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Diario de trinchera: Brussels, Problems as usual

The Oil Crash - 7 November, 2014 - 23:47



Erráticos mis bautomáticos pasos por la T2, pendientes de hollar la nombrada capital de Europa...

Otra vez en el aeropuerto de Barcelona, a punto de tomar un vuelo de bajo coste para ir a Bruselas, de nuevo para asistir a una reunión organizada por la Oficina COST, en este caso la reunión de arranque de una nueva acción (las acciones COST son redes paneuropeas de colaboración científica, que duran típicamente cuatro años). Al menos esta vez yo sólo soy uno más, sólo un miembre del comité de gestión entre los otros 14 ó 15: los últimos 4 años he aprendido mucho sobre qué es gestionar una acción COST, pero la verdad es que en esta vez me apetece quedarme en la sombra, disfrutar de la discusión científica el poco o mucho tiempo que aún me quede para hacerlo, aprender y hacer cosas nuevas... hacer de científico y no de gestor, para variar.

Como he llegado con tiempo, me aparto un poco de las zonas más bulliciosas y me siento con un cortado descafeinado en una de las terrazas interiores de esta terminal aeroportuaria que, como todas, parece un centro comercial. Refuerza esa impresión que ahora, de hecho, hasta te obligan a pasar por una tienda para llegar a las puertas de embarque. Estos pensamientos me recuerdan un artículo que leí hace poco, en el que explicaban que una buena parte de los ingresos de los aeropuertos viene, precisamente, de estas tiendas... y de sus altos precios, pienso al pagar el cortado (suerte que llevaba la comida de casa y que tuve tiempo de comerla tranquilamente en el tren  - es buena cosa para el BAU aeroportuario que la comida no pueda pasar el punto de control).

Mientras mato el tiempo miro mis correos e intento publicar mi último post, pero ya he agotado la cuota del mes y la estrechez de mi banda ancha me hace imposible esta tarea (consistente básicamente en apretar un botón). Tendré que publicarlo desde el hotel por la noche, qué le vamos a hacer. Pero más que matar el tiempo lo masacro, y para cuando me voy a mi puerta la fila de espera tiene ya varias decenas de metros. Suspiro: no quiero que me obliguen a facturar (gratuitamente, eso sí) el equipaje, como hacen siempre con los últimos de la fila. Dos puestos detrás de mi un chico protesta a grandes voces: no quiere que le facturen su maleta pues no quiere tener que esperarla en la cinta de equipajes de Bruselas, y hace un rápido relato de sus desventuras con esta compañía en concreto (oyéndole hablar así, con una gran carga de epítetos poco cariñosos, me pregunto cómo es que aún usa sus servicios). Pero no hay gran cosa que hacer y al final el personal de la compañía aérea se la facturan; acto seguido, se acercan a mi. Yo disimulo: con una única muda y mi portátil en su interior mi mochila de viaje no abulta gran cosa, y colgada de mi hombro, como si tal cosa, pasa bastante desapercibida. Estoy de suerte: pasan de largo, no porque no hayan reparado en mi mochila sino porque sólo obligan a facturar maletas con ruedas (luego entiendo por qué: mi mochila cabe sin problemas debajo del asiento). Suerte, porque quiero llegar pronto al hotel, cenar y trabajar en la presentación para el instituto de física de la semana que viene.

El viaje en avión transcurre sin incidencias e incluso lo aprovecho muy bien para seguir trabajando, siempre trabajando, sin parar... Llego al aeropuerto de Zavantem sin saber muy bien qué transportes públicos tengo que coger para ir a mi hotel. Es curioso, pienso: hace unos años me preparaba muy bien los viajes, miraba con cuidado cómo debía ir de un sitio a otro y me imprimía planos y croquis necesarios, reservas de hotel, etc. Ahora, aún cuando me agendo una hora en los días previos al viaje para hacer los últimos preparativos, me limito a imprimir las tarjetas de embarque, mirar más o menos si es fácil llegar al hotel, y andando; más de una vez, ni siquiera me he molestado en mirar cómo se tiene que llegar al lugar da la reunión desde el hotel. Supongo que hace unos años viajar ejercía sobre mi la fascinación de la aventura y me lo preparaba un poco como quien idea una expedición a un lugar desconocido; elegir vuelo y hotel podía llevarme un par de días, y preparar la documentación de viaje era un rito casi sagrado que realizaba con una semana de antelación. Ahora estoy mucho más descreído de todo: busco un hotel de precio razonable y no lejos del lugar de la reunión de entre los recomendados por la organización y dedico algo más de tiempo a ver cómo haré el encaje de bolillos entre mi vida familiar y los horarios de los vuelos mientras intento que el precio se mantenga razonable, y ya está bien, que la semana que viene tengo otro viaje, y dentro de tres aún otro, y suerte que los de Toulouse y de San Francisco los he podido cancelar; y en cuanto la documentación de viaje, pues lo arriba dicho: tarjetas de embarque, vistazo rápido a la dirección del hotel, y a otra cosa, que el trabajo se amontona.

Cuando es mi turno en la taquilla del tren de cercanías, y como siempre me pasa cuando estoy en Bélgica, no sé si hablar en inglés o en francés. Opto por lo primero, por miedo a producir resquemores (la cuestión lingüística en este país es muy delicada). Como siempre (hasta que algún día esto me falle) la persona que me atiende es muy amable, acostumbrada como estará a orientar a extranjeros despistados, y me da indicaciones precisas sobre como llegar a la Avenida Louise, donde están mi hotel y la oficina COST; incluso me da una fotocopia del mapa del metro, que tendré que tomar después. Subo al tren: en media hora estaré en la Estación del Sur, y de allí en metro en un cuarto de hora podría llegar a la Avenida Louise y caminar hasta el hotel. Una hora en total: razonable; me anoto los tiempos pensando en que mañana iré justo para llegar al avión. Y pensando en éstas y otras cosas de repente me doy cuenta de que el tren se ha quedado parado en la Estación Central, sin abrir las puertas. Al cabo de un rato una voz por el altavoz dice, primero en flamenco y luego en francés, que ha habido un incendio en la Estación Central y que está siendo desalojada, por lo que continuamos trayecto a la Estación del Sur sin abrir las puertas. ¿Incidente o sabotaje? (ma? tarde, viendo la televisión  en el hotel, vería que la cosa no estaba clara).

La Estación del Sur es más grande de lo previsto y no tengo ni idea de hacia dónde cae el metro, y encima la señalética es muy poco apropiada para los forasteros. Afortunadamente esta estación tiene una estructura que me recuerda a la de las de París, donde viví unos años, y por intuición encuentro la entrada del metro al primer intento. En el andén, mientras espero mi convoy, veo que anuncian por los paneles que mañana será un día movidito: huelga en el metro y en el tranvía, aunque el tren debería funcionar normalmente. Debería.


En unas llamativas pantallas verticales que hay en el metro pasan anuncios de todo tipo, incluido el de una nueva película futurista de exploración espacial, con un lema supuestamente excitante: "El fin de la Tierra no significa el fin de la Humanidad". La frase me deja pensando: queda claro que cada vez más gente asume que este planeta se va al garete, cuando la cosa ya permea al mundo del cine. Esta resignación a la destrucción me recuerda otra frase que digo a menudo: "A mucha gente le cuesta menos imaginarse el fin del mundo que el fin del capitalismo, e incluso creen que el primero implica el segundo". Y lo que me dice esa película es "Venga, hala, vayamos a destrozar otros planetas sólo para preservar este sistema económico sin sentido".


Me devuelve al mundo real unos gritos repentinos. Desde el otro andén, un hombre de raza negra, ropa algo raída y expresión de furia desesperada, grita en algo que parece francés, renegando de todo y de todos; un hombre blanco a mi lado le grita: "¡Cierra esa bocaza!", aunque el otro parece no oírle. Después de unos segundos bastante tensos el hombre desesperado se va, escaleras arriba, sin dejar de gritar un segundo.

Hace frío hoy en Bruselas, incluso con mi abrigo.

Salgo a la calle a la altura del número 2 de la Avenida Louise, a 200 números de mi hotel. Aprovecho el paseo para ir mirando los comercios: todo parece normal, quizá hay algunos establecimientos más de compra y venta de relojes (en realidad, casas de empeño de toda la vida, que en España ahora se conocen por sus carteles de "Compro oro"). En el hotel me atiende un joven empleado al cual me dirijo en inglés, pero al oírle decir una palabra en francés cambio a ese idioma y la conversación es mucho más distendida. Aprovechando la circunstancia, le pregunto de qué va la manifestación de mañana. Me explica que el nuevo gobierno belga está aplicando muchas medidas de austeridad, y que en particular el tema principal de la manifestación de mañana son los cambios que quieren hacer en el sistema de pensiones. Coincide la manifestación (manifestación nacional, dicen aquí para recalcar que vendrá gente de todo el país) con la huelga de metro y tranvía, con lo que el caos está garantizado. Me aclara que sólo en el mes de Noviembre está previsto tres demostraciones de fuerza como ésta. Bienvenido a Bruselas, me digo.

Dejo las cosas y me voy a cenar algo rápidamente. Los restaurantes de Bruselas siguen siendo bastante caros, como los recordaba. Una mujer ya mayor, de la mesa a mi lado, aprovecha que su acompañante ha salido fuera a fumar para entablar conversación conmigo (en francés). Me cuenta que su marido está ingresado desde hace semanas, y por su expresión veo que está angustiada; creo que saldrá de esta, me dice. Tiene suerte de su primo (el que fuma afuera) que le ha sacado de casa para distraerla. Conoce de España Barcelona y Lanzarote, y la mención de esta última le trae recuerdos agradables, de otros otoños pasados ya. Le pregunto si sabe de qué va esta manifestación de mañana, y me dice que el problema son las pensiones, pero en seguida vuelve con sus recuerdos. Al marcharse me dice: "Adiós, amigo", así, en español.

Sigue haciendo frío en Bruselas.

Vuelvo al hotel, publico ya el dichoso post, respondo e-mails, trabajo un poco y por fin me voy a dormir.

Al día siguiente todo transcurre según lo previsto. Típica reunión de COST, algunas viejas caras conocidas, otras nuevas. Las horas pasan lentas según vamos desgranando las normas, la estructura del presupuesto, las tareas... Vivimos en nuestra burbuja mientras afuera suenan distantes sirenas y un sordo rumor de multitud. Yo, que no quería compromisos, acabo aceptando dos cargos dentro de la Acción: soy un pringado. No se oye gran cosa en la planta 15 de esta torre, aunque la Avenida Louise parece tranquila. 


Yo ya cuento con ir caminando desde la reunión hasta la Estación del Sur, una media hora, y allá coger el tren hasta el aeropuerto, una media hora más. No debería haber problemas.

A las 14:30 entra el oficial administrativo y nos comunica que ha habido incidentes graves y que no ya no circulan más trenes (más tarde supe que habían quemado unos coches). Decido no arriesgarme (mi avión sale a las 17:40) y dejo la reunión un poco antes de lo previsto y pillo un taxi. Intento entablar conversación con el taxista pero el inglés le cuesta; le pregunto si sabe hablar francés y resulta que es francófono. Toda la conversación hasta el aeropuerto es bastante amena. El taxista me explica que las protestas del día se deben a que el nuevo Gobierno ha elevado la edad de jubilación, y me dice indignado: "¡Están locos! ¡Quieren que trabajemos hasta los 65! ¡E incluso han llegado a decir que podrían subirlo hasta los 67 años!". Yo sonrío y le explico que en España ya estamos ahí, aunque también le cuento que no creo que yo llegue jamás a cobrar una jubilación. De ahí la conversación deriva hacia la crisis económica que no se acaba, los recortes que ahora están llegando al norte de Europa (el taxista tenía clarísimo que lo que está pasando es una lucha entre ricos y pobres) y, cómo no, yo introduzco el peak oil. El taxista se queda pensando unos segundos cuando acabo de contarle brevemente qué está pasando y me dice: "Cuando no haya petróleo esto será una guerra, o peor que una guerra". Llego al aeropuerto con tiempo suficiente.

Voy recorriendo los largos pasillos interiores, tapizados de anuncios de lencería, coches, colonias... Otro centro comercial más. Pero varios anuncios capturan mi (segada) atención: "Dando de comer al mundo" (un proyecto de cooperación con el Tercer Mundo), "Los trenes de alta velocidad de Siemens dan una respuesta para un crecimiento duradero", "Statoil: gasolina noruega que impulsa nuestra economía", "Aseguramos el crecimiento en un mundo en cambio" (BNP)... Se diría que hay una preocupación fundada por la crisis y por la energía. Pero estoy seguro que nadie más que yo ve esta conexión, y probablemente simplemente estoy exagerando.

Después, nada que destacar: avión, tren a Sants y luego otro tren (restaurante de mi frugal cena) de Sants a mi casa, donde aunque tarde aún llegaré a tiempo de leerle un cuento a mi hija. Una cara conocida al bajar del tren: "Qué, el domingo a votar, ¿eh?", en referencia a la consulta catalana sobre la independencia del 9 de Noviembre. Vuelvo a estar en casa, con las obsesiones de casa, los problemas de casa, el proceso de desintegración y colapso de casa... Durante unas horas he estado (someramente) inmerso en otra realidad, en otra "nueva normalidad" que poco a poco se está convirtiendo en la norma por toda Europa, una "normalidad" llena de recortes, de protestas y de problemas... Hemos pasado del "Business as usual" (negocios como siempre) al "Problems as usual" (problemas como siempre).

No pasa nada, sigan con sus asuntos; son los problemas como siempre.
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El paso del tiempo

The Oil Crash - 5 November, 2014 - 23:32



Queridos lectores,

Hace pocos días tuvo lugar una efemérides importante para mi: hace ahora 5 años que di mi primera charla divulgativa sobre el Oil Crash. Fue delante del Departamento de Oceanografía Física del Instituto de Ciencias del Mar, mi departamento en mi instituto.

Aquel seminario fue la culminación de un proceso de varios meses en los que, por fin, me había puesto a estudiar a fondo del problema de los recursos naturales. Recuerdo esos meses de verano en que iba estudiando para preparar el seminario y no me podía creer lo que iba descubriendo. Dato a dato, cada vez quedaba más claro que había una gravísima crisis energética que se estaba comenzando a desarrollar, y que no había soluciones sencillas para hacerle frente; que no se iba a producir una sustitución rápida y eficaz de las viejas energías fósiles por ninguna solución de las que entonces se presumía que iba a coger el relevo, ya fuera renovable o nuclear. Cuando más leía más inverosímil me parecía todo, pero ahí estaban los datos. Hacía años que conocía (y me preocupaba) el problema del peak oil, años en los que de tanto en tanto curioseaba en las páginas de Crisis Energética y en otras webs en inglés (Energy Bulletin, The Oil Drum), pero siempre había mantenido cierta distancia, asumiendo que el problema del petróleo sería resuelto por "los que están al mando". Fue en esos meses que descubrí que nadie está al mando o, quizá peor, que si no se intentaba aplicar una solución es porque ésta no existía.

Concluida mi primera investigación, habiendo llegado a conclusiones que me parecían inexorables, pasé muchos días con una sensación de irrealidad (sensación que sólo empezó a desvanecerse, y muy paulatinamente, cuando empecé a poner en orden mis ideas y plasmarlas por escrito en este blog), de futilidad de todo lo que hasta entonces había ocupado mi tiempo, de miedo por mis seres queridos, de final de la civilización... Buscaba desesperadamente alguna noticia que refutase todos los datos que había leído, y unos días antes de mi charla en el departamento - que impartí con la ayuda de mi compañero Jordi Solé - fui a una conferencia que casual y oportunamente dió Pedro Prieto en el Consorci del Far de Barcelona. Tenía todavía la fatua esperanza de que Pedro, al que conocía de haber leído algunos artículos suyos en Crisis Energética y del que sabía que era un gran estudioso del tema energético, desmontaría mis temores dando buena cuenta de grandes planes de sustitución que se me habían pasado por alto. Obviamente, lo que pasó fue justo lo contrario: Pedro confirmó uno por uno todos mis temores, subrayó mis mismas conclusiones... Unos días más tarde tomé la decisión de dedicarme al menos en el tiempo libre a hacer divulgación de este tema tan crítico.

¿Qué es lo que ha cambiado en cinco años?

Si pudiéramos mirar las cosas con la suficiente perspectiva, veríamos que ha habido muchísimos cambios y muy radicales, pero nos cuesta aceptarlo, porque nuestra mente tiende a aferrarse a lo que tiene y no a lo que puede perder. A nivel local, en 2009 el paro en España comenzaba a ascender con fuerza, pero a principios de aquel año estaba aún en el 14%, casi 10 puntos por debajo de donde está ahora (y podríamos estar peor si la emigración no estuviese "aliviando" este problema, aunque sea a costa de dejar a España más debilitada de cara al futuro). Ha habido un empobrecimiento generalizado, una clara disminución de la renta media: sueldos congelados de trabajadores públicos y reducciones de sueldo masivas vía recontratación más precaria en el sector privado, y dos tercios de los españoles sufren carencias en aspectos esenciales (según el informe FOESSA de Cáritas). En estos años se ha hablado varias veces de un posible rescate y de los problemas de la deuda pública. Las mal llamadas "políticas de austeridad" se han convertido en norma, generando mucho desencanto, movimientos de protesta generalizados (del cual el 15M fue su mayor exponente) y una ira creciente contra la clase política y las instituciones, cada vez más percibidas como intrínsecamente corruptas, cada vez más denostadas porque la mayoría cree que son las causantes de nuestra desgracia. En España el sentimiento de rabia crece, sin que la prometida recuperación (que probablemente se hundirá en los próximos meses) consiga calmar los ánimos, y eso está desencadenando procesos inimaginables hace 5 años. Por ejemplo, hace 5 años era impensable que Cataluña se separase de España, y ahora en esta comunidad prácticamente no hay otro tema de discusión en la calle, en los días previos a la consulta que no es una consulta pero es una consulta del 9 de Noviembre. Cataluña ha optado por regenerarse por la vía de cortar por lo sano, cortar con la pobre y denostada España, y dejar que el resto se pudra. Y ese resto ha optado por su propia vida regenerativa, con un desplazamiento masivo de electores hacia una nueva fuerza política, Podemos, de orientación progresista y martillo dialéctico (en ocasiones con tono populista) de "la casta política". La irrupción de Podemos provoca cada vez más inquietud y congoja en los partidos tradicionales, y es que según algunas encuestas recientes Podemos se ha convertido ya en la primera fuerza política de España por intención de voto.

Pero si abrimos el zoom y nos fijamos en Europa, nos daremos cuenta de que España no está experimentando un fenómeno aislado. En la vecina Francia se aventura que un movimiento populista, en este caso escorado a la derecha, podría conseguir la próxima presidencia de la República; Italia y Grecia, intervenidas en lo económico y habiendo sufrido, ambas, cambios no muy diferentes a un golpe de Estado; Alemania, que ha aguantado mejor el tipo pero ve negros nubarrones en su futuro... Si uno mira el factor petróleo, cómo la demanda está cayendo en medio de una crisis que no puede jamás acabar, se entiende que la escasez de energía y en particular de petróleo probablemente tiene mucho que ver con lo que está pasando. Alemania ha podido recurrir al carbón para disminuir su propia caída energética, utilizando en demasía a su propio lignito, en un camino sin mucho recorrido e incierto final; y los demás han tenido que afrontar la caída, que en algunos casos (Italia, España, Portugal) ha sido simplemente brutal.
Imagen extraída de "Energy briefing: Global Crude oil demand & supply ", de Yardeni Research: http://www.yardeni.com/pub/globdemsup.pdf
Ampliando más el zoom y yendo ahora a las puertas de Europa, podemos ver en este momento varias guerras civiles: Ucrania, Libia, Siria, Egipto, ahora Irak... Y si miramos por fin el panorama global, hay numerosas fuentes de preocupación, en Latinoamérica, en Asia, en África... Sólo un puñado de países, que incluyen a los EE.UU. y China, han conseguido capear, con no pocas dificultades, a lo peor de estos años, aunque ahora mismo tampoco se divisan en lontananza días de vino y rosas para este selecto grupo (viendo por ejemplo el deterioro de las perspectivas económicas para los dos países).


Dramático como ha sido el curso de los acontecimientos durante el último lustro, no ha sido tan malo como temíamos muchos de los que nos dedicábamos a la divulgación de la crisis energética. Hay que reconocer que ha surgido un freno imprevisto a la caída de la producción de petróleo, un recurso con el que no contábamos y que explica la relativa estabilidad del suministro de petróleo y de su precio (aunque haya sido elevado) durante los últimos 5 años: la irrupción del fracking en los EE.UU. Gracias a la introducción de esta técnica a escala masiva, primero en la búsqueda del gas de esquisto y luego para extraer el mucho más interesante y rentable petróleo ligero de roca compacta (Light Tight Oil), los EE.UU. han conseguido invertir la tendencia al declive de su producción de petróleo, que ya estaba en torno a los 5 millones de barriles diarios (Mb/d) y añadir en un tiempo récord 3 Mb/d de LTO y condensados, y aún el Departamento de Energía de los EE.UU. sueña que el año que viene los EE.UU. podrían alcanzar su máximo histórico de producción de petróleo crudo de 1970, que fue de 10 Mb/d.





Nota para los que se sientan confusos porque han leído que EE.UU. ya supera a Arabia Saudita en producción de petróleo: esas noticias se refieren a "todos los hidrocarburos líquidos" o, dicho a veces en abuso de notación, "todos los líquidos del petróleo", lo que incluye los biocombustibles (que no aportan energía neta) y los líquidos del gas natural (que sólo parcialmente pueden sustituir al petróleo).

Pero si una cosa no ha cambiado en los últimos 5 años son las estrategias de negación de que pueda existir un problema con la energía. Continuamos con los mismos disparates y tecnofantasías: seguimos hablando de la energía nuclear (convencional, de cuarta generación, de fusión...) o del inmenso futuro de las renovables, con repetidas noticias fuera de contexto y exageradas que hacen pensar al lector desinformado que una revolución energética está próxima y que todos los problemas se van a resolver pronto... y aquí estamos un lustro después, empantanados en problemas sociales y económicos crecientes y en vísperas de una nueva oleada recesiva que nadie quiere aceptar que ya está aquí. La opción nuclear ha perdido fuerza después del desastre de Fukushima y el progresivo abandono de la nuclear convencional en Europa; por otro lado, sin embargo, aún hoy oímos cantos de sirena que nos prometen llevarnos a un paraíso renovable. Es verdad que el Gobierno de España, éste y el anterior, han boicoteado esta alternativa, pero no es menos cierto que los nuevos sistemas de energía renovable tienen muchas limitaciones pocas veces reconocidas (empezando por el hecho de que no es electricidad lo que nos falta, sino ese 79% de energía final no eléctrica que es difícil de electrificar; y a pesar de eso cada vez que se habla de energía en los medios de comunicación se insiste en el sector eléctrico). La única revolución energética que realmente se ha hecho es la del fracking, y ha sido a un coste inhumano: con los EE.UU. exportando inflación a los países proveedores, explotando yacimientos de rentabilidad económica a pesar de ello más que dudosa, incurriendo en cada vez más problemas económicos... ¿Y todo para qué? Para llevar a las 127 compañías productoras de gas y petróleo más grandes del mundo al borde de una bancarrota que no se hará esperar mucho, sobre todo ahora que la débil demanda fruto de la recesión en ciernes arrastra los precios del crudo hacia abajo. Hemos ganado unos años simplemente para ponernos en una situación peor cuando todo reviente, porque los Estados se verán obligados a intervenir y rescatar un montón de empresas estratégicas por su vinculación con la energía. Pero ahí siguen las estrategias de negación (la última consiste en decir que es Arabia Saudita la que está aumentando su producción para hundir los precios del petróleo y así acabar con el fracking americano, cuando en realidad Arabia Saudita redujo su producción en Septiembre para contener la actual sangría de precios).

No sólo las estrategias de negación de la crisis energética no han cambiado en los últimos 5 años, a pesar de los problemas cada vez más graves que nos aquejan. También se sigue acusando a los que alertamos del problemas y de que no hay soluciones sencillas de ser unos catastrofistas; quizá con mayor virulencia y violencia verbal últimamente, eso sí. Y sin embargo, si en el año 2009 hubiéramos contado que hoy íbamos a estar como estamos en este momento nos habrían tomado por locos agoreros y nos habrían denigrado por catastrofistas irredimibles. Y, en realidad, aquí estamos, a pesar de tanto brindis al Sol, a pesar de tantos anuncios hechos en este lustro (como en todos los precedentes) de que Eldorado energético ya estaba a nuestro alcance. ¿Qué han aportado, qué están aportando los que apodan la mera descripción de nuestra realidad como "catastrofismo"? Se podría decir que nada, pero no es verdad. Toda esta gente que reacciona con agresividad cuando se les habla de la crisis energética, esa gente que me escribe airada y con aire jactancioso, con un "¡Ja!" en la boca, cada vez que leen una noticia en el diario de un nuevo avance que creen definitivo pero que nunca saldrá del laboratorio o de pruebas piloto; toda esa gente que cree con la fe del carbonero en las mismas tonterías y en las nuevas tecnofantasías que hemos visto en los últimos 40 años, y que dentro de 5 años serán sustituidas por otras al tiempo iguales y nuevas; todas esas personas que siguen engañadas y ciegas a una triste y desagradable realidad, soñando en un futuro "Lleno de energía" mientras que en el mundo real el consumo de energía de España sólo cae... todas esas personas en suma, sin pretenderlo obviamente, están haciendo un daño terrible y están poniendo en peligro nuestro futuro. Puesto que el tiempo de tomar decisiones, de manera adulta, valorando correctamente la situación, tanto si nos gusta como si no, es ahora. Los verdaderos catastrofistas no somos los que denunciamos un sistema destructivo que se está desintegrando y está haciendo sufrir a tanta gente, no. Los verdaderos catastrofistas son aquellos que niegan a mirar la realidad a la cara; los verdaderos catastrofistas son los que rechazan que pueda haber un cambio y prefieren seguir en esta desgracia y profundizar en ella; los verdaderos catastrofistas son aquellos a los que les cuesta menos imaginarse el fin del mundo que el fin del capitalismo, y que de hecho creen que ambas cosas son equivalentes cuando en realidad no es así, cuando en realidad puede haber un futuro brillante para la Humanidad si decide dejar de ser adolescente (intentando el imposible de crecer sin límites en un planeta finito) y asume una serena madurez. Acusan a los que hablamos como adultos de ser catastrofistas cuando son ellos los que nos arrastran a una catástrofe perfectamente evitable, simplemente porque no quieren imaginar otra posibilidad, y encima se ensueñan con ella.
 
También hace ahora 5 años desde que la misión europea SMOS despegaba desde una base rusa; era el primer satélite capaz de medir la salinidad superficial del océano desde el espacio. Este lanzamiento supuso un gran cambio en mi vida, pues mi actividad profesional se ha ido alineando progresivamente con la gestión de nuestra actividad en la misión, y en la actualidad consume una buena parte de mi jornada laboral. Una nueva realidad, la de la gestión de un grupo de investigación, que me lleva a tener que viajar continuamente, cumpliendo compromisos y buscando dinero para mantener en marcha mi equipo, un grupo de gente muy capaz y competente (y, por encima de todo, buenas personas) que tiene la desgracia de padecer a un jefe esquizofrénico que durante el día mantiene una intensa actividad bautomática mientras por la noche y en las horas muertas de los aeropuertos escribe sobre el fin de la sociedad industrial en este blog.

En estos 5 años mi vida personal también ha cambiado mucho. Entonces tenía una hija, ahora también un hijo. Durante este lustro perdido pelo y vista pero no mucho peso, sólo un poco cuando estuve a punto de perder la vida hace tan sólo seis meses. También ese terrible evento ha cambiado mi vida. Ya no me quedo escribiendo de madrugada, ya no pico entre horas para mantenerme despierto e intento hacer una vida más sana, sólo una pizca, sólo una miaja. Con mayor frecuencia me da por pensar en qué será de mi familia cuando yo no esté; a veces atisbo que a la larga solo puedo meterme en problemas (como las amenazas de muerte de un loco que tuve que soportar hace algo más de un año, y como las cosas que sin duda están por venir en estos tiempos turbulentos que ya se adivinan) y que no merece la pena continuar para lo poco o nada que vamos a conseguir. Pero todavía, me digo, sigo estando vivo.

¿Qué pasará en los próximos 5 años? No lo sé. Difícil es de saber. Muchas de las estrategias de huida hacia adelante que se han emprendido en los últimos años parecen estar llegando a su fin, sin haber mejorado la situación global y en muchos casos habiéndola empeorado, habiendo creado más estrés en el sistema y haciendo más probable una caída precipitada y desordenada. Hace 5 años creía que estaremos peor de lo que en realidad  estamos. Hoy creo que dentro de 5 años estaremos en una situación francamente nefasta; ojalá me equivoque. En realidad, allá a donde lleguemos depende completamente de nosoros. Siempre ha dependido de nosotros.

Salu2,
AMT

P. Data: De momento me tengo que ir a Bruselas un par de días (aunque no podré escuchar a Ugo Bardi allí). Y dentro de una semana tenemos una cita anual importante: la salida del World Energy Outlook 2014, la que para mi marca el cambio del año "Oil Crash". Yo estaré esos días entre Valencia y Castellón y por eso mi análisis del informe de referencia en el mundo de la energía se demorará probablemente más de lo habitual; espero que sepan disculpármelo
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Lo que debiera hacer y no hará Podemos

Ácratas - 5 November, 2014 - 23:32

Pablo Iglesias vestido exactamente como Isidoro, de Presidente
La noticia es desoladora: Podemos no concurrirá a las elecciones municipales que se celebrarán el 24 de mayo de 2015. Es la consecuencia de una maquinación y el principio de una gran decepción.

Todo empezó el 15 de mayo de 2011, cuando miles de personas acudieron de manera espontánea a la Puerta del Sol de Madrid y decidieron permanecer allí por un claro motivo: Estaban indignados con la actuación del Gobierno de entonces y con el sistema partitocrático que, decían, no los representaba. La acampada de Sol se mantuvo durante mucho tiempo, mientras se iniciaba un proceso asambleario de intercambio de opiniones. Pronto los partidos de izquierda corrieron a la plaza para convertir lo que era una expectativa de cambio de paradigma político (de representativo a asambleario) en una mera retahíla de peticiones de "mejoras sociales". Todo por la pasta. Nada extraño, pues se trata de partidos traidores al pueblo desde siempre. De ahí salió el DRY, un partido al uso más que desvirtuó el mensaje y convirtó el movimiento 15M en nada.

Pero lo sembrado dio sus frutos. Más adelante, un nuevo fenómeno asambleario surgió de las cenizas del movimiento 15M (aunque hay que decir que ninguno de sus líderes anduvo por Sol durante los acontecimientos de mayo de 2011): se trataba de Podemos que, entre gritos de "no nos representan" y de "el pueblo unido jamás será vencido", irrumpió en el panorama electoral europeo consiguiendo 5 escaños y 1.250.000 votos. Desde entonces, Podemos ha ido creciendo en intención de voto. Ayer mismo, el CIS reconocía que era el primer partido en intención directa de voto, por delante del PSOE y del PP.

Pues bien. ¿Y dónde está el problema? --os preguntaréis. "Si no se sienten preparados para concurrir a las elecciones municipales..." Pero es que esa no es la verdadera razón de su dejación y abandono electoral. Pues si han estado preparados para concurrir a las Europeas y lo van a estar para las Autonómicas y Generales de diciembre de 2015, ¿cómo no van a estar listos para presentarse a las municipales? El asunto es muy otro.

En efecto, la presencia de Podemos en las municipales es potencialmente muy peligrosa para el statu-quo. Podemos es hijo del asamblearismo original del movimiento 15M y sigue el eslogan "¡Poder popular!" Eso implica la creación de asambleas locales para la elección de candidatos. Y el problema es ¿por qué habrían de disolverse esas asambleas locales tras las elecciones? ¿Por qué no iban a seguir vivas, dirigiendo democráticamente las decisiones de los plenos municipales y de sus alcaldes? ¿Con qué fuerza moral podrían las fuerzas electas silenciar a las asambleas o exigir su disolución?

Ese cambio de paradigma, de representativo a asambleario, que podría causar un efecto cualitativo, además de cuantitativo, en las siguientes elecciones Generales, es intolerable para el poder fáctico, real, en España: militares, banqueros, industriales, políticos, terratenientes, autoridades eclesiásticas. De modo que "por orden de la superioridad", Podemos no irá a las Municipales. Más claro, agua. ¡Ya irá a las siguientes!, cuando el asamblearismo pase a la historia como el providencial movimiento popular que produjo el cambio y se disolvió voluntariamente después, cuando comprendió que ya no era necesario.

Lo único que el pueblo puede esperar de Podemos son algunas medidas populistas y muchas, muchas decepciones. Porque Pablo Iglesias es el nuevo Isidoro, tan apoyado por las televisiones y resto de los medios (hablando bien o mal, pero hablando sin parar de él, mientras los casos de corrupción de todos los partidos de "la casta" se airean por fin), tal como lo fue en su día el desconocido Felipe González para auparlo al poder en 1982. También Isidoro generaba inquietud en las derechas. Pero después destruyó las empresas públicas y privatizó todas las rentables, además de ocupar las cajas de ahorros al grito de "lo común es público, y, por lo tanto, es mío y lo expoliaremos cuando nos salga de los cojones".

En fin, en acratas.net ni siquiera lo lamentamos, porque la llegada de Podemos al poder acabará por derruir la esperanza del pueblo español de que le devolvieran el estado del bienestar y, así de paso, le regalaran la verdadera democracia sin esfuerzo, sin más que ver algunos programas en la tele y de echar una papeleta en las urnas de la monarquía partitocrática. La Libertad no se consigue así, sino con mucho esfuerzo y renunciando a muchas cosas. En palabras de la luchadora anarquista Soledad Gustavo, "las revoluciones no son obras del estómago, sino hijas del pensamiento".

ÁCRATAS


NOTA: Ha llegado quizás el momento de que la acracia se moje en los municipios.

Aún hay hoy día concejos abiertos municipales. La Constitución del 78 los tolera para aldeas con menos de 100 habitantes y aquellas poblaciones que tradicionalmente cuenten con este singular régimen de gobierno y administración. Pero las tradiciones se hacen. Nada impide que los habitantes de una población decidan la creación de asambleas. Nada. Y que hagan saber a todos los candidatos a representantes del pueblo como concejales que, si no se someten a la asamblea, no les votará nadie. Así de fácil el pueblo toma el poder. Si quiere. Claro que los partidos se opondrían. Claro que se opondrían los ricos y poderosos, industriales, grandes terratenientes. Pero el sistema democrático necesita los votos de los ciudadanos. De manera que un solo partido que se sometiera al control de la asamblea obtendría la mayoría de concejales y la alcaldía. Ante esa situación, casi todos los partidos acabarían por acatar las decisiones del pueblo.

Todo esto debe ser discutido en cuanto a dificultades y oportunidades.
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Acracia en acción Preparémonos para lo que viene

Ácratas - 31 October, 2014 - 13:50




En casi nueve años de existencia, esta web ha analizado todas las formas de estado y gobierno posibles, más allá de la partitocracia vigente. Aquí se ha debatido intensamente sobre la democracia formal y se ha visto su debilidad, que es la que ya se detectó en 2006: Sin individuos de valía P { margin-bottom: 0.21cm; } —en 2006 decíamos "cultos", qué imprecisión— no puede existir la democracia, se vista como se vista. De todos modos, el poder estatocapitalista no está dispuesto a ceder ni un centímetro: incluso una propuesta de mínimos, como es la modificación del artículo 99 de la nefasta Constitución de 1978, para la elección directa del Presidente por el cuerpo electoral, ha sido rechazada por todas las instancias y por la prensa.
En este período hemos desmontado muchas mentiras históricas. Hemos señalado, por ejemplo, qué es el fascismo y dónde existe aún, victimista, rampante y exitoso, sometiendo y asesinando gente inocente, ocupando territorios y robando sus recursos. Y las diferencias entre el fascismo y otros totalitarismos y dictaduras genocidas. Hemos comprobado cómo los irreflexivos se dejan llevar a conclusiones falsas por los propagandistas del poder. Y que Internet está intervenido absolutamente y muy intoxicado por falsas noticias y peores interpretaciones. Por eso hemos tenido la osadía de reírnos de la crisis del ébola y ofrecernos voluntarios para cuidar a los enfermos, mientras los propios parientes de los sanitarios que los han estado cuidando siguen apartándose de sus hermanos e hijos. El pueblo está así de alienado, ¡qué le vamos a hacer!

Ha llegado la hora de recapacitar y concluir, porque el tiempo apremia. Y las conclusiones provisionales, sujetas siempre a reconsideración y cambio, son éstas:

El Capitalismo es la fuerza que mueve el mundo, porque es el mayor exponente del poder. Revisar su historia detenidamente —especialmente desde la Revolución Francesa— es revisar la historia de la dominación del ser humano por las élites.

El Capitalismo es hoy más fuerte que nunca, pues se ha incrustado en la mente de las clases medias y populares como algo inevitable y necesario, impregnándolas de egoísmo y de aversión a la cooperación con los semejantes. Sus costos de dominación son inmensos: democracias ficcionales, estados del bienestar(1), gratuidades de enseñanza(2) y sanitarias(3), jubilaciones(4). Todas esas ventajas son tramposas, pues conllevan una amputación de las capacidades de los seres humanos y crean dependencias indignas e innecesarias, coartan la libertad y deprimen la capacidad de análisis crítico. Pero los beneficios que reporta esa dominación a los poderosos centuplican los costos. Por supuesto que debe protegerse al desvalido, curar al enfermo y enseñar al ignorante. Pero de otra manera, cooperativa, humana y generosa. El Capitalismo es una dictadura que no deja opción, que aplasta mediante una abusiva legislación estatal a quienes no se someten a él.

La dictadura del Capital se ejerce a través del Estado. Según las circunstancias, a través de un régimen que va desde el fascismo al parlamentarismo partitocrático, con el Ejército siempre vigilante con el sable en la mano para que el pueblo no rechiste; y con la Policía repartiendo leña ante cualquier manifestación de desaprobación de lo impuesto por el Estado. Lo que tienen en común todos esos variopintos regímenes enunciados es que el Estado usurpa e imposta la soberanía popular. En resumen: El Estado es nefasto. No hay estado bueno. No porque lo digamos nosotros, sino porque lo demuestra la Historia.

Manejando los hilos, corrompiendo a los militares y a los mentirosos profesionales, allá arriba, están siempre las mismas familias y grupos: la Banca, la Gran Industria (alimentaria, farmacéutica, extractora, armamentística...) y la Gran Propiedad Terrateniente, para la cual el Estado robó —a mano armada literalmente— la mayor parte de los bienes del común (es decir, de todos nosotros), dándolos a la Iglesia, como los templos y edificios del pueblo; o regalándolos mediante subasta a bajo precio a nobles y multinacionales. El último capítulo de ese expolio ha sido la privatización de las empresas nacionales, Tabacalera, Telefónica, Endesa, Iberia, Aena y las mil industrias del INI y el saqueo de las cajas de ahorros, propiedad de todos los españoles. En pocos meses está previsto que se ejecute la última desamortización de tierras comunales —"de manos muertas" les dicen, lo que significa que aún no les ha metido mano nadie.

Se argumenta que hoy toda revolución es imposible. Pero es que se dicen muchas mentiras para desanimar a la acción. La revolución no puede ser imposible porque se realiza fundamentalmente en el interior de nuestras cabezas mediante un proceso de introspección y análisis. Pues el logro de la libertad empieza por la de uno mismo, y se refiere a la libertad del intelecto. Y esa no puede reprimirse de ninguna manera. Un conjunto de seres humanos libres tiene mucha fuerza cuando actúa conjuntamente. Pero primero tienen que existir esos hombres libres —y libres significa también libres de prejuicios—. El hombre que se libera a sí mismo ya ha hecho la mitad de la revolución de todos(5).

El proceso de liberación personal empieza cuando se comprende que:

—Toda información que se publica en los diarios o se emite en las televisiones es propaganda. Por lo tanto, falsa o tan sesgada que hay que bucear en ella para hallar la poca verdad que contiene.

—Todo el saber reglado universitario está impregnado de la misma propaganda y sesgo. La Historia es falsa, porque no habla de la realidad de los pueblos, sino de los avatares de sus caudillos y élites. El resto de las ciencias procuran incluir cuantas falsedades pueden, aunque resulte más difícil. Hoy día, la Física ha caído en las garras de la Matemática, con todas las absurdidades que ello conlleva. Se salvan pocas profesiones, como la de ingeniero. Pero siempre que el titulado se libere de los componentes economicistas que ocultan los verdaderos costos de las tecnologías que aplica. Así, un ingeniero en organización de empresas está más cerca del cómitre de una galera romana que del filósofo.

—El miedo paraliza la mente. Por eso, el poder utiliza el miedo para dominar al pueblo: enfermedades falsas, guerras cercanas, faltas de suministros de energía, crisis económicas, son todo falsificaciones para conseguir la máxima explotación y beneficio para los capitalistas.

—La mayor parte de los hombres que demuestran que han liberado su mente de los agentes tóxicos inoculados por el poder son perseguidos y calificados como impostores, visionarios o locos.

—El poder ha creado nuevas religiones para los ateos. Son los "ismos" políticos y sociales. Cuando unos caducan ante los ojos de los dominados, inventan otros nuevos. No hace falta señalar. La utilidad de los ismos es separar, tribalizar, enfrentar y aplastar con voluntariosos matones interpuestos a las pocas personas o grupos que mantienen la lucidez.

—El trabajo asalariado es alienante. A veces, físicamente brutal: el ritmo repetitivo anula la voluntad. Cualquier obrero manual llega a casa exhausto, ajeno a su humanidad.

—El consumo se ha establecido como el único premio para el buen dominado. Hasta el punto de que se ha estudiado cómo funciona la mente del consumidor, la necesidad ansiosa previa, la satisfacción inmediata y la cada vez más rápida recaída ulterior. Pues la felicidad del consumidor dura poco y se vuelve contra él, porque lo degrada.

Ante este estado de cosas, ante el evidente desplome del régimen corrupto de los partidos como el PP, el PSOE, IU y otros satélites nacionalistas delante de nuestros propios ojos, cada día; y ante la inminencia de la llegada del hamelinismo de Podemos al poder del Estado (siempre con el Estado, nada sin el Estado), hay que empezar el trabajo de liberación. Podemos se corromperá a una velocidad inimaginable. El primer acto de corrupción ya está a la vista: no se presentará a las elecciones municipales, y el porqué es obvio. Porque en los municipios podría consolidarse fácilmente el asamblearismo espontáneo iniciado por el 15M  —el mismo del que se ha aprovechado Podemos para erigirse en partido de poder—. El Capitalismo no puede permitirse ese riesgo. Tampoco el Estado. Porque el asamblearismo consciente, de asamblearios enérgicos, activos y reflexivos, es la verdadera Democracia. Por lo tanto, Podemos no se presentará a las municipales por orden de la superioridad a la que sirve y que lo financia.

Nuestra intención política es dar la batalla municipal. Pero no participando en las elecciones como un partido más, sino ejerciendo el derecho a convocar asambleas para ejercer el poder popular. Y divulgar las ideas contenidas en nuestra propuesta "¡Viva mi pueblo! El Municipio como pilar básico de la Democracia".

La propuesta de acratas.net es crear grupos de trabajo y reflexión sobre diversos campos: La lucha por la verdadera Democracia, que es la asamblearia; y la batalla por el poder municipal y la reconversión del municipio en un territorio verdaderamente autónomo y democrático, pilar fundamental de la Democracia de todos los españoles. Seguimiento crítico de la política y geoestrategia internacionales para llegar a conclusiones en todo lo que nos afecte. Que es todo, en realidad. Análisis económico sin prejuicios, en conjunto con la política nacional, la corrupción y los nexos entre Capitalismo y poder político-económico. Análisis reflexivo sobre propuestas de liberación popular al nivel de las pequeñas colectividades y asociaciones mutualistas. Monedas alternativas, repoblación de lugares abandonados, etc. Análisis crítico de la Historia de los pueblos, libre de propaganda. Estos grupos serán autónomos y publicarán periódicamente sus conclusiones en acratas.net sin ninguna clase de intromisión de los editores ni mucho menos, censura de ningún tipo.

Todos los que se sumen a la participación se comprometen a efectuar un trabajo previo de instrospección y autocrítica. Nadie aquí dirá quiénes son hombres íntegros o no, excepto ellos mismos. Pero todo aquél que tenga dudas sobre sí, sobre sus motivos para participar en algo colectivo —que se basa únicamente en la generosidad y el servicio a la colectividad—, que se abstenga. Más claro aún: los que aún confían en que alguna forma de estatalismo es la solución a los problemas actuales del hombre, que creen un partido político y se batan el cobre en otros frentes. Aquí sabemos que esperar soluciones fáciles, traídas por líderes carismáticos o por ideologías teóricas que se opongan a su estricto análisis y puesta en duda, agrupaciones que sólo piden el voto y la adhesión incondicional para hacer y deshacer a su antojo, es ir derechos al abismo.

Las ideologías partidarias conocidas son un fraude. La acracia no lo es, porque no es una ideología política al uso. No busca el poder. La acracia se fundamenta en la búsqueda de la verdad, precisamente porque está abierta a la duda permanente, a la autocrítica y a las neesarias correciones del rumbo cuando es necesario.

¡Viva la Libertad!

ÁCRATAS


NOTAS:

(1) Estado del bienestar que se paga carísimo, multiplicando los precios de los objetos y haciendo trabajar mucho más.

(2) ¡Claro que la enseñanza debe ser gratuita! Pero no mentirosa, destructiva y homogeneizadora para conseguir hombres fáciles de dominar, deformados desde el parvulario.

(3) La sanidad estatal es gratuita, sí; pero a cambio tóxica, cruel y en manos de las multinacionales farmacéuticas y químicas. Una sanidad que crea dependencia mental y física.

(4) El anciano tiene derecho a una vida más confortable, pues su físico así lo requiere. Sobre todo, cuando el sistema los ha explotado hasta deslomarlos. Pero el desperdicio de conocimientos que supone retirar su sabiduria y la experiencia es suicida. Los ancianos deben cobrar en la vejez. Pero los consejos de ancianos son fundamentales. Hoy, en cambio, se desprecia a un anciano y se hace caso a un pipiolo universitario. ¿Por qué? Porque se prefiere al papagayo que reproduce lo que al régimen le interesa antes que el experto, que ya sabe lo que el régimen es y conoce sus debilidades.

(5) Decía el estoico Epicteto: "Algunas cosas de las que existen en el mundo, dependen de nosotros, otras no.

De nosotros dependen nuestras acciones (opiniones, inclinaciones, deseos y aversiones), de nosotros no dependen lo que no es nuestra propia acción (cuerpo, bienes, reputación, honra).

Las cosas que dependen de nosotros son por naturaleza libres, nada puede detenerlas, ni obstaculizarlas, las que no dependen de nosotros son débiles, esclavas, dependientes, sujetas a mil obstáculos y a mil inconvenientes, y enteramente ajenas.

Sólo nos compete lo que depende de nosotros. La libertad no existe sino en el sentido de “liberarse uno de sus propias tonterías”, es decir de todo lo que no depende de nosotros.

Hay, no obstante, otro camino a elegir: el de las riquezas, honores, y competiciones; el de ser reconocido y amado por otros. En tal caso, ha de atenerse uno a las consecuencias de su elección, consecuencia no otra, que la de la humillación y el caos."


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Docuficción: el recurso narrativo para el declive de los recursos

The Oil Crash - 30 October, 2014 - 21:00
Queridos lectores,

Demián Morassi nos ofrece un nuevo ensayo, en este caso sobre la narración dramatizada del Peak Oil en la gran y pequeña pantalla.

Salu2,
AMT 

Docuficción: el recurso narrativo para el declive de los recursos


El Peak Oil (cenit de producción de petróleo) parece estar cambiando nuestra forma de narrar el futuro. El futurismo clásico deja paso a un futurismo de transición, un modelo narrativo bisagra. Por futurismo clásico tomaré aquellas previsiones que se hacen siguiendo las tendencias lineales de la sociedad en algún sector (tecnología, política, genética, etc.) y prolonga esa tendencia hacia el futuro de manera exponencial. Por ejemplo, George Orwell en 1984, teniendo en cuenta el creciente control de los medios de comunicación por parte del poder en 1948, estiró ese cabo y describió un mundo futuro en el que ese control es casi total, gracias a tecnologías aún más desarrolladas y conocimientos de la psicología de masas aún mayores.
Después de ver algunas películas futuristas que toman en cuenta el Peok Oil me he encontrado con una forma de narrar que se despega del futurismo tradicional.
Las tres películas que considero más representativas son The Age of Stupid (F. Armstrong, 2009), Earth 2100 (R. Bednar, 2009) y Collapse (N. Dockstader, 2010) y utilizan el método denominado docuficción.
En estas docuficciones hay escenarios inventados y actores, hay entrevistados e imágenes documentales actuales. Escenarios futuristas creados por ordenador o decorados y personajes representados por actores en The Age of Stupid y en Collapse, mientras que en Earth 2100 la parte de ficción se narra mediante dibujos de estilo comic con la voz de su protagonista ficticia.En las tres hay entrevistas reales (a especialistas) que narran los problemas actuales (o los colapsos en sociedades del pasado) y dan la base para que podamos comprender las escenas de ficción. En las tres hay personajes del futuro que reflexionan sobre las cosas que fallaron en nuestra época e investigando los restos de la sociedad industrial cubiertas por la tierra o hundidas bajo el agua. En las tres hay imágenes documentales actuales de distintas partes del mundo: coches llenando autovías, aviones low cost o fumigadores y surtidores de gasolina, ruinas mayas, romanas o anasazis, montañas que pierden sus glaciares o ríos reales que se están quedando sin agua.
Pero ¿cuál es la diferencia narrativa fundamental?
Una película futurista de ficción (que busca ser masiva) debe partir de un común acuerdo con una gran cantidad de espectadores. En una película de naves espaciales de los 70 dan por supuesto que el espectador concibe un avance tecnológico aeroespacial que nos llevará a escenarios como los de Star Wars o Solaris, el espectador no necesita de ningún experto que le argumente que las tecnologías están permitiendo superar obstáculos a gran velocidad, lo saben y lo  experimentan en sus propias vidas. En los 80 sucedía lo mismo con la robótica, el espectador percibía avances espectaculares y por lo tanto podía aceptar un futuro de Terminators o Robocops. A finales de los 90 el desarrollo de la informática y la realidad virtual  nos proyectaba hacía una vida virtual dentro de Matrix y a principio de Siglo XXI ya advertíamos en Wall-E la posibilidad de un futuro en el que nuestro hábitat quedaría convertido en basura.
Hoy en día el espectador común no concibe el Peak Oil, no existe propaganda que pueda aprovechar la idea de un futuro sin combustibles, de hecho el Peak Oil destruye todos los cuentos futuristas que hemos mamado desde niños, aún estamos esperando ver un coche volador o la mochilita con propulsión para vuelos individuales. Y, para confundir, la propaganda de los coches híbridos o eléctricos parece tener más que ver con evitar las emisiones de gases de efecto invernadero que con la falta de petróleo a futuro.
Desde esa base es muy complicado armar una película de ficción post petróleo. El futuro aún parece percibirse en una línea ascendente de grandes inventos o micro descubrimientos (la genética o mutaciones por radiación ha generado innumerables obras), y se espera seguir trepando indefinidamente: "nuestro abuelos ni se imaginaban la clonación o internet y nosotros no podemos imaginar las maravillas tecnológicas del futuro que nos inventarán”. Incluso el cambio climático despierta  la fantasía de un avance tecnológico para salvar el planeta.
Como en el caso de la novela 1984, las distopías de control social también seguían esa línea ascendente: Un mundo felíz o Farenheit 451 se pueden comprender desde la base de los "avances" científicos en manos de unos pocos aprovechando el combo tecnología + psicología de masas. No hay nada que preexplicar, el lector viene palpando el avance de los medios audiovisuales y de las técnicas asociadas de márketing (o propaganda política), de la adicción al consumo o la aceptación del horror ajeno a cambio de seguridad laboral y bienestar familiar. Línea ascendente que deriva en mundos de pesadilla, pero línea ascendente al fin y al cabo.
El cenit del petróleo romperá esa carretera hacia el cielo, llenándola de curvas descendentes y peligrosos acantilados.
En cuanto a los documentales puros tenemos varios dedicados al tema del cenit del petróleo (quizás A Crude Awakening: The Oil Crash, del 2006, sea el más específico y Home, del 2009, el más distinguido) pero principalmente hacen el diagnóstico y luego, en mucha menor medida, prevén los posibles escenarios. El punto es que esos escenarios son tan diferentes a nuestra realidad o a nuestro pasado que es muy difícil intuirlos sólo a partir de algunas palabras de especialistas. Hay que movilizar la imaginación y hacer buenas descripciones de esos escenarios. No es fácil, y además, si queremos lograr cierta objetividad (lo que busca el documental expositivo clásico) es muy probable que nos equivoquemos. 
En el muy didáctico documental animado No hay mañana (del Post Carbon Institute) enlazado en este blog sólo se limita a este pronóstico:"Es posible que la sociedad retroceda a un estadío más sencillo en el cual se utilice una cantidad de energía muy inferior. Esto significaría una vida más dura para la mayoría. Más trabajo físico, más trabajo agrícola y producción local de bienes, alimentos y servicios."
Luego propone algunas cosillas para irnos preparando y termina con esta frase"Ninguno de estos pasos evitará el Colapso pero podrían mejorar las posibilidades en un futuro de baja energía, uno en el que tendremos que ser más autosuficientes tal y como nuestros ancestros lo fueron una vez."
El límite de un documental que trata de ser objetivo es que no podemos saber mucho más que eso, los demás son escenarios (¿neo feudalismos o redes de ecoaldeas?) entran ya en el terreno de la ficción, si hay colapso catabólico o decrecimiento sostenible, depende de nuestras reacciones como sociedad y las posibilidades son innumerables.
Ahí es donde entran estas películas citadas arriba. También ahí entra este blog con los textos distópicos de Antonio Turiel (I, II, III, IV y V) o el blog de John Michael Greer (el autor más traducido en el foro de este blog) entremezclando esa ficción con artículos documentados (con datos fríos) sobre la situación actual o histórica. Algo semejante nos ofrece Ugo Bardi en su blog Resource Crisis con una serie de artículos sobre Cli-Fi (ciencia ficción climática) a la que le ha dedicado una serie de entradas (1) (2) (3) mientras documenta la "crisis de los recursos". Y mientras corregíamos este texto aparecía el ejemplo más claro, la revista 15/15\15 ambientando sus textos en 2030.
Esta forma de narrar no sólo se da entre los especialistas, sino que el sólo hecho de navegar por el Foro Crashoil o por las respuestas a los blogs citados anteriormente se percibe que esta narrativa está presente en cada individuo que se empapa o chapotea por la idea del planeta finito: "¡Uh! después de leer esto me veo criando cabras en una pista de esquí abandonada en la montaña, defendiéndome de bandas de hambrientos o creando redes de producción comunitaria" ¿Cómo no nos va a afectar individualmente? Es un tema que nos atraviesa y que nos coloca en otra dimensión, no sólo es el declive energético, es un virtual cambio de hábitat, el fin de nuestro oficio para el que hemos estado especializándonos durante años, es un ajedrez en simultáneas con veinte rivales que atacan todos juntos y nos angustia saber si tendremos el tiempo de ir moviendo todas las fichas antes de que se termine la arena del reloj.
Pero el límite de las narraciones que buscan ser masivas es la perversidad con la que fuimos criados con respecto a la centralidad humana en el planeta y nuestro privilegio como especie superior. Y ahí es donde resulta muy difícil ser masivo y no terminar en un "final feliz humano". En todas estas películas hay debacle poblacional pero en las películas no nos identificamos con ninguno de los que ha muerto. Observamos desde afuera como arqueólogos del 2210 o del 2055 (en Collapse y The Age of Stupid) o desde el relato de la niña que nace en 2009 y llega al 2100 sorteando todos los obstáculos y viviendo en una granja autosustentable con su hija y su nieto en el 2100. Creo que si nos sacamos ese antropocentrismo podemos superar mejor todas las crisis-crash-colapsos y hasta crear escenarios más vibrantes.
Con el cenit de los recursos de uso humano va a disminuir la velocidad de depredación de las otras especies. Las previsiones del IPCC son negativas porque aunque frenemos en este siglo las emisiones de gases de efecto invernadero seguirá (varias décadas) aumentando la acidificación de los mares, la desertificación de algunas zonas, la devastación de otras por tifones cada vez más fuertes, etc. Sin embargo el hecho de haber sido nuestra generación la que ha sostenido la depredación ambiental puede hacernos pensar que los individuos (o personajes de ficción) del futuro puedan ser seres que vivan con otro sentido, sin la culpa que se nos achaca (y nos achacamos) a cada uno de nosotros hoy ("Sí, tú eres el culpable de la extinción de la foca monje del Caribe y de la desaparición de 500 hectáreas del Amazonas y de una parte del agujero de ozono ¿niégamelo?"). Esos individuos de nuestro futuro(ismo) van a estar con otra cabeza, otra psicología los va a rodear, otra espiritualidad. Ahí es donde más nos cuesta hacer ficción. ¿Y si a la naturaleza se la vuelve a colocarse por encima del ser humano? ¿Y si otorgan pena de muerte a quien ose talar un árbol milenario? ¿Si se conformaran con vivir plenamente cuarenta años sintiendo el resto de su vida como un regalo divino?En las tres docuficciones que he puesto como ejemplo los protagonistas de la ficción pertenecen al ámbito de la investigación, no son "gente de la tierra". Las tres películas son anglosajonas, no son de pequeñas islas ni de países con poblaciones que siguen tradiciones milenarias. Y sin embargo ese relato que irrumpe empieza a parecerse a los textos religiosos que mezclan elementos de la realidad con catástrofes futuras, lecciones a corto, mediano y largo plazo, la fuerza de la naturaleza contra la arrogancia humana... cuando comience el momento de actuar,  quizás las narraciones dejen de ser tan importantes como en el presente, la trama de la vida nos hará más protagonistas y ahí es cuando en el 2042… me tomarán como esclavo para la cosecha de algas, para salvar la corte del Dictador Supremo de la pandemia de anemia, luego seré enviado cientos de kilometros al norte para junto con otros esclavos, cuyas lenguas me serán confusas, buscar teléfonos móviles para recuperar sus minerales divinos en ciudades abandonadas, pero nos revelaremos y huiremos a la montaña donde las comunidades nos abrazarán e integrarán en sus permacavernas y viviremos una buena época de silencio en compañía y magia de la divertida entre humanos y no humanos.
Perdón, se me escapó… Un ejemplo interesante para pensar el futuro desde otra cabeza es el logrado en la película de ficción El planeta libre (La Belle Verté, Colene Serreau, 1996) ambientada en otro planeta que ya superó la era industrial, el uso del dinero, hubo boicot a los productos que dañaban su planeta, luego guerra civil y ahora viven en armonía con su ambiente, se los ve muy felices. Algunos de estos extraterrestres (con rostro humano) viajan a la Tierra para ver en qué estadío andamos y tratar de ayudarnos. Caen en París y notan lo atrasados y enfermos que estamos… como de pasada conocen una tribu en África que desde hace 2000 años viven en armonía con su territorio, no usan dinero y logran entenderse perfectamente con ellos. Digamos que el método es hacer futurismo optimista en el otro planeta y ficción realista en el nuestro (pero dando una pista que en nuestro presente hay divergencias de modos de concebir la vida).
Quizás, entre desesperación post industrial y el camino al buen vivir de los pueblos originarios andinos haya baches en nuestra capacidad de futurología. Pero recalco, más que construir escenarios visuales impactantes, lo difícil es construir la psicología y espiritualidad de esos personajes que vivirán en ese futuro después del crash de lo superfluo. Cómo seremos por dentro puede hacer que todo eso que evidentemente nos va a faltar quizás ni siquiera lo queramos o quizás sí, quién sabe.
 
Por Demián Morassi, con la colaboración y traducción (argentino-español ibérico) de Alberto Campos
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Ni hembrismo ni feminazismo: Es Misandria

Ácratas - 28 October, 2014 - 14:32




Feminazismo es un neologismo torpe e inadecuado. El feminismo radical intolerante no es ni socialista ni nacionalista, sino simplemente estatalista; y, por lo tanto, subvencionable, como el resto las corrientes socialmente disgregadoras que no se oponen al Estado. Lo correcto para designar la ideología que Valerie Solanas expuso en su manifiesto SCUM (Society for Cutting Up Men, aunque scum también significa chusma, escoria, parásito y mugre) es misandria, del griego miseo "odiar" y andros "hombre", que es también un neologismo, pero preciso: el odio o aversión hacia los varones.

No tenemos nada contra Valerie Solanas, una artista lesbiana explotada por Warhol en su Factory que se hartó un buen día y tiroteó al "genio", que no era otra cosa que un mediocre publicista homosexual en pleno estallido del Gran Bienestar del Despilfarro norteamericano. Recomendamos ver la película "Yo disparé a Andy Warhol" de la directora Mary Harron. Valerie Solanas fue a la cárcel; diagnosticada de esquizofrenia, entró y salió varias veces de instituciones mentales y falleció en 1988 en una institución benéfica de San Francisco. Jamás vendió su obra. Todo esto no deja de hablar bien de ella, a nuestro juicio. Las personas valientes merecen respeto, al menos por esa cualidad.

Pero la herencia de su misandria ha llegado a España, ahora que el Estado, temeroso de que la gente se dé cuenta de que es un aliado del capitalismo, un parásito y un matón, apoya abiertamente toda división social posible, siempre que no discuta la preeminencia del Estado en el control de la vida de todos los ciudadanos españoles.

Publicamos aquí una aclaración publicada por el colectivo Febrero Feminista de Zaragoza, en el que un grupo de activistas del colectivo justifican su agresión contra el ácrata Félix Rodrigo Mora, indignadas por la presencia del conferenciante en uno de los que consideran sus espacios, a pesar de que se trataba de un local público y de que el filósofo había sido invitado a comer allí por personas próximas a dicho colectivo feminista.

Sin más, aquí está el texto y su enlace a Indymedia:
La verdad es que como mujeres y como feministas estamos tan, tan, tan hartas de tener que dar explicaciones de nuestros actos que cuando nos las exigen nos sale un “zas! en toda la boca”… Es cierto, es nuestro primer impulso al estar cabreadas. Pero el otro día no lo estábamos, estábamos reunidas, comiendo preparando nuestras jornadas que duran todo el año y si me apuras, toda la vida.

Estábamos en uno, de los que todas consideramos nuestros espacios comiendo, cuando apareció el denominado filósofo Félix Rodrigo Mora y se sentó en una de las mesas acompañado de personas cercanas a nuestras luchas. Lo cierto es que los nervios y la duda nos revolvieron el estómago recién alimentado. “¡Oh! ¡No, no puede ser verdad!” Comprobamos las imágenes y efectivamente era él. La voz de alerta que corrió como la pólvora en estos días estaba ahora en “nuestra” casa… ¿Qué hacemos? ¿Le decimos algo?… No queremos comprometer al espacio ni al resto de las personas que habían venido a comer ajenas a todo esto. Pero tampoco podemos seguir ahí cómo si nada estuviera pasando. En un intercambio rápido con las mujeres trabajadoras del espacio se decidió que no queríamos alimentarle, no queríamos “servirle”, ni que nos “honrara” con su presencia.

Sólo de pensar que en nuestro espacio se reprodujeran argumentos antifeministas a los que nos viene acostumbrando Félix Rodrigo Mora: que identifica el feminismo con el estado, “el estado policial feminista”, que nos acusa a las feministas de atacar la heterosexualidad y demonizar la maternidad, que todas recibimos subvenciones tanto estatales como de la fundación Rockefeller, a la vez defendemos el manifiesto (según él, fascista) Scum, que desde que existe la ley de violencia de género hay más mujeres asesinadas, defendiendo una supuesta revolución integral de las personas, que pone la verdadera esencia femenina de las mujeres con la maternidad en el centro… y así una joyica tras otra que nos reconcome, decidimos levantarnos pacíficamente y explicarle que estaba en un espacio feminista y que quién quiera escucharle e invitarle allá con sus errores o aciertos, pero en nuestros espacios no es bien recibido.

Suponemos que no es de agrado de nadie que le inviten a salir o le echen de un espacio público y que la situación en sí es violenta para ambas partes, en cuanto se piden explicaciones y argumentos tales como si hemos leído sus libros, o sus ensayos (que algunas si lo hemos hecho) y la contestación por su parte es la de insultarnos llamándonos “nazis, violentas”, que estamos manteniendo el feminismo institucional, que somos las culpables de sostener el heteropatriarcado… y dándonos una tarjeta invitándonos ¡¡¡a debatir sobre el tema!!!. ¿Qué tema? ¿Su antifeminismo? ¿Qué somos nazis y violentas?… con una presentación así esperamos que se entienda que no queremos debatir con él ni queremos alimentar su ego. Con sus insultos nos dio más que argumentos suficientes para echarlo del espacio.

No queremos demonizar ni a las personas, colectivos o entidades que dan o han dado cobijo a Félix Rodrigo Mora y sus argumentos, entendemos los procesos individuales y grupales de cada una. El nuestro como feministas es el de no dejar ninguna agresión sin respuesta y nuestra respuesta es desmontar el tinglado que tiene montado y que, seguramente encima le está dando de comer y viajar gratis por todo el ESTADO.

 FEBRERO FEMINISTA, Zaragoza
Publicado aquí por Indymedia


NOTAS: El estatalista anarquismo de salón se ha quedado acojonado... Y le ha retirado su invitación a Félix Rodrigo Mora para dar diversas charlas gratuitas. Eso es consecuencia del poder otorgado por el Estado al feminismo radical intolerante. El hecho es que, en cuanto pueden y tienen el poder necesario, agreden a personas y las expulsan de lugares. Mira, en eso sí que se parecen lejanamente a los nazis. En cuanto les dé por coger una cachiporra el parecido será mayor. Con protección policial incluida.

En fin, nada de esto tiene importancia. Tampoco para Félix Rodrigo Mora, que se ha hecho diez veces más famoso de lo que era.

A ver, mañas: ¿no hubiera sido mejor ningunearlo, y más si había sido invitado "a vuestro espacio" por gente próxima a vosotras? ¿Era necesario dar el cante que habéis dado? ¿Le hacéis algún favor a la mujer con esto?

Lo único que ha quedado claro es que sois capaces de dominar a los anarquistas de Zaragoza, que han desaparecido en la cloaca, aterrados ante vosotras. No quiero ni imaginar cómo correrán cuando se trate de enfrentarse con las fuerzas represivas.

Añadimos un comentario de un lector:

"El manifiesto SCUM, escrito por la lesbiana Valerie Solanas, habla del exterminio de los hombres.

Extraerles muestras de esperma y exterminarlos. Supongo que luego lanzar a los nacidos varones por el Monte Taigeto.

Un mundo con solo mujeres, altamente tecnificado, eso sí, para que la existencia de los hombres sea innecesaria.

Ignoro si harían lo mismo con el resto de las especies animales: exterminar a los caballos e inseminar a las yeguas, por ejemplo. No lo aclaran. O si llevarían su ansia feminazi hasta las especies vegetales sexuadas, cuyos miembros femeninos son los que muestran frutas, nueces o bayas.

En la actualidad, ya se exterminan los machos en ciertas especies vegetales. La marihuana, por ejemplo. Para evitar que se fecunden, pues las no fecundadas contienen más THC (Tetrahydrocannabinol).

Por cierto. La autora del Manifiesto SCUM intentó el asesinato a Andy Warhol en 1968. Pasó por la cárcel en una manifiesta represión machista y luego acabó en un manicomio, lo que hizo que a su manifiesto se adhirieran todas las locas con furor uterino del planeta, como esas del artículo de más arriba.

Esto es lo que estimula el ESTADO. Enfrentamientos así. Porque mientras hombres y mujeres se enzarzan en gilipolleces, el Estado domina y el capitalismo medra. ¡Y cómo se ríen de nosotros, nosotras y nosotr@s..."


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Solución a la Paradoja de Jevons: Energía para la transición

The Oil Crash - 28 October, 2014 - 00:25


Queridos lectores,

Una cosa que suelo explicar en las charlas de divulgación es que ahorro y eficiencia, por sí mismos, no sirven para solucionar la crisis energética "si no hay un cambio del sistema económico". Esta coletilla suele ser perfectamente ignorada por algunas personas concienciadas con el problema de la crisis energética y que ya han tomado una posición excesivamente derrotista, pues han acabado pensando que no hay futuro ni esperanza.
 
Camino a Gaia (como aquí le conoceremos, autor del blog del mismo nombre) ha escrito este artículo, explicando por qué la paradoja de Jevons no es necesariamente un problema en un mundo en transición (muy en la línea de otro ensayo muy reciente de mi compañero Jordi Solé). El artículo de Camino a Gaia que hoy les traigo es, sin duda, un texto muy interesante y pertinente, que estoy seguro que a más de uno le será de utilidad.

Salu2,
AMT




LA NATURALEZA DEL PROBLEMA: LÍMITES Y OBJETIVOS.
No hay viento favorable para el barco que no sabe dónde va.                                                                                           Séneca
Las paradojas son con frecuencia fruto de la relación entre objetivos y los medios para lograrlos. La realidad está plagada de irregularidades, de condicionantes y de límites, y si viajamos en un barco puede que el mejor camino para llegar a un puerto sea bordear un continente. Podríamos preguntarnos por la ciencia que estudia el establecimiento de los objetivos, pero no existe tal ciencia, la ciencia ya tiene su propio objetivo: buscar la verdad. Cierto que la cibernética y la Teoría General de Sistemas han aportado mucho al estudio de sistemas teleológicos, que en un principio era y aún sigue siendo parte de la metafísica, la ética y la religión. Pero somos las personas y las sociedades quienes, en definitiva, y de forma mas o menos condicionada hemos de responder a una pregunta tan sencilla como esta: ¿para qué?En la práctica, las disciplinas del conocimiento mas cercanas al establecimiento de objetivos en una sociedad son la economía, la política y la religión o la ética. La ciencia no tiene todas las respuestas, la religión tampoco, pero siempre podemos sucumbir a la tentación de cerrar el turno de preguntas. Al fin y al cabo, el objetivo del poder no es que todo el mundo tenga acceso a la verdad, sino el dominio.La energía tiene mucho que ver con el poder: nada podemos sin energía. Por eso la Física, la ecología y la biología tienen mucho que decir cuando la "ciencia" económica no informa correctamente a la sociedad de las consecuencias de mantener el crecimiento infinito como objetivo en sí mismo. Y quizá también en la política, cuando las élites dominantes, presas de la estulticia, de la histeria y de la miseria moral, invocan el sacrificio humano para inmolar en su hoguera el objetivo del bien común que debería caracterizarla, para dilapidar el poco tiempo y recursos de que aún disponemos en intentar mantener un poco mas el modelo económico que otorga sus privilegios. Porque no solo los objetivos bien intencionados están sometidos a paradojas, también lo están los objetivos malvados o egoístas. No somos seres sociales con emociones altruistas o solidarias porque creamos en unicornios de color rosa, sino por pura ventaja en la supervivencia. Con frecuencia partimos del prejuicio de que la maldad o el egoísmo son inteligentes y que la bondad o la solidaridad son estúpidas o ridículas. Preguntémonos por ejemplo por los costes de un poco de solidaridad en la gestión del actual brote de ébola en sus inicios, y en los que está teniendo y tendrá en un futuro para toda la humanidad.
SOLUCIÓN A LA PARADOJA DE JEVONSCalificar de solución lo que seguidamente se expondrá podría parecer exagerado, pero no lo es tanto en cuanto intenta resolver un problema en los términos en que se han expresado en este blog. La paradoja de Jevons es irrefutable en la medida en que lo son los hechos a los que hace referencia, sin embargo, los hechos son historia, lo que los convierte en leyes o tendencias mas o menos deterministas es que se repitan dadas circunstancias similares sin que podamos hacer nada por evitarlo. Pero como veremos, la paradoja de Jevons, también llamada efecto rebote, no es una ley física, sino que depende de los objetivos que demos al sistema, de que el sistema pueda crecer físicamente y de que tomemos o no, las medidas políticas y económicas para contrarrestarlo. Tampoco tiene por qué significar algo negativo, dicho de otro modo, podemos intentar evitarla o aprovecharla, puesto que afecta a todas las fuentes de energía. Así, si el pico del petróleo marca el fin del crecimiento físico de esta fuente de energía y hay otras fuentes renovables que aún pueden mejorar en eficiencia y que aún no han llegado a sus límites, las ganancias en eficiencia tanto en su uso, como en su obtención (TRE) serían un efecto clave en el proceso de sustitución de unas fuentes por otras. Y todo esto aún dentro del actual paradigma económico. También hemos de tener en cuenta que los límites afectan de forma diferente a las fuentes renovables y no renovables. Mientras que para los recursos finitos la llegada a los límites marca el comienzo de su declive y su tendencia a cero, los recursos renovables explotados de forma sostenible pueden mantenerse en su máximo de forma indefinida. Por tanto, las implicaciones de llegar al límite de un recurso no renovable son muy diferentes de llegar al límite de un recurso renovable usado de forma sostenible. La paradoja de Jevons tiene importancia para discernir las dificultades en la sustitución de unas fuentes de energía no renovables y finitas, por otras renovables y sostenibles, pero llegados a los límites del crecimiento de una fuente de energía el efecto rebote simplemente ya no puede darse, salvo mediante el apalancamiento en el crecimiento de otras fuentes. En realidad, una vez llegamos al límite de una fuente de energía carece de sentido preocuparse porque la eficiencia pueda provocar un crecimiento en su uso. Cuando los sistemas dinámicos llegan a sus límites, su comportamiento puede ser muy diferente al habitual. Llegados a este punto, se da la paradoja de que el efecto rebote puede dejar de ser un problema y formar parte de la solución. Lo que en este momento debe preocuparnos es la caída en la disponibilidad de energía neta para la sociedad y en el caso de los combustibles fósiles, el grado de sustitución que pueden aportar las energías renovables y la dependencia actual que tienen de dichos combustibles, el uso insostenible de las mismas y curiosamente la eficiencia en su obtención(TRE) y uso. Debe preocuparnos que funciones vitales para el ser humano como la producción y distribución de alimentos en nuestra agricultura industrial dependan totalmente de los combustibles fósiles como ya alerta un informe de la ONU. Debe preocuparnos que el sistema financiero en una economía en recesión solo puede mantenerse fagocitando al sistema productivo y generando exclusión social y un abismo de desigualdad económica.Nos acercamos a un cambio de fase, al punto donde un disparo en una calle , una niña tocando el tambor en un mercado, o quizá la mas elemental de las criaturas como puede ser un virus o la inmaterialidad de un meme, pueden marcar la dirección en que se mueven los acontecimientos, el efecto mariposa donde lo que hasta ese momento resultaba sumamente improbable puede cambiar su suerte. Sería bueno tener algo que decir a nuestros hijos cuando nos pregunten qué hacíamos cuando su presente estaba en nuestras manos.
EFICIENCIA, AHORRO Y CRECIMIENTO
Para un sistema funcional podemos dividir la energía consumida total en dos conceptos: la energía necesaria para su mantenimiento y la invertida en su posible crecimiento. Sin embargo la segunda ley de la Termodinámica impide obtener un 100% de aprovechamiento, por lo que siempre tendremos una cantidad mas o menos grande de energía perdida. Este modelo sería escalable y con las debidas precauciones podría servirnos para caracterizar a un ser vivo, a un país o a nuestro sistema capitalista globalizado.
La paradoja de Jevons dice formalmente que aumentar la eficiencia disminuye el consumo instantáneo pero incrementa el uso del modelo lo que provoca un incremento del consumo global. Dicho en otras palabras, en un sistema en crecimiento, los esfuerzos en la eficiencia terminan invertidos en crecimiento, con lo que a la larga obtenemos un mayor consumo y no un mayor ahorro. Por tanto, las propuestas de eficiencia que no cuestionan el crecimiento económico, terminan provocando un mayor consumo de recursos. Jevons descubrió este principio a partir de la observación empírica.El pico del petróleo marca el momento a partir del cual ya no podemos obtener el petróleo ni la energía que procede del mismo de forma creciente. El impacto que tiene sobre la economía es fácil de deducir teniendo en cuenta su importancia estratégica: si nuestro modelo necesita obtener energía de forma creciente, el pico de esa energía, marca inevitablemente el fin del crecimiento económico. Pero veamos el papel que representa la eficiencia en este proceso.

El destino de la energía ahorrada en eficiencia depende de los objetivos que se den al sistema. Si el objetivo es el crecimiento obtenemos la paradoja de Jevons. Si el objetivo es mantener un modelo estacionario entonces la eficiencia consigue reducir los costes de mantenimiento del sistema. Si necesitamos un cambio de modelo podemos invertir la ganancia de eficiencia en los costes de transición.
El sistema dispone de energía para crecer y elige crecer: El excedente de la energía liberada por la eficiencia se emplea en crecer. Pero un sistema mas grande necesita mayor energía de mantenimiento, con lo que la energía total consumida aumenta en el siguiente ciclo. Paradoja de Jevons.El sistema no dispone de energía para crecer pero puede mantenerse (pico de la energía neta):  El pico de la energía define el momento en que el sistema no puede obtener energía de forma creciente. Así, el sistema podría crecer limitadamente solo a costa de la eficiencia.El sistema ya no dispone de energía suficiente para crecer ni mantenerse: La ganancia en eficiencia solo puede convertirse en crecimiento si antes ha cubierto los costes de mantenimiento. Cuando esta condición no se cumple el sistema entra en fase de colapso y degradación. Momento en el que se encuentra actualmente España, Europa y el mundo, si prescindimos de manipulaciones estadísticas. La realidad es mucho mas compleja porque no tenemos una sola fuente de energía, sino varias y se encuentran interrelacionadas. Porque no estamos ante un sistema simple sino ante una gran cantidad de sistemas y susbsistemas abiertos. Pero las leyes de la termodinámica son inmunes a la complejidad de los sistemas. Entonces ocurre, que si en un sistema seguimos manteniendo el crecimiento económico como objetivo en sí mismo, este solo puede producirse a costa de acelerar el decrecimiento de otros, entrando en una espiral de canibalismo sistémico donde hoy somos comensales y mañana menú, hasta que no queden comensales o al menú le salgan los dientes, se revele y todo sea sangre y excrementos.Es hora pues de cambiar el chip a modo catástrofe que parece el mas relacionado con la solidaridad y dejarnos de eufemismos que ya no engañan a nadie. Tenemos un enemigo común, pero no es el ahorro y tampoco la eficiencia, y debemos hacerle frente antes de que se active el modo guerra o el modo derrota y como en un trastorno bipolar pasemos de un optimismo fundamentalista a un derrotismo entregado.Sobrevivir a un descenso brusco y brutal de la energía disponible para la sociedad ya no puede hacerse depurando procesos sino prescindiendo de ellos. La eficiencia por tanto, es un pilar básico tanto en la transición como en el establecimiento de un nuevo modelo. En cuanto al ahorro conviene recordar que no ahorramos para no consumir, sino para regular el consumo en el tiempo, ya sea para obtener potencia o para afrontar tiempos de escasez. La expresión "lo que no consumas tú, lo consumirá otro" no es necesariamente cierta ni negativa. Lo que sí podemos afirmar es que lo que nosotros consumimos ya no pueden consumirlo otros. Así, los recursos usados para restaurar un pueblo abandonado ya no podrán ser usados en construir o mantener autopistas. El combustible que usemos en la maquinaria para reforestar un erial y convertirlo en un bosque ya no podrá ser usado para talarlo. El dinero que gastemos en construir una escuela ya no podemos gastarlo en fabricar un tanque. La energía que usemos para la transición no podrá ser usada para mantener el BAU. El tiempo que dedicamos a trabajar por un mundo mejor ya no podrá ser pasto de la indolencia. Puede que esto resulte insuficiente para llegar a una meta pero siempre contará como paso hacia adelante. Los marcos de lo posible son entornos dinámicos que se van estrechando aceleradamente dejándonos cada vez menos opciones. Como a un vehículo al que se le agota el combustible cada vez podemos elegir menos lugares adónde ir. Al menos eso tiene la ventaja de que cada vez tenemos menos cosas sobre las que estar en desacuerdo... siempre que tengamos la información correcta.
CONCLUSIÓNLas cosas están mal, pero la paradoja de Jevons no es una ley Física. Es un problema de asignación de objetivos a corto plazo sin tomar en cuenta lo que pueda ocurrir en el largo plazo. Sin embargo, la asignación de objetivos no puede ni debe ser decidida por la ciencia. El objetivo de la ciencia es buscar la verdad e informar a la sociedad lo mas certeramente posible de las consecuencias de optar por un objetivo u otro. La cura no es tanto jarabe de experto como de sensatez y responsabilidad colectiva. Sin embargo, lo que nos dicen las paradojas es que las intenciones, buenas o malas, no garantizan que las cosas resulten según lo esperado. Eso no significa en absoluto, que las intenciones, el establecimiento de los objetivos, sean algo irrelevante. Es mucho mas fácil destruir que construir, porque para construir, para avanzar en sentido contrario al principio de entropía, hace falta energía, inteligencia y contención.Seguiremos afrontando paradojas. Habremos de cuidarnos de que las distopías se  conviertan en profecías autocumplidas. Salvar a las personas puede que exija olvidarse de permanecer en el Titanic y fletar los botes salvavidas, no consumir la semilla que necesitamos hoy para poder obtener la cosecha mañana. Y pueda que hoy esto nos parezca impensable, pero el tiempo es un recurso que no podemos acumular y tampoco detener. Lo que hace inevitable el desastre es que no hagamos nada por evitarlo. Lo que hacemos definirá mejor lo que somos que aquello que tenemos.Además de la energía abundante, el medio que nos ha permitido llegar hasta aquí ha sido nuestra facultad para entender, sin embargo, el objetivo ha sido crecer y dominar. Sería una pena que sacrificáramos nuestra inteligencia arrastrados por el mismo deseo de dominio.
Referencias:El efecto rebote de la eficiencia energética. Pedro Linares.El efecto rebote, o porqué ser más eficiente no necesariamente es siempre mejor. David Ruyet.Efecto rebote. Wikipedia. Inglés.Proyecto para el manejo del efecto rebote de la Comisión Europea.Informe de la UNCTAD: Despertemos antes de que sea demasiado tarde.
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La espiral

The Oil Crash - 22 October, 2014 - 11:08


Queridos lectores,

Durante las últimas semanas se ha producido un fuerte descenso en el precio del petróleo, el cual llevaba más de dos años moviéndose en una franja relativamente estrecha de precios bastante altos.



En el post de esta semana analizaré en detalle qué está pasando con el precio del petróleo. Se trata de un post bastante largo, así que lo he organizado por secciones: Introducción; Volatilidad y Recesión; Los eventos de 2008 y 2011; Fundamentales; Consecuencias; y Conclusión.

Introducción

Si nos fijamos en el precio del barril de petróleo de tipo Brent (el de referencia en Europa) vemos que desde principios de 2011 se cotizaba por encima de los 100 dólares, con un par de picos por encima de los 120 a principios de 2011 y 2012 , y un par de coqueteos con la línea de los 100 dólares, que actuó como precio de referencia o línea a no traspasar hacia abajo. Hasta ahora: el viernes pasado el barril de Brent cotizaba a 86$, y aún había estado unos dólares más abajo los días anteriores.

La fuerte volatilidad de los precios del petróleo es uno de los síntomas de problemas de suministro de esta fundamental materia prima. Lo hemos explicado multitud de veces en este blog: cuando la actividad económica es vigorosa, la demanda sube pero la producción no puede seguir el ritmo, con lo que el precio sube hasta que los altos precios dañan la actividad económica. Entonces, se cierran empresas y se deja a gente en el paro, la demanda baja, el precio cae bruscamente y eso permite que poco más tarde comience la recuperación económica, vuelve a subir la demanda y volvemos al punto de partida. Mientras la producción de petróleo suba lentamente o incluso se estanque es de esperar que se reproduzcan periódicamente estos ciclos de recuperación y caída; sin embargo, a medida que la producción de petróleo baje (cosa que aún no ha pasado si consideramos todos los hidrocarburos líquidos, lo cual ya es discutible per se) lo esperable es que la secuencia de subidas y bajadas se acelere, a veces con cambios de enorme brusquedad que empujan el precio hacia arriba o hacia abajo a medida que países enteros colapsan (hacia arriba si el que colapsa es un país productor o hacia abajo si el país colapsante es consumidor).

Como explicaré en este post, la actual bajada de precios es un síntoma ominoso de graves e inminentes problemas económicos y en la producción de petróleo, consecuencia de muchas tensiones acumuladas durante años de huida hacia adelante. Y por ello resultaría bastante cómico, si no fuera tan triste y tan sintomático de nuestra ceguera como sociedad, ver que delante de un momento tan preocupante y crítico como el actual han surgido voces diciendo que "eso del oil crash" no es cierto debido a esta bajada de precios; incluso hay quien dice que esto no lo habíamos visto venir y que todos los análisis que hacemos en este y otros foros son pura basura, porque para estas personas el único síntoma de los problemas de suministro son los altos precios del petróleo, y cada bajada de precios representa un aumento de suministro, por lo que en realidad el peak oil está cada vez más lejos (incluso he llegado a leer un tweet de un conocido gestor de activos relacionados con el petróleo en el que se afirmaba que la caída del precio del petróleo era signo de abundancia de suministro).


Volatilidad y recesión

Nada más lejos de la realidad, por supuesto. Fijarse exclusivamente en el precio del petróleo para describir el peak oil es un error, y aún más pensarse que los problemas de suministro de petróleo simplemente generan precios persistentemente más altos: en realidad, el peak oil lo que genera es una enorme volatilidad (subidas y bajadas del precio salvajes). Y hemos insistido en esa idea desde el principio, en realidad; justamente una de las cosas que me empujó a hacer divulgación del problema del pico del petróleo fue el hecho de ver que después de la clara señal de 2008 (el mismo año el barril valió 147$ en Julio y 36$ en Diciembre) no se produjo una reacción racional a los problemas que ya eran evidentes. Miente quien diga que no lo llevamos diciendo desde hace años, y en mi caso desde el principio: el quinto post que publiqué en este blog, el 3 de Febrero de 2010, se llamaba "Pronóstico de los precios del petróleo para los próximos diez años" e ilustraba el problema de la hipervolatilidad del precio con un croquis que hace años dibujó Dave Cohen:


Un año más tarde, me preguntaba si la repentina subida de precios, ya no lejos de los 130 dólares por barril, indicaba que estábamos en otro de esos picos de volatilidad y si ésta estaba ocasionando la oleada recesiva de 2011. Y ahora en 2014 estamos a punto de otra recesión mundial, según parece. Permítanme que les entresaque dos párrafos de mi post "Pronóstico de los precios del petróleo para los próximos diez años", publicado hace cuatro años y medio:

"Predecir el valor del pico es más o menos imposible, pero sí que podemos adelantar que la economía debilitada no podrá aguantar precios crecientes hasta valores tan altos como 150$, con lo que probablemente el próximo pico será bien menor. Mientras dure la situación de plateau oil, lo único que podemos aventurar es la cadencia de los picos, asumiendo que tras el pico el precio se estabiliza en un valor de unos 40$."

y también

"De aquí también se concluye que los tiempos de recurrencia de los shocks petrolíferos serán cada 3 años, siempre en Julio: 2008, 2011, 2014, 2017, 2020,... Es decir, en esta década nos esperan 4 shocks petrolíferos, siempre y cuando asumamos que estamos en el plateau oil."

El modelo que usé en aquel post era de una banalidad insultante, y la realidad ha sido por supuesto mucho más compleja (yo mismo ya afirmaba en el propio post que las cosas serían bastante más complicadas). Es, sin embargo, curioso ver que, efectivamente, los siguientes picos de precios no han sido tan altos como los casi 150$ de Julio de 2008 y que las fechas esperadas para la mayor volatilidad del precio del petróleo (2008, 2011, 2014...) no han ido tan desencaminadas y parecen marcar las fechas de las sucesivas "Grandes Recesiones", ahora que empieza a reconocerse que podríamos estar en puertas de la Tercera de ellas.

Pero ciertamente la dinámica del precio y la del suministro de petróleo está siendo bastante más complicada. Por la parte de los precios, justamente hace unos meses alguien me echaba en cara que no se cumpliera con la volatilidad que siempre he defendido como síntoma de los problemas de suministro de petróleo, delante de lo cual yo escribí un post en que se tocaba diversos temas y en cuanto a éste, enseñé la siguiente gráfica, superponiendo el croquis de Cohen sobre la evolución real del precio del barril de petróleo:



El bosquejo de Dave Cohen es eso, un bosquejo, pero a pesar de su simplicidad sí que se diría que está captando algo de lo que pasa, y máxime si ahora a finales de 2014 el precio se está desplomando. Antes de entrar a analizar en mayor profundidad qué explica estas desviaciones observadas respecto al modelo simple para el comportamiento del precio, déjenme decirles que esta visión de que los problemas del petróleo implican no simplemente precios altos sino volatilidad no es mía particular, sino compartida por prácticamente toda la comunidad peakoiler. En particular, les recomiendo un excelente artículo de Gail Tverberg para que puedan hacerse una idea más certera de qué está pasando. Así que aquellos que critican a los peakoilers por la bajada repentina del precio del barril de crudo, que se abrochen los cinturones porque ahora vienen curvas y muy peligrosas; y lean por ejemplo lo que se dice en ASPO sobre el fenómeno.


Los eventos de 2008 y 2011

Telecomunista, toda una eminencia en el tratamiento de los datos de las diversas agencias públicas, publicaba en burbuja.info la siguiente gráfica hace unas semanas.
 

Si se miran la gráfica con atención verán que ha habido dos acelerones en la producción de "todos los líquidos del petróleo" (petróleo crudo convencional + crudos no convencionales + diversos sucedáneos más o menos asimilables) justo después de dos mesetas en la producción. El primer acelerón se produce tras la crisis del 2008 y se sustenta con biocombustibles. Lamentablemente, los biocombustibles no aportan en realidad energía neta, con lo que de manera real la cosa no coge momento. Los Gobiernos americano y europeos, que obligaron a que parte de la mezcla de sus gasolinas y diéseles tuvieran parte de biocombustibles han perdido el interés en estos combustibles, al comprobar que no reducen la dependencia exterior, y han empezado a retirar los subsidios a su consumo, lo que ha llevado al estancamiento de su producción:

Imagen de http://www.energytrendsinsider.com/2014/08/28/global-biofuels-status-update/ethanol-production-1980-to-2013/

De manera práctica, lo que ha pasado es que el precio del petróleo no ha subido porque la falta de suficiente petróleo en el mercado se rellenó con biocombustibles, que además de causar revueltas del hambre no eran ni energética ni comercialmente rentables y que por tanto se subsidiaron con más deuda de los Estados. Es decir, para mantener la maquinaria mundial en marcha se ha explotado un recurso que no se debía haber producido y que básicamente convierte austeridad y penalidades de la población propia y de otros países en hidrocarburos líquidos.

Pero ya en 2011, siendo ya obvio el fiasco de los biocombustibles, y con una nueva recesión en marcha, hizo falta buscar algo más con lo que impulsar la producción de petróleo, y aquí es donde emerge con fuerza el fracking, como evidencia la franja de color lila del gráfico de Telecomunista más arriba. Sin el aporte de los condensados y el petróleo ligero de roca compacta (light tight oil) americano la producción total de hidrocarburos líquidos habría decaído unos 3 millones de barriles diarios. Lamentablemente, pasa aquí una cosa parecida a la de los biocombustibles: las compañías que explotan estos recursos se están arruinando (como evidencian los cada vez más numerosos artículos que alertan de ello en la prensa económica) y esa montaña de deuda inevitablemente explotará más pronto que tarde. Y tardará menos en reventar si el precio del barril cae demasiado durante un tiempo suficiente. Al final, dado lo crítico y estratégico del petróleo los Estados rescatarán estas compañías, endosando una vez más el coste a los ciudadanos, y de nuevo habiendo convertido sufrimiento social en hidrocarburos líquidos. No es ninguna bagatela precisamente.

Fundamentales

Los movimientos con los biocombustibles y con los hidrocarburos líquidos derivados del fracking explican por qué el precio se ha mantenido alto sin grandes altibajos (excepto el momento en que se renuncia a seguir impulsando los biocombustibles como gran solución en 2011, que se acopla perfectamente con el pequeño pico de precios de ese año y la consiguiente oleada recesiva). Pero, ¿qué está pasando ahora? El precio se ha mantenido estable por encima los 100$ los últimos 3 años, y de golpe ha comenzado a caer, incluso por debajo de esa barrera de los 100 dólares el barril. Si uno estudia los fundamentales del mercado, se encuentra tres posibles factores en la oferta y uno en la demanda.

Los tres factores en la oferta son:

En cuando a la demanda, hay un único factor que aparece en todos los análisis: la demanda mundial está débil. Desde hace meses se acumulan los indicios negativos en muchos países (caída de las exportaciones alemanas, escasa creación de empleo en los EE.UU., malestar en Francia y decepción con el presidente Hollande, Italia que no levanta cabeza a pesar de la elección como presidente del pretendidamente reformista Renzi...), pero son particularmente importantes los que llegan de China pues es hoy en día la factoría del mundo y su evolución está muy marcada por la evolución de la demanda, sobre todo en Occidente. Y de China no vienen buenos datos: el índice PMI está bastante bajo y muchos indicadores van a la baja (por ejemplo, la fuerte caída de la demanda de acero en ese país). En suma: se anticipa una recesión global, lo cual cuadra bien con la caída concomitante de las bolsas mundiales.

Una manera de tratar de entender qué es lo que está pasando es mirar los informes sobre coyuntura del mercado del petróleo que mensualmente publica la Agencia Internacional de  la Energía (AIE), los Oil Market Report. Siguiendo la misma metodología que usé hace dos años en el post "Cuando la demanda supera a la oferta", he calculado las gráficas trimestrales de oferta (en verde) y demanda (en rojo) de todos los hidrocarburos líquidos en el mundo. He separado dos períodos: hasta 2005 y a partir de 2005. Veamos el primero de esas gráficas. El eje vertical representa la producción media de todos los líquidos del petróleo durante ese trimestre, y está expresada en millones de barriles diarios (Mb/d).



Hasta 2002 se observa un claro patrón estacional, con más demanda de petróleo en invierno y otoño y menos en primera y verano; la oferta se intenta ajustar a la demanda de forma ligeramente anticíclica: se produce por debajo de la demanda en los meses de mayor demanda pero se compensa con una oferta superior a demanda en los meses de menor demanda. Por eso vemos múltiples cruces de las dos curvas, y los inventarios que guarda la industria en sus depósitos sirven para compensar los vaivenes (se compra demás en los momentos de menor consumo y se compra de menos en los de mayor). A partir de 2003 (si se fijan en el gráfico de Telecomunista, es más o menos cuando la producción de petróleo crudo deja de crecer significativamente) empieza una carrera entre oferta y demanda, que van más ajustadas, y queda menos espacio entre las dos curvas.

¿Qué pasa a partir de 2005? De todo. 



En 2005 y 2006 la curva de oferta está superando la mayoría del tiempo, y ampliamente, la de demanda. Eso debería querer decir que el mercado está más que bien abastecido, pero no olviden que una parte cada vez mayor de lo producido son líquidos del gas natural, que substituyen al petróleo sólo para ciertas funciones (por ejemplo, para la síntesis del propileno). Así que probablemente, en términos de lo que el mercado realmente demandaba (gasolina, diésel, keroseno) la oferta estaba siendo bastante ajustada y eso explicaría por qué durante esos años el precio subió meteóricamente; lamentablemente, la introducción de la notación "todos los líquidos del petróleo" por parte de la AIE hace que esos detalles no puedan ser percibidos en las gráficas.

Llega 2008 y el consumo, que generalmente oscilaba unos 2 Mb/d cada año, baja de casi 4 Mb/d. El precio se desploma durante ese año, y la oferta intenta seguir a la demanda, estando siempre por encima todo ese año. De nuevo, la inclusión en el mismo cesto de "todos los líquidos del petróleo" hace incomprensible la evolución del precio del petróleo, ya que según esta gráfica la oferta fue siempre superior a la demanda durante todo 2008, incluso en Julio cuando el precio llegó a casi 150$ por barril.

Hacia 2009 la demanda se empieza a recuperar, aunque no recupera sus oscilaciones anuales características hasta 2010. Y a finales de 2011 volvemos a ver la paradoja de tener una oferta que excede en mucho a la demanda y aún así el precio sube. Presumiblemente, porque es el momento en que empieza a verse que los biocombustibles no disminuyen la dependencia energética del mundo; por supuesto los economistas no entienden el por qué, que no es otro que su baja TRE, o sea, que no están produciendo energía neta aprovechable. Y en este momento emerge con fuerza el petróleo ligero de roca compacta y los condensado de algunas plataformas de shale gas de los EE.UU., todos ellos explotados por el fracking. El petróleo ligero de roca compacta sí que es petróleo, aunque al ser ligero no vale para destilar diésel, pero sí que proporciona un alivio a la demanda de combustibles fósiles líquidos del planeta y por tanto la situación comienza a normalizarse en 2012 y 2013... hasta ahora.

Los gráficos acaban en el segundo trimestre de 2014; las líneas delgadas que vienen después son las proyecciones que se deducen del último Oil Market Report (por cierto, corregido un error tonto en las tablas). Como ven, la AIE está haciendo un pronóstico basado en algo muy simple: simplemente apuesta a que volvemos a empezar un ciclo normal, en el que la oferta se va cruzando con la demanda a lo largo del año: ahora toca que la demanda empiece a subir y que la oferta lo haga más moderadamente durante el invierno, y lógicamente se espera que ya pasará lo contrario durante la primavera y el verano.

Pero, ¿qué está pasando en realidad? Como ven, no hay nada espectacular en la oferta prevista, y el último aumento de la producción no es nada completamente disparatado, sobre todo si se tiene en cuenta que Libia aún produce sólo la mitad del petróleo que llegó a producir diariamente, y que los problemas con el Estado Islámico hacen que cualquier proyección sobre las exportaciones iraquíes sea muy especulativa. Parece más bien que el problema principal se está originando con la demanda, que no está siguiendo el patrón previsto de repunte en esta época del año; al contrario, está bajando con fuerza. Estamos repitiendo el patrón de 2008 y 2011, donde la oferta superó a la demanda en momentos que debería suceder lo contrario. El problema es que incluir todo lo que asimilamos a petróleo en el mismo gráfico impide distinguir con claridad qué de todo ello es realmente lo que demanda el mercado. La AIE tendría que considerar seriamente separar el mercado del crudo del resto de mercados de hidrocarburos líquidos en sus análisis, puesto que no son absolutamente fungibles y equivalentes (como discutimos al hablar del pico del diésel).
 

Consecuencias

Es aún pronto para saber si la caída de la demanda continuará durante los próximos meses, consecuencia de un posible parón de la actividad global. Incluso aunque realmente estemos entrando en un proceso recesivo, los Gobiernos pueden tomar muchas medidas para atenuar el problema, y de hecho parece que el Gobierno norteamericano ha emprendido una nueva campaña de imprimir más dinero para intentar conjurar este peligro. La eficacia de tal medida se comprobará durante las próximas semanas.

Sin embargo, lo que sí que ha evidenciado la fuerte bajada del precio del petróleo es un gran nerviosismo en muchos de los países productores. Algunos analistas se han apresurado en declarar que, en realidad, esta caída de precios es el resultado de una sucia artimaña de Arabia Saudita, a quien el consenso de los autoproclamados expertos le atribuye la capacidad eterna de controlar el mercado; según ellos, Arabia Saudita  estaría inundando el mercado con petróleo para hacer bajar los precios. En lo que estos expertos no se ponen de acuerdo es con qué fin hace esto el reino saudí: algunos opinan que lo hacen para favorecer el hundimiento de la díscola Rusia, otros que pretende destruir el negocio del shale en los EE.UU., algunos más creen que Arabia Saudita está intentando estrangular económicamente al Estado Islámico en Irak...

Pero, como hemos visto, no es Arabia Saudita la que ha incrementado su producción, sino principalmente Libia, y los incrementos observados no se salen de las cantidades más o menos habituales para esta época del año. Más aún: como comentábamos hace algunos meses, todo apunta a que la producción de crudo ha empezado ya su declive. Y en cuanto a Arabia Saudita no parece posible que pueda aumentar sensiblemente su producción de petróleo; más bien ésta comenzará pronto a disminuir.

Así pues, se puede negar la mayor: no se están poniendo grandes cantidades de petróleo extra en el mercado con el fin de hundir los precios, y menos que nadie es Arabia Saudita la que está provocando esa imaginaria abundancia. Lo que sí que está pasando con toda probabilidad es que la Tercera Recesión ya está avanzando y la demanda cae, y con ella el precio.


Deutsche Bank publicaba recientemente un análisis sobre el precio mínimo al que necesitan vender cada país el barril de petróleo, so pena de entrar en graves déficits fiscales que podrían comprometer su estabilidad:


Como ven, los grandes productores (Rusia y Arabia Saudita) estarían en déficit ahora mismo, en tanto que otros países que arrastran problemas desde hace tiempo resulta que ya estaban en situación de déficit fiscal. No es nada nuevo: hace un año y medio lo explicábamos en este mismo blog. El problema es mucho más serio de lo que algunos "expertos" proclaman; no se trata, no, de garantizar un pisito y un trabajo a cada parejita o de atar perros con longanizas: se trata de mantener la paz social en países que sufren graves desequilibrios. Arabia Saudita tiene ciertamente suficiente dinero como para aguantar esta situación durante bastantes meses, pero la mayoría de los otros productores se verían en graves problemas en sólo cuestión de semanas. El sistema global está apuntalado precariamente y podría desmoronarse con una rapidez inusitada si no se reacciona en breve.

No sólo los países están en riesgo. Ya vimos que las 127 mayores compañías de gas y petróleo del mundo se han endeudado irracionalmente para mantener la ficción de un mundo en expansión (llegando al absurdo de solicitar crédito para arrojar dividendo, cosa que por cierto también ha hecho en España la eléctrica Endesa). Estas compañías se han empantanado en proyectos de petróleo y gas no convencionales que han demostrado tener nula o negativa rentabilidad; esto incluye los biocombustibles, las arenas bituminosas de Canadá y resto de petróleos extrapesados, las aguas ultraprofundas y, por supuesto, los hidrocarburos extraídos mediante fracking. Como ya explicamos, desde principios de este año las compañías más grandes han empezado a desinvertir fuertemente en los yacimientos menos rentables, centrándose en un volumen de negocio inferior pero de mayor rendimiento, y la presión para aumentar esa desinversión va en aumento. Si la actual bajada de precios se profundiza y es lo suficientemente duradera, se abandonarán más proyectos y eso hará que a la vuelta de un par de años ese petróleo que se tenía que haber empezado a poner en producción ahora simplemente no estará allí.

Los nervios de los productores están a flor de piel, mientras que sus consumidores habituales están exangües. Prácticamente no hay tiempo para reaccionar. Sin duda la OPEP restringirá ligeramente la producción para intentar contener la bajada del precio del crudo, pero esta estrategia tiene un corto recorrido: si se recorta mucho la exportación, el precio por barril que necesita cada país sube, con lo que deberían recortar aún más la exportación y el precio necesario para equilibrar las cuentas subiría aún más. Realmente no hay mucho margen por ahí. Tarde o temprano los países productores se darán cuenta de que lo que les interesa es que alguno de ellos se hunda para que los otros puedan sobrevivir. En ese juego de locos, en esa huida absurda hacia adelante, Irak es de los que tienen las peores cartas, juntamente con otros países como Siria o Yemen.

Conclusión

Aparentemente, estamos ya a las puertas de la Tercera Gran Recesión. Hace meses que se tiene indicios de la llegada de la misma, y la caída en poco tiempo de los índices bursátiles y de los precios de muchas materias primas son el resultado esperable de la caída de la demanda asociada al parón económico.

La bajada del precio del petróleo en particular es muy peligrosa, pues compromete la viabilidad financiera de muchas empresas, empeñadas de manera completamente irracional en la explotación de hidrocarburos no convencionales más allá de su rentabilidad real. También pone en peligro la estabilidad de muchos países que dependen de los ingresos de sus exportaciones petroleras para garantizar la paz social.

En el nivel de los 85$ por barril en el que los precios se han estabilizado ahora mismo, los riesgos son menores y sería soportable si este nivel de precios no dura demasiado tiempo. Sin embargo, si la caída de precios se profundiza se puede desencadenar todo un alud de consecuencias muy desagradables: la quiebra de petroleras o el abandono masivo de yacimientos y explotaciones menos rentables obligará a los Estados (particularmente, los EE.UU.) a intervenir, detrayendo recursos para otras cosas y probablemente agravando sus propios problemas económicos y sociales; por otro lado, en los países productores más débiles son esperables revueltas y guerras civiles. Todo ello redundaría en una abrupta caída de la producción de petróleo, la cual desencadenaría problemas de suministro y llevaría inmediatamente a precios del petróleo y otras materias primas extremadamente altos que hundirían las economías occidentales en una recesión aún más profunda, y ésta a un hundimiento aún mayor de la demanda, reiniciando todo el ciclo en una espiral tenebrosa: recesión - destrucción de la demanda y consecuente bajada del precio - caída de la producción por quiebras, revueltas y guerras, y consecuentemente precios altos - de nuevo recesión, etc. La inestabilidad acumulada en el sistema económico y productivo global es tal que una vez se inicie la espiral será difícil detenerla, y cuando por fin pare podríamos encontrarnos mucho más abajo que cuando la comenzamos.

Estamos de pie delante de un abismo que en nuestra irresponsabilidad colectiva, en nuestra irrefrenable huida hacia adelante, hemos contribuido a ahondar. Y ahora estamos extendiendo nuestra pierna, alegremente, hacia el vacío que tenemos delante.

Salu2,
AMT
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¡Viva mi pueblo! Los municipios como base política

Ácratas - 20 October, 2014 - 08:39

Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de MarinaledaAntonio González Terol, alcalde de Boadilla del Monte
Una vez pasada la ridícula "crisis sanitaria" por ébola, esperamos que nuestros lectores atiendan de nuevo a lo sustantivo: la libertad individual y colectivo-política. Así que volvemos a señalar el campo de batalla para los próximos meses: las elecciones municipales.
Los seres humanos somos todos distintos. Y la Naturaleza no es una madre justa.

Cada uno tiene inteligencia, belleza, edad y raza diferentes. Unos suertudos son machos alfa; otros quasimodos. Unos listos como el hambre; otros, más tontos que algunos animales. Algunas cualidades y defectos dependen de nuestra carga genética. Otras, de la educación recibida. Muchos tenemos características que nos asemejan: sexo, lengua, creencias religiosas, aspecto, etc.

Pero los seres humanos pensamos de manera diferente unos de otros y, por si fuera poco, cambiamos de forma de pensar con el tiempo. Eso forma parte de nuestra libertad de conciencia y es inevitable. En este contexto, las diferencias entre humanos hacen que todo acuerdo entre los mismos sea circunstancial y perecedero, incluyendo el del matrimonio.

Los partidos políticos, en este cambiante contexto, son una entelequia. No son colectivos de personas, sino ideas y proyectos a los que adherirse renunciando a una parte de la forma de pensar personal. Por eso las personas cambian el signo de su voto a lo largo de su vida. O incluso de militancia en un partido político. Por eso los partidos cambian de proyectos y de objetivos. Los partidos son productos en el mercado político. Cada persona concreta los adquiere cuando le apetecen y los desecha cuando no le funcionan. Por eso nacen nuevos partidos cuando otros fracasan. Por eso son financiados por las clases pudientes.

Una vez desacralizado el concepto de partido político, observemos los sistemas de convivencia.

La ordenación por tamaño de unidad de convivencia va de la familia a la tribu. El municipio es la primera unidad autónoma de convivencia desde mucho antes de las polis griegas. En efecto: un municipio tiene todos los elementos que permiten que el ser humano nazca, viva, crezca, trabaje, se reproduzca, muera y sea enterrado. Los problemas del municipio son los problemas de la convivencia humana. También las soluciones del municipio son generalizables.

El concepto de política nace en los municipios: los representantes del pueblo y su alcalde. No es algo impuesto por la fuerza, sino por la necesidad de eficacia. La elección se produce dentro de un entorno en el que las ideologías partidarias son artificiales, porque se reconoce a las personas. Por más que un individuo se disfrace o se dé un baño de ideas, se sabe lo que se puede esperar de él. Es cierto que algunos pueden engañar a sus convecinos, pero durante poco tiempo. Y tienen que ser de fuera, recién llegados. Y se arriesgan a un baño de brea y a que los emplumen.

El mecanismo de elección de alcaldes y concejales es extremadamente sencillo. En el caso de poblaciones pequeñas, los paisanos con derecho a voto (derecho que se establece entre todos y que también ha cambiado con el tiempo) se reúnen y deciden a mano alzada entre candidatos. No todos están de acuerdo con el resultado, pero todos lo asumen y delegan cierta parte de poder en el alcalde y el concejo. Y cada vez que quieren, hablan con ellos y les demandan soluciones a sus problemas.

El sistema electoral sólo obliga a mínimos. Una elección cada cierto tiempo. Pero los municipios pueden repetirla cuantas veces quieran.

El acuerdo político entre ciudadanos no implica el fin de los problemas de todo orden entre ellos. Ni lo espera nadie. Así, los conflictos entre lindes de propiedades, entre familias o las infidelidades conyugales no son problemas que puedan exigirse que resuelva un alcalde. Sí lo son los asuntos de carácter vecinal y comunitario: la enseñanza, la sanidad, la urbanización, el disfrute de lo comunitario y cierto orden social. Aún así, el poder de un alcalde es a todas luces demasiado importante como para no estar sometido a control por parte de los ciudadanos. Y existen mecanismos para la deposición del alcalde sin haber de recurrir a la violencia.

Todo municipio ha de tener unas leyes que debe redactar alguien a nivel colectivo, que es el concejo; alguien que las ejecute, que es el alcalde; y alguien que sancione a los que las incumplan, que es el juez. El juez ha de ser un cargo también electo, por lo tanto.

Todo lo anterior da lugar a municipios con políticas tan diferentes como los de Boadilla del Monte, en Madrid y Marinaleda en Sevilla. El primero es el más rico de España; el segundo, prácticamente comunista y cooperativo, el más rompedor. Y ambos son posibles porque la autonomía municipal es imposible de limitar.

Los partidos políticos son innecesarios en el ámbito municipal. Al menos mientras el municipio se mantenga en tamaños y, sobre todo, poblaciones que puedan llegar a conocerse entre sí. De hecho, los partidos políticos nacen en las grandes urbes deshumanizadas, donde crean un mercado de las ideologías y suplantan a las personas. "¿Estás desorganizado? ¿Te sientes perdido? Dame tu poder y el partido te sacará las castañas del fuego". A partir de ahí, el juego político partidario se enajena y se aleja de los ciudadanos. Es también inevitable.

De modo que la evidente alternativa a la existencia de partidos políticos es la subdivisión de los municipios en barrios de tamaño humanizado. Donde todos se conozcan. Y la elección de cargos autónomos en esos barrios con todo el poder municipal.

La población media de los municipios españoles es de 5.500 habitantes. Aunque sea muy opinable, el tamaño máximo de un municipio o barrio que permite los dos objetivos de autonomía social y reconocimiento entre sus ciudadanos es de unos 50.000 personas.

Recurriendo pues a la unión de pequeños municipios por algún procedimiento de asociación y a la subdivisión de las ciudades por barrios. Y recurriendo, sobre todo, al peso real del voto de cada representante municipal que iguale el número de habitantes de su colectividad en las decisiones comunes nacionales, se tiene un sistema de representantes nacional basándose únicamente en la municipalidad. Y siguen sin ser necesarios los partidos.

No tiene sentido, en efecto, que los descontentos de Boadilla y los descontentos de Marinaleda se unan para crear un partido que resuelva problemáticas tan distintas. Los que dicen no estar representados en su municipio deben ser conscientes de lo que significa su afirmación. En general, hablan de su situación personal, individual: de su renta, su forma de vida, beneficios sociales de su relación con los demás, etc. Se trata de problemas individuales, no colectivos. Lo que debe exigir el descontento son cauces de participación en su propio municipio, no buscar ayuda en otros que nada tienen que ver con sus problemas para forzar el equilibrio social municipal.

La base política municipal es el reconocimiento de los personajes políticos, el saber de primera mano su verdadera historia, su amalgama de cualidades y defectos personales. Lo único que hace falta es disponer además de un sistema electoral irreprochable. Al concejo o pleno municipal, redactor de leyes, presupuestos y reglamentos, deben presentarse cuantos candidatos quieran. Y ser elegidos los ediles en lista abierta. A la alcaldía deben presentarse cuantos candidatos quieran. Y ser elegido el alcalde a doble vuelta. A juez deben presentarse cuantos candidatos lo deseen. Y ser elegido el cargo a doble vuelta. No sé si es el mejor sistema, pero sí uno práctico. Para evitar el enquistamiento de personas en los cargos, deben estos limitarse en el tiempo: haber unas elecciones cada cuatro años. Limitar el mandato de las personas a dos legislaturas, etcétera. Ningún sinvergüenza sería alcalde ni concejal ni juez. Probablemente, ningún incompetente. Como todos esos cargos son pagados por la ciudadanía mediante sus impuestos, son cargos obligados a la ciudadanía, no a extraños.

El representante del municipio en la Asamblea de Municipios —como habría de renombrarse el actual Congreso de los Diputados de Madrid (el Senado podría convertirse en un parque temático)—, para las decisiones supramunicipales como moneda, leyes generales o infraestructuras, debe ser el propio alcalde o la persona en quien éste delegue. Todas las leyes generales a votar en Madrid debieran ser explicadas antes a los ciudadanos y debieran ser votadas previamente en el municipio, mediante referéndum vinculante, pues van a afectar a todos. Si es necesario elegir un presidente ejecutivo a nivel nacional, esa elección debe realizarse en circunscripción única nacional también a doble vuelta.

Hasta este punto, las ideologías han quedado al margen. Las personas se conocen y no necesitan disfraces. Pero de la misma manera que Boadilla del Monte y Marinaleda son muy distintos, es posible que algún municipio decida disponer de un banco publico que desplace a los privados. O que decida la mancomunación de tierras de labor. O que implemente políticas que favorezcan el asentamiento de familias foráneas. Las diferentes experiencias serían conocidas por otros municipios. Y la imitación nace del éxito de las políticas. Y de la experimentación, la diversidad. Muchos municipios andaluces imitan ya a Marinaleda.

La ventaja que tiene el sistema descrito es que ya existe y su base funciona. Incluso se habla ahora de cambiar el sistema electoral municipal. Pero es que, aunque no se hiciera, la autonomía municipal permite, como en el caso de Marinaleda, que la actividad política de los individuos tenga un cauce posible. Un sistema como este es sencillo, humano y económico. Y siguen sin ser necesarios en él los partidos.

ÁCRATAS



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Reflexiones sobre Barbastro

The Oil Crash - 17 October, 2014 - 06:30
Queridos lectores

Rafa Íñiguez ha querido compartir sus reflexiones sobre el congreso de Barbastro con nosotros, reflexiones que veo muy atinadas. Les dejo con Rafa.

Salu2,
AMT

Reflexiones sobre Barbastro


Dice la leyenda que durante la caída de Constantinopla, mientras los turcos entraban en la ciudad, el emperador Constantino estaba discutiendo con varios teólogos sobre el sexo de los ángeles. También Samaniego nos relata en una de sus fábulas, que ante los continuos ataques de un feroz e implacable gato que los cazaba hábilmente, se reunieron los ratones para debatir cómo solucionar la continua amenaza que los diezmaba. Pero tras mucho hablar, protestar, inventar y debatir, la fácil solución que decidieron, nadie era capaz de realizarla: “Ponerle un cascabel al gato”.No quiero ser cruel, ni pretendo ninguna ofensa, pero la autocrítica me lleva a que estos pensamientos vengan a mi mente. Si hago una evaluación de lo andado por la humanidad sólo desde 2011 hasta hoy, de momento ninguna acción directa del hombre ha logrado resolver el problema de agotamiento en la dirección correcta, es decir decrecer voluntariamente. Me dice Antonio Turiel que es el capitalismo el que nos ha llevado a la situación actual, y que es clara una ‘anomalía’.  Está claro que sí, pero, ¿Que la ha producido?Durante el turno de preguntas a Margarita Mediavilla, ya con la mayoría de las ponencias técnicas realizadas, se produjo un cambio de contenido en las intervenciones y las respuestas de Margarita tomaron un aspecto más humano que técnico o científico, y para colofón final Antonio Valero finalmente asestó certeramente que en la raíz del problema hay una gran componente ‘ética’ o más bien de falta de ella. Evidentemente cada día tomamos decisiones que agravan la situación en que nos encontramos y con una información suficiente no actuamos acorde a lo esperado. En definitiva no utilizamos bien las cosas, bien sea porque hemos perdido el foco de atención o porque hemos perdido la motivación al no encontrar recompensas ni salidas. Esto ocurre a mi parecer porque hemos perdido unas referencias que constituían los valores humanos tradicionales. Esta palabra: “tradicional”,  que nos lleva a pensar en el pasado, no es lo que esperamos para una formula salvadora. Más bien suena a obsoleto y retrogrado, es más, la rechazamos. Pues bien aquí puede residir gran parte del problema, porque hacia donde nos dirigimos, las cosas funcionarán como antes funcionaban. No eran perfectas, pero son las que nos han traído aquí, hasta que esto se nos fue de las manos. El descenso en la energía disponible nos impondrá las reglas del juego del pasado, cuando no podíamos “hacer trampas” a la naturaleza y su leyes, que aunque vigentes, están aparcadas por el tsunami energético que nos otorgan las “maravillas tecnológicas”, que más bien la historia las catalogará de monstruosidades termodinámicas,  de agresiones medioambientales y del mayor despilfarro energético que se pudiera imaginar; porque hemos hecho todo lo que la imaginación del hombre tenía en “cartera”: desde volar a pisar la luna, o a ir a los abismos oceánicos y muchas otras proezas más…Durante la exposición de David de las conclusiones, esbocé un sencillo diagrama: 


En él se pueden observar los dos principales agentes de la crisis: el ser humano y su conciencia para actuar sobre una sencilla tabla de decisión: Elegir entre el Bien y el Mal, un concepto que es universal, y que lo poseen todas las culturas y todas las civilizaciones desde que el mundo es mundo y que…, hasta un animal entiende.Seguro que si ponemos en práctica no hacer a nada ni a nadie lo que no queremos para nosotros mismos, y lo divulgamos con el ejemplo, nuestro entorno y el mundo no hará más que mejorar.Y esto lo puede hacer cada uno de nosotros sin ningún tipo de ‘gadget’ tecnológico, no necesita una  pila de litio…, aunque si requiere de un pequeño aprendizaje y de otro tipo de “fuerza” que no se produce con las maquinas movidas por los combustibles fósiles: La Fuerza de la voluntad.Rafael Iñiguez.Octubre de 2014.
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Llega el 15/15\15

The Oil Crash - 15 October, 2014 - 10:08
Revista para una nueva civilización:
http://www.15-15-15.orgPueden encontrarla también en Facebook: https://www.facebook.com/Revista151515Queridos lectores, 

Hoy a las 15:15 ha arrancado una nueva revista electrónica que se denomina 15/15\15. Se trata de un proyecto puesto en marcha por Manuel Casal Lodeiro, un destacado miembro de la asociación gallega Véspera de Nada , que muchos conocerán por haber publicado la "Guía para o descenso enerxético", el primer libro que ha tratado en España, desde un punto de vista práctico y comunitario, la cuestión de cómo responder al Peak Oil y que ya está en proceso de traducción a diversas lenguas (portugués, catalán y castellano).




15/15\15 es un proyecto planeado desde hace tiempo, que surge de conversaciones y reflexiones compartidas con otros de los divulgadores y activistas de la cuestión del colapso y en el que también nos hemos implicado varias de las personas del Oil Crash Observatory, de AEREN y de Véspera de Nada. Como punto de arranque, Manuel ha coordinado la edición un número 0 ambientado en un posible 2030 bastante especial. Se trataba no de presentar el futuro más probable, ni tampoco el más deseable, sino un futuro preñado de esperanza realista. Los autores que han contribuido a este número cero han intentado imaginarse como será el futuro 15 años después de la creación de la revista, siempre que les fuera posible intentando ser lo más optimista posible pues éste es el objetivo de este número. Como verán, sus visiones son bastante diversas, tanto como incierto es nuestro futuro.

Al mismo tiempo que la revista, se ha lanzado una iniciativa de financiación colectiva (crowdfunding) que arranca hoy mismo en Verkami. Con algo más de 5.700 euros se podrá financiar tanto la publicación impresa de este futurible nº0 como la publicación permanente de una versión online de la revista, con contenidos actualizados cada mes, y una recopilación semestra impresa y remitida postalmente a los suscriptores. 

Un aspecto peculiar de esta revista, en coherencia con sus objetivos, es que se apoyará para sus sostenibilidad en una moneda complementaria propia con la que los colaboradores podrán pagar suscripciones y gastarla en entidades que colaboren con la revista y después la reciclen contratando anuncios en la misma.

La razón de la puesta en marcha, según su promotor, es básicamente que "existe mucho material tanto de reflexión teórica como de experiencias prácticas de vida pospetróleo, tanto aquí como en otros países, que necesita ser reunida, contada, traducida para que funcione como un elemento eficiente pro-Transición: en términos de dinámica de sistemas, un feedback optimizado y regulador que ayude al sistema a autotrasformarse o a que nazca otro sistema dentro de este, replicando conocimiento útil para dicha trasformación en el menor tiempo y con la mayor extensión posible."

Desde The Oil Crash, les deseamos el mayor éxito en esta iniciativa.
 Salu2, 
AMT
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Barbastro llamando a la Tierra

The Oil Crash - 13 October, 2014 - 22:28

Queridos lectores,

Los pasados 9 y 10 de Octubre tuvo lugar en Barbastro (una pequeña localidad situada cerca de los Pirineos, en el nordeste de España) el Segundo Congreso Internacional sobre el Pico del Petróleo. Acudieron como ponentes algunas destacadas personalidades internacionales en el mundo del pico del petróleo, comenzando por el Presidente de la Asociación para el Estudio del Pico del Petróleo y Gas (ASPO), Kjell Aleklett, y media docena de especialistas del más alto nivel. También hubo algunos ponentes de perfil menos técnico pero que se dedican a hacer divulgación sobre este tema, como un servidor. A petición de muchos lectores he elaborado este relato breve, completamente subjetivo, sobre el contenido de las ponencias que hemos podido escuchar estos dos días. Pueden acceder al vídeo de cada ponencia (o, en su defecto, a los PDF de las charlas) siguiendo el enlace que hay en el nombre de cada ponente, en las descripciones que siguen.

La primera de las ponencias, la conferencia inaugural, corrió a cargo de un servidor. Gran honor e imposible estar a la altura de quien lo hizo hace tres años, Mariano Marzo. Yo me limité a hacer un repaso de los eventos que yo consideraba más significativos en el mundo de la energía durante los años que han transcurrido desde la primera edición, y en discutir brevemente las tendencias del futuro más inmediato, bastante ominosas a mi entender, acabando con un llamamiento a actuar y recordando el manifiesto "Última Llamada". A pesar de su tono, al final resultó que la mía no iba a ser la más pesimista de las presentaciones...


Después habló Mikael Höök. Hizo una didáctica y rigurosa presentación sobre los diversos recursos, sus características y sus limitaciones. Destacó varios puntos interesantes, como por ejemplo la dificultad de designar el peak oil teniendo en cuenta las múltiples definiciones de hidrocarburos líquidos, o cómo el futuro del carbón vendrá determinado por lo que suceda en China, cuya producción parece estar llegando ya a su cenit. Especialmente ilustrativa fue su gráfica de cómo se apila la producción de los yacimientos empezando por los más grandes y siguiendo por los más pequeños y de producción más difícil.


A continuación intervino por video-conferencia Dave Hughes. Su presentación versó sobre los hidrocarburos no convencionales, principalmente los extraídos con la técnica del fracking, y discurrió por los derroteros previsibles para cualquiera que haya leído su libro "Perfora, chico, perfora"; dio, eso sí, datos actualizados sobre los ritmos de declive y escenarios de producción en los EE.UU., destacando el alarmante ritmo de declinación de la producción de shale gas en Haynesville. También resultó bastante impactante un mapa de una pequeña zona muy explotada que mostraba todas las perforaciones horizontales hasta hacer un tapiz extraordinariamente tupido.

Ya por la tarde intervino Kjell Aleklett. Esta ponencia me la perdí porque tuve que atender dos entrevistas realizadas por la UNED (el equipo de Barbastro y uno especialmente enviado desde Madrid). Según me contaron, Kjell hizo una presentación clásica y muy didáctica de los aspectos claves del peak oil y el fracking; a destacar cómo la creciente contribución de petróleo ligero de roca compacta (Light Tight Oil) explotado en los EE.UU., al ser inútil para producir diésel, está agravando el pico del diésel.

A continuación hubo una tabla redonda sobre fracking con dos geólogos españoles, Marcos Aurell y José Luis Simón, y un ingeniero, José Luis Rubio. Yo me la perdí también, prácticamente entera, por estar atendiendo a los chavales del documental. Sí que llegué a escuchar que, a pesar de que algunos de los allí sentados no se calificaban a sí mismos como "anti-fracking", todos tenían claro que en España este tipo de recurso no tenía grandes perspectivas y que difícilmente saldría rentable su explotación.

La última presentación del jueves corrió a cargo de Pedro Prieto. Con un verbo irrefrenable y cervantino cual suele, pesadilla de los pobres traductores, Pedro nos hizo reír de lo lindo con un tema tan serio y tan grave como nuestra imposibilidad de encontrar fuentes de energía alternativas a los combustibles fósiles. Le dedicó especial atención (e intención) a una discusión de los muchos problemas y limitaciones de la energía nuclear, pero no se quedó corto a la hora de desmontar cualquier mito renovable, incluida, ay, la solar de concentración. Impagable e imprescindible.

El viernes comenzó con una minuciosa y preciosa presentación de Alicia Valero sobre el uso cada vez más intenso de todos los elementos de la tabla periódica, el cenit productivo de las minas de donde estamos extrayendo estos materiales y nuestra invencible tendencia a dispersarlos o usarlos de tal modo que los hacemos imposibles o muy difíciles de reciclar. El tema es de una seriedad y gravedad difícil de despreciar, y Alicia presentó brillantemente su exhaustivo análisis. Además del problema con los metales de uso industrial, mención particular merece el problema del pico del fósforo y su impacto en la agricultura, de lo cual hemos hablado en este blog en varias ocasiones. Coronó su presentación con un vídeo preparado especialmente por su centro, el CIRCE, para concienciar sobre el problema; no pude evitar recordar cómo hace tres años desde el CIRCE (no Alicia, por cierto) se envió en Barbastro un mensaje mucho más positivo sobre las posibilidades de futuro. Quizá fue Alicia la primera ponente en pronunciar la palabra que, por repetida, marcaría la segunda jornada: "colapso".

A continuación Gorka Bueno presentó su análisis sobre el futuro del transporte en el País Vasco, detallado y minucioso, valorando cinco escenarios diferentes y siempre en vista de intentar conseguir cumplir los objetivos de reducción de emisiones de CO2 y de pasada de adaptarse a los problemas de agotamiento de combustibles fósiles, que no eran el foco de su trabajo pero del cual Gorka era obviamente bien consciente. La mala noticia es que ningún escenario conseguía llegar a los objetivos fijados para 2050, y la conclusión de Gorka, que ya habían esbozado Pedro y Alicia y aún se repetiría varias veces, es que hace falta más que tecnología para resolver este problema, y fundamentalmente de lo que estamos hablando es de un cambio social. Triste, y pesimista, la reflexión de Gorka de que hasta que no nos demos de bruces no reaccionaremos.


Y entonces llegó Gonzalo Escribano. Este profesor de economía de la UNED, también director del programa de energía y cambio climático del políticamente influyente Real Instituto Elcano, cogió su dietario y estuvo hablando bastante más de la hora que tenía asignada, hilando temas al vuelo sin un orden particular y sin mostrar gráficas o datos con los que fundamentar sus muy osadas afirmaciones delante de un grupo de especialistas que, a mi entender, conocían mucho mejor que él de lo que estaba hablando. Su intervención fue un breve paréntesis de BAU e irrealidad, más propio de una profesión de fe religiosa que de una presentación científica. Dejando de lado afirmaciones que él veía completamente naturales aunque en realidad destilaban cierta ideología, fue chocante oírle afirmando muchas cosas absolutamente infundadas. Por ejemplo, que Arabia Saudita tiene una capacidad ociosa de más de 3 millones de barriles diarios gracias a Ghawar (cuando cualquiera que se moleste en mirar los datos verá que con la entrada en línea de Manifa y la resucitación de Khurais y Shaybah a Arabia Saudita no le queda nada más para añadir, mientras en Ghawar sale más agua que petróleo y posiblemente está ya agotado en un 90%). Otro ejemplo: según Escribano en EE.UU. ya casi no consumen carbón gracias a la revolución del shale, a pesar de que las estadísticas del anuario estadístico de BP no parecen darle la razón (lo malo de hacer afirmaciones exageradas y no cuantificadas: obviamente el consumo ha bajado, pero no hasta desaparecer).


También me llamó la atención su apuesta porque España se convierta en un nodo exportador a Europa del gas argelino; sin duda no debe saber que aparte de haber superado su particular peak oil, Argelia está empezando ya la fase de declive tras su pico de producción de gas:



Al menos Escribano reconoció que la fiebre del fracking no durará mucho en los EE.UU., y que no cabe esperar gran cosa de este tipo de recursos en España. Para nada se le ocurrió que el negocio fuera una ruina, especialmente con precios del gas tan bajos (lo que el consideraba la resultante de la perfecta y maravillosa competencia en un mercado que cree libre). Al acabar su presentación le agradecí su exposición, pues nos había mostrado claramente cómo piensan los gestores políticos, y le pregunté por el peak oil, dado que el congreso iba de eso. Respondió que él no sabe de eso porque es economista y no geólogo (!!), siguió con el ridículo meme de "hace 30 años que queda petróleo para 30 años" (la vieja falacia P/Q) y remató con el aún más viejo y estúpido chascarrillo de que la Edad de Piedra no acabó por falta de piedras; básicamente, tomándonos por tan imbéciles como para no haber oído y refutado mil veces argumentos tan banales y conocidos. Me quedó claro que a este señor la próxima oleada recesiva y de fuerte volatilidad en el precio del petróleo le pillará por sorpresa, aunque dadas sus habilidades oratorias seguro que encontrará una excusa del día para salir al paso. Tras escurrir el bulto en varias preguntas más se largó sin esperar a la siguiente ponencia, de la cual hubiera podido aprender algo sobre aquello en lo que se cree experto. Se fue sin ser consciente del ridículo que había hecho.


Y es que la última ponencia de la mañana corrió a cargo de Gail Tverberg. Precisa, incisiva, demoledora, Gail detalló sus ya famosos 12 principios de la conexión entre energía y economía, no aptos para economistas bautomáticos. La gráfica más aterradora de esa presentación seguramente ya la conocen: la previsión de Gail sobre el rápido descenso de la disponibilidad de todas las formas de energía en los próximos años.


Lo malo es que el argumento de Gail sobre la forma de esa curva es bastante sólido: sin otra fuente de energía que tome el reemplazo será imposible mantener los niveles productivos máximos teóricos una vez que empiece el declive y éste será bastante abrupto. Algo que podremos comprobar durante los próximos años.


La siguiente ponencia, a primera hora de la tarde, fue impartida por Ugo Bardi. Grandísimo comunicador, Ugo sabe ganarse la audiencia en los primeros minutos con trucos de prestidigitador experimentado, para después embarcarle en un viaje a través de modelos simplificados pero cada vez más complejos. Después de mostrar convincentemente que la dinámica de sistemas permite entender la simple complejidad que subyace a nuestros dos mayores retos de sostenibilidad ahora mismo, es decir, el agotamiento de los recursos y el cambio climático, llegó a sus conclusiones... que fueron ninguna. No hay conclusión, no hay bala de plata, no hay una salida simple. Su charla concluyó de una manera abrupta, un tanto triste, sin apuntar a direcciones concretas, sino abriendo esta discusión para convertirla en una reflexión colectiva.



Tras tan anticlimática finalización, llegó Marga Mediavilla y en cierto modo remató la faena. Marga explicó detalles del modelo que han desarrollado en la Universidad de Valladolid para hacer el diagnóstico del futuro de la energía y sus usos en los próximos años. Para alimentar su modelo han tomado una aproximación muy conservadora, asumiendo que los parámetros toman los mejores valores posibles, no consideran la TRE de las fuentes de energía, etc. Aún así, se ve que hay una desviación considerable entre los escenarios de crecimiento y lo que pueden dar nuestras fuentes de energía, incluso con sustitución ideal por renovables, en un plazo de como mucho 20 años. Pero lo terrible viene cuando se examina el transporte: las desviaciones son ya insalvables, en cualquiera de los escenarios considerados, antes de 2020 (por eso mismo en esta edición los vallisoletanos han dedicado su excelente curso de cada año al tema del transporte). Margarita exponía sus resultados como disculpándose, como queriendo decir: "No es esto lo que querría traeros, pero es lo que hay". De ahí al final de su presentación fue desgranando una serie de características de nuestro sistema económico y cómo hemos caído en esta trampa. Ahí fue cuando yo llamé a la bicha por su nombre y, al darme turno para hacer una pregunta, dije que en realidad nuestro mayor problema para superar la situación actual es que lo que decimos contradice las tesis fundamentales del capitalismo. Y no pregunté nada.

Hubo finalmente una mesa redonda, con tres exposiciones cortas y un debate con los tres ponentes. El primero fue mi compañero y asiduo contribuyente de este blog, Antonio García-Olivares, que con su voz firme y su habitual solidez intelectual desgranó las razones objetivas por las que el capitalismo está en su fase terminal y cuáles pueden ser las alternativas a su finalización. Ponencia breve pero muy técnica, y muy recomendable para los que aún creen en el futuro del capitalismo.
A continuación habló Xoan Ramón Doldán, presidente de la asociación gallega Véspera de Nada y economista ecológico, que con tono de gallego apacible fue asestando puñetazo dialéctico tras puñetazo dialéctico a las bases conceptuales y prácticas de nuestro actual sistema económico, prácticamente no dejando títere sin cabeza; quizá el tono constante de voz y la rapidez expositiva no facilitaban la digestión adecuada de tanta información.
Por último, Juan del Río, como representante de Cardedeu en Transició, hizo una presentación muy ligera, más activista y menos técnica que todas las anteriores, para explicar que hay futuro y esperanza si creemos en ella. Las preguntas del público durante la mesa redonda merecieron mucho la pena, aunque (o quizá precisamente por) se trataran temas tan poco agraciados como el de la violencia durante la transición. 

El resumen de esta edición es que el pesimismo se ha vuelto absoluto. En la primera edición la mayoría de las ponencias respiraban un cierto tecnooptimismo, con varias ponencias que discutían fuentes alternativas para conseguir energía y/o escenarios más o menos adaptativos; en aquella ocasión yo formaba parte del reducido grupo de cenizos que veíamos una y otra dificultad prácticamente insalvable en el horizonte. Yo no he modificado mucho mi postura, quizá soy un poco más pesimista ahora que entonces, pero curiosamente ahora muchos de los que entonces me tomaban por alarmista me han dejado atrás en ese descenso a los infiernos. La palabra más repetida estos días ha sido "colapso", el cual la mayoría de los ponentes dan por seguro. Por repetir la broma que hicimos durante esos días, los que allí estábamos nos podíamos agrupar en tres grupos: pacos, mocos y cocos (según fuéramos parcialmente, moderadamente o completamente colapsistas - él único que se salía de esta clasificación fue Gonzalo Escribano, al que podríamos definir de coqueco: "¿Colapso? ¿Qué colapso?")


No querría acabar esta crónica sin hacer una mención, breve, a la componente humana del congreso, a esas gentes que estaban allí, oyendo como los ponentes iban progresivamente laminando sus esperanzas de futuro. Como en la pasada edición, muchas personas anónimas acudieron a Barbastro, haciendo un gran esfuerzo personal puesto que el congreso tenía lugar en días laborales. Algunos representaban a diversos colectivos concienciados con la problemática del agotamiento del petróleo y las consecuencias que está trayendo esta loca huida hacia adelante; los más activos, los de los colectivos antifracking. Particularmente me resultó destacable la especial madurez en estas lides de los chicos de Fracking Ez, que aunque no intervinieron en los turnos de preguntas hicieron contactos y tomaron buena nota de todo lo que allí se decía. Tres años y medio han pasado desde el último congreso de Barbastro y la sociedad española es más pobre, y muchos de los asistentes vinieron de manera precaria, algunos durmiendo en la furgoneta con la que habían acudido. La solidaridad y la coordinación entre los asistentes posibilitó que muchos de ellos, con más voluntad que medios, pudieran aprovechar estas jornadas, e incluso un pequeño grupo de entusiastas aprovechó para rodar un pequeño documental. Como en la pasada vez, la organización del congreso fue una ayuda continua y eficaz en los mil detalles que iban surgiendo cada día; gracias de nuevo a Carlos, Marta y Pili, y sobre todo a David, quien en su múltiple rol de coordinador, moderador y conductor del congreso puso una cara humana al enlace institucional.

Todo apunta a que el colapso será rápido, y más dada la ceguera de aquellos que asesoran a nuestros gobiernos creyéndose expertos sin serlo. Lo preocupante es que el colapso puede ser inminente, como ciertos expertos apuntaron. Barbastro ha enviado un mensaje, alto y claro, a la Tierra; una suerte de "Última Llamada" somontana. Ojalá esta vez haya alguien escuchando al otro lado.

Salu2,
AMT
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Ébola morbo: negocio de genocidas

Ácratas - 13 October, 2014 - 14:37







La industria farmacéutica —en manos de Sión a través de sus financieros, por cierto— es una mafia criminal genocida sin otro principio que el de ganar dinero. Si alguien duda de esta primera frase, que no siga leyendo por su propio bien. Gracias.

Lo que es seguro es que el Laboratorio Estadounidense de armas biológicas en Sierra Leona, relacionado con la Fundación de Bill y Melinda Gates, está en el epicentro del brote de ébola de este 2014. Lo saben todos los negritos y negritas de Liberia, Guinea y Sierra Leona, enfermos y sanos. Como saben que el ébola proviene de hospitales y vacunaciones, en la mayoría de los casos.

Aquí, en acratas.net, creemos que la histeria desatada en España por los medios, ante la posibilidad de una epidemia de ébola, es ridícula. Tanto es así, que todos los miembros de esta publicación, acratas.net, nos ofrecemos para ir a cuidar a los enfermos de ébola en el hospital Carlos III por el doble del salario mínimo interprofesional, sin utilizar siquiera especiales trajes de aislamiento, si se nos permite simplemente no administrar a los enfermos ninguno de los medicamentos recomendados por la OMS (Organización Mundial de la Salud, el estamento colaborador del genocidio financiado por los laboratorios farmacéuticos sionistas), sino suministrarles simplemente dióxido de cloro altamente diluido en agua destilada (ya se está ensayando por vía intravenosa). Ni ZMAPP ni otros rentables venenos. Y garantizamos con nuestra propia vida, que es como deben garantizarse las cosas, y no como hace Ana Mato, que saldrán todos tan campantes a los pocos días —tres o cuatro, como mucho—, por su pie, del hospital. Y si quiere el gobierno de inútiles del PP, nos hacemos cargo también del gabinete de crisis por ébola del ministerio de Sanidad: cualquier asomo de pandemia sería abortado recomendando tomar a la ciudadanía, de manera gratuita, pues el tratamiento vale unos céntimos, un par de gotas de ClO2 al 30% diluidas en un vaso de agua, una vez al día hasta que pase toda esta alarma otoñal.

De paso, este año no habría gripe. Ni ninguna enfermedad vírica, bacteriana o fúngica. La ciudadanía iba a rebosar salud. ¡Eso sí que significaría un verdadero ahorro en Sanidad, y no los recortes del PP!

Pero mucho nos tememos que a nuestra propuesta se opondrán no sólo las empresas farmacéuticas, que caerían en Bolsa como plomos, sino también los partidos, los sindicatos, los colegios de médicos y las asociaciones de personal sanitario. Todos están en el ajo. Todos pagan sus chalés y sus putas con dinero del mismo filón. Pues reconocer que productos tan baratos y simples como el bicarbonato monosódico, el dióxido de cloro o incluso el agua de mar, son medicamentos potentísimos contra las enfermedades no ya leves, sino hasta "incurables", arruinaría no sólo el ébola business, sino el gran filón que representa para los genocidas sin escrúpulos el miedo —el miedo es siempre el verdadero negocio— a la enfermedad que sufre Occidente, especialmente el pueblo español, ignorante, hedonista y epicúreo desde la punta del morro a las pezuñas.

Salud. Y acracia.

ÁCRATAS



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