En aquest moment històric que vivim, rescato un post del Juancarlosb de fa un any i mig on explicava la teoria del debt-deflation, potser així entenguem millor perquè Espanya es troba en una situació de precol·lapse.
Primer poso un dels seus darrers posts, on explica que la situació actual amb els CDS enfilant-se és el preludi del col·lapse. El segon és on s'explica en què consisteix aquest col·lapse.
4-03-10 14h40 http://www.burbuja.info/inmobiliaria/2447791-post5999.html
Me gustaría recalcar, aunque ya se ha dicho varias veces algo muy importante.
La demanda no se está sosteniendo sólo por los préstamos del BCE ni por la deuda pública.
Una de las vias fundamentales es la emisión de bonos de diverso tipo por parte de grandes empresas y de entidades financieras.
El riesgo-país arrastra al riesgo de las empresas que está en él, y por lo tanto esa financiación se hará en la práctica imposible en muy poco tiempo.
Ese será el momento de la capitulación ante Europa.
21-06-09 02h15 http://www.burbuja.info/inmobiliaria/burbuja-inmobiliaria/98680-mis-previsiones-2009-2013-la-catastrofe-en-cifras-53.html#post1775905
En este post, bastante largo por cierto, voy a tratar de profundizar en ese proceso de devaluación interna al que estamos abocados en España, con el beneplácito de Europa.
Según esta nueva ortodoxia los países que nos hallamos dentro del SME y cuyas economías se han vuelto poco competitivas deben liberalizar sus mercados, flexibilizar sus salarios y recortar el gasto público con el fin de que se produzca una deflación competitiva que les permita reequilibrar sus balanzas de pagos mediante la disminución de las importaciones y el aumento de las exportaciones. Según ellos, si la oferta agregada es elástica el ajuste será rápido y poco traumático.
Keynes en su Teoria General trató de encontrar una explicación a porque este ajuste rápido no había sucedido en la Gran Depresión, basado en la falta de elasticidad de la oferta agregada. Es el enfoque más conocido, pero no es el único.
En este post analizaré el enfoque que expuso Fisher en 1933 y que ampliaron Minsky en 1982, Bernanke en 1983 y von Peter en 2005. Fisher la bautizó como "Teoría del debt-deflation para las grandes depresiones".
La actuación de Bernanke en la Fed se ha basado en la convicción de que esa teoría es correcta y aplicable a la situación actual de la economía USA y sus esfuerzos se han dirigido a evitar que USA entre en debt-deflation. Al menos esa es mi opinión.
Veamos en que consiste esta teoría. En el modelo original de Fisher esto ocurre en economías sobreendeudadas, en las que una recesión cíclica o un shock exógeno se traduce en que algunos deudores al empeorar sus perspectivas empiezan a verse obligados a realizar ventas forzadas de activos para hacer frente a sus deudas. Los deudores comienzan a ver su deuda como excesiva en relación a las perspectivas y tratan de reducirla. Ello da lugar a una contracción de los depósitos y a una bajada de la velocidad de circulación del dinero, lo que causa una caída de los precios, con un descenso consecuente de los beneficios empresariales y las consiguientes quiebras, descensos en el empleo, comercio y producción. Esto ocasiona pesimismo y pérdida de confianza, con acaparamiento de liquidez y más reducción de la velocidad de circulación, perturbaciones en los tipos de interés, caídas en los tipos nominales y subidas en los reales. El mismo Fisher llama la atención que estos factores pueden cambiar su orden de aparición y su relación causa-efecto y que de hecho este no fue el orden en el que se presentaron en la Gran Depresión. El punto importante para Fisher es que este proceso se convierte en una espiral viciosa (vicious spiral) que sólo puede terminar mediante maniobras monetarias (lo que hace Bernanke en USA) o con una quiebra total del sistema financiero.
Minsky se volvió a ocupar de la teoría de Fisher casi 50 años después, resaltando la importancia de las ventas forzadas de activos como generadores de pérdidas, las cuales causan bajada en el consumo y más ventas forzadas. Parte de estas empresas quebrarán y traspasarán sus pérdidas a la banca y a sus acreedores.
Bernanke completa el modelo añadiendo el sistema bancario al circuito. Según él, las quiebras que trasladan pérdidas a la banca ocasionan contracción crediticia, la cual hace que el consumo baje aún más.

El punto básico es que este proceso bajo determinadas circunstancias puede resultar estable y autoperpetuarse hasta terminar aniquilando la economía del país donde se asiente, con la quiebra al completo del sistema financiero y, si el estado trata de salvarlo, también con la quiebra del estado.
Voy a tratar de demostrar que en España hemos entrado ya en debt-deflation y que el proceso terminará en la quiebra del estado, de todo el sistema bancario y en la ruina total de la economía del país y una salida anárquica del sistema monetario europeo.
El proceso puede desencadenarse, en una economía sobreendeudada debido a cualquier shock exógeno que inicie una recesión. En nuestro caso este shock ha sido el cese del flujo de crédito exterior. Para Fisher el proceso resulta estable cuando el endeudamiento sobrepasa cierto umbral, según él el 60% del PIB era ya más que suficiente. En el caso de España es superior al 170% del PIB. Según Minsky, es cuando las ventas forzadas de activos sobrepasan cierto umbral. En nuestro caso pienso que ya ha sucedido, en forma de daciones, embargos y ventas a pérdida.
Otro gravísimo problema que nos ocurre es que gran parte de los pagos de deuda acaban fuera del país, reduciendo de este modo el crédito y por tanto la demanda agregada, de acuerdo al enfoque de Bernanke. Esto reduce la demanda de activos, bajando aún más el precio de éstos y reduce el consumo, provocando deflación.
Esto, de acuerdo con Minsky, provoca más pérdidas a las empresas, que se ven forzadas a liquidar activos a bajo precio para hacer frente a las deudas o a pedir créditos en malas condiciones ocasionando pérdidas de capital. Cuando este proceso llega a cierto límite se producen impagos y renegociaciones de deudas, con lo cual los acreedores a su vez bajan su consumo. El círculo está cerrado y una vez iniciado resulta estable y autoalimentado.
Según mi opinión, tenemos en estos momentos todas las características de una economía que ha entrado en debt-deflation:
1. Bajadas en los precios de los activos.
2. Bajadas en el consumo.
3. Aumento de los impagos en las transacciones comerciales.
4. Descenso del comercio.
5. Aumento de las refinanciaciones.
6. Aumento de las ventas forzadas de activos.
7. Deuda elevadísima.
8. Aumento de la morosidad del sistema financiero.
9. Contracción crediticia.
10. Contracción de los depósitos bancarios (pequeña, de momento).
11. Elevación de los tipos de interés reales (en relación a la inflación).
12. Imposibilidad de expandir la masa monetaria. Dependemos de decisiones externas.
13. Deflación de los bienes y servicios que están sometidos a condiciones de libre mercado. Sobre esto hay que tener encuenta que el IPC no es un buen indicador, ya que incluye gran cantidad de bienes y servicios cuyo precio es extremadamente inelástico a la demanda y oligopolios. La elevada proporción de estos bienes y servicios en el gasto de las unidades de consumo, cuya demanda por lo general es también inelástica deviene en una mayor contracción en la demanda de bienes y servicios cuya demanda es elástica, y por lo tanto refuerza aún más el proceso.
14. Disminución del empleo.
15. Salarios rígidos (von Peter, 2005), que en este contexto de bajada de ventas disminuyen el beneficio empresarial, reducen por lo tanto el gasto de las empresas en bienes y activos, aumentan las quiebras empresariales y los impagos. Todo esto acentúa las bajadas de precios y la deflación, agravando todo el proceso. También incrementan el nivel de desempleo de equilibrio, según von Peter. A destacar, en cualquier caso, que el proceso tendrá lugar con y sin flexibilidad de salarios. Me ha sorprendido que los escasos economistas españoles que auguran el desastre, de derechas como Centeno, o de izquierdas como Niño Becerra, han destacado que el bajar salarios no va a evitar el inmenso batacazo de nuestra economía. Coinciden con las conclusiones que he obtenido con este enfoque.
16. Reducción adicional del crédito al sector privado debido al incremento de los préstamos al sector público.
Y como única defensa contra este proceso tenemos la expansión monetaria propiciada por las emisiones de bonos corporativos y deuda pública con colocación exterior pero que apenas igualan las salidas por pago de deuda y además no ayudan a reducir la deuda total. Poca cosa y que ha logrado hacer más lento el proceso pero en modo alguno detenerlo.
Por estas razones pienso que la devaluación interna que promueve Europa para España está condenada al fracaso, y que en última instancia no conseguirá ni que paguemos la deuda ni evitar el abandono del SME, y sí arruinar completamente la economía española y provocar innumerables sufrimientos, acentuados durante el período posterior al previsible abandono caótico del SME.












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