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La decadencia de las infraestructuras

The Oil Crash - 19 February, 2013 - 07:21
Imagen de http://www.gizmodo.com.au

Queridos lectores,

El 29 de Octubre del año pasado, relativamente tarde para la estación, el huracán Sandy - convertido ya en una tormenta tropical-  tomó tierra en el estado de Nueva Jersey. Todavía durante los dos días que le tomó disiparse a medida que entraba en el territorio continental de los EE.UU. causó daños apreciables, aunque no comparables a su trágico balance de los días anteriores. Se trataba de un huracán menor, de categoría 2 mientras se movió por aguas tropicales y de categoría 1 cuando se acercaba a la costa de Nueva Jersey, mientras empezaba a degenerar. Quiso el azar que llegase al mismo tiempo que una gran sistema frontal de origen polar, lo cual intensificó sus efectos sobre la zona costera principalmente, generando una marejada ciclónica de grandes dimensiones.

De entre todos los estragos que causó Sandy, con una nómina de decenas de muertos, los medios de comunicación se han centrado en los daños personales y materiales que causó en la ciudad de Nueva York, quizá porque esta ciudad es la capital económica del mundo, quizá porque no es tan normal que una tormenta tan devastadora llegue a estas latitudes (no discutiremos ahora si tal evento es verdaderamente anómalo o simplemente el evento que en media se tiene que producir cada cierto tiempo relativamente largo). Lo cierto es que la llegada de Sandy a las inmediaciones de Nueva York ha traído a la cima del mundo un sentimiento de impotencia y de fragilidad no habitual en una urbe tan poderosa (quizá un poco más después del trágico 11 de Septiembre de 2001).

Varias infraestructuras críticas fallaron en aquellos días, incluyendo el metro. El caso del metro de Nueva York fue paradigmático. Esta instalación, de gran extensión y complejidad, está en la mayoría de su recorrido por debajo del nivel del mar. La subida del nivel del mar anegó instalaciones y la sal del mar añadió la corrosión a la complejidad del desagüado. Según las autoridades, el metro de Nueva York no había hecho nunca frente a un reto tan grandioso en sus 108 años de historia. Durante varios días los neoyorkinos tuvieron que soportar la interrupción de servicio de muchas líneas, y aún hoy en día algunas líneas no funcionan a plena capacidad. La situación ahora es de vuelta a una cierta normalidad... una normalidad en la que los problemas del metro tienen un cierto nivel de recurrencia, con disrupciones habituales del servicio que en ocasiones duran varios meses.


El caso del metro de Nueva York ejemplifica bastante bien cómo nuestra sociedad occidental e industrializada se ha arriesgado a construir infraestructuras de las que ahora dependemos vitalmente pero cuyo mantenimiento requiere de grandes cantidades de energía y de materiales. Tal construcción deviene cada vez más frágil a medida que pasa el tiempo, en parte por el envejecimiento (la "curva de la bañera" que suele mencionar Rafa Íñiguez) y en parte porque sobre la infraestructura inicial se van añadiendo nuevas instalaciones para dar mayores y mejores servicios; en muchos casos, estos añadidos sobrecargan la estructura anterior, que no estaba dimensionada para esas capacidades, y eso hace del conjunto un ente tan frágil como un castillo de naipes y con un coste de operaciones y de mantenimiento que crece exponencialmente con el número de funcionalidades que se le van añadiendo. El problema es que en un momento dado se llega a un punto en el cual, por el decrecimiento de los insumos energéticos que llegan a la sociedad y por los costes crecientes de mantenimiento, la infraestructura no puede ser mantenida por más tiempo, y sin un plan apropiado para su descenso ésta seguirá un proceso semejante al de la necrosis en seres vivos, que puede acabar destruyéndola por completo. Desgraciadamente, idear un plan de descenso es algo políticamente muy impopular y contrario al programa del progreso que sustenta la psique colectiva en Occidente, y así los representantes políticos preferirán siempre poner en marcha complejos y costosos programas de rehabilitación y extensión antes que diseñar programas de disminución y aprovechamiento de las partes más salvables y esenciales de la infraestructura comprometida.


El problema de la insostenibilidad de las infraestructuras de la sociedad moderna es mucho más grave y tiene un alcance mucho más profundo de lo que la mayoría de la gente se imagina, y posiblemente incluso de lo que conocen muchos de los lectores habituales de este blog, hasta el punto que se puede decir sin exagerar que el posible colapso de estas infraestructuras constituye una de las mayores amenazas a las que tendremos que hacer frente en los próximos años. Como muestra pondré algunos ejemplos.


Uno de los problemas a los que tendrá que hacer frente una sociedad magra en recursos es el de la gestión de las instalaciones nucleares. Ya hemos hablado varias veces sobre los diversos riesgos asociados a la energía nuclear y específicamente sobre los problemas de mantenimiento de las instalaciones nucleares. Por ejemplo, en este momento se evalúa en 100.000 millones de dólares el coste de reparar la catástrofe de Fukushima en Japón. Un coste desorbitante que supera con creces los beneficios netos que podía dar el grupo de 6 centrales durante su vida útil: con una potencia instalada para todo el grupo de 4,7 Gw y asumiendo un factor de carga del 80% (lo habitual para una central nuclear) estas centrales producían casi 33.000 Gw·h de electricidad al año. Contando un precio medio aproximado de 20 centavos de dólar por Kw·h el valor comercial de toda esa electricidad anual sería 6.600 millones de dólares. Aún con un margen comercial del 50%, esas centrales darían un beneficio anual de 3.300 millones de dólares, con lo que el coste de paliar el desastre equivale a todo el beneficio económico esperado de ellas durante 30 años (y eso sin tener en cuenta otros costes variables, y dando por buena la cifra de 100.000 millones de dólares de más arriba, que algunos elevan a los 600.000 millones de dólares). Y eso que en estas estimaciones no se da un horizonte temporal de por cuánto tiempo valdrán las contenciones empleadas. Recordando el otro gran accidente nuclear, el de Chernobil, recientemente se ha sabido que una parte del fallido reactor 4 se ha desmoronado y eso mete más presión para que se avance en la construcción del segundo sarcófago, ya que se han detectado numerosas filtraciones en el primero (fruto de la acción de las inclemencias climatológicas y de la erosión radiactiva), el cual tiene un coste estimado en 1.500 millones de euros y se espera que sea útil durante 100 años. Es fácil de suponer que dentro de 100 años tendría que ser sustituido de nuevo, y que por tanto el coste de la instalación (ahora improductiva en términos energéticos) pueda ser fácilmente de varios miles de millones de euros de hoy en día cada varias décadas (cuesta creer que vaya a soportar todo un siglo cuando los procesos de deterioro que actúan sobre tal instalación son en parte desconocidos). Sin llegar a estos casos tan extremos, conviene recordar que aún no se ha desmantelado completamente ninguna central nuclear en el mundo al agotar su vida útil, proceso que es muy lento -alrededor de 50 años. La Administración de Desmantelamiento Nuclear británica estimaba un coste de 70.000 millones de libras esterlinas (unos 81.000 millones de euros) para desmantelar los 19 grupos existentes en el Reino Unido, aunque la evaluación precisa de un proceso tan lento es complicada y probablemente será mucho mayor - sobre todo cuando ninguna se ha verificado completamente a fecha de hoy.


Otra infraestructura cuya complejidad ha ido creciendo sin que haya ningún plan de sostenibilidad asociado es la red eléctrica en su conjunto, contando tanto la distribución como la generación. Los costes implícitos de la alocada expansión y la incapacidad de mantener ya sea la fuerza generadora o la capacidad de transporte en red llevan a fallos repetidos y de graves consecuencias. En Argentina se vivió un gran apagón a finales del año pasado, aunque parece una broma comparado con el que se vivió en la India el verano pasado (el 8% de la Humanidad se quedó sin luz). En otras latitudes se toman medidas para evitar previsibles apagones: mientras en Japón el disciplinado pueblo nipón ha tolerado pacientemente restricciones al consumo de hasta un 30%, necesario tras el accidente de Fukushima, en Francia el presidente François Hollande prohíbe mantener encendidos los escaparates de los comercios y parte del alumbrado público durante la noche (pero, no, sobre todo que no se diga que Francia está en Malí para garantizar el acceso al uranio que críticamente le falta). Y no sólo es la generación la que está en entredicho, también la propia red presenta un problema de costes de mantenimiento crecientes. Frecuentemente se ha denunciado la complejidad y alto coste de mantener la red eléctrica de los EE.UU. operativa, hasta el punto de que la Sociedad de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE) denunciaba hace años la necesidad de substituir más del 40% de la red, con una antigüedad de hasta 100 años, con un coste elevadísimo, si se quería evitar que colapsara. En España los problemas con la red son recurrentes, aunque aquí el problema más viene de la desinversión de las compañías eléctricas que controlan el mercado que de la gran obsolescencia de las redes. En todo caso, el remozado y la substitución de la red eléctrica se prevé problemática si el pico del cobre sobreviene, como parece, hacia 2018, y si en realidad las reservas de cobre restantes dependen críticamente de disponer de abundante energía para su explotación. Ciertamente el cobre se puede reciclar, pero, ¿a qué coste energético? ¿Y cómo se pueden cubrir las necesidades de las potencias emergentes?

Si la red eléctrica está en peligro en un mundo que no puede permitirse pagar facturas energéticas crecientes, la situación no es mejor en el resto de infraestructuras. El hormigón armado adolece de un problema de obsolescencia gravísimo que limita la vida útil de las infraestructuras hechas con él a un siglo como mucho, 50 años en la mayoría de los casos, y muchas infraestructuras críticas ya están llegando a esa edad. El coste de reemplazar todos los puentes, autopistas, alcantarillas, presas y edificios se cifra en los 3 billones de dólares sólo en los EE.UU. El problema es conocido desde hace tiempo y su solución es técnicamente sencilla, pero la alternativa constructiva es más lenta y cara y en aras de mantener un BAU rampante y creciente se ha desdeñado siempre. De nuevo, el sistema que se ha impuesto se basa en la hipótesis de tener acceso creciente a cantidades ilimitadas de energía, y la falta de las mismas genera un problema que se agrava exponencialmente a medida que el tiempo de vida de la infraestructura ya hecha se agota. Los romanos construyeron calzadas y acueductos que les sobrevivieron 2000 años; nuestra civilización dejará pocas trazas que puedan sobrevivir a nuestros nietos.


Y no sólo es el capital físico el que, por su baja calidad y su gran dependencia de la energía futura, se destruye. También se va desvaneciendo el capital humano y la capacidad transformadora propia de una sociedad industrial. Exponente de ello es el hundimiento cada vez más acelerado del sector de automóvil, que lleva al cierre de fábricas de motos y coches. La desaparición de factorías es grave por la pérdida de empleo y el drama del paro en primer lugar, pero en un segundo plano se produce otro efecto indeseable: la pérdida de base industrial. Puesto que toda esa industria, con su gran tamaño, es la que ha hecho posible la fabricación a gran escala de elementos muy sofisticados que de otro modo serían inviables económicamente, y no sólo eso, sino que se pueda dar un mantenimiento especializado a un precio razonable. La mayoría de la población está tan habituada a estos milagros técnicos del día a día que no se dan cuenta de la proeza que en realidad es fabricar un panel fotovoltaico o mantener un avión. Con el hundimiento de la industria se pierden las factorias y las herramientas específicas, y también se dispersa el capital humano que un día les dio sentido. Además, no se dan los incentivos adecuados para que la gente más joven escoja vías profesionalmente más arduas y socialmente menos reconocidas. De seguir en esa tendencia nos podríamos encontrar en poco tiempo con una incapacidad real de proveer ciertos suministros clave y de mantener ciertas infraestructuras cuya reparación tenía una complejidad de la que no éramos conscientes.

La degradación de las infraestructuras y del capital físico y humano que las sustenta tiene una raíz profunda, como sabemos, en el descenso energético, y por desgracia lo realimenta. Justo en el momento en que necesitaríamos incrementar más que nunca nuestra disponibilidad energética, ésta disminuye. Justo cuando la burbuja financiera es más grande que jamás, y que el capital que hemos tomado prestado del futuro es el más inmenso de la Historia, nos encontramos en una situación en la que el crecimiento económico es imposible. Es la tormenta perfecta. Ése nombre, Tormenta perfecta, es justamente el título de un informe que hace unas semanas sacó a la luz una importante firma financiera a escala global, Tullet Prebon. Es un documento jalonado con preciosas imágenes de ruinas de civilizaciones que colapsaron, lo cual da pistas de qué lecturas debieron inspirar a su autor. En él se exponen las cuatro causas por las que la actual crisis es tan grave y no tiene precedentes, y de las cuatro una es puesta en relieve como principal: el declive de la energía neta. Resulta chocante y a la par reconfortante leer, en un informe de una gran firma del selectivo británico, que la economía es sólo el lenguaje y que la verdadera sustancia es la energía; que la economía tiene que ser reducida a su dimensión energética; o que el concepto clave es el de Tasa de Retorno Energético (TRE, que en inglés se designa por las siglas EROEI). Toda una reivindicación del trabajo de Charles Hall y de los postulados económicos de las teorías post-capitalistas. Pero lo verdaderamente alarmante es ver expresado con nitidez el concepto de "abismo de la energía neta" que sucede cuando la TRE baja de un cierto umbral, fenómeno del que ya hablamos aquí hace tiempo. Máxime cuando los analistas de Tullet Prebon consideran que la TRE de todas nuestras fuentes de energía podría caer a 11 en unos pocos años. Dada la no-linealidad de la relación entre la energía neta y la TRE, al principio disminuciones progresivas de la TRE se traducen en pequeñísimos descensos en la energía neta; sin embargo, más allá del valor límite de 10 pequeñas disminuciones de la TRE conducen a grandes descensos de la energía neta. Es el precipio o abismo de la energía neta.


Que la energía neta del petróleo está bajando rápidamente es algo que cada vez está más claro. Hace unos meses el coste marginal de un barril de petróleo superaba ya los 92 dólares, un precio próximo al umbral de dolor para las economías occidentales. El precio del petróleo, por tanto, no se mantiene alto por gusto, sino por necesidad. Como muestra, un par de datos significativos. El primero: que a pesar de las grandísimas inversiones efectuadas, la producción de las 5 grandes compañías petroleras occidentales, herederas de aquellas "7 hermanas", desciende a ritmo constante, como muestra la siguiente gráfica tomada del artículo de Matthieu Auzanneau donde se explica:


El segundo dato es todavía más alarmante. En este momento la mayoría de las reservas de petróleo no están en manos de las compañías multinaciones que acabamos de analizar, sino de las compañías nacionales de Oriente Próximo y de las compañías más o menos estatalizadas que controlan el negocio en Rusia, China y Brasil. Dada la colusión entre los intereses del negocio puro y duro y los intereses de los Estados que, de hecho o de derecho, ostentan el control de estas compañías, estas compañías pueden embarcarse en inversiones más allá de la lógica empresarial y en pro de una lógica de protección de intereses estratégicos de los estados que la sustentan. Mientras el mundo vivía los dulces días de expansión crediticia y energía crecientemente abundante no hubo problemas, pero cuando los recursos han empezado a escasear estas compañías se han lanzado a hacer inversión en nueva prospección más allá de lo que era razonable desde el punto de vista del inversor. No se puede ser al tiempo compañía pública y privada, y los inversores están comenzando a castigar duramente a estas compañías que invierten más de lo que ganan y encima arrojan dividendos para proyectar una falsa imagen de bonanza y de normalidad. Las acciones de Petrobras (Brasil) y Gazprom (Rusia) se desploman en bolsa al ritmo que su endeudamiento crece y crece, mientras otras compañías como Sinopec (China) están en el punto de mira por su mala política de inversiones. El gran negocio que se suponía que era invertir en el sector de los hidrocarburos en esos países ha resultado ser otra burbuja financiera más, simplemente porque el petróleo y el gas no son tan abundantes ni tan baratos como se decía, exactamente lo mismo que pasa con el fracking por estos lares. Pero aún cuesta aceptar que en realidad el sector ha cambiado, que estamos viviendo el ocaso del petróleo...

Y si esta situación no es nada buena de por sí, el problema se ve agravado de nuevo por la decadencia de las infraestructuras. Cuando calculamos la TRE del petróleo actuamente en explotación el resultado es mejor de lo que le correspondería si realmente pudiéramos calcularla en relación a todo su ciclo de vida, porque una parte de la infraestructura imprescindible para su explotación ya está ahí y sólo hay que mantenerla - mientras se pueda. El problema se plantea, por tanto, cuando la infraestructura está amortizada y hay que construir nueva que la reemplace. Es, por ejemplo, el caso de las refinerías en el mundo occidental. Hace más de 30 años que no se construye ninguna, y al contrario, por problemas de rentabilidad asociados a la dificultad de refinar diésel están cerrando muchas. Si todos esos costes que algún día se han de volver a pagar se tuvieran en cuenta, la TRE resultante sería menor y veríamos que la sociedad está abocada a un colapso súbito. Pero tal colapso no se produce mientras las infraestructuras sean operativas, mientras no haga falta repetir la inversión de energía que se hizo para ponerlas en marcha. Nuestra situación es semejante a la de unos pasajeros que viajan en un viejo avión que ya agotó su vida útil y se encuentra en medio del océano. Sus destartaladas alas no permitirán cruzar la vasta extensión de agua pero no sabemos ni cuándo ni cómo fallará.


Carlos de Castro suele señalar que la TRE del petróleo en realidad es menor que la que se asume siempre y sin embargo eso no conlleva el colapso de la sociedad. Esta afirmación es verdad a medias: el petróleo se beneficia en este momento de no tener que pagar por las inversiones previas necesarias para su explotación en forma de infraestructura (oleoductos, refinerías, canales de distribución, red de gasolineras), lo que permite que su rentabilidad energética sea mucho mayor que si se contabiliza el gasto energético de todo este despliegue en el debe de la contabilidad energética. Sin embargo, el día tarde o temprano llegará en que se tendrá que reponer todo eso, y los excedentes que dejará el petróleo entonces probablemente no serán suficientes. En ese momento, el drama de la muy baja TRE del petróleo aflorará de golpe y el descenso será mucho más abrupto de lo imaginado.

El concepto de TRE es muy útil para poder analizar la viabilidad de la sociedad, pero se tiene que tener en cuenta que es un concepto termodinámico y por tanto sólo tiene pleno sentido cuando se calcula en situaciones de equilibrio, estáticas por tanto, en las que las cosas no varían con el tiempo o lo hacen muy lentamente. Por muy lentamente tiene que entenderse que los factores que cambian lo hacen sobre períodos más prolongados que la vida útil de las instalaciones energéticas, y así hay tiempo suficiente como para ver si la energía generada por unas fuentes es suficiente como para poder mantener una sociedad y al tiempo pagar todo el coste de reponer la infraestructura que requieren.
Sin embargo, nosotros estamos aplicando el concepto de TRE en situaciones no estáticas y así la información que sacamos de ella es muy errónea. Es lo mismo que hace que, por ejemplo, no seamos capaces de reconocer si algunas fuentes de energía no son más que extensiones de los combustibles fósiles. Complica aún más la cosa el hecho de que el ser humano tiene una visión estática de las cosas, aún cuando son dinámicas, y eso hace que nos cueste reconocer los cambios si son lo suficientemente lentos para el tempo interno de la psique humana. Hemos construido todo un complejo modelo de sociedad asumiendo que el petróleo siempre estará ahí para apuntalarlo, sin tener en cuenta que no sólo hacía falta el petróleo abundante y barato, sino mantener toda una infraestructura que lo apuntalaba y cuyos costes iniciales se pagaron cuando nos sobraba lo que ahora nos va a faltar.

Este declive inevitable de las infraestructuras, esta incapacidad de reponer lo que se pudo financiar cuando la energía era barata, podría ser al final la causa última y profunda del rápido declive societario teorizado por el profesor Ugo Bardi. Bardi observa que las fases de declive y colapso de las civilizaciones son más rápidas que las de ascenso, lo cual él denomina "Efecto Séneca" en honor al insigne filósofo que ya refería este efecto en sus escritos sobre la decadencia del Imperio Romano ("El camino a la ruina es rápido"):


Bardi hipotetiza que este acelerado declive sería debido a los costes crecientes de hacer frente a la polución, entendida ésta de forma amplia como cualquier efecto de degradación del entorno o hábitat humano. Dado que el hábitat de un ser humano ya tiene una componente "artificial" (antropizada sería la palabra más apropiada), la decadencia de las infraestructuras podría entenderse como un efecto de degradación del tipo mencionado. Por tanto, bien podría ser el caso que una de las causas más importantes del precipitado declive de las civilizaciones cuando pasan el abismo de la energía neta no sea tanto la polución en sentido propio, sino la incapacidad de asumir los costes diferidos embebidos en las infraestructuras y su irremisible colapso arrastraría consigo el colapso de la sociedad entera.




La conclusión de esta larga discusión es que nuestras infraestructuras, que hoy damos por garantizadas en su grandiosidad y eficiencia, están condenadas a decaer a un ritmo semejante al de nuestra disponibilidad energética neta (Darío dio en el anterior post un interesante caso práctico con la relación entre la disminución de consumo de gasolina y las dificultades para financiar el mantenimiento de las carreteras). Tal perspectiva introduce una nueva variable de preocupación, que se ve aún más agravada si tenemos en cuenta que mantener una buena TRE para la explotación de las fuentes de energía remanentes depende, precisamente, del mantenimiento de esas mismas infraestructuras que están condenadas. Es un nuevo efecto no lineal del declive energético, y uno de los más perniciosos, y posiblemente la clave del Efecto Séneca.

En realidad, en vez de intentar mantener a toda costa esas infraestructuras que inevitablemente decaerán, lo que se tendría que estudiar y analizar es qué se puede mantener razonablemente en una base local. De lo contrario, estas grandiosas infraestructuras nos arrastrarán con su gigantesco peso en su caída, gastando rápidamente los pocos recursos que nos quedan.

Salu2,
AMT

 



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Crisis global: el colapso del dólar

Ácratas - 18 February, 2013 - 01:00

UNO: El LEAP pasa de puntillas sobre el significado de esta correlación entre el precio del oro (en dólares) y la deuda pública de EEUU. Debiera explicar que la deuda americana, con el multiplicador correspondiente, define la cantidad de dólares que hay en el mundo. ¡Y la comprensión de esta sencilla frase cambia todos los conceptos sobre economía monetaria generalmente aceptados como verdades! Todos esos dólares esperando una rentabilidad que sólo se consigue fabricando nuevo dinero para pagar los intereses mediante lo que se define como "esquema de Ponzi". Teniendo en cuenta que en el mundo existen unas 130.000 toneladas de oro, el precio de éste debiera ya rebasar ampliamente los 50.000 dólares/onza. Si ello no es así, es porque existe un enorme mercado de oro papel el cual, debidamente manipulado por Rothschild y todos sus bancos satélites (lo que incluye a la mayor parte de  los bancos centrales: FED y BCE, y a los principales bancos internacionales, JPMorgan, Citi, BofA, UBS y Goldman Sachs, entre ellos), establece una paridad dólar/oro absolutamente falsa.

DOS: El LEAP jamás denuncia los fraudes de la SFI, como la manipulación del LIBOR (en la que participaron el Deutsche Bank y el mismísimo Bundesbank) ni que Alemania es una herramienta más de la SFI para gestionar su poder mundial, instrumentalizada desde el fin de la II Guerra Mundial. De ahí que todo el oro alemán (ahora en vías de lentísima recuperación, dada la alarma social despertada) estuviera depositado en la FED de Nueva York y en Londres. A fin de cuentas, el vencedor de la guerra fue el mismo que la declaró, según el Dayly Express, en 1934, el Sanedrín Financiero.

TRES: Olvida alegremente el LEAP en todos sus análisis que la economía de EEUU se basa en la guerra. El valor añadido de su tecnología lo factura a los vencidos para atender a su deuda con la SFI de Rothschild. A sus bóvedas va el oro del derrotado y a sus petroleras el crudo requisado. Olvida que EEUU es un enemigo imbatible, a menos que se considere una victoria el que no quede ni un mamífero vivo sobre la tierra.
Este aviso del LEAP2020 nos interesa especialmente porque denuncia las maniobras de pérdidas de derechos fundamentales en EEUU, aparte de corroborar nuestra previsión sobre la inminente implosión de la economía basada en el dólar como moneda de reserva. El LEAP2020 peca de ser un think-tank de apoyo incondicional a la moneda europea, como demuestra su acrítica mirada a la economía neoliberal dirigida por Alemania. Por eso no denuncia dos cosas fundamentales: el expansionismo alemán que significó la creación del Euro (al modo imperialista de la SFI a que pertenece y cuya secuencia es: paridad fija, entrada de dinero sin límites, crisis de crédito y expolio) y el lastre que representa el haber incorporado al Reino Unido a la Unión Europea, cargando Europa con el sostén de la libra en el cambio flotante (tras el 0,96 Eur/Libra del 2009, la UE ha estabilizado a la ruinosa economía británica por orden de Rothschild, amo y señor del sistema bancario internacional, estando ahora en 0,86 Eur/Libra). Una vergüenza. (FÉLIX UDIVARRI, acratas.net)


Así como la crisis del EUR empujó a Europa a modernizar y adaptar su gobernanza económica y financiera a los desafíos del siglo XXI, la terrible crisis del USD obligará al mundo a transformar todas las estructuras de gobernanza mundial, para calmar la tormenta que está a punto de impactar sobre las monedas, comenzando por supuesto con el sistema monetario internacional.

Según nuestras anticipaciones, esta reorganización que comenzará a plasmarse recién con el G20 de septiembre, desgraciadamente corre el riesgo de que se haga precipitadamente ya que nuestro equipo prevé los primeros grandes sustos con el USD ocurrirán durante el período marzo-junio de 2013.

Una frase de Antonio Gramsci (1) describe magníficamente el peligroso y largo período de transición que vivimos actualmente: « El viejo mundo se muere, el nuevo mundo tarda a aparecer y en este claro-oscuro surgen los monstruos ». Este período finalmente terminará pero los monstruos aún se mueven.

No es sorprendente que uno de los poderosos factores que aceleran la pérdida de influencia de Estados Unidos en el mundo sea el petróleo. Asistimos a los últimos días del petrodólar, elemento clave de la dominación estadounidense. Es por eso que decidimos tratar detenidamente en este GEAB la problemática mundial petróleo. También damos GEAB Dollar-index et Euro-index para seguir de manera más fiable la evolución de las monedas durante la actual tempestad monetaria. Por último terminamos como siempre con el GlobalEurometer.

En este comunicado público del GEAB N°72, nuestro equipo decidió presentar la serie de indicios de la crisis que la hace a mantener su alerta « crisis sistémica global » para el período marzo-junio de 2013 así como su anticipación del riesgo de’ « islandización » de la gestión de la crisis bancaria.

Ráfaga de indicios de crisis, o por qué mantenemos el alerta marzo-junio de 2013
Desde el último mes (GEAB n°71), el conjunto de las principales tendencias y de los índices que anunciaban una catástrofe durante el período de marzo a junio de 2013 se han fortalecido aún más. En primer lugar la « guerra monetaria » que toma dimensiones políticas y deteriora la confianza entre los países para que acuerden entre sí. Desarrollaremos nuestro análisis posteriormente. Pero también muchos índices internos debería alertar acerca de Estados Unidos.

Al decidir desacoplar los debates sobre los recortes presupuestarios, el aumento de los impuestos y el techo de la deuda (2), los estadounidenses duplicaron el futuro impacto: debió haber un único impacto a finales de febrero o principios de marzo, ahora se tiene otro en mayo. Este desacoplamiento revela claramente la estrategia de los republicanos. Ciertamente ejercerán una fuerte oposición al aumento del límite máximo de la deuda para bajar más los gastos, pero finalmente se verán obligados a votar por el aumento con el fin de no ser responsables del cataclismo que seguiría a un default (3). En cambio las consecuencias de los recortes presupuestarios previstos para el 1° de marzo, aunque ciertamente no indoloros, no son tan terribles y decide a los republicanos a negociar una reducción significativa del déficit público bajo pena de dejar funcionar el mal menor de los recortes automáticos.

De todas maneras, con estos recortes presupuestarios a principios de marzo, y después de una « sorprendente » y ampliamente ignorada baja del PIB estadounidense en el 4° trimestre de 2012 (4), ¿todavía puede creerse que el crecimiento del PIB del 1° trimestre de 2013 será positivo (salvo que manipulen las cifras)? La posibilidad de la caída del PBI ha aumentado porque en el nordeste el temporal de nieve Nemo y por la epidemia de gripe que fue intensa este año (5) complicaron algunos días. Se trata de excusas convenientes (6) cuando se tenga que justificar una disminución del PIB en una economía que oficialmente debería reactivarse. Sin embargo el anuncio, a fines de abril, que Estados Unidos volvió a entrar en recesión (dos trimestres consecutivos de caída del PIB) tendrá su pequeño efecto sobre la economía mundial.

Afortunadamente se ha sido erigido un « dique » para evitar las olas: la agencia de calificación Egan Jones, menos sesgada que sus tres grandes hermanas (que ya bajó tres veces la calificación de Estados Unidos a AA-), se le ha prohibido por 18 meses tener en cuenta al país (7); ¡qué feliz coincidencia! Y entre las tres grandes agencias de calificación, S&P está judicialmente procesada (8), precisamente la única que se atrevió a deteriorar la calificación de Estados Unidos; ¡segunda feliz coincidencia! Las otras sólo tienen que mantener la boca cerrada.

Este « dique » tan inútil pone de manifiesto los temores respecto a 2013 del más alto nivel y es otro indicador de la inminencia de la conmoción. Es en este contexto que hay entender el fin de la garantía ilimitada de las cuentas corrientes por la Federal Deposit Insurance Corporación (9) (FDIC) desde el 1° de enero de 2013: asegurando solamente hasta 250 kUSD, son 1400 millardos de USD los que ha dejado de garantizarse (10), lo que podría cómodamente evitar una quiebra de FDIC en caso de problemas…

Y al parecer actores importantes de las finanzas mundiales también se preparan: se están haciendo enorme apuestas a la baja por vencimientos hasta finales de abril (11); dos bancos suizos cambian sus estatutos para que sus socios ahora no sean responsables con sus fondos propios de las pérdidas de los bancos (12), Eric Schmidt se deshace de 2,5 millardo de USD de Google (13), etc.

Pero no son solamente los mercados los que se preparan para lo peor. El gobierno estadounidense parece esperar desordenes y mucha violencia: en primer lugar arma con 7000 fusiles de asalto a su departamento de seguridad interior (Department of Homeland Security) (14), luego Obama firma un texto que permite la ejecución lisa y llana de estadounidenses que representen una vaga « amenaza inminente » (15) para disgusto de una parte su opinión pública …

Quiebras bancarias: Hacia la « Islandización » de la gestión de la crisis
Ante este choque, nuestro equipo considera que la mayoría de los países, incluyendo Estados Unidos, se aproximan a una gestión de la crisis « a la islandesa », es decir, dejár naufragar (16) a los bancos, no reflotándolos. Ya hemos tenido un avance con la liquidación del banco irlandés IBRC lo cual da una idea: « Como Irlanda liquidó su carga bancaria en una noche » titula La Tribune (17) con admiración. Esta posibilidad parece ser, cada vez más, la solución en el caso de una recaída de los bancos, por las razones siguientes: por una parte, parece mucho más eficaz que los planes de reflotar de 2008-2009, a juzgar por la recuperación de Islandia; por otra parte, los países ya no tienen, verdaderamente, los medios para pagar nuevos reflotes; finalmente, no podemos negar que debe ser grande la tentación de los dirigentes de deshacerse de las deudas y de los « activos tóxicos » que abarrotan su economía con una medida popular.

Estos bancos « too big to fail » están alimentados con deudas públicas y privadas occidentales que dispararon sus beneficios y su poder. En GEABs anteriores, nuestro equipo ya estableció un relación entre un banco como Goldman Sachs, por ejemplo, y los Templarios (18), esa orden de monjes-soldados del siglo XIII que se había enriquecido excesivamente a costa de los Estados y que el rey Felipe el Hermoso le puso fin, recuperando su oro para las cajas de su Estado. Podemos interpretar ciertas tendencias actuales en esa línea: los esfuerzos de ciertos Estados para obligar a los bancos a separar los banco de negocios y de los de depósito (19) permitiría que las dificultades de los primeros no impacten demasiado en los segundos; en el mismo orden de ideas, todos los procesos judiciales que con mucha razón se les sigue actualmente a algunos muy importantes bancos (Barclays, etc… (20)) pueden también verse como un medio de recuperar el dinero de los bancos para reinyectarlo en las cajas de los Estados o en la economía real…

Los dirigentes de los grandes países no tomarán seguramente la decisión « de hacer saltar » a un banco, pero una cosa es cierta, la motivación y los medios para salvar bancos en dificultades no tendrán en adelante relación alguna con los que se habían aplicado en 2009. Si pudiera haber alguna clemencia para para los « too big to fail », como el Bank of America, que parece estar muy mal (21), no es menos cierto que los responsables serán llamados a responder con todo.

Pero sea la que sea la política de gestión de este período, como lo habíamos anticipado en GEAB n°62 («2013: Fin de la dominación del Dólar US en las transacciones del comercio mundial »), este nuevo impacto acelerará la pérdida de influencia de los Estados Unidos y particularmente de su última arma, el Dólar.

LEAP2020


NOTAS:
(1) Sobre este pensador italiano ver a Wikipédia. (No aclaran que Gramsci fue fundador y secretario general del Partido Comunista Italiano... ¡El think-tank neoliberal se apropia descaradamente de la ética y de las frases célebres de sus antes enemigos! FÉLIX UDIVARRI)

(2) Fuente : The New York Times, 23/01/2013.

(3) Dos ejemplos para reflexionar sobre las consecuencias de un default estadounidese : estadounidense, Preparing for the Unthinkable: Could Markets Handle a US Default? (CNBC, 17/01/2013), y rusa, Could the Russian economy withstand a U.S. default? (RBTH.ru, 04/02/2013).

(4) El razonamiento que guía a los mercados estadounidenses, « si las noticias económicas son buenas, tanto mejor porque la economía mejora; si son malas, tanto mejor porque la FED intervendrá », muestra hasta que punto están desconectados de la realidad. Lo que es característico de la disfunción de un poder al borde del precipicio.

(5) Cf. CNBC, Major Flu Outbreak Threatens to Slow Economy Further, 10/01/2013.

(6) Fuente : ZeroHedge, 07/02/2013.

(7) Fuente : US Securities and Exchange Comission (SEC), 22/01/2013.

(8) Fuente : Wall Street Journal, 04/02/2013.

(9) Fuente : FDIC.gov

(10) Fuente : BusinessFinance, 19/07/2012.

(11) Fuente : Do Wall Street Insiders Expect Something Really BIG To Happen Very Soon? Activist Post, 07/02/2013.

(12) Fuente : Après plus de 200 ans d'existence, deux banques suisses font leur révolution, Le Monde, 06/02/2012.

(13) Fuente : Forbes, 11/02/2013.

(14) Fuente : The Blaze, 26/01/2013.

(15) Fuente : Le Monde, 06/02/2013.

(16) Similar al banco islandés Icesave al que las autoridades dejaron caer; y especialmente después del referéndum, no asumieron el reembolso de las deudas del banco. Fuente : Wikipédia.

(17) Fuente : La Tribune, 07/02/2013.

(18) Fuente : Wikipedia

(19) Fuente : Reuters, 02/10/2012

(20) Basta para darse cuenta de la amplitud del fenómeno de pegar « bank + sued » por ejemplo en Google.

(21) Fuente : The Frightening Truth Behind Bank Of America's "Earnings", ZeroHedge



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Una visión alternativa desde Ecuador

The Oil Crash - 15 February, 2013 - 16:12
 

Queridos lectores,

Hace unos días un lector ecuatoriano, Carlos Efraín Chávez Mora, me hizo llegar el siguiente escrito. Describe una alternativa de sociedad desde una óptica ecuatoriana, muy diferente de la que se tiene desde España. El actual presidente de Ecuador, Rafael Correa, tiene en general mala prensa en España porque se le considera demasiado izquierdoso y a veces enemigo de los intereses estratégicos españoles. El presente post presenta unos postulados que, al margen de las cuestiones personales, tiene una validez más general si se formula correctamente. En todo caso, creo que es un artículo apropiado para la discusión.

Salu2,
AMT
 

EL BUEN VIVIR O EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

Entre derecha e izquierda; entre marxismo y neoliberalismo, entre socialismo y libre mercado, hay otras propuestas que no son precisamente las intermedias.

En este espacio, donde se barajan las alternativas al pico del petróleo, quiero comentar una de ellas, por lo sui géneris e innovadora.

Es la propuesta que lanzó al mundo mi país, Ecuador, en el 2008 cuando aprobó su nueva constitución.

El plan económico, un tanto velado, que se esboza en la Carta Magna ecuatoriana, se denomina el Buen Vivir, o, en lengua indígena, sumak kausay, también se lo conoce como el socialismo del siglo XXI.

El Buen Vivir no es precisamente, como muchos suponen, vivir bien, o vivir en ejercicio de los derechos que proclama nuestra Constitución. El Buen Vivir es el plan social y económico que plantea la Constitución Ecuatoriana, primeramente, y luego la Boliviana y la venezolana, con los mismos postulados. Es la alternativa frente al neoliberalismo que impulsa el mundo moderno y a la filosofía marxista que inspiró el socialismo del siglo pasado, modelos económicos que han hecho del ser humano, objeto de mercado y que han desvirtuado o puesto en segundo plano al ser humano, a su dignidad.

El Buen Vivir, tiene el mérito de ser una propuesta originaria, audaz y hasta cierto punto probada, puesto que no es otra cosa que la aplicación de la economía y filosofía de los pueblos originarios de la América andina, del sur del continente, los que por cinco mil años han subsistido en completa armonía con la naturaleza.

El Buen Vivir que proclama nuestra Constitución, poco a poco tiene que ir adquiriendo contenido en la medida que se conozca el sistema y filosofía de nuestros pueblos ancestrales. Estos postulados, por ser parte de la norma constitucional, constituyen normas de Derecho en el territorio del Ecuador, y en conjunto articulan el nuevo modelo económico que, a no dudarlo, es una respuesta al problema del agotamiento de los recursos energéticos.

Veamos algunos de los principios y valores de los pueblos originarios de nuestros pueblos andinos, que integran ese buen vivir:

1. El Principio KAMACHIK: El poder obediente al pueblo organizado, que es el único Soberano, que es el que otorga un mandato, no un poder al gobernante de turno.

2. El Principio KOLLANA: La función hace al guía o gobernante y a este lo hace la experiencia y la sabiduría. (Meritocracía?).

3. El Principio TAWANTINSUYU (O Confederativo, en castellano): Gobiernos locales autónomos pero integrados a una autoridad bajo una democracia subsidiaria.

4. El Principio MASA (o Paritario en castellano) a todo nivel: Varones-Mujeres; Viejos-Jóvenes, Manuales-Intelectuales, Campo-Ciudad, etc.

Yachay – Amor por la Sabiduría y sus aplicaciones pragmáticas. Definido como el amor y vocación para buscar, cultivar, compartir e impartir conocimientos y sus aplicaciones pragmáticas.

Llank’ay– Laboriosidad ritual.- El trabajo como instrumento para ejercitar el cariño y la reciprocidad con la familia, la comunidad y con las expresiones de la naturaleza, y la manera éticamente correcta de lograr el bienestar

Munay – Ética de los sentimientos positivos.- Reconocimiento que los sentimientos positivos hacia uno mismo, hacia los semejantes y hacia todas las otras expresiones de la vida y de la Pachamama (la madre naturaleza), son las maneras éticamente correctas de vivir la vida y de articular la vida en sociedad.

Ayni – Reciprocidad y Solidaridad

Nuestro presidente Rafael Correa ha dicho que la Constitución - que proclama el sumaq kawsay o buen vivir- tendrá vigencia durante 300 años. Esta apreciación nos da una idea de la mentalidad de quienes plantearon éste nuevo sistema social para el Ecuador: Los recursos naturales se están agotando y amenazan la caída del sistema neoliberal que impera en el mundo; después de más de cincuenta años que se anunció el agotamiento del petróleo, no existe substituto del mismo. El petróleo barato permitió crecer de manera exponencial a nuestra civilización, pero como se sabe, la mayor parte de las civilizaciones colapsaron cuando sus recursos naturales se agotaron. La crisis del 2008, tuvo su signo revelador, el petróleo a casi $ 146 dólares el barril, cuando éste durante mucho tiempo se mantuvo en $ 20.

Entonces, para sobrevivir al colapso del sistema, la nueva propuesta es romper con el paradigma del crecimiento perpetuo y dar un paso atrás, volver a la tierra, a nuestras raíces; privilegiar lo local y comunitario sobre lo global; no al consumismo, sí a la vida sencilla, en armonía con la naturaleza, integrándose a ésta, no sometiéndola, como afirma el paradigma bíblico, judeo-cristiano; vivir con preponderancia a lo manual o artesanal, por sobre lo intelectual; propender a la autosuficiencia produciendo lo que se necesita.

Si los acontecimientos mundiales siguen el curso previsto por quienes plantearon el Buen Vivir, éste nuevo socialismo será, no ya una alternativa, sino el camino obligado para subsistir frente a la debacle del sistema capitalista.

Para los amigos de este blog.

Cordialmente,

Carlos Efraín Chávez Mora
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Energía y agricultura

The Oil Crash - 14 February, 2013 - 07:20
Queridos lectores,

Poco después de publicar el anterior post, Gabriel Anz me hizo llegar este otro, el cual se puede considerar su continuación. ¿Cuánta energía consume nuestro sistema agrícola? Quédense con nosotros y descúbranlo.

Salu2,
AMT

 
Factor energético en la Agricultura y la Ganadería



Aquí les acerco lo que considero otro necesario aporte “documental” (Fuente: www.eurosur.org.), que a mi juicio es necesario para entender la intrincada relación entre la energía y la producción de alimentos y el uso del agua.
Ante la inminente crisis energética, podríamos acostumbrarnos y adaptarnos a formas de vida sin automóviles, sin aviones, sin camiones, sin electricidad, etc., como desde siempre lo ha sido; pero nadie se acostumbra ni aprende jamás a vivir sin agua ni comida. Entonces mi gran preocupación, es encontrar formas de intentar garantizar la provisión de alimentos para la mayor cantidad de personas posibles.

Gabriel Anz – Técnico Agrónomo

ENERGÍA Y AGRICULTURALa evaluación de la productividad de un sistema agrícola debe tomar en cuenta no sólo las salidas energéticas en términos de productos, pérdidas por factores climáticos u otros derivados del estrés a que es sometida la planta y que le obliga a canalizar energía para resistirlo, sino que también a los insumos o entradas energéticas complementarias a la del flujo de radiación solar, es decir, los subsidios energéticos que recibe un determinado cultivo ya sea para mejorar su productividad biológica y económica, así como los requeridos para mantener su estructura biológica y su funcionamiento.El funcionamiento de los agro-ecosistemas actuales se basa en dos flujos energéticos: el natural que corresponde a la energía solar y un flujo «auxiliar», controlado directamente por el agricultor que recurre al uso de combustibles fundamentalmente fósiles, ya sea directamente o en forma indirecta, a través de los insumos industriales que emplea en el proceso productivo. El primer flujo es el propio o natural de funcionamiento del ecosistema, es una energía abundante, gratuita y limpia; el segundo flujo corresponde a energía «almacenada», sus existencias son finitas, es relativamente cara y, por lo general, no es limpia en el sentido que su uso da origen a fenómenos de contaminación.La producción del agro-ecosistema consiste a su vez en energía incorporada en la producción económica o comercial, vegetal y animal destinada al mercado y valorada en términos monetarios, más una parte que se pierde en el ambiente en forma de compuestos gaseosos (por ejemplo, los originados en la volatilización y los procesos de desnitrificación), otra parte que se incorpora a las aguas fluviales, subterráneas y lacustres a través de compuestos solubles en agua (por ejemplo, nitratos), o transportados como materia en suspensión en el sistema hidrológico (metales pesados, compuestos orgánicos) o, por último, incorporados en organismos o materia orgánica que abandona el agro-ecosistema.La capacidad de los cultivos para utilizar energía solar se puede medir valorizando en términos de energía incorporada, la biomasa acumulada en los campos, multiplicando su peso seco por su contenido energético que para los vegetales es de alrededor 20KJ/g de materia seca y relacionándola como porcentaje del insumo de energía solar por el cultivo correspondiente en el periodo de su época de crecimiento. El valor obtenido corresponde a la eficiencia fotosintética del cultivo, es decir a su capacidad de conversión de energía solar en biomasa vegetal que aún para los casos más eficientes raramente supera 1%.El flujo de energía auxiliar se introduce en el agro-ecosistema a través de los trabajos mecánicos, la fertilización, el uso de plaguicidas, etcétera. Se ha demostrado que este flujo auxiliar influye sobre la eficiencia con la cual los cultivos utilizan la luz solar interceptada. Los trabajos mecánicos, el riego y la adición de fertilizantes mejoran el estado del suelo por una mayor disponibilidad de elementos nutritivos asimilables y, por lo tanto, mejora la capacidad de asimilación, organización y acumulación de biomasa vegetal. Por eso, se suele señalar que los sistemas agrícolas llegan a ser más eficientes que los naturales no intervenidos en la utilización de la radiación solar interceptada.Uno de los aspectos más importantes del proceso de artificialización del ecosistema natural es que la actividad productiva agrícola recurre cada vez más al flujo de energía auxiliar, y se hace, por consiguiente, cada vez más intensiva en el uso de la energía. Leach y Pimentel han destacado que el uso de energía en el sector agrícola, sobre todo en los países industrializados, ha crecido más rápidamente que en cualquier otro sector.Pimentel señala que 25% de la energía fósil mundial se emplea para producir alimentos y subraya que, mientras la población mundial se duplicó en treinta años, el consumo de energía se duplicó en apenas una década, la de los sesenta.La agricultura norteamericana absorbe 6% de toda la energía consumida en Estados Unidos. Si a ello se agrega que las fases de procesamiento de alimentos consumen una cifra similar y que otro 5% se consume en sus etapas de distribución y preparación, se llega a la conclusión de que el sistema alimentario de Estados Unidos usa 16% de toda la energía empleada en el país. Curiosamente, tal porcentaje es muy similar al porcentaje del ingreso que se gasta en alimentos que es 16%. Son muy parecidas las cifras de los países europeos: Leach ha calculado el mismo porcentaje de consumo energético en el sistema alimentario inglés, y Olsson señala que en Suecia fluctúa entre 10% y 20%. Pimentel opina que los factores fundamentales de producción en la agricultura moderna son energía, trabajo y tierra y que, dentro de ciertos límites, son sustituibles entre sí. Por ejemplo, la energía fósil puede reducir las necesidades de mano de obra; la utilización intensiva de energía en forma de fertilizantes, sistemas de riego y mecanización exige menos tierras.Los trabajos de Pimentel sobre los consumos energéticos para los cultivos de maíz muestran que en términos de 1.000 kilocalorías por hectárea, en 1920 se usaban 1.302 para producir, siempre en términos de kilocalorías por hectárea, 7.520 de maíz, con lo cual la relación entre producto e insumos en términos de energía consumida y producida era de 5.8. En 1950, las necesidades energéticas habían aumentado a 3.107 y la producción había aumentado a 9.532, reflejando por consiguiente una caída de la relación producción-insumos energéticos a 3.1. En 1970, la relación se había reducido nuevamente a 2.7, resultante de una producción, en términos de energía producida y consumida por hectárea de 20.230 y 7.544 respectivamente.Los datos para 1975 son de una producción 20.230 MKcal/ha producidos frente a un consumo de 8.315 siendo por lo tanto la relación de 2.5. Esta relación se mantiene constante hasta 1983 con una producción de 26.000 y un insumo energético de 10.537 MKcal/ha. Sin duda las crisis petroleras de la década de los setenta, y los consiguientes aumentos de precios de la energía han influido. La subvaluación del petróleo previa a los setenta estimuló procesos energéticamente intensivos, al aumentar el precio del petróleo se incentivó la búsqueda de una mayor eficiencia energética.Los principales consumidores de energía en la agricultura moderna son la mecanización, los fertilizantes y en menor medida los pesticidas y el riego. En el periodo 1972-1973 la mecanización, tanto en su fase de manufactura como en la operación de la misma, fue el mayor consumidor de energía de la agricultura con 51% del total mundial de energía utilizada en la agricultura, con valores que oscilan entre un mínimo de 8% en el extremo Oriente y 73% en Oceanía. Los fertilizantes son el segundo responsable por el consumo de energía por la agricultura mundial que representó, en el periodo señalado, alrededor de 45%, nuevamente con fuertes variaciones entre un máximo de 84% en el Oriente y un mínimo de 26% en Oceanía. Sin embargo, para los países en desarrollo el consumo de fertilizante es el principal usuario de energía.Tanto estos últimos como los fertilizantes nitrogenados se obtienen a partir de petróleo y gas natural, respectivamente, cuyo consumo se ha expandido con gran rapidez. La FAO, señalaba que entre 1950 y 1970 el consumo de fertilizantes minerales se había cuadruplicado, pasando de 22 millones de toneladas de nutrientes a 112 millones en el periodo 1979-1980, si bien notando su gran desigual distribución, aspecto examinado en páginas anteriores. En ese periodo los países en desarrollo pasaron de representar 10% del consumo mundial de fertilizantes a 20%, siendo las mayores alzas las registradas en Asia, mientras que en África el consumo se mantenía a niveles insuficientes aun para restituir los nutrientes extraídos por lo cultivos.Otra dimensión de la desigualdad como se utilizan los fertilizantes lo revela el hecho que más de 50% de los fertilizantes aplicados en la agricultura de los países en desarrollo lo son en cultivos de exportación, tales como caucho o té. Según la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), entre 1951 y 1972, el consumo de fertilizantes aumentó en América Latina en 13.9%, notando que su empleo se concentraba en determinados cultivos, en tanto que otros quedaban prácticamente marginados de su uso.Estudios de 1972 indicaban que el consumo energético para la producción mundial de cereales era de 7.9x109 joules por hectárea y 9.9x109 joules por trabajador agrícola. Como es lógico suponer, la intensidad energética varía apreciablemente entre países desarrollados y en desarrollo. Así, en circunstancias que los primeros consumían 24.8x109 joules por hectárea y 107.8x109 por trabajador agrícola, los valores en los países en desarrollo eran respectivamente 11 y 49 veces más bajos: 2.2x109 joules tanto por hectárea como por trabajador agrícola.Dentro de los países industrializados, el mayor consumo de energía por hectárea se da en Europa Occidental; 27.9x109 joules comparados con 20.2x109 joules en Norteamérica; sin embargo, este último tiene un consumo energético por trabajador agrícola muchísimo mayor; 555.8x109 joules comparado con 82.4x109 en Europa Occidental.En los países en desarrollo, los mayores consumos energéticos, tanto por unidad de superficie cultivada como por trabajador agrícola, se daban en América Latina 4.2x109 joules y 8.6x109 joules, respectivamente, comparados con 1.7x109 joules por hectárea y 1.4x109 joules por trabajador en el Lejano Oriente. Los consumos energéticos más bajos se registraban, siempre en 1972, en África: 0.8x109 joules tanto por hectárea como por trabajador.Si bien el desequilibrio entre países industrializados y en desarrollo, en lo que respecta al consumo energético para la producción de cereales, es muy grande, él es apreciablemente menor en términos de producción. En efecto, mientras la producción cerealera por hectárea en los países industrializados era de 3 100 kg por hectárea y 10.508 kg por trabajador, en los países en desarrollo era de 1.255 kg por hectárea y 877 kg por trabajador. En síntesis, si bien los consumos energéticos en los países industrializados son 11 y 49 veces mayores por hectárea y trabajador, respectivamente, que en los países en desarrollo, sus producciones son respectivamente sólo 2.46 veces y 12 veces más altas.Si se examina en términos de países, se nota que el rendimiento por trabajador en Norteamérica es de 67.882 kg/ha, comparado con 5.772 kg/ha en Europa Occidental, un promedio de 877 kg/ha en los países en desarrollo, de 1.856 kg/ha en América Latina, 1.386 kg/ha en el Lejano Oriente y 538 kg/ha en África. Mientras que los desequilibrios son mucho menores en términos de producción por unidad de superficie: en Norteamérica es de 3.457 kg/ha, en Europa Occidental de 3.163, el promedio de los países en desarrollo es 1.255, siendo en América Latina de 1.440, en Asia 1.335 y en África de 829 kg/ha. Es decir, los insumos energéticos o la intensificación energética en el cultivo de cereales, tiende a ser más eficiente en relación con la mano de obra que en relación con la tierra. Es decir, hay límites naturales más allá de los cuales, cualquiera que sea el subsidio energético, el rendimiento por unidad de tierra cultivada se estabiliza, y puede aun disminuir como se ha visto para el caso de la aplicación de fertilizantes a las variedades de alto rendimiento. Por otro lado, también se puede concluir que la disponibilidad de uno u otro factor de producción, tierra o trabajo, influye en los esfuerzos de intensificación energética. En las grandes planicies norteamericanas, la intensificación energética se da fundamentalmente en términos de mecanización, lo que permite abarcar mayores áreas por unidad de trabajo aplicado, en cambio en Europa, donde la tierra es mucho más limitada, los mayores esfuerzos se orientan a aumentar la rentabilidad del suelo, llevando a un sobre consumo de fertilizantes: los consumos de energía por hectáreas son poco diferentes, el de Europa es 1.3 veces el de Norteamérica, pero el consumo energético por trabajador es, en Norteamérica más, de 6.7 veces el de Europa Occidental. Sin embargo, pese a que los insumos energéticos europeos por hectárea son superiores, su producción por hectárea es inferior a la de Norteamérica, mientras que con insumos energéticos 6.7 veces más por trabajador, la producción norteamericana logra 11.7 veces la producción por trabajador europea.Si bien las magnitudes son muy diferentes, sucede algo similar en los países en desarrollo; así, el consumo de energía por unidad de superficie cultivada con cereales es muy similar en América Latina y el Lejano Oriente: 4.2x109 joules y 3.8x109 joules, respectivamente, y su producción por hectárea también lo es: 1.444 kg/ha y 1.335 kg/ha, respectivamente. Pero los insumos energéticos por trabajador son como se ha visto, prácticamente el doble en América Latina, diferencias que no se traducen, sin embargo, en diferenciales de productividad de la misma magnitud: 1.856 Kg/ha en América Latina y 1.386 kg/ha en el Lejano Oriente, respectivamente, es decir, con casi el doble de consumo de energía por trabajador la producción de cereales por trabajador en América Latina solo logra una mayor producción de 1.3 veces la del Lejano Oriente. La tierra es más escasa en Asia que en América Latina, en esta última los aumentos de producción agrícola se han dado, hasta muy avanzada la década de los sesenta, en gran parte, por incorporación de tierras a los cultivos, en cambio en Asia, habiéndose alcanzado antes la frontera agropecuaria, es la tierra el factor limitante para los aumentos de productividad.Lo anterior permite hacerse una idea de la magnitud de los requerimientos energéticos, sólo en términos de fertilizantes que se requerirían si los países en desarrollo tratarán de adoptar un patrón de producción agrícola similar al de los países industrializados. Por otra parte, habida cuenta de la diferente dotación de factores productivos, cabría preguntarse sobre la conveniencia de la búsqueda de un patrón tecnológico propio.La intensificación energética de la agricultura se debe en parte al patrón tecnológico dominante, pero también está determinada por los patrones de consumo, que se materializan en demandas por ciertos productos y variedades de productos: proteína animal por sobre proteína vegetal, y preferencias de cierta proteína animal en relación con otra.En los países desarrollados se ha dado un proceso, que aún continúa, de aumento de consumo de proteína, conjuntamente con una sustitución del consumo de proteína vegetal por proteína animal, mientras que en los países del Sur la relación entre consumo de proteína animal y consumo de proteína vegetal se mantenía prácticamente constante, con la excepción de América Latina. Sin embargo, como en América Latina la tendencia era a un menor consumo de proteína, su incidencia en las características promedio de consumo de proteína del Sur no se alteraba.Desde la inmediata posguerra hasta 1980, tanto los países europeos como Japón tenían patrones dietéticos inferiores a Estados Unidos y Canadá, pero pari passu con el incremento del ingreso per capita, se daba una tendencia a igualarlos. Se observa así, que en el periodo de diez años que medió entre 1966-1968 y 1975-1977, el consumo de proteína de América del Norte aumentó, manteniéndose prácticamente constante la proporción entre sus componentes animal y vegetal. Sin embargo, en los países europeos y Japón, en circunstancias que el consumo de proteína vegetal se reducía, aumentaba el de proteína total.El consumo de proteína animal aumentó, por lo tanto, no sólo para permitir el aumento del consumo total, sino que también para compensar la disminución en el consumo de proteína vegetal que se calculaba en 4%. Como en ese entonces, los países europeos no producían la cantidad necesaria de alimentos que demandaban, su mayor consumo debía abastecerse con importaciones. En efecto, a comienzos de la década de los setenta, Japón, el Reino Unido y la, en ese entonces, República Federal Alemana absorbían 41% de las importaciones mundiales de cereales. Como ese consumo tendía a aumentar más en su componente de proteína animal, había una presión mundial para convertir sistemas de producción de proteína vegetal a proteína animal, con los consiguientes aumentos de intensificación energética. A vía de ejemplo cabe recordar que, entre 1968 y 1972, el consumo de carne per capita de Japón aumentó 50%. El consumo de carne por persona en Francia que era en 1900 de 40 kg por año, aumentó a 44 kg en 1930 y a 110, 3 kg en 1980, además otras proteínas animales también aumentaron substancialmente, en 1959-1960 se consumían 10.5 kg de huevos por persona al año y en 1980 había aumentado a 13.1 kg en lo que respecta al queso, en el mismo periodo, se pasó de consumir 8.8 kg por persona al año a 18.8 kg por año.Esto tiene implicaciones ambientales, ya que ese patrón de consumo significa una presión extra sobre el sistema productivo de alimentos, la tierra, en términos de requerimientos de suelos y energía.Respecto de las calorías requeridas para producir una caloría de alimentos, Pimentel señala que la producción de tres calorías en términos de maíz requiere insumos de energía equivalentes a una caloría de combustibles fósiles. Según parece, en términos de energía consumida, el maíz es uno de los productos de mayor eficiencia. El mismo Pimentel señala que en el caso de las naranjas y las manzanas se requieren casi dos calorías de combustibles fósiles para producir una caloría de fruta. En algunas verduras la relación aumenta a cinco calorías por una producida. La producción de alimentos más ineficiente en términos de energía es la de proteína animal.Pimentel ha señalado que de 10 a 90 kilocalorías se requieren para producir una kilocaloría de proteína animal, dependiendo de su tipo (gallinas, cerdos, vacuno). Para producir dos kilocalorías de trigo se necesita menos de una caloría en términos de energía fósil, mientras que para producir una caloría en términos de carne de vacuno se necesitan 25 kilocalorías de energía fósil y se producen 20 veces más proteínas por cultivo de soya, que por la producción de carne de cerdo. En otras palabras, los insumos energéticos por unidad de proteína de soya son un veinteavo de los necesarios para producir una caloría de carne de cerdo.Las equivalencias comúnmente aceptadas señalan que, para producir una kilocaloría de leche o de huevos se necesitan 4.5 kilocalorías de vegetales; los requerimientos son mayores para las aves; 5.6 kilocalorías de insumos vegetales para obtener una kilocaloría de pollo, y se elevan drásticamente si se quiere una kilocaloría de proteína de vacuno; producirla requiere insumos equivalentes a nueve kilocalorías vegetales.Los animales son ineficientes en el proceso de transformación de proteína vegetal en proteína animal, de allí que la preferencia por ese tipo de proteína se traduce en mayores requerimientos: a) de tierra fértil para pastizales; b) de insumos energéticos, en términos de fertilizantes y pesticidas; c) de agua, y d) mayores inversiones.Una tendencia clara, tanto en el mundo desarrollado como en el mundo en desarrollo, y en particular en América Latina, es hacia el mayor consumo de proteína animal. Esto se traduce en intensificación energética y conversión del uso de la tierra a cultivos para la producción de proteína animal. Del total de energía consumida por la agricultura francesa 68% corresponde a la producción vegetal destinada a la alimentación animal y 32% para producir vegetales para uso humano directo. Tomando en cuenta lo anterior y agregándole la energía necesaria para la cría ganadera (calefacción, preparación de alimentos balanceados, etc.) resulta que la producción animal representa 73% del gasto energético total de la agricultura francesa.El balance energético de la agricultura francesa señala que, en 1975 para producir 32.5 millones de toneladas equivalente de energía (Tep) de productos vegetales, destinados a la alimentación animal fueron necesarios insumos equivalentes a 5.95 millones de Tep, es decir, se dio una eficiencia en la conversión energética de alrededor de 5.5. A su vez, para producir 2.2. Millones de Tep en forma de productos animales (carne, leche, huevos), fueron necesarios insumos por un total de 8.9 millones de Tep (forrajes, alimentos balanceados, importaciones de soya, etc.), lo que se traduce en una eficiencia de 0.22, que se compara desfavorablemente con un coeficiente de eficiencia de 0.29 en 1960 y 0.60 en 1945.La agricultura moderna, basada en la artificialización de sistemas naturales, exige insumos energéticos no sólo en términos de maquinaria, fertilizantes y pesticidas, sino también en términos indirectos por los requerimientos energéticos que es necesario cubrir para el riego, para contrarrestar o evitar los problemas de erosión, alcalinización, salinización y anegamiento, etc. Las técnicas existentes más en uso para preservar los cultivos de los problemas señalados son altamente intensivas en el uso de la energía. Los estudios de Pimentel muestran cómo este sistema tecnológico para la producción de alimentos, que responde al patrón de consumo típico de los países industrializados, requiere insumos energéticos todavía mayores en las fases sucesivas de comercialización y consumo.Del análisis anterior, se desprende que la renovabilidad del recurso suelo está cada vez más condicionada por cuatro tendencias. Una es la asignación de tierra a usos alternativos irreversibles, que implican la pérdida neta del recurso tierra para fines de producción alimentaria. Otra tendencia deriva los estilos de vida y patrones de consumo que orientan la conversión y el uso del suelo a sistemas de producción alimentarios ineficientes, desde el punto de vista energético, y altamente demandantes con respecto al sistema natural, lo que a menudo se traduce en efectos negativos sobre este último. La tercera tendencia se relaciona con una práctica agrícola intensiva para maximizar la productividad económica y la extracción o cosecha de la productividad biológica, práctica que a veces asume un carácter predatorio. Las dos últimas tendencias se refuerzan mutuamente en una dinámica cada vez más exigente con respecto al sistema natural, mismo que se ve sometido a presiones crecientes. La consecuencia de estas tendencias es la mayor artificialización de los sistemas naturales y la intensificación energética de los agro-ecosistemas. Finalmente, la cosecha intensiva de la productividad biológica y los deterioros que sufre el suelo obligan a nuevas intervenciones antrópicas, en forma de prácticas y subsidios energéticos adicionales, ya sea para restituir al suelo su fertilidad o para compensar y corregir las alteraciones estructurales y funcionales que sufre por la mala gestión o las presiones a que se ve sometido. Con lo cual, la espiral de artificialización del sistema natural se acelera.Fuente: http://www.eurosur.org
Energía para la agriculturaLos agricultores utilizan multitud de máquinas para labrar, sembrar, cosechar, elevar agua para riego, etc. Por esta razón, el precio del gasóleo es un factor tan importante para su negocio como lo fue la lluvia antaño.
La agricultura actual depende de gran cantidad de aportes de energía externa para forzar el crecimiento de los cultivos.Hasta hace medio siglo, la agricultura en España producía energía, al captar la energía solar en forma de cosechas sin consumir apenas petróleo ni electricidad.Actualmente, cada caloría de alimento cosechado requiere la inversión de gran cantidad de gasoil en la maquinaria agrícola, electricidad para los motores de riego, fertilizantes químicos fabricados con alto consumo de energía, pesticidas, etc. Por esta razón, se habla de “patatas hechas con petróleo”.Los agricultores están volviendo los ojos a un modelo más racional de agricultura, con control biológico de plagas, uso de fertilizantes orgánicos, procedimientos de labranza menos agresivos, cultivos adaptados al clima local que requieren menos agua, etc. Este tipo de agricultura “ecológica” puede producir alimentos con un consumo de energía significativamente reducido.
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La verdadera cara del anarquismo

Ácratas - 14 February, 2013 - 05:47

Jesús Lizano: "Soy anarquista poético: mi mundo no es de este reino"

Mi madre decía: a mi me gustan las personas rectas.
A mí me gustan las personas curvas,
las ideas curvas,
los caminos curvos,
porque el mundo es curvo;
y me gustan las curvas
y los pechos curvos
y los culos curvos,
los sentimientos curvos
la ebriedad: es curva;
las palabras curvas:
el amor es curvo;
¡el vientre es curvo!;
lo diverso es curvo.
A mí me gustan los mundos curvos;
el mar es curvo,
la risa es curva,
el dolor es curvo;
las uvas: curvas;
los labios: curvos;
y los sueños, curvos;
los paraísos, curvos
(no hay otros paraísos);
a mí me gusta la anarquía curva;
el día es curvo
y la noche es curva;
¡la aventura es curva!
Y no me gustan las personas rectas,
el mundo recto,
las ideas rectas;
a mí me gustan las manos curvas,
los poemas curvos,
las horas curvas:
¡contemplar es curvo!;
(en las que puedes contemplar las curvas
y conocer la tierra);
los instrumentos curvos,
no los cuchillos, no las leyes:
no me gustan las leyes porque son rectas,
no me gustan las cosas rectas;
los suspiros: curvos;
los besos: curvos;
las caricias: curvas.
Y la paciencia es curva.
El pan es curvo
y la metralla recta.
No me gustan las cosas rectas
ni la línea recta:
se pierden
todas las líneas rectas;
no me gusta la muerte porque es recta,
es la cosa más recta, lo escondido
dentro de las cosas rectas;
ni los maestros rectos
ni las maestras rectas:
¡libérennos los dioses curvos de los dioses rectos!
El baño es curvo,
la verdad es curva,
yo no resisto las verdades rectas;
vivir es curvo,
la poesía es curva,
el corazón es curvo.
A mí me gustan las personas curvas

JESÚS LIZANO





El anarquismo engloba actualmente demasiadas teorías políticas (algunas meras especulaciones idealistas), pero lo que lo ha caracterizado siempre es: 1) la socialización de los medios y bienes de producción y 2) la abolición del Estado (instrumento primordial del capitalismo). Es decir, el anarquismo ha consistido siempre en proponer el socialismo libre de los yugos de las estructuras del capitalismo, entre las que se cuentan el Estado y la democracia formal.

Después tendremos, a causa de las tendencias y características particulares, a anarquistas más o menos individualistas, más o menos colectivistas, tanto en sus planteamientos como en su programa ideológico, ya hablemos de socialismo utópico, comunismo libertario, humanismo ácrata, etc. Esto teniendo en cuenta que en absoluto resultan incompatibles las diversas posturas existentes.

Otro tema, y hay que reconocerlo bien complejo, es que en el año 2013 no puede negarse que el Estado social del siglo XX (mejor dicho, de su segunda mitad) hizo suyas algunas de las demandas del anarquismo, especialmente del socialismo utópico, por lo que, a día de hoy, resulta poco menos que una pose pedir la abolición total del Estado. El anarquismo debe adaptarse a los tiempos, o de lo contrario se queda en letra muerta, en verdad de fe. Por tanto, el movimiento anarquista orienta la lucha a forzar a que el Estado (a sabiendas de que, además, su abolición es inviable) resulte lo más "social" posible, es decir, que 1) los ciudadanos tomen parte activamente en la toma de decisiones políticas y económicas (asamblearismo) y 2) la riqueza se redistribuya de la forma más equitativa posible (según la propia creencia libertaria de "a cada uno lo suyo").

Como digo, la inviabilidad para tumbar al Estado en el globalizado siglo XXI es evidente. Pero ya antes lo era: y he aquí la mayor contradicción del movimiento anarquista: ¿qué camino tomar para la resistencia frente a la tiranía del capital? En este sentido, el activismo anarquista (incluido el armado) no puede ser condenado a la ligera, toda vez que no existía, más allá de la batalla sindical, otra forma de forjar un futuro distinto. No obstante las cesiones del capital desde 1945 hasta finales del siglo XX apaciguaron los ánimos revolucionarios, como es comprensible, una vez que parte de las demandas de las clases populares fueron satisfechas (en Occidente, claro está).

Hoy, cuando el capitalismo recobra su faz más depredadora, vuelve a plantearse con fuerza la alternativa anarquista. Pero ha de hacerse con sentido práctico, y sin dogmatismos: no es lo mismo la defensa del ideal anarquista en el 2013 que en el siglo XIX. En el siglo XIX no había sido ensayado un Estado que incluyera políticas sociales (logradas tiempo después gracias a una fiscalidad progresiva). Pedir hoy la abolición del Estado no nos diferenciaría demasiado de los "neoliberales", quienes pretenden reducirlo a un mero papel de celador del capital, es decir, que, sin abolirlo, no pretenden designarle más que un rol policial.

Hace 150 años (Estado policial al servicio del capital en todos los continentes, menor densidad demográfica, etc.), el planteamiento anarquista partía de la abolición de todas las instituciones coercitivas.

Hoy el contexto es distinto. Ello no niega la crítica al Estado, incluso la aspiración a superarlo, pero si se pretende algo más que empantanarse en la ciénaga de la especulación filosófica, debe comprenderse que la convivencia con algunas instituciones (por mínimas que fueren) es inevitable.

En cuanto a la estrategia a seguir para labrar el futuro del anarquismo, ni ayer ni en un próximo e hipotético futuro cabía o cabrá otra que la la revolución social. De lo contrario, todo logro, todo avance popular, resultaría fácilmente vulnerable frente a las agresiones y la predación no ya de las propias élites sometidas o abolidas, sino frente a las de otras naciones ávidas por someter a países instalados en el caos del desgobierno. Esto hay que plantearlo por un mínimo de pudor y coherencia intelectual.

Asumiendo estas evidencias, se podría proponer, no obstante, la alternativa ácrata marginal, es decir, el vivir al margen de la sociedad establecida, ya sea individualmente o en comunidad. Pero obsérvense por ejemplo las dificultades del pueblo gitano (que no está lejos de un anarquismo tribal) en el marco de la modernidad, y reflexiónese sobre la vulnerabilidad de toda disidencia no organizada en un contexto socio-político y económico como el presente.

El anarquismo, en definitiva, no incurrirá en ninguna contradicción de base siempre y cuando sus partidarios justifiquen la revolución social (pacífica o no), pues ése sería el camino lógico que tomar para derribar las estructuras de poder de la civilización capitalista, heredera de la feudal que algunos falsos anarquistas se dedican ahora a reivindicar, como si vivir en contacto con los pajaritos fuera incompatible con ser un esclavo (cosa que era la mayoría en la etapa pre-capitalista).

¿Estamos preparados para sumir la acracia? Algunos sí, la mayoría ni se lo plantea. Desde una postura ácrata o anarquista sólo así es defendible una sociedad sin Estado y sólo así es defendible el libre acuerdo. Es decir, sin elementos de coerción.

¿Resulta hoy viable la acracia? No. ¿Por qué? Porque, en primer lugar, no hay cauces de lucha como los del siglo XIX (donde el capital corría peligro, mientras que hoy campa a sus anchas, incluso por encima del Estado-nación); y en segundo, porque el Estado tomó un cariz social innegable (en algunas de sus facetas) en muchos países (lo sigue conservando en los nórdicos), de tal modo que se convirtió en corrector de las desigualdades sociales y en árbitro de la economía (ahí tenemos los consejos de administración de empresa en Suecia, integrados, por cuota, por los trabajadores).

El pensamiento actual (neoliberal) persigue el adelgazamiento del Estado: es decir, su abandono de las políticas sociales y de inversión en bienes comunes y servicios básicos (vía privatizaciones) al tiempo que la conservación del rol policial (y de otros elementos represivos). Persigue, pues, volver al capitalismo puro (no "de rostro humano") tradicional. Esto, como ya vemos y de sobra es conocido, acrecienta las desigualdades sociales y favorece un mercado de explotadores y explotados (consolidándose los oligopolios) en nombre de la "libertad" (del capital, huelga decir).

Entre un Estado "democrático" cuya fiscalidad más o menos progresiva estaba garantizada y un Estado "tecnocrático" (como el del XIX), hacia el que vamos o en el que ya estamos, cuya fiscalidad no favorece más que la concentración de capital (y con ello, las "crisis"), obviamente me quedo con el primero por simple afán de supervivencia. Independientemente de nuestras aspiraciones particulares a superarlo, tampoco me parece coherente, al menos desde una perspectiva libertaria equiparar ambos modelos, puesto que uno, el primero, posibilitó el mayor grado de desarrollo socio-económico desde la antigua Roma mientras que el otro, el segundo, no desemboca más que en polarizaciones sociales brutales, que son las que caracterizan a los países latinoamericanos (de exquisitas constituciones "liberales") y no digamos ya africanos (donde el "anarco-capitalismo" hace estragos).

Por eso últimamente trato de que no puedan confundirme con esa tribu de los "anarco-capitalistas" (que además no tienen puñetera idea de lo que hablan) o con los posicionamientos monjiles, monacales, de ácratas etéreos que escupen palabras bonitas sin posibilidad de ejecución práctica (cuando no justifican el sufrimiento en aras de una supuesta autosuperación que la mayor parte de las veces resulta imposible si no tienes un puto duro).

Dicho todo esto, el rasgo identitario del anarquismo fue, es, y será, la socialización de los medios y bienes de producción (como en el socialismo) dentro de un marco de libre comercio auténtico, libre acuerdo total, y sin coacción de ningún tipo. En otras palabras, el anarquismo es un socialismo no vertical, que rechaza las trampas heredadas del capitalismo de Estado (en que cayó el comunismo soviético, lo mismo que Cuba o ese engendro llamado China).

EL LOBO ESTEPARIO



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Partitocraciade recambio

Ácratas - 13 February, 2013 - 11:58





































Alguno de los rasgos más tristes de la actual crisis del sistema político de dominación, el régimen de dictadura constitucional, partitocrática y parlamentarista que organiza la atroz Constitución Española de 1978, en vigor, fue redactada y promulgada sobre todo por la izquierda, el PSOE y PCE (hoy IU).

Me refiero a la busca a toda costa de un acomodo funcionarial en el futuro nuevo orden de dictadura política, que ha de venir más pronto que tarde por agotamiento manifiesto del actual.

En efecto, el orden político salido de la Transición está en agonía, tras casi 40 años de hegemonía: ha llegado la hora de los nuevos mercaderes de la política.

De ahí que proliferen iniciativas (Proceso Constituyente, Frente Cívico, los diversos fragmentos de DRY, III República, 25-S y sus sacudidas posteriores, etc.) que tienen una doble meta: 1) ofrecer al sistema una alternativa de recambio, 2) buscar para sus integrantes empleos muy bien remunerados en el aparato estatal y gubernamental.

Dada la putrefacción moral e intelectual completa de nuestra sociedad, en la que ya nadie cree en nada salvo en el dinero, ni los de arriba ni los de abajo, ahora todo movimiento político tiene una única meta intensamente sentida: hacerse con el mayor botín posible de cargos, puestos y empleos.

Eso fue en esencia el 25-S, y eso son sus continuaciones posteriores. Se busca el botín, en un momento en que el régimen PP-PSOE se desmorona, lo que significa que habrá mucho de él para quienes les sustituyan.

Mi respuesta a todo ello es la misma que expuse en el libro “Pensar el 15-M” (también publicado por Editorial Manuscritos): la clave es trabajar en la toma de conciencia y regeneración intelectual-moral del pueblo, no en la actualización y remozamiento de las instituciones.

Se trata no de ofrecer salidas al actual sistema sino de promover un proceso de auto-regeneración popular, con la revolución integral como meta.

Lo que importa es el pueblo, no las instituciones, no los partidos o coaliciones, no los “líderes”: el pueblo, la gente de la calle, y sólo ella. Todo lo demás es o nada o mercadotecnia política o vulgar basura.

FÉLIX RODRIGO MORA
Historiador anarquista




Y mientras, la corrupción en España rompe todos los diques:

Caso Bárcenas: el ex tesorero es el autor de los papeles escritos a lo largo de 18 años


El informe pericial caligráfico encargado por 'El País' sobre la supuesta contabilidad opaca en el Partido Popular revela que el autor de estos documentos es la misma persona, el ex tesorero del partido Luis Bárcenas.

"Los rasgos básicos idiosincrásicos de los textos existentes en los asientos contables de las catorce fotocopias" analizadas "se corresponden tanto a nivel cuantitativo como cualitativo con los hallados en los documentos aportados como indubitados, atribuidos a Luis Bárcenas Gutiérrez", explica María del Rosario Casas Bartolomé, directora del Centro de Formación de Grafología y Pericia Caligráfica, concluyendo que por ello “consideramos que los textos […] han sido realizados por el mismo autor”.

Además, el informe pericial indica que Bárcenas los confeccionó a lo largo de un periodo de 18 años comprendido entre las fechas que figuran en los documentos, de 1990 a 2008. “Se detectan ligeras alteraciones escriturales pero mantiene claramente su impronta personal y sus gestos gráficos personalizados”, dijo la perita.

Varios medios de comunicación, entre ellos la cadena Ser y los diarios 'El Mundo' y 'La Gaceta', han informado sobre otros estudios caligráficos realizados con una parte de los papeles del ex tesorero e indican que el autor del manuscrito es Luis Bárcenas, que por su parte, niega todas las acusaciones y asegura que “nunca ha existido ese cuaderno y esa no es mi letra”.

'El País' filtró el 30 de enero documentos de la contabilidad del Partido Popular (PP), en el Gobierno, que desvelan sobresueldos en negro a toda la cúpula, incluido el actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que niega en rotundo la información publicada.

El escándolo, que "profundiza la crisis de legitimidad del Gobierno". El ensayista Armando Fernández Steinko comentó a RT que cree que el caso de Bárcenas profundiza la crisis de legitimidad del Gobierno español y pone en duda todas sus políticas anticrisis “Cuando desaparece esta legitimidad o se produce una erosión de esta legitimidad, como por ejemplo por medio de un escándalo de corrupción, obviamente hay serias dudas de la capacidad del Gobierno español de poner en práctica estas políticas tan poco populares”, dijo el experto en referencia a las medidas económicas para “hacer frente a las demandas de los grandes acreedores centroeuropeos”.


El Partido Popular ha explicado a través de un publicado que hasta diciembre de 2012 estuvo pagando a su ex tesorero la indemnización —de 400.000 euros según 'El País'— por despido derivada de la decisión de no readmitirle hace dos años y subraya que, al concluir el pago, quedó "saldado y finiquitado" el contrato entre ambas partes.

Esta es la respuesta del PP a la publicación del diario que revela que Bárcenas recibía mensualmente una cantidad fija cada mes, pese a que el PP insistía en que este se desvinculó del partido en 2009, cuando dejó temporalmente el puesto de tesorero. Algo parecido sucedió en 2010, cuando el PP, siempre de forma secreta, pactó con Bárcenas que seguiría pagándole el abogado mucho después de haber dejado teóricamente de ser tesorero.

RT



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Tierra y agua

The Oil Crash - 11 February, 2013 - 11:01
Queridos lectores,

Gabriel Anz, desde Neuquén (Argentina), nos ha enviado este interesante post analizando la situación de las tierras cultivables y del agua potable en el mundo. Recuerden que Jeremy Grantham decía que en el largo plazo los dos recursos críticos eran, justamente, ésos. Conviene saber, por tanto, de dónde partimos y cuáles son las tendencias, dado que además éste es un tema recurrente en las discusiones de los comentaristas.

Les dejo con Gabriel.
Salu2,
AMT

 LAS TIERRAS Y EL AGUA EN EL MUNDO

El siguiente trabajo es una recopilación de información obtenida de sitios en la WEB, entre los cuales se encuentra el de la FAO (Food and Agriculture Organization of the United Nations), el cual tiene por objetivo contrastar y comparar datos que ilustran la situación acerca del uso de las tierras y del agua en el Planeta.
Dejo al lector la espinosa tarea de sacar conclusiones sobre cómo podrían incidir en nuestras vidas y en las estadísticas futuras, variables como la evolución del crecimiento poblacional, cambio climático y energía decreciente.
Básicamente el agua y la comida (producto de la tierra) han sido, son y serán los movilizadores de los seres vivos a interactuar por los recursos y los espacios, por lo que me parece relevante analizar y contextualizar las estadísticas que aquí se expresan, aunque sean éstas un atisbo apenas de la enorme cantidad de datos e información existente y disponible para quienes deseen buscarla y profundizar en ella.

Gabriel Anz (Técnico Agrónomo)

ESTADO DE LOS RECURSOS DE TIERRAS Y AGUAS DEL MUNDO
Datos básicos de Producción agrícola:• Aumento de la superficie destinada a la producción de cultivos alimentarios de 1960 a 2010: 12%• Aumento de la productividad agrícola mundial en el mismo período: 150% - 200%• Total de la superficie cultivada (secano + riego) en 1961: 1 400 millones de hectáreas• Total de la superficie cultivada (secano + riego) en 2006: 1 500 millones de hectáreas• Superficie agrícola de regadío en 1961: 139 millones de hectáreas• Superficie agrícola de regadío en 2006: 301 millones de hectáreas• Promedio de hectáreas de tierras agrícolas necesarias para alimentar a una persona en 1961: 0,45 ha• Promedio de hectáreas de tierras agrícolas necesarias para alimentar a una persona en 2006: 0,22 ha
Uso de la tierra:• Total mundial de tierras aptas para la agricultura: 4.400 millones de hectáreas• Porcentaje del total de la superficie agrícola mundial que es de secano: 80% (1.200 millones de hectáreas)• Total de la superficie actualmente en cultivo: 1 600 millones de hectáreas de las cuales el 20% (300 millones de hectáreas) se encuentra en tierras marginalmente aptas• Proporción mundial de tierras degradadas: 25%• Proporción de tierras en condiciones moderadas de degradación: 8%• Proporción de tierras que se están mejorando: 10%• En varias regiones, más de la mitad de la superficie agrícola básica afronta limitaciones de calidad de los suelos, notablemente en el África subsahariana, el sur de América, sureste de Asia y norte de Europa.
Uso del agua:• Porcentaje del total de agua extraída de los acuíferos, ríos y lagos por la agricultura: 70%• Porcentaje del total de la producción agrícola mundial obtenida en sistemas de secano: 60%• Cantidad en la cual el riego suele mejorar la productividad agrícola: el doble• Volumen de las cosechas de cereales de secano en el mundo en desarrollo, en promedio: 1,5 t/ha• Volumen de las cosechas de cereales de regadío en el mundo en desarrollo: 3,3 t/ha• Número promedio de cultivos anuales en las tierras de secano en Asia: 1• Número promedio de cultivos anuales en las tierras de regadío en Asia: 2• Porcentaje de la población mundial que vive hoy en regiones donde hay escasez de agua: 40%• Número de países que actualmente destinan más de un 40% de sus recursos hídricos al riego anualmente, umbral que se considera crítico: 11• Número de países que están retirando del 20% de sus recursos de agua al año, lo que indica una presión considerable y la escasez inminente de agua: 8• Porcentaje de los recursos hídricos renovables utilizados actualmente en Libia, Arabia Saudita, Yemen y Egipto: 100%+ • Total de los recursos hídricos renovables utilizados actualmente en América del Sur: 1%
Desigualdades mundiales:• Superficie terrestre del mundo cubierta por países de bajos ingresos: 22%• Tierras agrícolas per cápita en los países: ingresos bajos: 0,17 ha/per cápita; ingresos medios: 0,23 ha/per cápita; ingresos altos: 0,37 ha/per cápita• La disponibilidad promedio de tierras agrícolas per cápita en los países de ingresos bajos es menos de la mitad que en los países de ingresos altos y la aptitud de las tierras en cultivo para la agricultura por lo general es más baja. • Los países de altos ingresos, como grupo, cultivan más del doble de la superficie per cápita (0,37 ha) que los países de ingresos medios (0,23 ha) o de ingresos bajos (0,017 ha).

SITUACIÓN Y TENDENCIAS

Disponibilidad y uso de los recursos de tierras y aguas:
Existe una variación geográfica significativa en la disponibilidad de tierras consideradas aptas para la agricultura. El crecimiento demográfico y la demanda de otros sectores ejercen una presión creciente sobre los recursos disponibles. Suponiendo que se utilicen sistemas bien adaptados de producción, las tierras que actualmente están en cultivo son en su mayor parte de calidad óptima (el 28% del total) o buena (53%). La mayor proporción regional de las mejores tierras cultivadas actualmente está en América Central y el Caribe (42%), seguidos de Europa occidental y central (38%) y América del Norte (37%).En los países de altos ingresos en conjunto, la proporción de tierras óptimas actualmente en explotación es del 32%. En los países de bajos de ingresos, los suelos muchas veces son  más pobres y sólo el 28% de la superficie cultivada es de calidad óptima.La superficie agrícola del mundo ha crecido un 12% en los últimos 50 años. La superficie irrigada del mundo se duplicó en el mismo período, lo que representa la mayor parte del aumento neto en las tierras agrícolas. Mientras tanto, la producción agrícola ha crecido entre 2,5 y 3 veces, gracias al aumento significativo de la productividad de los principales cultivos.Sin embargo, en algunas regiones los resultados mundiales se asocian a la degradación de los recursos de tierras y aguas, y al deterioro de los ecosistemas y servicios relacionados. Estos incluyen la biomasa, la fijación de carbono, el buen estado de los suelos, el almacenamiento y suministro de agua, la biodiversidad, así como servicios sociales y culturales. La agricultura ya utiliza el 11% de la superficie terrestre del planeta para la producción agrícola. También consume el 70% de toda el agua que se extrae de los acuíferos, ríos y lagos. Las políticas agrícolas han beneficiado principalmente a los agricultores que tienen tierras productivas  y acceso al agua, desatendiendo a la mayoría de pequeños productores que siguen atrapados en una pobreza con una gran vulnerabilidad, degradación de las tierras e incertidumbre climática. 
Políticas e instituciones:
Las instituciones responsables de las tierras y las aguas no han seguido el ritmo de la creciente intensidad del desarrollo de las cuencas fluviales y el grado cada vez mayor de interdependencia y competencia por los recursos tierras y aguas. Se necesitan instituciones mucho más adaptables y colaboradoras para responder con eficacia a la escasez de recursos naturales y a las oportunidades del  mercado.
Perspectivas hacia 2050:
Hacia el año 2050 se prevé que el aumento de la población y los ingresos requiera un 70% más de producción mundial de alimentos y hasta un 100% más en los países en desarrollo, en relación con los niveles de 2009. Con todo, la distribución de los recursos de tierras y aguas no favorece a esos países que deberán producir más en el futuro: la disponibilidad media de superficie agrícola per cápita en los países de ingresos bajos es menos de la mitad que en los países de altos ingresos, y la idoneidad de las tierras cultivadas para la agricultura por lo general es más menor. Algunos países cuya demanda de alimentos crece aceleradamente también son los que afrontan elevados niveles de escasez de tierras o agua. Lo más probable es que la mayor contribución al aumento de la producción agrícola se dé por intensificación de la producción en las tierras agrícolas existentes. Para ello será necesaria la adopción generalizada de prácticas sostenibles de gestión de las tierras, y un uso más eficiente del agua de riego a través de una mayor flexibilidad y fiabilidad y una mejor aplicación del agua de riego.
Sistemas en peligro:
Es necesario hacer un examen crítico de las pautas predominantes de producción agrícola. Una serie de sistemas de tierras y aguas corre actualmente el riesgo de deterioro progresivo de su capacidad productiva, por una combinación de excesiva presión demográfica y prácticas agrícolas insostenibles. Los límites físicos de la disponibilidad de tierras y agua en estos sistemas pueden agudizarse aún más en algunos lugares por causas externas, como el cambio climático, la competencia con otros sectores y los cambios socioeconómicos. Estos sistemas en peligro exigen una atención prioritaria de medidas correctivas, simplemente porque no hay sustitutos.
Condiciones favorables:
Hay potencial para ampliar la producción de manera eficiente para abordar la seguridad alimentaria y la pobreza a la vez que se limitan las repercusiones en otros valores de los ecosistemas. Hay espacio para que los gobiernos y el sector privado, así como los agricultores, intervengan en forma mucho más dinámica para avanzar en la adopción general de prácticas sostenibles de gestión de las tierras y  el agua. Las medidas no sólo incluyen opciones técnicas para promover la intensificación sostenible y reducir los riesgos de la producción, también comprenden un conjunto de condiciones para eliminar las limitaciones e incrementar la flexibilidad. Estas incluyen: (1) la eliminación de deformaciones en el marco de los incentivos, (2) mejora de la tenencia de la tierra y el acceso a recursos, (3) instituciones de las tierras y las aguas fortalecidas y más colaboradoras, (4) servicios de apoyo eficientes, con intercambio de conocimientos, investigación adaptativa, y finanzas rurales, y (5) un acceso mejor y más seguro a los mercados.
Cooperación internacional, inversión y políticas:
La adopción  generalizada de prácticas sostenibles de gestión de las tierras y las aguas también requerirá que la comunidad mundial tenga la voluntad política para aportar el apoyo financiero e institucional necesario para fomentar la adopción generalizada de prácticas agrícolas responsables. Es necesario dar marcha atrás a la tendencia negativa de los presupuestos nacionales y la ayuda oficial para el desarrollo asignada a las necesidades de las tierras y las aguas. Algunas posibles nuevas opciones de financiación son el pago por servicios ambientales (PSA) y el mercado de carbono. Por último, existe una necesidad de integración mucho más eficaz de las políticas internacionales e iniciativas relacionadas con la gestión de las tierras y las aguas. Sólo con estos cambios el mundo podrá alimentar a sus ciudadanos a través de una agricultura sostenible que produzca dentro de los límites del medio ambiente.

¿Sabías que en el mundo...?
  • La superficie agrícola en el mundo era en 2001 de 5.016.729 miles de hectáreas (incluyendo pastos), lo que representa el 38,4% de la superficie terrestre. El 65,2% de la superficie agrícola se encuentra en países en desarrollo.
  • El VAB (Valor Agregado Bruto) de las ramas primarias en el mundo representa el 6,2% de su PIB, alcanzando para el caso de los países en desarrollo el 11,9%.
  • En el mundo hay aproximadamente 1.100 millones de personas empleadas en las ramas primarias, de ellos el 40% son trabajadores asalariados por cuenta ajena.
  • La media mundial de tractores por cada mil empleados en agricultura es de 20, aunque las diferencias son gigantescas entre regiones. En la Unión Europea alcanza los 920 mientras que en África sub-sahariana sólo es de 1 tractor por mil agricultores.
  • El suministro de energía alimentaria medido en calorías por persona al día se situó en 2002 en 2.803, en los países desarrollados alcanza las 3.314 mientras que en los países en desarrollo el promedio es de 2.674 calorías.
  • El consumo de carne en los países en desarrollo ha pasado de los 10 kilos anuales por persona entre 1964-66 a los 26 kilos de 1996-97. La leche y los productos lácteos han experimentado también un crecimiento rápido, pasando de los 28 Kg. anuales por persona en 1964-66 a los 45 kg. actuales.
  • La producción mundial de la pesca de captura y la acuicultura suministró alrededor de 101 millones de toneladas de pescado para el consumo humano en 2002, lo que equivale a un suministro per cápita aparente de 16,2 kg.
  • Si no se tiene en cuenta la producción de China, el suministro total de pescado para consumo humano ha ido creciendo más lentamente que la población mundial; como consecuencia de ello, el suministro medio de pescado per cápita, excluido el de China, disminuyó de 14,6 kg en 1987 a 13,2 kg en 1992 y se ha mantenido estable desde entonces.


Fuentes: FAO (Naciones Unidas), Banco Mundial, INE, Ministerio de Agricultura y Pesca.


EL SUELO Y SU USO AGRÍCOLA
Históricamente, el aumento de producción agrícola se ha logrado por expansión del área cultivada y por incrementos en los rendimientos por unidad de cultivo. Hasta la década de los cincuenta la expansión de la superficie cultivada desempeñaba un papel más importante en el aumento de producción. En cambio, las décadas de los sesenta y setenta se caracterizan por el hecho de que la intensificación de los cultivos por unidad de superficie pasó a ser, paulatinamente, el factor principal en los aumentos de producción. Se estima que la contribución de la intensificación de los aumentos de la producción agrícola mundial es del orden de 80%. En la década de los setenta la superficie arable del mundo aumentó en forma lenta, con excepción de Oceanía, y disminuyó en el caso de Europa occidental.En los países en desarrollo la expansión de las áreas cultivadas siguió desempeñando un papel importante, si bien decreciente. Es así como, ya a fines de los setenta, aproximadamente dos tercios de la producción adicional se originaba en cultivos intensivos, reflejando una tendencia diferente a la de los años cincuenta. La situación se ilustra con el caso latinoamericano. El 80% del incremento anual de cultivos durante la década de los cincuenta tenía su origen en el aumento de la extensión del área cultivada; en cambio, en la década de los setenta, con excepción de Brasil, sólo 25% del incremento es atribuible a esa causa.La reducción en el ritmo de expansión de la frontera agropecuaria coincide, históricamente, con elevadas tasas de crecimiento de la población, que resulta en una decreciente relación tierra agrícola-hombre. En el área dedicada al cultivo de cereales se ha reducido esa relación de 0.24 hectáreas por persona en 1950 a 0.18 hectáreas por persona en 1975, y a 0.13 en 1990, reducciones significativas ya que los cereales ocupan el 70% del área total mundial destinada al cultivo de granos.Obviamente, se dan diferencias importantes entre países. Para África la FAO señala que la tierra utilizada para la producción de alimentos es inferior a 0.10 hectáreas per capita en Rwanda, de 0.20 a 0.29 hectáreas en Etiopía, y es superior a 0.50 en Chad.Asociado al proceso de pérdida de tierras agrícolas, se da un proceso de deterioro de aquellas actualmente en uso o de utilización potencial. La FAO señala que los suelos aptos para uso agrícola son sólo un porcentaje relativamente reducido de las disponibilidades globales de suelos. Según Kovda (nombre de la organización que agrupa a diversas localidades rurales de Rusia), aproximadamente el 70% de la tierra disponible dista mucho de ser ideal para la producción agrícola y, por lo tanto, requiere mejoras de diferentes tipos. Sólo 11% de los suelos del mundo están libres de limitaciones serias para el uso agrícola. Las limitaciones más importantes son la sequía, que afecta a 28% de los suelos, la resistencia mineral y problemas químicos afecta a 23%, mientras que la escasa profundidad es un problema que caracteriza a 22% de los suelos; el exceso de agua y las heladas son las limitaciones que afectan principalmente a 10% y 6%, respectivamente, de los suelos del mundo.Lo anterior implica que las posibilidades de incorporar tierras nuevas al cultivo son cada vez menores, o que las inversiones que ello significa, así como el costo de su conservación, son bastante elevados. De las tierras actualmente en uso, la gran mayoría están sometidas a fuertes presiones para aumentar su productividad y, además, expuestas a fuerte deterioro, que en casos extremos puede dar lugar a la pérdida irreversible del recurso.La degradación de los suelos, o sea «la pérdida total o parcial de su capacidad productiva, tanto para su utilización presente como futura» (FAO), se debe fundamentalmente a los siguientes procesos: erosión, sedimentación, anegamiento, salinización y alcalinización, contaminación química, uso indiscriminado de fertilizantes, herbicidas, pesticidas, etc., uso inadecuado del recurso y, finalmente, la desertificación.Recursos mundiales de suelos y sus limitaciones
para la agricultura (porcentajes)

Sequía Estrés mineral Turberas Exceso de agua Heladas Sin limitación Norteamérica 20 22 10 10 16 22 América Central 32 16 17 10 -- 25 América del Sur 17 47 11 10 -- 15 Europa 8 33 12 8 3 36 Asia del Sur 43 5 23 11 -- 18 Asia del Norte 17 9 38 13 13 10 Asia Se 2 59 6 19 -- 14 Australia 55 6 8 16 -- 15

Total suelos: 28 23 22 10 6 11  Fuentes: FAO, Dimensions of need, op. cit. Obviamente, con el crecimiento poblacional es inevitable que las relaciones tierra agrícola-hombre sigan disminuyendo, alcanzando sus valores más bajos en países como Egipto y Rwanda, donde es inferior al 0.1. Esta situación inevitable es manipulada y alimenta los argumentos neomalthusianos. Sin ignorar la importancia de la disminución del recurso tierra por habitante, lo importante es recordar que muy pocos países han sido y pueden llegar a ser autosuficientes en producción de alimentos. Es por eso que las magnitudes globales son importantes.La información existente revela que la producción de alimentos ha aumentado más rápidamente que la población, siendo la producción per capita actual 18% superior a la de hace 30 años, como se muestra en el gráfico adjunto. Esto no quiere decir que el problema alimentario no existe, sino simplemente que tiene diferentes dimensiones: una, la capacidad interna de producción de alimentos, y otra, la capacidad para acceder a la producción de los países excedentarios. El primer aspecto orienta la política sobre el mejor uso del recurso tierra de cada país de acuerdo a sus posibilidades de importar aquello que no pueden producir.No sólo hay pérdidas irreversibles de tierra fértil por conversión a otros usos, sino que las disponibles tienen limitaciones y además su mala gestión se traduce en deterioro, con disminución de sus capacidades productivas y eventualmente pérdida, de allí la importancia de examinar algunos aspectos de gestión del suelo.Un estudio comisionado por el PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente) calcula que cerca de 1 200 millones de hectáreas de tierra agrícola sufren procesos de degradación, de éstas algo más de un millón de hectáreas lo son por efectos de la erosión. Las diferentes formas de degradación están asociadas o se derivan de las modalidades de intervención y uso que lleva a cabo el ser humano. El total de área degradada en el mundo es calculado por dicho estudio en 1 964.4 millones de hectáreas, de las cuales 1 215 millones de hectáreas lo son con carácter de moderada, grave y extrema; estas cifras representan, respectivamente, 17% y 10.5% de la tierra con vegetación.En términos absolutos, la mayor degradación se da en Asia, con 747 millones de hectáreas, o alrededor de 20% de su superficie cubierta con vegetación; en términos porcentuales, sin embargo, la mayor degradación se da en América Central y México, con 24.8% de su área cubierta por vegetación degradada y 24.1% moderada, grave y extremadamente degradada; en términos absolutos, estos porcentajes corresponden a 62.8 y 60.9 millones de hectáreas. En América del Sur el área degradada ha sido calculada en 243 millones de hectáreas, 14% de su superficie cubierta con vegetación, de las cuales 138.5 lo son con carácter de moderada, grave y extrema.El uso de los elementos del sistema natural, en este caso suelos, y la explotación de sus recursos llevan aparejadas transformaciones inevitables del ecosistema, su estructura y funciones. De estos cambios lo que el ser humano percibe directamente son los que experimenta el paisaje, sobre todo cuando estos tienden a perpetuarse y acentuarse, terminando por ser ya modificaciones prácticamente irreversibles.Las transformaciones dependen de los cambios en las estructuras económicas y sociales y del creciente poder de transformación que proporciona el mayor conocimiento científico y tecnológico. El paisaje contemporáneo que se percibe, sobre todo en el Viejo Mundo y en Europa en particular, dista mucho de ser natural, es en realidad un continuo natural-social-cultural y tecnológico resultante de la interacción milenaria del sistema social con el natural a lo largo de la historia.La tecnología es, sin duda, el instrumento más poderoso con que cuenta la sociedad para utilizar su sistema natural; su aplicación ha estado asociada a grandes e irreversibles modificaciones del ecosistema y su expresión visual: el paisaje. Los rasgos típicos del ecosistema se mantienen debido a parámetros climáticos, ecológicas, situación geográfica, topografía, diversidad de especies y otros, así como por la forma como estos elementos se asocian. Pero la explotación de la naturaleza altera su complejidad, la importancia relativa de sus componentes y de sus interrelaciones se modifica, el hombre común llega, en algunos casos, a percibir cambios en el paisaje, pero por lo general no sabe, o no se da cuenta, de que ellas son reflejo de alteraciones más profundas que sufre el ecosistema. Estas últimas van asociadas a pérdidas de diversidad, cambios en la estructura del suelo, mayores flujos de energía, menor persistencia de los ciclos de la materia y la creciente madurez del ecosistema.Algunos sistemas naturales están dotados de gran resiliencia de manera que, de interrumpirse la interferencia antrópica que origina la modificación, pueden recuperarse, retornando, si no a un estado preexistente, al menos a uno muy similar a ese estado original. Otros sistemas, en cambio, no se recuperan y se mueven hacia nuevas posiciones de equilibrio con condiciones de funcionamiento y sustentabilidad diferentes. En ambos casos la dimensión temporal es fundamental ya que, en periodos largos, cualquiera que sea la resiliencia del sistema, los cambios tienden a incorporarse en forma permanente, de manera que todo ecosistema, y su expresión visual, es decir el paisaje, aun conservando sus rasgos típicos fundamentales, o su «personalidad», como decía González Bernáldez, lleva incorporadas modificaciones provocadas en diferentes periodos históricos y como respuesta a diferentes situaciones socioeconómicas y culturales: «En un mismo paisaje encontramos siempre retazos de épocas distintas, partes de edad diferente, superpuestas y entremezcladas. Es el resultado de la distinta histéresis o persistencia de procesos muy variados».Una consecuencia de lo anterior es que los ecosistemas fuertemente intervenidos, y por periodos muy largos, tienden a hacerse dependientes de la intervención humana. Es decir, la conservación de ese ecosistema está supeditada a la acción humana ya sea a través de suministros regulares de energía (por ejemplo, fertilizantes), de acciones de protección (uso de plaguicidas), del suministro regular de agua o finalmente por la conservación de las modificaciones topográficas y zonales introducidas, como terrazas y bancales. Esta dependencia se observa claramente por el deterioro que sufren ciertos paisajes cuando se abandonan o cesan en ellos las actividades económicas.Desde el punto de vista espacial todo proceso de transformación tiene un epicentro en el que se produce la intervención directa desde el cual, a través de interconexiones espaciales y temporales, se originan una serie de efectos, a menudo insospechados y a veces indeseados, en otros sistemas tanto adyacentes como distantes.La agricultura ha tenido efectos de transformación importantes que se iniciaron varios milenios antes de la era cristiana. Las poblaciones de animales y plantas, las pendientes y los valles, la cubierta de suelo fértil, la cubierta vegetal de bosques, las praderas, han sido alteradas continuamente en una forma que es hoy prácticamente irreversible: la roturación de los campos, los barbechos, las terrazas y bancales, el riego y la desecación de zonas húmedas han tenido un impacto decisivo en las características, las estructuras y funciones, las disponibilidades de recursos, sobre la productividad de los sistemas naturales y, finalmente, sobre el paisaje.Los medios y las formas de utilización de los recursos del sistema natural y los cambios que introducen son variados; sin intención de hacer una enumeración exhaustiva, y limitándose a aquellos inherentes a la agricultura, se pueden recordar:
  1. La eliminación de la cubierta forestal, ya se sea por medio del fuego, por el método tradicional de roza, tumba y quema, por simples talas o eliminación destructiva con bulldozers y cadenas;
  2. La manipulación del suelo mediante herramientas manuales, arados o equipos mecanizados de gran envergadura, con profundos efectos sobre sus características estructurales y funcionales; o mediante nivelaciones de tierras, etcétera.
  3. Modificaciones provocadas por los sistemas de regadío, incluyendo la incorporación de tierras marginales a la agricultura;
  4. Alteraciones por aportes de subsidios energéticos y químicos, en particular fertilizantes sintéticos y plaguicidas;
  5. La delimitación artificial del espacio mediante cercos, diques, acequias o canales;
  6. Desecación de zonas húmedas, explotación de acuíferos y construcción de sistemas de riego;
  7. Construcción de terrazas y bancales;
  8. Construcción de vías de acceso, silos, edificios, establos, etcétera;
  9. Agricultura intensiva, homogeneización de cultivos;
  10. Colonización de ecosistemas por especies o variedades ajenas, o por especies híbridas o modificadas genéticamente;
  11. El desarrollo de la ganadería estabulada y sus efectos indirectos en la conversión de usos del suelo: conversión de bosques a pastizales, conversión de cultivos alimentarios a cultivos forrajeros.
Algunas transformaciones afectan a pocos componentes del sistema y de sus ciclos, por lo general los más breves, como por ejemplo los de algunas variedades de animales y plantas; pero otras repercuten sobre la estructura y funcionamiento del sistema propiamente, alterando sus ciclos básicos, como el hidrológico.Así, la agricultura altera inevitablemente el suelo. Los cultivos obligan a remover la vegetación natural o a su modificación drástica; los cultivos itinerantes con largos periodos de barbecho permiten la recuperación de los bosques naturales, pero pueden causar cambios en las especies y composición de la vegetación secundaria. Otras formas implican la eliminación total de la cubierta vegetal original y la eliminación de especies y/o variedades nativas; por ejemplo, la producción de cereales en la agricultura moderna mecanizada ha eliminado no sólo la vegetación original, sino además los setos y árboles que un tiempo fueron plantados alrededor de tierras arables y pasaron así a ser el hábitat de diversas especies vegetales y animales, y además cumplían funciones microclimáticas en relación con los vientos y la evaporación, o antierosivas en relación con el suelo.La agricultura moderna tiende a la simplificación del ecosistema y, por lo tanto, del paisaje. La roturación ha alterado los suelos, se han añadido o removido nutrientes, se ha reducido la acidez mediante la adición de cal, se drenan los suelos para eliminar el exceso de agua, se remueven piedras y rocas para facilitar las operaciones agrícolas y recuperar tierras, se nivela para facilitar el riego y la mecanización; se cambian, en fin, la estructura de los suelos y el paisaje. Estas modificaciones están a menudo respaldadas o justificadas por la posibilidad de incorporación de recursos al sistema económico. Por ejemplo, tierras inundadas de llanura padana en Italia, los polders holandeses, y los fenlands ingleses han sido incorporados a la agricultura y se las incluye entre las tierras de la mejor calidad. Las pendientes de las laderas montañosas, en particular aquellas muy empinadas, no favorecen la agricultura, pero la construcción de terrazas y bancales han hecho posible plantar esas pendientes en las culturas más diversas a lo largo de la historia. A su vez, el riego ha alterado los paisajes de amplias zonas áridas y semiáridas en muchas partes del mundo como Egipto, Iraq, Israel, Estados Unidos, etcétera. Fuente: http://www.eurosur.org/
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El Imperio traza el camino Al servicio de la CIA: 54 países colaboraron en torturas y apoyaron los gulags clandestinos

Ácratas - 7 February, 2013 - 16:25


















Un informe redactado por la organización de derechos humanos Open Society Justice Initiative (OSJI) sostiene que al menos 54 países cooperaron en los secuestros, detenciones y torturas, ejecutados por la CIA tras los ataques del 11-S.

El extenso documento de 213 páginas preparado por la organización con sede en Nueva York pone al descubierto que más de una cuarta parte de los Gobiernos del mundo ofreció secretamente su apoyo a los servicios secretos estadounidenses, sin lo cual la CIA no habría podido operar su programa, según la OSJI.

"No cabe la menor duda de que altos funcionarios de la administración de (George) Bush son responsables por haber autorizado las violaciones de derechos humanos relacionadas con las detenciones secretas y entregas extraordinarias de personas, y la impunidad de que han disfrutado hasta la fecha sigue siendo motivo de gran preocupación", dice el informe.

«Las operaciones de detenciones secretas y entregas extraordinarias, elaboradas para llevarse a cabo secretamente fuera de Estados Unidos, no podrían hacerse realidad sin una participación activa de Gobiernos extranjeros»

"Pero la responsabilidad de estas violaciones no se agota en Estados Unidos. Las operaciones de detenciones secretas y entregas extraordinarias, elaboradas para llevarse a cabo secretamente fuera de Estados Unidos, no podrían hacerse realidad sin una participación activa de Gobiernos extranjeros. Estos Gobiernos también deben responder por ello".

Según la OSJI, el listado de esos Estados incluye países como Pakistán, Afganistán, Egipto y Jordania, donde existieron cárceles secretas donde se practicaron torturas durante varios años. Países como Irlanda, Islandia y Chipre son acusados de haber concedido una ayuda solapada al programa al permitir el uso de su espacio aéreo y sus aeropuertos en operaciones de entrega.

Canadá no solo permitió el uso de su espacio aéreo, sino que también proporcionó información sobre uno de sus ciudadanos, según el informe.

Muchos de los países de la lista son europeos. Alemania, España, Portugal y Austria están entre ellos, mientras que Francia, los Países Bajos y Hungría no. Georgia es acusada de haber participado en la entrega, mientras que Rusia no figura en la lista.

Algunos países, como Polonia, Lituania y Rumania, colaboraron albergando cárceles secretas en su territorio.

La publicación del informe parece haber sido programada para coincidir con las audiencias de aprobación de la candidatura de John Brennan, fijados para este jueves. Se prevé que Brennan, elegido por Barack Obama para encabezar la CIA sea interrogado sobre su presunta relación con las operaciones secretas y torturas durante los mandatos de Bush.


La tortura como fuente de información

Abu Zubeida, el hombre que «delató a al-Qaida»

Abu Zubeida, aún detenido en la base naval estadounidense de Guantánamo, es para Occidente la principal fuente de información sobre al-Qaeda. Al ser sometido a la tortura, Zubeida reveló los nombres de otros responsables de la organización terrorista, quienes –al ser arrestados gracias a sus revelaciones– proporcionaron a su vez otras informaciones, de las que también disponen las autoridades de Estados Unidos. En pocas palabras, todo lo que las autoridades estadounidenses dicen saber se debe, en primer lugar, a Abu Zubeida. El problema es que ahora se sabe que Abu Zubeida nunca fue miembro de al-Qaeda y que todo lo que confesó bajo la tortura lo dijo únicamente para que no siguiesen torturándolo. O sea, la mayor parte de lo que el contraespionaje estadounidense dice saber sobre al-Qaeda salió de la fértil imaginación del torturado y es todo falso.

Abu Zubeida, presentado en otros tiempos como el «jefe de operaciones» de al-Qaeda, parece haberse convertido en el elemento fundamental de una gran interrogante que pone en duda toda la leyenda oficial alrededor de esa organización. Desde su captura, a principios de 2002, Zubeida es conocido como el primer «detenido» que fue torturado [por la CIA]. La información que le sacaron sus torturadores fue determinante en la elaboración de la versión oficial sobre el 11 de septiembre, además de haber servido para justificar el uso permanente de esa forma de interrogatorio. Sin embargo, en septiembre de 2009, el gobierno de Estados Unidos reconoció que Zubeida nunca fue miembro de al-Qaeda y que ni siquiera estuvo vinculado a esa organización. Ello da pie a un alarmante número de interrogantes sobre la veracidad de lo que se sabe de al-Qaeda. Interrogantes que además nos llevan a reconsiderar todo lo que creíamos saber sobre la verdadera identidad de las personas sospechosas de haber estado detrás de los ataques del 11 de septiembre.

Contrariamente a los demás presuntos líderes de al-Qaeda, como Khaled Cheikh Mohammed (KCM) y Ramzi al-Chaiba, Zubeida nunca fue acusado del menor crimen. Mientras que los demás principales sospechosos del 11 de septiembre están a la espera de un juicio militar constantemente pospuesto, Zubeida ha sido borrado de la historia. ¿Por qué quiere el gobierno de Estados Unidos que nos olvidemos de este personaje, a pesar de que se le considera como el primero y el más importante de los agentes de al-Qaeda arrestados después del 11 de septiembre?

La Comisión sobre el 11 de Septiembre calificó a Zubeida de «socio de al-Qaeda», de «viejo aliado de ben Laden», de «lugarteniente de ben Laden» y de «lugarteniente de al-Qaeda» [1]. Sin embargo, las alegaciones de la Comisión parecían algo contradictorias ya que, en su informe oficial, se acusaba a Zubeida de ser un simple terrorista asociado a esa organización, con la cual colaboraba en el reclutamiento y entrenamiento de agentes operativos. Por ejemplo, la Comisión informó que Zubeida «contribuyó a poner en funcionamiento un célebre campo de entrenamiento terrorista cerca de la frontera con Pakistán [el campamento Khalden]». Pero también afirmó paralelamente que ben Laden se había puesto de acuerdo con él para «realizar esfuerzos recíprocos de reclutamiento [,] en los cuales se prometía a los individuos que se entrenaban en los campamentos que serían invitados a incorporarse a al-Qaeda». No parece clara la razón por la cual un «lugarteniente de ben Laden» tendría necesidad de obtener ese tipo de acuerdo.

La Comisión sobre el 11 de Septiembre lanzó también otras acusaciones, afirmando que «KCM [Khaled Cheikh Mohammed] y Zubeida desempeñaron ambos un papel central en la facilitación de los viajes de los agentes de al-Qaeda» y que «Zubeida había sido una figura clave en los proyectos terroristas [de esa organización previstos para el paso al año 2000]». Esas alegaciones se basaban principalmente en las confesiones obtenidas por los torturadores de Zubeida y de otros individuos, y del «diario» del propio Zubeida.

En 2009, en lo que constituyó un increíble cambio de rumbo, un abogado de Zubeida escribió en el diario británico The Guardian que la mayoría de las acusaciones contra su cliente eran consideradas falsas… por ambas partes. En realidad, escribió, «su carácter falso ya se conocía cuando fueron formuladas» [2]. El abogado Brent Mickum declaró que su cliente, a quien se había descrito como «el número 3 de al-Qaeda», nunca había estado vinculado ni había sido miembro esa organización y que «ese hecho ya no era realmente cuestionado: Zubeida no fue, ni nunca ha sido, miembro del taliban ni de al-Qaeda. La CIA así pudo comprobarlo después de torturarlo durante mucho tiempo». En realidad, «nunca fue miembro o partidario de tal o más cual fuerza armada contraria a Estados Unidos», ni tampoco fue «jefe de un campamento militar que entrenaba terroristas. Esa acusación es totalmente falsa».

Resulta que el artículo del Guardian era exacto y que la «supuesta relación de Abu Zubeida con al-Qaeda [era] enteramente una leyenda» [3]. Ahora podemos confirmarlo ya que, a partir de septiembre de 2009, el gobierno de Estados Unidos reconoció que Zubeida nunca había sido agente de al-Qaeda. Cuando se presentó el recurso de habeas corpus a favor de Zubeida [o sea, al denunciarse judicialmente que su detención era arbitraria], el gobierno reconoció que Abu Zubeida nunca había formado parte de esa organización y que nunca había estado implicado en los atentados contra las embajadas de Estados Unidos en África ni en los ataques contra Estados Unidos registrados el 11 de septiembre de 2001 [4]. En la respuesta presentada por el gobierno estadounidense se afirmó que:

«[…] en este procedimiento, el Gobierno no sostuvo que el Demandante [Zubeida] fuese miembro de al-Qaeda, o que estuviese formalmente identificado como miembro de esa organización.

La Defensa [el Gobierno de Estados Unidos] no sostiene que el Demandante haya sido un ‘miembro’ de al-Qaeda, en el sentido de que haya prestado juramento de fidelidad (bayat) o de que haya llenado algún otro criterio considerado necesario por el Demandante o por al-Qaeda para ser miembro de esa organización. El Gobierno tampoco mantiene detenido al Demandante sobre la base de una acusación que afirme que este último se considere miembro de al-Qaeda, según su conciencia personal y subjetiva, su ideología o su visión del mundo.

En este procedimiento, el Gobierno no ha sostenido que el Demandante haya desempeñado un papel directo o que haya tenido conocimiento previo de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

[…] el Gobierno no ha sostenido que el Demandante haya estado personalmente implicado en la planificación o la ejecución de los atentados con bombas de 1998 contra las embajadas [estadounidenses] […] o de los ataques del 11 de septiembre de 2001.»

En su artículo publicado en The Guardian en 2009, el abogado Mickum prosigue sus revelaciones subrayando que Zubeida era una figura central en las grabaciones de las torturas destruidas por la CIA –y sobre las cuales la propia CIA mintió ante la Comisión sobre el 11 de Septiembre. Según Mickum, «las cintas de video de sus torturas fueron suprimidas. Muy recientemente, el gobierno reveló que 90 de los 92 videos destruidos por la CIA tenían que ver con nuestro cliente». Mickum amplió sus revelaciones al declarar que el gobierno de Estados Unidos había borrado toda «referencia a [su] cliente de las actas y los factual returns [o sea, las respuestas gubernamentales a los recursos de habeas corpus] de los demás prisioneros sometidos a juicio. Los relatos de los medios de prensa y los documentos oficiales de [la prisión de] Guantánamo vincularon a Zubeida con casi 50 detenidos y ex prisioneros. De ellos, unos 25 vieron sus acusaciones abandonadas, o fueron liberados». En realidad, [el gobierno de Estados Unidos] «borró a Abou Zubeida de la historia».

Es evidente que este intento de tratar de que pase al olvido un importante presunto responsable del 11 de septiembre debería modificar radicalmente la versión oficial de los acontecimientos. Sabiendo ya que este hombre nunca estuvo vinculado a al-Qaeda sería de esperar una importante revisión del Informe de la Comisión sobre el 11 de Septiembre.

Para entender hasta qué punto fue Zubeida una fuente importante para la versión oficial del 11 de septiembre, hay que analizar las numerosísimas acusaciones que el gobierno estadounidense y la prensa dirigida al gran público profirieron contra él durante años. Ya hemos visto que la Comisión sobre el 11 de Septiembre lo llamó (injustamente) «lugarteniente de al-Qaeda». En la investigación de la comisión mixta del Congreso, también se le llamó «lugarteniente de ben Laden capturado en marzo de 2002», así como «Abu Zubeida, un líder de al-Qaeda». Todavía en 2006, el informe del inspector general del Departamento de Justicia sobre los ataques del 11 de septiembre lo calificaba de «lugarteniente de ben Laden».

En marzo de 2002, cuando Zubeida fue capturado, los responsables del gobierno de Estados Unidos lo presentaron como la captura más importante de la guerra contra el terrorismo, al menos hasta el arresto de Khaled Cheik Mohamed (KCM). Robert Mueller, el entonces director del FBI, declaró que su captura ayudaría a impedir nuevos atentados [5]. El vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer, afirmó que Zubeida podía ser una mina de información sobre al-Qaeda [6]. El secretario de Defensa Ronald Rumsfeld llegó a decir que era «un hombre al corriente de otros ataques», que había «entrenado gente para eso» y que era un pez gordo con amplios conocimientos [sobre al-Qaeda] [7].

Las numerosas acusaciones proferidas contra Abu Zubeida fueron en aumento. Se dijo que era:
- junto a KCM, uno de los «principales dirigentes operativos de al-Qaeda». Palabras de Richard Clarke, el «zar del contraterrorismo» de los presidentes Bill Clinton y George W. Bush, en su libro Contra todos los enemigos;
- «siniestro» y que «existen pruebas que demuestran que es un planificador así como un dirigente [de al-Qaeda]. Pienso que es una figura clave [de esa organización]». Palabras de Michael Sheehan, ex director del contraterrorismo en el Departamento de Estado [8];
- «extremadamente peligroso» y que era un organizador del 11 de septiembre. Palabras de John B. Bellinger III, consejero jurídico del Departamento de Estado, en una reunión de información en junio de 2007 [9];
- un formador, un reclutador, con conocimientos en fabricación de bombas, que era un falsificador, un planificador en cuestiones de logística, alguien que concretaba los proyectos y que había hecho «funcionar al-Qaeda». Palabras de Bob Grenier, ex jefe de estación CIA [10];
- «un socio cercano [de Osama ben Laden] y, a falta de ser el numero 2, [estaba] muy cerca de la persona que ocupa esa posición dentro de la organización [al-Qaeda]. Pienso que todo eso está bien demostrado.» Palabras del secretario de Defensa Donald Rumsfeld [11];
- «un muy alto responsable de al-Qaeda que estuvo estrechamente implicado en una serie de actividades por la al-Qaeda [sic].» Palabras de Donald Rumsfeld [12];
- un «agente muy importante de al-Qaeda». Palabras de Donald Rumsfeld;
- un «reclutador esencial de terroristas [,] un planificador operativo y miembro del primer círculo de Osama ben Laden». Palabras de Ari Fleischer, vocero de la Casa Blanca [13];
- alguien cuya captura era un «revés muy serio» para al-Qaeda y que, por lo tanto, uno de los «numerosos tentáculos» de esa organización había sido «cortado». Palabras de Ari Fleischer;
- «uno de los más importantes agentes [de al-Qaeda] que elaboran y planifican la muerte y la destrucción en Estados Unidos». Palabras del presidente George W. Bush [14];
- «uno de los más altas dirigentes de al-Qaeda» y que «estaba entre los principales responsables operativos [de esa organización], dedicando mucho tiempo a elaborar y planificar asesinatos.» Palabras del presidente George W. Bush [15];
- «el jefe de operaciones de al-Qaeda». Palabras del presidente George W. Bush [16];
- «uno de los 3 más altos responsables» dentro de al-Qaeda. Palabras del Presidente George W. Bush [17];
- alguien cuyos interrogatorios [bajo la tortura. Nota de Red Voltaire.], «condujeron a informaciones fiables», un «proveedor prolífico» de información, que dio origen al 25% de la información de origen humano sobre al-Qaeda. Palabras del director de la CIA Michael Hayden [18];
- uno de los 3 individuos mejor «situados para estar al corriente de atrocidades terroristas inminentes». Palabras de Michael Hayden [19].

Mientras se alimentaba la leyenda alrededor de Abu Zubeida, se dijo en la prensa que este hombre:
- «valía una tonelada de tipos en Guantánamo» [20];
- era «un alto responsable de ben Laden» y el «ex jefe de la Yihad Islámica basada en Egipto» [21];
- «tuvo un papel central en los ataques contra las embajadas [de Estados Unidos] en el este de África» [22];
- estaba clasificado como un «ayudante de confianza» de ben Laden, con un «creciente poder[dentro de su organización]» [23];
- controlaba al-Qaeda [24];
- era un ayudante de ben Laden que había dirigido campos de entrenamiento en Afganistán y había «coordinado células terroristas en Europa así como en América del Norte» [25];
- era un «reclutador esencial de terroristas, un planificador operativo y miembro del primer círculo de Osama ben Laden» [26];
- era el «Presidente-Director general de ben Laden» [27], así como «una figura central dentro de al-Qaeda» [28];
- era el «planificador de los viajes» de ben Laden [29];
- formaba parte de «un puñado de hombres encargados de dirigir la red terrorista en caso de muerte o captura de Osama ben Laden» [30];
- era un importante lugarteniente de Ben Laden, sospechoso «de organizar los recursos de al-Qaeda para perpetrar ataques contra objetivos estadounidenses» [31];
- era el número 4 de al-Qaeda, después de Osama ben Laden, Ayman al-Zawahiri y Mohammed Atef [32];
- conocía las identidades de «miles» de terroristas que habían pasado por los campos de entrenamiento de al-Qaeda en Afganistán [33];
- era un colega de Richard Reid, el terrorista de los zapatos explosivos [34];
- era uno de los principales planificadores de operaciones terroristas por cuenta de ben Laden y que conocía los planes de al-Qaeda así como los planes de sus células [35];
- representaba la «conexión entre ben Laden y la mayoría de las células operativas de al-Qaeda» [36];
- era la fuente de la información según la cual el vuelo 93 de United Airlines debía estrellarse contra la Casa Blanca [37].

Como ahora resulta que Zubeida nunca fue agente de al-Qaeda y que ni siquiera estuvo vinculado a esa organización, no nos queda otro remedio que llegar a la sorprendente conclusión de que todo eso historia era mentira. Entre las interrogantes que así se plantean se encuentra la siguiente: ¿Cuánto de lo que se sabe sobre al-Qaeda y cuánto de la guerra contra el terrorismo se elaboró con los testimonios –arrancados mediante la tortura– de un hombre que no podía saber absolutamente nada de esa organización?

Al principio se nos dijo que Zubeida fue el primero en identificar a KCM como el socio de ben Laden designado como «Mokhtar». Esa información viene de Ali Sufan, el funcionario del FBI que fue la primera persona en interrogar a Zubeida en una prisión secreta de la CIA en Tailandia. Sufan dijo también que Zubeida había acusado a KCM de ser el «cerebro» de los ataques del 11 de septiembre. En su libro publicado en 2007, el director de la CIA George Tenet fue más lejos aún, afirmando que «interrogar a Abu Zubeida había llevado hasta Ramzi ben al-Chaiba» [38].

Pero ahora sabemos que, durante un interrogatorio, la CIA dijo a Zubeida que había descubierto que él no era combatiente, miembro y ni siquiera alguien vinculado a al-Qaeda [39]. Sin embargo, KCM Y ben al-Chaiba fueron, de todas maneras, capturados y torturados.

El Informe de la Comisión sobre el 11 de Septiembre se basaba en gran parte sobre relatos elaborados por terceros a partir de lo que estos detenidos habían declarado al ser torturados –«2 de las 3 partes [implicadas] en la comunicación eran empleados gubernamentales» [40]. La propia Comisión escribió que los «capítulos 5 y 7 se basan ampliamente en las informaciones obtenidas de los miembros de al-Qaeda capturados» [41]. En realidad, más de la mitad del Informe de la Comisión sobre el 11 de Septiembre se basa en testimonios totalmente sesgados ya que fueron obtenidos mediante la tortura, testimonios a los que la Comisión no tuvo absolutamente ningún acceso –ya que ni siquiera fue autorizada a entrevistar a los interrogadores. Los testimonios de KCM, obtenidos mediante la tortura, son citados 221 veces en el Informe. Y los de ben al-Chaiba son citados 73 veces. En total, la Comisión utilizó como fuente uno o varios de esos «interrogatorios» en 441 ocasiones en las notas de su informe.

El gobierno de Estados Unidos admitió que Zubeida había sido sometido al suplicio de la bañadera [también conocido en español como “el submarino”. NdT.] en 83 ocasiones y que KCM fue torturado de la misma manera 183 veces. Sabiendo que la mayoría de las personas no soportan esa tortura más allá de unos cuantos segundos, es evidente que aquellas sesiones no estaban destinadas a obtener información. Pero sí pudieron haber tenido como objetivo la eliminación de información sensible a través de la destrucción física de las víctimas. En los breves testimonios que sus abogados fueron autorizados a presentar, Zubeida describió también cómo fue mantenido durante largos periodos en una jaula que calificó de «minúsculo sarcófago» [42].

Las torturas que sufrió Zubeida fueron utilizadas específicamente para apoyar las alegaciones sobre los planes y acciones de ben Laden, las orientaciones de al-Qaeda, el reclutamiento de los secuestradores aéreos y de los demás agentes de esa organización, así como los detalles sobre los responsables de la planificación del 11 de septiembre [43]. Según la autora Jane Meyer, el agente de la CIA John Kiriakou declaró que «Zubeida admitió abiertamente su papel en los ataques del 11 de septiembre [y que] dijo sentir arrepentimiento por haber matado tantos ciudadanos de Estados Unidos» [44]. Es evidente que la Comisión sobre el 11 de Septiembre estimó que aquella declaración no era creíble, pero aceptó otras informaciones dudosas que parecen haber sido obtenidas torturando a los sospechosos [del 11 de septiembre].

Después de ver los evidentes «errores» vinculados al hecho de que se describiera a Zubeida como un líder de al-Qaeda, importantes revisiones de la versión oficial del 11 de septiembre parecen necesarias. Pero en realidad es poco probable que las informaciones atribuidas a Zubeida sean excluidas a estas alturas del mito oficial que legitima la guerra contra el terrorismo y también las correspondientes acciones del gobierno de Estados Unidos. La razón es que las torturas aplicadas a Zubeida fueron utilizadas como instrumento de apoyo para actos y cambios políticos sin precedente:

- El presidente Bush en persona utilizó la importancia atribuida a la captura y a la tortura a la que fue sometido Zubeida para justificar los métodos de tortura de la CIA, así como la detención de sospechosos en las prisiones secretas de esa agencia a través del mundo [45].
- El gobierno de Estados Unidos utilizó las dudosas informaciones obtenidas [torturando a] Zubeida para justificar la invasión de Irak. Los responsables gubernamentales declararon que Zubeida era la fuente de las alegaciones que vinculaban a al-Qaeda con Irak. Esas alegaciones apuntaban a que esa organización y ese país entrenaban en conjunto a individuos en el uso de armas químicas. Esas acusaciones nunca fueron objeto de una verificación independiente [46].
- El testimonio de Zubeida obtenido mediante la tortura fue utilizado también para justificar la utilización de tribunales militares, lo que impide procesar a los supuestos sospechosos de al-Qaeda ante las jurisdicciones civiles y públicas. En un discurso pronunciado en septiembre de 2006, el presidente Bush pidió al Congreso que elaborara reglas especiales para juzgar a Abu Zubeida ante una comisión militar en Guantánamo [47]. Pero al final del mes de abril de 2002, o sea menos de un mes después, Zubeida era «un candidato casi ideal para un juicio ante los tribunales [civiles]» [48]. Irónicamente, Zubeida pudiera ser el único sospechoso principal [del 11 de septiembre] que nunca será juzgado.
- Además de la justificar la utilización de los métodos ilegales de tortura, la administración Bush utilizó la captura de Zubeida para acelerar la aplicación de su programa de espionaje interno. El argumento utilizado en aquel momento fue que ese programa permitiría actuar rápidamente para explotar los números telefónicos y las direcciones obtenidas durante el arresto de Zubeida [49].

Recientemente, un segundo abogado de Abu Zubeida escribió otro artículo, que apareció en la prensa de gran audiencia. En ese artículo, la abogada Amanda Jaconbsen subrayó que:

«Los responsables [del gobierno] estadounidenses han declarado que Abu Zubeida era un terrorista de primer plano en al-Qaeda. Dijeron que era el “Número 3” de esa organización, el jefe de operaciones que trabajaba directamente con Osama ben Laden. Afirmaron que estaba personalmente implicado en los ataques del 11 de septiembre de 2001, así como en cada operación importante de al-Qaeda, y que conocía en detalle los planes de los futuros ataques.
Pero todas esas acusaciones eran falsas.» [50]

Ahora que el gobierno de Estados Unidos ha reconocido que no existe ninguna razón para acusar a Abu Zubeida y que este último nunca tuvo la menor relación con al-Qaeda, ¿lo van a liberar? ¿Será autorizado a contar su propia versión de la historia, como ha solicitado su abogado Brent Mickum? Pregunta más importante aún: Para que las falsas informaciones sobre Zubeida dejen de alimentar la guerra contra el terrorismo, ¿será revisada la versión oficial del 11 de septiembre para eliminar las afirmaciones atribuidas a Zubeida (así como las acusaciones de las que fue objeto)?

La respuesta es que no, es casi seguro que no.

Una decisión de tipo jurisdiccional impone que se considera clasificado [o sea, secreto. Nota de la Red Voltaire.] «cualquier testimonio pronunciado por los acusados» durante los juicios de KCM y de los demás sospechosos [del 11 de septiembre] [51]. Pero si Zubeida es autorizado a declarar, descubriremos quizás que su mente no fue totalmente destruida por las torturas a las que fue sometido. Y la leyenda oficial sobre el 11 de septiembre y al-Qaeda podría acabar desmoronándose ante los testimonios públicos –no obtenidos bajo la tortura– de las personas acusadas de haber cometido esos crímenes. Finalmente, parece que el caso de Zubeida representa una amenaza para el propio al-Qaeda. Ese caso constituye además una confesión pública de que ciertas mentiras tienen que subsistir para poder mantener el engaño global que legitima la guerra contra el terrorismo.

KEVIN RYAN y RED VOLTAIRE


Consecuencias en Francia de las confesiones arrancadas a Abu Zubeida

«El comité ejecutivo de al-Qaeda se compone entonces, aparte de ben Laden, [sobre todo de una] sección encargada de acoger a los muyahidín. Esta última está bajo la autoridad de Abu Zubeida, cuyo nombre aparecerá constantemente en todos los procedimientos judiciales franceses.» Juez Marc Trevidic, Au cœur de l’antiterrorisme (febrero de 2011)

Las confesiones falsas arrancadas a Abu Zubeida mediante la tortura fueron transmitidas a la Fiscalía antiterrorista francesa y utilizadas en numerosos procesos. Fueron avaladas por las confesiones, igualmente imaginarias, de Djamel Beghal, considerado por un tiempo como el responsable de al-Qaeda en Francia.

Lo importante aquí es que las confesiones obtenidas mediante la tortura sirvieron de base a la elaboración de análisis políticos y militares erróneos que justificaron restricciones inútiles de las libertades públicas.

Es importante observar que aún se mantienen en circulación los numerosos libros y trabajos sobre al-Qaeda y sobre las redes yihadistas que diversos «expertos en antiterrorismo» redactaron basándose en las falsas confesiones de Abu Zubeida y que esos libros y trabajos siguen sirviendo como basamento en la elaboración de nuevos análisis políticos y militares, a pesar de estar basados en testimonios enteramente imaginarios.

NOTA DE ÁCRATAS:

Teniendo en cuenta que todo lo descrito se ejecuta a consecuencia de un atentado de falsa bandera, de un autoatentado ejecutado por el Mossad, la CIA y el MI6, el crimen de lesa humanidad cometido por el Imperio con los prisioneros alcanza cotas de holocausto. Los europeos sabemos que la tortura como fuente de información no es fiable. Los torturados suscriben todo lo que desea el torturador. Así, durante la Inquisición, miles de mujeres llegaron a confesar bajo tortura que se habían acostado con el Diablo.

Algún día, los neoliberales norteamericanos pagarán todo lo que están pertpetrando con el mundo.

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Otra aproximación a la evolución futura de los precios del petróleo

The Oil Crash - 6 February, 2013 - 11:00

Queridos lectores,

Hace ya tres años hice un intento somero de estimar la evolución de los precios del petróleo basándome en premisas simples y grandes simplificaciones. Retrospectivamente aquel análisis ha tenido cierta significatividad, aunque la realidad de los precios es por supuesto más compleja. Hoy un lector, Javier Pérez, ha querido intentar hacer un análisis de tendencias más acotado y preciso, que creo que es interesante para ser compartido en este foro. Les dejo con él.


Salu2,
AMT

Una predicción de los precios futuros del petróleo.


El hecho de que existan economistas y, en general, gente dedicada a analizar gráficos de precios pasados para intentar predecir precios futuros, es en sí mismo una prueba de que los métodos utilizados no funcionan muy bien. De hecho, cualquier analista bursátil capaz de acertar en sus pronósticos con cierta consistencia se haría asquerosamente rico en poco tiempo y carecería de incentivos para seguir arriesgando su dinero, o su prestigio, en futuras predicciones.
Sin embargo, siempre hay gente que acierta, y necesariamente ha de ser así según las leyes de la probabilidad, aunque la naturaleza humana nos impulse a todos a creer que nuestros éxitos se deben a nuestra habilidad y no a la suerte, aunque sólo sea porque lo contrario golpearía nuestro ego más allá de lo que nos podemos permitir.
En su obra “¿Existe la suerte?”, Nassim Taleb nos pone un magnífico ejemplo de ello, describiendo una especie de timo absolutamente legal. Os lo cuento: Supongamos que conseguimos las direcciones de ocho mil inversores de bolsa. Teniendo en cuenta el nivel de filtración de los datos en una sociedad como la nuestra, no parece una cosa imposible. Elegimos un valor bursátil cualquiera, por ejemplo Telefónica, y a cuatro mil de ellos le enviamos una carta diciendo que Telefónica subirá durante la siguiente semana y a otros cuatro mil les enviamos una carta diciendo que Telefónica bajará. Pase lo que pase, acertamos con cuatro mil personas. La semana siguiente, al grupo con el que acertamos le enviamos otra carta con otro valor, por ejemplo BBVA. A dos mil les decimos que subirá y a dos mil les decimos que bajará. Con dos mil de ellos acertaremos, y estarán listos para, la semana siguiente, recibir un tercer boletín… Al final, pase lo que pase, habrá un grupo de gente con el que hayamos acertado veinte veces seguidas y que creerá con todo su corazón que somos verdaderos gurús, que hacemos magia o tenemos información privilegiada. Es el momento de escribir un libro o de ir por ahí a impartir conferencias sobre nuestro magnífico método, basado en la relación entre la presión atmosférica en el Triángulo de las Bermudas y la evolución del mercado de valores.
Dicho esto para rogar que mis previsiones se tomen tan en serio como se merecen, hay que añadir que las curvas de tendencia son algo bastante distinto, aunque están sujetas también a hechos puntuales que las hagan cambiar de repente. Calcular el precio del petróleo en el futuro es prácticamente imposible, y si yo pudiera hacerlo estaría como loco invirtiendo en el mercado de futuros en lugar de escribir estas líneas. Sin embargo, lo que sí se puede hacer es calcular una tendencia que pase por alto las fluctuaciones (que es donde está el dinero) y tratar de predecir de un modo aproximado los valores futuros, o el valor en torno al que se moverá el precio real, con un margen de error.
En ese sentido, y por lo que se refiere al petróleo, lo que más me maravilla del asunto cuando sale la conversación es que la gente no sólo no tiene ni idea de cuáles serán los precios futuros (lo que es de agradecer), sino que la mayor parte de las veces tampoco sabe cuáles han sido los precios pasados. En torno al petróleo parece existir una especie de nebulosa informativa que nos induce a creer que siempre ha estado más o menos caro y que siempre ha costado más o menos lo mismo. Y no es así, en absoluto.
Empiezo, por tanto, por una gráfica de la evolución de los precios del petróleo desde el año 83. Con treinta años debería ser suficiente.
Fuente: US Energy Information Administration
La gráfica refleja la evolución de los precios del petróleo en dólares corrientes, o sea, sin tener en cuenta la inflación. De hecho, si se quisiera aplicar la inflación para obtener precios reales habría que preguntarse la inflación de dónde aplicamos, ya que se trata de una magnitud muy heterogénea dependiendo de países, monedas y zonas económicas.
Lo que podemos ver en esta gráfica es que durante muchos años el precio del petróleo se mantuvo estable en torno a los 20$ por barril, lo que en realidad significaba que su precio decrecía en términos reales por la inflación. Estamos hablando de los años ochenta a los primeros años de los dos mil, una época de bonanza en lo energético.
A partir de 2004, sin embargo, esta tendencia cambia absolutamente y comienza un crecimiento de los precios que aunque tarda algunos años en en hacer mella en la economía, acabará causando la crisis que aún vivimos, esa crisis que no va a terminar nunca, como siempre se repite en estas páginas.
Las causas de ese repentino aumento son muchas, y no pretendo ser exhaustivo:
-Por una parte, el repentino hundimiento de la producción en campos petrolíferos tan importantes como el de Cantarell, en México, dejó al descubierto que lo que parecía un hecho lejano y muy improbable no era tan lejano ni tan improbable, y los mercados comenzaron a descontar al alza esta posibilidad.
-El aumento del consumo, especialmente en los países emergentes, no podía ya ser cubierto con nuevos aumentos de la producción.
-La explosión demográfica pasó de teórica a real. Este concepto es un poco más complicado, pero se puede resumir para andar por casa diciendo que no importa mucho cuántos millones de habitantes haya en el mundo mientras coman arroz y monten en burro. Cuando el exceso de población comienza realmente a presionar sobre los precios es cuando esos millones de personas comienzan a consumir cobre, acero, cemento y petróleo. Como toda expansión económica se inicia por la base, el despegue de los países emergentes tardó un tiempo en convertirse en demanda real, y fue en esta época cuando hizo eclosión este fenómeno en toda su magnitud.
Por tanto, en 2005 se inicia un nuevo paradigma y es a partir de esa fecha cuando, en las nuevas condiciones ambientales, se desarrolla un nuevo mercado con sus propias particularidades de subasta de precios por un recurso que no se consigue hacer más abundante. Quedan pocas dudas de que esto es así, pero yo encuentro dos pruebas inquebrantables:
-Que a mayores niveles de precios no aumente la oferta, lo que sería un contradiós de la economía de mercado si no fuera porque se está ofertando muy cerca del máximo de capacidad. Sobre este tema ya escribió AMT y dejó una gráfica a la que creo que no se le ha prestado toda la atención que merece, porque es devastadora:


-Que el fracking sea rentable, con un coste económico de cerca de 80$ por barril extraído. Y hablo de coste económico, que si hablamos de costes energéticos quizás estemos aún peor.
El nuevo paradigma nos permite, al menos en teoría, trazar una aproximación estadística a lo que serán los precios del petróleo futuros. Se trata de una aproximación ceteris paribus, o sea, dando por hecho que el resto de factores no varían, lo que siempre fue, a mi juicio, uno de los principales talones de Aquiles de la economía, pues todos los factores varían constantemente.
Aún así, y en el entendido de que los aumentos de precio llevarán a disminuciones de demanda, y las disminuciones de demanda a disminuciones de precio, formando una gráfica en forma de sierra, lo importante es la tendencia general de esos dientes de sierra, y eso es lo que me he permitido calcular con una regresión lineal.
Esta sería, más o menos, la gráfica de los precios futuros del petróleo hasta 2020. La línea negra describe los precios actuales y la línea roja es la línea de tendencia de los precios futuros.
Predicción optimista




¿Y por qué uso este tipo de regresión? Porque quiero ser optimista y pensar que la demanda de petróleo, y su extracción, se ajustará efectivamente a la planicie de la producción, sin un descenso brusco.
Como cualquier biólogo sabe, en los sistemas vivos se suele aplicar con más frecuencia la regresión exponencial, que tiene en cuenta el número de nuevos comensales que se añaden al mercado en cada ciclo de tiempo. Como la Tierra y la Humanidad son sistemas biológicos, y como la economía nos demuestra que cada año entran en el mercado muchos millones de consumidores nuevos, y de coches nuevos, procedentes de la zona asiática (se esperan 22 millones de nuevos coches sólo en China, en 2013), quizás sería más apropiada una regresión exponencial que reflejara el incremento demográfico y el aumento de consumo en las economías emergentes, que son también las que engloban a una mayor cifra de población. Vamos a verla:
Predicción pesimista

Como veis, la primera de las gráficas muestra un escenario alrededor de los 170$ por barril en 2020, mientras que la segunda llega cerca de los 240$ por barril en ese mismo momento.
Por supuesto, no me parece probable que los precios lleguen a esos niveles, pero no porque no sean posibles en las condiciones actuales de mercado, sino por la misma razón por la que el motor de un coche no puede llegar a los cinco mil grados centígrados, por mal que funcione su refrigeración o por mucho que se acelere: explota antes, o se funde. Y una vez ha explotado o se ha fundido, deja de funcionar y se enfría.
Estoy convencido de que el ejemplo del motor nos parece a todos un consuelo. Un gran alivio. Seguro que sí.
Javier Pérez
www.javier-perez.es
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Reseña: El retorno al equilibrio

The Oil Crash - 4 February, 2013 - 06:34
Queridos lectores,

Hace unas semanas Quim Nogueras publicó un libro de entrevistas hechas por él mismo a diversos expertos clave para entender los retos societarios que debemos afrontar. Le he pedido a Quim que haga una reseña sobre su trabajo, a lo cual él amablemente ha accedido.

Salu2,
AMT 

EL RETORNO AL EQUILIBRIO: PROPUESTAS Y REALIDADES EN EL CAMINO HACIA LA SOSTENIBILIDAD

El trabajo que les presento es una recopilación de entrevistas que pretenden verter un poco de luz sobre algunas de las incógnitas que nos plantea el futuro, desde el punto de vista de dos de los fenómenos que, en mi opinión, tendrán más peso sobre nuestras vidas: la crisis de recursos naturales y el cambio climático.
Ambos problemas fueron predichos hace décadas, y son tratados por nuestras instituciones de gobierno desde hace años, aunque siempre lo han hecho de puertas adentro, y sin demostrar ninguna intención real de hacerles frente. Esto ha contribuido a que la mayoría de la población continúe desconociendo la gravedad de la situación, o bien tenga la creencia de que se trata de cuestiones que nos afectarán más a largo plazo.

No hace falta ir demasiado lejos para darnos cuenta de que aquel futuro que preveían los científicos ya está aquí: la producción de carburantes y otras materias primas esenciales no puede seguir el ritmo del crecimiento y sus precios suben hasta máximos históricos, estrangulando una economía que ya pende de un hilo; por el otro lado hace sólo unos meses sufríamos cuatro olas de calor consecutivas, el mismo verano que el casquete polar marcaba mínimos desde que se dispone de datos, poco antes de contemplar por televisión la visita de un huracán a la capital de occidente.
Nos encontramos pues en un punto clave en la historia, un momento decisivo en el que confluyen graves problemas económicos, ecológicos, políticos, climáticos... y donde nos vienen a la cabeza preguntas muy importantes, como por ejemplo:
-Después del petróleo, ¿podremos continuar funcionando con energías renovables?

-¿Hasta qué punto debemos preocuparnos por el cambio climático?

-¿Qué haremos si la economía no vuelve a crecer?

-¿Qué puedo hacer yo para prepararme para el futuro? ¿y qué puedo hacer por mis hijos?
-¿Cómo podemos evitar que cada vez más gente pase hambre?

-¿Hay alguien que ya se haya organizado y esté trabajando para asegurar un futuro digno?

-¿Cómo puedo yo aportar mi granito de arena?

Con la intención de encontrar una primera orientación hacia sus respuestas, he entrevistado a diferentes personas de nuestro país, expertas en sus respectivos ámbitos: comenzaremos conversando con Carles Riba, quien nos hablará de la crisis energética y de las soluciones que la ciencia nos puede ofrecer; a continuación Fernando Valladares nos aclarará algunos puntos importantes sobre el cambio climático; preguntaremos a Arcadi Oliveres acerca de los efectos de la escasez de recursos sobre la economía y sobre el estado del bienestar; seguidamente Marta Rivera nos explicará qué riesgos planean sobre la disponibilidad de alimentos, y como resolverlos; Carles Feixa nos ofrecerá su punto de vista sobre el papel de la juventud de cara al futuro, y en último término conoceremos dos de las principales iniciativas colectivas que han surgido en nuestro país para dar respuesta a la crisis energética y ambiental, de la mano de Enric Duran (Cooperativa Integral Catalana) y Juan del Río (Red de Pueblos en Transición). 

El trabajo completo se puede descargar libremente aquí: http://goo.gl/to0AL y también en catalán aquí: http://goo.gl/Qicc7
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Explotación y usura:Las dos caras del capitalismo

Ácratas - 2 February, 2013 - 06:43






Existe una relación conceptual íntima entre el beneficio y el interés —cuyos extremos son la explotación y la usura—. Produce el mismo efecto tomar a un hombre y hacerlo trabajar sin remunerarlo adecuadamente que imponerle unas excesivas tasas de interés a su deuda. Ambos excesos lo conducen a la misma postración económica, ambos son expolios intencionados. La única diferencia es si el expolio se produce con préstamo dinerario o no. Lo que iguala a ambos delitos (pues la explotación y la usura son delitos de lesa humanidad) es el concepto del hombre como bestia cuya vida no vale más que para obtener plusvalías.

Se identifica interesadamente en los medios públicos "Libertad" con incontrolado ejercicio de la explotación y la usura. El Estado, que es el supuesto milagroso regulador de ambos delitos hasta convertirlos en buenas prácticas, no funciona. Pues el Estado se articula mediante la acción humana de funcionarios (fijos de carrera y eventuales políticos), y el hombre adolece del defecto de la ambición. Así que los políticos y los funcionarios se convierten en cómplices de los altos delincuentes que explotan y ejercen la usura, a cambio de brevas y sobornos.

Por lo tanto, por más que cueste, los delitos de explotación y de usura deben erradicarse. ¿Cómo? Reconociendo que beneficio e interés son sus gérmenes. Son las semillas que engendran la mala hierba que arruina la cosecha. La Bolsa y la Banca son, pues, dos templos de la delincuencia organizada. ¿A alguien le extraña esta conclusión?

La dos cuestiones a resolver, entonces, son:

1. ¿Se emprendería sin tener como objetivo el beneficio?

2. ¿Se prestaría dinero sin interés?

Hay dos respuestas en los contornos sociales: existen las entidades sin ánimo de lucro; y dentro de las familias se presta sin interés. En ambos casos existe una motivación superior al egoísmo: El bienestar de los demás como consecuencia o desbordamiento del bienestar propio. En ninguno de los dos casos tiene nada que ver con la caridad.

Pero no cabe esperar que esas condiciones puedan generalizarse entre humanos. No hay que esperar el amor del prójimo. Sólo debe exigirse ser respetado.

Para dar con la solución al problema que acabo de plantear hay que profundizar en el concepto de dinero.

El dinero es un bien intermedio para el intercambio de bienes y servicios que permite diferir tal intercambio en el tiempo. Es decir: el dinero tiene dos funciones que son el gasto inmediato y el gasto futuro mediante el ahorro.

La masa ahorrada por muchas personas se supone que permite, también, la inversión en bienes comunes y maquinaria para emprender proyectos que rebasan la capacidad de un solo hombre. Es lo mismo que se consigue mediante las sociedades entre hombres (o empresas).

Existen dos leyes de hierro humanas opuestas: la ley del máximo beneficio y la ley del mínimo esfuerzo. Así, un empresario explota a sus obreros aplicando la primera y los trabajadores hacen su trabajo lo peor que pueden sin arriesgarse a ser despedidos. Ambas leyes confluyen, en estos tiempos, en la negociación individual o colectiva de salarios y horarios de trabajo.

Significa que un hombre quiere ser bien pagado por su esfuerzo, pero acepta estar mal pagado malversando las expectativas puestas en él por su patrón. O sea que, ante la explotación patronal, se opone el desperdicio del tiempo trabajado.

Ambas leyes se adaptan a las circunstancias económicas:

1. En tiempos de bonanza, de mano de obra escasa, los salarios son altos y también el rendimiento obrero. Los precios suben y la espiral centrifuga sigue hasta que la máquina se detiene. ¿Por qué? Porque el dinero necesario para mantener la fuga es disparatado. Y el rendimiento del ahorro se resiente. Las rentas del capital detienen el proceso y cuanto más alto se haya subido, más dura es la caída subsiguiente.

2. En crisis, el paro aumenta, los salarios caen y el beneficio decrece, las más de las veces por una suma de falta de trabajo y de esfuerzo. Los intereses suben y las rentas del capital superan a las del empresariado.

Ya está centrado el tema.

Los ciclos económicos se corresponden con las alternativas de mayor renta de empresa y capital. Son una lucha entre saurios explotadores y usureros. En ella, los trabajadores son meros peones. No tienen opinión, aunque sufran las consecuencias. Con la adecuada información (manipulada), estarían del lado de los empresarios. Jamás estarían del lado de los usureros.

La gran diferencia de esta crisis respecto a las anteriores (que son las estudiadas por los economistas: buenos analistas, pero malos profetas) es que los usureros han atacado la base productiva entera, consiguiendo endeudar no solo a los empresarios con créditos impagables; sino también a los obreros, compradores todos de viviendas caras, y a los estados, embarcándolos en miles de empresas faraónicas (aeropuertos, autopistas, infraestructuras y edificios innecesarios). El capital con el que los usureros han atacado no ha sido solamente el ahorrado por toda la sociedad, sino el que han creado de la nada: una masa de dinero electrónica de 1700 billones de dólares capaz de acometer tal monstruoso proyecto. Téngase en cuenta que todas las empresas del mundo valen en Bolsa unos 85 billones de dólares.

La lucha entre el delincuente emprendedor y el parásito financiero sigue abierta. Los muertos los pone la clase asalariada.

Eliminar de la vida social la explotación y la usura, las dos verdaderas crucifixiones de las clases asalariadas, pasa por abolir el interés del dinero y el beneficio empresarial. Repito: son lo mismo. Ambos muerden y absorben el esfuerzo ajeno.

La solución de ambos problemas radica en la eliminación de la inflación y el riesgo.

En efecto: cuando un ahorrador deposita su dinero a plazo, trata de contrarrestar, mediante el interés que recibe, la devaluación inherente de su dinero a causa de la inflación y el riesgo de una eventual quiebra de la entidad financiera (de ahí las “primas de riesgo” de los países en dificultades). Sin inflación, no se necesita interés, sino garantías de que el dinero permanecerá intacto y disponible a lo largo del tiempo. Eso lo consigue una banca pública sólida. La Banca debe ser de todos. Y luego veremos cómo se consigue que ello signifique que actúa en interés de todos los ciudadanos, y no solo de las élites. Una banca pública prestaría sin interés a los proyectos viables y socialmente útiles. No a los especulativos. Con un coeficiente de encaje bancario del 100%, pues cuando hace falta nuevo dinero lo imprime el Estado, no lo fabrica de la nada un banco privado. El dinero que hace un banco central es de todos, pues se invierte en todos. Es como una paga extra que reciben todos los ciudadanos en forma de carretera o instalación.

Lo mismo sucede al empresario. Sin inflación ni riesgo, debe emprender buscando socios, no financieros que aporten capital a bajo interés (al inicio del ciclo) para apropiarse de la plusvalía que generen el dinero y la mano de obra. Se ha sacralizado la iniciativa privada, escondiendo que es, casi siempre, un delito en proyecto que se consolida con la corrupción del poder administrativo para sostenerse y la quiebra final para no pagar los créditos de los acreedores. El empresario debe trabajar por un salario, igual que el resto de los trabajadores. Todos juntos. Todos socios. Todos lo mejor pagados posible. Al que ello le suene a chino, que recapacite sobre las disyuntivas moralidad-delincuencia y seguridad-fraude. Pues todos, incluyendo a los emprendedores, acabamos siendo al final víctimas de las élites financieras y oligopolísticas.

La solución, a estas alturas, se alza evidente:

Tomar el control del Estado.

Hay dos métodos:

1º- Una dictadura del proletariado. Un golpe de estado sangriento, el fusilamiento de los explotadores y de los parásitos por la vía expeditiva en paredones improvisados. Para eso hace falta un gran líder capaz de embaucar a millones de personas en una causa como la descrita. Por suerte, su aparición es muy improbable, pues los usureros y los plutócratas controlan los medios de comunicación. Y sin propaganda, nadie impone sus ideas.

2º- El cambio del sistema de poder actual. La destitución en masa de la casta política y funcionarial corrupta. Y, tras un período constituyente, el establecimiento de eso que se llama democracia.

—Ah, pero ¿es que no hay ya democracia? ¿Cómo vamos a solucionar un problema aplicando un medicamento que no ha funcionado hasta ahora? —se preguntará el lector.

No, no hay democracia en España. La democracia es prácticamente desconocida en el mundo. Cuando más, en este país de ignorantes. Aquí se delega el poder político soberano del pueblo en los "expertos de la política", que se agremian en partidos. Los partidos ocupan un punto medio entre una empresa de explotación y un parásito financiero. Lo mismo que hacen las mafias. Y cumplen con su verdadero propósito: robar a manos llenas. Igual que el explotador roba la plusvalía a sus trabajadores y el usurero roba dinero a sus parasitados.

La democracia no tiene ni ha tenido nunca nada que ver con los partidos. Lo mismo que ser aficionado al fútbol no tiene nada que ver con hacerse socio del Madrid o el Barcelona, sino con jugar al fútbol. Así, la democracia tiene que ver con decidir permanentemente de manera colectiva. No una vez cada cuatro años, sino cada día. La democracia es un esfuerzo continuo para el control de la sociedad en beneficio de todos, no solo de nuestras familias.

La “Democracia Continua o Asamblearia”, de ámbito municipal, tiene la característica de que corrige muy rápidamente los errores que pueda cometer. No a los cuatro años, votando a otro ladrón distinto del que acaba de robarnos, sino al día siguiente de aquél en que se detecta el error. Se vota de nuevo y se pone remedio.

La Democracia no es solo la separación de poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial desde las urnas, sino también el control de un cuarto poder del Estado, el Financiero. El modo de que la banca pública cumpla con su función es impidiendo la corrupción de sus funcionarios. También el Poder Financiero debe ser decidido en las urnas y controlado exhaustivamente por el pueblo mediante consejeros especialmente designados democráticamente para ello.


TOMÁS DE SOTO

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Fracking: rentabilidad energética, económica y ecológica

The Oil Crash - 1 February, 2013 - 07:27
Viñeta publicada por Ramón en El País.com el 31 de Enero de 2012.
Queridos lectores,

A medida que va se van notando de hecho (aún sin reconocerse) los efectos  de que estamos ya en el ocaso del petróleo y posiblemente cerca del pico del uranio, el mundo occidental se apresta a una alocada carrera de explotación de recursos de tan baja calidad y tan escaso rendimiento que hace décadas ni se tomaban en consideración. Pero en una situación de estrangulamiento continuo de la economía por falta de su verdadero motor último, la energía, está llevando a medidas verdaderamente desesperadas, el alcance de las cuales probablemente no ha sido evaluado con la serenidad que se requiere.


El caso que nos ocupa hoy, porque llama con fuerza a la puerta de los países europeos, es el de la explotación de hidrocarburos mediante la técnica de la fractura hidráulica (hydrofracking en inglés, también llamado para abreviar fracking). En realidad los recursos así explotables son diversos, pero dado que el factor que aglutina la oposición popular a estas explotaciones se centra en la técnica de explotación, haré aquí una visión conjunta de los más importantes hidrocarburos relacionados, señalando los factores comunes y los diferenciadores, esperando contribuir a aclarar este debate, a veces interesadamente enmarañado.

Por otro lado, cuando se denuncia este tipo de explotaciones se enfatiza solamente los factores ambientales. Terribles, auténticos desastres ambientales, pero semejantes a las de otros recursos que se explotan por el ancho mundo; hasta ahora esas atrocidades se hacían lejos de los países occidentales, pero la penuria actual ya no permite ir con tales esquisiteces. La enconada lucha de la clase media de aquí de no caer en La Gran Exclusión le lleva a mantener un cierto orgullo de independencia y plantar cara al fracking en la que en suma puede ser su última lucha, la defensa del último recurso que a la postre nos quedará: la viabilidad de nuestro hábitat. Y eso hace que el debate parezca el de siempre: entre soñadores ecologistas que quieren preservar el medio ambiente, y prácticos empredendedores que generarán riqueza y puestos de trabajo. Con ese planteamiento, el debate está perdido de antemano, a pesar de la brutalidad del impacto ambiental asociado al fracking.

Resulta, sin embargo, que si uno analiza otras variables, como el rendimiento energético neto de estas fuentes y su rendimiento económico, emerge una perspectiva completamente diferente. Tan diferente que me parece increíble la campaña de relaciones públicas en favor del fracking que se está haciendo, pues no resiste el más mínimo análisis serio. En este contexto, llevar la discusión del fracking al problema ambiental resulta conveniente para la industria, pues permite reducir el problema a un campo de batalla conocido donde la retórica habitual (en esencia, creación de puestos de trabajo) se sabe exitosa. Razón de más de tomar una perspectiva más amplia y dejar expuesta la cruda realidad del asunto.

Comencemos, pues, nuestro análisis.

Geología de los recursos no convencionales y su rentabilidad energética.

El siguiente diagrama está sacado de un excelente artículo (recomiendo encarecidamente su lectura) de Aitor Urresti i Florent Marcellesi:


Los yacimientos de petróleo y gas convencional suelen encontrarse en formaciones de roca sedimentaria (típicamente arenisca o caliza). Se trata de rocas porosas (que están llenas de agujeros, como una esponja) y permeables (que los agujeros forman canales por los que el fluido puede circular, atravesando toda la roca) y así cuando se perfora en un punto se accede a todo el gas y petróleo circundante, hasta que la presión interna baja tanto que por acción del peso de la roca que tiene encima los canales por los que fluyen gas y petróleo se van colapsando y llega un momento que se obturan. Para evitar o retrasar este problema se utilizan varias técnicas, consistentes mayoritariamente en hacer pozos auxiliares por donde se inyecta líquido o gas a presión, para frenar el colapso de la roca y empujar el hidrocarburo hacia el pozo de explotación.

Como la roca es permeable, gas y petróleo acabarían fluyendo a la superficie, y así ha pasado en algunos casos (es como se originaron las arenas bituminosas del Canadá). Para que haya un yacimiento tiene que haber una roca sello, no permeable (por ejemplo, salina), que impida la migración de hidrocarburos a la superficie. Los yacimientos de petróleo suelen tener encima bolsas de gas natural, ya que éste es esencialmente metano y el metano se forma de la descomposición de otros hidrocarburos (el metano es el hidrocarburo más simple, con sólo un carbono). Sin embargo, es posible encontrar gas natural sin petróleo asociado (fruto de que toda la materia orgánica que hubiese se ha descompuesto). En realidad, y como luego discutiremos, hay mucho gas natural en todo el mundo, aunque no siempre se puede aprovechar económicamente. Para que se hagan una idea, un chiste habitual de los geólogos del petróleo: "Ya hemos acabado de realizar las exploraciones del bloque X. La mala noticia es que no hay petróleo. La buena noticia es que no hay gas".

En el caso de los hidrocarburos no convencionales, la situación es bastante diferente. Los hay de varios tipos, pero hoy nos vamos a concentrar en el caso de las pizarras o esquistos y recursos asociados. 



Las pizarras son rocas metamórficas (modificadas por la acción del calor y la presión) que forman láminas. No todas las pizarras están asociadas a la presencia de materia orgánica y de hidrocarburos, tan sólo las de algunos tipos especiales. La más conocida es la pizarra bituminosa (propiamente, lutita), que contiene los restos de material orgánico que quedó atrapado en las arcillas que dieron lugar a la pizarra. El material contenido se llama kerógeno, y es una especie de petróleo poco cocinado (pues la materia orgánica no se vio sometido a las condiciones de temperatura y presión adecuadas). Las lutitas bituminosas son conocidas desde hace milenios (los romanos las explotaron, por ejemplo en la mina de petróleo de Riutort) y sus recursos a escala planetaria fueron evaluados hace décadas y son gigantescos: en términos de barriles equivalentes a petróleo (conversión por energía) se estima que hay en todo el mundo entre 2,8 y 3,3 billones de barriles, más de la mitad de ellos en los EE.UU. (para que se hagan una idea, en toda la historia de la Humanidad se ha consumido un poco más de un billón de barriles de petróleo convencional). Sin embargo, recursos no son reservas: recurso es lo que hay ahí, mientras que reserva es lo que se puede explotar, la cual depende de factores económicos y, en realidad, de tener una buena Tasa de Retorno Energético (TRE), típicamente superior a 10 para que la cosa salga rentable económicamente. Y el problema es que la explotación del kerógeno, con todas las técnicas utilizadas, tiene una TRE muy baja, de entre 2 (Cleveland & O'Connor) y 4 (Rapier), incluso explotando los kerógenos de más alto contenido energético (aparte, tienen otros problemas que no comentaremos ahora). El caso es que desde hace décadas se intentan explotar comercialmente sin éxito, pero su mera existencia y el gigantismo de los recursos de kerógeno sirven para sacar alguna noticia breve de corte optimista en los diarios de tanto en tanto (una nueva técnica de explotación que debería ser revolucionaria, la opinión de un experto sobre el futuro del petróleo, etc). También, el hecho de que muchos americanos han oído hablar del oil shale (así le llaman a las pizarras kerogénicas) y de lo grandioso del recurso sirve para alentar una confusión interesada que ahora explicaremos.

Desde hace poco menos de una década en los EE.UU. se está viviendo un boom de la explotación del gas de esquisto, conocido también como shale gas. Se trata de las burbujas de metano que están enganchadas entre las láminas de la pizarra, y generamente está asociado a la presencia de kerógeno. Puesto que la pizarra no es una roca permeable, ni siquiera porosa, sacar este gas de ahí supone un reto enorme. El método más económico para su explotación, conocido desde hace décadas, es el de la fractura hidráulica o fracking. Este método se basa en perforar primero un pozo vertical, y a partir de él extender una o varias ramas más o menos horizontales, que penetran entre las láminas de pizarra gracias a la inyección de arena y agua a presión, fracturándolas y haciendo accesible el metano. Como el metano aún está enganchado al material, para recuperarlo es preciso inyectar un cóctel químico que favorece su liberación. La productividad de estos pozos es muy baja, como 200 veces menos que la de un pozo convencional; además, la producción decae muy deprisa y durante el primer año un pozo de gas no convencional típico produce el 80% de todo el gas de su vida útil. Los ritmos de decaimiento son tan rápidos que se tiene que estar perforando continuamente y a gran velocidad nuevos pozos para mantener la producción, y este ritmo crece a medida que se intenta producir más gas por este método, lo cual pone un límite absoluto a la producción total anual.


No existe ningún estudio que evalúe seriamente cuál es la TRE del gas de esquisto, pero debe ser bastante bajo dados los costes de producción a boca de pozo en los EE.UU.: entre 2,25 y 9 dólares por cada mil pies cúbicos (tfc), esto es, unas 8 veces más caro que la de los pozos convencionales en Rusia. Teniendo en cuenta que la TRE del gas ruso se sitúa alrededor de 20, podemos estimar que el gas de esquisto debe estar entre 2 y 3, e incluso hay quien plantea que puede ser inferior a 1. Tan baja TRE hace incomprensible el bombo mediático que se viene dando, que en España comenzó hace unos 2 años, cuando por fuerza su viabilidad económica debe ser nula - más sobre esto más adelante.

Los recursos de gas de esquisto a escala global no son en realidad tan grandes. En el cenit de la euforia por el shale gas, en Abril de 2011, la Energy Information Administration evaluaba los recursos globales en 6.622 billones de pies cúbicos de gas de esquisto; piénsese que hoy en día se consumen 112 billones de pies cúbicos de gas natural al año, y por lo tanto el gas de esquisto, si se pudiera producir a la velocidad que queremos - ya sabemos que no es el caso- duraría unos 60 años. Sin embargo, unos meses más tarde el Servicio Geológico Minero de los EE.UU. lanzó un jarro de agua fría sobre esas maravillosas perspectivas: una revisión de los reservas de la formación de Marcellus reveló que éstas estaban infladas hasta 5 veces (!), justamente por razón de las trampas contables que denunciábamos en este blog, lo que ha dado lugar a múltiples comentarios. La inviabilidad económica del gas polaco -exceso de nitrógeno, como comentaba Dmitri Orlov- y otros "problemas" que han ido surgiendo sugieren que el potencial real de las reservas de shale gas equivale como mucho a unos pocos años de consumo anual y no tiene potencial para modificar la llegada al pico del gas natural. En realidad, el gas de esquisto es un recurso mucho más escaso que el kerógeno, pero la marca "shale" vende en el inconsciente americano y de ahí que decir "shale gas" emociona al ciudadano de a pie, máxime cuando se jalona continuamente con absurdas soflamas sobre la independencia energética de los EE.UU. , las cuales no resisten ningún análisis mínimamente riguroso.

El último recurso del que hablaré hoy, por su relación con el fracking, es del tight oil (petróleo de roca compacta). Se trata de formaciones areniscas convencionales, que contienen petróleo convencional, pero que están atrapadas (en formaciones elongadas, como lentes) dentro de una roca no permeable. Se trata en realidad de petróleo convencional, pero su explotación por medios convencionales no resulta rentable dado lo pequeño de los reservorios, así que se recurre a la técnica del fracking, causando un destrozo masivo del subsuelo para aumentar artificialmente la permeabilidad de la roca y permitir que el petróleo fluya. También aquí se inyecta agua y arena a presión, y también aquí se usa un cóctel químico para favorecer el flujo. Y, como en el caso de los pozos de gas de esquisto, se han de perforar pozos sin descanso para compensar el rápido declive de la producción.

Tampoco hay estimaciones de la TRE para el caso del petróleo de roca compacta. De acuerdo con el Oil Depletion Analysis Centre, el coste productivo de un barril de tight oil es de entre 83 y 86 dólares, lo cual permite aventurar que su TRE debe estar alrededor de 12: no excelente pero lo suficientemente buena como para que la aventura salga rentable, sobre todo en los precios actuales.

Y, cómo no, como en muchos casos la roca que se explota es pizarra, ¿adivinan como se denomina a veces a este tipo de petróleo? Efectivamente: shale oil, lo cual incrementa varios grados más la confusión, porque al petróleo sintetizado del kerógeno que se extrae de las pizarras bituminosas, o oil shales, se le ha llamado a veces también shale oil. La confusión está servida, en beneficio de crear una imagen completamente falseada del potencial del recurso, puesto que las reservas mundiales de tight oil son unas 100 veces inferiores a las de petróleo de kerógeno.


Rentabilidad económica:

Conviene a este respecto distinguir la extracción de los tres tipos principales de recurso de los que hemos hablado.

Respecto al kerógeno, poca cosa hay que decir. No se está explotando y sólo hay algunos plantas experimentales. De momento no es viable comercialmente, ni siquiera con el subsidio de otras fuentes de hidrocarburos más baratas de las que aún disfrutamos.

Respecto al gas natural, ha habido una campaña de desinformación muy intensa sobre su realidad económica que conviene aclarar, y que conviene atajar en su raíz: es decir, examinando lo que ha pasado en los EE.UU. El discurso oficial habla de que el precio del gas natural se ha mantenido bajo en los EE.UU. gracias a la gran abundancia de gas que ha propiciado la extracción de shale gas mediante fracking. Esto haría pensar que el consumo de gas en los EE.UU. ha subido muy rápido con el boom del fracking, dada la abundancia de un recurso barato y aprovechable, pero que la disponibilidad del mismo ha ido aún más rápido y por eso el precio se ha mantenido bajo. Nada más lejos de la realidad.


Como muestra la gráfica sacada de la Energy Information Administration del Departamento de Energía de los EE.UU., el consumo de gas en los EE.UU. se mantuvo bastante plano desde mediados de los 90 del siglo pasado hasta 2009, aproximadamente, con una pequeña caída entre 2005 y 2007. Los dos últimos años de la serie muestran una leve subida pero que aún no es demasiado significativa, entre otras cosas porque es similar a los incrementos en capacidad de almacenamiento de esos mismos años.

Tenemos, por otro, el histórico de precios del gas natural, expresado en dólares constantes de 2012, cortesía -cómo no- de Gail Tverberg:

 
Cuando comparamos esta gráfica con la anterior lo que se ve es que para que el consumo de gas crezca el precio del mismo (en dólares por millón de unidades térmicas británicas, MBTU) no puede sobrepasar el límite de los 4 dólares de 2012. Resulta, sin embargo, que el precio mínimo para no tener pérdidas en un pozo de gas convencional es de 7-8$ por MBTU. Cada vez que el gas no convencional ha aumentado su peso en el panorama energético americano, el consumo se ha retraído; y sólo ahora que las compañías dedicadas al fracking han aceptado bajar los precios por debajo de coste, el consumo se ha recuperado pero sólo moderadamente. La realidad es que estas compañías, en su huída hacia adelante, han incurrido desde 2010 en déficits trimestrales conjuntos de 10.000 millones de dólares, dando prioridad al aumento de reservas de gas (y así mejorar su capitalización bursátil) antes que a la rentabilidad de la explotación. Hasta que la situación ha sido insostenible (en palabras de Rex W. Tillerson, consejero delegado de Exxon Mobile: "Aquí todos hemos perdido hasta la camisa") y el número de nuevos pozos en funcionamiento cae a velocidad de vértigo (la gráfica es de este artículo):

Número de pozos operados por Cheasepeake
Los promotores de la aventura del shale gas en Europa defienden que aquí eso no pasará, debido a los altos precios del gas en esta región al estar indexado al precio del petróleo.

La gran falacia con el gas natural es su sustitutibilidad. Al margen de los usos que ya se le dan al gas (principalmente, hornos industriales, refinerías y calor doméstico) el gas natural tiene el potencial de sustituir al petróleo en algunas aplicaciones; se puede, por ejemplo, alimentar un motor de gasolina con gas natural con pequeñas adaptaciones. Sin embargo, potencialidad no quiere decir que tal sustitución se esté llevando a cabo. Y no se lleva a cabo por lo desmesurado de las inversiones en infraestructura que se tienen que realizar. Transportar y almacenar gas es más costoso y complejo que transportar y almacenar petróleo, para lo cual encima la infraestructura ya está ahí. Se tiene que entender que en un momento de crisis económica como el actual acometer inversiones multimillonarias que llevará décadas amortizar es algo demasiado arriesgado y por lo que obviamente los inversores no están apostando. Eso hace que creer que el gas natural es una buena opción de futuro en el Viejo Continente sea una forma peligrosa -financieramente- de autoengaño. Entre otras cosas porque el mercado potencial a penetrar con el nuevo gas afluente es el automovilístico, pero en Europa la flota de utilitarios es principalmente de diésel, que no pueden ser adaptados a gas. Y en un momento en que las ventas de coches estan bajo mínimos (y sin la más mínima esperanza de remontar) es impensable que los particulares se decidan a una sustitución del parque a gran escala, lo cual pone aún en mayor riesgo la inversión en infraestructura. Y pensar en exportar es también una mala opción: sin conexión por gasoducto hasta los potenciales compradores, los costes de las plantas de licuefacción y regasificación son prohibitivos, y simplemente no se están haciendo.


No necesitamos gas: necesitamos petróleo. El gas sólo sigue al petróleo: en España, de 2008 a 2011 el consumo de petróleo cayó por los altos precios un 19%, pero el de gas natural también cayó, y un 10% nada menos. No es sólo que la crisis reduzca el consumo: es que tenemos una sociedad petróleo-dependiente y sin petróleo de nada nos sirve el gas, para el que no tenemos la infraestructura de aprovechamiento adecuada. Tanto es así que un 20% de todo el gas que se extrae en el mundo se quema directamente in situ, puesto que dispersarlo en el aire sin más crea el riesgo de explosión (como pasó por ejemplo el año pasado con la plataforma marina Elgin, que estuvo meses ardiendo) y explotarlo económicamente sólo tiene sentido en lugares cercanos a los puntos de consumo o bien conectados por gasoductos. Incluso en los sitios donde se hace fracking para sacar petróleo (tight oil) el gas se quema sin mayor reparo:
Imagen del blog de Kjel Aleklett: aleklett.wordpress.com. La formación de Bakken produce más brillo de noche que Minneapolis.

Por último, respecto al petróleo convencional de roca poco porosa e impermeable (tight oil), es el único que aparenta tener una cierta rentabilidad económica, al menos mientras el precio del petróleo se mantenga por encima de los 80$ por barril. Como en realidad hay muy buenas razones para pensar que así va a ser (so pena de sufrir consecuencias aún peores, algunas de las cuales ya comentamos), este petróleo aunque caro se va a poder explotar y se explotará. Eso sí, su impacto a escala global será pequeño dadas las limitaciones de su potencial máximo y su rápida llegada a cénit productivo y declive. Como comentaba Matthieu Auzzaneau, los campos de tight oil de Dakota del Norte tardarán sólo unos pocos años en imitar el curso de sus gemelos que trabajan sobre la misma formación de pizarra en el estado de Montana, donde la explotación comenzó antes.


De hecho, ni la propia Agencia Internacional de la Energía espera en su previsiones de futuro que la producción de este tipo de petróleo pase de unos 2 millones de barriles diarios (Mb/d; a comparar con los 90 Mb/d que se consumen en el mundo hoy en día), y eso a pesar de la densa capa de maquillaje contable. De hecho, si uno mira la evolución del número de pozos petroleros perforados en los EE.UU. se ve que ha comenzado ya a decaer, lo cual anticipa un pronto declive de la extracción de tight oil:

Imagen de Early Warning: http://earlywarn.blogspot.com.es/2013/01/us-oil-rig-count-declining.html 

 

Rentabilidad ecológica:

Propiamente, para hablar de "rentabilidad ecológica" tendríamos que ser capaces de cuantificar el valor de los servicios ecológicos sacrificados (destruidos) o el coste de reponerlos. Tal cuantificación es asaz complicada, porque en ocasiones implica un aumento de la mortalidad y la morbilidad de seres humanos (como en realidad lo implican muchas actividades industriales). No pretendo entrar en esa parte del debate, proclive a la reacción emocional; me limitaré a enunciar los daños ambientales constatados en determinadas situaciones.

- Consumo de agua: El uso de la fractura hidráulica implica un consumo de agua por pozo bastante significativo. En el caso del gas de esquisto, cada tfc producido requirere 0,40 barriles de agua (unos 64 litros). En términos de barriles de agua por cada barril equivalente de petróleo, la proporción sale 2,33 a 1, y presumiblemente la cantidad es similar en el caso del tight oil. Es una cantidad de agua semejante a la de la extracción convencional de petróleo, sólo que se hace en algunas zonas donde nunca había habido estos usos y en algunos casos comporta los mismos problemas que cualquier otra industria intensiva en el uso del agua, como el aumento de estrés hídrico, salinización y contaminación por metales pesados en los pozos, etc


- Contaminación directa del acuífero: Para acceder a las formaciones de esquisto se tiene que perforar roca sello, pero el acuífero siempre está por encima de ella, con lo que inevitablemente se tiene que atravesar el acuífero. Amparándose en secretos patentados (pero las patentes no funcionan así, curiosamente) las compañías no revelan la composición de sus cócteles. Análisis in situ hechos por activistas revelan que los cócteles usados frecuentemente están compuestos por sustancias cancerígenas, mutagénicas y tóxicas (incluyendo benzeno, tolueno, etil-benzeno, xilenos...). Resulta muy ilustrativa la infografía de The New York Times sobre la contaminación asociada a fracking. En muchos casos se han encontrado cantidades muy significativas de estas sustancias, y del propio gas natural filtrado, en los suministros de agua que se alimentan de pozos en las zonas adyacentes (como denuncian documentales como Gasland). No es de extrañar: en cada pozo entran 4.000 toneladas del cóctel químico. El problema de la contaminación es habitualmente el que más preocupa a las poblaciones circundantes, sobre todo porque nadie ha sido capaz aún de estimar cuánto tiempo se necesita para que el acuífero se recupere. Encima, hay una tendencia a relajar la normativa de protección ambiental para favorecer el fracking, práctica común en los EE.UU. que se está copiando en España.

Además de la contaminación del acuífero se produce la emisión de gases diversos, como compuestos volátiles orgánicos y, en algunos casos, radón. Y eso sin contar con que es una industria con un impacto significativo en emisión de gases de efecto invernadero, no sólo CO2, sino también el propio metano.

- Terremotos: No es una leyenda urbana sino algo cierto y preocupante: la fractura de las láminas de la pizarra y la lubricación con agua puede favorecer el desplazamiento de masas de tierra y causar terremotos. En Blackpool se produjo un terremoto de magnitud 2,5 en la escala de Richter el 1 de Abril de 2011, y otro de magnitud 1,7 el 27 de Mayo del mismo año. La propia compañía que realizaba los trabajos de prospección de shale gas, Cuadrilla, reconoció que sus tests eran la causa probable de los terremotos, aunque alegó que "la configuración geológica era inusual" (nótese que hablamos aquí de "prospección", no "explotación", lo cual hace los hechos aún más alarmantes). En EE.UU. se han producido una serie de terremotos relacionados con el fracking en Ohio durante 2012 (el más grave, uno de magnitud 4.0 cerca de Youngstown el 31 de Diciembre de 2011).

- Uso del suelo: Estamos hablando de una industria pesada, que requiere un tráfico constante de materiales y personal, infraestructura, logística, transporte, alojamiento, etc. El impacto es tremendo: vean, por ejemplo, las líneas contínuas de camiones llevando suministros y productos químicos, y trayendo el petróleo producido, en la formación de Bakken en Dakota del Norte:



Como estamos hablando de una industria que requiere de una gran logística pero que tiene una vida muy corta, el impacto sobre el territorio es muy grande y las prisas pueden llevar a destruir en poco tiempo lo que puede llevar décadas recuperar.
 
    
Conclusión:

No resulta osado decir, después de todo lo expuesto, que la explotación de recursos de hidrocarburos límite por la técnica del fracking es un completo sinsentido desde cualquier punto de vista, sin ni siquiera viabilidad económica excepto, y muy marginal, en el caso del tight oil (recurso que en España ni se le conoce ni se le espera). El sacrificio energético para esta explotación, en un momento en que se requeriría aprovechar mejor los recursos menguantes, nos pone en una mucha peor situación de cara el futuro. Y los impactos ambientales asociados son tan crudos que hacen de esta apuesta, simplemente, un suicidio.

El verdadero problema de fondo, ahora y siempre, es la incapacidad por parte de las instancias políticas y económicas de aceptar que el actual modelo, basado en el crecimiento económico imparable y exponencial es simplemente ya inviable de hecho. Cuanto más tiempo tardemos en aceptar, y en hacer aceptar, que se necesita un cambio de sistema económico, más profundamente transitamos una vía que nos lleva a a dónde en realidad no queremos ir

Salu2,
AMT
Categories: General

Peak oil y doctrina del shock

The Oil Crash - 30 January, 2013 - 12:06
Imagen de http://coto2.wordpress.com


Queridos lectores,

El post de hoy ha sido escrito por una persona con vocación de historiador que aquí tendrá el sobrenombre de Calícrates. Tiene una visión muy interesante del momento histórico que estamos viviendo, que he considerado oportuno compartir con todos Vds. Espero que sea de su interés.

Salu2,
AMT 


LA VERDADERA DOCTRINA DEL SHOCK


La doctrina del Shock (The Shock Doctrine, 2009) es una película documental basada en el libro homónimo de la periodista e investigadora Naomi Klein. Nos narra que en junio de 1951 representantes de agencias de inteligencia occidentales se reunieron en secreto con profesores universitarios de Montreal. Como resultado se financió una investigación sobre el aislamiento sensorial en la universidad de McGill. El aislamiento es una forma de producir una monotonía extrema, provoca una reducción de la capacidad crítica, nubla la mente, y el sujeto se queja de que ni siquiera puede fantasear (¿les recuerda Guantánamo?). Los investigadores se dieron cuenta del arma tan potencialmente terrible que podía llegar a ser. Algunos abandonaron el proyecto. Pero éste siguió adelante bajo las órdenes del Jefe de Psiquiatría Ewen Cameron y con objetivos mucho más ambiciosos: borrar a los sometidos a tratamiento la mente, dejarla en blanco para reprogramarlos desde cero. Cameron combinaba el electroshock con las curas de sueño y la repetición de mensajes grabados. La CIA no tardó en poner en práctica los hallazgos de Cameron. Se buscaba un momento de máxima tensión o parálisis, en el cual el sujeto está mucho más abierto a la sugestión, mucho más dispuesto a obedecer que antes de sufrir el shock.


En la misma época de los experimentos de Montreal, y tal vez con conocimiento de aquéllos, un partidario de otro tipo de shock trabajaba no muy lejos de allí. Milton Friedman era profesor de economía de la universidad de Chicago. Creía que la terapia de shock económico impulsaría a las sociedades a aceptar un capitalismo más puro y desregulado. Para que nos demos cuenta de su increíble influencia política, especialmente a partir de la década de los ochenta, Klein da cuenta en su libro de que cuando Friedman cumplió 90 años, la Casa Blanca organizó una celebración en su honor y se pronunciaron discursos. El Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, que llegó a decir que el homenajeado era “la encarnación de una realidad, la de que las ideas tienen consecuencias”. Ya lo creo. Y bastante dramáticas para los que las experimentaron en sus carnes.


Sin embargo Milton Friedman no podía creer seriamente en el mercado libre, y menos en la capacidad de gestión de las megacorporaciones privadas. Cualquiera que conozca el funcionamiento interno de las grandes multinacionales sabe que la clase dirigente corporativa puede llegar a ser incluso más corrupta e ineficiente que la política. Por no decir que la una no es sino el reverso de la otra. Los fines y objetivos de Friedman, y en general de los economistas de la Escuela de Chicago, eran muy otros.


Resulta evidente que el sistema de libre mercado es claramente disfuncional, especialmente a la hora de calibrar situaciones a medio, y no digamos a largo plazo (pensemos en las actuales extrañas oscilaciones del precio del petróleo). Pero es que además, parte de la base de que todos los actores que acuden al mercado tienen el mismo peso. ¡Como si un broker internacional que controle e invierta capitales de fondos de pensiones por cientos de millones de dólares tuviera la misma capacidad de influir en el mercado que una viejecita que ha ahorrado trescientos euros! Digámoslo claramente. El libre mercado esta hecho a medida a los depredadores comerciales o financieros, que por eso lo predican.


El libre mercado sólo funcionaría correctamente en una situación ideal. Pensemos en una población de reducidas dimensiones donde hubiera tres panaderías, y cada uno de los panaderos dispusiera de establecimientos de muy similar estructura comercial, así como del mismo músculo financiero. Entonces los precios del pan serían los correctos, justos para el consumidor y para los productores, y el mercado estaría perfectamente autorregulado. Pero estas situaciones ideales no se han nunca, ni se darán jamás. Pensemos que uno de los panaderos en cuestión recibiera un suplemento de capital (adquiriera una herencia, le tocara la lotería, etc…), y no anduviera sobrado de escrúpulos. Podría ocurrírsele empezar a vender sus productos a precio de coste, con el fin de hacer quebrar a sus competidores y quedarse a largo plazo con el monopolio del pan en el poblado. Para luego, claro, volver a subir los precios. Esto puede parecer ciencia ficción, o un cuento de Dickens, pero es lo que ocurre diariamente a gran escala en nuestros mercados globalizados. Si alguien te habla de las bondades del libre mercado, o es un ignorante o es un manlintencionado. Cabe también la posibilidad de que se trate de un joven estudiante de económicas, muy entusiasmando con su reciente descubrimiento de Adam Smith, esto es, un teórico sin contacto alguno con la realidad, con lo que bien pudiera ser incluido en la primera categoría. No. Milton Friedman era un gran economista, con vasta experiencia, y no podía creer en estas sandeces. ¿Cuáles eran los verdaderos objetivos de la Escuela de Chicago? ¿Qué buscaban o que querían prevenir?


Vayamos más lejos y entremos en lo políticamente aún más incorrecto. Lo visto en relación al libre mercado ¿no le ocurre igualmente a nuestro deslumbrante sistema partitocrático? ¿Premia verdaderamente la integridad intelectual o la demagogia más ramplona? Vamos a los hechos. En 1979 el Presidente americano James Carter dio el discurso más importante de su presidencia, con el asesoramiento del díscolo Secretario de Energía, James Schlesinger. Alertó a los americanos sobre la excesiva dependencia del país del petróleo, e hizo entrever la necesidad de un cambio radical de política energética, con sacrificios para los ciudadanos. ¿Cuál fue el resultado? ¿Fue sacado a hombros del ruedo por sus alborozados conciudadanos? No. Fue noqueado sin piedad por un vaquero californiano, actor de segunda fila, que probablemente no escribió jamás ni uno solo de sus discursos, y que interpretaba ante el atril con la misma falta de convicción que en la gran pantalla, pero que prometió un nuevo amanecer para América. Seamos honestos. Independientemente de nuestras ideas políticas, que por otra parte no son sino trampas que nos pone el sistema para favorecer la estabulación mental, ante el inevitable declive energético, que afectará dramáticamente a nuestro nivel de vida, si concurriera electoralmente alguien que nos expusiera francamente la necesidad de sacrificios, frente a algún trilero que nos hablase de un nuevo despegue camino del infinito, de la vuelta al crecimiento económico, gracias a la fusión caliente o fría, el motor de agua, o la ayuda de tecnología extraterrestre. ¿A quien votaríamos? Tomémonos unos segundos antes de contestar.


Es la hora de decir abiertamente que el sistema de libre mercado, y la democracia representativa tienen disfunciones por el mismo motivo: alientan el cortoplacismo. Friedman era una persona de gran inteligencia, y no creía ni en lo uno ni en lo otro. Incluso creo que creía aún menos en lo segundo que en lo primero. Pronto lo comprobaremos.

Según el evangelio Friedmanita la economía del libre mercado era indisociable de la libertad y la democracia. Se tiende a pensar que el primer experimento Miltoniano se produjo con los Reaganomics y la política Thatcheriana. Pero, como con escalofriante eficacia demuestra “The Shock Doctrine” esto no es cierto. El primer lugar del mundo que sirvió de tubo de ensayo a los Chicago Boys fue Chile, bajo la dictadura de Augusto Pinochet, y en el marco de una férrea dictadura militar. El plan económico miltoniano, denunció Orlando Letelier, Ministro de Exteriores del último gobierno de Allende, se impuso por medio de miles de asesinatos, el establecimiento de campos de concentración por todo el país y el encarcelamiento de más de 100.000 personas en tres años. Friedman reconoció la importancia del “experimento” chileno y, para mayor escarnio, el año del asesinato de Letelier se le concedió el Premio Nobel de economía. Pero aquello no era más que el principio. El 24 de marzo de 1976 un golpe militar derrocó al gobierno de Isabel Perón en Argentina. Los cachorros de la Escuela de Chicago accedieron inmediatamente a puestos económicos relevantes en el gobierno militar, y aprovecharon la oportunidad para introducir importantes reformas económicas y sociales. Un año después del golpe los sueldos habían perdido el cuarenta por ciento de su valor, se cerraban fábricas y la pobreza se disparó. Como en Chile hubo que aterrorizar al pueblo para que aceptara estas medidas económicas. Se empezó por hacer desaparecer personas, con secuestros perpetrados a plena la luz del día. Los métodos de los militares argentinos, como los de los chilenos, habían sido aprendidos en la Escuela de las Américas, dirigida por militares norteamericanos. Eran técnicas básicas de tortura: desnudar a la víctima, herirla con objetos punzantes, romperles extremidades, marcarla a fuego,… y se emplearon no solo con soldados o terroristas sino contra estudiantes, sindicalistas y todo aquél que se opusiera a la política de libre mercado del régimen. Argentina llevó su régimen de terror un paso más lejos que Chile. Entre los desaparecidos había cientos de mujeres a quienes permitieron dar a luz antes de asesinarlas. La elección de estos dos países citados para iniciar los ensayos probablemente no fue casual. Eran estados con grandes recursos y potencialidad económica.


A principios de los ochenta Friednamitas declarados asumieron el control de los gobiernos británico y norteamericano. Sus métodos, claro está, no fueron los mismos que los aplicados en Latinoamérica. Pero entonces ocurrió algo que nos puede dar luz sobre los verdaderos objetivos de la Escuela de Chicago. A lo largo de dicha década la U.R.S.S. colapsó económicamente. Su enorme burocracia obsoleta, la ineficiente asignación de recursos, y especialmente el escaso rigor en política monetaria, acompañado como es lógico de la imposición de un sistema de precios tasados, condujeron a la escasez y al estraperlo. Aparte, y como ya se ha indicado en algún post, de que maniobras comerciales de ciertas potencias extranjeras expulsaron a los soviéticos del mercado del petróleo, que constituía su principal fuente de divisas, lo que aceleró la catástrofe. Se formaban largas colas ante tiendas de comestibles (otchered), y los mostradores estaban prácticamente vacíos, para desesperación de los pacientes compradores. A pesar de lo cual la implosión del estado soviético se condujo desde arriba, sin explosiones sociales notorias, como consecuencia del rígido esquema autoritario del régimen. Imaginémonos una situación así en un país de Occidente. La rabia y la desesperación serían tan absolutas que podría pasar cualquier cosa. Aquí es donde entra Milton Friedman, y este es el motivo por el que centró el interés de las élites dirigentes desde los años ochenta, sí, desde el momento en que empezaron a tener conciencia de las consecuencias de un futuro escaso de energía.


Ante una situación de falta de recursos lo lógico, quiero decir, lo impepinable, es consumir menos. Esto se puede hacer de dos maneras. Mostrando de forma poco inteligente que el dinero con que pagas los salarios es puro papel mojado, vía soviética, o dándole valor mediante una política monetaria restrictiva, esto es, haciendo más costosa su obtención, por ejemplo bajando salarios, suprimiendo pagas extraordinarias o no revalorizando pensiones. ¿Les suena? Observemos que el resultado es el mismo, el consumo desciende. Pero la percepción psicológica de las masas es completamente diferente.


Entendámoslo con un ejemplo práctico. Faltan recursos. Llegamos a una tienda y hay una cola de media calle. Después de dos horas de espera conseguimos acceder al establecimiento y en el mostrador sólo queda una manzana pasada. ¿Cuál creen que sería la reacción de las multitudes en un poco disciplinado país occidental ante una situación así? Examinemos un segundo supuesto. El hito de partida es el mismo. Faltan recursos energéticos y por ende todos los demás. Sólo tenemos cuatrocientos euros para pasar el mes, porque se nos ha acabado la prestación de paro, y a duras penas cobramos el subsidio. Pero llegamos a un supermercado y… todo es maravilloso, cestas rebosantes de frutas, carnes, pescados envasados bajo luces que realzan su frescura. Aunque de hecho sólo nos llega el presupuesto para una caja de galletas. Conclusión: soy un inútil. No he sabido reciclarme laboralmente, no tengo suficiente movilidad laboral, debería haber aceptado aquel trabajo de picapedrero que me ofrecían en Indonesia. Yo soy el culpable. El Miltonismo es un sistema de control de masas, ante una situación de escasez que se viene previendo desde los años setenta, y que hoy llama a nuestras puertas. Su obsesión privatizadora es secundaria, resultado del componente inflacionario (destructor de valor monetario) que, consideran, tiene la gestión pública de servicios considerados por ellos no esenciales (casi todos) en una fase recesiva (previsión del Peak Oil) y no en una preocupación por la calidad de aquéllos. Las políticas neoliberales nunca han buscado realmente el crecimiento económico, por saber de antemano que éste, a la larga, era insostenible.


El monetarismo a ultranza, la regla o disciplina monetaria, es la única verdad de las doctrinas Miltonianas. Todo lo demás es relleno falso, excipiente para tragar mejor la medicina y que no resulte tan amarga. Las teorías de Friedman, las de verdad y no las de cartón piedra de camuflaje, fueron promovidas como respuesta a las convulsiones sociales que produciría la futura e inevitable escasez energética. Por eso gozaron de especial aceptación durante el periodo Reagan-Thatcher, esto es, después de la defenestración política de Carter y de optarse sin empaques por el mantenimiento a cualquier precio del BAU, aun a pesar de conocerse de antemano del desenlace del largometraje. Pero el sistema debía se puesto a punto. Requería ensayos y ajustes, a través del método de prueba y error, para encontrarse perfectamente operativo cuando debiera ser aplicado por pura necesidad. El medio: la terapia del shock. La provocación artificial de conflicto y la experimentación de lo que podría hacerse para parar el primer golpe cuando asomase la penuria petrolera. En principio podemos pensar que, en efecto, es útil evitar o mitigar el caos que se cierne sobre nosotros. O tal vez no. ¿A quien beneficia que no se desencadene la anarquía y la sublevación social? Podríamos pensar que a todos. Pero ¿a todos por igual? No, a algunos más que a otros.


La teoría Miltoniana, a pesar de sus declamaciones en favor del capitalismo popular, especialmente en su aplicativo thatcheriano, muy influido también por el “orden espontáneo” de Friedrich Hayek, es básicamente una doctrina elitista. Fue promovida, mimada y aplicada por las oligarquías político-corporativas, para la defensa de sus intereses en lo inmediato, y ante las crisis por venir. Por esto mismo consta, como el célebre bajo relieve de Notre Dame de Paris, de un libro abierto y otro cerrado, esto es, de una formulación pública para la ilustración o más bien desinformación de las masas, y de una agenda oculta, reservada a los iniciados en el culto Friednamita, sus futuros beneficiarios.


¿De verdad creemos que nuestra clase dirigente (corporativa y política, insisto son lo mismo) no conocen de hace largo tiempo la situación a la que nos dirigimos? Recuerdo que hace ya lustros, por una carambola no fácil de explicar, tuve acceso a cierta documentación de una persona de esas que acceden a los aeropuertos a través de la zona Vips. Se trataba de unos dossieres, elaborados por una empresa especializada, de la que nunca había oído hablar. Me quedé embobado leyendo. En un tono asertivo, no como artículo de opinión, te explicaba el como, cuando y porqué de la situación política de aquél entonces, los verdaderos motivos de ciertas decisiones, y lo que con toda certeza ocurriría en el próximo futuro, con la contundencia no ya de una previsión, sino de una auténtica profecía autocumplida. Quitémonos la venda de los ojos. Quienes se mueven en ciertos niveles, lo saben todo. Y multitud de informaciones no alcanzan nunca las páginas de los diarios. Y eso que, presumo, sus directores son suscriptores de publicaciones como la que aquél día, puntualmente, llegó a mis manos.


Milton Friedman, sus excelentemente pagados apóstoles y discípulos, sus think tanks de apoyo, y la prensa económica comprada de saldo, no son otra cosa que las fuerzas de choque de la plutocracia internacional. Ellos son los primeros interesados en el mantenimiento a cualquier precio de un atisbo de orden social, porque son los que más tienen que perder de su destrucción. ¿Qué tiene esta pseudoaristocracia planetaria postmoderna? Esencialmente liquidez, dinero, invertido en paraísos fiscales. El mantenimiento del valor de sus activos monetarios es el pilar de su supremacía económica y social.


Es cierto que los elitistas tienen otros activos. Obras de arte, joyas y metales preciosos, acciones de empresas que no valdrán nada en caso de colapso económico, así como propiedades inmobiliarias. También redes clientelares, bastante soberbia y un inmenso desprecio por lo que califican como “la masa sucia”, esto es, todos nosotros. Pero nada de esto se come. Sus propiedad rústicas pueden producir alimento, pero alguien tendrá que cultivarlas. Siempre necesitarán mano de obra semiesclava. Y por mucha “seguridad privada” que contraten para defender sus lechugas tras vallas electrificadas saben que las masas enfurecidas y hambrientas arrasaran con todo lo que se les ponga por delante. Por todo lo cual es muy probable que la apuesta a largo plazo no les salga bien. Y ellos lo saben. El monetarismo Friedmaniano no es más que una primera trinchera. Luego tendrán que recurrir a otros métodos más contundentes.


Hemos llegado al final del camino Friedmanita. Al momento de la verdad. La actual crisis, que como sabemos no terminará nunca, ya no es una terapia, un experimento. Es el shock real que esperaban desde hace décadas los eminentes economistas de la Escuela de Chicago, y la verdadera razón por la que despreciaban las teorías Keynesianas (desde este punto de vista, tal vez con cierto conocimiento de causa). El decrecimiento de nuestras disponibilidades energéticas, hace ya imposible el crecimiento económico, necesario para mantener en pié el BAU. ¿Cuánto tiempo mantendrán las “ideas dinámicas” del profeta de los elitistas a raya a las masas? Depende de nosotros. De momento los fogones están al mínimo. Pero no nos engañemos. Todo irá a peor. Y los que cuecen la rana, esto es, a todos nosotros, tarde o temprano se verán obligados a abrir la espita. La ignorancia es nuestro mayor enemigo. Y no puede haber peor demostración de incompetencia que la de quien se deja cocinar en agua hirviendo, pudiendo desde el principio salvarse con solo dar un buen salto. Eso sí, al vacío.




Calícrates
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Aumento del trueque ante la crisis de liquidez de las empresas españolas

Errores Puntuales - 10 June, 2011 - 10:41

En la economía española se vive un credit crunch a causa de la insolvencia de gran parte de la banca nacional con lo que provoca falta de liquidez en las empresas y particulares. Una alternativa a esta situación ha sido el aumento exponencial del viejo sistema del trueque a través de empresas especializadas. No es la panacea ya que su desventaja (a veces es muy díficil encajar la oferta y la demanda de los productos o servicios intercambiados) impide su expansión definitiva pero es una alternativa eficaz en un momento donde los stocks sobran por falta de demanda o la necesidad imperante de liquidez en las cuentas económicas. 

http://www.eleconomista.es/gestion-empresarial/noticias/3084536/05/11/Mas-de-60000-pymes-apuestan-por-el-trueque-para-no-tocar-la-caja.html

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Ciudadanos (Lawrence Lessig)

Errores Puntuales - 9 June, 2011 - 10:26

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Horas Ithaca

Errores Puntuales - 8 June, 2011 - 13:18

Os presento una moneda local o complementaria de gran renombre. Utilizada en la ciudad de Ithaca del Estado de New York. Con gran aceptación local. Tras la crisis de 2008 ha cogido más solidez ya que ha sido una buena malla de seguridad ante un dólar muy devaluado. Al ser fiduciaria, su máxima debilidad es que no pueda crecer más allá de la ciudad (hay iniciativas similares pero son locales). Al ser local, los participantes al conocerse detectan cualquier intento por parte de los gestores de la moneda en imprimir más allá del límite de productividad de la economía local. Pero como red monetaria paralela tiene una gran fortaleza al tapar las crisis de liquidez del dólar oficial y fortalecer la economía local (se gasta más en empresas de la ciudad). 

http://en.wikipedia.org/wiki/Ithaca_Hours

http://www.ithacahours.org/

 

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Robert Kiyosaki - Matando Las Vacas Sagradas - Ahorrar Dinero

Errores Puntuales - 6 June, 2011 - 23:03

Son una serie de videos de este divulgador tan mediático, Robert Kiyosaki, explicando una serie de principios económicos básicos. 

En este video habla del oro y como el concepto del ahorro ha cambiado tras el fin del patrón oro en 1971. Con la primacía de la deuda, hay que saber encauzarla (deuda con productividad marginal positiva). 

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¿Democracia Real en España?.

Errores Puntuales - 28 May, 2011 - 17:05

Un ejemplo:

Para la reforma constitucional de la Constitución España de 1978 (en teoría para evitar la histórica inestabilidad constitucional).

Artículo 87.

1. La iniciativa legislativa corresponde al Gobierno, al Congreso y al Senado, de acuerdo con la Constitución y los Reglamentos de las Cámaras.

2. Las Asambleas de las Comunidades Autónomas podrán solicitar del Gobierno la adopción de un proyecto de Ley o remitir a la Mesa del Congreso una proposición de Ley, delegando ante dicha Cámara un máximo de tres miembros de la Asamblea encargados de su defensa.

Artículo 167.

1. Los proyectos de reforma constitucional deberán ser aprobados por una mayoría de tres quintos de cada una de las Cámaras. Si no hubiera acuerdo entre ambas, se intentará obtenerlo mediante la creación de una Comisión de composición paritaria de Diputados y Senadores, que presentará un texto que será votado por el Congreso y el Senado.

2. De no lograrse la aprobación mediante el procedimiento del apartado anterior, y siempre que el texto hubiere obtenido el voto favorable de la mayoría absoluta del Senado, el Congreso por mayoría de dos tercios podrá aprobar la reforma.

3. Aprobada la reforma por las Cortes Generales, será sometida a referéndum para su ratificación cuando así lo soliciten, dentro de los quince días siguientes a su aprobación, una décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras.

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Ecoaldeas: Alternativas prácticas medioambientales.

Errores Puntuales - 26 April, 2011 - 14:07

Una de las más famosas eco-aldeas del mundo: Ithaca.

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