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Anticapitalismo y postcapitalismo

The Oil Crash - 11 May, 2017 - 20:25


Queridos lectores,

Es una historia repetida. Una persona concienciada comienza a investigar sobre las graves cuestiones de sostenibilidad y de viabilidad que aquejan a nuestra sociedad, y a medida que se va acercando a las causas profundas de los problemas observados se va dando cuenta poco a poco de que el problema es completamente estructural, que surge de un grave error de diseño del edificio social. Es sólo cuestión de tiempo que pase de hablar de vaguedades (como "el sistema", "escala de valores", "hábitos" o "alienación social") a hablar claramente de la raíz última de los problemas: "capitalismo". Da igual si esta persona se interesa por los problemas de la desigualdad social, de la superpoblación, la pérdida de biodiversidad, el acceso al agua, la alimentación, el agotamiento de los recursos naturales, el cambio climático, la gestión de las ciudades, las pesquerías, los recursos boscosos, la conservación del patrimonio artístico, la exclusión social, la gentrificación, la especulación inmobiliaria, la locura de los derivados financieros, la corrupción política, la gestión del territorio... Al final, al cabo de mucho tiempo y aunque a veces sea de manera reluctante todos acaban yendo a cuestionar el capitalismo.

No somos niños, hemos crecido y hemos sido educados en esta sociedad y sabemos qué significa hablar mal del capitalismo. Es criticar al capitalismo y surgen sarpullidos en nuestros oyentes. Incluso aunque uno haga una exposición pausada, poco emocional, basada en datos y argumentos, en el momento en el que uno pone en cuestión el capitalismo se suele producir una reacción contraria, en ocasiones virulenta.

Para mucha gente, el capitalismo forma parte de un conjunto de verdades aprendidas, y que no puede ser cuestionada porque es la base de nuestro edificio social. De manera muy poco crítica, estas personas interpretan que criticar el capitalismo significa querer destruir esta sociedad, sin que a quien está criticando le importe el caos que suponen que sobrevendría al fin del capitalismo. Por esa razón, en no pocas ocasiones pronunciar ciertas palabras desencadena toda una retahíla de clichés, de respuestas aprendidas y estandarizadas, que intentan reducir tal tipo de razonamientos y posiblemente a quien los sustenta a la categoría de inadaptado social, enfatizando el peligro que supondría para la sociedad seguir tan estrambóticas, alocadas y poco reflexionadas ideas. 

El adjetivo habitual con el que se cuelga un sambenito al crítico del capitalismo es el de "radical". No quiere decir eso que no se pueda ejercer un cierto grado de crítica, pues hasta los más adeptos al presente sistema se dan cuenta de sus muchas disfunciones, pero lo que separa la crítica socialmente aceptable de la locura revolucionaria se marca con ese adjetivo, "radical". Se puede ser "ecologista"  y defender la conservación de la naturaleza, los pajaritos y las flores y todas esas cosas, pero no se puede ser "ecologista radical" y pretender cosas como poner en peligro el crecimiento económico por futesas como el equilibrio térmico del planeta o el envenenamiento de ríos y océanos. Se puede ser "de izquierdas" y tener cierta preocupación social, afán redistributivo e inclinación hacia el igualitarismo, pero no se puede ser "de izquierda radical" y dejarse ir en una orgía estatalista y comunistoide que mataría al loado y muy eficiente libre mercado. Se puede, en suma, hacer una crítica social, pero no se puede ser radical y pretender cambiar todo, o peor que eso, lo que es intocable.

Dentro de la general perversión del lenguaje que domina nuestro tiempo (fenómeno éste, como otros observados, propio de las civilizaciones decadentes) está la confusión de términos. La palabra "radical" debería ser percibida como algo positivo, pero su uso repetido y único en cierto contexto la ha desposeído de su significado original y le atribuye otro diferente y negativo. Como tantas veces le he escuchando decir al maestro Pedro Prieto y a otros (hace unos días, a Marcel Coderch), ser radical es algo positivo, puesto que la palabra radical significa "aquello que va a la raíz". Justamente es de análisis superficiales de lo que vamos sobrados, y lo que más se necesita es ir a la raíz de los problemas, entender su origen último para poder corregir los problemas, actuando ya desde su comienzo.

Es también común que la persona concienciada que comentábamos al principio del post, si persevera en su empeño, se vuelva radical en el sentido propio de la palabra (es decir, que se afane en buscar el origen último de los problemas); pero al encontrar una y otra vez reacciones desabridas a sus reflexiones y comentarios, y al desesperarse viendo la vigencia y urgencia de actuar contra los problemas que tiene bien identificados se acabe volviendo radical en el sentido impropio (es decir, alguien inadaptado socialmente y con una actitud combativa y deletérea con respecto al sistema social vigente), esencialmente adoptando el role que los otros le atribuyen. Lo cual contribuye a cerrar el círculo y ayuda justamente a perpetuar el mito del peligro de la radicalidad en sentido propio, al asociarse a su sentido impropio.

Un ejemplo de esta adopción en falso de la radicalidad impropia por la propia lo encontramos en el uso del término anticapitalista. El término anticapitalismo en sí mismo es una demostración acabada de la radicalidad impropia, puesto que define una posición ideológica (seguramente muy rica y fundada teóricamente) sobre la base de una oposición a algo, en este caso al capitalismo. Formulado así, el anticapitalismo no puede existir sin la existencia del capitalismo, al cual se opone y combate. De ese modo, la denominación anticapitalista lleva asociada la derrota implícitamente, pues lo que evoca es la oposición a todo aquello que la gente asocia al capitalismo (sea o no parte de él), que al final es la oposición a todo lo que la gente común es y aspira a ser. Y no es que no haya multitud de cosas en el capitalismo a las que se necesita oponerse firme y frontalmente; incluso, es lógicamente defendible que los problemas del capitalismo son tan fundamentales, están tanto en su raíz, son tan radicales en suma, que no queda más remedio que oponerse a su idea misma desde los primeros principios. Sin embargo, la denominación "anti", por su carácter iconoclasta y de oposición, sólo puede generar el rechazo de los socialmente integrados y de los que sin serlo aspiran a ello; y rizando el rizo de la perversión lingüística, actúa como imán de ciertos inadaptados que, ellos sí, buscan la destrucción de todo por la destrucción misma. La perversión intelectual llega a su paroxismo cuando, ayunos de otros apoyos, las corrientes anticapitalistas abrazan a esos balas perdidas como "de los nuestros", en algunos casos haciendo propias sus muchas veces absurdas y destructivas causas. Llegados a punto, la derrota intelectual y moral es completa.

No caer en las trampas del lenguaje que con cierta habilidad van tejiendo los adalides del capitalismo resulta fundamental si uno quiere que la empresa de superación de los errores del capitalismo tenga la más mínima oportunidad de éxito. Por esa razón, es preciso abandonar denominaciones como "anticapitalismo" en beneficio de otras más adecuadas, como por ejemplo podría ser "postcapitalismo". Pues el objetivo final del activista social, ecológico o científico no es, o no debería ser, la destrucción del capitalismo, sino su superación. No se trata de destruir un edificio social que es fruto de una evolución con cierta lógica histórica y que ha cosechado muchos éxitos (aunque llevando consigo también muchos y muy graves fracasos), sino de hacerlo evolucionar para superar los problemas cada vez más graves y de abordamiento inaplazable. No se trata tanto de hacer una causa general contra los ganadores de la globalización y la hiperfinanciarización del mundo como de construir nuevas maneras de organizarse socialmente y de asignar los recursos en un mundo acuciado por tantas dificultades y limitaciones que impedirán que el capitalismo pueda durar ni tan sólo unas pocas décadas más, un mundo con unas reglas del juego nuevas que provocarían nuestro colapso si no somos capaces de abandonar el capitalismo por un sistema mejor adaptado a los retos del siglo XXI. 

Es verdad que algunos sectores aspiran a propinar un cierto castigo de los promotores del capitalismo, pero, ¿quiénes han sido? ¿Hablamos de hombres que vivieron hace doscientos años o de los que hoy en día siguen haciendo las cosas del mismo y suicida modo?. Y si miramos el problema desde la perspectiva de quién se ha beneficiado, ¿a quién contaremos, a aquellos que se han beneficiado más? ¿Más con respecto a qué? Posiblemente un occidental de clase media se ha beneficiado mucho más que el 80% de la población del planeta. El revanchismo conlleva una cierta carga de moralización, de sentimiento de superioridad moral de la parte de quien aplica el castigo sobre el castigado, y es por tanto subjetivo y completamente opinable. Quizá, y dada la urgencia y necesidad del momento, convendría más concentrar los esfuerzos en la transición inaplazable y si acaso señalar con el dedo no aquéllos que percibimos, y que son, los claramente beneficiados en el momento actual, sino a aquéllos que ponen trabas para efectuar esta transición.

Pero volviendo a la cuestión terminológica, hay gente que lleva muchos años en la brega del activismo social, ecológico o científico que mira con recelo la adopción de la terminología "postcapitalista" por su tibieza, y que con cierta razón señalan que tal término puede ser cooptado por los mismos de siempre y que su significado sea pervertido (análogamente a lo que pasó con el término "verde", que dio origen al de "capitalismo verde", o al de "sostenible", que dio lugar a la aberración conceptual del "crecimiento sostenible" o del ligeramente menos aberrante "desarrollo sostenible"). Eso es cierto, y además es lógicamente esperable que cuando el duro choque contra los límites biofísicos del planeta vaya haciéndose más evidente e innegable veamos aparecer propuestas "postcapitalistas" emanadas de think tanks crecentistas: recuerden cómo el entonces presidente francés Nicolas Sarkozy habló de "refundar el capitalismo", aunque en realidad seguramente pensaba en hacer los cambios mínimos posibles para que la cosa continuase. Pero es que en realidad el postcapitalismo no es una ideología sino una categoría; no es un término para condensar todas las posibles corrientes de pensamiento económico-social, sino más bien un trazo descriptivo que las agruparía a todas, incluyendo a las más continuistas. Además, el postcapitalismo es un término transitorio, pues aunque no se posiciona contra el capitalismo se sitúa justamente después de él, y por tanto lo sigue tomando como referencia. Poscapitalismo sólo marca una dirección a seguir y que sólo vale ahora, mientras estemos donde estamos; pero una vez alejados de los arrabales del capitalismo conviene designar aquello de que se trate exclusivamente por un término propio, que le designe por sí mismo y no con respecto a otra cosa, ya sea ecosocialismo, ecofeminismo, decrecentismo, municipalismo radical o lo que se quiera. También, el término "postcapitalismo" debe entenderse como un rasgo de toda proposición constructiva para superar el capitalismo, que busca más dotarnos de herramientas para superar el actual reto histórico que no un ajuste de cuentas moral. Es, en ese sentido, que al discutir de los límites del crecimiento y al buscar nuestro camino incierto para la transición, todos deberíamos considerarnos con orgullo radicalmente postcapitalistas.


Salu2,
AMT
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De hormigas y hombres

The Oil Crash - 9 May, 2017 - 08:17


Queridos lectores,

Imagínense por un momento un hombre que por arte de un oscuro sortilegio fuese convertido en hormiga, pero que aún conservase la capacidad de razonar como hombre. Pensando simplemente en su supervivencia, su nueva condición tendría algunas desventajas, pero también algunas ventajas. Como hormiga sería diminuto, con lo que no necesitaría comer mucho para mantenerse y el mundo estaría lleno de cosas que podría ingerir; sin embargo, al ser tan pequeño, le costaría más acceder a algunos sitios, y podría pasar menos tiempo sin comer antes de morir de lo que sería capaz de soportar un hombre.

Nuestro hombre-hormiga, o nuestra hormiga-hombre, sería, como todas las hormigas, ciego. Y sin embargo tendría otros sentidos muy agudizados, y en particular la capacidad de percibir ciertas fragancias.

Ahora imaginemos a nuestro hombre-hormiga en medio de una pradera. Tiene hambre y no tiene otras hormigas a las que seguir. No sabe qué hacer, pero es consciente de que debe actuar rápido si no quiere morir. Pero no sabe dónde ir. Se mueve primero en una y luego en otra dirección, sin saber qué hacer, hasta que de repente percibe una fragancia. Un olor exquisito, de algo comestible: una manzana.  Si consigue llegar a ella está salvado.

Al principio el olor es sutil, casi indiscernible entre tantos olores de la pradera. Pero nuestra hormiga-hombre domina ya lo suficiente sus nuevos sentidos como para avanzar en la dirección de ese olor. Ahora ya lo percibe con toda claridad, la manzana está cerca, casi puede saborearla. Avanza hacia ese olor sublime, cada vez más intenso. Ya casi está.

Pero algo no va bien. Fue avanzando y el olor se volvía más intenso, pero ya no. Ha llegado a un punto donde ya no sabe cómo seguir. Parece que avance hacia donde avance el olor se va debilitando, y nuestro hombre-hormiga retrocede, para no perder el rastro; así, repetidas veces avanza en diferentes direcciones, primero en un sentido y luego en el contrario. Desesperado de no conseguir llegar a su objetivo, empieza a dibujar una espiral, haciendo círculos cada vez más amplios centrados en el punto donde percibe mejor el olor, pero no consigue nada. La manzana está allí, pero no la encuentra, no puede alcanzarla. El desgraciado hombre-hormiga de nuestra historia, atrapado en su lógica de búsqueda de hombre más que de hormiga, dará vueltas en círculo sin encontrar nunca la manzana y al final muriendo de hambre.

Una hormiga de verdad no tendría este problema. Seguiría una trayectoria errática, sin rumbo definido.  Quizá ella no llegase a la manzana, pero una hormiga de verdad nunca está sola, y algunas de sus muchas compañeras acertarían a subir por el tronco de un árbol un poco distante, y quizá unas pocas acabaran yendo por la rama de donde colgaba, a cierta distancia del suelo, la jugosa manzana que anhelaba nuestra hormiga-hombre. Después, y tras haber arrancado algunos trozos para llevar a casa, irían marcando el camino de regreso y eso favorecería que otras hormigas, aunque no todas, llegasen hasta la manzana. Al final, todas las hormigas llegarían al hormiguero, donde todas compartirían el botín del día.

El problema del hombre-hormiga es no comprender que se mueve en dos dimensiones pero intenta alcanzar algo que está en una tercera dimensión, justo encima de su cabeza. El hombre-hormiga es tan ciego a esa tercera dimensión como lo es a las otras dos, pero las otras dos las puede experimentar con sus patas y sus antenas. Percibe la manzana, pero no puede llegar a ella porque no puede volar. Se coloca en el suelo justo debajo de la manzana, oliéndola cerca pero sin poder llegar a ella, y emprende una búsqueda, primero sistemáticamente siguiendo varias direcciones diferentes, finalmente corriendo en espiral sin saber realmente dónde va, sin atreverse a alejarse del punto donde más cerca estuvo de la manzana pero desde donde nunca la podrá alcanzar. 

La metáfora del hombre-hormiga nos sirve para ilustrar el dilema en el que las sociedades occidentales llevan tiempo atascadas: la falta de dimensionalidad de los debates. En los dos últimos años hemos visto diversos países enfrentarse a una elección crucial y siempre dicotómica: el referéndum en Grecia, el Brexit, la elección de Donad Trump... El pasado fin de semana fue el turno de Francia, con la elección entre Emmanuel Macron y Marine Le Pen, ganada - para gran alivio de los mercados financieros y de la Comisión Europea - por el primero. En todos estos casos, una sociedad que ve peligrar su modo de vida, una sociedad que se sabe deslizándose lenta pero inexorablemente hacia su colapso, busca nuevas direcciones hacia dónde moverse. Al igual que el hombre-hormiga de nuestro relato, la sociedad se mueve primero siguiendo líneas rectas: al principio lo hizo en el eje clásico izquierda-derecha, pero al estar éstos cada vez más desacreditados (como en Francia, donde ni el Partido Socialista ni la conservadora UPM colocaron a un candidato para la segunda vuelta de las elecciones) se van buscando nuevas direcciones. No es casualidad que toda la sucesión de elecciones que comentamos sean dicotómicas: es un movimiento entre dos puntos extremos, es una búsqueda en línea recta, unidimensional. Es la estrategia más banal, pero también la que como sociedad nos ha funcionado mejor hasta ahora. No hacía falta nada más complicado.

Por supuesto que la búsqueda lineal no permite salir del problema, sólo oscilar "debajo de la manzana" sin resolver nada. Es decir, las dos opciones que se plantean identifican correctamente cuál es el problema a resolver (llegar a la manzana), que típicamente es devolver el bienestar a una clase media que se siente amenazada; sin embargo, la dirección sobre la que proponen moverse no avanza nada en la resolución de ese problema y cuanto más se avanza hacia un extremo más se agravan los problemas, con lo que surge la reacción de ir en el sentido contrario. No es por tanto casualidad que delante de elecciones de carácter dicotómicas las sociedades aparezcan como "divididas", y con frecuencia las dos opciones están cerca del 50%, ganando una de ellas por poco margen. Esta división en partes virtualmente iguales muestra que los argumentos que se usan por una y otra parte son igual de convincentes (o de poco convincentes), y en el fondo lo que muestran es que la elección es prácticamente al azar, como resultaría de lanzar una moneda al aire. Es natural, puesto que ninguna de las dos opciones es buena y ninguna de las dos solucionará realmente el problema. Por volver al caso Macron-Le Pen (bastante análogo al de Clinto-Trump) no saldremos de la crisis ni "fomentando el crecimiento" (cosa ya imposible) ni "fomentando el nacionalismo" (cuando dependemos tanto de las materias primas que vienen del exterior).

A medida que se va instalando entre los ciudadanos la convicción de que ambas opciones son igual de inútiles, la abstención va creciendo, como ha sucedido en la última elección presidencial en Francia, donde la participación, a pesar de lo aparentemente crucial del momento, ha sido la menor en años (aún con niveles de abstención, 25%, que en España se considerarían bajos). Llegará un momento, a medida que la desesperación cunda entre las clases medias que se vean desposeídas, que se abandonará este movimiento lineal entre dos opciones enfrentadas e igualmente inútiles y comenzará el movimiento en espiral, probablemente cuando el nivel de abstención sea tan alto que reste toda legitimidad a la votación dicotómica.

La llegada a este punto de búsqueda afanosa y desesperada de soluciones vendrá empujada por la necesidad de la mayoría de la población. Lo comentábamos hace poco, al discutir sobre el fin del crecimiento: más de la cuarta parte de la población española está en riesgo de pobreza y exclusión, y eso cuando el PIB lleva dos años en buenas tasas de crecimiento - en contraste con los países de nuestro entorno. Toda la posibilidad de remontar desde el hoyo donde estamos es que el crecimiento continúe y a buen ritmo, pero eso es una quimera: en España se crecerá mientras el petróleo continúe barato y no se desencadene una nueva crisis financiera, pero lo último depende de un monumental castillo de naipes de derivados globales sobre los que nadie, y menos España, tiene ningún control; y con respecto a lo primero es sólo cuestión de tiempo, y no precisamente demasiado, que la fortísima desinversión de las compañías petrolíferas lleve a una súbita caída de la producción de petróleo y a que se dispare el precio del barril. Pero es igual, nuestros despistadísimos expertos siguen creyendo que el fracking va a remontar en EE.UU., confundiendo las ventas a precio de saldo y liquidación por cierre de las compañías de servicios con mejoras en eficiencia, y no anticipando el problema que ya ven en el horizonte de unos pocos meses tanto HSBC como la Agencia Internacional de la Energía. En este momento, con tanta ceguera y soberbia como se está prodigando, el hecho de dar por liquidados los problemas con el petróleo y resto de recursos naturales hará que la bofetada sea épica. Sin un cambio de rumbo rápido, la Gran Recesión que se desencadenará dejará pequeña la de 2008, con la diferencia de que ahora estamos, a nivel social, mucho peor que entonces.

Será precisamente esa inestabilidad social subsiguiente a la próxima e intensa oleada recesiva la que hará que cada vez más países occidentales abandonen la búsqueda unidimensional, a través de ejes un candidato frente a otro (Clinton vs Trump, Macron vs Le Pen) o de una alternativa frente a la otra (Sí vs No en Grecia, Leave vs Remain en el Reino Unido) y comiencen a establecerse dinámicas más complejas, los caminos en espiral del hombre-hormiga. Ese momento será especialmente delicado, porque se caracterizará por el surgimiento de un montón de iniciativas y una tendencia a que múltiples actores actúen desorganizadamente cada uno por su cuenta; las diversas administraciones pondrán en marcha planes diferentes y a veces contradictorios, y en general habrá una pérdida de credibilidad del poder. El movimiento en espiral puede acelerar nuestro colapso como sociedad, sobre todo porque algunas de las cosas que aún se podían mantener consistentemente en la etapa anterior (por ejemplo, la estabilidad de la red eléctrica) podrían perderse en el proceso.

Que lo que suceda a la inútil oscilación dicotómica sea un movimiento en espiral o que sea algo más útil y eficaz depende completamente de tener una buena comprensión de las raíces profundas del problema. El problema es no querer alejarse de ese punto central de la pradera, donde el olor de la manzana es más intenso pero al tiempo desde donde la manzana es inalcanzable. Hay que lanzarse a explorar otras direcciones, y hacerlo no de forma solitaria, sino colectiva.

Nuestro problema es que la sociedad, tal y como está estructurada, no puede garantizar los niveles de bienestar general que conoció en las pasadas décadas. Nuestro bienestar se asentaba en una gran disponibilidad de energía abundante y asequible, cuya cantidad crecía cada año. Eso se acabó. Probablemente hemos superado ya el pico del petróleo, y si no lo hemos hecho aún nos falta muy poco. El pico del carbón y del uranio parecen también superados, y en cuanto al pico del gas natural seguramente se va a producir antes de una década. Las energías renovables tienen muchas limitaciones y no tienen capacidad de cubrir el agujero que dejan tras de sí las no renovables, sobre todo con la rapidez que éstas irán descendiendo. 

Por tanto, nuestro rumbo es el del descenso energético, pero eso no significa que nuestra decadencia y eventual colapso sea inevitable. No. Es cierto que dentro de nuestro paradigma económico actual esta crisis no acabará nunca, pero en realidad la mayor parte de la energía se derrocha porque tiene un sentido económico hacerlo. Hay que abandonar la idea del crecentismo y explorar nuevos caminos, hay que lanzarse a buscar el tronco de ese árbol por el cual trepar a la manzana.

Hemos dejado de ser el Homo invictus, el hombre que se creía todopoderoso aupado en su abrumadora tecnología que estaba apuntalada por una cantidad ingente de energía; y al comenzar a faltar ésta nos hemos convertido en un nuevo hombre, el hombre-hormiga, pero no uno cualquiera, sino uno que se resiste a aceptar su nueva condición hormiguil, las nuevas reglas del juego, con sus nuevas limitaciones (por ejemplo, la ceguera) pero también sus ventajas (por ejemplo, la capacidad de trepar por las paredes). Si dejamos de ser hombre-individuo y comenzamos a ser hombre-sociedad, si nos movemos juntos explorando todos los caminos para conseguir nuestra manzana, el bienestar de la mayoría, lo podremos conseguir. Hace falta, simplemente, que primero nos liberemos de toda nuestra soberbia.


Salu2,
AMT
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Tasa de Retorno Energético y Eficiencia: qué nos dicen y qué no

The Oil Crash - 4 May, 2017 - 08:18
Queridos lectores,


JotaEle nos ha querido ofrecer otro lúcido ensayo sobre la relación entre la Tasa de Retorno Energético y la eficiencia, en esta ocasión con una visión no muy estándar entre los picoleros y con ciertas dosis de polémica, pero con la calidad acostumbrada. Les dejo con el trabajo de JotaEle, el cual sin duda les interesará.

Salu2,

AMT




Tasa de Retorno Energético y Eficiencia, qué nos dicen y qué noEn términos generales eficiencia o rendimiento es la cantidad de energía que aprovecha el sistema en relación a la energía que utiliza. Es el cociente entre la energía final y la energía primaria suministrada al sistema. Las estadísticas nos proporcionan estos datos directamente así que sin problemas.Según la Wikipedia se conoce como tasa de retorno energético (TRE) al cociente de la cantidad de energía total que es capaz de producir una fuente de energía y la cantidad de energía que es necesario emplear o aportar para explotar ese recurso energético. La fórmula es TRE=Energía total de la fuente/Energía invertida.Un cociente menor o igual que 1 indica que la energía de la fuente es menor o igual a la energía consumida, por lo tanto una fuente de energía será tanto mejor cuanto mayor sea su TRE, puesto que eso implica que se obtiene una mayor cantidad de energía neta utilizable por cada unidad de energía invertida en ella.El cálculo de la TRE se hace todavía más complicado si queremos incluir además costes energéticos asociados como la energía que se necesita para construir una presa, un parque eólico o una plataforma petrolífera.En este trabajo nos limitaremos a sacar la TRE de los datos estadísticos que proporciona al Agencia Internacional de la Energía (AIE), así que prescindimos de los costes energéticos asociados. Si hacemos el cálculo de la TRE con datos estadísticos nos sale lo mismo que la eficiencia ya que ambas se calculan con los mismos datos, la diferencia está en que en la eficiencia se relacionan la energía primaria y la final y en la TRE se relacionan la energía primaria y las pérdidas (energía primaria – energía final). Viendo la gráfica lo podemos comprobar.
Gráfica 1                                              Eficiencia y TRE mundial Datos de AIE
Ya que con datos estadísticos TRE y eficiencia es lo mismo, yo prefiero utilizar el cálculo de la eficiencia dentro de las gráficas, ya que el concepto de la eficiencia no lleva los costes asociados que si puede llevar la TRE, además la estadística incluye ya los datos directamente. Por lo tanto en el resto del trabajo usaré el cálculo de la eficiencia en las gráficas que lo necesiten.Vemos que tanto la TRE como la eficiencia disminuyen con el tiempo. La disminución de la eficiencia  y la TRE influye en el aumento de las pérdidas en el sistema energético mundial. El post  Pérdidas crecientes en el sistema de abastecimiento energético mundial muestra desde una perspectiva global de todas las energías como aumentan las diferentes pérdidas.
Eficiencia total y eficiencia total de generación eléctricaEn las dos gráficas que vienen a continuación vamos a comparar la energía primaria, final y la eficiencia tanto de la energía mundial como de la generación eléctrica mundial y vamos a comentar sus diferencias.Gráfica 2                           Eficiencia del total de la energía mundial Datos AIEGráfica 3                           Eficiencia del total de generación eléctrica mundial Datos AIE
En las dos gráficas vemos que mientras la eficiencia de la energía total mundial baja, en el caso de la generación eléctrica sube, aunque la distancia entre las líneas de la energía primaria y final aumente con el tiempo en ambas gráficas. Esto es debido a que en la energía total mundial en proporción crece más la energía primaria que la energía final; en cambio, en la energía eléctrica crece más la energía final que la energía primaria, o sea, las pérdidas decrecen. En la gráfica 2 vemos que al final de la gráfica la eficiencia parece que detiene un poco su progresión de bajada, esto es debido principalmente a tres factores:
  • Al menor uso del carbón en la energía primaria, tanto en uso final como en generación eléctrica.
  • Al parón nuclear de Fukushima.
  • El auge de las renovables de área eléctrica.
¿A que es debido el crecimiento de la eficiencia en la generación eléctrica? (grafica 3). Si quitamos de la generación eléctrica las tecnologías que no tienen pérdidas como la hidroeléctrica, la solar y la eólica, la eficiencia baja mucho; sin embargo, la gráfica todavía mantiene una tendencia creciente en la línea de la eficiencia. Si quitamos además el gas entonces la línea de la eficiencia pasa ya a ser decreciente. Por lo tanto, la eficiencia sube por el aumento en generación de las renovables y de los ciclos combinados de gas natural.Sin duda las renovables deberían ser el camino a seguir en generación eléctrica debido al incremento de la eficiencia que inducen en el sistema. Sin embargo, las renovables tienen un problema muy grande, que es el bajo factor de carga que tienen. Esto hace que haya que montar mucha infraestructura renovable para que luego devuelvan muy poca energía al sistema. Esto a su vez hace que el crecimiento renovable sea muy pequeño y por lo tanto quede anulado solo con el crecimiento de la demanda del consumo eléctrico mundial. En la siguiente gráfica lo podemos ver.Grafica 4                    Proporción de energía primaria utilizada en generación eléctrica
Vemos en la gráfica que actualmente solo las nuevas tecnologías renovables eólica y solar pueden aguantar el tirón del crecimiento en el consumo mundial de energía eléctrica. La todavía creciente hidroeléctrica ya no puede; por lo tanto, la proporción actual comparada con 1990 es un poco más pequeña. La hidroeléctrica de grandes pantanos hace tiempo que llego a su cenit en los países OCDE; cuando llegue al cenit en los países no-OCDE, si continúa el crecimiento mundial de consumo eléctrico, la hidroeléctrica irá a menos como le está ocurriendo a la nuclear. Habrá que ver si las nuevas tecnologías renovables eólica, solar y quizás geotérmica pueden sostener ellas solas el crecimiento de la generación eléctrica renovable.
En el sistema energético mundial no tiene sentido hablar de TRE del petróleo.Esta idea ya la dejé caer en el post anteriormente relacionado. (ver gráfica 2 del post Pérdidas crecientes en el sistema de abastecimiento energético mundial). Visto lo poco que caló la idea en medios picoileros insisto ahora con algunos argumentos más.La AIE facilita en su balance energético los datos de gasto energético en uso propio cuya definición le da como la energía primaria y final consumida por las industrias de transformación para su calefacción, bombeo, tracción, y alumbrado. Aquí se incluyen, por ejemplo, el uso propio de la energía en las minas de carbón, el consumo propio en las centrales eléctricas (que incluye electricidad neta consumida por acumulación por bombeo) y la energía utilizada para la extracción de petróleo y gas natural. Con el gasto energético en uso propio están formadas las siguientes dos gráficas.Grafica 5             Gasto energético en uso propio   Datos de AIEGráfica 6                    Gasto energético en uso propio Datos de AIE
Las dos gráficas están formadas con los mismos datos, la gráfica 5 representa las diferentes energías en forma independiente y lineal y en la gráfica 6 se representa la proporción de cada energía a lo largo del tiempo. Se ve perfectamente como cada vez se utiliza menos el petróleo para la extracción de los diferentes combustibles y cada vez se usa más la electricidad y sobre todo el gas natural. Esto y las menores pérdidas en transformación hacen que inevitablemente la energía neta del petróleo sea cada vez más alta, todo lo contrario de lo que se supone. Esto son datos cuantificables que los podemos sacar de las estadísticas; a continuación las gráficas de la energía primaria, final y eficiencia correspondientes al petróleo, al gas natural y al carbón.Grafica 7                                               Eficiencia creciente en el petróleo.                                 Datos AIEGráfica 8                                   Eficiencia decreciente en el gas natural.Datos AIEGráfica 9                                 Eficiencia decreciente en el carbón.                                                                           Datos AIE
Los periodos de meseta e incremento que tiene la eficiencia tanto en el gas como en el carbón son debidos a la distorsión que produce la energía destinada a la generación eléctrica con gas y carbón. Quitando esta energía la eficiencia es descendiente en ambos combustibles.Vemos en las tres gráficas anteriores que la eficiencia del petróleo es la más alta y que además es la única que está en crecimiento; esto es debido a que el petróleo y sus derivados apenas son gastados en transformación y usos propios. Por poner un ejemplo, en la generación eléctrica, que es la transformación que más pérdidas tiene con diferencia, el petróleo y los productos petrolíferos solo son usados un 6%, mientras que el carbón es usado un 50% y el gas natural un 18%. Y además las pequeñas transformaciones restantes son en su mayoría para formar petróleos sintéticos. Todo esto hace que en el petróleo y sus derivados, la gran mayoría de la energía consumida sea usada en destino final, el transporte en gran medida, de ahí su alta energía neta. Esta alta eficiencia y energía neta en el petróleo convierte en especulativo cualquier cálculo en el que se pretenda tener en cuenta su TRE, y por supuesto no reflejará la realidad. Esto conviene tenerlo en cuenta porque quizás esta sea una de las causas que inducen a la multitud de predicciones fallidas que acaban desacreditando y haciendo perder la confianza en el mensaje picoilero.
Ignorando la TREAcabamos de ver como se está potenciando el gasto del petróleo y sus derivados en energía final, limitándoles cada vez más en usos propios y transformaciones, usándose para estos últimos usos el gas, el carbón y la electricidad. Esto hace que no tenga sentido calcular la TRE de los combustibles fósiles de forma individual. El sistema tiende a globalizar todas las fuentes de energía y en especial de las que más dispone como son el gas y el carbón. El gas está resultando una energía casi tan eficaz como el petróleo, está sustituyendo a éste en prácticamente todos los sectores de consumo (se puede ver en Consecuencias del cenit del petróleo). En el transporte todavía no está sustituyendo al petróleo, pero sólo porque no lo necesita; por ahora se limita solo a facilitar la fabricación y extracción de petróleos no convencionales y en declive, pero en un futuro podría incluso empezar a sustituir a éste en automoción, ya que un motor de gasolina normal con pocos cambios puede admitir el gas. El carbón ya no es tan eficaz como el gas; sin embargo, si lo convertimos a electricidad sí. Actualmente el 58% del carbón es usado para generación eléctrica y solo el 28% es usado en consumo final.  Todo esto lo podemos ver en el siguiente gráfico de la energía del mundo por combustibles y sectores.Gráfica 10               Energía primaria y final del mundo por combustibles y sectores, año 2014Datos de AIE
Los sectores representados en la gráfica que pertenecen a la energía final son la industria, el transporte, residencial, comercial  y servicios públicos, y finalmente otros usos en el cual hemos englobado la agricultura, la pesca, gasto no especificado y gasto en uso no energético.Se puede ver en la gráfica que el gas natural y la electricidad son las energías más adaptadas a todos los sectores de la energía final exceptuando el transporte, que está altamente especializado en los derivados del petróleo. Vemos también que el carbón está prácticamente especializado en generación eléctrica. Puede parecer que también está especializado en industria, pero solo en el caso de China que consume el 66% del carbón del sector de la industria. La OCDE solo consume un 11%, dependiendo totalmente en este sector del gas natural y de la electricidad con un 33% cada unoTodo esto hace que mientras el carbón y sobre todo el gas natural se comporten como fuentes de energía ilimitadas el sistema tratará de adaptarse a ello sin tener en cuenta conceptos como TRE, eficiencia, pérdidas o contaminación.Con la energía renovable pasa parecido, da igual que algunas tecnologías como la solar tengan una TRE baja; con el excedente energético que nos proporciona el gas y el carbón todo es viable. Una vez pasado el cenit del gas el mundo tendrá que enfrentarse cada vez más a un escenario progresivo de menos energía y por lo tanto de los nuevos proyectos energéticos se desecharán las energías menos rentables, posiblemente las que tengan menos TRE como la fotovoltaica.El caso de la energía nuclear es aún peor; hoy el mundo almacena multitud de residuos nucleares de miles de años de duración a costa del grandísimo excedente de energía que todavía se dispone gracias a los combustibles fósiles. En el futuro y con la energía total en declive se tendrá que seguir desviando energía para seguir custodiando estos desechos. Y con el agravante de que probablemente sin el aporte de la energía nuclear, ya que se habrá llegado al cenit del uranio, y además se procurará no generar más residuos. Esto significa que nuestros descendientes cargarán con un problema que nosotros hemos ignorado por no querer tener en cuenta conceptos como el de la TRE.Como ya se ha visto, no tiene mucho sentido calcular la TRE de fuentes aisladas en un escenario global de energía. También vemos que una cifra aislada de la TRE no nos dice gran cosa. Sin embargo si tomamos toda la progresión y vemos la gráfica de todas las fuentes de energía en su conjunto (gráficas 1 y 2), hay algo que sí nos dice claramente y no se quiere tener en cuenta. La TRE baja progresivamente y se va acercando al uno, y por lo que vemos, de forma imparable. Que no se diga luego que no nos está avisando.
¿Y cómo se puede reflejar esto en la economía?Aunque puede parecer que no tenga que ver con el tema, dado el creciente interés economicista de buena parte de la peña picoilera, intentaré reflejar un hipotético escenario de cómo puede afectar la escasez de energía a la economía mundial.Para empezar hay que tener en cuenta algunos conceptos sobre economía:
  • La economía no es una ciencia. Es una serie de reglas cambiantes que nosotros mismos nos vamos marcando. Los que tenemos ya algunos años hemos podido constatar lo que ha cambiado la economía hacia formas más insostenibles: intereses por los suelos, bancos descapitalizados y acceso a créditos sin ninguna garantía. Se prima el derroche y no el ahorro. Endeudarse hoy es moda cuando antes era casi un pecado.

  • La economía actual ya es insostenible per se. Es un sistema basado en la producción de grandes cantidades de productos baratos para potenciar el consumo. Y que a su vez para ser más competitivo y tener los productos más baratos promueve la mecanización, la inmigración  y la deslocalización de empresas buscando una menor y más barata mano de obra. Esto hace que la masa laboral pierda cada vez más poder adquisitivo lo que tarde o temprano repercutirá en el consumo.

Como vemos la economía no necesita de escasez de recursos ni escasez de energía para irse al traste, ya lo está haciendo por sí misma. Sin duda si añadimos a la ecuación la escasez de recursos y de energía, ayudarán y acelerarán el proceso.En caso de que antes no se vaya al traste la economía yo contemplo tres etapas donde la economía tendrá que actuar o cambiar:
  1. Auge de petróleos no convencionales: En esta etapa es en la que estamos metidos actualmente. Se caracteriza porque los petróleos no-OPEP han llegado al límite y se empieza a compensar con petróleos no convencionales. La producción OPEP todavía resiste, aunque controlada la producción según los intereses de la organización. Estos petróleos no convencionales son más caros y necesitan de precios más altos. Debido a dinámicas del mercado los pecios pueden bajar como ha pasado recientemente, y esto hace que las empresas se resientan. El sistema compensa la situación de forma satisfactoria haciendo trampas, permitiendo endeudarse a los países productores y a las empresas energéticas afectadas.
  2. Cenit del petróleo: La OPEP llega al cenit lo cual significa que su producción va a disminuir poco a poco y año tras año. Los petróleos no convencionales apenas pueden mantener la demanda. En pocos años el precio sube mucho.
En este caso ya no sirven de nada las compensaciones económicas, se ha llegado a un límite físico y por lo tanto de nada sirve hacer trampas con la economía. El sistema económico no tiene más remedio que cambiar para adaptarse a la nueva situación. Al sistema todavía le queda un balón de oxígeno, que es prescindir de la automoción ya que el vehículo privado es el sector de mayor consumo de productos petrolíferos del mundo y a su vez el más prescindible. Es la mejor opción, ya que tanto en el coche eléctrico como en el de gas sus previsiones de crecimiento son bajas a corto y medio plazo,Aparecerán campañas de difamación del automóvil apuntando a su contaminación, peligrosidad, congestión del tráfico, etc. Se restringirá su uso en núcleos urbano. Se subirán los impuestos al automóvil para penalizar el uso y la compra. Y a todo esto añadiendo el alto precio del combustible.
  1. Cenit del gas: El mundo llega al cenit del gas lo que significa que el gas detiene su crecimiento pasando a disminuir poco a poco. Junto al gas también se ve afectado el petróleo ya que el gas era el que hacía viable la decreciente pero todavía grande producción de petróleo.
Probablemente con el cenit del gas también se llegue al cenit de la energía mundial, ya que aunque queda el carbón, éste es mucho menos eficaz en su producción en su transporte y en destino final; resulta más útil cuando es usado masivamente en generación eléctrica más que en destino final, aunque a costa de una contaminación y unas pérdidas brutales. Debido a esta menor eficacia del carbón, muy probablemente no va a poder sustituir al gas; por lo tanto, todos los sectores de la energía final quedarán afectados, y más especialmente en los países desarrollados que dependen fuertemente del gas. Con el cenit de la energía, el consumo mundial de energía no puede subir más y empieza a bajar, y con él también el PIB. El sistema económico mundial basado en el hiperconsumo de productos baratos ya no puede sostenerse ya que cualquier cosa que hace el sistema le cuesta energía que está empezando a escasear; por lo tanto el cambio de la economía es obligado y tiene que producirse hacia economías más tranquilas que gasten mucha menos energía. Es el fin de la sociedad de consumo.
Las variantes de este escenario pueden ser diversas; y debido a la falta de fiabilidad de las reservas las fechas de cambio son imposibles de estimar, a la etapa dos se podría pasar el próximo año o dentro de diez. Si se alarga la etapa uno, se podrían dar casi al mismo tiempo la etapa dos y la tres. La OPEP podría forzar un cenit artificial, ya lo intentó en el 2004. Podrían ocurrir crisis parciales como la del 2008,  etc.Queda la duda de cómo se producirá el cambio final a la etapa tres, si más o menos traumático. Supongo que esto dependerá de la capacidad que tenga el ser humano de reconocer el problema. Conceptos como la TRE y la eficiencia nos ayudan a entender y a asumir la situación, pero lo que es por ahora, poco caso que les estamos haciendo.
Saludos
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The Oil Crash llega a los ocho millones de páginas vistas

The Oil Crash - 1 May, 2017 - 09:52



Queridos lectores,

En la tarde del 28 de abril de 2017, este blog, The Oil Crash, llegó a los ocho millones de páginas vistas, como muestra la captura de pantalla que abre este post (gracias a Villallanero Solitario por inmortalizar el preciso momento, aunque sea un poco trucado). Cuando el blog llegó a los siete millones de páginas vistas comentábamos que en la actualidad cada nuevo millón de visitas requiere unos nueve meses, y así ha vuelto a ser (en realidad faltaron un par de días para que fueran 9 meses exactos),  y eso con el ritmo de publicación más bajo de toda la historia del blog (se han publicado aquí 41 posts desde el último millón, 10 menos que para pasar de seis a siete, y menos de la mitad del máximo histórico). Se confirma, por tanto, la mejoría relativa en el número de visitas.


De acuerdo con Google Analytics, hasta el 27 de abril de 2017 han entrado en The Oil Crash 1.240.803 usuarios, mientras que cuando verificamos este número en el momento en que llegamos a siete millones de páginas vistas, el 31 de julio de 2016, la cifra de usuarios únicos era de 1.139.838 usuarios (y como siempre, la cantidad total de páginas vistas registrada Google Analytics es algo mayor que la de Blogger). 




Es decir, en estos nueve meses 100.965 nuevos usuarios han entrado en esta página, y por tanto el lectorado sigue una tendencia creciente (aunque es conveniente no olvidar que algunos de estos usuarios vienen una vez y ya nunca más vuelven, y que algunos usuarios más antiguos han abandonado esta página). En el período del anterior millón se habían registrado 128.000 nuevos usuarios, con lo que se confirma que el crecimiento del lectorado es cada vez menor. Se acaba el crecimiento, también para The Oil Crash.


Como siempre, cabe destacar el contexto en el que se produce esta efemérides. En concreto, y hablando de petróleo, la gran cuestión ahora mismo es que se anticipan problemas serios en los próximos meses, como avisa la Agencia Internacional de la Energía, debido a que la fuerte desinversión de las compañías petrolíferas llevará a una súbita caída de la oferta de petróleo. El pico de precios del petróleo reavivará el interés por este tema, pero por desgracia habremos perdido un tiempo precioso para adaptarnos, y ese tiempo lo vamos a necesitar imperiosamente más tarde. Entre tanto, se impone una calma chicha pero tensa, con el ascenso de los movimientos populistas en todo el mundo occidental y el belicismo creciendo en el resto del mundo.


En cuanto a mi, mis problemas con la falta de tiempo para dedicarme a éste y otros menesteres no hacen más que agravarse. Cada vez paso más tiempo fuera de España buscando dinero para poder mantener mi equipo de investigación. Ésa es la causa fundamental del descenso del número de posts, pero a pesar de ello y de la relativa calma es evidente que cada vez más gente es consciente del problema que representa el Oil Crash. Quizá cuando mi actividad profesional se resienta tendré más tiempo para dedicárselo a la divulgación, o quizá lo tendré que dedicar a otros menesteres más perentorios. En todo caso, manténganse a la escucha mientras intentamos arrojar algo de luz sobre la confusión reinante en el campo de la energía y sus implicaciones societarias.



Salu2,
AMT
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La falsedad del arte contemporáneo

Ácratas - 26 April, 2017 - 19:23

LA "ARTISTA" MILLIE BROWN TIÑE LECHE CON COLORES, LUEGO LA BEBE Y LA VOMITA SOBRE EL LIENZO

Weiwei, supuestos hierros enderezados procedentes del terremoto de Siguán. Cualquier ferrallista hace arte en su almacén sin saberlo...Aliexpress: Van Gogh al óleo 7,87 €... Está bien pintado, por artistas chinos y no es una falsedad, sino una copia exacta.
Arturo Rivera, autorretrato operándose el corazón a sí mismo. El autor ha tenido serios problemas cardíacos.El republicano constitucionalista Antonio García-Trevijano: viejito, pero imbatible.
El arte actual, como el resto de las actividades contemporáneas, se fundamenta en el encumbramiento de la mentira. Es imposible encumbrar la mentira sin recurrir al enseñoreamiento previo de la mediocridad. Un difuso e incongruente discurso-jerga conceptualista hace el trabajo sucio. La víctima es la verdad, que se combate fieramente desde las instancias del poder económico y político, y se ningunea para evitar que brille y aplaste la farsa. Pues la verdad es para la mentira como la lejía para los gérmenes.

El arte actual está dominado por los comisarios (curators) y los galeristas/subasteros, que saben perfectamente al servicio de qué y de quiénes están. El arte contemporáneo cubre una necesidad global fundamental: blanquear dinero procedente del crimen organizado y de la especulación, al tiempo que baña a los nuevos millonarios con una pátina de cultura rápida. Una obra de arte no es otra cosa que un valor documentado revendible, un depósito de capital. Como las necesidades actuales de blanqueo de capitales son inmensas, el mundo del arte ha creado de la nada miles de supuestos artistas. Y como es imposible que tantos artistas sean genios, ha inflado el mundo artístico de obritas ready-made, al estilo que inaugurara Duchamp con su mingitorio transusbstancializado en fuente: cajas de zapatos vacías, tapas de yogur pegadas, orines sobre el suelo o, como hace la artista de vanguardia, Millie Brown, vómitos sobre lienzo. A mí, personalmente, Millie Brown me recuerda a Le Pétomane, Joseph Pujol, un trompetista vintage que impulsaba su instrumento en el escenario con el culo, a base de pedos.

A día de hoy, el artista no aparece por cuestiones de calidad de obra o historial, sino cuando al sistema le viene bien. Un nuevo artista no debe hacer nada más que asumir el discurso del sistema, protestar contra cosas perfectamente controladas y servir de herramienta al mundo de las finanzas global, pareciendo siempre que hace lo opuesto.

Por ejemplo, el chino Weiwei, supuesta víctima en su defensa de los derechos humanos: Ilimitadamente apoyado por los medios y las instituciones que le regalan espacios cultos para exponer sus obras y protestas, muchas veces falsas, como esos miles de hierros enderezados en su taller supuestamente procedentes del terremoto de Sichuan. Weiwei es tratado por el Sistema como un luchador contra la dictadura del Partido Comunista chino. En realidad, Weiwei está al servicio de la globalización, de los mismos especuladores que hacen sus fortunas al haber convertido a China en la gran factoría productiva de Occidente. ¿Cómo se compatibilizan ambos intereses aparentemente contradictorios? Simplemente estableciendo bien poco sutilmente la idea de que la libertad en China vendrá de la mano del incremento de renta per cápita de los trabajadores chinos. Es decir, convirtiendo la Globalización en un arma liberadora de los explotados: el Partido Comunista chino fallecerá de puro y simple éxito.

El Sistema cultural occidental se comporta como una ONG que alimenta a sus artistas y los mantiene en un perpetuo estado infantiloide, mimados y subvencionados mientras sean dóciles. Los verdaderos artistas plásticos, entretanto, se baten el cobre para subsistir, pues no encuentran ningún apoyo institucional por el simple hecho de ser demasiado buenos para ser un ejemplo. Me explico: el sistema arrasa y ningunea a los artistas contemporáneos que saben pintar, escribir o esculpir, a los que arriesgan y comunican no sólo porque sus mensajes pueden ser peligrosos para el poder, sino porque, en cuanto los inversores en arte los ven, los prefieren porque los entienden y los intuyen valiosos. ¿Cuál es el problema? Que las obras de arte actual de verdaderos artistas son muy pocas, no sirven a la causa de la ocultación de la ingente cantidad de capitales sin control. Y tampoco pueden incorporarse al sistema junto con las demás "obras de arte" porque las ponen en evidencia (1). Por eso deben ser extirpadas y anuladas. Y por eso, sin mediocridad aderezada de oportunismo y sinvergonzonería, no se tolera el éxito.

Las obras de Warhol no las hizo Warhol, sino que fueron ejecutadas e incluso diseñadas en su Factory: el autor de los grabados de Marilyn fue uno de sus explotados, Louis Walden. Jeff Koons no realiza ni una sola de sus obras: las ejecuta la industria. De ahí viene precisamente su éxito como artistas: de que, al tener a su servicio a la industria, han sido capaces de proveer al sistema de suficiente número de obras para interesar como herramientas de intercambio de capitales.

Nada nuevo bajo el sol. El mundo del arte está tan corrompido por el dinero como el mundo político que le sirve de refugio y sostén. Mientras, China arrasa el mercado del verdadero arte con sus falsificaciones, réplicas de tan buena factura como los originales de los que proceden. Dignos de verse los documentales sobre esas factorías de producción en cadena.

Salud.


UN ÁCRATA METAMODERNO,
(COMO TODOS LOS ÁCRATAS
HABIDOS Y POR HABER)


NOTAS: (1) Eso mismo sucede en política: Antonio García-Trevijano es permanentemente combatido por el Sistema. No se le tolera el acceso a los medios de comunicación de la misma manera que Arturo Rivera no consigue espacio para exponer sus extraordinarias pinturas en Méjico.

LIBRO RECOMENDADO: "El fraude del arte contemporáneo", de Avelina Lésper.




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Elegía del crecentismo

The Oil Crash - 26 April, 2017 - 16:15


Queridos lectores,

Diez años después del inicio de la crisis, los indicadores macroeconómicos españoles nos muestran que el país está por fin saliendo de ese agujero. Durante más de dos años el PIB español ha estado creciendo y a buen ritmo. Lo peor de la crisis, nos dicen, ha pasado; ahora, por fin, avanzamos por la senda del crecimiento y de la recuperación.

Sin embargo, la percepción popular no es en general tan optimista.

Es verdad, dice la gente, que se está notando que la cosa mejora, que hay más empleo, que la gente sale más de vacaciones, que bares y hoteles se llenan... en suma, que hay más negocio y más actividad, y eso finalmente redunda en más empleo. Sin embargo, las condiciones laborales de la mayoría están cada vez más lejos del relumbrón de hace una década. La tendencia es a salarios más bajos y empleo con menos garantías: el salario más habitual en España es de unos 1.000 euros netos al mes, cantidad insuficiente para vivir con cierta holgura en las grandes ciudades, y hasta un 30% de los asalariados cobran menos que eso.

Pero no son sólo las bajas perspectivas salariales las que atormentan al asalariado español, o al que quisiera serlo. El fantasma del desempleo o del subempleo siempre merodean, y nadie puede sentirse relativamente seguro de no caer en ellos: porque ya tienes más de 40 años, porque tienes menos de 35, porque eres mujer, porque eres fácilmente sustituible... Todos saben que cuando se cae en el desempleo o en el empleo precario hay que salir inmediatamente de ahí, como si se hubiera caído en las brasas, pues en nada de tiempo se cae en la pobreza y la exclusión. Nadie quiere hablar de ello, las televisiones se afanan en disimular esa realidad disfrazándola de anécdota cuando es un fenómeno masivo y que, a pesar de la recuperación económica, apenas retrocede. De acuerdo con la última Encuesta de Condiciones de Vida elaborada por el Instituto Nacional de Estadística español, casi un 28% de los habitantes de España está en riesgo de pobreza o de exclusión social. Los medios de comunicación señalan que se ha producido una mejora con respecto al peor momento de la crisis, en 2013, cuando este riesgo llegó a afectar al 29,2% de la población. Poco más de un 1% que puede explicarse fácilmente con esos millones de españoles que han huido de España por razones económicas; de hecho, teniendo en cuenta ese éxodo la población en riesgo ha disminuido poco, quizá también porque los excluidos son poco dados a viajar, porque saben que serán excluidos aquí y en cualquier otra parte. O porque no tienen muchas esperanzas de poder mejorar.

No todos pierden, obvia decirlo. Hay quien ha salido ganando, pero en realidad son los menos. Hay algunos más que creen que podrían salir ganando, que pueden ascender dentro del sistema, y por ello siguen jaleando este absurdo y destructivo orden de las cosas, pero en realidad se autoengañan, porque el sistema necesita cada vez a menos, también de ellos. Pero mientras se engañan a sí mismos, nos engañan también a nosotros, repitiendo desde sus púlpitos mediáticos o sus carpas televisivas los mismos mensajes, modulados por matices aparentes pero con una unidad de fondo. Vivíamos por encima de nuestras posibilidades, nos dicen. Todos podemos mejorar si nos esforzamos, nos dicen. Ya nunca volveremos a la exuberancia de comienzos de siglo, nos repiten, aquello fue una locura y ahora hay que vivir de una manera "más racional", como si aquella exuberancia fuera en modo alguno culpa de los trabajadores. Tenemos que aprender a ser competitivos y adaptativos, nos peroran, tenemos que reinventarnos y, palabra estrella, emprender. Emprender quiere decir que dejemos de pensar en ser ocupados por cuenta ajena y que creemos nuestro propio negocio; trabajando duro y siendo más imaginativos que la competencia podremos medrar. Pero el hecho tozudo es que no hay grandes oportunidades de negocio, y la mayoría de la gente no tiene formación para aspirar a crear un negocio sofisticado con un gran nicho de mercado, entre otras cosas porque el mercado en su conjunto se está haciendo más pequeño con la pérdida de renta efectiva de las clases medias. Pero el consejo cala y algunos deciden "emprender", y así más de uno y más de dos redime todo su prestación de desempleo, pide dinero prestado a familia y amigos, y monta "su negocio": una cafetería, una panadería, una ferretería... La mayoría de estos negocios no duran más de seis meses; los pocos que atraviesan ese umbral temporal sobreviven porque posiblemente un negocio del mismo tipo y mayor trayectoria ha tenido que cerrar. 

Éste es el panorama general. Consideramos que estamos recuperando "la normalidad", cuando el hecho es que un poco menos de un tercio de la población española malvive. Pero ésos no son los que leen blogs como éste, y si Vd. pertenece a esos dos tercios de la población aún segura y no le ve de cerca los colmillos a la pobreza y la exclusión, pensará que exagero. Algunos más displicentes dirán con sorna: "Ya está ese tipo de ese blog catastrofista diciendo que se acaba el mundo; pero mira, todo sigue igual".

En realidad, no todo sigue igual. Todo sigue su curso, que es un curso lento, como corresponde a los procesos históricos. El proceso histórico que estamos siguiendo es el del fin del crecimiento y el del fin de capitalismo. Si tal fin tendrá lugar de manera caótica u ordenada, revolucionaria o evolutiva, es algo que depende completamente de las decisiones que tomen los seres humanos que conforman esta sociedad. Puede haber muchas maneras de abordar y resolver este problema, algunas mejores y otras peores, algunas más tranquilas y otras más sobresaltadas, y yo no puedo decir cuál es la más conveniente porque no lo sé. Pero cerrar los ojos y negarse a aceptar que hay un problema, ésa sé seguro que no es una solución.

Y el primer paso para solucionar el problema es comprenderlo. Hay que comprender que estamos llegando al fin del crecimiento. Ésta es una realidad difícil de aceptar para quienes se sienten favorecidos por el sistema actual, por el mecanismo de crecimiento sin fin. Y sin embargo, independientemente de nuestros gustos y preferencias, el crecimiento está llegando a su fin porque está topando con los límites físicos que marcan nuestra biosfera.

Ahora mismo ya no hay grandes oportunidades de negocio. La gran esperanza de las TIC está tocando también sus límites, porque resulta difícil conseguir una mayor penetración de los sistemas de información y porque la Ley de Moore ha muerto, así que no se puede seguir integrando sistemas en cada vez menos tamaño. El negocio que da el planeta Tierra es el que es. Es inmenso, proporciona una gran prosperidad (no siempre bien repartida) y seguramente se pueden producir aún incrementos aditivos, pero el crecimiento porcentual, el tan buscado tanto por ciento de crecimiento anual, ya sea del 2 o del 5 por ciento, eso ya no se puede mantener. Ya no hay posibilidad de crecer de manera sostenida a esas tasas de crecimiento anual, sólo se puede crecer cuando primero ha habido una recesión, sólo para volver al mismo sitio de antes o un poco más abajo.  El sistema capitalista se está haciendo cada vez más pequeño, muy lentamente pero cada vez más sensiblemente, y para conseguir el crecimiento del capital el gran nicho que queda por explotar es el de las rentas de trabajo, básicamente reduciendo los salarios en aras de un incremento de productividad cada vez más difícil pues cada vez se valoran menos los productos en un mercado saturado y con menor renta disponible, justamente por la reducción de salarios. El proceso, de mantenerse, sólo podría conducir a la destrucción de la clase media y del Estado del Bienestar, y en el largo plazo ni por ésas se podrá garantizar las tasas de retorno del capital estipuladas. Eso pone una fecha de terminación al capitalismo tal y como lo concebimos ahora, puede que sea 20 años, puede que 50, quizá tan sólo 2, pero en todo caso sus días están contados.

Pero no se quiere creer que hemos llegado a este punto y se nos dice: "¿No lo veis? ¡La economía española lleva más de dos años creciendo a buen ritmo!". No es ninguna coincidencia que dos años y medio es el tiempo que el precio del petróleo lleva bajo, después del colapso de precios de septiembre de 2014. Este petróleo barato favorece el despegue de una economía tan basada en el petróleo como la española, donde a pesar de la gran caída general del consumo de energía desde los máximos de 2008 el petróleo aún representa más del 50% de la energía primaria consumida. Aquéllos que quieren creer en el espejismo económico español deberían mirar a Europa y darse cuenta de que en el resto del Viejo Continente no hay tal recuperación, la norma es el estancamiento o el crecimiento muy débil y renqueante. ¿Qué solidez tiene el crecimiento español, si los países más industrializados de su área no levantan cabeza desde el inicio de la crisis?


Mientras aquí se mantiene un modelo económico basado en los servicios de bajo valor añadido y en la construcción, a pesar de saber lo frágil que es delante de las crisis económicas internacionales, el resto de países van discretamente definiendo sus estrategias de cara a un futuro mucho más complejo de lo que aquí se intuye, y para el que nadie aquí se está preparando. Déjenme que analice con un poco de detalle un par de cuestiones asociadas con la crisis energética.

Desde hace casi 10 años Alemania se ha lanzado a un intenso programa de transformación de su matriz energética conocido como Energiewende ("transición energética", en alemán). El objetivo declarado de tal transición es aumentar la producción de energía de origen renovable dentro del objetivo de mejorar la sostenibilidad de la economía alemana y, se aduce, disminuir su huella de CO2. El hecho es que Alemania ha conseguido incrementar su producción energía renovable desde valores casi testimoniales hasta el 36% de la energía eléctrica (valor que no está nada mal, aunque recordemos que la energía eléctrica es sólo una fracción de la energía final consumida, en torno al 20% en los países industrializados y del 14% a escala global; así, en el caso de Alemania, la energía renovable representará menos del 9% de su energía final consumida). Lo curioso del caso alemán es que, a pesar del enorme despegue de la energía renovable las emisiones de CO2 no han disminuido, e incluso han aumentado ligeramente en 2015 y en 2016. ¿Por qué? La razón la podemos ver en el siguiente gráfico, que nos muestra la evolución de la producción eléctrica alemana durante los últimos años.



Si se fijan bien en la gráfica, verán que todo el aumento de energía renovable ha servido fundamentalmente para cerrar centrales nucleares (y en menor medida algunos ciclos combinados de gas). Sin embargo, el consumo de carbón se ha mantenido prácticamente constante, incluso el lignito -altamente contaminante y muy emisor de CO2 - ha aumentado ligeramente. Teniendo en cuenta que la huella de carbono de una central nuclear es muy pequeña, mucho más pequeña que la de una térmica de carbón, está claro que la Energiewende no está pretendiendo la descarbonización de la economía alemana, sino otra cosa. Básicamente, una salida ordenada de la energía nuclear. 

Se puede alegar que abandonar la energía nuclear es algo positivo debido a los riesgos que comporta. Siendo eso verdad, da más bien la impresión de que la urgencia del abandono de la energía nuclear tiene más que ver con la llegada del pico del uranio: como comentamos al analizar el informe anual de la Agencia Internacional de la Energía de 2014, todo apunta a que el pico del uranio ya se ha producido (y probablemente el del carbón también, pero ésa es otra historia). En ese sentido, el movimiento de Alemania contrasta con el de su vecina Francia, país que apostó mucho más fuerte por la energía nuclear. Las dificultades crecientes para conseguir uranio asequible estarían probablemente detrás de que en los últimos 4 años de manera permanente un 25% de las centrales nucleares francesas permanezcan paradas por uno u otro motivo; también estarían en el trasfondo de la intervención militar de Francia en Malí, y tendrían mucho que ver con el episodio del encarecimiento de la electricidad en España a principios de este año. En Francia se dejan oír ahora voces a favor de una rápida implantación de la energía renovable, a la vista de lo cara que resulta la nuclear. En Alemania esta decisión ya la tomaron hace tiempo, y a pesar de que los críticos atacan la Energiewende por haber encarecido la electricidad, probablemente Alemania está prefiriendo pagar más ahora para poder resistir mejor la crisis energética inminente. Una cuestión para meditar.

Los defensores de la energía nuclear suelen desdeñar el problema del pico del uranio alegando que si el precio es suficientemente alto aparecerán recursos de una manera exponencial. Esencialmente, a 200$ por kilo de uranio la producción se podría cuadriplicar. Este argumento resulta bastante miope, pues ya sabemos que hay un límite máximo al coste de la energía. James Hamilton, profesor de la Universidad de California San Diego, lo sitúa en torno al 10% del PIB, lo cual es consistente con los análisis basados en la Tasa de Retorno Energético (TRE) y con los que han realizado otros economistas como Gaël Giraud. De hecho, a 200$ dólares por barril de petróleo la producción de petróleo también podría cuadruplicarse, pero tal precio es simplemente imposible de soportar por la economía, porque en esencia el rendimiento energético de ese petróleo es demasiado bajo como para sostener una sociedad compleja.


De hecho, el escenario de precios altos para el petróleo parece el más probable para los próximos meses, de acuerdo tanto con la Agencia Internacional de la Energía como con el banco HSBC. La razón, analizada tiempo ha en este blog, es la brutal desinversión de las compañías petroleras, en su afán por simplemente sobrevivir (este tema se explica en detalle en la nueva versión del prontuario). En ese momento podremos comprobar si la inversión en explotación petrolífera se recupera o, como parece más probable, entramos en una nueva fase destructiva de la espiral del descenso energético. La crisis económica y financiera mundial que seguirá llevará de nuevo los precios del petróleo a la baja y a los países productores a un paso de las revueltas internas. ¿Invadiremos Argelia? Sólo el tiempo lo dirá.

Y a pesar de la relativa tregua que el petróleo barato le está dando a las economías occidentales, el malestar crece. Un malestar que lleva un día a un (fallido) referéndum en Grecia que habría sacado el país de la zona euro, otro día a un referéndum (exitoso) para sacar al Reino Unido de la Unión Europea, más tarde a la victoria de Donald Trump en la carrera presidencial de los EE.UU. y que en estos días lleva a Marine Le Pen a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas, que aunque no gane la ponen un paso más cerca del Elíseo, aunque sea a cinco años vista. Movimientos del mismo corte son generalizados en todo Occidente, hay un avance aparentemente imparable del populismo, de políticos de escasa catadura moral pero que proponen una reforma radical del sistema político, y mucha gente los considera una alternativa atractiva e interesante porque ya no compran el discurso tradicional de una élite vista como corrupta y subsidiaria del poder económico.

Y Vd., querido lector, incluso si es Vd. un afortunado miembro de esos dos tercios de la sociedad que no se ve en la pobreza o en la exclusión social, párese a pensar: ¿qué estamos ofreciendo a la juventud? Incluso los hijos de las clases altas no tienen claro el futuro. Se les pide que se esfuercen, que se sacrifiquen para que, quizá, tal vez, puedan tener un sueldo casi digno, no de emancipación, en algún momento no demasiado temprano de su vida. Y a medida que vamos vamos más abajo en la escala social el futuro es más negro.

¿En aras de qué mantenemos esta situación? ¿Cuál es la ventaja de mantener un sistema económico que de manera palmaria es ya disfuncional, y que mostrará una mucho peor cara cuando la nueva oleada recesiva emerja?

El problema es la obsesión con el crecimiento económico. No sólo los agentes económicos; también los partidos y sindicatos sólo contemplan la creación de empleo a través del crecimiento económico, y se les hace impensable un escenario en que el crecimiento económico ya no sea posible; y no hablemos ya de abrazar el decrecentismo como fundamento ideológico. Hay demasiado miedo al rechazo social que genera la idea de decrecimiento, a pesar de que el 37% de la población española está ya, a día de hoy, dispuesta a abandonar el crecimiento. ¿Es que su opinión no cuenta? ¿Saben más los presuntos expertos que un día desbarran sobre el falso milagro del fracking en EE.UU. y otro apoyan con oscuros argumentos la austeridad como medida eficaz anti-crisis? En esa misma encuesta que enlazo arriba se muestra que sólo el 4% de la población española apuesta incondicionalmente por el crecimiento, frente a un 16% que apuesta incondicionalmente por todo lo contrario, por detenerlo por completo.

Seamos honestos: la idea de abandonar el crecimiento es ya bastante madura en la población, y el próximo recrudecimiento de la crisis hará que esta opción se convierta en mayoritaria. En realidad, hace una falta urgente un plan de decrecimiento. Pero tal cosa no va a suceder en tanto que nuestros dirigentes políticos y económicos no superen la fase de duelo en la que están respecto al crecentismo, es decir, la ideología del crecimiento. Ya está bien de maquillar estadísticas, ya está bien de mirar hacia otro lado, ya está bien de intentar ver con el prisma crecentista la evidencia que se acumula y que muestra que el crecimiento se acabó.

Así es, señores. Se acabó el crecimiento. Dejen de soñar quimeras, dejen de imaginar soluciones tecnológicos que nunca cuajan y no responden a los problemas que tenemos ya, aquí y ahora. No es una situación coyuntural, sino un problema estructural. Si lo necesitan, lloren por el crecimiento perdido; pero después séquense las lágrimas y pónganse a trabajar, pues nos falta, entre otras cosas, tiempo.

Si Vd., querido lector, es un responsable político y ha llegado aquí porque tiene dudas, sepa que tiene dos preguntas sobre la mesa: 
  1. ¿Es el crecimiento económico deseable? 
  2. ¿Es el crecimiento económico posible?
No se trata, no, de que conteste a estas dos preguntas: la respuesta a ambas ya es conocida y es un rotundo NO; este blog rebosa de la evidencia que avala estas respuestas. Lo importante es que piense cuál es el orden en que se plantea estas dos preguntas. Si se las plantea en el orden en que están escritas, probablemente Vd. comprenda los innumerables problemas que plantea el crecimiento, y con la segunda pregunta está intentando justificar la primera. Si las plantea en el orden inverso, probablemente comprende las limitaciones que imponen los límites biofísicos del planeta, y propone la segunda pregunta para consolarse. Si es así, aún está superando su fase de duelo. Dése su tiempo y supérelo. 

La ideología del crecimiento ha muerto, ¡Larga vida al crecentismo!





Salu2,
AMT
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TRE global de la industria del petróleo

The Oil Crash - 18 April, 2017 - 15:28
Queridos lectores,Como anunciaba en el post anterior, Ruy Núñez nos ofrece esta semana una segunda parte, en la que analiza la TRE de la industria del petróleo, una versión simple pero más acertada de este tema que la que nos ofrecía el modelo ETP. Sin duda, un tema fundamental para entender qué nos deparar el futuro.Les dejo con Ruy.
Salu2,AMT   
TRE global de la industria del petróleoMientras escribía el anterior post “Un aumento de producción “autoportante”” me vino a la cabeza la posibilidad que ofrece el análisis sobre la energía del petróleo para estimar la tasa de retorno energético (TRE) de la industria en su conjunto. El asunto es realmente muy sencillo pues a partir de la TRE de cada fuente, basta con hacer una media ponderada, y gracias a los cálculos hechos para el post anterior eso ya está hecho y sólo queda dividir la energía total producida por la energía total dedicada a la producción.Hay que señalar que dicho análisis encierra una pequeña licencia metodológica, ya que no toda la energía que se utiliza para extraer petróleo proviene de dicho petróleo. Parte de ella proviene del gas natural y otra parte es electricidad, por lo cual la identificación de las fuentes primarias se vuelve casi imposible. Pero esta licencia no desvirtúa la reflexión general sobre la energía bruta, la necesaria para producción y la neta, y por tanto sobre la TRE.Al igual que en el post anterior sólo considero dos escenarios de estudio: el correspondiente a los datos de la Agencia Internacional de la Energía (IEA por sus siglas en inglés) sin corregir y el correspondiente a los datos corregidos para contemplar una situación sostenida de baja inversión en exploración y desarrollo. Asimismo, las correcciones aplicadas a los datos del WEO’16 y las TRE asignadas a cada categoría de líquidos asimilables al petróleo los he extraído de los posts de Antonio Turiel.Al final del post, se presentan dos gráficas en las que se han doblado las TRE parciales de las categorías no convencionales a modo de análisis de sensibilidad.
Escenario central de la IEA (New Policies Scenario)Aquí se consideran a los datos brutos recogidos en el World Energy Outlook 2016 (WEO’16) de la IEA más dos correcciones. Una para ajustar el volumen de los líquidos que no son petróleo crudo, igualando su densidad energética (el 70% de la del crudo). Y una segunda corrección para ajustar la producción a valores más realistas de producción (ver “El Ocaso del Petróleo 2016”). Los resultados se recogen en la gráfica 1. Gráfica 1. Curvas de TRE de la industria del petróleo en su conjunto. La línea verde corresponde a los datos del WEO’16 de la IEA. La línea azul a la producción homogeneizada para igualar los volúmenes por la densidad de energía de los diferentes tipos de líquidos. La línea roja corresponde a volúmenes de producción con la corrección anterior, más previsiones a futuro más acordes con lo esperable.
El primer elemento que creo que es destacable es la convergencia de las curvas en el largo plazo. Independientemente de las correcciones que se introduzcan, incluso comparando con la curva sin ninguna modificación –datos directos del WEO’16– la TRE del conjunto apunta a un valor algo por encima de 3 y muy pequeña dispersión (entre 3,3 y 3,4). Parte de la explicación se encuentra interpretando la gráfica hacia atrás: las diferencias son más significativas en los datos del pasado en los que no existe apenas contribución de los petróleos con bajas TRE (sean convencionales o no convencionales), y en los que la contribución de los líquidos del gas natural y de las ganancias de proceso (que reducen su volumen o se eliminan en las correcciones) revelan su peso en los datos sin corregir. De esta forma, en el punto correspondiente al año 2000 la TRE del conjunto es prácticamente la del petróleo crudo convencional, es decir 20.Al mismo tiempo, en el largo plazo, las curvas tienden a converger pues en cualquiera de las tres series de datos aumenta el peso de los productos con menores TRE. De otra forma, la convergencia de las curvas obedece en gran parte al hecho de que hacia 2040 la categoría que más pesa en el promedio es la de los petróleos crudos pendientes de aprobación (las categorías de los descubiertos pero no aprobados y de los todavía por descubrir).Caben más discusiones sobre los resultados que ofrece la gráfica, como la posición más alta o más baja de cada curva, pero entiendo que son reflexiones metodológicas de interés para otro tipo de artículo. Aprovecho para señalar que no he incluido todas las gráficas de las series generadas para el análisis, pues son análogas a las recogidas en los posts “El Ocaso del Petróleo” de Antonio Turiel y creo que simplemente distraen la atención. Miraré de generar un documento que recoja toda esa información y lo pondré a disposición de quien lo solicite.El segundo elemento, y que es el que me parece realmente relevante desde la perspectiva de considerar aquello que de verdad importa en toda esta historia del estudio del aprovisionamiento energético, es que la TRE global del petróleo cae a valores peligrosos para el sostenimiento de una sociedad compleja.La TRE mínima para sostener una sociedad compleja es un valor prácticamente imposible de determinar con precisión. Según el experto en la materia Charles S. Hall, los valores para sostener sistemas como el educativo, el de salud o la creación artística están alrededor de 12 a 14. Son valores cuestionables, pues no se trata sólo de la TRE en su conjunto sino también de cómo y quién aprovecha el excedente energético, pues si no fuese así, hasta la aparición de los primeros aprovechamientos energéticos fósiles no hubiera existido ningún tipo de sociedad compleja. Pero dado que en el pasado el disfrute del excedente energético estaba restringido a fracciones minoritarias de las sociedades, esas civilizaciones sí pudieron desarrollar cierta complejidad, a costa de la explotación humana (esclavos, siervos, proletarios).Asimismo, la TRE de la industria del petróleo no es la TRE del sistema energético en su conjunto. Pero para hacer el análisis de la TRE del sistema energético en su conjunto no podemos realizar un simple ejercicio de promedio ponderado como el presentado aquí. Dado que el petróleo desempeña una posición de posibilitador del sistema industrial mundial, el descenso de su TRE afectará de forma no lineal al conjunto del sistema energético global. Esto permite enfocar de otra forma la discusión sobre la continuación del aprovechamiento del petróleo como vector energético más allá de su aportación neta de energía. En posts anteriores he sostenido que el petróleo puede seguir siendo explotado más allá del momento en que deje de aportar energía neta gracias al aporte de ídem de otra fuente, típicamente el gas natural. Pero a la vista del previsible rapidísimo descenso de la TRE del petróleo, si esa otra fuente que debe proveer la energía neta para continuar con la extracción, refino y distribución del petróleo depende a su vez del petróleo, se establece un bucle perverso que puede ir cerrándose sobre sí mismo muy rápidamente hasta anular dicha realimentación.Dicho de otra forma, para poder seguir explotando el petróleo cuando su TRE caiga por debajo de lo indispensable, gracias al apoyo de otra fuente de energía, habría que transformar la parte pertinente de la infraestructura para cambiar el orden de prevalencia. Es decir, la industria de extracción, refino y distribución del petróleo debería apoyarse básicamente en, pongamos, el gas natural. En este punto la pregunta evidente es ¿tenemos tiempo y recursos para dicha transición?
Escenario de baja inversiónEste escenario corresponde al analizado por Antonio Turiel en “El Ocaso del Petróleo 2016” para recoger una previsión de producción a futuro ajustada al mantenimiento de unas condiciones deprimidas de inversión en exploración y desarrollo de nuevos yacimientos, según advierte la misma IEA.A partir de los datos brutos del WEO’16 de la IEA se hace un ajuste de los volúmenes para tener en cuenta la previsible caída en la extracción debida a bajas inversiones en ese capítulo fundamental para sostener la producción de petróleo. Posteriormente se hacen los mismos ajustes por densidad de energía y previsiones de futuro más realistas. Con eso se obtienen las curvas de la gráfica 2.Gráfica 2. TREs de la industria del petróleo en su conjunto en un escenario de baja inversión en exploración y desarrollo. La línea verde corresponde a los datos del WEO’16 de la IEA. La línea azul contempla el ajuste de los volúmenes a una baja inversión en exploración y desarrollo. La línea roja presenta los datos de la producción homogeneizada para considerar la densidad de energía de los diferentes tipos de líquidos. Finalmente, la línea marrón corresponde a volúmenes de producción con la corrección anterior más previsiones a futuro más acordes con lo esperable.
Nuevamente se aprecia una cierta convergencia de las curvas a un valor en el entorno de 4. Las causas son exactamente las mismas que en el caso anterior. Y de forma general, la discusión que podemos realizar sobre los resultados son las mismas. Ello permite concluir que, independientemente de la producción total de hidrocarburos líquidos, la perspectiva en cuanto a TRE es la misma a efectos prácticos y por tanto, las implicaciones respecto a las afectaciones para nuestra sociedad serán válidas más allá de si creemos que el volumen total extraído será el que prevé la IEA u otro mucho menor. y esto es realmente lo relevante del análisis, que independientemente del volumen total producido, del volumen total de energía neta obtenida, la TRE del petróleo caerá a valores que, según los expertos, no permiten sostener una civilización como la que tenemos ahora. Al mismo tiempo, y volviendo a la discusión sobre energía total, no en términos de TRE, cabe decir que ahí sí existirían diferencias importantes entre una situación u otra. Cuanta más energía neta total haya, más se podrá destinar a realizar la transición o la proporción de gente que todavía podrá disfrutar de los beneficios del petróleo será mayor (el volumen de energía neta en los diferentes casos contemplados cambia sustancialmente si consideramos los valores de la IEA o los resultantes tras las diferentes correcciones).
Análisis de sensibilidadEn las gráficas 3 y 4 se presentan los resultados de doblar las TRE de las categorías que no corresponden a petróleo crudo ya en explotación, a modo de análisis de sensibilidad y dado que el valor de TRE es sumamente complejo de determinar.Gráfica 3. TREs de la industria del petróleo en su conjunto doblando el valor de las TRE de las categorías diferentes a los petróleos crudos ya en explotación. La línea verde corresponde a los datos del WEO’16 de la IEA. La línea azul a la producción homogeneizada para considerar la densidad de energía de los diferentes tipos de líquidos. La línea roja corresponde a volúmenes de producción con la corrección anterior más previsiones a futuro más acordes con lo esperable.
Gráfica 4. TREs de la industria del petróleo en su conjunto en un escenario de baja inversión en exploración y desarrollo y doblando el valor de las TRE de las categorías diferentes a los petróleos crudos ya en explotación. La línea verde corresponde a los datos del WEO’16 de la IEA. La línea azul contempla el ajuste de los volúmenes a una baja inversión en exploración y desarrollo. La línea roja presenta los datos de la producción homogeneizada para considerar la densidad de energía de los diferentes tipos de líquidos. Finalmente, la línea marrón corresponde a volúmenes de producción con la corrección anterior más previsiones a futuro más acordes con lo esperable.
Las variaciones no son demasiado relevantes pues a pesar de doblar las TRE de muchas categorías, apreciamos la misma tendencia decreciente a valores de TRE global en el entorno de 5,5  a 7 que sigue siendo escaso para el mantenimiento de sistemas sociales complejos.Como apunte metodológico final, decir que en todo el análisis se han considerado valores estáticos de al TRE, pero se sabe que la TRE de cualquier fuente de energía finita es decreciente, por lo que la inclusión de este aspecto en el análisis no haría otra cosa que empeorar las perspectivas.
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Un aumento de producción “autoportante”

The Oil Crash - 10 April, 2017 - 11:37
Queridos lectores,

Tras un corto receso, la actividad del blog se retoma. En esta ocasión, tenemos un nuevo post de Ruy Núñez sobre la producción de petróleo requerida para mantener el propio sistema de producción, basándose en un nuevo análisis de los datos del último WEO de la Agencia Internacional de la Energía. Estoy seguro de que será de su mayor interés.

Les dejo con Ruy.

Salu2,
AMT 


Un aumento de producción “autoportante”
En el diseño de un puente la estructura que cubre la distancia entre dos apoyos consecutivos debe ser capaz de resistir las diversas cargas que actúan sobre el mismo. Por no complicar la exposición consideremos sólo las cargas gravitatorias, esto es, los pesos. A grandes rasgos, están las cargas debidas al tráfico que pasará por el puente, y el peso de la propia estructura. A medida que separamos los apoyos la estructura necesaria para aguantar las cargas aumenta sus dimensiones y consecuentemente su peso, y creo que es intuitivo entender que, a medida que aumentamos la distancia entre apoyos, la estructura resultante está cada vez más determinada por la necesidad de resistir su propio peso. Es decir, el peso del tráfico cada vez moviliza menos capacidad resistente de la estructura. El absurdo llega en el momento en que se moviliza tanta capacidad de la estructura para aguantarse a sí misma que el tráfico se convierte en algo residual y sin efecto determinante. En el diseño de un puente puede haber condicionantes orográficos que obliguen a hacer estructuras fundamentalmente autoportantes. Por ejemplo, en un valle muy profundo en el que resulte más económico un puente así, pues la alternativa de construir apoyos muy altos sea más cara. Pero también es cierto que las posibilidades modernas han permitido construir auténticos monumentos a la soberbia.Desde que leí un primer “El Ocaso del Petróleo” de Antonio Turiel, creo que fue el de 2014 (seguido por la serie completa y ediciones posteriores), me surgió la pregunta de qué parte del crecimiento en la producción de petróleo se explicaba por la creciente necesidad de invertir más energía para extraer petróleos de menores tasas de retorno energético (TRE). Y si no podría darse el caso de que el incremento de producción se debiera a la necesidad de invertir más energía en la extracción de los hidrocarburos líquidos.A medida que fui profundizando en el conocimiento de la problemática de los límites del crecimiento, la duda fue progresando hasta llegar a preguntarme si no estaríamos ya en esa situación de aumentar la producción de petróleo simplemente para mantener un nivel dado, o peor aún, por mantener la idea del crecimiento perpetuo. Y en caso negativo, ver cuándo podría producirse tal acontecimiento. En conclusión, si el aumento de producción previsto por la Agencia Internacional de la Energía (IEA por sus siglas en inglés) no obedece simplemente a un esfuerzo autoportante de la industria del petróleo, de forma que los aumentos de producción simplemente hacen crecer la producción total pero no la neta.Si eso fuera así, tal como concluye Antonio Turiel, el petróleo ya no sería capaz de contribuir al crecimiento económico, sentando las bases para una situación de colapso en nuestra organización socioeconómica.Finalmente me he animado a hacer un intento de valoración de la cuestión, pues en realidad no es nada difícil si reinterpretamos la información que nos da Antonio Turiel cada año.He cogido los datos de la tabla 3.11 del World Energy Outlook edición 2016 (WEO’16) de la Agencia Internacional de la Energía (IEA) y los he interpolado para 2005 y 2010 (se aprecian unas pequeñas diferencias con los datos empleados por Antonio Turiel, pero no son significativas para el análisis). La gráfica obtenida es la siguiente:Gráfica 1. Suministro de hidrocarburos líquidos según los datos de la tabla 3.11 del WEO’16 de la IEA. En todo el artículo se mantiene la nomenclatura y los colores empleados en el WEO’16 y el post de Antonio Turiel, El Ocaso del Petróleo edición 2016, para facilitar las comparaciones.

En un primer momento realicé un análisis completo sobre las hipótesis que Antonio desarrolla en sus posts. Sin embargo, la pregunta planteada sólo tiene sentido si consideramos que la producción de hidrocarburos líquidos aumenta. Por tanto, para ahorrar al lector muchas gráficas y esfuerzo interpretativo he decidido eliminar los escenarios en los que la cantidad de petróleo total disminuye, sea en volumen o en volumen equivalente por densidad de energía al petróleo crudo convencional.Bajo estas premisas sólo caben dos escenarios:
  1. El escenario central de la IEA (New Policies Scenario) sin ninguna modificación.
  2. El escenario central de la IEA con ajuste por densidad de energía.
Presentaré primero el segundo escenario para dotar de cierto suspense al texto y porque se trata de un escenario más ajustado a la realidad desde una perspectiva energética, que la simple adición de volúmenes de productos que no ofrecen la misma capacidad de realizar trabajo.Para los lectores asiduos de los posts de Antonio Turiel, insistir en que el presente análisis no persigue hacer una estimación realista de la energía neta que nos deja a día de hoy y en un futuro próximo, la industria del petróleo. Lo que se persigue es ver si el incremento previsto de producción se traduce en un incremento de la energía neta y por tanto, de la posibilidad de que la extracción de hidrocarburos líquidos contribuya al crecimiento económico.Evidentemente para la estimación de la energía necesaria para la extracción, refino y distribución del petróleo sí necesitamos echar mano del concepto de TRE y de unos valores para cada categoría considerada. En este punto utilizo los valores ofrecidos por Antonio Turiel en su serie de posts.También es importante señalar que cuando se presentan las gráficas de energía necesaria para la producción se mantiene la convención de colores por mor de distinguir cuánta energía requiere cada categoría, pero que dichas curvas no representan que se esté destinando a la extracción/refino/distribución esa cantidad de cada una de ellas. Puesto que la industria del petróleo emplea diversas fuentes de energía para desarrollar su actividad, es muy probable que parte de la energía consumida no provenga de cada categoría particular, o ni siquiera del petróleo. Pero a efectos de determinar cuanta energía neta dejan los hidrocarburos líquidos no supone ningún impedimento considerarlo así.

1. Escenario central de la IEA (New Policies Scenario) ajustado para igualar a volumen de petróleo crudo por densidad de energía.La primera consideración de este escenario es que se excluye la categoría de ganancias de proceso (processing gains) dado que dichas ganancias no son más que aumentos de volumen debidos a que los productos derivados del petróleo suelen tener menor densidad, por tanto ocupan más volumen, y a que se añade gas natural en algunos de los procesos. Por tanto, a efectos de energía, las ganancias de proceso no son tales (cuestión perfectamente explicada en el postEl Ocaso del Petróleo” edición 2012).En segundo lugar se ajustan los volúmenes de los líquidos no convencionales y de los líquidos del gas natural a un 70% para tener en cuenta esta menor densidad energética.Bajo estas condiciones las gráficas resultantes son las que siguen a continuación.Gráfica 2. Curvas de extracción para las distintas categorías ajustando los volúmenes a un volumen equivalente al de petróleo crudo convencional por densidad energética.Gráfica 3. Curvas de energía necesaria para la extracción de cada categoría. Como ya se ha indicado, se mantiene la convención de colores por mor de distinguir cuánta energía requiere cada categoría siendo importante señalar que no es que se esté destinando a la extracción, refino y distribución esa cantidad de cada uno de ellos. De forma genérica, y puesto que la industria del petróleo emplea diversas fuentes de energía para desarrollar su actividad, se puede pensar que este análisis es aproximado en tanto en cuanto es muy probable que parte de esa energía consumida no provenga  de cada categoría particular, o ni siquiera del petróleo. Pero a efectos de determinar cuanta energía neta dejan los hidrocarburos líquidos no supone ningún impedimento considerarlo así.Gráfica 4. Curvas de energía extraída, energía neta y energía necesaria para la producción.Aunque se presentan tres gráficas, la de producción, la de energía para producción, y la de energía producida/energía para producción/energía neta, de cara al análisis de este artículo sólo interesa la última.Las otras dos gráficas se presentan para poner en contexto la tercera. En ésta, la línea verde corresponde a la envolvente de la primera gráfica (producción total de hidrocarburos líquidos, salvo ganancias de proceso), la línea roja corresponde a la envolvente de la segunda gráfica (que viene a ser la energía necesaria, en términos de volumen de petróleo crudo convencional, para la producción de los hidrocarburos líquidos) y la línea azul corresponde a la envolvente de la energía neta resultante (la que resulta de las gráficas de los posts de Antonio Turiel).Sí sirven las dos gráficas introductorias para constatar visualmente que los líquidos correspondientes a las categorías de petróleos no convencionales y petróleos convencionales todavía por explotar (hallados pero no aprobados y todavía por descubrir), si bien suponen una fracción cada vez mayor en la producción total de hidrocarburos, simultáneamente suponen una proporción todavía mayor en la energía necesaria para producir dichos hidrocarburos (obvio si se tiene en cuenta su menor TRE).El resultado es palmario: resulta que el incremento de energía necesaria para la producción de hidrocarburos líquidos se come todo el aumento de producción y más. Y el reverso de este hecho es que la energía neta resultante para la sociedad es decreciente.Desde 2015, último punto de datos reales de la serie, el aumento de producción se ve superado por el aumento en la energía necesaria para producir y por tanto, se inicia el descenso de energía neta. En consecuencia se puede concluir que el aumento de producción es un espejismo contable que sólo enmascara la realidad de una disponibilidad decreciente de energía neta. Es como cuando un país aumenta la deuda pública para hacer crecer el PIB sin visos de poder devolver dicha deuda. ¿Les suena?Llegados a este punto aparece la duda de qué pasaría si se aplica el análisis anterior a los datos de la IEA sin ajustar. Veámoslo a continuación.

2. Escenario central de la IEA sin ningún ajuste (New Policies Scenario)

Gráfica 5. Curvas de extracción (es la misma curva presentada al inicio del post).Gráfica 6. Curvas de energía necesaria para la extracción de cada categoría. Se mantiene el criterio de que se diferencian categorías para distinguir cuánta energía requiere cada una sin que ello signifique que esa sea la cantidad real de cada categoría destinada a producción.Gráfica 7. Curvas de energía extraída, energía neta y energía necesaria para la producción.

¡Caramba! Resulta que incluso considerando sin reservas los datos de producción de hidrocarburos líquidos de la IEA, el incremento de energía necesario en los próximos años para sostener la producción se come dicho incremento y todavía más, de forma que la energía neta restante es declinante (como ya sabíamos por los posts de "El Ocaso del Petróleo"). De nuevo hay que señalar que este resultado es consecuencia de los valores de TRE empleados para cada categoría, pero es importante señalar que los valores empleados están en línea con lo que postulan los estudiosos más reputados en este campo.Luego podemos concluir que incluso en el escenario más optimista, el de la propia IEA, ya estamos en una situación dónde sólo aumenta el esfuerzo “autoportante” de la industria del petróleo. Quizás eso explica en parte las desinversiones de la industria, la constatación de que por más recursos que se destinen a incrementar la producción, éstos no se traducen en ganancias energéticas y, consecuentemente, económicas.Obviamente esto tiene implicaciones enormes pues el punto de inflexión en la curva de energía neta marca el momento en que la economía mundial deja de ser capaz de producir aumentos de la riqueza tangible. Todavía queda cierto margen para la riqueza financiera que tarde o temprano se verá arrastrada por la falta de colaterales que sustenten su existencia. Esta nueva tendencia decreciente tiene un primer factor acelerador: el aumento de población. Si la energía neta total disponible decrece, mientras que la población total mundial sigue aumentando, observaremos invariablemente un descenso fuertemente no lineal de la energía neta per cápita. Claro que a nuestro sistema, ya injusto en la distribución de la riqueza en su fase de crecimiento, es un aspecto que probablemente le importará poco, excepto por el hecho de que ahora deberemos decidir si acentuamos la desigualdad (la gran exclusión) o si buscamos maneras de decrecer solidarias y más justas.Concluyo el artículo recordando una vez más que éste es un análisis parcial sobre los hidrocarburos líquidos. El momento clave decisivo será cuando el sistema energético global considerando todas las fuentes de energía cruce ese punto. Por lo que respecta al petróleo, y dado el papel esencial que juega en nuestro sistema socioeconómico, puede que acabe siendo subsidiado energéticamente, tal como apuntaba en mi anterior post sobre el modelo ETP. Sin embargo, ese mismo papel crucial puede ser fuente de fuertes distorsiones en las cadenas productivas y financieras si no entendemos rápidamente el reto al que nos enfrentamos y seguimos haciendo como que todo sigue igual.Dejo para un siguiente post un análisis de la TRE global de la industria del petróleo que resulta muy sencillo a partir del trabajo anterior y que muestra resultados muy interesantes al tiempo que preocupantes. 

Ruy Núñez
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Los escenarios peligrosos: Argelia

The Oil Crash - 29 March, 2017 - 15:18
Queridos lectores,
Javier Pérez vuelve a la carga con uno de sus interesantes análisis históricos y sociales de otro país cuyo riesgo de colapso violento es más que significativo: Argelia. Les dejo con Javier.Salu2AMT

Los escenarios peligrosos (III): Argelia



Cuando Antonio se preguntó en uno de sus artículos si acabaríamos invadiendo Argelia, la mayoría nos lo tomamos como una licencia poética, o como una brillante alegoría de los riesgos que supone tener, a nuestras puertas, un país que reúne en su seno la mayor parte de los problemas que nos amenazan para el futuro.
    No sé si la invasión propiamente dicha tendrá lugar, y menos aún en qué dirección, dada la virulencia de ese SIDA histórico que son los papanatas del humanitarismo cortoplacista, pero lo que está claro es que Argelia es uno de los escenarios más peligrosos a los que deberemos enfrentarnos en el futuro, además de Egipto y Nigeria, ya mencionados en artículos anteriores.    Sin más preámbulos, vamos a echarle un vistazo.Nada más ver el mapa, ya nos damos cuenta de que pasa algo curioso:La distribución administrativa se creó para que todas las provincias tuviesen un peso similar en recursos y población, así que ya podemos hacernos una idea sobre cómo se distribuyen las personas, y por qué sólo una parte del país es realmente aprovechable mientras que el resto está ocupado por interminables desiertos.
    Los datos de Argelia son, en cualquier caso, impresionantes: dos millones y medio de kilómetros cuadrados, aproximadamente cinco veces España, y cuarenta millones de habitantes.
    Pero vamos con su historia, como suelo hacer en otros casos. No es una locura, como cuando hablamos de Egipto, pero también tiene bastante miga y resulta muy esclarecedora.
    Argelia ha estado poblada por el pueblo bereber desde tiempos inmemoriales. En lugar de ponerme a describir a este pueblo, os pongo una foto de una chica bereber, y creo que con eso nos damos por apañados y queda más o menos clara su adscripción racial:
Durante el primer milenio antes de Cristo, los bereberes desarrollan contactos con los fenicios y los egipcios, recibiendo fuertes influencias de su cultura. A partir del siglo III antes de Cristo, aparecen en las crónicas romanas bajo el nombre de Numidia y, con el tiempo, acaban convirtiéndose en una provincia romana. Tras la caída de Roma, el reino fue invadido por los Vándalos en el año 430. A principios del siglo VI, las tropas de Justiniano I expulsaron a los vándalos y recuperaron el reino para el Imperio Bizantino, que lo gobernó de manera precaria hasta la llegada de los árabes en el siglo VIII.
    Tras la conquista árabe, buena parte de la población se mantiene cristiana y resiste al islam, pero poco a poco el país se convierte a la religión de Mahoma, aunque la influencia demográfica de los árabes es muy limitada.
    Durante siglos, los futuros argelinos se hicieron famosos en las sucesivas guerras civiles de la zona, enviando fuertes contingentes armados en unas y otras direcciones para participar en estos conflictos. Su papel fue muy relevante durante casi trescientos años hasta que, tras la victoria cristiana en las Navas de Tolosa, con la consiguiente caída de almohades y almorávides, debieron replegarse primero de manera parcial y luego de manera definitiva, tras la conquista de Granada por los Reyes de Castilla y Aragón en 1492. El fin de su influencia en Europa supuso una fuerte crisis en los reinos bereberes.
    Poco después, los europeos contraatacan: en 1501, los portugueses lanzan una expedición para conquistar Orán. Los bereberes resistieron. Cuatro años después, en 1505, la ciudad fue atacada por los españoles, que poco después la arrasaron provocando 6000 incendios. La ciudad se rindió y por manos del Cardenal Cisneros  pasó a la corona Española. Un año después, los españoles toman al asalto Argel, lo que da inicio a una larga serie de guerras por el control del mediterráneo en las que también intervienen los turcos. En 1792 la ciudad resultó destruida por un terremoto, lo que puso fin a las guerras con los españoles.
    En 1830 Francia tomó el relevo a España y comenzó a establecerse en los territorios costeros argelinos. La colonia fue ganando importancia hasta convertirse en una provincia francesa más. El proceso de colonización continúa hasta que en 1954 Francia se niega a descolonizar Argelia y comienza la guerra de la independencia, que finalizará con la independencia de Argelia, en 1962.         Tras la independencia, casi un millón de europeos abandonó el país, dejando al país sin médicos, técnicos ni profesionales cualificados. El proceso fue catastrófico para el país, que no había podido formar sus propias élites intelectuales. El desempleo llegó a alcanzar al 70% de la población. En ese momento, el país fue gobernado por el FLN, un partido socialista que se convirtió en partido único, nacionalizó las propiedades de los franceses e impuso un régimen laico, sin influencia religiosa alguna, que invitó a la mujer a quitarse el velo y participar en la vida pública. La aventura socialista concluyó en 1965 con un golpe de Estado.
   La dictadura militar que siguió fue también de corte socialista, aunque más marcadamente nacionalista. Se le llama socialnacionalista porque nacionalsocialista está feo, pero viene a ser lo mismo. Centraron sus esfuerzos en la reforma agraria, la alfabetización del país, la mejora del sistema educativo, la liberación de la mujer de las costumbres arcaicas y el desarrollo de industrias e infraestructuras propias que permitiesen la independencia nacional de facto, y no sólo sobre el papel. Este régimen duró hasta 1978. A la muerte del presidente Houari Boumedianee, tomó el poder Chadli Bemndejdid, más cercano a Occidente y al libre mercado, y más preocupado por aumentar el nivel de vida de la población, pero ya en 1985 tuvo que enfrentarse a las dos peores amenazas del país: la explosión demográfica, que multiplicaba el desempleo, y los insuficientes ingresos petrolíferos.
    Así comenzaron los disturbios en 1988 que condujeron a la desaparición del partido socialista único y a elecciones democráticas de 1990. ¿Y quién ganó las primeras elecciones democráticas? Los islamistas, que propugnaban el fin del aperturismo, el fin de los derechos de la mujer, etc.
    Los partidos laicos no aceptaron la victoria de los islamistas y detuvieron a sus líderes lo que condujo al asesinato de varios líderes y a la guerra civil. Tras amplios enfrentamientos con miles de muertos, la situación pareció pacificarse con la elección en 1999 del presidente Abdelaziz Bouteflika, un hombre que, sin llegar a ser de consenso, consiguió reducir la magnitud de la guerra. Tanto esta elección, como las sucesivas reelecciones de 2004, 2009 y 2014 han estado siempre bajo permanente sospecha.
Situación actual:
Tras este recorrido por la historia argelina, le echamos un vistazo a la situación actual. Lo primero, para mí, es su evolución demográfica.

En efecto, como podéis ver, antes de la guerra de la Independencia, Argelia contaba con apenas 10 millones de habitantes, de los que aproximadamente uno y medio eran franceses. Después de la guerra, que supuso la pérdida de un 10 % de la población autóctona y prácticamente toda la población extranjera, Argelia ha pasado de 10 millones de habitantes a los más de 40 millones con que cuenta actualmente.
Entre tanto:
  • Sus recursos no han crecido. 
  • Sus pozos de petróleo no son más productivos. 
  • Sus costas no producen más pescado.
  • Su territorio no es menos árido.
  • Su cohesión social no ha mejorado.
    Así las cosas, las tensiones son inevitables, independientemente de quién los gobierne, cual sea su sistema político o qué medidas económicas se tomen.
    Quizás el problema se aprecie mejor en una comparativa entre el crecimiento de su economía, el PIB, y el crecimiento de la riqueza per cápita, o sea la riqueza de la población.

Como puede observarse, el crecimiento de su economía es robusto y constante, y aún así, el empobrecimiento de la población tampoco tiene freno, por mucho que algunos años parezca que crece la renta. Esto sucede, sobre todo, porque la población crece a mayor ritmo que la riqueza, algo absolutamente normal para alguien que esté mínimamente familiarizado con la ley de rendimientos marginales decrecientes.
La segunda razón, y ésta es contraintuitiva al ver la tabla, es que los crecimientos del PIB van a sectores que no se reparten homogéneamente y dependen, en su mayoría, de los precios de la energía, con lo que el pueblo soporta más el incremento poblacional de lo mucho que, de por sí, muestran los datos. A esto es a lo que se llama la maldición de los países exportadores de recursos naturales: necesitan un incremento de PIB muy superior para que esa riqueza llegue a la gente.
Y así pasamos a la gráfica del tema energético.
Copio y pego lo que decía Antonio: “la producción de gas argelino lleva ya mucho tiempo estancada y con cierta tendencia a la baja, y eso ya era así incluso cuando los precios internacionales del gas natural eran elevados. Básicamente, Argelia ha superado su peak natural gas.”
“Como muestra la gráfica anterior, la producción no sólo no aumenta desde el año 2000, sino, como suele pasar en los países exportadores, el consumo interno ha ido subiendo como consecuencia de la progresiva industrialización (una vez superada la cruenta guerra civil de los años 90 del siglo pasado), lo que ha llevado a una caída sostenida de las exportaciones de gas. 

Para acabar de agravar la situación en Argelia, la producción de petróleo ya hace mas de 10 años que superó su propio pico productivo, y de nuevo el aumento del consumo interno está favoreciendo un rápido decrecimiento de las exportaciones.”

Desde las instancias públicas y privadas españolas y francesas (con la empresa Gas Natural a la cabeza, en el caso de España) existe una constatada dificultad en asimilar que lo que está pasando con la producción de hidrocarburos en Argelia es un fenómeno conocido que debe más a la geología y a la termodinámica que a razones económicas, políticas y sociales, y de ahí la creciente presión para que Argelia liberalice la explotación del petróleo y el gas natural. Si añadimos a la caída natural de la producción de hidrocarburos en Argelia los actuales bajos precios entenderemos que Argelia está ahora mismo situación económica muy delicada: la exportación de hidrocarburos representa más del 90% del total y también más del 90% de la renta nacional. En lo que va de año Argelia acumula un déficit comercial de 11.000 millones de dólares, a añadir a una cantidad similar el año pasado, mientras que el PIB de Argelia pasó de 213.000 millones de dólares en 2014 a 168.000 millones en 2015. Aunque el grado de endeudamiento de Argelia puede parecer envidiable visto con la perspectiva de los países occidentales, el país norteafricano no tiene las posibilidades de éstos para financiar sus déficits (pues en este mundo alguien tiene que producir para que los demás consuman) y eso está provocando unenrarecimiento de la escena política argelina que, a decir de algunos,recuerda a los años previos a la guerra civil que estalló en 1991.”
Regreso con mi propia voz. Además de por vagancia, que siempre cuenta, he querido reproducir un fragmento tan largo del artículo de AMT para recalcar que no estoy diciendo nada nuevo en este blog.
Conclusión:
Argelia es un escenario explosivo porque se ve afectado por la combinación de una serie de factores altamente explosivos. Cada uno de ellos, por sí mismo, podría resultar el detonante de un estallido. Unidos, multiplican la probabilidad de que la historia termine mal.-1- Demografía descontrolada. Los que me leéis de vez en cuando ya sabéis que opino que Malthus tenía razón, aunque se equivocara en los plazos. Algo muy común en el movimiento peak oil, por cierto. Cuadruplicar la población en 50 años, en uno de los países más desérticos del mundo no puede terminar bien.-2- Gravísimo problema energético. El país ha alcanzado ya el peak, sus intentos de desarrollo frenan sus exportaciones y no parece probable que aparezca de repente un recurso que venga a sustituir a los hidrocarburos como fuente nacional de riqueza.-3- Problemas políticos. El presidente Bouteflika, que parece ser el único hombre de consenso disponible en estos momentos, lleva años postrado tras un derrame cerebral. Su estado de salud ha sido en las últimas fechas motivo de fuertes especulaciones y, además, tiene ya ochenta años. La carrera por su sucesión no va a ser fácil, ni en su facción, ni en las contrarias.-4- Población joven, sin expectativas de mejora, pero con una tasa de desempleo aparente no muy alta para lo que son nuestros estándares. El desempleo está alrededor del 11%, pero esa cifra, sin casi ninguna cobertura social y con unas cifras de subempleo realmente aterradoras, hacen que cualquier subida en los precios de los productos básicos genere enormes tensiones.-5- Clima. A pesar de las ya grandes dificultades para obtener una producción agrícola, Argelia es uno de los países que con más dureza podría sufrir los efectos perniciosos del cambio climático. A lo mejor es aquí procedente una gráfica que aportó Rafael Romero a nuestro foro:A mi juicio, esta gráfica es optimista, puesto que cuando se multiplica por cuatro la población, el agua disponible no se limita a dividirse por cuatro, sino que su mengua, por diversas razones, es mucho mayor.Así las cosas, Argelia hubiese sido tras Egipto mi primer candidato a la desestabilización, pro todas las razones antedichas. Sin embargo, cuenta con un punto a su favor que no cabe desdeñar: su cercanía  a Europa y la dependencia europea de sus exportaciones. Esto puede hacer que cuando los demás estén en las últimas, Argelia aún tenga los suficientes amigos, y lo bastante importantes (o asustados) para que las manos fuertes la mantengan a flote un tiempo más.El tiempo dirá.Javier Pérez
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Prontuario

The Oil Crash - 22 March, 2017 - 22:22


Queridos lectores,

A petición de varios lectores he reescrito en esta entrada el prontuario sobre la crisis energética que teníamos colgado en la página web del Oil Crash Observatory, actualizándolo con datos de ahora y añadiendo algunas cuestiones nuevas. Aunque está dirigido a gente que no frecuenta este blog, los lectores asiduos pueden encontrarlo útil para ilustrar sus explicaciones a profanos

Salu2,
AMT


[Edición de marzo de 2017]

¿Qué es el peak oil o pico del petróleo?

Es el momento en el cual la producción de petróleo llega a su máximo histórico y a partir de ahí comienza a disminuir.

¿El peak oil es cuando se acaba el petróleo?

No. El peak oil es cuando la producción de petróleo comienza a disminuir.

Pero, ¿cuánto falta para que se acabe el petróleo?

El petróleo, propiamente, no se acabará nunca; lo que pasará es que llegará un momento que se dejará de extraer porque lo que quede sea demasiado caro o difícil de obtener. En todo caso, faltan muchas décadas para llegar a ese momento, quizá incluso siglos.

Entonces, si el petróleo no se va a acabar (o no pronto), ¿por qué debería de preocuparme?

El problema que se genera con el peak oil no es que el petróleo se acabe, sino que su producción no sólo deja de aumentar (como ha hecho de manera bastante constante durante el último siglo y medio) sino que empieza a disminuir. La situación es análoga a la de una persona a la que le van reduciendo el sueldo un poco cada año: al principio no tiene demasiada importancia, pero a medida que su sueldo baja le va quedando cada vez menos dinero para vivir. Cobrar, no deja de cobrar nunca, pero la vida le resulta cada vez más difícil. En el caso del petróleo se da el agravante de que es la principal fuente de energía (de toda la energía consumida, el petróleo representa un tercio a escala mundial y la mitad en el caso de España), y que además nuestra sistema económico necesita crecer siempre para funcionar correctamente, y eso significa que ha de aumentar el consumo de energía y por ende el del petróleo.


¿Cuándo pasará el peak oil?

Aún es difícil estar completamente seguros, pero probablemente ya ha pasado. Si miramos la producción de petróleo crudo convencional (es decir, ese líquido negro viscoso que sale de esas torres con forma de martillo que suben y bajan) su máximo de producción se sabe que fue hacia 2005 y desde entonces está en un proceso de lenta bajada. Si hablamos de todos los hidrocarburos líquidos que hoy en día asimilamos a "petróleo" (aunque haya muchas cosas que sólo con mucha imaginación se puedan calificar de tal cosa) es posible que el máximo haya sido en 2015; en todo caso, a día de hoy (marzo de 2017) la producción, si aún puede crecer, lo hace muy poquito.

Pero si el otro día dijeron que Repsol había encontrado un yacimiento gigantesco.

Sí, y ésa es una muestra de desinformación de lo más banal que se usan en los medios. Una cifra habitual (por lo redondo) es que esos yacimientos contengan unos 1.000 millones de barriles. Teniendo en cuenta que cada barril son 159 litros de petróleo, estamos hablando de mucho petróleo aquí. Sin embargo, hay tres cosas que hay que tener en cuenta con estas noticias. La primera es que cuando se modeliza el peak oil (el primero en hacerlo fue Marion King Hubbert, a mediados del siglo XX, y después muchos otros lo han revisado) ya se tiene en cuenta que se encontrarán nuevos yacimientos en el futuro; por tanto, que se produzcan nuevos hallazgos ya está contemplado en el modelo, y el problema es que justamente lo que se encuentra nuevo no compensa el declive de lo que ya está produciendo. La segunda cosa a tener en cuenta es que un yacimiento cualquiera, independientemente de su tamaño, no puede producir a cualquier velocidad: un yacimiento de 1.000 millones de barriles puede tener una producción que en sus días de máxima gloria no pase de los 100.000 barriles diarios, y eso en un mundo donde se están consumiendo casi 95 millones de barriles al día no cambia gran cosa. La tercera es la más obvia: un yacimiento de 1.000 millones de barriles, que la noticia califica de "gigantesco" representa, a un consumo de 95 millones de barriles diarios (95 Mb/d), unos 11 días de consumo mundial. Puesto así, no resulta nada impresionante. 

De hecho, el problema ahora mismo es que se están encontrando menos de 10.000 millones de barriles nuevos cada año, cuando ya estamos en niveles de consumo de unos 35.000 millones de barriles anuales. No se está reponiendo ni la tercera parte de lo que se consume.

Pero si con el fracking los EE.UU. han conseguido llegar a ser autosuficientes.
 
Si estamos hablando de petróleo tal afirmación es directamente falsa, como cualquiera puede comprobar consultando cualquier base de datos; por ejemplo, los del anuario estadístico de BP.




El hecho es que EE.UU. aún importa alrededor de un tercio de todo el petróleo que consume, y dado el actual declive del fracking (declive que alterna períodos de subidas y bajadas, pero declive al fin y al cabo) no parece que esta situación vaya a cambiar.

De acuerdo, pero gracias al fracking EE.UU. duplicó su producción de petróleo.

Es verdad, el petróleo de fracking ha llegado a ser 5 Mb/d en EE.UU., revirtiendo una tendencia de declive de la producción de petróleo estadounidense de ma? de 3 décadas (como se observa en la gráfica de arriba). El problema es que esto se ha hecho a costa de endeudar a las compañías petroleras, como mostraba la siguiente gráfica del Departamento de Energía de los EE.UU. de julio de 2014:


Es decir, las 127 compañías más grandes de petróleo y gas del mundo, públicas y privadas, perdieron 110.000 millones dólares al año en 2011, 2012 y 2013. De hecho, si se mira el balance contable conjunto de las tres mayores compañías petroleras de los EE.UU. están en pérdidas desde 2012



Se puede pensar que eso es debido a los precios bajos, pero el actual episodio de precios bajos empezó a finales de 2014, y justamente de 2011 a 2014 el precio se mantuvo en precios históricamente muy altos.


Pero a pesar de toda la evidencia que se acumula, la prensa sigue insistiendo hoy en día (2017) en que el futuro está en el fracking, saludan cada pequeño repunte en el número de pozos activos en EE.UU. mientras ocultan que este número había caído un 60% de 2014 a ahora, se centran en la productividad por pozo mientras ignoran la producción total y, en fin, sueñan con un mundo donde los productores americanos compiten de tú a tú con la OPEP, intentando no ver que la industria del shale gas y el petróleo de fracking de los EE.UU. no ha tenido beneficios desde 2009.




Pero hay muchas reservas de petróleo no convencional que, si se aplica el fracking a escala global, harán que el mercado cambie radicalmente. 

Mero pensamiento mágico. Si con las infraestructuras que hay en EE.UU. y con su potente industria local el fracking ha sido una ruina, aún más lo será en cualquier otro lado. De hecho, salvo en Argentina (Vaca Muerta) no se está explotando a una escala serie en ninguna parte del mundo (y en Argentina ya están viéndole las orejas al lobo de la nula rentabilidad).

Pero si el precio está bajo.

Éste es un error muy común: pensar que si el precio está bajo significa que hay abundancia de petróleo y que si está alto es que falta. Corresponde a una visión estática y simplista del problema. En realidad, es bien conocido (y tenemos ejemplos en la historia, con el aceite de ballena, el mercurio, el cromo...) que cuando una materia prima comienza a escasear su precio oscila de manera muy fuerte, salvaje. 

¿Por qué oscila el precio del petróleo? 

De entrada, la demanda supera a la oferta y el precio empieza a subir sin parar, haya que llega a un precio que los consumidores no pueden soportar. En el caso del petróleo, eso significa que algunas empresas se arruinan por los altos costes, algunas fábricas cierran, algunos obreros son despedidos y se van al paro, y todo ello contribuye a reducir la demanda. Cuando la demanda se ha reducido bastante y pasa por debajo de la oferta, el precio empieza a caer de nuevo. Para poder aguantar con precios tan bajos, las compañías petroleras comienzan a recortar su inversión en nuevos yacimientos. Al bajar la inversión, baja la producción, cae la oferta y el precio vuelve a subir, y reiniciamos el ciclo.

A este ciclo de precio alto - se destruye demanda - precio bajo - se destruye oferta se le denomina la espiral de destrucción de oferta y demanda. El proceso sólo puede ser detenido cuando, o bien se encuentra nuevas maneras de cubrir la oferta (con nuevos hallazgos, con sustitutos) o bien se destruye completamente la demanda (se abandona el uso de esa materia prima).

¿Y por qué es tan malo que oscile el precio del petróleo?

Pues porque el negocio se vuelve muy arriesgado y nadie quiere invertir en él, pero es necesario para mantener todo funcionando. El problema con el petróleo es que ahora mismo es muy caro de producir lo que queda, y si el precio cae mucho las compañías petroleras pierden dinero y pueden tener problemas de viabilidad financiera; por eso ahora están reduciendo rápidamente su inversión en nuevos yacimientos (47% menos en 2016 que en 2014), para intentar sobrevivir. A cada ciclo se va produciendo cada vez menos petróleo; por eso hablamos de espiral, porque en cada paso habrá menos oferta y menos demanda.


Pero si la demanda ha caído muy poco, no se explica la actual caída de precios del petróleo.

El problema con el petróleo es que tanto la oferta como la demanda son muy inelásticas, es decir, no hay mucho margen para variar ninguna de las dos, y nadie quiere renunciar ni a consumir ni a producir, así que todo sucede a la fuerza, sin ser planificado ni pilotado por nadie. La gran inelasticidad causa también que variaciones muy pequeñas en la oferta y la demanda (tan pequeñas como un 1%) tengan un impacto muy fuerte sobre los precios, tanto cuanto suben como cuando bajan.

Pero si los expertos dicen que el petróleo tendrá un precio muy bajo durante décadas y mientras tanto nos pasaremos a otros combustibles.

El hecho es que estamos tan enganchados al petróleo que el porcentaje de energía consumida como petróleo no ha variado mucho en décadas, siempre está alrededor de un tercio del total. El gran problema de los autodenominados expertos en energía es que mayoritariamente vienen del campo de las ciencias económicas con una visión muy convencional, que se basa en una situación de estabilidad que ahora ya no se produce: no estamos en un momento estacionario, sino en uno de cambio rápido en términos históricos. Pero estos expertos se fijan sólo en el precio y creen que esa variable sola les permite entender la situación, cuando en realidad deberían mirar a la producción. A estas personas les convendría examinar con detención si las hipótesis en las que se basan son correctas (se les recomienda especialmente la siguiente guía).
 

Pero si a pesar de los recortes de la OPEP el precio está bajo.

La OPEP hace ya algunos años que perdió la capacidad de controlar el mercado; si Irak estuviera pacificado, la OPEP podría contar con cierta capacidad ociosa y así abrir o cerrar el grifo a voluntad para controlar el precio. La realidad es que la guerra contra ISIS sigue cebándose con parte de Irak y Siria, y la parte de Irak afectada es el Kurdistán, donde están los mejores yacimientos afectados (por supuesto, nada de esto es coincidencia). En todo caso, la OPEP está muy cerca de llegar a su propio peak oil, si no está allí ya, y en particular Arabia Saudita está probablemente muy cerca de ese punto. La OPEP ya no tiene capacidad de controlar los precios de otra manera que no sea reduciendo su producción y perdiendo dinero, y dadas las dificultades para mantener en marcha yacimientos muy maduros, que no pueden encenderse y apagarse a voluntad con un interruptor, la única estrategia es continuar hacia adelante, confiando en que todo se arreglará, mientras la producción va declinando en cada vez más países de la OPEP. Es decir, la OPEP mantiene su producción tan alta como puede, y si desciende es posible que responda más al declive natural que a una voluntad política.

Las petroleras y los países productores de petróleo están forrados, juegan con el precio como quieren, y ahora lo mantienen bajo porque les va bien.
  
No les debe ir tan bien cuando por ejemplo Arabia Saudita ha tenido que empezar a aplicar impopulares recortes en su país después de dos años de déficits públicos récord. Y la situación de Arabia Saudita no es excepcional en el Golfo Pérsico; los casos más extremos son el de Yemen (en el cual la producción de petróleo cayó tan rápido, por razones geológicas, que el país acabó sumido en una guerra civil en la que aún está y en la que interviene Arabia Saudita) y Siria (donde la caída de la producción de petróleo desde 1998 fue uno de los factores detonantes de la actual guerra, aunque obviamente no el único).

Qué va; producir un barril de petróleo en Arabia Saudita cuesta 2 dólares, el resto es todo ganancia.

Ése es un argumento que le gusta a los "expertos en energía" más veteranos y es una completa falacia. Quizá ese precio fue tal en los años 70 del siglo XX, pero en la actualidad el precio medio de producción de la OPEP, en dólares de 2017, se sitúa cerca de los 30 dólares por barril. Pero resulta que todos esos países tienen que financiar muchos programas clave para mantener la paz social, desde importar agua y alimentos hasta vender la energía barata para que sus habitantes pueden soportar los rigores climáticos cada vez más extremos, amén de reducción de impuestos para el fomento de la actividad económica. Hoy en día no hay ni un sólo país de la OPEP que pueda equilibrar sus cuentas con un precio del barril por debajo de los 60 dólares, y la mayoría necesitan 100 dólares y más por barril para equilibrarlas. Por tanto, la situación de precios bajos actuales, si se mantiene, puede precipitar guerras y revueltas en todo Oriente Medio. Y eso sin contar con el problema de viabilidad financiera de las empresas petroleras del que hablábamos más arriba, sobre todo teniendo en cuenta que en estos países la mayoría del empleo está vinculada a la extracción de petróleo. Justamente, el escenario actual de precios bajos y caída salvaje de la inversión en exploración y desarrollo de nuevos yacimientos garantiza una próxima y repentina escasez de petróleo, con efectos terribles para la economía mundial  

Bah, hace treinta años decían que quedaban reservas para treinta años y ahora también; nunca cambia nada.

Otra de las falacias habituales, confundir recursos (lo que hay bajo tierra) con reservas (lo que se puede sacar), y reservas con producción. Se han encontrado muchos yacimientos en las últimas décadas, es verdad, pero cada vez de peor calidad, más díficil de extraer y con menos capacidad de producción, mientras que al mismo tiempo la demanda iba creciendo. A ritmos de producción actual, las reservas ahora conocidas de petróleo darían no para treinta años sino para muchas décadas (contando no sólo con el petróleo crudo convencional, sino también con los no convencionales), si tan sólo pudiera sacarse de manera asequible a esos ritmos. Simplemente, no se puede porque es un ruina termodinámica y económica. Tanto da tener miles de millones de barriles bajo tierra si sólo podemos sacar unos cuantos millones al día y bajando, del mismo modo que tanto da tener millones de euros en el banco si sólo nos dejan retirar unos centenares al mes y encima nos lo van reduciendo. La verdadera riqueza depende de lo que se puede extraer y de a qué ritmo se puede extraer.


Bueno, pero el petróleo no es tan importante, la energía nuclear lo puede substituir.

La energía nuclear depende hoy en día del uranio, pues las tecnologías de neutrones rápidos (que permiten aprovechar otros combustibles nucleares como el torio) o la de fusión no han progresado al punto de que se puedan usar y no parece que lo harán en muchas décadas; y en cuanto al reprocesamiento hoy en día pocas centrales nucleares pueden usar combustibles nuclear reprocesado y encima sólo se pueden reprocesar las barras gastadas una sola vez. Así que todo depende del uranio, y todo indica, más claramente que en el caso del petróleo, que la producción de uranio ya lleva tres o cuatro años en declive. Y eso sin hablar del coste, del problema de los residuos, de la baja rentabilidad, etc, etc.

El petróleo no es tan importante, el gas natural lo puede substituir.

Se espera que el gas natural llegue a su máximo productivo en la próxima década, incluso tan pronto como 2020. Las instalaciones para el gas natural, incluyendo las de licuefacción para exportación en buques, regasificación para aprovechamiento en destino, gasoductos, estaciones de servicio que puedan distribuir gas a presión o licuado, etc, son carísimas, y no tiene demasiado sentido meterse a hacer esas grandes inversiones cuando su declive no tardará mucho en manifestarse (incluso contando con el shale gas, que es aún más ruinoso económica y energéticamente que el petróleo de fracking).

El petróleo no es tan importante, el carbón lo puede substituir.

Todo indica que el carbón llegó a su máximo productivo también en 2015 y ya está en ligera declinación, aunque en este caso motivado por factores ambientales (sobre todo en China) y por la dificultad de tener suficientes instalaciones para su aprovechamiento.

El petróleo no es tan importante, las renovables lo pueden substituir.

Éste es el centro de un fuerte debate entre los grupos que analizan la transición energética desde una perspectiva medianamente seria. Existen toda una serie de limitaciones a la producción energética renovable que generalmente no han sido considerados: máxima producción alcanzable, dependencia de materiales, dependencia de los combustibles fósiles, limitaciones de rendimiento, el hecho de que se orientan a la producción de electricidad (que no es el uso mayoritario de la energía en el mundo), etc. A pesar de que aún no hay una posición consensuada y que hay dos visiones muy contrapuestas (los que consideran, como yo, que las renovables sólo podrán aportar una fracción de nuestro consumo energético actual; y los que consideran que se pueden alcanzar los niveles actuales e incluso aumentarlos un poco), en lo que sí que hay bastante consenso es en que la transición, ya sea con decrecimiento energético o sin él, no es sencilla, requiere mucho esfuerzo y coordinación, y en algún momento no se podrá seguir creciendo en el consumo energético. Si quieren, pueden leer más sobre el tema en esta compilación de artículos.

El coche eléctrico acabará con nuestra dependencia del petróleo.

El coche eléctrico es un vehículo que aprovecha la electricidad, y la electricidad no es una fuente de energía, sino una forma de energía, una manera de disponer de ella pero que se genera en centrales que queman algún tipo de combustible (térmicas, nucleares, de ciclo combinado) o con sistemas de aprovechamiento renovable (hidráulica, eólica, solar,...). Si lo que está en cuestión es si podemos producir tanta energía como la que ahora se consume, el tema del vehículo eléctrico autónomo es en realidad secundario. Además, cuando se examina la cuestión con detalle se ve que el vehículo eléctrico autónomo no es viable a gran escala, pero eso es demasiado largo para discutirlo aquí (al lector interesado se le refiere a un análisis pormenorizado publicado aquí).

¿Y la economía del hidrógeno? 

Idea pregonada por Jeremy Rifkin hace ya más de 10 años y con poco éxito en el mundo real. El uso de hidrógeno como vector energético (de nuevo, no es una fuente de energía, el hidrógeno hay que producirlo a partir de fuentes existentes) no combate el problema de fondo, el de la crisis energética, y encima tiene muchas limitaciones técnicas y de rendimiento que hacen que sea una opción poco contemplada por la industria.

¿Y el aire comprimido? ¿Y las baterías de polímero-litio? ¿Y las baterías de zinc-aire? ¿Y el magnesio? ¿Y ...?

Aparte de la electricidad y el hidrógeno, existen otros vectores energéticos, como por ejemplo el aire comprimido. El problema siempre es el mismo: no son fuentes de energía (tenemos que consumir energía para usarlos) y encima suelen tener problemas técnicos mucho más graves que los ya mencionados (por ejemplo, en el caso del aire comprimido, aparte de su bajo rendimiento, su alta peligrosidad, al fatigarse los metales de los depósitos con eventuales explosiones).

Mención aparte merece el capítulo de las baterías eléctricas, por tanto asociadas a la electricidad como vector. Se suele insistir en ciertos avances, pero lo cierto que es su capacidad no es muy grande. También se suele meter aquí otro tipo de "batería", las de "metal-aire, en la que en realidad el metal se consume (oxida) en una reacción difícilmente reversible; se trata, por tanto, del uso de esos metales como combustible, con aprovechamientos discretos y poco escalables, ya que no son tan abundantes como el petróleo (que se lo digan a Jan Palermo).

¿Y la melanina? ¿Y la fotosíntesis artificial? ¿Y el grafeno? ¿Y la perovskita? ¿Y ...?

Existen infinidad de líneas de investigación actualmente, que trabajan en prototipos que permiten captar mejor la energía, o aprovecharla mejor. Estas mejoras son generalmente incrementales y en general no han pasado de la fase de experimentación en el laboratorio. Conseguir un prototipo comercialmente explotable requiere muchas cosas, y en particular algunas de las ideas que funcionan muy bien en el laboratorio no son comercialmente viables, por falta de materiales, o porque son poco tolerantes a condiciones que no son controlables o a multitud de otros factores. Hasta que algo no llegue al mercado no hay que contar con ello; puede ser una interesante y legítima línea de trabajo, pero aún no una solución (y la mayoría probablemente no lo serán nunca). 


Pues he visto en YouTube que existen unos motores prodigiosos que funcionan con agua o con campos magnéticos o algo similar, pero las petroleras tienen las patentes ocultas en un cajón e hicieron asesinar a sus inventores.

Por definición, una patente es un documento público, consultable en una base de datos de patentes, en la cual alguien dice haber descubierto algo con interés industrial y exige que se le paguen unos derechos si se quiere explotar comercialmente. Esos derechos expiran al cabo de 20 años y en ese momento el invento es del dominio público (por eso ahora todos los laboratorios venden paracetamol o ibuprofeno genéricos). Por tanto, esta historia de las patentes no tiene demasiado sentido. Como tampoco lo tienen esos inventos del TBO que se ven en los vídeos de YouTube; los supuestos prodigios que violan las leyes de la Termodinámica se basan o en principios físicos un poco exóticos pero que no suponen ningún milagro energético, o son simplemente camelos.

El problema energético se combate con el ahorro y la eficiencia 

Aunque el ahorro y la eficiencia son sin duda útiles, no sirven de mucho en un sistema económico como el nuestro, en el cual el consumo de energía supone  una ganancia económica; lo que uno no gasta otro lo puede aprovechar para hacer un negocio. Sin una modificación profunda de cómo se hacen las cosas, ahorro y eficiencia son inútiles.

Aunque nosotros no sepamos cómo, los que mandan ya lo han pensado y tienen la solución.

Este argumento de "Fe en el Demiurgo" es un poco peligroso: según ese argumento, nunca deberían haber sucedido la burbuja inmobiliaria, la crisis de la deuda pública o la tragedia de los refugiados, y sin embargo han sucedido. Hay algunos que les da por pensar que si estas cosas pasan es porque a los poderosos les interesaba, pero entonces, ¿quién puede estar seguro de que la solución que propondrán al problema de la crisis energética no será, de nuevo, tremendamente perjudicial para el ciudadano de a pie? La realidad parece mucho más simple que las teorías de la conspiración: no hay tal capacidad de previsión, y menos aún de reacción.

Habrá un progreso científico que nos salvará.

Pues si tiene que suceder, que sea pronto... La fe en el progreso, como estrategia de gestión de esta crisis, es bastante arriesgada: uno no puede confiar toda la solución a un milagro que no sabemos si sucederá o no. A la luz de nuestro conocimiento actual, no hay ninguna alternativa energética a la vista que nos permita mantener el nivel de consumo energético actual; es más, todo indica que la disponibilidad de energía irá decreciendo en los próximos años. Y, delante de eso, ¿debemos cruzarnos de brazos mientras esperamos a que pase algo revolucionario? ¿Y por qué ha de pasar, simplemente porque nos resultaría muy conveniente?

Una cosa así de gorda ya se sabría.

Se sabe. Recuérdese que tanto en el parlamento británico como en la cámara de representantes de los EE.UU. hay comisiones bicamerales permanentes para tratar del peak oil, el tema se ha discutido varias veces en la Asamblea Francesa, existen numerosos informes de la industria, de los bancos, de las compañías de seguros, de diversos ejércitos, de fondos de inversión, etc, sobre el peak oil y sus consecuencias. A nivel nacional hay abundante información oficial sobre el asunto (ver aquí). Otra cosa es que no sea un tema muy publicitado, fundamentalmente porque no se le sabe dar una respuesta políticamente aceptable.

Vd. dice estas cosas para llamar la atención. 

Sí, mire, no tengo otra cosa mejor que hacer. En mi caso concreto, mi trabajo principal (científico en un centro de investigación ambiental, presidiendo un centro experto de la Agencia Espacial Europea) es muy exigente, requiere mucha dedicación, viajo mucho, trabajo en un ámbito de alta tecnología y me relaciono con instancias políticas de cierto nivel. Sinceramente, tengo más de lo que quiero. 

No, hombre, no; si hablo de estas cosas es porque me preocupan, y principalmente porque me preocupa el futuro de mis hijos. ¿A Vd. le preocupa el de los suyos?

Es Vd. un catastrofista.

Creo que catastrofista es el que acepta las cosas sean como son; el que acepta que haya niños que no comen si no es en el comedor escolar, que la tasa de paro se mantenga elevada mientras crece el subempleo y el empleo de baja calidad, y que la situación política se vaya degradando y los países europeos se vayan deslizando hacia cada vez más guerras, sin que nuestros líderes políticos tengan la más mínima idea de qué pasa y qué pasará. Sabiendo las limitaciones que impone el declive energético, lo lógico es buscar soluciones, no etiquetas simplonas.

No puede Vd. criticar si no tiene una solución.

Bueno, lo que se hace no es criticar a una persona, sino diagnosticar un problema, un problema que tenemos todos. Se puede comenzar a proponer soluciones si todos coincidimos en el diagnóstico, y en eso estamos. La clave es aportar datos y discutirlos. De eso va The Oil Crash. Es una tarea compleja y llena de sutilezas.

Me doy cuenta de que tiene razón; por fin he leído sus datos y son abrumadores. Estamos condenados a volver a las cavernas. Habrá una extinción en masa y acabaremos como en Mad Max.

Qué va. Que haya menos energía no implica la total destrucción de la civilización. Será un momento crítico para la Humanidad, pero no es el fin de la misma. Y tampoco significa que se tenga que producir un retroceso civilizatorio; incluso, podría producirse un gran progreso, sobre todo en la dimensión humana.


El colapso es inevitable. 

Si no se hace nada, el colapso es inevitable, pues nuestro rumbo es el del colapso. La clave está en el principio de la frase: "Si no se hace nada". Pero, ¿quién dice que no podemos hacer nada? Y si Vd. cree que no se puede cambiar la sociedad a pesar de ir rumbo al abismo, ¿quién es al final el catastrofista?

¿Qué es lo que se puede hacer?

Educar, comprender, hacer comprender. Darse cuenta de la profundidad de los cambios que se tienen que hacer, que son más sociales que técnicos, que implican más modificaciones en el sistema productivo, económico y financiero que en el tecnológico. Ayudar a los que lo necesitan. Favorecer los cambios. Estar dispuesto para cambiar. Y muchas otras cosas que otros mejor que yo podrán explicar.


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Las sirenas del colapso

The Oil Crash - 1 March, 2017 - 22:34

Queridos lectores,

Déjenme comenzar este post haciendo un poco de recapitulación, para poner en contexto este artículo.

Estamos a principios de 2017. El peak oil, que es uno de los eventos clave de la Historia de la Humanidad y la razón de ser principal de este blog, probablemente se ha producido ya, y no ahora mismo sino que podría datar de hace unos dos años. En beneficio de algún lector que llegue a estas orillas sin saber dónde está, recordemos una vez más qué es el peak oil y qué es lo que significa.

El peak oil es el momento en el que la producción de petróleo llega a su máximo alcanzable y a partir de ahí comienza a declinar. La razón por la cual la producción de petróleo tiene un máximo histórico es fundamentalmente física y geológica, pero también económica: a medida que se han ido agotando los yacimientos fáciles y que contenían el petróleo de mayor calidad, hemos tenido que ir recurriendo a yacimientos donde la extracción es más difícil y lo que se produce, que no siempre es exactamente petróleo, es de peor calidad y requiere más coste (y más energía) para convertirlo en los combustibles que consumimos hoy en día. 

Mientras la cosa fue bien, la industria petrolera fue aumentando rápidamente la producción de petróleo, pues para que la economía pudiese crecer más rápido se necesitaba más energía y en particular más petróleo; pero al crecer la producción crecía la industria de todo tipo, y al crecer la industria crecía la demanda, y al crecer la demanda se requería cada vez un mayor esfuerzo para mantener la producción a un nivel que la pudiera satisfacer. 

Y así fuimos inflando el globo, hasta que llegamos a unos niveles de producción tan elevados que costaba un grandísimo esfuerzo simplemente mantenerse en ellos, sobre todo porque muchos yacimientos se hacían viejos y ya no rendían tanto, y costaba mucho encontrar nuevos yacimientos que los reemplazaran. Se aguantó lo que se pudo hasta que la cosa empezó a no dar más de sí.

Los primeros signos de alarma comenzaron con el siglo XXI, cuando el precio del petróleo empezó a subir paulatinamente después de décadas de estabilidad. Aproximadamente hacia 2005 el petróleo crudo convencional (el petróleo de verdad, que se extrae como siempre se extrajo) llegó a su máximo y comenzó un lento declinar, decadencia que últimamente se está acelerando. Para hacer frente a la caída del crudo convencional se comenzó a introducir a gran escala todo tipo de sucedáneos, con limitado éxito: primero los biocombustibles, después los petróleos extrapesados y por último el petróleo ligero de roca compacta explotado mediante el fracking. Todas estas alternativas eran bastante mediocres y tampoco tenían mucho rendimiento; de hecho, a pesar de haber llevado el precio del petróleo a valores históricamente elevados durante varios años las compañías que los explotaban perdieron dinero a mansalva. Y ahora, desde finales de 2014 vivimos una tregua en el precio del petróleo motivada por una relativa caída de demanda, en un ciclo más del proceso de destrucción de oferta - destrucción de demanda que aquí denominamos "la espiral", mientras las compañías petrolíferas reducen sus gastos en exploración y desarrollo de nuevos yacimientos de manera drástica y nos abocan a estrellarnos contra un nuevo pico de precios en poco tiempo. Pero no les queda más remedio, es una cuestión de supervivencia, pues las pérdidas en el sector son enormes, y ya lo eran incluso antes de 2014, cuando el precio del petróleo era históricamente elevado; sirva de botón de muestra la siguiente gráfica, tomada del recomendable artículo de SRSroccoreport sobre el colapso de la industria petrolera.

La gráfica representa la evolución durante los últimos años del balance financiero (flujo libre de caja o free cash flow menos dividendos) de las tres mayores compañías petrolíferas estadounidenses, Exxon Mobil, Conocco Philips y Chevron.
Que la producción de petróleo haya llegado a su máximo y comience su progresivo declive implica que los graves trastornos económicos en los que estamos inmersos y de los que no acabamos de escapar simplemente no puedan acabar. De hecho, esta crisis no acabará nunca.

Y sin embargo, en el momento en el que más falta haría reaccionar, delante de un problema tan serio y tan grave, en el momento en el que se imponía la más serena reflexión y la meditada toma de decisiones clave, la sociedad occidental continúa ajena a todo esto. Hay un serio problema de comunicación, que hace años que dura y no tiene visos de solucionarse, ni siquiera estando cada vez más cerca de la parte tumultuosa del descenso energético

Una parte de este desdén informativo delante de éste y otros problemas fundamentales viene de cómo chocan con las necesidades del sistema económico imperante (a fin de cuentas, el fin de energía abundante y barata es el fin del BAU). Así, delante de un problema tan serio y adulto se le contrapone toda una contrapropaganda, pensando quizá, de manera infantil, que si no lo miramos el problema desaparecerá por sí solo. 

Hay, sin embargo, otra parte de la la dificultad comunicativa en la que la responsabilidad de la comunidad experta en recursos energéticos (entendida en un sentido amplio) tiene una gran responsabilidad. La cuestión es que no se está transmitiendo un mensaje sólido y creíble, sino muchos mensajes contradictorios y a veces dudosos. Ese difuso dominio donde la sociedad sitúa a los expertos en energía, donde espera encontrar consejo en ese tema, está formada por una amalgama de estudiosos y empresas, de gente honrada y de gente oportunista, en un tótum revolútum en el que los ciudadanos de a pie no pueden distinguir las diferencias, aunque éstas sean más que de matiz, y al final las llamadas a ir en direcciones opuestas a lo único que mueven es al inmovilismo. En este post he intentado sintetizar algunas de las principales especies de este zoológico que de un modo u otro pretenden arrimar el ascua a su sardina, sin importarle las consecuencias a largo plazo (excluyo deliberadamente de esta lista los fanáticos de la teoría de la conspiración y de la magia de cualquier tipo, incluyendo la negación de la Termodinámica).

- Los puramente negacionistas: Forman un grupo relativamente compacto en cuanto a sus argumentos, que suelen ser los mismos independientemente de la extracción política del sujeto. Algunos de sus argumentos preferidos son la falta de conocimiento preciso de las reservas de petróleo (como si el conocimiento incompleto fuera igual que el desconocimiento, y como si por no conocer la cantidad de algo significara que hay tanto como queramos), la presunta maléfica manipulación que hace la OPEP del mercado (cosa que pasó en tiempos pero no ahora; es la ilusión del control, que ya comentamos), que el precio del petróleo se mantiene bajo contradiciendo cualquier hipótesis de su escasez (endosando al bando peakoiler una predicción sobre el precio que en realidad es suya, de los economistas clásicos, ya que aquí lo habitual es hablar de precios oscilantes causados por la espiral - miren el quinto post de este blog, que data de hace 7 años) o que el fracking ha cambiado las reglas del juego (cuando se sabía desde el principio que era una burbuja porque no es rentable, y cuando a estas alturas la producción cae en picado, e incluso la productividad por pozo cae, último clavo ardiendo al que se agarraban). Creo interesante destacar, en el caso del fracking, un par de gráficas significativas. La primera es sobre la actual producción en Bakken y Dakota del Norte, extraída de un artículo muy interesante de Peak Oil Barrel:




La otra gráfica la publiqué en el post "La ilógica financiera", y nos muestra el gran desfase entre gastos e ingresos de las 127 compañías de petróleo y gas más grandes del mundo. Lo interesante es que este desfase (de más de 110.000 millones de dólares anuales) se produce de 2011 a 2014, es decir, con valores históricamente elevados del precio del petróleo, y es consecuencia de la nula rentabilidad de los petróleos no convencionales (arenas bituminosas y fracking entre ellos). 



Lo terrible del asunto es que, a pesar de la abrumadora evidencia, los autodenominados expertos en energía siguen enfrascados en una idea equivocada, contradicha por la experiencia y los datos. Para todos ellos, como siempre, con todo mi cariño les recomiendo nuestra guía.

- El coche eléctrico como fetiche: Parece mentira que, cuando se habla de luchar contra las consecuencias del cambio climático o de atenuar las dificultades que conllevará el descenso energético, el primer foco de preocupación para mucha gente sea el mantenimiento del vehículo privado como fórmula fundamental de movilidad, cuando que siga habiendo coches o no es un problema terriblemente menor. El máximo exponente de la fijación pequeño burguesa en el coche-fetiche es la obsesión por el coche eléctrico (que por ejemplo llevó recientemente al parlamento catalán a aprobar una absurda moción para la promoción de puntos de recarga que nunca se usarán a escala significativa), y es lo que le ha reportado a la empresa automovilística Tesla Motors una inmerecida atención no sólo mediática sino de los expertos. Expertos en cuyo punto ciego caen los evidentes desbalances e insostenibilidades de Tesla, una operación especulativa sin ningún tipo de fundamente. El hecho de que en sus 7 años de historia Tesla Motors sólo haya tenido beneficios un trimestre, que pierda al menos 1.000 dólares por cada coche que ensamblan, que sus activos estén completamente sobrevalorados y que sólo se puedan mantener recurriendo a un endeudamiento espiralmente creciente, que su modelo de negocio se basa en que las otras compañías le compren sus bonos de emisión de CO2 y sobre todo gracias a la regulación de California, y muchos más datos negativos sobre la compañía, no hace que una legión de expertos diga y repita que Tesla es el futuro (cuando recientemente estuve en el Congreso del Futuro de Chile, tuve que soportar ver, más asqueado que estupefacto, cómo los otros ponentes de mi panel alababan las virtudes de Tesla). Sobre la inviabilidad del coche eléctrico como solución de movilidad a gran escala no me voy a extender más aquí; este blog contiene una comprensiva colección de artículos que lo analizan con gran profundidad. En todo caso, ése no es el problema y esto no es una solución.

- Los apóstoles de la transición renovable: Que dada la situación en la que estamos se necesita hacer una transición a un modelo energético 100% renovable es algo que no tiene discusión alguna. En lo que no hay de acuerdo es en todo lo demás. En particular, nadie puede garantizar que tal transición sea algo sencillo, y más bien parece que no lo es. Uno de los problemas para tal transición es que la caída del aporte energético de las no renovables, que será relativamente rápida (unas pocas décadas) puede crear disrupciones incapacitantes en sistemas críticos para el funcionamiento de todo (incluido los sistemas necesarios para el despliegue del 100% renovable) sin que haya habido tiempo para sustituirlos. Puede haber problemas de escasez de materiales críticos, que a día de hoy se extraen, transportan y procesan usando grandes cantidades de combustibles fósiles. El rendimiento energético de los sistemas de captación de energía renovable llamados a sustituir a los actuales combustibles fósiles y el uranio es también un tema controvertido, y sin un rendimiento energético suficiente no habrá un rendimiento económico adecuado y será difícil conseguir que se invierta en tales sistemas. Además, los modernos sistemas de producción renovable están orientados a la producción de electricidad, pero ésta es poco más del 20% de la energía final consumida en los países occidentales, y conseguir electrificar el otro 80% es un desafío de primera magnitud. Y al final, sea como sea, habrá límites a la capacidad máxima de producción renovable, posiblemente muy inferiores a los considerados normalmente, y eso significa el fin del crecimiento y un cambio que va mucho más allá de la simple sustitución de la matriz energética. Todos estos temas han sido discutidos en gran detalle en este blog, donde incluso hubo hace poco más de un año un debate muy prolijo sobre la cuestión. Por eso, resulta extraordinariamente frustrante que intelectuales como Naomí Klein o personajes muy mediáticos como Leonardo di Caprio digan públicamente, en libros y documentales, que la transición renovable es algo fácil, asequible y hasta un buen negocio. Pues no, no lo es; es algo que, si es posible, se conseguirá mediante un gran esfuerzo de coordinación y salvando enormes dificultades, y en modo alguno se conseguirá sin hacer cambios sustanciales en nuestro modo de vida. Y lo malo ya no es sólo estos personajes de gran proyección que confunden al gran público, sino algunas organizaciones serias que de buena fe han analizado la transición renovable fijándose sólo en una parte del problema y que considerando inmutables parámetros clave (disponibilidad de materiales, precio, eficiencia, productividad) llegan a conclusiones muy optimistas que sólo se sustentan sobre el papel; después, cuando se intenta llevar esa transición a la práctica uno se encuentra con escollos que antes no se habían ni mencionado, y eso a la larga puede perjudicar la causa que se pretende, por más noble y necesaria que sea. En particular, si la tan cacareada Energiewende alemana al final hace aguas, será muy difícil volver al punto de partida y explicar, entonces, que en realidad el proceso de cambio es duro y tortuoso, pero que sigue siendo muy necesario, incluso más de lo que se anticipaba.

- Los colapsistas ventajistas: Este término lo acuñó mi compañero y amigo Jordi Solé para hacer referencia, sobre todo, a cierto economista muy mediático y muy amigo de proponer recetas mágicas con las que solucionar los problemas del país. Se da la circunstancia de que este mismo economista publicó en 2008 un artículo en el que explicaba el peak oil y se veía claramente que comprendía el concepto; pero desde entonces ha renegado de tal explicación y se ha dedicado a ir navegando y sacar provecho de su gran habilidad para manipular estadísticas y hacerles escupir la verdad que más le interesa a él y a quienes le pagan. El colapsista ventajista es, por tanto, un individuo bien formado, que comprende qué es el peak oil e incluso va más allá: comprende que, sin una adaptación que es muy difícil de orquestar, el destino inevitable de nuestra sociedad es el colapso. Y en vez de esforzarse por informar, por intentar evitar el colapso o, como mínimo, ayudar a amortiguar sus consecuencias, este individuo pretende tan sólo sacar un provecho personal, arrogándose por tanto una superioridad moral sobre el resto del mundo al que está dispuesto mirar hundirse en el fango con tal de poder estar él un poco más por encima.

El colapsista ventajista es una especie relativamente nueva, debido a que hasta hace poco la idea de un colapso era completamente extraterrestre para el común de las sociedades occidentales. Sin embargo, la idea del colapso va cogiendo fuerza en la psique colectiva progresivamente, con los estragos que está causando en la clase media esta crisis económica que ya dura casi diez años, y con el temor fundado en los medios económicos y financieros a que la nueva oleada recesiva que se está gestando sea aún peor que la de 2008 (y las repetidas intervenciones de los bancos centrales, más que conjurar este peligro, únicamente lo están postergando pero al tiempo están aumentando el impacto potencial que tendrá). Que alguien diga que tiene un mapa que cartografía el colapso y que lo ofrece al mejor postor, y le lloverán ofertas, de los más incautos e incluso de algunos no tan incautos. 

No tengo suficientes elementos de juicio para saber si el misterioso informe del Hills Group en el que se introducía el denostado modelo Etp respondía a una estrategia de interés económico puro y duro, pero está claro que los que han promovido ese modelo (del que tontamente yo mismo me hice eco en su día) son colapsistas, son gente que sabe de lo crítico de la situación actual y la comprenden correctamente, y que sin pudor han desarrollado un modelo que saben perfectamente que es conceptualmente aberrante pero que, adornado con palabras esotéricas como "exergía" y "entropía" y un modelo abstruso para una mayoría lega en física y matemáticas, podía ganar un campo adepto y al tiempo presentarse como una opción respetable. Cuando, con el tiempo, toda la aberración del modelo Etp quede completamente expuesta, será complicado explicar al público general que aunque el modelo sea técnicamente deplorable, las conclusiones a "las que llega" (en realidad, estaban definidas a priori) son correctas; y el fracaso del modelo Etp retrasará aún más la tarea urgente y necesaria de hacer saber a esta sociedad infantilizada y autista que hay que hacer cambios radicales. 

No hablo de manera abstracta aquí: cuando el lunes de la semana pasada asistí a la reunión de la FUHEM para hablar del problema del declive energético, vi una preocupación generalizada, interesada y legítima, y un interés en llevar este problema a la primera línea de la discusión política en España. Después de mi presentación, y las intervenciones de Carlos de Castro, Xavier García Casals y Antonio Serrano, en las que quedó expuesto lo burdo, errado y grosero del modelo Etp, resultaba muy difícil volver a conducir la discusión al punto central del debate: el declive energético es algo cierto y urgente, aunque el modelo Etp sea una filfa. Carlos de Castro lo apuntó brevemente, Pedro Prieto hizo una muy buena y muy centrada intervención poniendo el foco en el problema real, pero el daño ya estaba hecho: en la sala flotaba el desencanto de saber que el motivo principal que se quería analizar en esa reunión era, ni más ni menos, un bulo, sino una estafa. Si el modelo Etp hubiera sido correcto, en muy pocos meses hubiéramos podido ver cómo el problema del rápido declive de la energía neta aparecería recurrentemente en las discusiones políticas españolas, incluso en el Congreso de los Diputados; después del fiasco del otro día, dudo que el tema llegue a emerger en varios años, y en todo caso no hasta que la próxima oleada recesiva nos sacuda. Y eso en España; no quiero ni imaginar qué efecto tendrá ultramar. Justo en el peor momento posible.

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De acuerdo con la mitología griega, los barcos que atravesaban ciertas aguas especialmente peligrosas debían tener cuidado con el canto melódico y atrayente de las sirenas, que hacía que los hombres que las oyeran saltaran al agua, cautivados, para perecer ahogados. Es el canto de estas sirenas del colapso el que nos puede llevar a perecer, atrapados por ese colapso que quizá aún puede ser evitado o como mínimo domesticado. Nuestra única arma contra ellas no es ponernos cera en los oídos, sino armarnos de conocimiento. Y de paciencia, de mucha paciencia.

Salu2,
AMT
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Análisis de las bases teóricas del modelo ETP

The Oil Crash - 23 February, 2017 - 18:12

 
Queridos lectores,

El pasado día 20 de febrero, el Foro de Transiciones de FUHEM celebró en Madrid una sesión dedicada al análisis del modelo ETP. Este modelo, ideado por The Hills Group, pretende describir la evolución durante los próximos años de la producción de petróleo basándose en el análisis de la decreciente energía neta que el oro negro proporciona. Para iniciar la sesión de discusión, FUHEM me encargó que hiciera un análisis de la validez y solidez teórica del modelo en cuestión, entre otras cosas para saber si se podían usar sus conclusiones (bastante terribles, dicho sea de paso) en las discusiones con los agentes políticos. Dada la importancia de esta discusión particular, y por el interés general de la misma, he creído conveniente escribir este post explicando las conclusiones de mi análisis. 

Éste es un post bastante técnico, aunque intentaré explicar de manera intuitiva los conceptos básicos. Las fórmulas y conceptos discutidos son los que se recogen en el documento "Depletion: A determination for the world's petroleum reserve", versión 2 del 1 de marzo de 2015.

La crítica que sigue no es en modo alguno exhaustiva; existen infinidad de aspectos del modelo que no voy a abordar, puesto que me voy a centrar sobre todo en los aspectos teóricos más relevantes, aunque no en todos, y pasaré de puntillas sobre el uso de los datos. Por su parte, Carlos de Castro realizó para el mismo encuentro un análisis detallado de muchos aspectos del tratamiento de datos, análisis que se resume en un post dedicado en el blog del Grupo de Energía, Economía y Dinámica de Sistemas de la Universidad de Valladolid.


De acuerdo con lo que se discute en la introducción, lo que se pretende hacer con el modelo ETP es estimar la energía que necesita el sistema de producción y distribución de petróleo (abreviado con las siglas PPS) para hacer llegar sus productos a la sociedad, y comprobar si esta energía está acercándose demasiado al límite de rentabilidad energética, que corresponde con la energía que se puede obtener simplemente quemando ese petróleo. La clave de todo el informe son las ecuaciones con las que se calcula la energía que necesita el sistema PPS para seguir funcionando, y a esa energía se la denomina precisamente ETP. Para ello se usarán ciertas ecuaciones termodinámicas, y es justamente en esa parte, la derivación teórica de esas ecuaciones, donde voy a centrar mi análisis.

Fundamentos teóricos del modelo ETP.

Uno de los problemas graves que tiene todo el informe es la mala definición de los dominios de aplicación. Viendo la manera como se tratan las variables que aparecen, uno pensaría que los cálculos se hacen en la boca del pozo y que por tanto la ETP calculada se refiere a la energía que cuesta simplemente extraer el petróleo, mientras que en virtud de otras afirmaciones se nos dice que en realidad el cálculo comprende todo el PPS. Hacer un cálculo para todo el PPS es complejísimo, incluso introduciendo hipótesis simplificadoras como tomar valores típicos o promedio, pues hay una grandísima cantidad de procesos implicados con eficiencias diversas, y las condiciones de extracción, refino y distribución cambian enormemente de unos puntos a otros del planeta (la dimensión espacial, que dice Antonio Serrano en sus análisis de estos problemas). De hecho, el mayor problema que hay a la hora de abordar el problema desde el punto de vista de las ecuaciones de la termodinámica es el de delimitar de manera precisa y correcta los límites del problema y estar seguro de que las hipótesis que se hacen se aplican a lo que uno está queriendo estudiar. De hecho, uno introduce a veces sin querer hipótesis implícitas, y para ello hace falta ser extremadamente cuidadoso en el tratamiento de los datos y de los términos que aparecen en las ecuaciones.

Otro de los problemas conceptuales de partida es que todo el análisis toma el PPS aislado del resto de la economía y en particular de otras fuentes de energía que podrían apoyar la extracción de petróleo (sustancia que podría seguir siendo interesante por su mayor valor añadido), y que en todo caso hace que las afirmaciones sobre el colapso del PPS y de toda la sociedad sean como mínimo cuestionables: puede ser que tal cosa vaya a pasar, pero no es lógicamente ineludible a partir de lo que se está analizando teóricamente.

La variable básica para toda la derivación de la ETP es el cálculo de la tasa de variación de la entropía. Es aparecer la palabra "entropía" y el 90% de los lectores seguramente se saltan la parte del informe donde comienzan las fórmulas y se van directamente a las gráficas y conclusiones; pero justamente este post va de analizar hasta qué punto las ecuaciones tienen sentido físico, están bien aplicadas y a qué sistema se aplican. Intentaré hacer la explicación lo más sencilla posible, complementando cada concepto teórico con una explicación mas llana; en todo caso, recomiendo a los lectores con tiempo y ganas de saber más que se (re)lean un viejo post de este blog, "Entropía".

La primera ecuación que se introduce en el informe es una expresión general, válida para cualquier sistema, sobre la tasa de variación de la entropía con el tiempo:


Ecuación 1 (la Q lleva un puntito encima, es que me ha quedado un poco cortada la imagen)
Intimidatoria como pudiera parecer, esta ecuación expresa en realidad una igualdad muy simple.

(Notación: S es el símbolo usado para denotar la entropía). El primer término de la ecuación es la derivada de la entropía con respecto al tiempo. Este término no dice nada en particular, pues está a la izquierda del signo igual; esta ecuación sirve, precisamente, para calcularlo. Son los términos que están a la derecha los que nos informarán qué cosas hacen cambiar la entropía.


(Notación: Q denota el calor, el punto encima significa su variación respecto al tiempo, T denota la temperatura). La entropía de un cuerpo está íntimamente asociada a su temperatura,  y este término nos indica todos los cambios de entropía que se producen en el sistema considerado debido a los flujos de calor. La letra sigma mayúscula que encabeza la expresión es un sumatorio y nos dice que tenemos que sumar todas las transferencias de entropía asociadas a todos los flujos de calor: existen una cantidad no precisada de fuentes de calor Qj, cada una de ellas asociada a una temperatura Tj, y sumamos sobre todas ellas (para todo valor del índice j).

 
 (Notación: m es la masa de una sustancia o cuerpo, y s es la entropía por unidad de masa de esa sustancia o cuerpo - también denominada "entropía específica"). Este término simplemente nos dice que si hay sustancias o cuerpos que están entrando en el sistema, están trayendo su entropía consigo. El punto encima de la letra m significa variación con el tiempo de masa de la sustancia o cuerpo entrante, y como antes se suma sobre todos los posibles cuerpos que entran, numerados en este caso con un índice i.


Completamente análogo al anterior, pero en este caso se refiere a los cuerpos o sustancias que abandonan el sistema - de ahí el signo negativo que precede al sumatorio, pues el abandono de estos cuerpos o sustancias retira entropía del total.

Éste el el último término de la ecuación, y se refiere a todos los cambios de entropía asociados a procesos irreversibles que tengan lugar en el sistema. Este término es un auténtico cajón de sastre y en él tiene cabida todo lo que no se haya podido contabilizar en los otros términos; por eso mismo, es el término más complicado de evaluar.

La ecuación que acabamos de analizar es correcta; es una ecuación completamente general que nos explicita los distintos factores que contribuyen al incremento de la entropía y se puede aplicar a cualquier sistema sin excepción. El problema de esa ecuación es que tiene una cantidad indefinida de sumandos (esos sumatorios pueden contener fácilmente miles de términos en casos reales), lo que la hace difícil de usar en la práctica. Cuando uno aplica esa ecuación general a sistemas sencillos, uno empieza a hacer aproximaciones que permiten simplificarla y hacerla tratable, pero cada una de esas aproximaciones implica ciertas hipótesis y esas hipótesis pueden estar determinando a qué sistema se esté aplicando, incluso aunque no nos demos cuenta; y puede pasar algo peor, que digamos que se aplica a un sistema diferente de aquél al que realmente se aplica. Ése es precisamente el caso del modelo ETP, como seguidamente veremos.

La primera hipótesis que se hace, según nos dice el informe, es asumir que no hay masas entrantes en el sistema, sólo salientes, el flujo de petróleo que sale por la boca el pozo y entra en el PPS. Además, como simplificación, se considera una única temperatura, tomada en primera aproximación como la temperatura típica de los reservorios geológicos de petróleo, y en cuanto a la masa saliente se considera la masa total de petróleo que sale de los reservorios. La ecuación por tanto nos queda de la siguiente manera:


Ecuación 2
El hecho de simplificar los sumatorios y quedarse con valores típicos (o medios, difícil de saber pues no se dice) no deja de ser una aproximación pero no es el gran problema de esa ecuación. Es lo que en Mecánica Estadística se denomina "campo medio" y se aplica a sistemas que consisten en un gran número de partes pero todas ellas con el mismo tipo de interacción. El campo medio nos da una buena primera aproximación a la realidad, quizá con un cierto nivel de error, pero que es lo suficientemente buena como para mostrar claramente tendencias. Pero, como digo, el problema no está en esa aproximación. El problema real es que se están desdeñando todo tipo de interacciones que el sistema PPS real tiene. Por ejemplo, todo el intenso flujo de materiales de todo tipo (acero, cemento, electrónica de mil tipos, etc) que se necesita para construir los pozos y mantenerlos, para construir y reparar el sistema de distribución (oleoductos, camiones, barcos, etc) y muchas cosas más. También se desdeñan los intensos flujos entrantes y salientes de calor asociados a todos esos procesos. Todas esas interacciones son de tipos diversos y son intratables en una aproximación de campo medio, simplemente porque el sistema es extremadamente heterogéneo y no hay valores medios o típicos que lo representen bien. Pondré un ejemplo para que entiendan mejor a qué me refiero. 

Hablar de la temperatura de fusión o de congelación del agua es útil en términos prácticos, a pesar de que podemos estar considerando aguas de diversas procedencias con diferentes contenidos de sales minerales disueltas y por tanto con ligeramente diferentes puntos de congelación, puesto que en todos los casos hablamos de un líquido con aspecto homogéneo y que sufre procesos muy parecidos, y al final la práctica totalidad de muestras de hielo que uno considere se fundirán a aproximadamente la misma temperatura y con poca diferencia unas de otras, con lo cual hablar de una temperatura de fusión de cero grados centígrados tiene sentido y nos permite entender cómo se comportan los cubitos de hielo.

Pero pensemos ahora en un sistema heterogéneo, es decir, formado por partes diversas con comportamientos diferentes. Pensemos en uno aparentemente sencillo, un cornete de helado. Si elevamos la temperatura del cornete de helado por encima de los cero grados el helado se fundirá, pero aún estará contenido dentro del cono y empezará a reblandecer la oblea. Si seguimos aumentando la temperatura el agua del helado se evaporará y dejará una masa primero viscosa y luego seca. Si seguimos subiendo la temperatura llegará un momento que la oblea o el residuo del helado comenzará a arder, pero cómo arda dependerá de sus respectivos puntos de combustión, de cómo esté reblandecida la oblea, de la cantidad de agua que aún quede en el helado, etc. No se puede entender qué le pasa al sistema "cornete de helado" con los cambios de temperatura y mucho menos con una "temperatura de fusión"; toda la interacción entre las partes del helado es bastante compleja y no basta sólo con estudiar el comportamiento de cada parte por separado (helado y oblea), sino que la forma particular en la que estas dos partes interactúan en el helado concreto del que hablamos. Y si un helado es muy complejo, imagínense cómo debe ser todo el sistema de producción y distribución de petróleo mundial. Por esa razón, el tipo de aproximación "campo medio" usado en la ecuación arriba no se puede aplicar (aparte el hecho de que en ese caso hay masas entrantes, de todos los materiales implicados, y ese término no se puede despreciar). La conclusión, por tanto, es que la ecuación simplificada se está aplicando a algo mucho más simple, al líquido petróleo contenido en el reservorio geológico (nótese, sin embargo, que se desdeñan las interacciones con la roca, que no son tan despreciables cuando, por ejemplo, la roca reservorio va colapsando y cimentando al ir extrayendo el petróleo que ocupa sus intersticios).

Hay una nueva fórmula introducida en ese punto del informe, aunque no se use hasta algo después, que confirma la idea de que estamos hablando del líquido petróleo. La fórmula en cuestión nos dice cuál es la variación de entropía para un líquido incompresible y arreactivo cuando se modifica su temperatura desde una temperatura T1 hasta una temperatura T2.

Ecuación 3La variable c es la capacidad calorífica específica (por unidad de masa) del líquido y en el informe se igualan explícitamente su valor a presión y a volumen constante, lo cual es propio de líquidos no compresibles. Como digo, esta fórmula sólo tiene sentido cuando se aplica a líquidos no comprensibles y que no experimentan ningún tipo de reacción química (ni tampoco un cambio de fase, como discutiremos más tarde). Cuando se use esta ecuación más adelante quedará claro que toda la derivación de la ecuación de la ETP es para el líquido petróleo del reservorio geológico.

Si la primera hipótesis es muy restrictiva y nos determina a qué sistema se le aplica, la segunda hipótesis es de mucho más calado y desgraciadamente más inconsistente. Dice lo siguiente:

Dado que


(es decir, que la variación de la entropía se hace cada vez menor a medida que la masa saliente se va reduciendo), el autor del modelo concluye que:

Ecuación 4 
Hay muchos problemas con esta deducción. El primero es de aplicabilidad: nos dicen que podemos despreciar las variaciones de entropía y de masa saliente porque se considera el caso de que la salida de masa está ya disminuyendo. Eso quiere decir que la fórmula en cuestión sólo podría ser válida para pozos que ya están en una fase avanzada de declive terminal, hipótesis que no es cierta si consideramos el conjunto mundial de los pozos de petróleo. Tampoco se puede razonar por paso al límite, diciendo que si a la larga la variación de entropía asociada a procesos irreversibles igualará al incremento de entropía debido al flujo de calor (eso es lo que dice la ecuación 4), entonces esos dos términos son iguales en todo momento; simplemente, no es verdad, no hay nada que obligue a que esa cancelación de términos dos a dos se tenga que mantener en un momento arbitrario. Pero es que la situación es aún peor: si la masa de petróleo saliente está tendiendo a cero, no sólo la entropía tenderá a cero, sino que también lo hará el flujo de calor (hay menos calor para transferir, faltando su fuente, el petróleo por extraer) y también el incremento de entropía asociado a la irreversibilidad. En realidad, todo tiende a cero, a valer cada vez menos cuando el pozo está muy explotado, como es natural, y en modo alguno se puede suponer a priori que algunos términos son mucho más pequeños que los otros y que por tanto se puede llegar a una ecuación como la Ecuación 4. Se tendría que hacer un análisis muy detallado para ver si hay algunos términos que tienden a cero más rápidamente que otros y que por tanto pueden ser despreciados, cosa que en el informe no se hace. El pequeño detalle de que encima en la Ecuación 4 hay un signo mal (la variación de entropía por irreversibilidad debería aparecer con signo menos, al despejar en la Ecuación 2) es en realidad una cuestión menor (se podría redefinir esa transferencia de entropía con una convención de signos diferente).

La ecuación 4 es el punto de partida para calcular lo que en el informe de denomina "ritmo de producción de irreversibilidad", cantidad denotada por la letra I y definida como sigue:

Ecuación 5

Esta cantidad, en virtud de la ecuación 4, se corresponde exactamente con el calor Q (siendo rigurosos, son sus variaciones las que son iguales), así que lo que se puede calcular integrando esta ecuación es el flujo de calor asociado. Y eso exactamente es lo que se hace en el informe: recuperando de nuevo la expresión de la ecuación 3 y combinándola con la de la ecuación 5, calculan el flujo de calor que se obtiene al tomar un líquido incompresible, arreactivo y que no experimenta ninguna transición de fase y llevarlo desde una cierta temperatura (la del reservorio) hasta otra (la del exterior). En una última pirueta sin justificación teórica se identifica ese flujo de calor con la ETP que se pretendía calcular (!), y para ofuscar aún más el resultado se presenta la ETP específica, es decir, por unidad de masa de petróleo extraída, y también extrañamente dividida por miles de millones de barriles (Gb), obteniendo la fórmula fundamental del informe:

Ecuación 6

donde las letras m representan las masas extraídas (de petróleo si llevan el subíndice c, de agua si llevan el subíndice w) y las letras c representan la capacidad calorífica específica de la substancia que se trate (petróleo si el subíndice es c, agua si el subíndice es w). 

Merece la pena detenerse un segundo a analizar esa expresión. Lo importante es el numerador, ya que lo otro, como comentamos, es simplemente dividir por unas cantidades un tanto arbitrarias (la masa de petróleo extraída y los gigabarriles). El numerador tiene un aspecto que debería serle bastante familiar incluso a un estudiante de secundaria.

Expresión 1: Calor sensible de la mezcla de petróleo y agua
Recordemos que la capacidad calorífica específica de una sustancia es la cantidad de calor que se tiene que suministrarle a un gramo de la misma para elevar su temperatura un grado. Por ejemplo, la capacidad calorífica del agua pura a 25º y presión normal es una caloría por gramo y grado centígrado, o si se quiere 4,18 julios por gramo y grado centígrado. Teniendo eso en cuenta, y que las capacidades caloríficas de los líquidos son "bastante" constantes (con muchos matices), la Expresión 1 es simplemente la cantidad de calor liberada por una mezcla de agua y petróleo cuando pasa de una temperatura TR (la del reservorio) a una temperatura T0 (la del medio ambiente). Llegados aquí los problemas con la derivación teórica son tantos que es difícil cuantificarlos todos.
  • No hay ninguna razón para identificar ese flujo de calor de la mezcla de petróleo y agua que sale de un reservorio con la energía ETP (que por definición ha de ser la energía consumida por el PPS para obtener, refinar y distribuir petróleo). No es sólo que el razonamiento teórico implica que sólo se considera una mínima parte del PPS (el petróleo en el reservorio) y que haya errores en las aproximaciones (el más grave y que inutiliza todo, al obtener la Ecuación 4), y que en realidad sólo se esté computando el calor desprendido por la mezcla extraída. Es que, incluso si no fuera por todos esos errores, la ETP, al igual que el calor, debería ser una variable de proceso, y no una variable de estado. Eso quiere decir que la cantidad de energía consumida por el sistema PPS depende de los procesos concretos que se utilizan para ir desde un estado a otro. Lo cual es lógico: no me va a costar la misma energía extraer el petróleo si uso una perforadora especializada en buen estado que si utilizo un equipo peor y más gastado, no consumiré la misma energía si tengo que transportar el petróleo por una carretera sinuosa y larguísima que si tengo un sistema de oleoductos funcional y en buen estado, etc, etc. Es justamente ésa la dificultad de evaluar la ETP desde primeros principios: que se tiene que conocer de manera muy detallada los procesos concretos que se utilizan, y encima se tiene el problema añadido de que los procesos utilizados pueden ir mejorando su eficiencia con el paso de tiempo (de hecho, es exactamente eso lo que pasa), con lo cual cualquier intento de hacer previsiones ha de tener en cuenta este factor, y también muchos otros (financieros, geopolíticos, tecnológicos, de demanda) que ni se mencionan en el informe.
  • Incluso desde el punto de vista de la evaluación de este flujo de calor (el cual, por cierto, tiene una importancia muy menor de entre todos los procesos que hay que describir) hay muchísimos errores. En particular, dada que la temperatura del reservorio es de varios centenares de grados es de suponer que en algún punto desde el reservorio y la extracción final la mezcla de petróleo y agua podría sufrir una transición de fase a gas, a medida que la presión se vaya reduciendo, y el consiguiente calor latente debería ser contabilizado. En todo caso, este flujo de calor no tiene demasiado sentido porque el petróleo no sale a la superficie a la temperatura del reservorio (sería peligrosísimo, ya que en contacto con el oxígeno podría producirse una deflagración), y por tanto debe haber un proceso de intercambio de temperatura en la extracción (seguramente, favorecido por el diseño de los pozos) que introducirá procesos irreversibles que deberían estar contabilizados en el último término de la ecuación (y no lo están).
  • No deja de ser curioso ver aparecer la fracción de agua en el último momento de la derivación, cuando este agua entra mayoritariamente bombeada desde la superficie para favorecer la extracción de petróleo, pero justamente el término de masa entrante fue el primero en ser eliminado al hacer la primera simplificación. De hecho, el ingreso de esta masa de agua también comporta un flujo de calor no considerado, de signo opuesto al considerado aquí, que probablemente tiende a disminuir significativamente el lado izquierdo de la Ecuación 4.
  • La entropía es una variable de estado y como tal caracteriza los estados en los que se encuentra el sistema, pero el solo conocimiento de la entropía no basta para caracterizar un estado completamente, hace falta otras variables complementarias, como la temperatura, la presión, la energía interna, los potenciales químicos... Por ese motivo, aunque uno conociera a la perfección el proceso concreto que sigue toda la ETP en el sistema PPS, no bastaría con conocer sólo la entropía para calcularla, sino que se tendrían que conocer también otras variables complementarias, posibilidad que en el informe ni se contempla. Esta deficiencia es muy grave, porque aparte de introducir mayor nivel de detalle en la descripción de la Ecuación 1 y hacer hipótesis consistentes, sería necesario definir un buen número de ecuaciones adicionales, tantas como variables de estado, con también un gran número de sumandos todas ellas. En ese sentido, el modelo ETP sólo ha rascado la superficie de la modelización termodinámica de la energía requerida para la continuidad del PPS.

Se podrían hacer algunas observaciones más, pero creo que a estas alturas ha quedado meridianamente claro que no hay ninguna justificación teórica para la curva de ETP que se deduce con este modelo termodinámico, y que si el modelo finalmente pudiera funcionar sería únicamente como algo efectivo (es decir, algo que se comportara de manera semejante a lo observado aunque no fuera por estas razones) si se hace un buen ajuste de los datos experimentales. Lamentablemente, hay muchos problemas con el tratamiento de los datos, que Carlos de Castro tratará en más extensión en su post y que yo prefiero dejar completamente aparcados por no hacer éste inacabable.

Discusión del modelo ETP

La irrupción hace unos meses del modelo ETP en la escena de los estudiosos del descenso energético creó grandes expectativas, particularmente por lo rotundo de sus afirmaciones sobre un rápido colapso de la industria petrolera. La actual desbandada en inversión de las compañías petroleras, que comenzó en 2014 y dura aún hoy, está en perfecto de acuerdo con problemas que se anticipaban con el informe del Hills Group y con los posts de Louis Arnoux. 

En ese sentido, si algo positivo tiene la aparición del informe cuyas bases teóricas hemos discutido aquí es el hecho de abrir un debate necesario, el del declive de la energía neta, a sectores sociales reacios a este tipo de discusión. Por otro lado, la aplicación de principios de la termodinámica para la evaluación de límites a esa energía neta es algo que no sólo tiene sentido, sino que parece una vía muy interesante a explorar, aunque eso implique hacer un trabajo muy minucioso y exhaustivo, con una buena comprensión de la infinidad de aspectos de la industria petrolera, de cara a hacer una contabilización correcta.

En el lado negativo hay demasiadas cosas: una incorrecta aplicación de la teoría, deducciones erróneas, definiciones que no tienen sentido físico alguno, tratamiento defectuoso de los datos, falta de interacción con la economía y las otras fuentes de energía, etc.

Teniendo en cuenta estas graves deficiencias, es evidente que el modelo ETP no puede ser usado para una discusión seria de los problemas del declive energético, no al menos hasta que se revise y se rehaga completamente.

Abundando en ello, tengo que señalar que mi trabajo en este post ha sido parecido (aunque más divulgativo) al que habría hecho como revisor de este trabajo si se hubiera enviado a una revista científica. De hecho, una vez que The Hills Group hizo público el informe lo lógico es que lo hubieran enviado a una revista científica reconocida para que fuera revisado, de caras a su publicación y diseminación entre la comunidad académica, el público general y los agentes sociales. Pasar tal revisión es una garantía de que el trabajo ha sido evaluado por expertos y que los resultados son confiables. Creo entender que los autores están ya trabajando en tal artículo científico; mi recomendación es que esperen a que sea evaluado y que apliquen las correcciones que les sugieran los revisadores antes de dar más publicidad a un modelo que, tal y como está hoy mismo, sólo puede servir para descreditar a una comunidad que más que nunca necesita ser oída.

Valoración personal

Si algo ha evidenciado la aparición del modelo ETP es que hay una necesidad de dotarse de modelos adecuados que describan la creciente no-linealidad del sistema energético, no-linealidad que irá creciendo si no se reacciona pronto delante de los problemas ya detectados.

Que haya una necesidad de tener un modelo no quiere decir que cualquier modelo sea adecuado, y creo que ha quedado acreditado que el modelo ETP no lo es. Sin embargo, el modelo ETP ha sido recibido bastante acríticamente por la comunidad, en un error colectivo en el cual yo mismo he participado de algún modo. Posiblemente se ha producido un sesgo de confirmación: como decía un colega mía, un físico brillante y despierto, el modelo partía de unas premisas correctas y llegaba a unas conclusiones coherentes, con lo que era razonable pensar que el modelo funcionaba correctamente. Lo cierto es que muy pocos se habían tomado la molestia de analizar con calma el modelo y señalar sus deficiencias. En tal sentido, es importante mantener un espíritu crítico y no aceptar sin más las cosas que parecen confirmar lo que creemos; todas las hipótesis deben ser examinadas y todos los trabajos deben ser revisados, de cara a obtener la mejor evidencia, que nos proporcione los resultados más útiles a todo el mundo. Posiblemente, gracias a análisis semejantes a éste que les he presentado aquí The Hills Group pueda desarrollar un modelo mejorado y con él mejorar nuestro entendimiento el peligroso camino que se extiende delante de nosotros.

Salu2,
AMT
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Reflexiones sobre el modelo ETP y el colapso

The Oil Crash - 20 February, 2017 - 00:02


Queridos lectores,

Durante la semana que ya acaba he estado ocupado en múltiples menesteres, y entre otros la preparación de una sesión especial para FUHEM que tendrá lugar este lunes, en el que discutiré en profundidad las bases teóricas del modelo ETP. Este modelo, desarrollado por el Hills Group, ha ganado mucha atención en los últimos meses, en parte por la publicidad que le ha hecho Louis Arnoux (cuyos posts publicamos aquí traducidos) y en parte por lo extremo de sus predicciones (en particular, que en una década la industria del petróleo dejaría de ser capaz de producir suficiente energía siquiera para autosustentarse).

Ruy Nuñez escribió ya hace algunas semanas el análisis que les presento hoy, que es un anticipo de un post detallando mi presentación en FUHEM y que publicaré yo mismo dentro de pocos días. Teniendo en cuenta la importancia que se está dando a este modelo en algunos foros, creo que este post y el que viene serán de su máximo interés.

Salu2,
AMT


Reflexiones sobre el modelo ETP y el colapso

En los últimos meses existe cierto revuelo alrededor del modelo desarrollado por The Hill’s Group (THG) para estimar cuándo el petróleo dejará de aportar energía al sistema industrial. Puesto que estoy plenamente convencido de los postulados asociados al estudio de Los Límites del Crecimiento y que soy de los que creen que colapsaremos sí o sí, he leído con detenimiento los artículos de Louis Arnoux y posteriormente el propio informe de THG, Depletion: a determination for the world’s petroleum reserve.Reconozco que he tenido que leer varias veces el informe y aun así no he logrado entender todavía algunas de las deducciones expuestas. Encuentro que no se presentan con toda la argumentación teórica necesaria para que alguien no versado pueda entenderlas con mayor o menor esfuerzo, por lo menos yo no lo he conseguido.No he sido capaz de determinar si algunas de las hipótesis de simplificación de la ecuación de la que parte el modelo, la ecuación del balance de la tasa entropía para volúmenes de control derivada de la Segunda Ley de la Termodinámica, son correctas y por tanto, mis dudas sobre si en diferentes etapas del desarrollo se trabaja sobre diferentes volúmenes de control debo aparcarlas y dar por buenos los resultados. Es cierto que el desarrollo posterior, asumiendo que los datos empleados son correctos, arroja unos niveles altísimos de correlación entre los diferentes parámetros analizados.Puesto que no acabo de dilucidar por mí mismo la robustez del análisis he buscado la opinión de otros y de momento no he conseguido encontrar un análisis en detalle del modelo. Escuché atentamente el programa de Radioactividad del Colectivo Burbuja en el que entrevistaron a Ferran Vilar y me llevé una pequeña decepción pues no se trató en él la bondad del modelo y se envuelve el estudio en un halo de secretismo que no se corresponde a la realidad pues no es difícil averiguar quién es el director de THG (Bedford W. Hill) o ponerse en contacto con él (yo lo he hecho).Posteriormente he encontrado la videoentrevista a Louis Arnoux publicada en SRSroccoreport.com en la que se afirma que la fecha de traspaso (el año en que el petróleo crudo, tomado en promedio, dejará de aportar energía a la sociedad industrial exceptuando la propia industria de extracción y refino) no será el 2030, según la estimación del modelo ETP, sino el 2022. Louis Arnoux promete explicar con detalle esta nueva estimación en un próximo artículo en una revista revisada por pares. Pero yo quiero aprovechar la circunstancia de este acercamiento del límite fatal para exponer los argumentos que me llevan a pensar que el colapso no se producirá ni en 2022, ni en 2030, ni en ninguna otra fecha concreta. Para mí, el colapso ya está en marcha y todavía durará unas décadas. Seguramente pocas, pero décadas.A ver si soy capaz de exponer mis pensamientos de forma ordenada e inteligible. Vaya por delante que mis argumentos son de carácter cualitativo, por tanto, no vienen apoyados en sesudos cálculos ni en largas series de datos. Pero espero que resulten convincentes igualmente, y si no la discusión debe ayudarnos a todos a entender mejor lo que hay y lo que vendrá.Esta es la lista de argumentos que posteriormente desarrollaré:- el  promedio no es la población- la posición crucial del petróleo- la complejidad del sistema socioeconómico
El  promedio no es la poblaciónEn la mayoría de estudios que he visto sobre el mundo del petróleo, y el modelo ETP no es una excepción, se trabaja con promedios dada la dificultad de analizar los numerosísimos casos particulares y probablemente, dada también la falta de datos fiables para muchos casos.De hecho, el informe de THG dice explícitamente que trabajan con valores promedio. Por lo tanto cuando el modelo ETP dice que en 2030 el petróleo dejará de aportar energía al sistema industrial se indica que un porcentaje muy alto de pozos y yacimientos habrán alcanzado y superado tal situación, mientras que otro porcentaje también grande seguirán siendo rentables en términos energéticos y por tanto, económicos.Evidentemente ese momento histórico será muy significativo desde una perspectiva historiográfica, pero en una visión continua del desarrollo de los acontecimientos puede incluso pasar desapercibido.Lo cierto es que habrá países que todavía puedan sostener algún tipo de sistema industrial, mientras que otros muchos no. De esta última categoría ya estamos viendo algunos.
La posición crucial del petróleoPara cualquier persona que haya estudiado el tema del peak oil resulta palmario que el petróleo es insustituible para la civilización industrial dado que el desarrollo de la misma desde la II Guerra Mundial ha estado basado en este recurso. Al mismo tiempo, dicho desarrollo, ha alcanzado cotas de complejidad y de cantidad que no pueden sostenerse a día de hoy con el resto de fuentes de energía.Pero es esta misma posición de insustituibilidad del petróleo lo que empuja al sistema actual (el famoso BAU) a dedicar todos los recursos posibles para seguir obteniéndolo. Por decirlo de forma escueta, es muy posible que el BAU nos lleve a dedicar cualquier resquicio de energía neta positiva, por ejemplo la que pueda aportar el gas natural, para seguir extrayendo petróleo cuando éste ya haya dejado de ser energéticamente rentable (cabe recordar aquí que según el estudio de THG ese momento no es cuando la TRE es 1:1, sino cuando es 6,89:1; tengo la impresión que aquí hay una inconsistencia de definiciones acerca de la TRE entre la que usamos la mayoría y la que utilizan la gente de THG).Es decir, emplear el petróleo como vector energético mientras haya otras fuentes con aporte neto. [alternativamente: Una analogía de esto sería la extracción y uso de las arenas bituminosas de Canadá sobre las que existen serias dudas de su viabilidad si no fuera por el gas natural y el petróleo crudo].Por tanto, la existencia de otras fuentes de energía que no hayan alcanzado todavía su “dead state” (no he encontrado una buena traducción para el concepto) pueden posibilitar el enmascaramiento de dicha situación para el petróleo.Y no menos importante, está la exclusión de porciones cada vez más importantes de la sociedad para mantener el BAU para el resto. Este aspecto no es trivial ni menor, pues la reducción drástica de quienes tienen acceso a los beneficios del petróleo podría alargar por bastante tiempo su función. Buena parte de las élites y de amplias capas de la sociedad, por desconocimiento o incomprensión del problema, se verán, ya se ven, empujadas a presionar al sistema para mantener su modo de vida sin darse cuenta en la mayoría de los casos, de que eso es gracias a la desposesión de otros. Aquí subyace el gran peligro de la deriva autoritaria de las sociedades, pero este no es tema de este artículo.
La complejidad del sistema socioeconómicoPara mí es indudable que la complejidad alcanzada por la civilización industrial es fruto directo de las fuentes de energía fósiles y muy particularmente del petróleo. Pero eso no es sinónimo de que el petróleo suponga una correa de transmisión directa en el sentido de que terminada su capacidad de aportar energía se acaba el sistema. En una perspectiva histórica probablemente sí, pero en la visión del que vive el suceso la percepción puede ser diferente.Buena parte del riesgo de colapso está asociada con cómo se ha construido el sistema financiero. El colapso de la civilización industrial tendrá lugar, en mi opinión, independientemente del resto de factores pues es una cuestión termodinámica. Pero el momento en que se inicia y cómo se desarrolla sí puede estar influido por otros factores (ya he apuntado en el ítem anterior uno muy importante: la porción de población que tiene acceso a los beneficios del sistema).El sistema financiero es otro elemento que puede acelerar o retrasar el colapso. Seguramente no hablamos de décadas sino de años, pero algo puede contribuir. Creo que no es difícil ver que, en realidad, ya estamos viviendo de prestado gracias a la financiarización de la economía (la gran explosión de la deuda por la universalización de las monedas fiduciarias combinadas con la reserva fraccionaria de los bancos privados), lo que ha permitido el desarrollo del petróleo LTO. Seguro que desde la crisis de 2008 y según afirman algunos entendidos en macroeconomía, desde 1970, más o menos. Este mecanismo de virtualización de la economía puede conceder algunos años más si de alguna forma los actores principales de la economía mundial orquestasen un sistema de redimensionamiento de la economía financiera. Ello podría hacerse a costa de eliminar gran parte de la riqueza mundial que al mismo tiempo es deuda; pero es que dicha riqueza ya es una entelequia sostenida en bits de ordenador. Imagino que el gran problema para implementar una acción de este tipo está en ver sobre quién recae el coste: si sobre la mayoría de ciudadanos, con el consiguiente riesgo de revueltas sociales pues esta vez se evaporarían los ahorros de cientos de millones de personas, o sobre las fortunas de esa pequeñísima élite que están acumulando la riqueza financiera. ¿Apostamos?Otra forma en que el sistema socioeconómico puede alargar un poco el tiempo es mediante el consumo del capital acumulado previamente. De hecho, este mecanismo ya lo hemos visto profusamente a nuestro alrededor en los últimos años. Pero en los países centrales del sistema y los de las coronas más próximas, la riqueza acumulada por la sociedad en su conjunto, puede permitir trabajar a pérdidas al sistema. Vendría a ser un proceso opuesto al de concentración de capital ocurrido en los albores del capitalismo y su ejecución práctica puede ser por un fenómeno de pérdida de valor de las monedas y sin que ello genere inflación monetaria. Como tampoco soy economista me cuesta mucho articular y explicar el funcionamiento de este proceso y espero que resulte más o menos intuitivo. En el fondo, dado que nuestras monedas actuales basan su valor en la riqueza de los países que las respaldan (técnicamente se habla de la confianza que inspiran las diferentes economías), si la sociedad en su conjunto se va empobreciendo, el valor de dicha moneda también disminuye. Pero mientras el proceso no sea demasiado abrupto este fenómeno permite introducir dinero en forma de deuda que sirve para comprar tiempo. Simultáneamente no se genera inflación, por lo menos no explícita, pues el progresivo empobrecimiento deprime la demanda con lo que el dinero en circulación no consigue presionar los precios al alza. Si algún economista es capaz de elaborarlo adecuadamente, o desmontar el razonamiento, le estaré muy agradecido.Seguramente existen otros factores debidos a la complejidad del sistema que pueden coadyuvar a alargar un poco el momento en que el declive sea evidente e innegable, pero también es intuitivo que la complejidad de nuestra civilización hace que sea más difícil explicitar el problema y sobre todo, cambiar de rumbo. Es por ello que yo soy de la opinión de que antes de ver cualquier transición y florecimiento de sociedades y economías post-petróleo tendremos que pasar por colapsos duros y costosos.
EpílogoYo creo que la mayoría de personas, una vez tomamos conciencia de lo que supone el decrecimiento en la disponibilidad de energía abundante y barata querríamos ver ocurrir dicha transición en el menor tiempo posible. Si me apuran diría que de la noche a la mañana. Ello probablemente por varias razones, entre las cuales el ver realizadas esas negras predicciones que en tantas ocasiones nos han hecho quedar como lunáticos ante personas a las que hemos expuesto la cuestión, o la creencia de que una vez instaurada la nueva realidad se acabará la angustia de la espera y podremos empezar a cambiar de forma de vida.Pero también creo que la realidad será peor: el colapso es (asumo que ya se ha iniciado) lento a escala humana (muy rápido a escala histórica), es progresivo geográficamente (no todos los países colapsarán a la vez) y será devastador socialmente (ya lo podemos ver en casos como el de Siria, Venezuela o Grecia).Al mismo tiempo soy optimista pues creo que cabe la posibilidad de crear sociedades más justas y más humanas, en el sentido de que sean sistemas más a la medida de los individuos. Eso sí, para ello habremos de pasar por enormes calamidades y probablemente la suerte irá por barrios: algunas zonas del planeta (no me aventuro a hablar de países, estados o regiones pues seguramente veremos muchos cambios de fronteras y desaparición de estructuras político-administrativas) desarrollarán civilizaciones deseables para una mayoría mientras que otras zonas caerán en distopías poco atractivas. De todas formas cabe recordar que a lo largo de la historia la prevalencia ha sido la de los sistemas de explotación de la mayoría por parte de una minoría.
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Metamodernismo La idea que explica todo lo que sucede y sorprende en el planeta Tierra

Ácratas - 19 February, 2017 - 03:22


El Metamodernismo es un movimiento artístico de absoluta actualidad.  Metamodernismo es decencia, ética, integridad, honestidad, verdad... Metamodernismo es oscilación y tecnología digital. Pero Metamodernismo es también apropiación de todo aquello del pasado que valga la pena(1). Es la revolución contra el Postmodernismo, que ha sido el imperio de la chanza, de la mentira y del todo vale. Pero también de las patentes, la globalización y los derechos de autor.

Primera consecuencia: la juventud está fuera de onda, y no por primera vez. O corre, o se queda fuera del progreso intelectual y moral. Sin embargo, se les espera. Los realmente jóvenes se acercan a la verdad... Redes sociales como Snapchat(2) son decencia en estado puro: "No tengo nada que decir, de momento, pero estoy aprendiendo y cambiando cada día. Por lo tanto, no quiero que quede ningún recuerdo de cómo fui ayer. No me comprometo con ninguna idea hasta que conozca el mundo real".

El Postmodernismo ha terminado. Basado en mentiras como la bomba atómica o la holofalacia, dio lugar a una forma de pensamiento nihilista absolutamente negativo. Ante la perspectiva de la muerte merecida (todos los occidentales éramos asesinos de inocentes), todo valía. "A disfrutar, que son cuatro días". Tiempos de yuppies y de porqueyolovalguismo randiano.

Se acabó.

El primer presidente metamoderno no ha sido Trump, aunque Trump lo sea, sino Putin. Pero no será el último: las elecciones en Holanda, Francia, Austria y otros países avanzados van a dar que hablar. Sobre todo a los medios cautivos del mal, y a sus serviles enanitos cabezones.

Por supuesto, los restos del postmodernismo, caducos, muertos, acusan de fascistas a Trump, a Putin y a todos los futuros presidentes de las naciones que renacen de sus cenizas. No debe extrañarnos. Los financiadores de los medios (prensa, radio, televisión, cine, arte, teatro y demás mierda mediática) conocen la falsedad de las causas que crearon el postmodernismo. Son, de hecho, sus inventores.

¿Sabéis de qué hablo? De "obras de arte" como éstas:










Basura absoluta que no vale ni el material del que está hecha, pero que los marchantes venden a ciertos idiotas que, agradecidos al Postmodernismo que los hizo ricos, gastan fortunas en auténtica mierda. ¡Y esperan hacer un buen negocio porque cada día nacen muchos más idiotas que se hacen ricos y quieren comprar mierda postmodernista!

De Duchamp a Hirst, pasando por Warhol, Bastiat, Pollock, Lichtenstein, Rothko, Koons, todo basura a costo astronómico. Los precursores fueron los dadaístas, Duchamp y su retrete industrial carísimo al frente.

Y hablo de mentiras como éstas:




La hecatombe pseudocientífica de la Relatividad einsteniana marcó el camino hacia el relativismo moral. Siguieron las dualidades cuánticas, los universos paralelos y otras sandeces que guiaron al mundo hacia el "Todo vale; en alguna otra realidad seguro que es legal".


El Arte siempre precede a las ideas sociales. Los artistas son así, tienen un sexto sentido para hacer lo que toca hacer. El metamodernismo lleva progresando desde el cambio de siglo. Los artistas metamodernos han vencido dificultades monumentales. El sistema los ha ninguneado y, por si fuera poco, los artistas son desconocedores de los fraudes que los han impulsado a ponerlo todo patas arriba. Nada saben de la ineficiencia de las bombas A y H o de holofalacias. El impulso ha sido absolutamente espontáneo como reacción al absurdo, a la injusticia, al ridículo de un sistema que encumbra a los idiotas que no tienen nada que decir. Porque el sistema premia el que no se diga nada verdadero hasta ese ridículo punto, con tal de encubrir las falacias en las que fundamente sus "valores universales" incontestables. Mientras, eso sí, mutila salvajemente a sus neonatos o se niega a comer la carne de un animal que no haya sido completamente desangrado en presencia de un sacerdote. Postmoderno, ¿a que sí? A tope de postmoderno...

Los necios también intuyen buena parte del pastel. Intuyen que si argumentan con tópicos más manoseados que el coño de una dama de la noche, el sistema los premiará. Aunque cada vez los premia menos, la verdad: un sueldo fijo quizás. Porque la mentira cuesta cada día más sostenerla, hacen falta hordas de lacayos, coros completos de enanos intelectuales que la ensalcen cada día. Y los recursos son limitados. Y los que pagan son tacaños hasta la miseria.

En fin, ahora toca enseñaros verdaderas obras de arte metamoderno actuales:









ETC, ETC, ETC...

Probablemente, acostumbrados a la mierda que os han vendido durante cien años, no veáis diferencia. Pero la hay.

¿Acaso no os dais cuenta de que todas lanzan un mensaje al espectador? "Piensa. Rebélate. Activa tus neuronas para derribar el Imperio de la Mentira". Sin traidor progresismo barato, sin cinismo, sin falacias.

En ciencia, recientes experimentos demuestran que la velocidad de la luz no es un invariante y que hay partículas más rápidas que la luz. Los ingenieros lo saben desde hace mucho tiempo, porque fueron los responsables de poner en marcha los satélites GPS. Pero se callan porque quieren seguir cobrando a fin de mes.

¿Y en política? Pues lo mismo: la verdad ante todo. El sentimiento natural del hombre sin cortapisas, sin vergüenza de ser hombre. La Tercera República Constitucional de Trevijano, un anciano que seguramente ignora lo muy metamoderno que es. Ojalá viva muchos años.

Termino aquí, no sin invitaros a leer más sobre Metamodernismo.

Y otra cosa, lector... Te aviso: Si este post no te llega, simplemente suicídate.

Un saludo.

UN ÁCRATA METAMODERNO,
(COMO TODOS LOS ÁCRATAS
HABIDOS Y POR HABER)



(1) El único colaborador de acratas.net verdaderamente metamoderno fue Javier Castuera, alias Peter Pank. Pero Mess no supo verlo. Lo digo claro y no creo que Mess me corrija. La consecuencia de esta faceta del Metamodernismo han  sido las redes de descargas de música y películas. Kim Dotcom por poco acaba en la cárcel. Pero el Metamodernismo es imparable. Se pongan como se pongan.

(2) Snapchat, la red social en la que todo es efímero, dura segundos.








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Apuntes sobre coches eléctricos: Electrificación.

The Oil Crash - 8 February, 2017 - 10:33
Queridos lectores,

Beamspot nos ofrece otro post, posiblemente el más largo de los que le he publicado, en el que analiza con detalle el problema de la electrificación de la sociedad, con la multitud de cuestiones, difíciles de resolver, que se suelen pasar de soslayo. Un post imprescindible, pues va mucho más allá de la cuestión del coche eléctrico.

Salu2,

AMT 

Enlace al índice de la serie

Apuntes sobre coches eléctricos: Electrificación.
Nota del autor: Tras varios intentos fallidos por exceso verbal y sobrecarga de información, incluyendo divisiones y recortes, éste es el último intento de abordar, brevemente, el asunto de la electrificación con una visión más resumida, conceptual, y por tanto, con muchos menos datos que los obtenidos.No sólo eso, si no que ante los problemas de resumir y dadas la cantidades apabullantes de datos, tablas, conceptos, todo el tema de electrificación da para una serie propia, por sí misma, para abordarla desde muchos puntos de vista.El resultado de tantos intentos fallidos, tantos cálculos hechos, tantas páginas de lectura y tablas de datos, ha inducido en el autor un cambio bastante profundo en la visión que tenía sobre el mismo, que además se ha traducido no sólo en una gran cantidad de datos manejados y calculados, si no sobre todo, en un cambio bastante claro del enfoque sobre la manera de vivir del mismo, algunas ideas que se salen del ámbito aquí expuesto.Por eso, el resultado es este post, que al no ser un ‘paper’ científico si no un sencilla entrada resumen en un blog, es un documento muy subjetivo, personal, y probablemente transgresor, casi fuera de tono por cómo se tratan los temas.Por eso, me he tomado la libertad de ser poco correcto políticamente, aún a costa de ser hasta agresivo, razón por la que pido perdón por adelantado si alguien se siente ofendido, pero al fin y al cabo, esto no es más una opinión basada en algunos datos, que han pasado por un tamiz muy fuertemente subjetivo, pero que han anclado algunos puntos muy cimentados y sobre los cuales no sólo me voy a apoyar, si no que no pienso modificar sin un gran aporte de datos y razones contundentes y de peso (para mi retorcida, muy subjetiva, mente).Les dejo con mis exabruptos.El meme del ‘todo eléctrico’.La razón principal por la que se presenta con tanta vehemencia el coche eléctrico, el abanderado de la automoción, no es otro que un mensaje claro: el futuro es el ‘todo eléctrico’, entendiendo que todas las fuentes de energía son sustituidas por electricidad, y dando por zanjado el asunto que a algunos nos preocupa, que es el transporte, como el último reducto de combustibles fósiles, el último escollo para llegar al todo eléctrico, mediante el uso de energías renovables, por supuesto, dado que hemos establecido que la contaminación no se elimina por el simple hecho de que los coches sean eléctricos.Parece ser, que para todo el mundo, el futuro pasa por tener toda la energía concentrada en un único tipo, la electricidad. Como si esta apareciese como milagro, en el enchufe de casa, y, además, con una banderita verde.Una de las razones esgrimidas, absolutamente incorrecta, es la de que la electricidad es la energía más versátil que tenemos. El error es doble. Por un lado, no la tenemos, por el otro, al poder obtenerla a partir de combustibles fósiles, resulta que, por extensión, estos combustibles fósiles (u otras fuentes de energía primaria) tienen ya la misma versatilidad que la electricidad, además de los usos directos de estas mismas fuentes. Por tanto, estrictamente hablando, el petróleo es la materia más versátil que tenemos [1], con más de un millón de usos, entre los cuales se deberían citar todos los derivados de la electricidad.La conclusión de estos dos puntos es simple: la electricidad es un vector de transporte y conversión de energías, no es una energía primaria, lo mismo que sucede con el hidrógeno.El hecho de tener una gran versatilidad de uso, junto con el hecho que algunos de los elementos más valorados y ensalzados por nuestra sociedad son puramente eléctricos, electrónicos, hace que la gran mayoría de la sociedad  tenga un gran aprecio al uso de la misma, pero al no conocer el otro lado del vector, la producción de la misma, el sesgo hacia la electricidad es aún mayor.Un ejemplo de eso, es el hecho que reiteradamente se comenta la eficiencia de la misma, hasta el punto que muchos hablan de rendimientos del 100%. Eso es algo que la termodinámica se empeña en recordarnos siempre que no es así, tal y como ya se vio con el rendimiento de un coche eléctrico, que es inferior al 70%, en el uso. Y sin contar el tema de los rendimientos de generación, ni de todo lo asociado, que además  es sistemáticamente obviado por la gran mayoría de sectores, muy especialmente el fotovoltaico.No es de extrañar, pues, que en nuestra sociedad hiperconectada y sobrecargada de electrónica, donde se ve sobre todo lo bueno del uso cotidiano, pero se ignora todo sobre la generación, distribución, y hasta del almacenamiento que tenemos entre manos (parece mentira que la gente se queje de la vida y uso de las baterías de los smartphones y nadie se acuerde que son el mismo tipo de baterías que usan los coches eléctricos), de todo lo feo, se extienda el sesgo (rasgo distintivo de nuestra sociedad consumista) para favorecer el uso de la electricidad para todo.Sin embargo, el hecho que la electricidad sea un vector, no un elemento presente en la naturaleza, es la otra cara de la moneda de la versatilidad del uso de la misma: dado que es fácil convertir la electricidad en otras cosas, es por tanto, difícil obtener la electricidad, y por ende, generarla. O puesto el caso, con especial atención además, almacenarla.De hecho, la electricidad no es energía. Es potencia.Así pues, resulta que el método de mayor rendimiento para obtener electricidad es el uso de la hidroeléctrica [2], la energía mecánica, que es otro tipo de energía de relativamente difícil obtención, muchas veces, además, obtenida indirectamente a partir de procesos termodinámicos, siendo el ciclo combinado de gas el que da mejor resultado con un rendimiento ligeramente superior al 50%, próximo al máximo teórico esperable, aunque siempre muy inferior al de la eólica, y claramente inferior al de la hidroeléctrica.No sólo eso, sino que además, una gran parte del uso de la electricidad es para obtener energía mecánica, precisamente.Por eso, es interesante explorar los dos conceptos que se derivan de este hecho, puesto que demuestran que el meme del ‘todo eléctrico’ es en realidad un concepto equivocado.El problema de la generación, distribución y control de la energía eléctrica.El punto anotado sobre la dificultad de almacenar la energía eléctrica, un elemento derivado del hecho que dicha energía es el movimiento de electrones, y por tanto, choca con el concepto de ‘almacenar movimiento de forma quieta’, tiene una implicación tremenda, absolutamente pasada por alto, y que tiene muy serias repercusiones, que es el hecho obligado que la energía eléctrica se tiene que usar tal y como se genera, o lo que es lo mismo, se tiene que generar tal y como se demanda.La importancia del cuándo es, pues, tan grande como el cuánto.Mientras la intermitencia diaria es el único punto tratado por razón evidente y de peso cuando se habla del cuándo, es quizás el punto menos importante de todos, curiosamente, hasta irrelevante, si se obvian otros dos aspectos del cuándo.Uno de estos dos aspectos, es el término corto, el cambio rápido o ‘de alta frecuencia’, la respuesta en términos de milisegundos a segundos.Parece una tontería hablar de milisegundos, en apariencia, dado que la velocidad de la electricidad en las líneas de distribución es aproximadamente la misma que la de la luz. Pero el dato de la velocidad relativista es relativo. En un milisegundo, la electricidad ha recorrido apenas 300 Km, lo cual es poco si comparamos con las redes de distribución que tenemos en la actualidad y las aún más grandes superredes que se mencionan en los estudios del ‘todo eléctrico’ que van desde el desierto del Ténéré al sur del Sahara, al extremo norte de la península escandinava, más de 5000Km, por no decir al extremo oriental de Rusia [3].La implicación directa de esta limitación debido a efectos relativistas es que las centrales eléctricas tienen un radio de gestión limitado, es decir, para que la red sea estable, tiene que haber algún tipo de central eléctrica que pueda regular la potencia dentro de un rango y un radio.Y ese tipo de control, bastante distribuido por cierto, al estar metido en una red más grande que contiene generación no controlable como es la eólica y la solar, ya no sólo tiene que responder ante variaciones de la demanda, sino que además tiene que compensar las variaciones de la producción de las renovables intermitentes y no controlables, obligando a tiempos, potencias y márgenes de control que sólo se pueden satisfacer por un cierto tipo de centrales, nominalmente y por orden, hidroeléctrica y ciclo combinado, y quizás algunas de carbón (siempre que el margen de control no sea muy grande ni muy rápido), algunas de termo solares de concentración (CSP), que obligatoriamente deben tener la capacidad de transformar otro tipo de energía en electricidad bajo demanda o necesidad.Parece, por tanto, que si bien la producción distribuida puede ser buena, resulta que el caso sólo aplica a las energía que son controlables, mientras que las que no lo son en lugar de ayudar al buen funcionamiento en realidad son causa de inestabilidad en la red, como parece ser que está pasando en Alemania, motivo por el cual los países vecinos están montando estaciones que corten el suministro a/desde Alemania en casos de variación demasiado importante [4].Hasta tal punto llega el asunto que en Australia ha habido grandes apagones precisamente debido a este problema. En China, al igual que en Alemania, Australia y el Reino Unido, están recortando (pero pagando hasta el punto que ganan el doble por estos recortes que por producción) la potencia generada por los aerogeneradores [5].Peor aún, la red de distribución actual es unidireccional, desde puntos de (gran) generación a una red de pequeño y mediano consumo, con algunos puntos de gran consumo. Para poder permitir que la red eléctrica pudiese funcionar en ambas direcciones según el patrón comentado de energía distribuida, de cualquier tipo (no sólo fotovoltaica) es necesario cambiar y ampliar la red de distribución, amén de dotarla de un sistema de comunicaciones en tiempo real que permita la gestión integrada de todos los participantes en dicha red, las llamadas ‘smart grids’ [6].Esto implica un coste extra que apenas se estudia, y entre los casos que sí abordan esta problemática (hay un estudio del MIT [7, capítulo 7], curiosamente calculado con un sistema informático español, en el cual se estima el coste de esta red de distribución) que parece ser, muy especialmente en ciertos puntos (abundantes como veremos a continuación), más cara que el sistema de generación propiamente dicho.Resulta que las renovables como la solar y la eólica son energías bastante difusas, distribuidas, mientras que el consumo muchas veces está más concentrado en grandes ciudades,  polígonos industriales, y empresas siderometalúrgicas como fundiciones de acero y refinerías de aluminio.Esto obliga a una generación más distribuida en pequeños núcleos de población dispersa, pueblecitos, urbanizaciones, pequeñas ciudades, zonas relativamente grandes, que deben enviar su energía sobrante a grandes núcleos de elevado consumo y gran concentración de uso de energía, justo lo contrario al sistema actual de distribución.Por tanto, ya tenemos una serie de gastos ocultos que no se suelen explicar, o que se obvian deliberadamente (con el correspondiente ‘disclaimer’ para evitar responsabilidades) pero que al final siempre aparecen en la factura, y que complican las cosas como duplicar o triplicar (o n-plicar) los costes. En este caso, las limitaciones principales son dos: el control y gestión de la intermitencia a corto plazo tiene que estar relativamente distribuido, y la red de distribución tiene que ampliarse y cambiarse, modificarse, con el uso muy abundante de electrónica.El bulo del autoconsumo y las ‘smart grids’.Pero eso no es todo. Hay dos temas más relacionados con todo esto, ambos muy rimbombantes, bien presentados con toda la parafernalia tecnológica, aparentemente muy bonitos, pero que en realidad esconden un par de temas realmente feos detrás.El primero es el tema del autoconsumo. Algo muy hablado y publicitado, que ha hecho correr bastantes litros de tinta y llenado discos duros de servidores web.El concepto, como siempre, se presenta de forma muy bonita presentando cierta cara aparentemente interesante por la vertiente económica. Se basa en que se instala un conjunto de paneles fotovoltaicos (es lo habitual, pero bien podría ser un generador eólico aunque este ya es un caso extraño) que generan electricidad que bien se consume in situ, bien se vierte a la red eléctrica cobrándola según la tarifa en uso como mínimo.
 Pongamos por ejemplo el piso del autor. Dado que es una finca de pisos con diez vecinos, la instalación debería ser comunitaria en la cubierta del edificio que se puede observar en la imagen sacada de Google Maps. De utilizar al máximo la capacidad de dicha cubierta, resulta que la inversión por vecino está ligeramente por debajo de los 7000€, cosa que sólo dos o tres vecinos pueden afrontar.Pero eso además, se tiene que contrastar con las facturas, con el consumo de electricidad, cosa fácil, y que además se puede ver en la gráfica adjunta: en el mejor de los casos, en verano, se produce la mitad (en teoría, que no en la práctica) de la energía eléctrica consumida, y eso que el consumo es relativamente reducido. En invierno, sin embargo, la producción es ridícula, con lo que apenas hay ahorro.Por supuesto, uno de los puntos interesantes, el mencionado ‘cuándo’, viene en auxilio del consumidor/productor. Es evidente que la energía se producirá durante el día, con la luz del sol, mientras que el consumo hogareño de concentra en dos franjas: el mediodía, a la hora de cocinar la comida, y después de la puesta de sol, cuando se cocina la cena, se encienden las luces (dato aparentemente inocuo, de Perogrullo, pero realmente muy importante como concepto), se enciende la tele o se hacen los deberes de los niños, etc.Eso significa que durante parte del día, la electricidad producida no es utilizada, así que se vierte a la red, con la tarifa diurna correspondiente, más alta que la tarifa nocturna que empieza un rato después de la puesta del sol, típicamente justo cuando uno acaba de cocinar (si uno no adapta un poco sus horarios para favorecer el ahorro) la cena.Es decir, que se produce y vende electricidad ‘cara’, cuando al sol le da la gana, y se consume electricidad ‘barata’, cuando al consumidor le va bien. Económicamente favorable, en teoría.Sobre todo, porque pasa el problema de la generación bajo demanda y de la intermitencia a otros.Es decir, se queda con lo bueno, se intenta quitar lo malo (muchos piden a gritos que se elimine o que los autoconsumidores no paguen la parte ‘fija’ de la factura), y se entierra, se hace desaparecer un problema que existe y que se tiene que cargar, externalizar, tarde o temprano, a otros.Ahora bien, veamos con más detalle las grandes posibilidades que ofrece el autoconsumo. Hemos visto las posibilidades de un edificio de una ciudad de más de 50.000 habitantes relativamente densa, pero muy lejos de los colmenares de vecinos de las grandes capitales en lo que respecta a vecinos y superficie de captación. Sin embargo, estudiemos un poco más dicho edificio, y de hecho, los vecinos.Lo primero que se ve, es que en el centro del edificio hay una parte elevada (la escalera que da acceso a la cubierta) que va a provocar sombras y por tanto, reducir la capacidad de producción. Por tanto, es seguro que la cantidad de energía obtenida va a ser inferior a la especificada. Especialmente cuando las sombras son largas.Pero si uno observa con atención y se fija en la orientación del edificio y del edificio vecino que tiene detrás, verá que el conjunto hace de muro que arroja sombras sobre los cuatro edificios vecinos, más bajos (una o dos plantas), que dada la orientación sur/sureste de estos dos edificios de 5 plantas, deja a la sombra la mayor parte del día a los vecinos, de tal forma que dichos edificios, a pesar de tener menos vecinos, inquilinos, y por tanto, necesidades energéticas, tendrán muchas menos capacidades de poner sistemas de captación solar.En corto, las zonas de elevada densidad de población no son fáciles de utilizar, y en muchos casos, totalmente inútiles, para los menesteres de generación y autoconsumo, mucho menos para la exportación neta.Esto sólo deja a las zonas de muy baja densidad de población. A saber, pueblecitos en áreas rurales, y urbanizaciones. Pero como ya se ha mencionado el tema financiación, resulta que los pueblecitos no suelen ser precisamente zonas donde viva gente con muchas posibilidades, lo cual deja sólo a un tipo de autoconsumidor tipo: la clase media alta, alta, y muy alta, que vive en urbanizaciones de lujo, donde tienen no sólo las posibilidades de espacio para instalar la fotovoltaica (en sitios donde no se vea, pues puede ser algo feo), si no las posibilidades económicas para afrontar las elevadas inversiones requeridas.Es decir, el asunto del autoconsumo en realidad representa un negocio del cual sólo se pueden beneficiar las clases más pudientes de la sociedad, mientras lo grandes perjudicados, no sólo por el tema de la superficie y el capital disponible, si no sobre todo porque la factura de la intermitencia la tiene que pagar alguien, resultan ser los de las clases más desfavorecidas.Esto deja entrever que hay mucho más detrás del auto consumo, y que no pinta bien, ni para el grueso de la población, ni para la implantación masiva y real de la misma.El otro asunto de las ‘smart grids’, que implican la utilización masiva de sistemas inteligentes en los electrodomésticos, conectados a una red (que, para la gestión de la potencia y energía, probablemente no podría ser la red actual) que gestione el uso de los mismos.Electrodomésticos que, al ser ‘inteligentes’, y por tanto, más sofisticados, con mucha electrónica, no serán tan baratos como los actuales, pero, sobre todo, serán tan ‘inteligentes’ que se utilizarán según las necesidades de la red, no las del usuario.Es decir, bajo el nombre de ‘smart grid’, y de ‘gestión de la demanda’, se esconde la realidad que en mi pueblo llaman racionamiento, algo mucho más feo pero que es básicamente lo que implica [8]: Que no me voy a poder cenar porque el ricachón del barrio ha acumulado toda la energía en las baterías de su Tesla, y lo está utilizando para pasear al perro, en lugar de tenerlo enchufado para que yo pueda utilizar ‘su electricidad’ para ducharme o cocinar.Dicho de otra manera más técnica, políticamente correcta, y conceptualmente, como veremos, mucho más acertada, las ‘smart grids’ esencialmente lo que hacen es racionar el uso de energía, básicamente almacenando los sobrantes cuando éstos se producen en forma de energía final, habitualmente, calor (depósitos de agua caliente, calefacción radiante, bombeo de agua, etc), y evitar que se use energía cuando ésta escasea.Y se dejará para más tarde, el asunto de ‘los mercados’, la ley de la oferta y la demanda, la tarificación horaria, y los contadores inteligentes, que tienen mucho que ver con el asunto de las ‘smart grids’.Baste decir que el concepto es pagar más para tener unos electrodomésticos (y una infraestructura en casa) para que a uno lo dejen sin energía o le obliguen a consumirla según dicten ‘los mercados’. U otros criterios.La dieta energética.Dado el sesgo ingenieril del autor, el siguiente concepto es en realidad el punto de partida de la mayoría de trabajos de ingeniería, el planteamiento del problema, la base sobre la que edificar la planificación.¿Cuáles son las necesidades energéticas reales?Es decir, mucho hablar del ‘todo eléctrico’, pero muy pocos se paran a pensar exactamente qué es lo que necesitamos.Haciendo un símil: nuestro cuerpo necesita ingerir cosas variadas, hidratos de carbono (energía), proteínas (‘materias primas’ para reparar/construir el cuerpo), grasas, líquidos, oligoelementos, vitaminas, etc.Comer sólo arroz blanco hervido (básicamente, hidratos de carbono y agua), nos va a proporcionar mucha energía, pero acabaremos muertos por desnutrición (pues faltará todo el resto).Lo mismo aplica al problema de la energía. Las necesidades de nuestra sociedad no son meramente eléctricas (aunque se dice que sí, veremos que no), aunque una buena parte se pueden sustituir dada la versatilidad de la electricidad. Pero es que tenemos necesidades que no he visto nunca abordadas en ningún estudio sobre las renovables, muy a pesar que consideren la manera de sustituir algunas formas de energía como energías finales, sin pensar ni un solo nanosegundo en las iniciales y en los rendimientos. Y eso que los rendimientos (presumiblemente elevados, habitualmente hinchados) de la electricidad suele ser uno de los slogans más publicitados.Para aquellos lectores que estén pensando en las facturas de casa, retomaré el hilo del estudio de autoconsumo del piso del autor. Aunque se presentó el estudio de consumo y generación eléctricos, en el piso también hay gas ciudad, cuyas facturas, además, vienen adecuadamente tarificadas en forma de energía, KWh, igual que la electricidad. Por tanto, es inmediato hacer una tabla de consumos que comprenda el consumo eléctrico, el de gas, y el total, del piso del autor, durante un año, en base a las facturas.El dato es revelador: 2196.5 KWh de luz, 3413 KWh de gas. Es decir, menos del 40% del consumo energético es de electricidad.Pero hay más: la cocina es vitrocerámica, y es uno de los principales consumidores, seguido de la lavadora, que básicamente consume más para calentar el agua que para mover los 7Kg de carga máxima que permite, y encima, la nevera en realidad lo que hace es mover calor de dentro de la misma al exterior. Además, también se utilizan a menudo estufas eléctricas en el lavabo, para la ducha de las personas más jóvenes.Es decir, con mucha probabilidad, más de la mitad de la factura de la luz se gasta para generar calor. Lo cual implica que más del 75% del consumo de energía final es en forma de calor, no de electricidad.Habida cuenta que el KWh de gas está por debajo de 5 céntimos de €, mientras que el KWh de electricidad está por encima de los 14, el primer punto de ahorro sería cambiar la vitrocerámica eléctrica a la de gas.Justo lo contrario al ‘todo eléctrico’.De hecho, un argumento, en mi opinión, de mucho peso, en contra de la electricidad.Si encima tenemos en cuenta que las únicas centrales solares con una cierta capacidad de control y almacenamiento son precisamente las termo solares, que aplicando la termodinámica resulta que tienen incluso mayor rendimiento que las fotovoltaicas, a pesar de estar por debajo del 40% sólo la parte termodinámica (sin contar el método de calentamiento ni las pérdidas por circulación/almacenamiento), tenemos el siguiente concepto ‘todo eléctrico’ para suplir ese 75% de energía a mi hogar:Generación de calor solar ? (almacenamiento) ? Caldera de vapor ? turbina de vapor ? generador y elevador ? distribución y transformación ? transformación de calor.Resulta que por cada KWh de calor que me llegue de forma eléctrica en el piso, se han gastado como mínimo dos antes de llegar a mi enchufe.Algunos esgrimirán que la fotovoltaica no hace eso. Ciertamente, pero el rendimiento está por debajo del 15% en realidad (de luz a electricidad), con el resto (el 85%, no lo olvidemos) que se vierte en la atmósfera sólo en forma de calor, y no en nada productivo (como la fotosíntesis, por ejemplo).Ahora bien. Supongamos que en lugar de fotovoltaica, lo que uno se pone es agua caliente sanitaria (ACS), que además, se puede usar para calentar la casa si sobra calor, el agua de la lavadora, u otras cosas. El rendimiento estimado de estos captadores es de alrededor del 70%, más de cuatro veces el de la fotovoltaica.Es decir, hacer lo mismo con electricidad implicaría utilizar cinco veces, mínimo, la superficie que utilizaría un colector solar de ACS, a un precio que se situaría entre 8 y 15 veces el de dicho colector, amén de tener un calentador eléctrico dentro del piso, de una capacidad siempre inferior al que viene con el colector de ACS. Y con mucho más consumo de elementos ‘raros’, tecnología electrónica y elementos de la tabla periódica.Claro que el instalador va a ganar más dinero con una cara instalación fotovoltaica, que lleva menos trabajo y más comisión sobre materiales que la más trabajosa y económica ACS, donde sobre todo se ganaría el pan trabajando en lugar de sobre los materiales.Resumiendo: el cuento del todo eléctrico, al menos para una vivienda, implica más gasto en elementos de elevado precio (lo cual descarta el acceso por parte de los menos potentados, los más humildes), más superficie necesaria (que hemos visto, es importante para los que viven en zonas de elevada densidad de población), materiales y elementos de mayor tecnología que provocan dependencia (la fotovoltaica no se monta o fabrica en el garaje, pero el ACS se lo puede hacer uno que sea algo mañoso por un precio muy reducido, y con materiales reciclados y reciclables), y, además, con temas legales varios. Esto explicaría por qué  nunca se habla de la enorme cantidad de ACS que hay en China, mientras que se anuncia a bombo y platillo cómo crece la fotovoltaica en ese inmenso país. De hecho, la única razón que queda para el todo eléctrico, probablemente el principal motivo por el que muchos lo apoyan, es uno, sólo uno: el contador.El hacerlo todo de forma eléctrica  implica que se puede tarificar, imponer, y controlar, el consumo y la producción que hace uno, especialmente si tiene un sistema ‘smart grid’.El ‘todo eléctrico’ implica poner todos los huevos de las necesidades energéticas en la única cesta de la electricidad, accedida única y exclusivamente a través de una única puerta, el contador, al cargo de una pareja de zorros que lo controlan, lo vigilan, lo cobran: los gobiernos, y las eléctricas (todas las eléctricas, incluyendo las renovables con su ánimo de lucro como cualquier otra).Por supuesto, esto es válido para una vivienda, sin contar el o los vehículos de los inquilinos, pero no para otras partes, como el comercio, o como la industria.Sin embargo, sí que hay algún sitio donde se puede ver el cálculo de uso de energías primarias mundiales, donde, como se puede ver en el gráfico adjunto, implica que a nivel mundial, la mitad de la energía consumida es en forma de calor. Otra parte importante, de forma mecánica. Y una pequeña parte, menor del 11%, necesariamente (y eso es discutible) de forma eléctrica. Más razones para defender el uso de otros tipos de energía que NO sean eléctricos.Un ejemplo sería el horno de concentración solar francés de Odeillo [8], de los años 70, que es perfectamente capaz de fundir metales y muchas otras cosas directamente, sin el uso directo de la electricidad para nada más, y nada menos, que probablemente la mayor razón de peso para el uso de la electricidad, su valor añadido más y más elevado de casi todos: el control.Muchas cosas tienen un rendimiento y un funcionamiento mejores si la electrónica de control está de por medio. Por ejemplo, el guiado de los espejos de este tipo de concentradores solares, pero también se puede mencionar las centralitas de los coches, por poner otro ejemplo.Si la electricidad es tan valiosa y difícil de conseguir, ¿por qué malgastarla, despilfarrarla en cosas inútiles o de bajo valor, como el calor, que además se puede obtener de otras formas más eficientes y económicas? ¿Por qué no concentrarse en el uso de mayor valor añadido, como es el control, la gestión de la información, y, a las malas, la iluminación?En el diagrama de Sankey expuesto, también se puede ver que una parte elevada de energía se usa de forma mecánica. Si descontamos el transporte, hay muchas industrias que utilizan el movimiento, en muchos casos, además, de forma neumática. Aunque bastantes movimientos son eléctricos, muchos de ellos se pueden hacer de forma neumática igualmente, incluso con menor coste.La fábrica en la que trabajo, una parte muy importante de la factura de electricidad se va en forma de calor para los hornos de soldadura, y otra parte, mayor, se va en forma de compresores de aire.Pero resulta que hay compresores eólicos que transforman la energía mecánica del viento en aire comprimido directamente [10], sin pasar por la electricidad, y por tanto, como nos enseña constantemente la termodinámica, con mayor rendimiento.Y el aire comprimido es almacenable, hasta el punto que muchos consideran que es la mejor manera de almacenar energía, utilizando minas y otros elementos de gran volumen, para poder gestionar la intermitencia.Me temo que los vecinos del proyecto Castor [11] se pondrán a temblar (literalmente además) ante semejante idea.Sin embargo, utilizar los actuales enormes aerogeneradores como compresores de aire, probablemente utilizando la propia torre de soporte de la góndola como depósito y tubería de circulación hasta el punto de trabajo, podría reportar beneficios en cuanto a movimiento, almacenamiento, y gestión, si se usase de forma directa dicha energía, quizás con una pequeña parte destinada a la generación de electricidad para el control.El consumo de materiales raros como el disprosio, neodimio, cobre, así como de elementos electrónicos, disminuiría en gran cantidad, amén de aumentar el rendimiento, abaratar los costes de todo junto, la inversión e incluso el mantenimiento.Como se puede ver, hay muchas cosas que se pueden hacer en el campo de la renovables que nos permitirían abaratar costes, aumentar rendimientos (abaratando de nuevo los costes), y una transición más simple a otras formas de energía, que están absolutamente olvidadas, relegadas a un segundo plano si es que siquiera se consideran, o bien son directamente objeto de burla.De eso, muy poca cosa se publica en ningún estudio serio, puesto que parece que sólo la sobrevalorada electricidad es considerada.Habría que destapar el auténtico tarro de las esencias para entender el porqué: electricidad es progreso, puesto que mucho la asocian con el progreso o creen que es más nueva que la termodinámica, aunque en el sector de la automoción ya quedó demostrado que no fue así. Usar formas ‘más viejas de energía’ va en contra del sacrosanto progreso.El elefante en la habitación.Se ha comentado antes que la intermitencia (que es una manera diferente de decir falta de control casi absoluta) de las renovables, se abordaba sólo desde el punto de vista de intermitencia diaria.Se comentó que había dos extremos que ni siquiera se abordaban, siendo uno de ellos el control, la gestión a corto plazo, que obligaba a tener una cierta densidad de energías controlables para poder mantener estable la operación de la red eléctrica.Uno de los argumentos que se podrían llegar a esgrimir sobre el tema de la intermitencia, y que el uso de la electricidad, que en teoría es fácil de transmitir a gran distancia (ciertamente, es la única que se puede transmitir, razonablemente bien, a distancias de cientos de Km), permitiría combatir la intermitencia y variabilidad a base de integrar todo en una super mega red de distribución, esa que implicaría tener centrales controlables (que no aparecen en ningún estudio, excepto las hidroeléctricas) por doquier.Pero aquí aparece el otro extremo del que nadie habla (pero se hace abuso, muchas veces sesgado, en algunas publicaciones) sobre la intermitencia de las renovables.Es un concepto muy, muy simple, evidente. Se llama estacionalidad. El concepto se basa en que el año se caracteriza por una serie de estaciones que varían debido a la inclinación de la tierra respecto del Sol, lo cual proporciona las famosas cuatro estaciones que dependen de las horas y la inclinación del sol respecto de la zona a tratar.En verano, en lugares como Europa, el sol está bastante alto, y luce durante bastantes horas del día, mientras que en invierno es justo al contrario, más bajo, menos horas. Cuanto más se aleja uno del ecuador, mayor es la variación de horas entre el invierno y el verano, y más bajo está el Sol durante todo el año.El resultado de todo esto es que en invierno, porque hay poco sol y éste, al estar oblicuo, proporciona menos energía por metro cuadrado (la mitad en potencia de pico, mucho menos en energía total diaria en España) que en verano; y por tanto, en invierno hace frío, en verano hace calor, y eso genera cambios en los consumos energéticos.Así mismo, de noche encendemos las bombillas porque no vemos.Por eso, los picos de demanda siempre son a la puesta de sol, y en invierno. Porque complementamos la energía natural del sol con energía artificial para mantener una cierta igualdad durante el año.Por tanto, la demanda de energía siempre tiene una enorme parte complementaria con la que nos proporciona el sol. Mayor en invierno, mayor de noche, especialmente tras la puesta del sol, y durante más tiempo en invierno (al ser el día más corto).El uso de energía será, pues, complementario, con la generación. Justo se va producir cuando no se puede generar energía solar. Eso deja directamente a la fotovoltaica dependiente de algún sistema de  almacenamiento, mientras que a la termo solar, al tener el almacenamiento térmico incluido, amortigua la variación diaria, permitiendo no sólo una cierta capacidad de control (debido al almacenamiento de otro tipo de energía convertible a electricidad), sino que además permite ajustarse muy bien a la curva de demanda diaria, especialmente al pico que se produce tras la desaparición del astro rey tras el horizonte.


Pero eso no arregla el problema de la estacionalidad. En la gráfica ajunta se puede ver que un sistema fotovoltaico con seguidor a dos ejes, en verano produce hasta cinco veces la energía que produce en invierno. Y eso, en España, el país más soleado de Europa, que si uno se va a Noruega, la cosa es más exagerada, pero sobre todo, tirando muy hacia abajo, y especialmente en el gélido invierno nórdico que exige mayor consumo energético para suministrar calor.Si se intentase asegurar el consumo eléctrico de España en invierno mediante paneles fotovoltaicos con seguidores solares, el resultado sería que dicha instalación, para cubrir la demanda de Enero, se tendría que sobredimensionar tanto que produciría alrededor de cuatro veces la energía necesaria, sobrando por tanto, tres cuartas partes de la generación.Y eso, suponiendo totalmente resuelto el tema de la intermitencia diaria (y, de paso semanal), cosa que se podría arreglar usando solar de concentración, que daría un resultad prácticamente idéntico.De hecho, si en lugar de obtener electricidad, los paneles con seguidores fuesen de ACS, probablemente el resultado sería exactamente el mismo.Se deduce que o bien se sobredimensiona muchísimo el parque de generación para solucionar este punto, o bien se implementan sistemas de almacenamiento que puedan almacenar energía, cargarse, durante los meses de primavera tardía y verano, para descargarse durante el invierno y principios de primavera.Grosso modo, cien días de almacenamiento. Dos órdenes de magnitud el sistema de almacenamiento necesario para solucionar la intermitencia diaria, esa que vimos que no se puede solucionar con baterías por falta de materiales, y que la solar de concentración está muy lejos de implementar (se habla de hasta cinco días de acumulación, que no se ven por ningún lado, de hecho, hace falta especificar que cinco días del año son).Y 365 veces más lenta en la carga/descarga, es decir, en la amortización del sistema de almacenamiento, que, fuese una batería, deberíamos considerar que deberían durar 1000 ciclos de carga/descarga, es decir, un milenio.A saber dónde estará la humanidad dentro de un milenio.De ahí la necesidad de generar en zonas de gran insolación y escasa variación estacional, nominalmente el desierto (llámese Desertec [12], por ejemplo), para luego distribuir a zonas de mayor densidad de población, que justamente son las más septentrionales, al norte frío de escasas horas de sol y mucha nieve, muchos miles de Km de distancia que implican toda una serie de inconvenientes de control gestionable, despachable, local. Y enormes pérdidas por el camino (en España, las pérdidas medias son del 9%, con picos superiores el 30%).Algunos hablan de almacenar aire comprimido en minas y acuíferos [13], como ya se ha mencionado, que parece ser más barato que la hidroeléctrica, pero muy pocos mencionan los contratiempos al estilo Castor, o bien que hay pocos sitios adecuados (recientemente se han abandonado intentos e investigaciones en acuíferos por la gran variedad de problemas técnicos que la hacen inviable), y por tanto, no parece ser la ‘gran solución’, más bien un buen argumento a poner sobre un papel que lo aguanta todo y que luego se lleva el viento.La hidroeléctrica es otro gran recurso que se menciona, y que en la actualidad ya realiza las funciones de control y gestión, en el caso español (y muchos otros más) de la rígida nuclear.Ciertamente, es un sistema muy flexible, con la posibilidad de almacenar, de gran margen de control (que se extiende en potencias negativas – bombeo), y rapidez de respuesta, pero limitado geográficamente (grandes cuencas, países con una cierta humedad, etc), en potencia (poca, se estima un máximo de alrededor de 2TWe en todo el mundo, cuando el consumo es del orden de 15TWe de media), en capacidad (días, horas en algunos casos), en inversión (los sitios más baratos, las grandes cuencas, están todas utilizadas ya, lo cual obliga a hacer depósitos grandes de obra, o utilizar emplazamientos difíciles como cráteres de volcanes).Pero amén de los enormes impactos ambientales [14], también tienen otras limitaciones poco vistas, pero que vienen al caso.En países nórdicos, en invierno, se congelan los pequeños sistemas, y los grandes se ven reducidos en capacidad debido a que una parte se convierte en hielo. En países más soleados y secos, como España, tenemos el problema de las sequías, lo cual implica que en verano no hay agua que almacenar, si no que muchas veces hay falta de la misma. Por tanto es totalmente inviable usar este sistema para solucionar la estacionalidad.De hecho, no sirve ni para cubrir las variaciones de la eólica en parques teóricamente calculados para poder hacerlo, puesto que el uso para consumo humano, o incluso para riego (pues algunos están en zonas casi desérticas) tiene prioridad. 
Y eso que la producción neta (es decir, sin contar el uso de bombeo y regulación o control) también es estacional, pero justamente siguiendo la demanda: mayor en invierno que en verano, en España, claro.Si nos atrevemos a meternos con el viento, resulta que también es estacional, y encima, más intermitente, más variable, con variaciones tan rápidas como que en cinco minutos de puede caer más de la mitad de la producción, y encima esto se ha comprobado que pasa bastantes veces al año, y, para colmo, las temporadas de calma suelen abarcar grandes zonas geográficas.Es decir, mientras muchos estudios dicen que al distribuir la eólica por toda Europa, soluciona el problema de intermitencia de la eólica, la realidad, tozuda ella, se emperra en demostrarnos una y otra vez que esto es una suposición absolutamente incorrecta, falsa y que por tanto no sirve como punto de partida.El otoño de 2015 se constató que en toda Europa apenas hubo viento desde España a Finlandia, de Inglaterra a Alemania. Con lo que la producción eólica, que precisamente es una de las mayores aportaciones de renovables, fue muy baja, como bien se puede constatar en este enlace [15].Ante este panorama, queda poco que hacer. Una de las opciones, nunca contempladas porque el resultado es una producción más baja de lo que cacarean los pro-solar, es orientar las placas o colectores de tal manera que tengan mayor insolación en invierno que en verano.Algunos de los cálculos y simulaciones del autor, por ejemplo situaban bien parada a un panel mucho más vertical, a 60º (Invernal N) en lugar de los habituales 45º (Óptimo N), y el resultado mejoraba bastante en primavera y otoño, empeorando en verano (que es cuando menos energía se demanda), pero seguía dando poca energía en invierno (por las pocas horas de sol, más que nada), si bien el período en que hacía falta aporte extra o suplementario de energía se reducía bastante.Generación normalizada según orientaciónEste es un punto a tener en mente por todos aquellos que tengan (tenemos) físicamente o en mente, instalarse colectores de ACS.La orientación es clave.Sin embargo, en un reciente paseo del autor con la familia en un barrio residencial donde hay instalados bastantes colectores de este tipo, se pudo constatar que menos de la mitad estaban orientados al sur, y con inclinaciones de entre 40 y 60º, aún menos, habiendo algunos incluso orientados al norte, bastantes totalmente planos (agua hirviendo en verano, helada en invierno), y sobre todo, con sombras durante una parte importante del día.A pesar de todo, nada de esto es suficiente.Siguen haciendo falta sistemas de gestión, ese punto necesario e irresuelto de las mega redes de distribución, que puedan generar la energía necesaria, y que presumiblemente, trabajarán constantemente durante el invierno.La falta tanto de buenos sistemas de gestión como de redes adecuadas para dicha gestión ya se han puesto de manifiesto con problemas en China (la zona donde se generan muchos GW eólicos está muy lejos de la zona de consumo, y sin redes, grandes, adecuadas), Alemania (más o menos lo mismo, con recortes de producción notables, de más del 30% en la fotovoltaica de forma sistemática todo el verano), como en Australia, donde ha habido un apagón de más de dos días en una gran zona precisamente por este tipo de problemas.Hay estudios que ya citan el máximo de penetración de las renovables alrededor del 10% para que aparezcan problemas de inestabilidades, causa del frenazo de la Energiewende (que afortunadamente para los alemanes, se ha estado exportando dicha inestabilidad a los países circundantes, que, obviamente, están respondiendo con sistemas de desconexión para que Alemania se guarde para sí la inestabilidad).Y a pesar de ello, de no invertir nada en sistemas de gestión y almacenamiento, el precio de la electricidad ya sólo debido a la intermitencia de las renovables, ha disparado las facturas.


Si a esto hay que añadir los sobrecostes que nadie quiere tener en cuenta en forma de nuevas redes de distribución, el coste de la energía eléctrica va a ser mucho más elevado, así como su mantenimiento.Si bien las centrales de ciclo combinado usando biogás pueden ser útiles, probablemente se queden cortas. El único sistema renovable, útil, de sobras conocido, que almacena de forma natural energía durante el verano, que se puede utilizar tranquila y controlablemente en invierno, es en realidad la primera forma de energía que conoció y usó la Humanidad: la biomasa.Algo que los pro-renovables y los ecologistas ensalzan, de forma totalmente errónea, como renovable y neutro en cuanto a la emisión de CO2 y demás historias.Pero hablando estrictamente, cualquier recurso es renovable siempre y cuando se utilice a un ritmo inferior al de reposición, y eso incluye los combustibles fósiles si el ritmo de uso es prácticamente nulo [16].Es decir, si hay que controlar y gestionar, además de cubrir la falta de energía en invierno, mediante el uso de biomasa, nos encontraríamos con que los USA, en un solo invierno, tres meses de uso de biomasa, se quedaría totalmente desforestado, por tanto, sin posibilidades de regenerar nada, pues el ritmo de uso sería más de 100 veces superior al de generación.Por supuesto, dado el gran consumo de los Estados Unidos, si se aplicase la solución a nivel global, donde todavía a fecha de hoy, el mayor consumo de energía no es fósil si no de biomasa, pues es el más utilizado en los países subdesarrollados y en otros no tanto, implicaría que en pocas décadas no quedaría ningún árbol en el planeta, con lo que no habría nada que retirase el CO2, y todo el carbono que éstos habían almacenado se habría devuelto a la atmósfera.Por no hablar del hecho que los ciclos naturales del fósforo, potasio, y algunos otros elementos, se terminarían de romper (aunque algunos están casi rotos ya).En poco tiempo, la ‘solución sostenible’ habría convertido a la Tierra en el Planeta de Pascua galáctico.Y eso, aunque la biomasa se utilizase de la forma más eficiente posible, es decir, como nuestros abuelos, quemándola en una estufa para la calefacción (donde, dicho sea de paso, se puede cocinar y hacer otras cosas, como pan), sólo conseguiríamos retrasarlo.A principios del siglo XVIII los problemas de deforestación ya eran evidentes en Europa, cosa que fue precisamente una de las razones que empujaron hacia el uso de carbón que fue lo que nos llevó a la revolución industrial.Un problema social.El resultado implica que el uso de electricidad no es precisamente el más pertinente, sino más bien un despilfarro que no se adecua a la demanda.Pero también implica que el sesgo es producto de una cultura, una sociedad (que sobrevalora la electricidad hasta el punto de despilfarrarla en frente a otras energías más adecuadas), que debe cambiar sus conceptos de uso (y sobre todo, abuso) y racionalizar el consumo, no sólo energético, para poder afrentar el cambio de paradigma. De lo contrario, los problemas se agudizan.De hecho, el ejemplo del coche eléctrico, además del meme del ‘todo eléctrico’, tiene otro mensaje más profundo detrás: el que ‘todo sigue igual’, que podemos seguir con  nuestro modo de vida como hasta ahora, con nuestra cultura y civilización, simplemente, cambiando de coche. Ni mención a electrificar otras cosas más importantes para nuestra sociedad, ni mención a cómo suplantar los otros usos de los combustibles fósiles que no son estrictamente energéticos.El problema es que se sigue confundiendo los flujos renovables de energía con sostenibilidad natural.Hay un ejemplo que poca gente conoce, en otra isla más cercana que la remota (geográfica y temporalmente) Isla de Pascua, que demuestra que las renovables no van a solucionar el problema, y que este se extiende mucho más allá de eliminar los combustibles fósiles y electrificarlo todo.En la isla de Mallorca, en la llanura próxima a la capital, Palma, donde está ubicado uno de los aeropuertos de más tráfico de Europa, para todos los que la hayan visitado, se pueden contemplar centenares de cadáveres de molinos para sacar el agua. Hace algo más de un siglo, esa zona era un lóbrego y malsano cenagal, que algunos pensaron en desecar en base a bombear el agua con molinos, mayormente hechos de madera al principio, mejorados y a base de metal después de la visita de un ingeniero holandés (cómo no) a la zona.El resultado fue que en pocos años, la fuente de problemas de salud y demás se había convertido en un paraíso terrenal del que rezumaban leche y miel.Pero con el paso de las décadas, con más de 350 molinos censados para regadío, la productividad de la tierra empezó a bajar a la vez que aumentaba la población de la vecina capital a la que alimentaban, hasta el punto que el agua empezó a salinizarse y causar problemas con los cultivos.En la actualidad, sigue siendo un terreno productivo, pero el agua sigue siendo salada, el nivel freático muy bajo (y con el mar muy cerca, además), y con muchos nutrientes ahora desaparecidos, con lo que hacen falta abonos de origen fósil.La moraleja de esta historia, es que el uso de agua fósil (no sólo combustibles), así como de energías renovables, no hace que las cosas sean sustentables si la sociedad no tiene en cuenta los efectos a largo plazo, si la cultura no implica moderación y conocimiento de la naturaleza, y si la mentalidad del aquí y ahora nos ciega.Si no cambiamos la cultura ANTES de cambiar el paradigma energético, si no cambiamos los USOS energéticos (y de otras cosas, como por ejemplo el agua fósil aquí detallado) y de recursos, si no se cambia la relación de nuestra sociedad con nuestro entorno, incluyendo la visión a largo plazo, el cambio de modelo energético no nos servirá para nada.Un apunte sobre intermitencia, producción y economía.Una parte sustancial del sustrato sobre el cual se asienta nuestra cultura, es el productivismo, la industrialización, los métodos industriales aplicados a gran cantidad de cosas.Contrariamente a lo que muchos piensan, esto no sólo aplica al capitalismo, sino también al comunismo y a muchos otros modelos políticos y sociales contemplados por nuestra sociedad.La producción, básicamente industrializada, bien sea gestionada por una empresa privada, bien sea (por el monopolio) estatal, se sigue basando en producir al máximo. Y eso básicamente, desde el punto de vista energético (y de paso, de materiales) es una ‘tarifa plana’ como el encefalograma del autor.Algunos han mencionado la gestión de la demanda, bien sea por ‘smart grids’, bien sea mediana la planificación de la producción.Veamos un ejemplo que viene al caso, aplicado a la industria, para tener claro este concepto clave.Supongamos un fabricante de coches, que produce un coche de 15000€ cada minuto. Toda la línea de producción está dimensionada para esa producción, sin parar más que un ratito al día (técnicamente, la producción diaria, según mis compañeros del cronómetro, son 22.5h), quizás el fin de semana.Si por alguna razón, pongamos porque falten puertas, se para la producción durante una hora, estamos hablando de 900.000€ que se dejan de facturar durante esta hora.Por suerte, hay planes de contingencia, pongamos que se puede cambiar la media hora de parada de los operarios del turno para almorzar a esa parada de una hora, que de todas maneras está planificada. Con eso, se reducen las pérdidas a algo ya calculado.Pero si la parada dura más, y además no se pueden ejecutar planes de contingencia (porque ya han sido usados), y encima implica arranques y paradas (más lentos, más problemáticos), las pérdidas pueden ser descomunales.Si resulta que para cubrir la misma demanda, debido a la intermitencia, pongamos diaria, hay que hacer dos líneas que trabajen la mitad de tiempo, el resultado es el doble de inversión (y de gastos), probablemente más personal por el tema de mantenimiento, para la misma producción, y más problemas de arranque/parada (muchas fábricas no paran las máquinas durante los turnos en que no se produce debido a los problemas de arranque/parada, aunque sí las hay que las dejan en stand by).Eso implica que los mismos productos van a ser más caros.O peor. Hay procesos que una vez iniciados no se pueden parar a no ser que se eche a perder mucha cosa.Un ejemplo son las cubas electrolíticas de refino de la alúmina en aluminio. Una parada de varias horas implica que el material en el interior de la cuba se solidifica, y estropea a ésta, con lo que hay que eliminarla y volver a gastarse millones en otra cuba electrolítica, amén de los problemas de improductividad por el tiempo parada cambiando la cuba. Una millonada [17].Por eso, todo lo que es la industria y la fabricación, las paradas por motivos ajenos a la planificación suelen conllevar grandes tensiones, gritos, multas económicas (hay casos en los que se han alquilado helicópteros y aviones para transportar materiales para no pagar las multas) y problemas económicos que pueden llevar a la ruina de la fábrica y/o aumentos de precios.Uno de los casos más delicados son esas plantas de más de 15.000 millones de € (si, tres veces el cacareado coste de la megafactoría de Tesla) que se utilizan para fabricar semiconductores [18]. Muchos procesos tardan horas, y una interrupción significa tirar todo el lote de fabricación, quizás tras decenas de otros procesos igualmente complejos y caros.O peor aún: pueden significar una parada total de la planta (pongamos por caso por contaminación, que es poco conocido el nivel de limpieza que se gasta en esos sitios) durante varias semanas [19].El corolario de todo esto, es que la intermitencia y los sistemas renovables, son técnicamente incompatibles (si no se solucionan, lo cual implica invariablemente mayor costo) con la tecnología que hace posibles algunos de estos. Concretamente, de los más incentivados y publicados: solar y eólica. Y más concretamente, del gran olvidado de todo este mundo, la electrónica.Otras cosas a electrificar.Además de los problemas de uso directo de las energías en el proceso productivo, hay otros puntos que no se consideran habitualmente como es el uso de elementos fósiles (sean combustibles o no) en la electrificación.La espina dorsal del sistema macroeconómico mundial es el transporte de mercancías, amén de la fabricación tratada en el punto anterior. Este transporte raramente es tratado cuando se habla del coche eléctrico, sin embargo es necesario para el correcto funcionamiento de nuestra sociedad más allá de la necesidad del  transporte individual, personal, privado o público.No sólo el transporte de mercancías, hecho en base a combustibles fósiles es básico, si no también todo lo que es maquinaria pesada (minería, obras públicas) y agrícola.Si bien algunas minas pueden utilizar monstruosidades de cangelones como la Bagger 288 [20] de la central eléctrica de Grazweiler (que eléctricamente extrae el lignito que alimenta la térmica de carbón que genera la electricidad – 13MW de nada – de la excavadora junto con la demanda de la población, amén de ser electricidad muy sucia), esto no vale para todos los casos. Ni los grandes buques mercantes transatlánticos como la clase Tripe E de Maersk [21], ni los grandes camiones, ya híbridos como el Liebherr comentado en otra entrada, ni las cosechadoras o tractores que se utilizan en el campo, se pueden electrificar fácilmente.Ciertamente, las excavadoras y tractores probablemente podrían utilizar aceite del mismo campo para funcionar. Igualmente también se podría utilizar animales, que no necesitan procesados de ningún tipo sobre los alimentos, almacenables, y que encima contribuyen a cerrar los ciclos del fósforo, nitrógeno, etc. sin recurrir a biocombustibles complejos y de dudosa eficiencia, que necesitan procesado (insumos de energía, mano de obra, inversiones, tecnología).Algunos comentan que la producción de acero, básicamente hierro al que se le añade carbón, se podría hacer en base a biomasa, con lo que nos podemos remitir a los problemas ya existentes sobre dicha biomasa, y encima, funcionando en base a calor eléctrico (cuando el horno francés ya es capaz de hacerlo). Algo parecido con otros plásticos que se obtienen del petróleo, que, sin embargo, también vendrían de la biomasa, generarían más CO2 y más contaminación, y está por ver el precio, presumiblemente mucho más caro, ya que de ser más barato, seguramente se habría adoptado ya [22].Entre estos petroderivados, hay que destacar algunos importantes. Los materiales de muchas de las cosas que conforman nuestro día a día (plásticos, electrónica, ropa, calzado, herramientas, electrodomésticos), medicamentos, envases, nitratos y otros fertilizantes utilizados en la agricultura sin los cuales muchas de las tierras actuales perderían mucha productividad, etc.Aunque algunos ya se ha mencionado que serían de relativamente fácil sustitución, aunque probablemente contaminasen más, muchos otros probablemente serían imposibles o mucho más caros. Y eso es otra amenaza a la economía sobre la cual se sustenta todo este entramado.Ante todo esto, no sólo siguen apareciendo estudios sobre cómo electrificarlo todo, si no que muchos arguyen que tarde o temprano tendremos que dar el paso, puesto que los combustibles fósiles son finitos, contaminan, se van a acabar, etc.Luego dicen que si la fusión fría (sin contar que no hay helio suficiente para enfriar tanto reactor, ni para fabricar muchos semiconductores, dicho sea de paso), que si las renovables (con todo lo que ya hemos comentado), incluso algunos hablan del fin del capitalismo (pero no del productivismo ni del extractivismo), que si la electrónica (esa olvidada que utiliza 69 o 70 de los 92 elementos de la tabla periódica, muchos de los cuales, como el mencionado helio, son insustituibles, escasos, y que sólo se obtienen como elementos secundarios de otros productos, como algunos pozos de gas natural en el caso del helio).Ni hablar de las escalas de lo que se está hablando (una central nuclear de 1GW cada día, sin descansos, durante 50 años, o 10 de 100MW termosolares de concentración con un depósito de calor del tamaño de un estadio de fútbol, dígase Bernabeu, Nou Camp o similar). Millones de aerogeneradores, varios órdenes de magnitud de lo que se está fabricando ahora, durante décadas.Así pues, dado que tarde o temprano sólo nos quedarán las renovables, no nos va a quedar más camino a seguir que el de las mismas. El todo eléctrico (aunque renovables no tiene que significar electricidad para nada, aunque el todo eléctrico es hacer el gilip****s), así que es cuestión de tiempo que acabemos usando el coche eléctrico.Que no hay opción. Ese es el argumento.Sin embargo, dado que esto va más allá del mencionado de soslayo, pero en realidad nudo central, del fin del petróleo, efectivamente, SÍ que hay otros caminos. Y también hay un tema de plazos.Este punto, el fin del petróleo, las implicaciones de otras materias primas, y los posibles caminos, más bien probables, son el objeto de la siguiente entrada.
[1] - http://www.priweb.org/ed/pgws/uses/uses_home.html http://en.wikipedia.org/wiki/Petroleum_product[2] - http://en.wikipedia.org/wiki/Hydroelectricity[3] - https://es.wikipedia.org/wiki/L%C3%ADnea_de_transmisi%C3%B3nhttps://es.wikipedia.org/wiki/Transmisi%C3%B3n_de_energ%C3%ADa_el%C3%A9ctrica [4] - http://euanmearns.com/an-update-on-the-energiewende/ http://www.crisisenergetica.org/article.php?story=20140430092653297 [5] - http://www.afr.com/news/politics/wind-farm-failure-during-sa-storm-worse-than-thought-20161018-gs5c89 [6] - https://es.wikipedia.org/wiki/Red_el%C3%A9ctrica_inteligente [7] - http://energy.mit.edu/publication/future-solar-energy/ [8] - http://euanmearns.com/going-green-the-ofgem-vision/ [9] - https://fr.wikipedia.org/wiki/Four_solaire_d%27Odeillo      http://www.lowtechmagazine.com/2011/07/solar-powered-factories.html [10] - http://www.cottagecraftworks.com/wind-compressor-wind-driven-air-compressor-alt-energy http://windcompressor.com/ [11] - https://es.wikipedia.org/wiki/Proyecto_Castor [12] - https://es.wikipedia.org/wiki/Desertec [13] - http://energyskeptic.com/2015/caes-in-aquifers/ [14] - http://euanmearns.com/the-coire-glas-pumped-storage-scheme-a-massive-but-puny-beast/ [15] - http://euanmearns.com/a-big-lull/ [16] - https://www.diagonalperiodico.net/global/30480-biomasa-la-nueva-amenaza-para-bosques-francia.html [17] - https://es.wikipedia.org/wiki/Proceso_Hall-H%C3%A9roult [18] - http://www.koreatimes.co.kr/www/news/tech/2015/05/133_178485.html [19] - http://energyskeptic.com/2014/interdependent-chip-fab-electricgrid-financial-sys/ [20] - https://es.wikipedia.org/wiki/Bagger_288 [21] - https://es.wikipedia.org/wiki/Clase_triple_E [22] - http://falaciasecologistas.blogspot.com.es/2014/01/plastico-sin-petroleo.html
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Hacia la muerte inmediata del Euro

Ácratas - 6 February, 2017 - 15:46




La marea ha cambiado y ahora va en contra de la singladura del Euro y de la tripulación corrupta de Bruselas. La primera perforación contra el eurotitanic se le metió el Brexit, que no fue una premonición, sino la constatación del hastío de una clase media olvidada por los políticos, que ha caído en manos de los mal llamados populistas, es decir, de aquellos que yendo en contra de los medios del establishment, y valiéndose del contacto directo con sus electores y el uso de los medios alternativos de Internet, consiguieron doblegar la hegemonía cultural de la poderosa oligarquía política profesional socialdemócrata, que pensaba que defendiendo a toda minoría social, por estrambótica que fuera, y soltando homilías llenas de moralina de pseudoizquierda, tenía asegurado el voto de la mayoría.

Y lo hemos comprobado, el Brexit se volvió a repetir en EEUU con la elección de Donald Trump. Y no es casual que Trump copiase las tácticas de Nigel Farage -el artífice del Brexit- que estuvo todo el tiempo aconsejando al equipo del actual presidente de los EEUU, para saber como acercarse al votante olvidado por los grandes partidos y políticos profesionales.

No es que Nigel Farage sea un genio siniestro, sino que simplemente se ha dado cuenta que la marea, y los vientos de los 4 puntos cardinales soplan en contra del Establishment inglés, usano y ahora, del de la Unión Europea. Le Pen en Francia puede ganar en una lucha electoral que inteligentemente ha convertido en una discusión sobre el Frexit, la salida de Francia de la UE y los problemas reales que está sufriendo el francés medio, mientras que sus contrincantes, fuera de juego, responden con insultos y moralina, mismo error que el cometido por el establishment de EEUU e Inglaterra. Y ciertamente, todo indica que el nivel de hartazgo de los franceses no es menor que el de ingleses y usanos. En Francia también existe una clase media olvidada en proceso de descomposición y depauperación, mediáticamente relegada a favor de colectivos y grupitos marginales que acaparan la atención del poder institucional, con los que juega para dar un cartel publicitario de progresismo, que luego falta en la política regresiva y ultraconservadora que practican.

Toda esa mayoría olvidada y cabreada en Francia, va a ir a caer en los brazos de Le Pen. Lo mismo veremos en Holanda (Duxit), en Dinamarca(Daxit) y en Suecia (Sexit ??),donde se celebrarán referéndums sobre la salida del Euro.

Lo más probable en que en muy poco tiempo nos acordemos del Euro y la UE, como aquellas imágenes en blanco y negro de una dictadura que se creía invencible a través del NO-DO.

RALF


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Postverdad, Libertad de Expresión y Libertad de Conciencia


La monumental reyerta entre progresistas y populistas que está teniendo lugar en todo los países occidentales ha derivado en la cuestión de la postverdad. Los primeros, más agresivos, acusan a sus adversarios de faltar a la verdad por método y preparan un perfeccionamiento y ampliación substancial del régimen de censura vigente que, sobre todo, se aplicará a Internet. Más allá de la bronca entre las dos alas del sistema de dominación sucede que el poder ha perdido, en bastante medida, el control de la Red. Esto les tiene fuera de sí.

El bando progresista domina casi completamente los medios propagandísticos, televisión, prensa, cine, industria del ocio y universidad, lo que le otorga un poder colosal y unos beneficios económicos astronómicos. Pero su obrar está siendo tan desvergonzado y brutal, tan chulesco según su estilo, manipulando y mintiendo tan sin rubor, que la credibilidad de lo que ofrecen está en franca regresión. Las gentes cada vez menos acuden a los medios de comunicación/adoctrinamiento, que aparecen como un pomposo aparato de propaganda y control de las mentes, y cada vez más escudriñan y rebuscan en Internet las elaboraciones de gentes anónimas.

El progresismo es ahora el enemigo y el verdugo principal de la libertad de expresión, por delante del populismo. Son sus adeptos quienes sobre todo están preparando un reforzado sistema de censura para Internet. Esto significa no sólo que desean poner en marcha los procedimientos adecuados para lograrlo sino que van a ir estableciendo en cada cuestión concreta qué es verdad y qué no lo es, qué debe creer la gente de la calle y qué no. Y además va a excluir y marginar, y también perseguir, a quienes no piensen como ellos: la policía del pensamiento está, por tanto, en fase de enérgica reorganización y acrecentamiento.

El progresismo, para empezar, se sustenta en una inmensa mentira, la teoría del progreso. Desde ella ha ido elaborando todo un jactancioso entramado de errores provechosos, medias verdades, ocultaciones de porciones decisivas de la realidad, narraciones manipulativas, desdén por la noción misma de verdad, mofa de la categoría de libertad, trituración de los adversarios, mil y una formas de censura, exclusión y persecución de quienes tienen otras ideas. En los últimos años ha constituido las religiones políticas, o sistema de lo políticamente correcto, como cuerpo de creencias obligatorias desde el cual se practica el linchamiento de disidentes, los sacrílegos e incrédulos de este siglo, por negarse a comulgar con dichas religiones.

Hoy la verdad es una noción en quiebra, no existe libertad de expresión (salvo de manera marginal) y no se respeta ni aprecia ni salvaguarda la libertad de conciencia. Los progresistas tildan a los populistas de ser la “extrema derecha” pero hacen suyo lo que constituye el meollo de la extrema derecha, la negación de la libertad de expresión y la libertad de conciencia. Esto muestra que el progresismo y sus derivaciones son ya la principal expresión de extremismo totalitario, de radicalismo carca y retrógrado. Ellos son el fascismo, un fascismo de nuevo tipo, progresista. Para tapar esto intimidan y atormenta a sus oponentes con la etiqueta de “fascistas”, que es el primero de la retahíla de los sambenitos con que niegan la libertad de expresión[1].

No hay postverdad. Existe, para decirlo de una manera simplificada, la verdad y sus opuestos, el error y la mentira. La verdad posee, en su existencia efectiva aunque no en las entelequias de los filósofos triviales, unos componentes que la determinan. Son la finitud delimitadora, la impureza inerradicable, la mutabilidad reiterada, la dependencia de lo concreto, la subordinación a la experiencia, el antagonismo con lo teórico o doctrinal y su dependencia del esfuerzo permanente. Eso convierte a la Verdad entendida al modo metafísico, que no existe, en la verdad dada en la experiencia, que sí existe. Al rebajarla y disminuirla la fortalece y robustece, haciéndola netamente diferenciable en cada escenario singular del error y la mentira. Frente al relativismo y al pragmatismo la verdad continúa siendo la coincidencia entre lo pensado y la cosa, algo que está ahí favorezca o perjudique, sea útil o aparentemente inútil. Y sigue siendo muy difícilmente compatible con la propaganda, que es la actividad número uno del progresismo.

La verdad es una categoría esencialmente prepolítica y antipolítica. Surge de la experiencia, se prueba en la experiencia y se desarrolla desde la experiencia, de manera que no puede depender o estar en relación con el poder. La política tiene que circunscribirse al ámbito de lo que le es propio, el gobierno de la sociedad, sin inmiscuirse en la determinación de qué es verdadero y que no. Máxime en los sistemas políticos con ente estatal, en donde la razón de Estado, en tanto que utilidad para los poderhabientes, rebaja la verdad a la imposición discursiva de sus intereses. En ellos lo institucional es la mentira mientras que la verdad busca refugio en la resistencia al Estado, en la acción revolucionaria.

En el quehacer político, las normas para el gobierno de la sociedad y para la elaboración de las leyes han de determinarse conforme al principio de las mayorías. No porque lo que crea, diga o sostenga la mayoría sea siempre la verdad, que a menudo no lo es, sino porque es el único procedimiento para evitar la tiranía: gobierna la mayoría y eso es la libertad política, tenga o no razón dicha mayoría. En bastantes casos es la minoría la que está acertada, la capaz de aprehender, difundir y aplicar la verdad, pero eso no le proporciona el derecho a gobernar. Tiene que lograr que sus verdades se hagan mayoritarias para que influyan en la vida política con disposiciones y legislación de ellas emanadas. Por eso la minoría necesita ser respetada y que sea igualmente respetado el principio de la libertad de expresión. Hoy no es así. Existe la ruidosa trifulca en curso entre progresismo y populismo en la que ambos comparten el 99% de sus ideas pero a las gentes de pensamiento ecuánime e intención revolucionaria se nos condena a la semi-clandestinidad. Y en el futuro será mucho peor.

Así pues, la relación entre libertad política y verdad es bastante intrincada, al tener un crecido grado de complejidad. Esto resulta excelente pues nos obliga a mejorarnos intelectualmente, a afinar nuestra inteligencia.

La libertad de expresión es libertad para todo y para todos, para lo equivocado tanto como para lo acertado, para el error igual que para la verdad, para la mentira lo mismo que para la evidencia. La palabra no delinque en ningún caso, pero sí lo hace quien introduce la censura, cuya enormidad está no sólo en los procedimientos para cercenar la libertad del otro sino más aún en convertir “mi” verdad (y ni siquiera, sólo lo que es útil “para mi”) en la creencia obligatoria para los otros. Todo aparato censor es productor de “verdades” que se imponen, lo que equivale a prohibir a los otros utilizar la inteligencia. Esto significa privarles del atributo humano más decisivo, deshumanizándoles.

La censura, empero, es un tosco e ineficiente modo de operar. La defensa de la libertad de expresión sin restricciones no significa conciliar en lo más mínimo con el error y la mentira sino comprometerse a luchar contra el uno y la otra con argumentos y demostraciones en vez de con imposiciones y prohibiciones. A la larga es incomparablemente más eficaz permitir que el error se exprese libremente y combatirlo con la verdad que prohibirlo. El bien y la verdad no pueden imponerse, únicamente aceptarse y escogerse en condiciones de libertad suficiente, lo que significa que tiene que haber asimismo libertad para sus contrarios. La coacción, legal o popular, no puede utilizarse para realizar el triunfo de la verdad, aunque tal vez sí para otorgarle las mismas oportunidades que al par error-mentira, pues en tales condiciones su victoria es segura, aunque finita. En general, el mal se impone por compulsión y todo lo que se impone coercitivamente es el mal, mientras que el bien se elige con el uso del libre albedrío, que es una combinación de experiencia, pensamiento, planeamiento y elección, una categoría hiper-compleja y por eso mismo magnífica para construirnos como personas.

El uso de la censura denota inseguridad y debilidad, es una prueba de impotencia argumentativa. Quienes se sienten seguros de la valía de sus formulaciones no necesitan prohibir pues se saben vencedores en buena lid, en debates libres y decentes, donde todas las partes tengan la misma capacidad para expresarse y decir[2]. La idea revolucionaria en esto es hacer que la verdad triunfe a través de un perfeccionamiento constante de sí misma tanto como de una mejora permanente de quienes con ella se comprometen y a ella sirven. Considerando además que dos de sus atributos ingénitos son la imperfección y la finitud no hay que apurarse porque el error y la mentira existan pues siempre estarán ahí, dado que sobre ellos sólo es posible alcanzar victorias parciales pero no su completa y definitiva erradicación. Es así porque no sólo existen fuera, en lo otro en el otro y en los otros, sino dentro, en el yo…

De todo ello se concluye la centralidad de la libertad de conciencia. Ser libre para constituir el propio mundo interior, las creencias, convicciones, emociones, pulsiones y pasiones que conforman a la persona, es la forma básica y al mismo tiempo decisiva de libertad. Si no existe padecemos un orden carente de respeto por el ser humano, y en ese caso falta la libertad política, la libertad civil y la libertad de acción. Cuando se adoctrina al individuo, como con tanta contumacia hace el progresismo, se le violenta psíquicamente, se le degrada desde su condición natural de sujeto, o persona, a criatura incapaz de pensar por sí misma, que debe recibir los contenidos de su mundo psíquico desde fuera, desde otros, que piensan por él y en lugar de él.

La libertad para expresarse únicamente puede tener limitaciones epistemológicas y morales, no legales, ni policiales ni judiciales. Se necesita asimismo un tipo de sujeto con la calidad suficiente para exigirse a sí mismo un esfuerzo permanente por la verdad, con el fin de que ésta sea investigada y pensada antes de ser expuesta.

Verdad y libertad son dos valores cardinales. Es verdad que la libertad resulta ser decisiva y la libertad es la precondición de la verdad. El vigente orden de dictadura política y económica va contra ambas. La revolución tiene como una de sus metas el constituir una sociedad de la libertad en la que la verdad se realice a través del ejercicio inquebrantable del esfuerzo reflexivo y la controversia honrada, en donde todas las partes tengan la misma capacidad real para explicarse y llegar a la opinión pública, es decir, posean igual libertad de expresión. Para ello lo primero es poner fin a la razón de Estado, que es el enemigo número uno de la verdad y la fuerza primera que milita contra la libertad. La razón de Estado se acabará cuando se acabe quien la crea, el ente estatal y su principal derivación, la propiedad concentrada en pocas manos.

La postverdad es la martingala que ha ingeniado el totalitarismo progresista, que hoy es la principal y superior expresión política e ideológica del capitalismo, para continuar imponiendo sus “verdades” en un momento en que la realidad las refuta, las multitudes las dan la espalda e incluso una parte de las élites del poder las tienen por inservibles y hasta contraproducentes. No pasará. No pasarán.

FÉLIX RODRIGO MORA





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Vistalegre II: Comunismo versus transversalismo

Ácratas - 4 February, 2017 - 13:22


El 9 de febrero, dos proyectos y dos ejecutivas se enfrentan en el congreso de Podemos. Todos los medios "de peso" --del Sistema, vamos-- señalan el problema, lo califican de irresoluble e incluso hablan de escisión del partido "en rueda". Aquí ya advertimos que los comunistas no iban a desperdiciar la oportunidad de renacer de las cenizas que dejaron tras su cúmulo de despropósitos históricos: Eurocomunismo y dogmatismo --dependencia de la opinión superior del Komintern-- se encargaron de convertir al comunismo en una ideología residual en España. Los comunistas europeos se adaptaron tanto al Espíritu de Europa, quisieron apartarse tanto de la imagen que de ellos sembró Gladio, la facción terrorista de la OTAN, que acabaron por contribuir a la caída de la URSS. Eso sin contar con el copo de cargos que la Iglesia Católica tomó para sí en el seno del PCE y CCOO.

Ese fracaso trae cola. La cola es que el PCE trató por todos los medios de apropiarse del 15M. Y luego de Podemos, su cristalización política. La Rueda Podemita depende mucho de la periferia catalana, vasca y gallega. Las tres son católicas, como siempre lo han sido los nacionalismos históricos, tanto de derechas como de izquierdas. La CUP, por ejemplo, está formada por antiguos nenes hijos de comunistas católicos educados políticamente por la parroquia. Por eso sabemos que se integrará en la candidatura podemita en las elecciones autonómicas que proyecta Puigdemont para el próximo verano.

La consecuencia de lo que digo es que la facción podemita de Iglesias es internacionalista, globalista, como la propia Iglesia Católica, mientras que la de Errejón es socialdemócrata, como lo es el PSOE y quiere ser, al menos ahora, Ciudadanos. Errejón quiere convertir a Podemos en el heredero del PSOE, partido en descomposición por el alto número de traiciones a la clase obrera que ha perpetrado desde siempre, desde el Felipismo al Zapaterismo. O sea, siempre que ha podido traicionarnos a cambio de unos buenos cargos en una eléctrica, una petrolera o una gasista.

Vaticinamos una victoria de Iglesias, pero Errejón quedará cerca. Así que se repartirán la Ejecutiva. Los Anticapitalistas serán la bisagra que decantará la victoria del PCE. España tiene Pablo Iglesias para rato.

¿Y tras esa victoria? Pues nada, que Podemos emprenderá el camino de su descenso electoral, tal como emprendió y culminó el PCE en su día.

Podemos ni siquiera se opone a un sistema antidemocrático como el español, sino que participa del mismo. Antidemocrático porque los ciudadanos no tenemos derecho a elegir a nuestros diputados; en un sistema con un Jefe del Estado impuesto por el franquismo, tampoco elegimos al presidente del Gobierno. Ni siquiera a los jueces. Lo único que estamos autorizados a elegir es a un partido frente a los demás. Los tres poderes del Estado quedan en manos de los partidos, cuyos líderes negocian todos los cargos relevantes. España mantiene un régimen partitocrático, un oligopolio político entregado al servicio de la banca, del IBEX y de la Europa de planes quinquenales.

Al final, los indignados se quedarán con un palmo de narices. Porque la única indignación eficaz tiene que manifestarse en las calles de las ciudades españolas y ejecutarse personalmente con la lucha diaria clandestina. Con el voto urnado no se va a ninguna parte en esta España monárquico-conservadora.

Salud.

ACRATAS

NOTA DE UN LECTOR: Sobre Podemos:

"Fabriquemos nuestra propia oposición, antes de que la verdadera se organice"

Lenin


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Apuntes sobre la logística en los vehículos eléctricos e híbridos

The Oil Crash - 1 February, 2017 - 10:17
Queridos lectores,

Esta semana Beamspot nos ofrece otro capítulo de su detallado análisis sobre la viabilidad de los vehículos eléctricos, en este caso sobre los aspectos logísticos. El post es extenso pero lleno de mucha información interesante. Espero que lo disfruten

Salu2,
AMT 

Enlace al índice.

Apuntes sobre la logística en los vehículos eléctricos e híbridos.
Con la colaboración de Eduardo, de Argentina.


Otro de los puntos a estudiar cuando se miran los detalles de los vehículos híbridos y eléctricos, es el de la logística. La mayoría de estudios sobre este tema presentados a, para y por los gobiernos, resaltan específicamente los asuntos relacionados con la distribución eléctrica, la producción de la misma y otros factores afines. La distribución eléctrica es un elemento más de lo que se denomina logística [1].En esta entrada se agrupa bajo el epígrafe de logística no sólo la distribución eléctrica, que no es precisamente la parte más complicada de todas, junto a un par de temas fuertemente relacionados: la red de estaciones de servicio y recarga, por un lado, y la logística de producción, especialmente de materias primas, por el otro.Fuera de los estudios presentados por los gobiernos, se ha discutido bastante sobre la logística de las materias primas, y ha habido mucho movimiento a nivel internacional sobre los mercados de algunas de dichas materias tocadas por la varita mágica del vehículo eléctrico. Lo cual ha desatado bastantes discusiones y comentarios, específicamente sobre dos materiales muy importantes: el litio de las baterías, y el neodimio utilizado para hacer imanes, utilizado en algunos de los motores de los vehículos híbridos y eléctricos más populares.Dado que este último epígrafe tiene que ver con minería, conviene empezarlo definiendo algunos de los términos más utilizados, así como aclarando algunos conceptos clave de la explicación.Dos vocablos que aparecen mucho relacionados con la minería son recursos y reservas [2]. Recursos son la cantidad de materia prima que se estima que existen, lo máximo que se estima que podría llegar a obtenerse con rendimientos del 100% y sin importar precios. Reservas es la parte de los recursos que se estima que se pueden obtener de manera real, técnicamente viables, y además comercializar con beneficio, descartando métodos técnicos caros que acabarían siendo no rentables.Esta estimación es bastante subjetiva y no se explica en ningún lugar en que se basa. Hay varios factores conocidos, entre los cuales están el de la concentración de materia prima, sobre lo cual hablaremos a continuación, la tecnología existente, la accesibilidad, las infraestructuras.Sin embargo, la estimación de reservas obtenibles no contempla la variación del precio de mercado ni otros asuntos relacionados. Este tipo de valoración es bastante especulativo, con lo que las reservas se suelen diferenciar entre reservas probadas, y reservas probables en los estudios más recientes, donde los criterios están más claros y son más realistas, siguiendo una metodología (recientemente) establecida, conocida, que permite reducir los márgenes de incertidumbre.El siguiente término a describir, es lo que se denomina la ley de los metales [3], que en realidad es la cantidad o concentración de materia prima por unidad de materia o mena a extraer. Una ley del 10% significa que hay que sacar 10Kg de material (bien roca, bien tierra, u otras cosas) para obtener, mediante procesos varios, 1Kg de materia prima con una concentración o pureza elevadas. Es un término importante porque cuanto más baja es la ley, más trabajo o energía hay que utilizar para sacar más material del cual se obtendrá el mismo o menor cantidad de materia prima.También es importante porque los procesos o tecnologías a aplicar pueden cambiar sustancialmente según la concentración. Lo cual suele ser uno de los límites que determina la frontera entre recursos y reservas. La conjunción de concentración y tecnología permite que los recursos crezcan a consta de las reservas.Cambiando de geología a economía, hay también un par de casos claramente diferenciados: los mercados minoritarios y los mayoritarios, también llamados mercados de commodities.Cuando se habla de mercados minoritarios, se está haciendo referencia a materias primas que tienen poca demanda y/o producción, con lo que hay pocos proveedores y pocos clientes, así que la negociación de precios no es algo que se haga públicamente ni que esa dé importancia tremenda en las bolsas y la economía general, dado el volumen de negocio, producción, movimiento de materiales y capitales, etc.Los mercados de commodities sin embargo son todo lo contrario. Metales como el acero, aluminio, cobre, son commodities que tienen muchos proveedores y muchos clientes, materiales de uso muy general y amplio, con grandes cantidades de aplicaciones, y con mucho movimiento de capital asociado. Esta parte se rige generalmente por los clásicos mercados económicos y financieros, a diferencia de los minoritarios.Otro término que proviene de la biología, pero que es muy importante en este caso, es la conocida como ‘Ley del mínimo de Liebig’. Dicha ley dice que el crecimiento de las plantas viene determinado por el material más escaso. Dado que hace falta una cierta proporción de materiales, el que menos presente esté de la proporción es el que limitará el crecimiento, pues es el que será cuello de botella, el mínimo [4].Y para terminar con las descripciones, hay que recordar que no sólo tenemos economía de mercado, que básicamente aplica a los mercados mayoritarios, así como a la mayoría de países, sino que también hay otro tipo de economías, planificadas, que se rigen por otras reglas de juego muy muy diferentes. Es el caso de China [5].Y aquí es donde hay que hacerse una reflexión: los mercados minoritarios, que no dependen de las reglas de juego, y que son casi siempre los que se nombran al buscar mínimos de Liebig, en este caso las tierras raras, precisamente se obtienen en este momento de un solo lugar: China. Si a esto le sumamos que las estimaciones de recursos no tienen en cuenta el precio a la hora de valorarlos, entonces tenemos un auténtico enigma encima de la mesa. Algo que se escapa de la lógica habitual de los mercados.Aunque las implicaciones del precio del producto final y del coste de extracción para determinar los recursos afectan a todos los materiales, especialmente a las commodities, el analizar con más detalles estas implicaciones según la lógica del capital es algo que se hará con el litio, más adelante. De momento, y puesto que se ha sacado el tema de las tierras raras, continuaremos con este enrevesado y desconocido enigma.En química, se denominan tierras raras a dos grupos de elementos que son muy parecidos entre sí. Tanto que cuesta distinguirlos y separarlos, a pesar de que tienen ciertas características muy peculiares que son precisamente las que los hacen atractivos. El nombre de ‘tierras raras’ es debido precisamente a la amalgama de elementos parecidos y la dificultad de separarlos y aislarlos individualmente, con lo que los resultados de las mezclas daban resultados muy raros, muy heterogéneos y variados según la cantidad o proporción de cada uno de los elementos.Esta dificultad en aislar y separar unos de otros hizo que los descubrimientos y las propiedades de los mismos fuesen hechos con cuentagotas y que los químicos que intentaban descifrar este tema lo llamasen ‘tierras raras’. Sin embargo, su ocurrencia en la naturaleza si es rara, es por la gran cantidad de los mismos que hay comparados con otros elementos, más que por su escasez. Eso sí, aunque los recursos se estiman inmensos, muchos ni siquiera son considerados como tales, debido a las ridículas concentraciones que tienen en muchos casos, la gran dispersión de los mismos.Aún así, hay grandes recursos y reservas de estos materiales en buena parte del mundo. Otro de los puntos ‘raros’ de estos elementos. Sin embargo, su mercado es realmente minoritario, y la producción también, como sus usos. De la misma manera, la sustitubilidad es prácticamente nula. Hay pocos de estos elementos que se usen para una tarea que puedan ser sustituidos por otros que den resultados similares, si es que alcanzan. Y en todo caso, los sustitutos más habituales, son otras tierras raras.A pesar de las grandes reservas, el hecho de que sean materias poco comunes en su uso, de las que en estos momentos sólo hay un proveedor real, China, constituyen un mercado minoritario y tienen todos los puntos para ser ‘mínimos de Liebig’ en muchos campos, especialmente en el del vehículo híbrido y eléctrico y en el de los aerogeneradores.Tanto es así, que en el mundo sólo hay una mina de tierras raras en funcionamiento, que se ha reabierto recientemente y que todavía no está a plena producción: Mountain Pass, en California. También es cierto que se está planteando la apertura de otras. Curioso que el máximo proveedor de tierras raras no tenga minas de tierras raras. En realidad, lo que tiene son minas de hierro, donde las tierras raras son una parte muy importante de los residuos, la ganga, resultante de la extracción de hierro.Esto no es un hecho raro, más bien es común para muchos materiales y commodities que se obtienen de minas donde el principal producto es el cobre, por ejemplo, o el hierro.El asunto, como ya se ha comentado, con la minería de tierras raras, es que aunque la concentración de óxidos de tierras raras sea elevada (del orden del 15 al 40% incluso) en el material a trata, bien sea la ganga de extraer hierro, bien sea de las tierras de Mountain Pass, una vez obtenido ese óxido de  tierras raras, lo que resulta es una amalgama de una serie de elementos, en diferentes proporciones que dependen sobre todo de la mina, con variaciones incluso dentro de la misma mina según en qué parte de la veta se obtengan.Los dos grupos de tierras raras que figuran en la tabla periódica son los lantánidos y los actínidos. Generalmente los que se tratan en la industria ‘civil’ son los lantánidos [6], que comprenden el Lantano (La), Cerio (Ce), Praseodimio (Pr), Neodimio (Nd), Prometio (Pm), Samario (Sm), Europio (Eu), Gadolinio (Gd), Terbio (Tb), Disprosio (Dy), Holmio (Ho), Erbio (Er), Tulio (Tm), Yterbio (Yb), y Lutecio (Lu).El segundo grupo, el de los actínidos, de otro tipo de usos que enseguida vamos a deducir, consta del Actinio (Ac), Torio (Th), Proactinio (Pa), Uranio (U), Neptunio (Np), Plutonio (Pu), y un montón más, aunque ni siquiera los dos últimos nombrados se encuentran en la naturaleza de forma natural: se desintegran radioactivamente. Lógico: el torio, el uranio y el plutonio son elementos utilizados en reactores nucleares (y en otros usos aún menos agradables). Por eso, este segundo grupo tiene una consideración y usos que no entra dentro de esta serie de escritos. Aunque formen parte de los residuos.Dentro del primer grupo, se distinguen entre las tierras raras ligeras (LREE – Light Rare Earth Elements) y las pesadas (HREE). Forman el primer grupo, desde el Lantano hasta el Gadolinio, y el segundo, el resto. Es de destacar que estos elementos también tienen una cierta radiactividad y una ligera toxicidad, con lo que son materias primas a tratar con un cierto cuidado.Como ya se ha comentado, el hecho de que después de separar los óxidos de tierras raras del resto de materiales no deseados de la obtención de los mismos, hay que separar y purificar cada elemento por separado. Y además, las proporciones no son las mismas según la mina, igual que tampoco lo es la demanda, que evidentemente, no coincide con la producción.Por tanto, para separarlos hacen falta varios procesos, generalmente a base de disolver la amalgama con diferentes ácidos y bases, aplicar varios reactivos, y entonces se obtienen diferentes cantidades de materiales, que además, van a depender de lo que uno pretenda conseguir, es decir, que para obtener un elemento muy demandado, igual el proceso produce otro que no tiene demanda.Estos procesos, y dadas las concentraciones presentes en la mayoría de minas, generan bastantes LREE’s, entre los cuales se demanda bastante el Neodimio para su uso en imanes [7].Dicho Neodimio se utiliza para hacer los imanes más potentes que conocemos a fecha de hoy, y que son el corazón, el rotor, de muchos de los motores síncronos de vehículos híbridos y eléctricos, así como de las últimas generaciones de aerogeneradores.El caso más conocido, del cual se hizo mucho bombo y platillo, fue el Prius, del que su presidente se jactaba de ser el producto en serie que utilizaba (en 2010) más Nd del mundo: aproximadamente 1Kg en cada motor [8].Pero resulta que el mercado de las tierras raras que durante décadas fue monopolio casi exclusivo de Mountain Pass [9], básicamente para suministrar elementos para hacer los fósforos de las televisiones en color a base de tubos de rayos catódicos, se cerró a principio de siglo (2002), debido a varios factores. El primero, la toxicidad de los procesos de separación de las tierras raras, muy elevada y que además conllevaba una cierta dosis de radiación. Eso hizo que estos materiales fuesen caros de obtener, debido a los elevados costes de limpieza, añadidos a los elevados costes (en productos químicos) necesarios para la separación.La irrupción de China y el aumento espectacular de los usos de materiales raros, incluyendo tierras raras, en la electrónica, con especial énfasis en la optoelectrónica (donde se incluyen los TFT’s, que también tienen sus filtros de colores, y los LED’s blancos, que gastan Cerio y Europio), cambio mucho el panorama.Aunque la industria minera americana no es especialmente restrictiva con la limpieza, con los últimos años la cosa ha ido cambiando, especialmente en California. Sin embargo, China tiene una legislación tremendamente laxa, de hecho, el estado es a la vez la empresa. Lo cual, unido a una mano de obra muy barata, una industria aún más económica por diversas razones, un acceso a la energía necesaria bastante particular como ya se ha visto (a base de enormes cantidades de contaminante y sucio carbón, propio, sin consideraciones de precio al no ser una economía de mercado, y obtenido también con mano de obra barata).Si encima añadimos a un monopolio estatal de una economía planificada a la producción mundial del 95% de todas las tierras raras que consume la industria, una buena parte de la cual también radica en China, que exporta los productos acabados, el hecho que desde 2009 se apueste más decididamente por medidas de ahorro y tecnología, como por ejemplo la iluminación LED, los motores eléctricos a base de Nd, las nuevas generaciones de aerogeneradores de 5MW o más unitarios, la política de aumento de energías renovables, de las cuales la eólica es la más avanzada y rentable, y la gran demanda de Prius desde 2008 a esta parte, el problema estaba servido.El primer resultado fue una burbuja de precios que disparó la cotización de todas las tierras raras hasta 10 veces su precio anterior. En 2011 el Nd costaba 500$ el Kg, frente a los 50$/Kg de 2008. Eso es un aumento del coste espectacular sobre el motor del Prius, y un gran atractivo para abrir minas de tierras raras.Esta es una de las razones por las que Renault se decidió por motores de excitación externa: no dependía de un único proveedor.Esta burbuja provocó que muchas compañías mineras empezasen a ‘amenazar’ con producir Nd y otras tierras raras, empezando por Mountain Pass. Al final, entre las sanciones por la OCDE impuesta a China, otras minas que fueron abriendo, incluyendo Mountain Pass que está incrementando su producción, como las otras, y que se prevé que esté plenamente operativa para 2015, reventaron la burbuja de precios, de manera que ahora el Nd está a unos 60$/Kg, unas 10 veces más caro que el cobre.Hay que apuntar que aunque haya similitudes entre la minería del Cobre y de las tierras raras (extracción por solventes), lo que encarece estas últimas es el proceso de separación de los diferentes materiales, así como las discrepancias entre la oferta y la demanda.Eso hace que con los precios actuales, la mina de Mountain Pass ya no es tan rentable como parecía cuando se reabrió [10]. Además, aunque las sanciones de la OCDE [11] a China por la restricción de Nd al mercado se hayan relajado, China está apostando por reducir y cambiar todo el tema de la minería de las tierras raras.La razón: la contaminación. China tiene más del 60% de sus aguas que no son potables, y de éstas, casi la mitad no se puede utilizar ni para lavar nada debido a la radioactividad (la monazita de la cual se extraen es radiactiva) y a los contaminantes químicos que tiene [12]. Algunas de las zonas mineras, entre las cuales se distinguen las dos grandes minas de las que sale toda la producción de tierras raras, están tan fuertemente contaminadas que las aldeas en las que viven los mineros las llaman ‘las aldeas del cáncer’ o ‘las aldeas de la muerte’.La reducción por extracción con solventes produce bastantes residuos químicos, a los que hay que añadir el uso de los corrosivos y tóxicos Cloro y Flúor moleculares, de elevado coste tanto económico como sobre todo energético de obtener (en formato Cl2 o F2, puros, sin ningún otro elemento), los residuos de ácido sulfúrico, restos fluorados, con metales pesados (entre los cuales el radiactivo Thorio) que se filtran con facilidad en el subsuelo y van a parar a las cuencas de los ríos próximos.Por supuesto, China es plenamente consciente de ello, lo ha hecho público, y propone restricciones de producción, junto a un aumento del consumo interno y de los planes de aumentar su producción de renovables (en base a eólica de última generación, gran consumidora de Nd). Sin embargo, los precios del Nd no se disparan otra vez [13].Esta dinámica extraña del mercado de las tierras raras se explica por varias razones. Y aunque no hay sobreoferta de Nd, a pesar de que se produce suficiente, el precio no sube [14].Una de las razones, es que estas tierras raras son un elemento tecnológico, no sólo de vehículos híbridos o eléctricos, aerogeneradores o LED’s. También se usan profusamente en tecnologías varias, algunas de ellas, militares.Por eso, cuando hablamos de tierras raras, estamos hablando muchas veces de producciones bajas, con volúmenes de dinero bajos, pero que son esenciales para la estrategia y los ejércitos de muchos países. Es decir, hablar de minería de tierras y materiales raros (en éstos incluyo el Indio, por poner un ejemplo) de la industria se ha convertido en hablar de Geoestrategia. Con mayúsculas. No en vano, en la mayoría de enlaces que se adjuntan en esta página y que hacen referencia a la minería, la palabra estrategia y militar aparece a menudo, a veces más veladamente, a veces menos.La otra razón es geológica, tal y como ya se ha explicado. Se ha dicho que el Nd subió de precio desorbitadamente debido a las restricciones de producción china. A pesar de ello, subir 450$ el precio del Prius, con la demanda que había, con esperas de muchos meses, no era el problema.La producción del Prius estaba restringida no debido al Nd. No. A pesar de que la producción del mismo es baja y va algo por detrás de la demanda, si el precio no sube es porque la restricción es otra [15]. El cuello de botella desde hace años, y está previsto que siga siendo así durante la próxima década, se llama Disprosio [16].Los motores de los vehículos híbridos y eléctricos llevan alrededor del 12% de Dy. Unos 120g de media. Una miseria. Los grandes nuevos aerogeneradores llevan proporciones más bajas, entre el 1 y el 12%, siendo lo habitual un 3%. La cantidad es mayor, pero la producción de estos es menor, y por tanto el monto total que se mueve para éstos no es tan prominente como para arrinconar al uso en el automóvil. Aún.Este elemento se pone porque aumenta la vida útil y los resultados a altas temperaturas. Como estos motores trabajan con temperaturas más elevadas que los aerogeneradores, hace falta más, y es prácticamente imprescindible e insustituible.Y de momento sólo hay una mina en el mundo que produzca Disprosio, que suministra alrededor del 97% del mismo, así como del resto de HREE’s necesarias: Baiyun Obo, en Mongolia (o sea, China). La producción en 2010 fue de 1400 toneladas métricas, y a 1200$ el Kg de Dy. A un precio de 60$/Kg de Nd, el motor del Prius gasta 60$ de Nd, y 144$ de Dy. ¿Queda claro cuál es el cuello de botella, la razón por la que la producción estuvo (y sigue estando, y se espera que siga así) restringida? ¿Queda claro por qué Renault, con lo suyos que son los franceses, ha decidido no utilizar tierras raras en sus coches?Claro que con esa producción, se pueden fabricar más de once millones de Prius al año, pero Toyota no es el primer y único comprador de Dy. Y la producción mundial de coches está alrededor de 65.5 millones anuales, y unos 20 de transportes pesados (camiones, autobuses, sin contar maquinaria pesada de obra pública, o agrícola). Y el Dy tiene otros usos además de los imanes usados en motores (no sólo de coche) y generadores (no sólo ciertos aerogeneradores). Por ejemplo, se usa en las centrales nucleares, o en otras aplicaciones tecnológicas como láseres, discos duros, CD/DVD/BluRays, etc. Eso significa que la cantidad destinada los motores de los Prius y otros híbridos/eléctricos, es baja.Un inciso. La batería del Prius utiliza otra tierra rara: el Lantano [17], alrededor de 10 – 12 Kg. Es el metal que se esconde detrás de la definición de batería de Níquel – Hidruro Metálico: ésta en concreto es de Niquel – Hidruro de Lantano [18].Por supuesto, hay otras minas que podrían producir este material, y que se están afanando en abrir [19] o aumentar su producción, pero éste no es tan sencillo como el Nd, y muy poco común. Precisamente el nombre Disprosio significa ‘difícil de obtener’. Además, la demanda crece más rápido que la producción, y tiene varios problemas secundarios.El primero, es que el proceso de obtener Dy da como resultado Cerio [21]. Mucho Cerio. Aunque se use para hacer LED’s blancos [21] (en la resina amarilla que llevan dentro, junto con Yttrio [22], considerado un HREE, que se obtiene en abundancia en el mismo proceso, y que convierte parte de la luz azul en amarilla, formando así el blanco), la demanda de éste es muy inferior a la oferta, igual que otros elementos o tierras rara asociadas.Por eso, aunque el Cerio se venda, es a bajo precio, y los costes de producirlo se cargan en el Dy, aumentando el precio del mismo. También se cargan al Dy los costes de almacenaje y tratamiento del Cerio resultante.Si añadimos a todo esto que buena parte de todo el proceso es minorista, la planificación central China, y las necesidades militares, tenemos unas estrategias y dinámicas ‘de mercado’ (si es que se le puede llamar así), totalmente fuera de la lógica. Molycorp, la propietaria de la mina de Mountain Pass, y a la vez, la comercializadora del Disprosio chino, tiene problemas para mantener Mountain Pass, y suministra el Dy necesario para los militares americanos a partir (y con el permiso) de China.El resultado, es que tanto la producción de aerogeneradores grandes y de última generación, así como la producción de vehículos con propulsión eléctrica, va a estar restringida, y en todo caso, algunos seguirán a Renault, como Toyota, que ya busca evitar las tierras raras [23], van a optar por tecnologías con menor rendimiento, y por tanto, con peores prestaciones.Otro asunto importante y que ha vertido aún más ríos de tinta en comentarios, es el Litio. Se han hecho muchos cálculos sobre si hay suficiente en el mundo para sustituir todos los coches. Muchos fabricantes, como Toyota, se han afanado en comprar acciones, montar Joint Ventures, apostar por minas, comprar acciones de empresas de extracción y refino de Li. Se ha convertido al mismo en un elemento más a considerar del balance de cuentas. Las reservas son un elemento importante en el aspecto contable. Tanto es así, que la especulación inherente al método, a veces se ha convertido en auténtica especulación bursátil y hasta en fraude, como el caso de Bre-X [24].Desde entonces, Canadá ha elaborado una normativa para especificar la manera de obtener y presentar los datos, según la cual se estipula el procedimiento para establecer tanto las reservas probadas como las probables, incluyendo las variables tecnológicas y económicas para cada caso concreto [25].Esto no quiere decir que todas las prospecciones sean fraudulentas ni por asomo. Sólo hay que tener en cuenta que en realidad es un asunto bastante pantanoso, pues dichas prospecciones se hacen tomando sólo unas cuantas (que no tienen porqué ser pocas) muestras en varios lugares, y haciendo un caro estudio exhaustivo, pero sin sacarlo todo para hacer inventario. Esto implica que hay un porcentaje de error, que además dependerá para cada caso concreto, y que hay que ponerse de acuerdo con todas las medidas y los procedimientos, para que todos nos entendamos. Exactamente esto es lo que se ha hecho en el trabajo del estándar canadiense, así como el JORC [26].Desde que los móviles, portátiles y tabletas empezaron a venderse en grandes cantidades, el precio y el interés por el Li se disparó. Algunos países y algunas empresas empezaron a ver que quien tenía Li tenía un buen negocio entre manos.La explotación de Li está empezando, es algo relativamente nuevo, y el mercado, aunque por volumen y distribución se podrá considerar commoditie, todavía no lo es, no está suficientemente maduro aún. Poco le falta. Una demostración clara, sin embargo es la discrepancia entre la producción, liderada por Australia (la gráfica está en LCE, ojo), y las reservas, lideradas por Chile. O por Bolivia. No sólo es curioso esto, si no que en unas estimaciones, las reservas Bolivianas no existen, o son las mayores del mundo, el Salar de Uyuni.Por tanto, echemos una ojeada al que es considerado el banco de datos más fiable que existe, el USGS (United States Geological Survey). Según este, en 2013 [24] las reservas y recursos mundiales (donde NO incluyen Uyuni) de Li son de 13 millones de toneladas métricas (MMT).A partir de estos datos, estimar la cantidad de baterías que se pueden fabricar, si se considera un uso del 100% del Litio para estos fines, se hace estimando cuanto Litio hace falta para cada una. Es decir, depende de los KWh que queramos poner.Se ha visto que una batería que de una autonomía más o menos presentable, como es el caso de Tesla, está en los 65 - 85KWh. Estimemos que para coches de gama más baja, dichas baterías serían de 50KWh. A 200g de Li metálico puro por KWh [28], esto hace 10Kg de Litio, o unos 52.8 Kg de Carbonato de Litio Equivalente (LCE).Dividiendo las reservas por esta cantidad, tenemos que podemos fabricar 1300 millones de baterías. Actualmente se estima que encima de la Tierra hay más de 1000 millones de coches térmicos. Eso suponiendo que se usa todo el Litio del mundo para fabricar baterías de coche. Es decir, 65TWh de capacidad de almacenaje eléctrico en total. Suficiente para alimentar todo el mundo durante casi cinco horas.Hechos. Datos, números. No hay discusión sobre las matemáticas. Sólo sobre las reservas y los recursos, y quizás los porcentajes.Mientras una corriente de pensamiento piensa que descubriremos más depósitos de Litio en el mundo, y parte de los recursos encima se convertirán en reservas gracias a la tecnología, lo cual seguro que es cierto, otra piensa que lo que queda por descubrir no es tanto, ni lo que se dice es lo que es.Analicemos con más detalle las especulaciones en el último sentido, puesto que el descubrimiento de nuevos yacimientos es algo que se puede dar por seguro, aunque la cantidad es discutible, especulaciones que vamos a intentar dilucidar. Además, un análisis de la situación del Salar de Uyuni (Bolivia), según muchos, la mayor de las reservas (de recursos, seguro) del mundo, que junto a las reservas de Chile (Salar de Atacama) y Argentina (Rincón, Salar del Hombre Muerto, Olaroz), cubren más del 60% de las reservas y recursos mundiales. A ver si explicamos porque en algunos casos Uyuni no aparece entre las reservas, mientras que en otros sí.Para empezar, está el hecho de que el Salar de Uyuni no sólo es litio, si no también magnesio, en una proporción de este último de 18 a 1 del primero. El magnesio es un metal bastante usado en la industria, así que extraerlo también es interesante. Sin embargo, el problema está en separar ambos tipos de metales de manera económica, rentable.Hay algunos procesos que permiten hacerlo, por supuesto. Pero no son rentables económicamente para las cantidades, concentraciones y precios actuales en el Salar de Uyuni. Bolivia está gastando bastante dinero del erario público en promocionar la investigación para conseguir métodos industriales económicos y así convertir este enorme recurso en reservas comercializables. En 2013, con los precios del Li subiendo, todavía no se había conseguido este reto. Esa es una de las razones por las que el USGS quitó los 5.9MMT que tenía asignados a Uyuni en 1999 (sobre un total de 9.4MMT en todo el mundo) y que no aparecen en el informe de 2013, cuando ya el total es de 13MMT, y donde Chile, concretamente, el Salar de Atacama, pasa de 3MMT estimados por el mismo USGS en 1999 [29], a 7.5MMT. Un aumento del 150%!!!El coste de desarrollar (si es que se consigue) esta tecnología, es una externalidad que de momento corre por cuenta del gobierno boliviano o sus universidades, y que de momento, y seguramente nunca, no se carga sobre el precio del Li obtenido de ese salar, en un mercado como el actual [30].De cara a la minería del Li, hay varios tipos de proceso diferentes. Uno es el proceso sobre ‘roca dura’, como el empleado en Australia [31], con minas a cielo abierto, que implica elevados consumos de energía para perforar y cargar la mena en las profundidades y moler la roca y procesos de elaboración complicados. Curiosamente, si Australia era la mayor productora de Litio del mundo y lo hacía por este método, fue debido sobre todo a que la mina de donde lo sacan es de Tántalo (a partir de Tantalita, siendo entonces el principal productor mundial), con lo que los mayores costes se asumen en buena parte sobre la venta de Tántalo, no sobre la venta de Litio. Sólo el postprocesado del material extraído (ganga) para obtener el Litio es lo que determina si es rentable sacarlo o no.Dado que el uso de Tántalo en la electrónica está más bien estancado, puesto que los últimos avances en condensadores cerámicos (que usan Paladio, de la familia del Platino, a unos 800$ la onza) hacen menos interesante el uso de los más caros condensadores de Tántalo, el interés para seguir produciendo Tántalo y el Litio como derivado está cayendo, dando prioridad a los métodos de extracción a partir de salmueras.El otro método es más sencillo, y es el que se aplica precisamente en los salares. Para ser más exactos, estos salares son cuencas endorreicas, lagos formados por corrientes de agua tanto superficiales (ríos), como por corrientes de aguas subterráneas, que arrastran gran parte de sales de las montañas donde se recoge el agua de dichas corrientes, generalmente proveniente del deshielo, y que en un bajío se acumulan formando un lago, donde las elevadas concentraciones de sales, escasa humedad, elevadas temperaturas, sequías, han permitido que dichas sales se fuesen acumulando durante milenios, hasta el punto en que ahora sólo se ve la superficie de sal medio cristalizada, recubierta de una fina capa de tierra (aunque en las fotos parece una superficie blanca, en realidad tienen una tonalidad marrón) con una capa superficial de elevada porosidad por donde circulan estas corrientes subterráneas de agua, que es donde se evapora parte del agua y se concentra la sal.En las capas más profundas, dependiendo del salar, se encuentra halita, sal común sólida, cristalizada, totalmente impermeable, sin porosidad, sin nada más. Sin Litio. Las capas superiores son porosas, también formadas en mayor parte por sal común, mientras que las sales de litio, al ser más solubles, se quedan diluidas en la salmuera, que fluye a través de los intersticios.Esto ha llevado a más de uno a pronosticar que la cantidad de litio que hay es prácticamente inagotable, puesto que fluye con el agua que llega. Aunque el 78% de la misma sea de lluvia, que hasta donde yo sé, no llueve litio, y que no tienen en cuenta que cuanta más sal hay, especialmente si es tan soluble como la de litio, el agua en lugar de depositarla, lo que hace es arrastrarla y llevársela rio abajo.Todo esto desemboca en la manera cómo se extrae el litio. Primero se pasa por hacer pozos o zanjas en el suelo del salar, donde se llenan de la salmuera que afluye a través de los intersticios porosos del salar, arrastrando las sales solubles con ella.A partir de aquí, hay varios métodos. En el método ‘clásico’, esta salmuera luego se bombea a pozas o piscinas grandes, no muy profundas, donde se deja al sol evaporar el agua, con lo que aumenta la concentración de sales, y algunas de ellas, las menos solubles, precipitan al fondo, dando lugar a diferentes productos según el tiempo y la exposición de dichas salmueras. Es la separación por precipitación selectiva.Según la mezcla de sales, se obtienen diferentes proporciones de productos, la mayoría de uso industrial o de otro tipo. Muchos de estos productos no son tan atractivos como el litio, pero precipitan antes.En el caso del salar de Rincón, el primer producto que se obtiene es Cloruro Sódico (NaCl). Sal común, que no interesa. Una vez la pileta en la que se ha precipitado este material ha alcanzado el nivel de concentración indicado, la salmuera que contiene es transferida a la siguiente piscina, donde se obtiene Cloruro Potásico (KCl). Algunas de las empresas que comercializan el litio que ya operaban en la zona desde hace tiempo, como SQM, precisamente tienen como elemento principal esta sal, una de las que se usan en las centrales eléctricas de concentración solar con sales fundidas, aunque su uso principal es como componente de fertilizantes, puesto que el Potasio es uno de los tres elementos más importantes para la agricultura (junto con el Nitrógeno y el Fósforo).En estas piletas la salmuera puede pasarse la salmuera meses, dependiendo de la concentración, la lluvia (que la diluye, retrasando la producción), el sol (menos sol o durante noches que puede incluso helar, pues no es raro alcanzar lo 25ºC bajo cero) y otros factores meteorológicos. De ahí, lo que queda es una salmuera donde hay mezclados carbonato de litio y carbonato de magnesio, con diferentes proporciones, y con concentraciones de 10 gramos por litro (1%) o 10000 partes por millón (ppm). El proceso, hasta aquí, puede haber tardado 6 meses. Éstos se separan utilizando diferentes métodos, bombeando directamente esta salmuera rica en litio ya a la planta de tratamiento, donde, según la empresa y la mezcla de Cloruro de Magnesio, Cloruro de Calcio (generalmente en mayor proporción) y Cloruro de Litio, mediante diferentes reactivos (en cantidades industriales, que hay que obtener, traer, procesar, y luego eliminar), obtienen una salmuera con el LiCl como elemento principal.Luego, esta salmuera se hace reaccionar con Carbonato de Sodio en casi todos los casos, que acaba en salmuera de Carbonato de Litio (Li2CO3) con sal común. Esta aún debe ser procesada para extraer el Carbonato de Litio en las concentraciones requeridas: industrial (98.5%, el de menor precio), grado técnico, y el de grado batería, de más del 99.5%. Esta fase se llama Polishing (pulido), y se emplean filtros de intercambio iónico, puesto que no sólo se trata de pureza y concentración del Carbonato de Litio, si no de los elementos que forman las impurezas. En este apartado, se producen pérdidas de material, generalmente más cuanto más alta la concentración. Por eso, el Li recuperado del salar nunca es el 100% del técnicamente extraíble. Varía entre el 40% en Atacama, y el 70% en Rincón.Hay un segundo método que pasa por filtrar directamente la salmuera tal y como sale del salar, sin pasar por ninguna pileta o poza, a alta presión y alta temperatura con unos filtros a base de alúmina, donde se queda el Cloruro de Litio. Luego, estas columnas de filtrado deben ser lavadas con agua limpia para obtener salmuera muy rica en Litio, que aún así luego es puesta a evaporar en piletas, si bien este proceso es menos importante en este caso. La salmuera filtrada restante, ‘empobrecida’ en LiCl, es devuelta al salar.Este proceso es particularmente intensivo en el uso de energía, tanto para presurizar la salmuera como para calentarla (recordemos que por las noches puede llegar a helar). Y  también requiere abundante agua limpia. Es el método que utiliza FMC.Como contrapartida, éste ofrece un resultado más libre de impurezas, con una concentración más elevada de Carbonato de Litio.El Salar de Atacama de Chile, segundo productor, está situado a gran altura, en el desierto del mismo nombre, el más seco del mundo. A pesar que la salmuera proviene del mismo salar, también necesita agua limpia con la que realizar varias operaciones, como extraer las diferentes precipitaciones y limpiar las piletas una vez  vaciadas. Estos procesos de momento se hacen con camiones cisterna, en caminos difíciles y largos (más de 4 horas), que son luego los que se usan para llevar el material extraído a los puertos de embarque y procesado final. La infraestructura necesaria es precisamente donde ahora se está haciendo hincapié, visto el interés en comercializar dichas reservas, lo cual en poco tiempo hará este tipo de procesos mucho más rentable y económico, por sencillo, que la minería de roca dura. Máxime si tenemos en cuenta que las mejores y más abundantes reservas (y recursos) están todas juntas: Atacama, Uyuni, Hombre Muerto en el punto en donde se encuentran las fronteras de Chile, Bolivia y Argentina, el Triángulo del Litio.El puerto de Antofagasta, así como Potosí y Salta son las ciudades más próximas, y por ende, donde se va a manejar todo el proceso mayorista de producción de Litio del Mundo. Conjuntamente tienen más del 60% de las reservas mundiales de Li. Según el último informe del USGS, sólo Atacama, con sus 7.5MMT’s ya tiene el 58% de dichas reservas.Es decir, en estos momentos se está empezando a explotar la minería del Litio de manera industrial, cosa que hasta ahora era un mercado minoritario. Esto ha llevado, en buena parte debido a la explosión de ventas de teléfonos móviles, tabletas, ordenadores personales y demás electrónica que hace uso de este tipo de baterías, a que se pase de mercado minoritario a una casi segura commoditie, básicamente por la subida de precios que ha experimentado este elemento en estos años. Incluida burbuja coincidiendo con la crisis de 2008.La utilización actual de litio es variada, y la cantidad que se destina a las baterías es relativamente baja (alrededor del 25%), pero se espera que todo esto cambie mucho y a gran velocidad, a medida que se van extendiendo las utilizaciones de estas baterías. Incluso con el estancamiento de ventas de telefonía móvil y de tabletas, la demanda para este tipo de dispositivos difícilmente va a bajar, puesto que las baterías son consumibles, como ya se ha explicado.Sin embargo, la utilización de litio para baterías es algo muy exigente. Requiere una pureza del 99.5% del carbonato de litio. Eso implica un proceso de refino que ‘desperdicia’ alrededor del 30% del litio que le entra. Lo cual significa que para las baterías no se puede usar todas las reservas, sólo el 70% en el mejor de los casos. Aun suponiendo que ese 30% restante, de menor concentración, es el que se destina para otros usos, de repente nos encontramos con que ahora la cantidad de baterías que se pueden producir es de 910 millones. Menos de los que ahora ya hay (y subiendo).Pasando ahora a especulaciones, de cara a un futuro, lo más lógico es que la explotación de salares sea lo más común, dado que es lo más fácil, lo que menos energía requiere, dejando la extracción de roca dura para cuando las reservas en los salares empiecen a ser más difíciles de extraer. Además, la producción industrial no es muy compatible con la intermitencia diaria del sol, así que es posible que a medida que aumente la demanda, el precio suba no sólo para aumentar las infraestructuras necesarias, si no porque el proceso se industrialice para dar salida a tanta demanda, y la evaporación de agua con la sal pase a hacerse mediante otros procesos, aunque sea sólo de noche.Y dado que los salares están en superficie, es raro que a estas alturas de nuestra historia, no estén todos inventariados, medidos y comprobados en cuanto a concentración de litio. Uyuni es el salar más grande del mundo y el elemento más brillante de la tierra vista desde el espacio. Así pues, lo más probable es que los descubrimientos de reservas de litio vayan más en la parte de minería subterránea y/o cielo abierto que no en forma de salares. En la parte más difícil de extraer, la parte de las reservas caras.A esta especulación, hay que añadir algo que ya se ha insinuado. Las reservas de litio son un elemento más en el balance de cuentas de los estados y las empresas que están metidas en este negocio. Una empresa que compra un salar donde apenas hay litio, y luego ‘descubre’ que las reservas y recursos de litio del mismo salar se multiplican por dos, obtiene, de golpe y porrazo, simplemente por la maravilla de la escritura en un papel, una mejora económica tremenda.Si analizamos los cambios experimentados en la valoración de las reservas del Salar de Atacama, con su espectacular subida del 150% (respecto de la valoración que hizo el mismo USGS), y nos atenemos a algunos estudios realizados por geólogos sobre este tema no sólo en Atacama si no en otros salares, parece que las reservas mundiales están algo hinchadas. Tiene un cierto parecido con las tasaciones que hacían los bancos de los inmuebles a la hora de dar la hipoteca.Uno de los atractivos de mejorar el activo en el balance de las empresas (o estados, en este caso, el chileno), es que suele servir para atraer a otras empresas para la inversión y joint ventures. Por ejemplo, Toyota ha invertido mucho capital en comprar parte de estas reservas para, junto con alguna empresa de fabricación de baterías, producir como sindicato vertical (desde la producción hasta la comercialización, toda la cadena bajo un único mando) los vehículos híbridos y eléctricos del futuro, desplazando así a posibles competencias.Una de las razones del espectacular incremento de las reservas de Atacama, parece ser que es debido a que las últimas valoraciones consideran que todo el monte es orégano. Perdón, que todo el salar, con profundidades que llegan a más de 600m es de salmuera con Litio, sin ningún estudio sismológico. Sin embargo, según estudios anteriores, la zona prosa apenas alcanza los 40m (frente a los más de 100 que alcanza en algunos puntos el salar de Rincón, por poner un ejemplo, aunque tenga menor profundidad de salar), siendo el resto Halita sólida, sin ningún otro contenido más que sal común. Esta parte es la que precisamente dispara las posibles reservas.Otro punto poco conocido, es que la capacidad de extraer el Litio depende de la concentración, y ésta varía mucho según la zona del salar, la profundidad, y otros factores. Donde está más concentrada, es más fácil de extraer, con mejores concentraciones y resultados, y haciendo que partes bastante grandes del salar, a pesar de tener recursos, no sean aptas para la extracción del material de interés, lo cual descarta directamente una parte importante de las reservas, pasando a formar parte de los recursos, y reduciendo aún más la cantidad de materia prima que en realidad se puede extraer.Pero resulta obvio, que de momento todo lo extraído y lo que se está empezando a explotar, son precisamente estos ‘epicentros’ de concentración, donde es más fácil y barato obtener el Litio debido a su mayor concentración.Según el estudio realizado por Meridian International Research [32], al parecer, las reservas de Atacama extraíbles actualmente de forma rentable con los precios del momento de publicación de este estudio (2008, algo desfasado ya), son de menos de 1MMT, de las cuales ya se han extraído más del 10% (y sin embargo, no se reducen las reservas en la misma cantidad), y el total estimado en el mundo de forma, según los autores, realista, apenas está en los 4MMT. Contando Uyuni, ojo. Quizás, con precios más elevados, parte de los recursos (que ellos admiten que están ahí, y que la confusión en realidad es de recursos tomados como si fuesen reservas, es decir, como si todo fuese extraíble) se podrían volver interesantes de extraer, con lo cual podrían superar este valor, pero en ningún caso, llegar a los 10MMT que harían falta para fabricar 1000 millones de baterías (de 50KWh, recordemos), una para cada coche que tenemos ahora.Mucho menos crecer en cantidad de coches, a no ser que éstos tengan una autonomía menor: si reducimos la capacidad a la mitad, tendremos el doble de baterías con la misma cantidad de Litio. Con 4MMT de Li, y con baterías de 25KWh (como las del Fluence o del Leaf, aproximadamente), podríamos tener 800 millones de vehículos eléctricos (y cero teléfonos móviles, tabletas, portátiles, medicinas antidepresivas, sin cristales en los coches, la fotovoltaica sería más cara, etc).Pero hay que tener en cuenta dos factores: el tiempo que tardamos en fabricar tanto coche, una parte de las baterías ya han llegado al final de su vida útil, y, segundo, que estamos esperando crecer, es decir, que se superen estos 1000 millones de coches. Y además, hay otros contendientes por las baterías.Una manera de estimar el posible crecimiento, es mirar la producción actual. En 2013 se produjeron poco más 35000 toneladas de litio (de nuevo, según el USGS). De éstas, sólo el 25% se dedicó a baterías, y la mayoría eran para usos de electrónica, no de vehículos. Aún así, ese 25% daría para fabricar 875000 baterías de 50KWh. Menos que los motores (de los que hay más demanda) que se podrían producir con el límite impuesto por el Dysprosio.Curiosamente, el informe de Meridien, tirando a pesimista, estimaba que habría una demanda para 2013 de más del doble que ha habido en realidad. Lo cual ha hecho desinflarse la burbuja de precios del litio que hubo. Pero también ha reducido el interés por un mercado incipiente que no acaba de arrancar. Eso ha propiciado una reducción de las empresas con interés en explotar estos recursos, y una ralentización en los desarrollos de dichas explotaciones.Así pues, en Chile (Atacama) está SQM, cuyo principal producto y negocio es el KCl, y que tiene la capacidad de tirar por el suelo el Carbonato de Litio para quitarse de encima la competencia. Bolivia, Comibol, no parece en disposición de hacer nada rentable debido a la elevada concentración de Magnesio frente al Litio, y en Argentina están FMC desde 1995, con planes de expansión de su planta de producción a 15000Tons/año, ADY (Salar de Rincón), con planes de expansión de su planta de demostración que se estima que para 2016 puede llegar a producir 20000Toneladas/año, y Orocobre en Jujuy y Olaroz, con una planta de 15000Toneladas/año. En el Salar del Hombre Muerto está Galaxy (donde también está FMC), pero parece que van a dejar el mismo: han echado a todo el personal. El resto parece que no va a prosperar, lo cual deja el mercado de las salmueras en manos de cuatro o cinco productores.Con este nivel de producción, el plazo de renovación de coches no parece ser muy rápido. Eso implica que muchas baterías se tendrán que reciclar para mantener el máximo de Litio posible en uso, pero dicho reciclaje nunca es del 100%. De hecho, se estima que en estos momentos sólo se recicla alrededor del 20% de las baterías producidas, y en la mayoría de casos, dado el ‘bajo’ precio del Litio, junto con su reducido porcentaje en peso en las baterías, hace que se desestime el reciclado de dicho metal, dando más importancia a reciclar los elementos caros que proporcionan más beneficios: el Cobalto, el Cobre, y el Aluminio.Tampoco se recicla el Litio que se usa en lubricantes, cerámicas o en cristales (entre ellos, en los paneles fotovoltaicos, o en los coches), que hoy por hoy es la mayoría. Y el reciclaje siempre introduce pérdidas, junto a un porcentaje de material que está pendiente de reciclar pero fuera de utilización.Para colmo, no sólo con la fabricación de cristales, lubricantes, medicinas, tiene que competir el litio. No. Resulta que no sólo los coches utilizan baterías. Hay muchas propuestas para utilizar las baterías de litio para el almacenamiento eléctrico en hogares y en la red, así como en aerogeneradores e instalaciones fotovoltaicas o de generación energética, especialmente en la llamada ‘smart grid’. Incluso se propone que las mismas baterías de los coches eléctricos, si están enchufadas al cargador, pudiesen ser utilizadas con este fin.En total, si se hablasen de reservas probadas diez veces superiores a lo que se estima necesario para los coches eléctricos, no habría ninguna razón para discutir. Sólo que no es el caso, de hecho, las reservas actuales, incluso creyéndose las estimaciones optimistas, no dan para tanta batería y tanta aplicación.Sin embargo, en opinión del autor, este límite es difícil que llegue, a diferencia del problema con el Dysprosio, ya que probablemente no se llegarán a necesitar tantas baterías de Litio.Pasemos ahora al segundo punto de la problemática con la logística. Estrechamente vinculado, por cierto, con las baterías, ya que trata precisamente que el número de vehículos eléctricos (o híbridos) siempre será menor que el número de baterías.Se trata del asunto del cambio de baterías cargadas por otras la descargada del coche en estaciones de servicio. La problemática con dichas estaciones es amplia y no sólo cubre el cambio de batería de manera rápida, aunque probablemente éste sea el punto más controvertido del momento.La historia va por el punto en que la baja autonomía de estos vehículos implica que haya más puntos de recarga, a ser posible, rápida, y si encima tienen el sistema de cambio rápido de la batería descargada por otra lista al 100%, pues mejor.Una empresa californiano – israelí (cómo no), llamada Better Place [33] hizo esta propuesta. Nada nuevo: las carretillas elevadoras de uso común en la industria utilizan esta técnica desde el principio de los tiempos. En la década de los 30 hubo flotas de camiones de reparto en los EEUU que usaban este mismo principio [34]. Sin embargo, la propuesta de esta empresa estaba basada en una estación automática de cambio en menos de 90 segundos, algo parecido a la presentación que hizo Tesla en el mismo sentido [35], aunque nunca nadie haya encontrado todavía estas instalaciones ni haya podido cambiar la batería de su Modelo S de forma automática [36].Better Place tenía un acuerdo con Renault para montar la infraestructura, pues el único coche que estaba previsto que pudiese hacerlo en el momento de firmar el acuerdo, era el Fluence. Por eso el plan de despliegue empezaba en California, Israel, Francia y Noruega. Los dos primeros son evidentes: los centros de I+D y producción, el tercero también es lógico por el acuerdo, y el último, el interés radicaba en una producción de electricidad a base de barata hidroeléctrica (>98%), muy buenos descuentos en los elevadísimos impuestos de los países nórdicos (que suben el precio de los coches normales bastante por encima del de los eléctricos), y la previsión de ventas de vehículos de este tipo en este país precisamente por esta política impositiva [37].El desarrollo de esta estación estaba hecho, y ya había varias en producción y funcionamiento, por un coste de medio millón de euros cada mecanismo (más la infraestructura, edificación, permisos). Sin contar con la inversión en baterías de repuesto, mantenidas totalmente cargadas, a la espera de que apareciese algún Fluence para realizar el cambio.De la misma manera, en España se han puesto gran cantidad de puntos de recarga en gasolineras, con una inversión bastante más baja (unos pocos miles de euros) que además iba acompañada de primas, desgravaciones e incentivos fiscales. Con esto, el ‘problema’ de la autonomía escasa quedaba paliado, esperando que eso animase las ventas de coches eléctricos y redujese la ‘ansiedad de autonomía’ o ‘range anxiety’ [38] que acompaña a los eléctricos.Sin embargo, la escasa autonomía de los vehículos comercializados implican una red muy tupida, es decir, mucha inversión. Y dicha inversión, aún con incentivos públicos, no se realiza de forma privada si no se ve claramente que haya un futuro, aunque sea a medio plazo [39].La falta de ventas del Fluence eléctrico, la falta de quórum en general, la crisis económica, y la subida de precios de la electricidad, han hecho que tanto Better Place como otras iniciativas similares, hayan quebrado, abortando todo intento de suavizar el asunto de la autonomía. No sólo eso, si no que muchas de las gasolineras que tenían estaciones de recarga, ante la subida de los costes (fijos, independientes del consumo o uso) de la potencia contratada debido a que muchas tenían estaciones de recarga rápida de decenas de KW, han quitado dichos puntos de recarga.Sobre todo si tenemos en cuenta que algunas de estas gasolineras no han cargado ni un solo coche desde 2008.Ni uno.Retorno económico de 0.0€ sobre la inversión y gasto realizado, aún con incentivos gubernamentales. El batiburrillo de normas y estándares de los conectores de carga tampoco es que haya ayudado, precisamente. Pero ver el tema de las estaciones de recarga sólo desde el punto de vista de inversión en estaciones automatizadas y/o puntos de recarga, es muy miope, corto de vista. Hay que ver varios puntos más: la cantidad de baterías inmovilizadas que hacen falta para que esto funcione, suponiendo que esto acaba por funcionar.Eso implica que se tienen que fabricar más baterías que coches que usan dichas baterías. Y encima, de varios modelos, puesto que no sólo de Fluence se van a nutrir las carreteras, supuestamente. Si antes comentábamos que había serias limitaciones en la fabricación de baterías para vehículos eléctricos, este punto implica que necesitamos aún más. Por supuesto, no sería el doble, presumiblemente con un 50% más de  baterías habría más que de sobras. Pero eso implica que la cantidad total de coches con baterías de litio circulando, sería un 33% menor.Ojo, las carretillas elevadoras y otros aparatos que funcionan con baterías y que tienen precisamente este esquema de funcionamiento, suelen tener entre 3 y 10 packs de baterías para ir cargando y cambiando para cada carretilla elevadora. Estimar que hacen falta sólo 0.5 baterías extra por coche (sin contar la renovación de las mismas) puede ser considerado conservador.El problema financiero de tener almacenadas decenas de baterías que no se están usando tampoco es moco de pavo. Es un dinero que se tiene que invertir al principio, y que tiene un coste financiero que debe pagarse se usen o no. Este ha sido el principal escollo y la razón de mayor peso para la quiebra de este sistema. Incluso es extensible al mismo propietario del vehículo eléctrico y su batería, sobre todo si se usa leasing o renting, como es el caso del Fluence. Hagas los quilómetros que hagas al mes, se tiene que pagar el alquiler de la batería.Otro punto espinoso, del que no hay apenas literatura, es el de la logística y distribución de combustibles a las gasolineras actuales. Es espinoso por varias razones. La primera, es porque la logística de distribución de carburantes es costosa, no sólo por el transporte y el personal necesario, sino también porque implica personal atendiendo los surtidores y por ende, unos costes. De ahí que las gasolineras ‘low cost’ que últimamente imperan sean totalmente automáticas, sin personal. Bueno, algo de personal de mantenimiento y supervisión sí que hay, pero una persona puede atender a bastantes estaciones.Estos costes pueden suponer fácilmente la mitad de los costes de los combustibles. Ojo, costes de funcionamiento de la empresa, no coste directo en nuestro bolsillo. Si analizamos lo que se paga por los combustibles, nos encontramos que más de la mitad son impuestos que van a parar a los gobiernos, no a las empresas de hidrocarburos. De esa mitad, otra mitad (un 25%) son gastos de todo el tinglado necesario para repostar. Estaciones de servicio, mano de obra, distribución, impuestos sobre el negocio (contribución, beneficios empresariales), refinado, beneficios. El precio de la materia prima y sus aditivos es bastante bajo.Dicho de otra manera: la logística de los hidrocarburos genera trabajo (y grandes cantidades de ingresos para las arcas públicas, y beneficios para unas empresas). Sin embargo, las electrolineras necesitan 0 mano de obra. El mantenimiento es más bajo aún, la distribución es otro punto que trataremos a continuación, la facturación es automática, los impuestos (de momento), reducidos, si no directamente subsidiados, la instalación, mucho más sencilla (no hacen falta depósitos anti explosión).Un coste menos. Aparentemente ventajoso, pero que reduce la cantidad de trabajo. Y también la cantidad de gastos para las compañías, con lo que el aumento teórico de consumo eléctrico puede ser hasta beneficioso si se hace con energías fósiles, pues la logística es mucho más sencilla y económica, hay menos sueldos e intermediarios, menores necesidades de refino y aditivos. Es decir, si simplemente cambiamos el tubo de escape del coche a la central eléctrica, igual resulta que muchas grandes empresas de hidrocarburos salen ganando en lugar de perdiendo, mientras se pierden puestos de trabajo, e impuestos que tarde o temprano el gobierno querrá recuperar. Así pues, no es de extrañar que muchas empresas energéticas sean a la vez eléctricas y gasistas, puesto que muchas de las centrales eléctricas funcionan con gas (el famoso ciclo combinado).Sin embargo, visto que, de momento, los sistemas de cambio rápido de batería y las estaciones de recarga ‘clásicas’ en las gasolineras no funcionan, hace falta cambiar de estrategia. Mirar otras soluciones que puedan funcionar.Hay una que parece ser funcional, posiblemente una de las pocas que hayan visto algún que otro coche eléctrico cargándose: puntos de recarga en centros comerciales y/o zonas de ocio, especialmente restaurantes y cines.La lógica es sencilla. El proceso de recarga es lento, media hora no son los 5 minutos que uno tarda en llenar el depósito. En esa media hora, o dos horas, uno puede aprovechar para hacer la compra, comer, ver una película, etc. Eso implica que a los comercios, restaurantes, zonas de ocio, les puede parecer interesante poner puntos de recarga, aunque no sean de recarga extra rápida (para reducir los costes por potencia contratada), como reclamo económico. Oferta especial: entrada de cine y recarga de tu coche por sólo 5€. Recarga gratis si compras más de 10€ en productos del súper. Menú diario con recarga incluida. Café aparte.Sin embargo, ahí aparece el último de los puntos importantes de la logística. El ya mencionado de la distribución eléctrica. Las potencias contratadas. No la generación, que es el tema que se abordará en la siguiente entrada (con escasa profundidad, dada la complejidad del asunto).Una fábrica o nave industrial grande, una gran empresa, suele tener contratada potencias muy elevadas, del orden de decenas o centenas de KW. Hasta megawatios en algunos casos, con más de un proveedor. Incluso hay consorcios de grandes consumidores de electricidad (fundiciones de aluminio/acero, cementeras, Seat) que tienen por contrato que parar de consumir en caso de necesidad social (apagones, por ejemplo).Evidentemente, los polígonos industriales y las grandes empresas e industrias, no van a tener ningún problema para poner puntos de recarga para sus automóviles.Pero resulta que el mayor interés para la producción eléctrica, es incentivar la recarga nocturna o a primera hora de la mañana, para mantener lo más llana posible la curva diaria de producción eléctrica [40].Eso implica que tanto los edificios residenciales como las zonas comerciales van a tener mayor consumo. Si una finca con una decena de pisos tiene previsto en la actualidad un consumo de potencia de pico de 4.4KW por piso, el total son 44KW que podemos redondear en 50KW sin contamos servicios de alumbrado comunitarios, ascensor, luces del párquing.Pero si todos los vecinos deciden comprarse un coche eléctrico para cargarlo en el parquin comunitario, entonces hacen falta dos cosas: contadores o puntos de recarga individualizados (hey, que quiero recargar mi coche, y sólo mi coche, que no quiero que el vecino del 4º recargue el suyo en mi contador, a mi costa, por barata que salga la electricidad), y prever un suministro eléctrico adecuado. Si por coste, cada vecino decide que con 4.4KW de potencia de recarga para su coche basta, y sólo hay un coche por piso, entonces hay que duplicar la potencia del edificio, la acometida eléctrica… y el transformador de la subestación, y el tendido eléctrico desde la central hasta la ciudad, de la subestación a los edificios, etc. Es decir, hay que cambiar, modernizar y reforzar toda la distribución eléctrica de todas las zonas residenciales, y en menor medida, por lo que se ha explicado anteriormente, las comerciales. Eso no es moco de pavo, aunque una demostrada lenta implantación del vehículo eléctrico al menos ayuda a acometer estos cambios. Los montos de dinero involucrados son grandes, muchos dependen del erario público, y más concretamente, de la Red Eléctrica Española. No es para nada una inversión baladí.En algunos países nórdicos donde hay más implantación de vehículos de esta índole, todo y siendo un porcentaje muy bajo, ya están experimentando problemas de suministro eléctrico en las zonas con las instalaciones más antiguas, que además, al ser centros históricos, suelen ser precisamente las que más incentivadas suelen estar para hacer el cambio [41]. Máxime si la calefacción en esos países es eléctrica (por el bajo precio de la electricidad hidroeléctrica, y la escasa población en países relativamente extensos). Aunque una parte importante de la autonomía del coche eléctrico se vaya a calentar a su conductor y su batería en lugar de a mover el vehículo[42].Este preciso punto, junto al estudio de la producción eléctrica son la parte más relevante para los gobiernos, siendo la producción eléctrica el auténtico pilar de la electrificación y la conversión del sistema energético de nuestra sociedad a uno renovable. El coche eléctrico sólo representa la posibilidad de electrificar una parte del transporte que consume específicamente derivados del petróleo o gas. De hecho, casi todo el transporte consume en exclusiva derivados del petróleo, y los pocos vehículos que usan gas con coches o algunos autobuses.La fabricación del mismo mediante sistemas renovables no se ha abordado, sólo se ha analizado someramente desde el punto de vista logístico, para constatar que éste está suponiendo una limitación como mínimo en la capacidad de producción, imponiendo unos ritmos de renovación del parque así como algún posible límite en el total de vehículos producibles.Recapitulando lo expuesto en este largo texto:
  • Las tierras raras utilizadas en los motores, y en menor medida, en las baterías, dan problemas de precio, y, sobre todo, de suministro, limitando la producción de vehículos híbridos y eléctricos. Es un problema actual.
  • Las reservas de Litio ponen en duda que se puedan llegar a fabricar tantas baterías como las necesarias para cubrir el parque automovilístico actual, mucho menos si se pretende tener más autonomía y además electrificar muchos otros elementos no analizados aún. Sería un hipotético problema futuro, pero que hay que plantearse ahora.
  • La red de estaciones de cambio de batería es totalmente inviable económicamente en la actualidad. La red actual de estaciones de recarga, más económica, sigue siendo escasa, y aún así, no tiene clientes. Es un problema actual, ha sido un problema pasado, y será un problema en el medio plazo.
  • La distribución de la energía eléctrica podría llegar a ser un problema en caso de implantación masiva de vehículos eléctricos. No tanto por las posibles electrolineras, si no, sobre todo, las subestaciones de zonas residenciales. Es un problema actual en según qué países, y eso que el parque aún es reducido. Será uno de los grandes problemas futuros, aunque al menos ya se conoce y está estudiado  por los responsables.
  • Hay efectos secundarios en todo este entramado que no se explican, como la pérdida de puestos de trabajo, y la reducción de gastos para las empresas petroleras, desapareciendo la distribución de combustibles. Es un problema actual, no sólo por el cambio de parque, si no porque incluso las estaciones de servicio de combustibles siguen un camino parecido. Las tasas de paro son una de las mayores preocupaciones de los españoles desde 2008, y van a seguir siéndolo.
  • Uno de los problemas del coche eléctrico es como el problema del huevo y la gallina. No se venden coches porque no hay infraestructura, y no hay infraestructura porque no se venden coches eléctricos.
Hay un dicho castrense que dice que los reclutas y aficionados estudian estrategia. El Estado Mayor del ejército, los generales y los grandes estrategas, estudian logística.ADDENDA:Hasta estas líneas, un artículo que se terminó de escribir a mediados de julio de 2014, hace más de dos años en el momento de ampliar la información con estas líneas. Mucho ha llovido, y las premisas no sólo permanecen sino que además han aparecido nuevos datos e informaciones al respecto que complementan estos aspectos, razón de estos nuevos párrafos.En estos meses, más información se ha ido recopilando e informando. El descenso de precios de las baterías, junto con el descenso de precios de las materias primas, han sido muy parejos, hasta el punto que la caída porcentual es prácticamente idéntica, lo cual, tras varios cálculos del autor, confirma que se ha llegado al límite de mejoras de las baterías hacia 2011, con unos costes de fabricación por materias primas superiores al 80% del coste total de la celda primaria.Hacia finales de 2015, con el anuncio del Tesla Modelo 3, presuntamente de bajo coste (35000$), Elon Musk dijo que para 2020 necesitaría el 100% de la producción (de 2015) mundial de carbonato de litio (en total, no específicamente de grado batería). Es decir, hay que duplicar la producción en 4 años.Por esas fechas, coincidiendo con el ‘Dieselgate’, VW anunció también la fabricación de baterías en masa en breve.El resultado no se hizo esperar: el precio de todas las materias primas necesarias se ha disparado. El cobalto, uno de los elementos usados, ha subido en menos de un año, un 30%. El carbonato de litio, mejor ver la gráfica adjunta.Si todas las materias primas suben de precio de forma marcada, y sabiendo que Tesla necesita el 100% de producción para 500.000 coches, lo cual representa menos del 0.8% de la fabricación mundial, resulta que para cubrir la demanda actual haría falta multiplicar la producción por 150 veces como mínimo, y eso no sólo no se hace de un día para otro, sino que requiere que los precios sean altos durante años para que se pueda materializar y financiar la capacidad productiva, a la vez que se buscan nuevos recursos, cosa que como ya se ha explicado, está limitado (los salares están todos inventariados, seguramente hinchados, y la roca dura probablemente no sea rentable en el largo plazo ni con estos precios) y además causa problemas colaterales a otros usos de dichas materias primas, como es el caso del cristal usado para los paneles fotovoltaicos.En resumen de esta adenda, los precios se han disparado, cosa que presumiblemente ningún tamaño de fábrica podrá reducir de ninguna manera (hace décadas que se fabrican millones de celdas, la economía de escala ya está implantada, amén de tener ejemplos que lo demuestran [43]), estos precios además van a durar durante muchos años, y de remate, van a traer implicaciones en otros sectores, con subidas de precios seguras en todos ellos.Veremos a cuanto salen al final los Model 3, y a qué ritmo se pueden fabricar (y con que calidad, que esto suele redundar en calidades malas, y el Galaxy Note 7 no es el primer caso).[1] - http://es.wikipedia.org/wiki/Logistica [2] - http://es.wikipedia.org/wiki/Clasificaci%C3%B3n_de_los_recursos_minerales [3] - http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_%28miner%C3%ADa%29 [4] - http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_del_M%C3%ADnimo_de_Liebig [5] - http://seekingalpha.com/instablog/65370-jack-lifton/144476-the-effect-of-chinas-new-five-year-plan-on-its-domestic-demand-growth-for-the-most-important-rare-earth-permanent-magnet-metals-neodymium-and-dysprosium [6] - http://es.wikipedia.org/wiki/Lantanidos [7] - http://metals.about.com/od/properties/a/Metal-Profile-Neodymium.htm [8] - http://www.reuters.com/article/2009/08/31/us-mining-toyota-idUSTRE57U02B20090831 [9] - http://www.molycorp.com/about-us/our-facilities/molycorp-mountain-pass/ [10] - http://investorintel.com/rare-earth-intel/investorintelreport-lynas-molycorp-go-bankrupt-says-jack-lifton/  [11] - http://www.nytimes.com/2014/03/27/business/international/china-export-quotas-on-rare-earths-violate-law-wto-panel-says.html?_r=0 [12] - http://www.dailymail.co.uk/news/article-1241872/EXCLUSIVE-Inside-Chinas-secret-toxic-unobtainium-mine.html[13] - http://www.20minutos.es/noticia/1871323/0/relacion/muertes-cancer/contaminacion-china/  [13] - http://seekingalpha.com/article/255273-thoughts-on-the-low-pricing-of-rare-earths-in-chinas-domestic-market[14] - http://seekingalpha.com/article/221923-the-short-term-success-and-long-term-failure-of-the-rare-earth-metals-market[15] - http://www.theaureport.com/pub/na/the-only-five-rare-earth-elements-that-matter-jack-lifton[16] - http://en.wikipedia.org/wiki/Dysprosium [17] - http://en.wikipedia.org/wiki/Lanthanum [18] - http://www.toyota.com/esq/pdf/Robert_Bryce_Toyota_ESQ.pdf [19] - http://www.theaureport.com/pub/na/15427[20] - http://en.wikipedia.org/wiki/Cerium[21] - http://en.wikipedia.org/wiki/Light-emitting_diode#Phosphor-based_LEDs[22] - http://en.wikipedia.org/wiki/Yttrium[23] - http://rareearthinvestingnews.com/9255-rare-earth-recycling-risk-to-sector-or-investment-opportunity.html[24] - http://en.wikipedia.org/wiki/Bre-x[25] - http://en.wikipedia.org/wiki/National_Instrument_43-101[26] - http://www.jorc.org/index.asp [27] - http://minerals.usgs.gov/minerals/pubs/commodity/lithium/mcs-2014-lithi.pdf[28] - http://www.evworld.com/article.cfm?storyid=1826 http://www.meridian-int-res.com/Projects/How_Much_Lithium_Per_Battery.pdf[29] - http://minerals.usgs.gov/minerals/pubs/commodity/lithium/450300.pdf[30] - http://www.amigo-latino.de/indigena/noticias/newsletter_07_11/Public_2_Resum_Proy_Febr_2012.pdf[31] - http://en.wikipedia.org/wiki/Greenbushes,_Western_Australia http://www.lithiummine.com/lithium-mining-in-australia[32] - http://www.meridian-int-res.com/Projects/Lithium_Microscope.pdf[33] - http://es.wikipedia.org/wiki/Better_Place http://en.wikipedia.org/wiki/Better_Place[34] - http://en.wikipedia.org/wiki/History_of_the_electric_vehicle#Golden_age http://www.milburn.us/[35] - http://www.youtube.com/watch?v=H5V0vL3nnHY[36] - http://wattsupwiththat.com/2013/12/21/the-tesla-battery-swap-is-the-hoax-of-the-year/http://www.greencarreports.com/news/1092765_tesla-model-s-battery-swapping-will-it-ever-actually-arrive [37] - http://www.ibtimes.com/tesla-owners-norway-get-134000-tax-break-which-more-base-price-model-s-1507740[38] - http://en.wikipedia.org/wiki/Range_anxiety[39] - http://www.armandobronca.com/porque-el-coche-electrico-no-es-solucion_5293/ [40] - http://www.ree.es/sites/default/files/downloadable/guia_consumo_v2.pdf[41] - http://www.aftenbladet.no/energi/aenergy/Electric-cars-cause-domestic-trouble-3370672.html#.U6gmArG8xcQ[42] - http://ecomento.com/2014/01/24/tesla-motors-blames-norwegian-electricity-grid-cold-weather-model-s-charging-failures/[43] - http://falaciasecologistas.blogspot.com.es/2016/04/la-megafabrica-de-baterias-de-edison.html
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