mercado para hundir los precios y así hacer daño a Venezuela, Rusia, Irán o a los EE.UU.; el objetivo de los saudíes dependía de quién fuera el analista, y a veces el mismo analista cambiaba de objetivo según el día. Tal manía persecutoria era completamente infundada: en realidad la OPEP en su conjunto y Arabia Saudita en particular mantenían su producción estable, ligeramente por debajo de los niveles de Agosto de 2014, cuando deberían haberla aumentado para adaptarse a la mayor demanda que sucede cada año con el invierno septentrional. En realidad la demanda está (aún) deprimida y la OPEP simplemente había asumido su parte alícuota de la reducción, esperando que los demás productores asuman la suya. Pero por fin ha habido un movimiento de la OPEP en la dirección que nuestros analistas ansiaban: en Marzo de 2015, por fin, Arabia Saudita e Irak han aumentado significativamente su producción, sin que el entorno de precios justifique ese repunte. 

Gráfico del último OPEC MOMR: http://www.opec.org/opec_web/static_files_project/media/downloads/publications/MOMR_April_2015.pdf

Algunos expertos se sentirán vindicados porque seis meses más tarde de cuando ellos apuntaban a que el problema de la caída de precios era debido al exceso de producción de la OPEP se verifique finalmente tal aumento de la producción. Seguramente estos "expertos" pasarán de puntillas sobre el hecho de que no tienen una explicación para lo que ha pasado estos últimos seis meses. Y en medio de discusiones vacías y sin demasiada enjundia, poca gente presta atención al significativo detalle de que este incremento de producción de la OPEP se produce cuando los precios estaban comenzando a repuntar, y eso es porque la mayoría de los "expertos" no miran los fundamentales (por ejemplo, cuánto petróleo realmente se está produciendo) y de los pocos que los miran aún menos saben que los datos de EE.UU. se tienen que tomar con un poco de cuidado, dado el desfase temporal que tienen. Fíjense que en realidad el precio del petróleo continúa su paulatina subida, comenzada justamente en Marzo, cuando la OPEP decidió aumentar su producción:


Más bien da la impresión de que el mercado del petróleo está notando, por una parte, que los americanos están comenzando a disminuir su producción (aunque las estadísticas oficiales aún no lo reflejan completamente) y por otro lado que probablemente la demanda está volviendo a aumentar, espoleada por los bajos precios. Así que justamente cuando nuestros queridos expertos despistados gritarán a todo pulmón: "¿Véis? La OPEP está inundando el mercado de petróleo", viendo que por fin los hechos les dan la razón, se encontrarán en pocos meses en un entorno de precios nuevamente altos y entonces no entenderán nada. Simplemente, porque mentalmente viven en un mundo en el que el libre mercado (ese constructo idealizado y para nada real) gobierna las leyes de la física, y no entra en sus esquemas que en realidad nos estamos deslizando por la espiral de destrucción de oferta - destrucción de demanda con consecuencias funestas para nuestra sociedad. Mientras tanto, en España los buenos datos macroeconómicos hacen alimentar al Gobierno y a la sociedad grandes esperanzas de un nuevo futuro de prosperidad y crecimiento que se verán cruelmente desmentidas en los próximos meses.

El mes también ha dejado otras noticias destacadas en materia energética. Con una gran fanfarria mediática, Elon Musk, el factótum de Tesla Motors, presentó su Powerwall, una batería para uso doméstico capaz, básicamente, de almacenar electricidad, como hacen todas las baterías de este mundo. No hay nada nuevo en el "invento", en realidad, pero la presentación de la batería se ha hecho insistiendo en que se puede cargar con placas solares (como cualquier otra batería de este mundo, por otra parte). Las especificaciones del invento (para el modelo de mayor tamaño, 100 Kg de peso, capacidad de 10 Kw·h y 3.500 dólares de precio) no son nada del otro mundo: como destaca Luis de Sousa, otras tecnologías ya existentes valen 200$/Kw·h, mientras que el invento de Tesla Motors tiene un precio que casi dobla esa cifra. Las luces de colores y los discursos engolados ocultan las dificultades prácticas del invento, al margen de las baladronadas regulatorias de un país como España: ¿se puede conseguir una instalación doméstica con paneles solares que permita amortizar el invento? ¿se ha tenido en cuenta que la batería opera con corriente continua pero las redes caseras van con corriente alterna, con las consecuentes pérdidas en la transformación? ¿somos conscientes de que la electricidad es sólo el 20% de la energía final consumida en los países desarrollados - y el 10% en el mundo - y que seguir pensando en electricidad no resolverá nuestra grave crisis energética? ¿es una enorme batería de litio segura? ¿y qué pasa con la histéresis, es decir, con la pérdida de capacidad tras muchos ciclos de carga y descarga? En fin, lo de Musk es una nueva cortina para ocultar el flagrante fracaso de su empresa - que sólo tuvo beneficios un trimestre en todos estos años - mientras él se embolsa unos buenos millones a cuenta de los crédulos. En pocos meses la fanfarria con el Powerwall habrá cesado y estaremos entreteniéndonos con otro camelo.

Pero hay países donde el tiempo de las distracciones y de no hacer nada ha pasado, y se enfrentan ya a las graves consecuencias de nuestra indolencia como especie y como civilización. Yemen continúa en una guerra cada vez más declarada con Arabia Saudi, algo que hace tiempo anunciábamos y tristemente ha sucedido. Dentro de los candidatos a suceder a Yemen en la lista de países colapsantes tenemos en lugar destacado a Nigeria (uno de los principales proveedores de petróleo de España), donde la insurgencia de Boko Haram se parece cada vez más a una incipiente guerra civil. En otro país en severos aprietos, Venezuela, el Gobierno ha decidido tomar medidas severas para racionar el consumo de electricidad, lo que se añade a otros problemas de escasez que aquejan al país caribeño desde hace más de un año. Los problemas con el suministro eléctrico (preludio del colapso social, según la teoría de Olduvai) son recurrentes desde hace años en muchos países (por ejemplo, en India, que ha tenido varios apagones catastróficos); como anécdota curiosa, la petición de una compañía eléctrica filipina de que sus abonados apagaran los frigoríficos para que se pudiera visionar el histórico combate de boxeo entre el filipino Manny Pacquiao y el estadounidense Floyd Mayweather. Escasez de electricidad que a los que tenemos una edad nos trae recuerdos de una España de otros tiempos a donde podremos acabar volviendo; quizá en esa España los ricos tendrán Powerwalls no para autosuministrarse de sus inexistentes y poco útiles paneles solares, sino para guardar energía entre apagones. Y mientras, otros centenares de personas se echan al Mediterráneo en precarias embarcaciones intentando cruzar de la orilla sur a la orilla norte; muchos dejarán la vida en el empeño y la minoría que lo consiga descubrirá que una Europa en descenso energético no es un lugar tan amable, aunque sin duda sea mejor que de donde escapan.



Salu2,
AMT
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La miopía de la Unión Europea ante la estrategia militar de EEUU

Ácratas - 4 Maig, 2015 - 23:59

La subsecretaria de Estado, Victoria Nuland (nacida Nudelman, claro), y el embajador estadounidense en Kiev, Geoffrey R. Pyatt. En conversación telefónica revelada por los partidarios de la legalidad, la señora Nuland se refirió al golpe de estado montado en Ucrania precisando delicadamente que su objetivo era “darle por el culo a la Unión Europea” (sic).
Los dirigentes de la Unión Europea están confrontando cada vez más frecuentemente situaciones inesperadas. Por un lado, atentados o intentos de atentados perpetrados o preparados por individuos que no pertenecen a grupos políticos claramente identificados. Por otro lado, una gran afluencia de migrantes a través del Mediterráneo y el hecho que miles de ellos mueren a las puertas de los países europeos.

Por falta de análisis estratégico, ambos factores están siendo considerados a priori como hechos no relacionados entre sí y se ocupan de ellos administraciones diferentes. La policía y los servicios de inteligencia se ocupan de los atentados mientras que las aduanas y órganos vinculados al sector de la defensa lidian con el problema de los migrantes. Pero la fuente de ambos problemas es la misma: la inestabilidad política en el Levante y en África.
La Unión Europea se ha privado de los medios necesarios para comprender...

Si las academias militares de la Unión Europea hiciesen correctamente su trabajo, habrían estudiado durante los últimos 15 años la doctrina del «hermano mayor» estadounidense. Y tendrían que haber notado que, desde hace muchos años, el Pentágono ha publicado todo tipo de documentos sobre la «teoría del caos» del filósofo Leo Strauss. Hace sólo unos meses, Andrew Marshall, un funcionario que debería estar jubilado desde hace más de 25 años, aún disponía de un presupuesto de 10 millones de dólares al año para investigar sobre ese tema. Pero ninguna academia militar de la Unión Europea ha estudiado seriamente esa doctrina ni sus consecuencias. No lo han hecho por dos razones: porque es una forma de guerra bárbara… y porque fue concebida por un gurú de las élites judías estadounidenses. Además, cualquier europeo “sabe” que «Estados-Unidos-nos-salvó-del-nazismo», y no puede favorecer tales atrocidades.

Si los políticos de la Unión Europea hubiesen viajado un poco, no sólo a Irak, Libia, Siria, al Cuerno africano, a Nigeria y Mali, sino también a Ucrania, habrían visto con sus propios ojos la aplicación de esa doctrina estratégica. Pero se limitaron a ir a hablar en algún edificio de la “zona verde” de Bagdad, desde un estrado en Trípoli o en la plaza Maidan de Kiev. Ignoran lo que viven las poblaciones y, a petición del «hermano mayor», a menudo cerraron sus embajadas, privándose así de ojos y oídos en el terreno. Peor aún, también a petición del «hermano mayor», se unieron a la aplicación de embargos, para que los hombres de negocios tampoco puedan ir a ver lo que sucede en esos lugares.

El caos no es fortuito, es el objetivo. Al contrario de lo que afirma el presidente Francois Hollande, el éxodo de libios no es consecuencia de una «falta de seguimiento» de la operación «Protector Unificado» –que condujo al derrocamiento y asesinato de Kadhafi– sino el resultado que se buscaba con aquella operación, en la que Francia hizo el papel de líder. El caos no se instaló en Libia porque los «revolucionarios libios» no hayan sabido ponerse de acuerdo entre sí después de la «caída» de Muammar el-Kadhafi sino que ese era el objetivo estratégico de Estados Unidos. Y lo alcanzaron. Nunca hubo una «revolución democrática» en Libia sino un movimiento secesionista en la región de Cirenaica. Nunca hubo aplicación del mandato de la ONU para «proteger a la población» sino una masacre perpetrada por la OTAN que costó las vidas de 160 000 libios, de los cuales el 75% eran civiles, según las cifras de la Cruz Roja Internacional. España partició en ella de forma activa, bajo el mandato de Zapatero.

Recuerdo que, antes de integrar el gobierno de la Yamahiriya Árabe Libia, se me solicitó servir como testigo en un encuentro organizado en Trípoli entre una delegación estadounidense y varios representantes libios. Durante aquella larga conversación, el jefe de la delegación estadounidense explicó a sus interlocutores que el Pentágono estaba dispuesto a salvarlos de una muerte segura, pero exigía que le entregaran al Guía. Y agregó que cuando mataran a Kadhafi, la sociedad tribal libia no lograría validar la autoridad de un nuevo líder antes de –como mínimo– una generación, situación que sumiría Libia en un caos nunca visto anteriormente en ese país. Desde entonces, he contado repetidamente aquel encuentro y predije muchas veces lo que hoy está ocurriendo.

Cuando la prensa estadounidense comenzó a mencionar –en 2003– la «teoría del caos», la Casa Blanca contestó hablando de un «caos constructor», haciendo entender con ello que se procedería a la destrucción de las estructuras opresoras para que la vida pudiese brotar sin obstáculos. Pero ni Leo Strauss, el judío sionista creador de la teoría, ni el Pentágono habían utilizado nunca aquella expresión. Al contrario, según ellos, el caos tenía que ser de tal magnitud que nada pudiese estructurarse fuera de la voluntad del Creador del Nuevo Orden, Estados Unidos.

El principio de esa doctrina estratégica puede resumirse del siguiente modo: la manera más fácil de saquear los recursos naturales de un país por largo tiempo no es ocupar ese país sino destruir el Estado. Sin Estado, no hay ejército. Sin ejército enemigo, no hay riesgo de ser derrotado. Así que el objetivo estratégico del ejército de Estados Unidos y de la alianza que dirige –la OTAN– es única y exclusivamente la destrucción de los Estados. Y lo que suceda con las poblaciones de los países que son blanco de esa estrategia… no preocupa a Washington.

Ese proyecto resulta inconcebible para los europeos que, desde los tiempos de la guerra civil inglesa, están convencidos –desde la publicación de Leviatán, el libro de Thomas Hobbes– de que es preferible renunciar a ciertas libertades, y quizás aceptar incluso un Estado tiránico, a verse sumido en el caos.

La Unión Europea niega su complicidad con los crímenes de Estados Unidos, pero las guerras de Afganistán e Irak ya han costado la vida a 4 millones de personas. Esas guerras fueron presentadas al Consejo de Seguridad de la ONU como necesarias respuestas «en legítima defensa». Pero hoy todo el mundo admite que en realidad habían sido planificadas desde mucho antes de los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 y en un contexto mucho más amplio de «rediseño del Medio Oriente ampliado» y que las razones utilizadas para justificar dichas guerras sólo fueron inventos de la propaganda.

Usualmente se reconocen los genocidios cometidos por el colonialismo europeo, pero pocos reconocen actualmente esos 4 millones de muertos, a pesar de los estudios científicos que demuestran la realidad de ese crimen. Lo que pasa es que nuestros padres eran «malos», pero nosotros somos «buenos» y no podemos ser cómplices de esos horrores.

También es usual burlarse de aquel pobre pueblo alemán que confió hasta el último instante en sus dirigentes nazis y no tomó conciencia de los crímenes cometidos en su nombre hasta después de la derrota.

Pero los pueblos de la Unión Europea estamos actuando exactamente igual. Seguimos confiando en nuestro «hermano mayor» y nos negamos a ver los crímenes en los que está implicándonos. Es probable que nuestros hijos se burlen de nosotros…

Los errores de interpretación de la Unión Europea:

- Ningún dirigente de Europa occidental, absolutamente ninguno, se ha atrevido a mencionar públicamente que los refugiados provenientes de Irak, Libia, Siria y del Cuerno de África, Nigeria y Mali pueden no estar huyendo de las dictaduras sino del caos en el que nosotros, voluntaria pero inconscientemente, hemos sumido sus países.

- Ningún dirigente de Europa occidental, absolutamente ninguno, se ha atrevido a mencionar públicamente que los atentados «islamistas» que están teniendo lugar en Europa pueden no ser la extensión de las guerras del «Medio Oriente ampliado» sino que son obra de los mismos que ya orquestaron el caos en esa región. Como europeos preferimos seguir creyendo que los «islamistas» odian a los judíos y los cristianos, y nos negamos a ver que la inmensa mayoría de las víctimas de esos islamistas no son ni judíos ni cristianos sino… musulmanes. Y tranquilamente los acusamos de promover la «guerra de civilizaciones», cuando ese concepto fue creado en el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos y sigue sin tener nada que ver con la cultura de los islamistas.

- Ningún dirigente de Europa occidental, absolutamente ninguno, se ha atrevido a mencionar públicamente que la próxima etapa será la «islamización» de las redes de las redes de distribución de drogas –como en el caso de los Contras en Nicaragua, con la venta de droga entre la comunidad negra de California, con ayuda y bajo las órdenes de la CIA. Hemos decidido ignorar que la familia Karzai retiró la distribución de cocaína de las manos de la mafia kosovar para ponerla bajo el control del Emirato Islámico.

Si las academias militares de la Unión Europea no han estudiado la «teoría del caos» es porque les han prohibido hacerlo. Los pocos profesores y estudiosos que se arriesgaron a tratar de analizarla fueron duramente sancionados mientras que la prensa califica de «complotistas» o «conspiracionistas» a los autores civiles que se interesan en esa teoría.

A Estados Unidos nunca le interesó que Ucrania se integrara a la Unión Europea. Los políticos de la Unión Europea creían que los acontecimientos de la plaza Maidan eran espontáneos y que los manifestantes querían salir de la órbita autoritaria de Rusia para entrar en el paraíso de la Unión. Los invadió la estupefacción cuando se reveló el contenido de la conversación telefónica donde la subsecretaria de Estado Victoria Nuland, al mencionar el control que ejercía secretamente sobre los acontecimientos, hablaba de «darle por el culo a la Unión Europea» (sic). A partir de aquel momento ya no entendieron lo que estaba sucediendo.

Si hubiesen dejado trabajar a los investigadores, los dirigentes de los países miembros de la Unión Europea habrían comprendido que al intervenir en Ucrania y al organizar allí el «cambio de régimen», Estados Unidos estaba garantizando que la Unión Europea se mantuviera a su servicio. Lo que más angustia a Washington, desde el discurso de Vladimir Putin en la Conferencia de Seguridad de Munich de 2007, es que Alemania acabe dándose cuenta de dónde se halla su propio interés… que no es del lado de Washington sino junto a Moscú.

Al destruir progresivamente el Estado ucraniano, Estados Unidos corta la principal vía de comunicación entre la Unión Europea y Rusia. Por mucho que retorzamos en todos los sentidos la sucesión de acontecimientos, es ese el único sentido de lo ocurrido en Ucrania. Washington no quiere que Ucrania se una a la Unión Europea, como lo demuestran las palabras de la señora Nuland. Su único objetivo es convertir ese territorio en un campo minado para todo el que trate de atravesarlo.

El 8 de mayo de 2007 –aniversario de la caída del régimen nazi alemán– grupúsculos nazis e islamistas crean en Ternopol (Ucrania oriental) un supuesto Frente Antiimperialista para luchar contra Rusia. Organizaciones de Lituania, Polonia, Ucrania y también de Rusia participan en ese Frente, así como los separatistas islamistas de Crimea y los de Adigueya [también llamada Adiguesia], Daguestán, Inguchetia, Kabardia-Balkaria, Karachayevo-Cherkesia, Osetia y Chechenia. Al no poder asistir al encuentro, debido a las sanciones internacionales, el jefe terrorista Doku Umarov envía una intervención que será leída a los asistentes. El presidente de ese “Frente Antiimperialista” es Dimitro Yarosh, quien hoy ocupa un puesto de consejero en el ministerio de Defensa de Kiev.

Así que estamos ante 2 problemas que se desarrollan con gran rapidez: los atentados «islamistas» sólo están comenzando. En el Mediterráneo, las corrientes migratorias se han triplicado en un solo año.

Si mi análisis es correcto, durante la próxima década veremos como a los atentados «islamistas» vinculados al Medio Oriente y África se agregan atentados «nazis» vinculados a Ucrania. Se descubrirá entonces que al-Qaeda y los nazis ucranianos tienen vínculos entre sí desde que celebraron –en 2007– su congreso común en Ternopol, Ucrania. En realidad, los abuelos de todos estos individuos se conocían desde la Segunda Guerra Mundial. En aquella época los nazis se dieron a la tarea de reclutar musulmanes soviéticos para luchar contra Moscú, en el marco del programa de Gerhard von Mende en el Ostministerium [el ministerio del Este creado por el Reich]. Al finalizar la guerra, tanto los nazis como sus reclutas musulmanes acabaron bajo la protección de la CIA, conforme al programa de Frank Wisner con AmComLib, para realizar operaciones de sabotaje en los territorios de la URSS.

Las oleadas de migrantes que tratan de atravesar el Mediterráneo, que hasta ahora sólo constituyen un problema humanitario (200 000 personas en 2014), seguirán creciendo hasta convertirse en un grave problema económico. La reciente decisión de la Unión Europea de ir a hundir los barcos de los traficantes de personas en Libia no lograrán detener la oleada de migrantes y sólo servirán para justificar nuevas operaciones militares para mantener el caos en Libia, pero sin resolverlo.

Todo ello provocará importantes desórdenes en la Unión Europea, que hoy da la impresión de ser un pacífico refugio. Washington no tiene intenciones de destruir ese mercado, que sigue siendo indispensable para Estados Unidos, sino de limitar su desarrollo y garantizar que nunca logre convertirse en un competidor.

En 1991, el presidente Bush padre encargó a un discípulo de Leo Strauss, Paul Wolfowitz –en aquel entonces un desconocido para el gran público–, la elaboración de una estrategia para la era postsoviética. La «Doctrina Wolfowitz» explicaba que la supremacía de Estados Unidos exige imponer riendas a la Unión Europea. En 2008, durante la crisis financiera en Estados Unidos, la historiadora Christina Rohmer, presidenta del Consejo Económico de la Casa Blanca, explicó que la única manera de sacar a flote los bancos estadounidenses era cerrar los paraísos fiscales en los demás países y provocar después desórdenes en Europa para que los capitales fluyesen hacia Estados Unidos. Actualmente lo que Washington pretende hacer es fusionar el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte, también conocido como NAFTA, por sus siglas en inglés) con la Unión Europea y el dólar con el euro, lo cual pondría a los miembros de la Unión Europea en una situación similar a la de México.

Por desgracia para ellos, ni los pueblos de la Unión Europea ni sus dirigentes tienen conciencia de lo que el presidente Barack Obama está preparando para ellos.

THIERRY MEISSAN



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El Oil Crash a escala humana (II)

The Oil Crash - 29 Abril, 2015 - 10:12


Queridos lectores,


He aquí la segunda entrega del ensayo de Parroquiano, donde sigue desarrollando su análisis sobre la conexión entre dinero y excedentes energéticos.

Salu2,

AMT

El crash oil a escala humana. II
El dinero no es nada, pero mucho dinero, eso ya es otra cosa.George Bernard Shaw
Como en todas las cosas importantes, pocas veces nos detenemos a pensar cual es, efectivamente, su verdadero significado; damos por descontado el conocer su esencia sin que siquiera nos la hayamos cuestionado una vez. Por de pronto, el dinero, no comprende una sola definición sino varias; la más conocida de ellas es la definición económica del dinero: un medio de intercambio y/o de pago. Pero, dijimos, no es la única; sociológicamente se ha considerado al dinero como un símbolo operador de la unidad social (moneda, nación y estado). Psicológicamente, al menos la escuela conductista, ha definido el dinero como un reforzador condicionado generalizado.  Antropológicamente el dinero ha sido considerado como un catalizador de la equivalencia, hace que  todo sea equivalente (incluso lo que en algún periodo de la humanidad se consideró irreductible, ej.: el honor, la pertenencia social, los valores y principios). En fin, para quienes tengan un interés mayor en el tema recomendable es el libro de Georg Simmel “La filosofía del dinero”. Mientras prosigo.Ya definí el excedente, padre del trueque, abuelo del dinero, básicamente como energía sobrante. En el mismo sentido, desde el tema que nos convoca a todos en este blog, la energía, ¿cómo puede ser definido el dinero? O, dicho de otro modo, energéticamente hablando, ¿qué es el dinero? Al entender de este servidor el dinero puede ser definido, o encasillado, de dos formas o en dos definiciones: a) batería energética (medio de pago, ahorro o acumulación) b) vector energético (medio de intercambio).  Veamos.La definición de la RAE para batería es acumulador eléctrico, mas técnicamente se define a las baterías y pilas como acumuladores, siendo esta otra forma de nomenclatura para dichos artefactos.  Luego, el dinero no es otra cosa que una batería energética, que antaño por valor material de que estaba confeccionado, y hoy por fe y abstracción, es transmutable  en múltiples y casi infinitas expresiones de esa energía, desde unas manos mágicas que  te trasportan en el aire a 10000 km y te depositan suavemente en las playas de Varadero, hasta la pizza o el kilo de arroz para la reunión de amigos o con el que el indigente vive una semana.  Es una batería energética mágica; cuyo sortilegio reside, precisamente, en que nos permite la transformación de la energía –reitero, por fe, abstracción y representación- en casi en lo que deseemos… entonces, ¿qué hay de mágico en la frase un millón de dólares?, pues simple, esa frase no es más que una forma de representarnos la idea, posibilidad fantástica (y la palabra nunca estuvo mejor utilizada), de ser dueños de una fuente de energía infinita para hacer todo cuanto queramos… ese es su encanto, su hechizo. El brillo del oro, más que el oro, es lo que atrapa y pierde al avaro y al ladrón (ni una ni otra cosa pierde al banquero, a él lo seduce la cantidad numérica, sea escrita en un libro de contaduría o en la pantalla de un computador) lo que insinúa que vale y no lo que vale. Pero ese dinero esa moneda tiene sus raíces bien hundidas en la realidad, y en la más básica de todas, despojada de su fulgurante canto de sirena ( detrás de la moneda está Dios dice Borges en El zahir)  proviene, directamente de aquella oveja o cabrito criado en las pasturas neolíticas; así la palabra “pecuniario”, lo atingente al dinero, viene etimológicamente del latín “pecus” “rebaño”; lo mismo el vocablo español “ganancia” que pareciera provenir de “ganado”… también la cosecha es parte de esa consideración y hasta hoy lo extremadamente valioso vale como “ grano de oro”.  Por favor, no nos olvidemos, en las raíces del dinero solo encontramos comida y abrigo, una forma de acumulación y reemplazo de esa energía que se nos escapa inclemente cada día, junto con la vida, a través del hambre y el frio. Igualmente, el dinero, puede ser considerado un vector en la medida en que este es definido como (RAE) Agente que transporta algo de un lugar a otro. Así, el dinero, es un vector energético, el elemento trasmisor de energía entre personas, jurídicas y naturales, al interior de la comunidad y entre comunidades (si se quiere países). Más aún, con la digitalización del dinero hemos llegado, también al punto de la transferencia mágica del mismo. La tele transportación de la energía,…quizá por primera y única vez en la historia del hombre, hemos roto las leyes de la materia…y si no es así, el truco ha quedado lo suficientemente perfecto como para que el público no descubra el engaño.Preguntaba al inicio del capítulo 1 de este post: ¿Han notado la fascinación que produce la hollywoodense frase un millón de dólares? Pues ahí está la respuesta, energía infinita, en infinitas formas, y para satisfacción infinita de las necesidades y más probablemente hoy de los deseos, placeres y vicios. Igualmente podría decir, que la energía infinita podría llevar al bien infinito, pero esa afirmación, contrastada con la realidad, no alcanza a durar el tiempo que me demoro en escribir la frase.      Pero volvamos a lo nuestro. La tesis pikolera básica es que vivimos en un tiempo con energía menguante o estamos ad portas de entrar en él. Ahora, si este es fenómeno real y concreto como lo anunciamos y defendemos los pikoleros, ¿cómo se manifiesta? Y más precisamente ¿cómo se manifiesta entre nosotros, hombre de a pie, ciudadanos comunes y corrientes del mundo? simple, en este mundo, tú tienes menos dinero…tú tienes menos energía. Detengámonos en este punto. Actualmente la unidad internacional de energía, definida de esa manera por el Sistema Internacional de Unidades es el julio, que se define como el trabajo realizado por una fuerza de un newton en un desplazamiento de un metro en la dirección de la fuerza, es decir, equivale a multiplicar un Newton por un metro ( para los humanistas, como este servidor, casi chino mandarín). Asimismo, existen muchas otras unidades de energía, algunas de ellas utilizadas actualmente, otras en desuso…Caloría (cal) ,Frigoría (fg), Termia (th), Kilovatio hora (kWh) Tonelada equivalente de petróleo (Tep) Tonelada equivalente de carbón (Tec) Electronvoltio (eV) Brit ish Thermal Unit (BTU o BTu) Caballo de vapor  (CVh) Ergio (erg) Pie por libra( ft × lb). Y si bien, para medir científica o matemáticamente cierta cantidad de energía, dichos conceptos o unidades otorgan la certeza y objetividad que requieren las ciencias exactas, claramente, a un nivel social, individual o comunal, medir nuestro acceso a la energía o la cantidad de energía con la que contamos, utilizando las medidas o unidades anteriores, es un despropósito. Se puede hacer sí,  en un laboratorio, como objeto de estudio científico o en modelos matemáticos, ideales y teóricos;  pero en el aquí y ahora, en la realidad concreta del cuerpo social, esas unidades no tienen sino una cabida marginal. Quizá, dejando de lado la caloría (cal) por su directa relación alimenticia, el decir que Fulano, o que el pueblo de Zutano, tiene acceso a un julio diario de energía, a 100 julios mensuales o anuales,  a Fulano y al pueblo de Zutano, les dice nada. En la realidad, en el día a día, la fórmula es más sencilla, tú tienes menos dinero, tú tienes acceso a menos energía. Así, si en la prehistoria, en los albores de la humanidad, el acceso a la energía estaba determinado derechamente por tu fuerza o la de tu clan (la ley del más fuerte); si en la antigüedad (y posiblemente hasta el inicio de la edad de los combustibles fósiles) el acceso a la energía acumulada o vacante estaba determinada casi exclusivamente por el nacimiento, esto es la pertenencia desde la cuna a cierta clase social dominante( nobleza, aristocracia, militar o religiosa) que solo dejarías en la muerte, el solo hecho del nacimiento aseguraba, contra todo evento, el dominio y la propiedad de los bienes materiales para mantener dicho status (paradigmático de ese inmovilismo energético es precisamente la época o edad feudal). Bien, ahora, en el presente, sin eufemismos, tu acceso a la energía está determinado por la cantidad de dinero con que cuentes (ello incluso independiente de la forma en que te hayas hecho de ese dinero…ya luego llegaré a ese punto) en el aquí y el ahora… tú tienes menos dinero, tú tienes menos energía.Decir, que no es necesario señalar lo pendiente que estamos los pikoleros de los macro procesos energéticos en desarrollo, en sus distintas vertientes, políticas, económicas, geográficas, militares, mismas que apoyen nuestra opinión o la subviertan; todos aquí participamos de esa dinámica. Lo anterior, claramente, tiene sus consecuencias a la hora de mirar e interpretar el mundo desde la perspectiva pikolera; entre ellas, sino una de las más importantes, seguro una de las más paradójica es que, aunque aceptamos el Crash oil como un fenómeno que se desarrolla día a día y que, por tanto,  necesariamente se está desarrollando a nuestro alrededor; pero, asimismo, por imperceptible, sencillamente no acertamos a verlo. Y sin embargo, lo anterior, porque el fenómeno es cierto, debiera ser posible. Refiramos que, quizá,  la razón de este vicio de refracción sea lógica …lo grande es más fácil de ver que lo pequeño; las actuaciones del conjunto son más uniforme y coherente que las actuaciones del individuo; es razonable, entonces, que desde la ciencias, particularmente las exactas (aunque también las sociales), las actuaciones humanas, desarrolladas en el ámbito de la cotidianeidad, merezcan siempre ser vistas, únicamente, desde una perspectiva unitaria o individual atomizada, sin conexión directa con macro-procesos civilizatorios (como el que nosotros propugnamos con el Crash Oil.). Y si bien es lógico considerar que en el actuar de un solo individuo está más presente la voluntad individual del mismo, de quien realiza el acto,  que el reflejo de procesos culturales, económicos o sociales, tal vez esto último no sea tan así. Dicho de otro modo, el cuadro del todo que nos entrega la ciencia solo puede pintarse con números; posiblemente, la ciencia, solo pueda mirar con la certeza que de ella se reclama exclusivamente a través de la cantidad. Pero para el caso del todo y la parte,  de la civilización y el individuo, la conexión no se puede (ni se debe) hacer, a todo evento, en arreglo a cifras, gráficos o estadísticas. El hombre puede hacer lo que no el número, puede mirar a través de la pupila de otro hombre; luego, y quizá si estamos atentos, podamos ver la verdad de lo continente (la humanidad) en un solo gesto o palabra de lo contenido (el humano)… entonces pregunto: ¿qué tendría que ver que el fontanero deje mal un arreglo en las cañerías de mi casa con el Crash oil?Antes de responder, o tratar de responder, la pregunta anterior -que es en definitiva donde quiero llegar- permítanme, primero, hacerles otra pregunta: ¿Qué es lo realmente mágico que tienen los hidrocarburos? Sociológicamente, estimo (y sí, esta es una apreciación que puede ser subvertida), permiten, por primera vez en la historia de la humanidad, disociar, masivamente, el excedente energético y su utilización en las cobertura de necesidades, para colocar dicho excedente, como resultados de satisfacción segura de las primeras, en los simples deseos. Al día de hoy lo anterior tiene, podría tener, una primera y posiblemente trágica consecuencia, el creer que las necesidades, particularmente las básicas, se cubren solas… hace tanto ya que nadie pasa hambre o frio (y que no se me mal interprete, hablo desde la perspectiva del hombre promedio occidental, que bien o mal se las apaña dentro del BAU  “para llegar a fin de mes”… ¿ se entiende no?) decía que hace tanto ya que nadie pasa hambre o frio, que nadie asocia la falta de energía o, su equivalente, el dinero, con esos fenómenos. La neolítica relación directa entre excedente energético y cobertura de las necesidades básicas, en gran parte de países occidentales solo se da al interior del fenómeno de la indigencia y de manera más global en ciertos países con amplios y brutales problemas de pobreza… es ahí donde efectivamente un euro o peso o dólar de menos significa un día de hambre o frio. Pero en el contexto BAU (incluso entre las clases más bajas del “sistema”) el excedente energético y su merma dejarán en evidencia otro tipo de “necesidades” o “carencias”, casi simples deseos. Ya la conexión anterior les quita, objetivamente, el grado de tragedia y de profundidad abismal que la frase “una necesidad insatisfecha” de por sí plantea…dos ejemplos cotidianos: a) el sufrimiento de quien tiene que cambiarse de barrio pijo a uno menos considerado socialmente porque su situación financiera cambió; ese es un sufrimiento real para los involucrados… ¿ cuántos MILLONES familias están viviendo en este momento ese drama replicado en el auto, la casa, el colegio de los niños? b) ¿cuantos millones de familias de las clases más desprotegidas y vulnerables socialmente tienen como primera prioridad el pago de la TV por cable, siendo elevado, de facto , ese elemento, al carácter de esencial?...(el sufrimiento es real pero, esencialmente, ¿está justificado?) .Así las cosas, los hidrocarburos, permitieron confundir masivamente necesidades con deseos; luego, en un rizo maquiavélico, ha hecho desaparecer las necesidades y en su lugar se han colado,  impostados, los deseos. Mientras exista energía vacante la ilusión se mantiene y se mantendrá, social y personalmente, global o unitariamente. Se conservará ese ingenuo delirio mientras los niveles de energía no mengüen al punto de hacernos volver, de rompe y raja, a los límites esenciales, al núcleo duro de lo que malamente debemos considerar verdadera energía cubriendo verdaderas necesidades (pan techo y abrigo). Así, por ejemplo, si alguien gana 1000 (solo como ejercicio 1000 unidades de energía) y con eso cubre sus necesidades esenciales un recorte del 50 % 500 unidades implicara que efectivamente pueda dejar de cubrir conceptos energéticos básicos como abrigo y comida (comenzará a pasar hambre y frio) sin embargo si alguien gana 20.000 unidades de energía un recorte de 500 unidades implicará posiblemente un día menos de vacaciones y claramente esa situación es mucho más difícil asociarla a la energía y su finalidad como satisfacción de las necesidades humanas, sin embargo, la merma, igualmente es real. Los pikoleros lo sabemos, esta generación y las que vienen están enfrentada a un momento único en el devenir de la humanidad. Durante los últimos cincuenta mil años el hombre ha contado con excedentes energéticos crecientes, y ese ha sido el púlpito sobre que el cual, generación tras generación, el hombre le ha gritado en su cara al universo el titulo soberbio de ser la “criatura mimada de la creación”. Con el maná de energía siempre creciente para sostener cada palabra del discurso civilizador, no hubo ni contradicción ni tropiezo; sin embargo, será esta generación y las que siguen a quienes le he este dado conocer la verdadera fortaleza de esa afirmación.

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