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¡A por la banca!

Ácratas - 10 December, 2015 - 22:31


La banca internacional, los banqueros y sus putas, los políticos son sus putas, créeme, todos los políticos son sus putas; la banca, digo, es la responsable de la peor crisis que se conoce desde la Gran Depresión de 1929. Tú, imagino que no sabes cómo terminó la Gran Depresión de 1929. Pero te lo diré yo: con una guerra mundial, la Segunda, una guerra mundial orquestada por el sionismo internacional para vengarse de la Alemania nazi por haberse opuesto a la rapiña de la economía alemana, por haberse enfrentado a los usureros que les esquilmaban amparados por el Tratado de Versalles, pieza endemoniada que puso la guinda a la Primera Guerra Mundial y la mecha para la Segunda.

Para entenderlo, tienes que saber que a los usureros les molesta sobremanera que no les dejes ejercer su profesión mientras les ofreces el culo bien abierto. Estos son los hechos, bien distintos de la propaganda neoliberal divulgada por los media que te llega y llegará en los próximos cien años, si es que los vives. El Nazi era un partido de izquierdas, como lo era el PCUS de la extinta URSS. Por eso pactaron primero y se mataron después, como hacen todas las izquierdas del mundo. Y lo advierto desde ya: Ninguno de los dos regímenes me gusta más que cortarme las uñas de los pies, algo bien penoso, pues apenas llego con la barriga de whisky de malta que tengo, pero me las corto una vez al mes porque no hay más remedio o no podré quitarme los zapatos, se me quedarán clavados a los pinreles para siempre.

Pues bien, los banqueros españoles son cada vez más internacionales por razón de matrimonios de conveniencia con mujeres de la etnia elegida, o quizás de que se están volviendo unos hijos de puta de marca mayor por sí mismos, espontáneamente. No lo sé. Ana Patricia, que es y quiere seguir siendo el banquero más importante de España, dicen que se ha recortado el prepucio de la pipa del coño y, aunque le roza con las bragas, le da igual, porque se sienta entre los banqueros del Sanedrín Financiero Internacional sin complejos de inferioridad.

Últimamente, los bancos están demostrando que son feroces enemigos de la población de a pie que malvive en España, a la que consideran estúpida y despreciable. Como las entidades financieras vegetan a base del dinero gratis que mana inagotable del Banco Central Europeo, con el que compran deuda española, esa misma que el PP ha tenido a bien triplicar en estos últimos cuatro años, les importa un huevo que te lleves tu nómina a otra parte. Y te pagan intereses negativos por dejar tu dinero en su banco. Eso de pagar intereses negativos es un eufemismo, te lo digo desde ya. Lo que pasa es que te cobran por prestarles tu pasta. Lo mismo que te cobran una anualidad por la tarjeta de crédito y luego por sacar dinero en un cajero con ella. No cualquier minucia, sino el 2% con un mínimo de 2 euracos de vellón.

Los bancos hace años que no cumplen con su función social. No le prestan dinero a las personas jurídicas, a los empresarios, a menos que las empresas estén participadas por el banco en cuestión. De manera que están descuartizando a las empresas corrientes, las que generan el 90% de los puestos de trabajo, a las que no renuevan créditos imprescindibles para tener liquidez con la que hacer frente al movimiento de caja diario. Es decir, hunden negocios que ingresan más de lo que gastan, pero a los que no les dejan ni un euro para surtirse de mercaderías. Tampoco prestan a las personas físicas ni en caso de vida o muerte. "Muérete, persona física, pero bien lejos de aquí, que los muertos oléis mal". Ni les prestan para comprar una vivienda, a menos que sea una de los cientos de miles que les han embargado a otros ciudadanos. Entonces, sí, para eso hay siempre una hipoteca. Para ganarse un buen diferencial entre el precio a que te la venden y el valor descontado al pobre desgraciado al que han dejado en la puta calle, con el resto de la deuda y con todas las costas judiciales.

De modo que te lo dejo claro: tu banco es tu enemigo. Dispone de armas terribles contra ti y encima el Gobierno de España lo protege como si fuera un braquiosaurio de Parque Jurásico --a ti, no; a ti te humilla, te sanciona e insulta tu inteligencia, poca o mucha, eso es lo de menos, que no ser muy listo no significa que no tengas dignidad--, le regala dinero público, nuestro dinero, y, cuando se siente poco feliz con lo mucho que nos roba, manda a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría a darle una mamada al consejo de administración en pleno. Sorayita es una mujer siempre dispuesta a hacer el trabajo sucio en lugar del presidente: se cuenta que el otro día le comentó Rajoy en el escaño: "El lunes voy al urólogo"; y ella se ofreció sin pensarlo: "¿Quieres que vaya yo?"

La banca no es un herbívoro braquiosaurio, sino un carnívoro velociráptor que va a por ti, a comerte hasta los huesos. Así que, al puto enemigo, ni el pan ni la sal. ¡Pero nada de violencia que sólo te llevará a la cárcel, rambo! Nada de romper cajeros o de pintar grafitis de pollas en las cristaleras de sus oficinas. No señor. No te apuntes a esos movimientos, que están todos articulados y controlados por la policía. Lo que tienes que hacer es sacar todo tu dinero cada primero de mes, en cuanto te paguen la flaca nómina. Y si no tienes la oficina de Correos demasiado lejos, pagar todos tus recibos allí: la luz, el gas, el agua, el teléfono. De paso, le tocas los cojones un poco a todas esas empresas que los sucesivos gobiernos alternantes del PPSOE le regalaron a los banqueros y a sus amigotes. Les tocas los cojones porque tienen que trabajar para cobrar: mandarte una educada primera nota, y luego una segunda en la que te advierten que o les pagas o te van a cortar el suministro. Como poco, pagas un mes tarde sin problemas, que son unos gandules hasta para cobrar. Y no uses jamás la tarjeta de crédito para nada. Y, en cuanto puedas, la devuelves, que tampoco es gratis.

De los bancos hay que prescindir completamente. Por supuesto, nada de aceptar su dinero a crédito. Eso es lo que nos ha traído hasta aquí. Y cuando hablo de los bancos también lo hago de los cofidises y de los créditos del dentista, que te quiere poner implantes a pagar en módicas cuotas mensuales, pero luego resulta que si buscas bien y pagas al contado, te cuestan menos de la mitad.

Pero como eres un puto vago, ahora argumentarás gilipolleces. "No va a servir para nada", te dirás, aleccionado por decenios de ver la tele y de leer El País, El Mundo y la Hoja Parroquial. "La movilización de un solo hombre no cambia nada". ¡Pero vaya si cambia! Lo pone todo patas arriba, de hecho. Porque el gran cambiado serás tú mismo. ¿De qué te sirve, si no, ver tantas películas de súperhéroes, hostias? Déjate de admirar a Batman, que es un ricachón con mascarita, y actúa con tus pobres medios. Sin tanta baticueva ni tanta batipolla vas a ser un verdadero héroe, aunque sea más parecido a Aquaman, porque vas a vivir sumergido en las cloacas de la economía como un puto zurullo submarino. Pero cada vez que pases por delante de una oficina bancaria podrás mirarla con esa arrogancia de los banderilleros cojos cuando se enfrentan a un morlaco de 400 kilos, con la vista alta,como citándolo, los cojones bien pegados al ojal.

Y tus amigos, cuando lo sepan, te criticarán mucho, pero será por puta envidia, porque ellos son consumidores de tiempo y de artefactos, no hombres. No banderilleros. Las chicas, ni fu ni fa. Les da igual que pagues así o asá con tal de que pagues. Enseguida verás la que quiere ligar contigo, eso sí. Porque se mostrará más antisistema que usar el contador de la luz para cascar las nueces. La que te dé la razón, la que opine que a los bancos hay que arruinarlos, esa noche te limpia el sable. Porque ¿qué tiene que ver follar como dios y llegar a ser un buen padre algún día con tener el dinero en casa, debajo de una losa?

MALDITO HIJO DE PERRA

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Pérdidas crecientes en el sistema energético mundial

The Oil Crash - 9 December, 2015 - 11:35
Queridos lectores,

Uno de los dos JotaEles que escriben de tanto en tanto en estas páginas nos ofrece un detallado análisis sobre la evolución del sistema energético mundial, fijándose en sus pérdidas operativas. Un trabajo del máximo interés, ya que refleja la evolución de la TRE global.

Salu2,
AMT



Pérdidas crecientes en el sistema de abastecimiento energético mundial La energía primaria representa la energía que está contenida en los combustibles, antes de pasar por los procesos de transformación a energía final. La Energía final es la energía tal y como se usa en los puntos de consumo; por ejemplo, la electricidad o el gas natural que utilizamos en nuestras casas. Los diversos procesos de producción, transporte y transformación consumen una cantidad significativa de energía que es lo que vamos a tratar como pérdidas energéticas. La ecuación entre las tres energías quedaría:   Energía Primaria = Energía Final + PérdidasGráfica 1: Pérdidas entre la energía primaria y la final  del año 2012. Datos de AIE
En la gráfica 1 vemos la diversificación de las pérdidas correspondientes al año 2012. En este post se van a tratar las pérdidas que son de mayor magnitud, me refiero a las pérdidas en generación eléctrica y a las pérdidas correspondientes al gasto energético en uso propio. También vamos a tratar un poco más la nuclear y las renovables ya que es lo que quedará a medida que se vayan agotando los combustibles fósiles (la nuclear no lo tiene tan claro cuando pase el cenit del uranio).La mayor parte de los datos de este post están sacados de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), cuyo balance facilita estos datos. Los datos de la AIE son en ktep.
Gasto energético en uso propio.Según el glosario de la AIE el gasto energético en uso propio es la energía primaria y final consumida por las industrias de transformación para su calefacción, bombeo, tracción, y alumbrado. Aquí se incluyen, por ejemplo, el uso propio de la energía en las minas de carbón, el consumo propio en las centrales eléctricas (que incluye electricidad neta consumida por acumulación por bombeo) y la energía utilizada para la extracción de petróleo y gas natural. Esta última faceta es apreciada por este trabajo, pues se va a tratar de ver si se puede percibir un aumento significativo de la energía necesaria según se van agotando los yacimientos y se empiezan a utilizan petróleos no convencionales. Gráfica 2: Consumos propios  a nivel mundial según el tipo de energía. Datos AIE
En la gráfica 2 se ven los consumos energéticos en uso propio del mundo según los tres combustibles fósiles usados y  el consumo de electricidad. Se ve perfectamente como el gas natural es la energía que más aumenta en cuanto a consumo propio seguido por la electricidad; por el contrario el uso de los productos petrolíferos como consumo propio empieza a entrar en declive coincidiendo con esta última década de altos precios del petróleo; o sea, la extracción del petróleo y de los otros combustibles sigue aumentando, pero cada vez se utiliza menos petróleo para ello. También se usa petróleo, biocombustibles y calor para consumo propio, pero su consumo es tan bajo que no merece representarlo en la gráfica.Gráfica 3: Relación entre consumos propios totales a nivel mundial con la producción y el consumo mundial de energía final                                                                                                                                                                                                                      
La gráfica 3 representa el consumo total en usos propios junto a la gráfica de la producción y el consumo mundial de energía final.  La producción y el consumo de energía final están superpuestos y en la misma escala, en cambio la línea que representa el consumo en usos propios está en otra escala; se han dispuesto de esta forma para facilitar la comparación del consumo en usos propios con la energía final y la producción. Ambas comparaciones son interesantes puesto que el consumo en usos propios depende tanto de la producción como del consumo de energía final. Como veremos en esta gráfica y en las siguientes, la línea de consumos en usos propios sigue más a la línea de la producción que a la línea del consumo de energía final. De la gráfica se pueden sacar algunas conclusiones; si la producción energética mundial aumenta, aumenta también la energía necesaria para ello. Se nota cierta separación de las líneas según aumenta la gráfica, coincidiendo probablemente con técnicas de recuperación mejorada de petróleo según van entrando en declive yacimientos de petróleo. Al final las dos líneas vuelven a converger, coincidiendo con el auge de los petróleos no convencionales, parece que los petróleos no convencionales no son tan intensivos en energía después de todo. Gráfica 4: Producción, consumo energético y consumos en uso propio de México. Datos de AIE
La gráfica 4 representa la producción, el consumo energético y los consumos en uso propio de México. El 70% de la producción energética de México corresponde al petróleo, el cual entró en declive en este país en el año 2006. Con la producción en declive, se consigue sacar petróleo con técnicas de recuperación mejorada de petróleo, pero estas técnicas son más intensivas en energía con lo cual sigue aumentando el gasto en energía. La gráfica nos muestra el declive de la producción junto al continuado aumento del consumo de energía en usos propios.Gráfica 5 : Producción, consumo energético y consumos en uso propio del Reino Unido. Datos de AIE
La gráfica 5 es otra gráfica típica de un país que lleva en declive varios años. El Reino Unido tiene en declive la producción del carbón, del gas natural y del petróleo. Se puede observar la creciente abertura entre las dos líneas, indicando  la mayor cantidad de energía necesaria para extraer cada vez menos energía.
Gráfica 6: Producción, consumo energético y consumos en uso propio de Rusia. Datos de AIELa gráfica 6 tiene los datos correspondientes a Rusia. Representa una gráfica de un país que no ha llegado todavía al cénit de la producción de ningún combustible fósil, se puede observar que las líneas de la gráfica de la producción y de los consumos en uso propio, van más o menos aparejadas. Gráfica 7: Producción, consumo energético y consumos en uso propio de EEUU. Datos de AIE
La gráfica 7 tiene los datos correspondientes a EEUU. EEUU es un gran consumidor de energía, consume más energía que la que produce, en la gráfica no se ve puesto que al ser energía final no están incluidas las pérdidas. Pese a ser un gran consumidor de energía, y que por lo tanto tiene que gastar mucha energía en su transformación, vemos que también en este caso la línea de consumo en usos propios es más parecida a la de producción que a la de energía final. En principio y atendiendo a la gráfica, la producción por fracking no parece más intensiva en energía que el petróleo o el gas convencional.Gráfica 8: Producción, consumo energético y consumos en uso propio de Canadá. Datos de AIE
La gráfica 8 tiene los datos correspondientes de Canadá. En Canadá están aumentando la producción de arenas asfálticas, y petróleo convencional, por contra el gas entró en declive a partir del 2007 (se nota el declive del año 2007 en la producción). Sus consumos en usos propios siguen creciendo acorde con la producción de la energía, siendo el gas el más usado con diferencia en uso propio.Atendiendo a los datos de las gráficas que hemos visto, parece que la extracción por fracking y arenas asfálticas no supone más energía que la extracción de petróleo o gas convencional, sin embargo la extracción con técnicas de recuperación mejorada de petróleo sí que supone más gasto de energía. Los yacimientos de petróleo en declive son los que producen más gasto energético.Por último podemos tomar a España como un país que no tiene producción de energía de combustibles fósiles, prácticamente todo el combustible consumido es importado. España en el 2012 producía solo 2.659 ktep de los cuales 2.462 eran de carbón (España importa entre todos los combustibles 100.455 ktep). Gráfica  9: Producción de renovables y consumos en usos propios en España. Datos de AIE
La gráfica 9 demuestra que la nueva producción con renovables no incrementa el consumo en usos propios; por lo tanto se puede considerar que la mayor parte del consumo en usos propios de este país viene prácticamente de las refinerías, centrales eléctricas, centrales de bombeo y la pequeña extracción de combustibles que todavía queda. Ya que el gasto en usos propios vinculado a la producción es muy bajo, podemos decir que es un gasto energético totalmente orientado al consumo de energía del país. Desde la crisis del 2008 España ha bajado el gasto energético, coincidiendo con la bajada en consumo en usos propios de esta gráfica; esto quiere decir que aumentando la eficiencia y con comportamientos más austeros con la energía se favorecería la disminución de estas pérdidas. No es un consumo despreciable ni mucho menos, hasta el 2006 se puede ver en la gráfica que era el equivalente a toda la producción renovable del país.
Pérdidas en generación eléctricaGráfica 10: Producción eléctrica mundial y la energía necesaria acumulada para su generación. Datos de AIE
La gráfica 10 muestra el consumo eléctrico mundial representado por la inferior línea verde a trazos. En la misma gráfica y a la misma escala se encuentra toda la energía acumulada necesaria para la generación de la energía perteneciente a esa inferior línea verde a trazos. Está claro que más de la mitad de la energía utilizada para la generación se pierde en su transformación a energía eléctrica. Con diferencia son las pérdidas más grandes de todo el sistema energético (gráfica 1). Sin embargo no todas las fuentes energéticas tienen las mismas pérdidas.Gráfica 11: Pérdidas en generación de energía eléctrica. Datos de Minetur en ktep
La gráfica 11 está formada con datos del Ministerio de Industria del año 2011. En la gráfica se puede observar la ausencia de pérdidas en transformación de las energías renovables no térmicas como la hidráulica, la eólica y la fotovoltaica. Esto es interesante porque aunque producen relativamente poca energía, casi toda la que producen pasa directamente a la red.Si reconstruimos la gráfica 10 pero representando una estimación de la energía final eléctrica con la aportación de cada fuente de energía tendríamos una gráfica parecida a la siguiente:Gráfica 12: Aportación de las diferentes fuentes de energía en la producción eléctrica mundial. Datos estimados
La gráfica 12 ha sido formada con los datos de la gráfica 10 multiplicando cada fuente de energía por un factor correspondiente de transformación a energía final, calculando cada factor a partir de los datos que han formado la gráfica 11.La línea verde a trazos de nuevo representa la producción eléctrica mundial, como se puede observar casi coincide con la producción estimada. Supongo que la diferencia vendrá porque la producción española debe ser más eficiente que la producción de gran parte del resto del mundo, por lo cual al aplicar los factores de la producción española sale una producción total un poco superior. Hay una segunda razón, en el sector eólica-solar no se han tenido en cuenta las pérdidas ya que las tecnologías que tienen pérdidas como la termoeléctrica solar y la geotérmica de generación eléctrica son energías todavía minoritarias. Descontando las pérdidas, la banda eólica-solar sería un poco más delgada.En la gráfica 12 vemos que la cosa ha cambiado, la nuclear se ha quedado en una franja más delgada que la hidráulica, por el contrario las minúsculas renovables están ahora entrando casi con un 24% de porcentaje; aún así la aportación es muy pequeña si consideramos que la mayor parte corresponde a la ya muy madura y desarrollada hidroeléctrica.
EficienciaEn física, la eficiencia o rendimiento de un proceso o de un dispositivo es la relación entre la energía útil y la energía invertida. Ya que el balance de la AIE nos da tanto la energía primaria como la energía final, vamos a sacar la gráfica de la eficiencia.Gráfica 13: Eficiencia en el sistema energético mundial. Datos de AIESe puede ver una bajada continua de la eficiencia hasta el final en el que parece entrar en una meseta. ¿Qué es lo que hace que la eficiencia mundial disminuya?Por una parte nos encontramos con que la producción de combustibles en declive necesita más energía (gráfica 5), esto hace que las pérdidas aumenten. Por otra parte, como consecuencia de la segunda ley de la termodinámica, todas las transformaciones de energía tienen pérdidas, por lo tanto todas las transformaciones en refinerías, centrales eléctricas y demás transformaciones van a traer pérdidas considerables, en especial la generación eléctrica (ver gráfica 1 y gráfica 10).Los países desarrollados consumen más energía eléctrica que los no desarrollados, así que los países emergentes al desarrollarse tienden a aumentar el consumo de energía eléctrica.  Debido al alto coste del petróleo de estos últimos años, el sector de la industria está sustituyendo el petróleo por electricidad. Los sectores residencial y servicios públicos, ambos ya muy intensivos en el uso de la electricidad, continúan incrementando  el consumo de energía eléctrica. Todo esto hace que el uso de la electricidad esté aumentando en el mundo; del 1990 al 2012 el porcentaje de la electricidad en la energía final ha pasado de ser el 13% hasta ser el 18%, trayendo consigo su correspondiente cuota de aumento de las pérdidas.Este post no pretende demonizar el uso de la electricidad; la electricidad es la energía comercial más versátil, adaptable a casi cualquier uso y potencia, y completamente limpia en el punto de consumo. Pero su coste energético y ambiental es muy elevado, por lo que se debería evitar su derroche, limitando también su empleo en aplicaciones que no necesiten una energía de calidad como puedan ser la calefacción y el agua caliente.En la parte final de la gráfica vemos un estancamiento de la bajada de la eficiencia, marcando lo que parece un cambio de tendencia. Este estancamiento de la bajada de la eficiencia es debido a dos causas: A partir del 2004 las renovables de área eléctrica empiezan con una fuerte escalada en la producción, esto hace que a partir del 2008 las pérdidas en generación eléctrica empiecen a disminuir ligeramente (esto creo que no había ocurrido nunca). En realidad la proporción de generación eléctrica renovable es muy baja si lo comparamos con la producción mundial, pero como hemos visto antes, la hidroeléctrica, la eólica y la fotovoltaica (gráfica 11), entran con cero pérdidas, esto hace que se note ligeramente en una bajada de las pérdidas. Entre el 2004 y el 2013 las pérdidas en generación eléctrica han bajado un 10,4%. La segunda causa es el parón nuclear de Japón por el accidente de Fukushima, pese a que parte de la producción fue sustituida por gas natural y por carbón que también tienen pérdidas, las pérdidas disminuyeron un 20%. Precisamente el cambio de tendencia de la eficiencia en la gráfica coincide con el parón nuclear de Japón.
Gráfica 14: Eficiencia en el sistema energético de la OCDE. Datos de AIEComo se puede ver en la gráfica de la OCDE la eficiencia está formada por altibajos. La gráfica muestra que los países desarrollados, por lo menos en esta muestra de datos, parecen conseguir, o al menos intentan mantener la eficiencia. Tiene su mérito, pero no tanto; los países en desarrollo se han especializado  en la exportación de materias primas y de productos manufacturados intensivos en energía, lo que ha provocado que sus trayectorias tecnológicas sean muy intensivas en energías. Después parte de los productos manufacturados producidos con esta energía, son vendidos a los países desarrollados a bajo coste.La OCDE consume más energía que la que produce, por lo tanto podemos considerar que la procedencia de las pérdidas está más orientada al consumo que a la producción. Confiar en una tendencia alcista en la eficiencia lo considero imposible, puesto que en las sociedades de consumo desarrolladas la energía se trata como un producto de consumo más a derrochar. Salvo en sectores como la industria, en la que por cuestiones de competitividad sí que interesa ser más eficiente con la energía. Lo más destacable de la gráfica es el estancamiento de la energía a partir del 2004, seguido en el final de la gráfica con un ligero declive. Esto coincide con los últimos diez años de altos precios del petróleo. Parece que lo que no consigue la eficiencia, lo ha conseguido el precio. Está visto que no hay mejor eficiencia que unos suficientes altos precios en la energía.
Cuantía de las pérdidasLas pérdidas en el mundo en el año 2012 fueron el 31,6% de la energía primaria mundial, una cantidad bastante considerable. Hemos visto con el caso de España que en muchos de los países desarrollados gran parte de las pérdidas energéticas están fuertemente vinculadas al consumo desaforado de la energía más que a la producción de energía. Cuanto más consume un país las pérdidas son también más grandes. Como una gráfica dice más que mil palabras, en la gráfica siguiente vamos a ver como las pérdidas correspondientes a la OCDE (países desarrollados) y a los EEUU son parecidas al consumo de energía final de continentes enteros. Las líneas azules corresponden a consumos y las naranjas a pérdidas.Gráfica 15: Comparativas de pérdidas y consumos de energía final. Datos  de AIE
Actualmente el 18% de la población mundial (OCDE) genera el 38% de las pérdidas mundiales. La tendencia actual es al estancamiento del crecimiento energético en la OCDE, pero aumenta fuertemente el consumo energético en los países emergentes por lo cual las pérdidas seguirán en una tendencia creciente.
Uno de los problemas de la energía nuclear: las pérdidas.Una central nuclear tiene pérdidas como cualquier central térmica que genera electricidad por medio del calor. En particular las centrales nucleares tienen más pérdidas que las otras centrales; una central nuclear es una compleja, cara y peligrosa fábrica de energía que para poder generar una unidad de energía eléctrica se necesita consumir dos o incluso tres unidades térmicas. Hay que recordar también que la mayor parte de la energía nuclear solo produce electricidad. Los tres países que más reactores nucleares tienen con diferencia son EEUU que tienen 104, Francia que tiene 58 y Japón  que tiene 50 reactores nucleares, de ellos Francia es el país más nuclearizado del mundo pues la energía nuclear en este país supone el 43% del total de la energía primaria; algo totalmente inusual si lo comparamos con los otros dos países: EEUU el país con más reactores nucleares, la energía nuclear tiene un porcentaje del 9% de la energía primaria y Japón en el 2010 (antes de Fukushima) la nuclear estaba en el 15% de su energía primaria. Gráfica 16: Comparativa de generación y pérdidas de diversos países y situaciones. Datos de AIE
En la gráfica 16 se ve perfectamente como Francia es el país de más pérdidas en generación eléctrica. También se nota claramente la disminución de pérdidas con el aumento de renovables en España, así como también se nota la disminución de pérdidas en Japón con la parada nuclear por el accidente de Fukushima.A continuación vamos a poner una comparativa de la energía primaria y final de Francia, el país más nuclearizado de mundo y España, el país con más renovables en su mix energético en el mundo. Grafica 17.Energía primaria Francia 2012. Datos de AIEGráfica 18:Energía primaria España 2012. Datos de AIE           
Las gráficas 17 y 18 comparan la energía primaria de España y Francia. Obsérvese como el porcentaje nuclear de Francia en la energía primaria está muy por encima del resto de países, incluso de los que tienen más reactores nucleares como EEUU y Japón. Gráfica 19: Energía final en Francia  Datos de AIEGráfica 20: Energía final en España         Datos de AIE
Las gráficas 19 y 20 comparan la energía final de Francia y España del año 2012. Se puede observar que el reparto de las diferentes energías es muy similar, y sorprendentemente encontramos a España por encima en consumo eléctrico que Francia. A continuación un escueto resumen de los sectores de consumo más importantes de ambos países:Energía sector residencial en FranciaGráfica 21                                                      Datos de AIEEnergía sector residencial en EspañaGráfica 22                                                      Datos de AIEGráfica 23: Energía sector comercial y servicios públicos en Francia. Datos de AIEGráfica 24: Energía sector comercial y servicios públicos en España.                                                  Datos de AIE
Las gráficas 21 a 24 muestran el porcentaje energético de los sectores residencial y comercial y servicios públicos. En ambos sectores vemos como España tiene bastante más electricidad que Francia. En el único sector que domina Francia en consumo eléctrico es en la industria, en el que Francia tiene un porcentaje del 35% y España del 31%. En el sector del transporte la electricidad tiene una participación minúscula en ambos países, en este sector dominan ampliamente los productos petrolíferos; ni siquiera unos sobredimensionados parque nuclear o renovable tienen algo que decir en este sector.En cuanto a la exportación de un hipotético exceso de energía nuclear,  las exportaciones de electricidad francesas  suponen un 7,9% de la producción eléctrica, mientras que España exporta el 3,8% de la producción eléctrica, prácticamente la mitad que Francia y sin infraestructuras para la exportación del nuevo parque renovable. Las nuevas interconexiones previstas con Francia entre otras cosas permitirán exportar los excedentes renovables que se generan en España.Los datos de las tablas que vamos a ver a continuación están sacados del documento Sociedad de consumo y energía y corresponden al uso energético correspondiente al sector residencial y al uso energético correspondiente al sector comercial y servicios públicos que se dieron en  España en el año 2010.
Uso energético%Calefacción47Agua caliente sanitaria27,4Equipamiento20,6Iluminación3,9Aire acondicionado1,1

Uso energético%Calefacción31,1Agua caliente sanitaria3,3Equipamiento17,3Iluminación22Aire acondicionado26,2
Distribución de la energía en el sector domésticoDatos del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía)Distribución de la energía en el sector comercial y servicios públicos.Datos del IDAEA continuación con los datos de las tablas anteriores vamos a comparar la suma de los porcentajes correspondientes a equipamiento, iluminación y aire acondicionado para compararlo con el consumo de electricidad de ambos países.  También sumaremos los porcentajes de consumo de calefacción y agua caliente para compararlo con el consumo de combustibles de ambos países.


Datos del IDAESector residencial %Calefacción y agua caliente %Equipamiento e iluminación %Francia electricidad3274,425,6Francia combustibles68
España electricidad4274,425,6España combustibles58

En el sector residencial según la tabla anterior, son los datos de Francia los que se acercan más a los valores aportados por el IDAE. El consumo de España en electricidad está por encima del consumo correspondiente a equipamiento e iluminación, por lo tanto se utiliza más electricidad para calefacción y agua caliente que en el caso de Francia; esto es debido a que las temperaturas medias son más suaves que en Francia y las bajas temperaturas duran también menos tiempo.


Datos del IDAESector comercial y servicos públicos %Calefacción y agua caliente %Equipamiento e iluminación %Francia electricidad5334,565,5Francia combustibles47
España electricidad6934,565,5España combustibles31

En el sector comercial y servicios públicos las comparaciones de los datos del IDAE con la de los dos países son parecidas, siendo los datos de España casi coincidentes con los datos del IDAE.Con estos datos podemos deducir que, quitando la industria, en ambos países la mayor parte de la generación de electricidad se usa para equipamiento e iluminación; dejando los combustibles para la calefacción y el agua caliente sanitaria. Esto es muy razonable porque si por ejemplo Francia quisiera aportar con nucleares la energía correspondiente a los combustibles del sector residencial que son unos 28.424 ktep usados en uso térmico, necesitaría para compensar las pérdidas, producir con nucleares unos 86.151 ktep térmicos que corresponden aproximadamente a la construcción de 45 carísimos reactores nucleares más; lo cual es absurdo. Otras térmicas minimizarían algo las pérdidas (gráfica 11) pero incluso así sigue siendo absurdo gastar mucha energía térmica para generar electricidad cuando el combustible directamente en destino va a conseguir bastante mejor rendimiento térmico.Para compensar las enormes pérdidas de las nucleares, hay que construir un considerable número de carísimos reactores nucleares; esto hace que la electricidad tienda a no ser usada en tareas térmicas. Aunque estas pérdidas no emiten contaminación, ni contribuyen al efecto invernadero; sus residuos son un peligro potencial que aún no tiene solución satisfactoria para su gestión; a pesar de llevar más de 60 años de funcionamiento la industria nuclear.
Conclusiones-Toda nueva demanda lleva sus pérdidas asociadas; así que cuanto más aumenta el consumo de energía en el mundo, más aumentan las pérdidas. (gráfica 13)- El mundo está aumentando el consumo de energía eléctrica, lo cual incrementa todavía más las pérdidas.- A medida que los yacimientos vayan entrando en declive (gráfica 5) se irán incrementando todavía más las pérdidas.- Si el sector de la automoción empieza a usar masivamente la electricidad y el hidrógeno, de nuevo se incrementarán todavía más las pérdidas.- Con el progresivo aumento de las pérdidas se llegará a un punto en que la contaminación producida por las pérdidas superará a la producida directamente por el uso de la energía.- La producción energética responde al incremento de la demanda de la energía final. Con el progresivo aumento de las pérdidas, además de tener que responder a la demanda de la energía final, también tendrá que responder a la creciente demanda producida por las pérdidas. Esto acelerará irremediablemente el cenit de los combustibles fósiles.- El uso de energías renovables contrarresta el crecimiento de las pérdidas, pero de una forma muy lenta como ya hemos visto. Esto es porque la capacidad de producir energía con renovables es muy baja, algo que veremos en un futuro post; sin duda la única forma de decrecer las pérdidas energéticas está en aplicar una fuerte austeridad energética.
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Corrupción en el Partido Popular ¡Manda huebos!

Ácratas - 6 December, 2015 - 03:09


Me había propuesto hacer una campaña explicativa anti-PP. No hace falta. Son basura y no me da la gana perder el tiempo removiendo la basura. Que se vayan al vertedero ellos solos, sin molestar. Que es lo que va a pasar el 20D. Pero es que, por si fuera poco, denunciar la corrupción del PP --que abarca miles y miles de casos gravísimos, pues todo pepero de carné, todo, todo, todo, sin excepción, es un sinvergüenza insolidario, aunque cristiano, capaz de robarle el taparrabos a Cristo crucificado dejándolo con la polla circuncidada al aire-- es hacerle el caldo gordo al PSOE, que son otra caterva de hijos de puta sin nivel ni para subirse a la acera desde el barrizal de la calle, cómplice del PP en todo lo que ha sido humillar al pueblo. O al Partido Ciudadano, compuesto por un grupo de aprendices de peperos sin caché, porque son más jóvenes. ¡Pero tienen unas ganas de empezar a meter mano a la caja! ¿Y Podemos? Podemos ha demostrado estar ahí para destruir toda posibilidad de cambio. El pedorro de Iglesias --más Julio que Pablo, "soy un truhán soy un señor"-- y sus errejones han arrasado el espíritu del 15M hasta no dejar ni las piedras en las que se sentaban los asambletas.

¿Sabéis qué? En Putispaña no hay ni un partido al que votar si se tiene vergüenza torera. La democracia española es una pantomima en tránsito hacia una dictadura a la norteamericana. Ahí vamos, a las detenciones a guantadas, las desapariciones, todos sospechosos de terrorismo, todos autocensurados no vaya a tocarnos la china. Vamos, en efecto, a la peor de las dictaduras, construida a base de discursos deslavazados, incapaces de ocultar que el dinero lo corrompe todo y a todos.

¡Claro que hay que echar al Opus de La Moncloa! Por eso os perdonaré que votéis con una pinza en la nariz a cualquier cosa que no sea el PPSOE. ¡Pero es que no hay a quién poner al timón que no te robe la cartera al pasar! En serio, ¿alguien se dedicaría a la política, sabiendo lo que significa, ser un muñeco en un pimpampúm, sin la intención de zaplanear(*) todo lo que pueda?

La única cosa buena que va a pasar este 20D es que se habrá acabado el bisagrismo de Convergència. Para siempre. Va a haber cuatro partidos nacionales discutiendo en Madrid sobre a quién hacen presidente y qué se queda cada uno de la piel de borrego, que no de toro, que es España. A los nacionalistas les van a dar por culo bien y lo saben. A esto viene toda la histeria del independentismo catalán, a eso que la derecha acuda a los segadores para no ingresar en la cárcel, que ya les tienen ganas en el resto de España. ¡A que se les acaba el chollo de ser los que más mean sin los votos necesarios, solo a base de investir al que más pague por sus votos! Los catalanes, como siempre a lo largo de toda su historia, siguen una especie de lema de la guardia incivil, "todo por la pasta".

Si alguien quiere leerse la lista de los principales casos de corrupción del PP, la pongo al final. Está muy trabajada. Pero, la verdad, no es muy distinta de la que se puede adjudicar CiU o a la PSOE. AQUÍ, TODO EL QUE MANDA, ROBA. Es más: roba casi proporcionalmente al poder que tiene, al número de diputados, al número de cargos.

Me cago en sus putos muertos.

MALDITO HIJO DE PERRA


(*) Zaplanear: Robar con pala y saco terrero de todo lo relacionado con lo público. Viene del dicho del sinvergüenza de Zaplana: "Yo estoy en política para hacerme rico".











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Noviembre de 2015: otra vuelta de tuerca

The Oil Crash - 2 December, 2015 - 15:48

Queridos lectores,

El evento que sin duda ha marcado más la actualidad de este Noviembre de 2015 ha sido los atentados de París, que se han saldado con 130 muertos y centenares de heridos. Atentados tan atroces son frecuentes en el mundo en estos tiempos, pero hacía décadas que no se veía una atrocidad semejante en la capital del Sena, en pleno corazón de Europa. A priori se podría decir que este atentado poco tiene que ver con el tema principal de este blog, la energía; sin embargo, en vista de las primeras reacciones a los terribles sucesos de París lo que se diría es precisamente lo contrario: que todo el problema gira en torno a la energía. Y es que la primera reacción del Gobierno francés ha sido redoblar su actividad bélica en Siria, responsabilizando al Estado Islámico de esa nueva muestra de brutalidad. Estado Islámico tiene ya un largo historial de monstruosidades varias, y es obviamente poco popular entre la mayoría de la población occidental; sin embargo, por motivos que pocos tienen interés en desentrañar  hay una fracción de la población europea, formada por  excluidos socialmente, para los cuales Estado Islámico resulta un irresistible imán, un vehículo para remediar su calamitosa vida (aunque en realidad lo que hace es arruinársela definitivamente, y con la suya la de los pobres desgraciados que tienen la mala suerte de cruzarse en su camino). Sólo así se explica que los autores materiales de los atentados eran ciudadanos franceses (de origen árabe, se recalca rápidamente, como si la creciente exclusión fuera a respetar algún tipo de división étnica).

Lo cierto es que, a pesar de los muchos meses transcurridos desde que se formaron una coalición de países árabes por un lado y una de países occidentales por el otro para luchar contra Daesh (como ahora se le denomina), lo cierto es que hasta ahora Daesh ha sido poco combatido y ha seguido comerciando con cierta impunidad con el petróleo que extrae en el norte de Siria y el norte de Irak. Los atentados de París han cambiado la situación, y Rusia, que ya había entrado con bastante empuje en Siria, ha comenzado a destruir con cierta sistematicidad las líneas de comercio y aprovisionamiento de Daesh. Justamente cuando un caza ruso atacaba una interminable línea de camiones que llevaba el petróleo de Daesh para su venta en Turquía, un caza turco derribó el caza ruso. El hecho en sí evidencia la fragilidad de la coalición ad hoc creada para combatir a Daesh, principalmente porque los fines de todas las partes implicadas no son exactamente los mismos. Se podría decir que a todos molesta Daesh, aunque hay fuertes indicios de que una parte substancial de su financiación actual viene en realidad de varios reinos del Golfo Pérsico, y en particular de Arabia Saudita. Por otro lado, Occidente quiere aprovechar la guerra para derribar a Al Assad y poner en su lugar a alguien más afín (moderado, dicen) en tanto que Rusia quiere que Al Assad se mantenga, pues es un fiel aliado, y aprovecha sus bombardeos sobre Daesh para bombardear otros grupos considerados "moderados", por cierto también yihadistas: precisamente en el momento de ser derribado, el caza ruso atacaba a un grupo pro turco. Como ven, la situación es mucho más multilateral de lo que se pretende hacer ver en las planas pantallas de los televisores, y el trasfondo de toda la guerra es el control de los ricos y relativamente poco explotados yacimientos del norte de Irak y los oleoductos que podrían transportarlo hasta el Mediterráneo. Dado que Irak ha sido, durante años, la última gran esperanza del mundo del petróleo y que en los análisis de la Agencia Internacional de la Energía repetidamente se atribuye a Irak el papel de ser el único país donde la producción de petróleo puede crecer significativamente durante las próximas décadas, queda bastante claro que nos enfrentamos a una guerra por el petróleo. No es ésta la primera guerra por el petróleo, pero posiblemente es la primera guerra por los últimos grandes yacimientos del petróleo; por ello, y porque 2015 es, con toda probabilidad, el año del peak oil global, Manuel Casal Lodeiro ha acuñado un término para esta guerra (y las que le seguirán): guerra postcenital.

En medio del clamor bélico y de las inmediatas represalias rusas con Turquía, ha pasado bastante desapercibida la interrupción del suministro de gas natural ruso a Ucrania. A pesar de que ya no sale en los medios, es conveniente recordar que Ucrania continúa envuelta en una guerra civil y sus relaciones con Rusia no son sencillas, teniendo en cuenta que las regiones separatistas del Este quieren formar parte, precisamente, de Rusia. Este movimiento de dejar Ucrania sin gas justo a las puertas del crudo invierno centroeuropeo es bastante habitual en Rusia, una medida de presión para que pague sus atrasos y acepte nuevas subidas en el precio del gas. Es interesante destacar que unos días antes se produjo un corte de electricidad en la península de Crimea, actualmente bajo el control ruso, en lo que podría ser un acto de sabotaje o de extorsión por parte del Gobierno ucraniano; si así fue, les ha salido mal la jugada. La guerra y las dificultades de las relaciones con Rusia dejan a Ucrania en una mala situación para hacer frente a multitud de cuestiones importantes, y entre todas ellas una que también tiene que ver con la energía: el control del fallido reactor nuclear de Chernóbil. Un comité internacional había decidido la renovación del sarcófago de contención construido hace ya más de 25 años, en vista de los problemas estructurales que presenta. La inestabilidad en el país y otras urgencias económicas, tanto de Ucrania como del consorcio internacional que provee los fondos, hacen temer un retraso en una infraestructura tan fundamental no ya para la economía sino para la vida, la misma posibilidad de la vida, en la zona afectada. Desgraciadamente, descuidar la contención nuclear es algo previsible cuando faltan recursos y debería a muchos a plantearse si realmente se debe aprovechar la relativa abundancia energética actual para apostar más fuertemente por la energía nuclear como una energía de transición o, más bien al contrario, se debería proceder ya a su desmantelamiento lo más ordenadamente posible, antes de que los recursos escaseen; ítem más cuando sabemos que el pico del uranio está ya prácticamente encima de nuestras cabezas. En cualquier caso, los eventos en esta república ex-soviética nos recuerdan que en paralelo al desarrollo de los acontecimientos en Siria e Irak hay otros muchos focos de conflicto asociados a la crisis energética que probablemente estallarán durante los próximos años.

Los atentados de París han tenido otras consecuencias, en el plano doméstico. Con verdadero furor se han aplicado muchas medidas restrictivas de las libertades individuales, y en Francia se habla abiertamente de reformar la constitución para darle más poderes a la policía, de modo que se pueda proceder a allanar domicilios sin necesidad de tanta tutela judicial como ahora se establece. Por lo pronto, se mantiene en toda Francia el estado de emergencia, que entre otras cosas prohíbe la celebración de manifestaciones. Lo cual resulta muy conveniente, teniendo en cuenta que hace dos días comenzaba en París la Cumbre de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, la COOP 21. Días antes del arranque de la cumbre, la policía francesa puso en situación de arresto domiciliario a una veintena de destacados activistas de aquel país, y durante las manifestaciones que se celebraron en París la víspera del comienzo de la cumbre hubo altercados violentos, que acabaron con 100 manifestantes detenidos. Resulta bastante conveniente el actual clima de psicosis colectiva y terror para evitar el disenso ciudadano, y en especial en esta decisiva cumbre sobre el clima de París, en la cual se pretenderá hacernos ver que se han adoptado grandes compromisos aunque en la práctica más allá de los grandilocuentes y solemnes discursos nadie va a tomar medidas realmente decisivas, puesto que para combatir el cambio climático se tendría que emitir menos CO2 y por tanto consumir menos combustibles fósiles; pero sin un cambio del modelo energético consumir menos combustibles fósiles significa consumir menos energía, y con menos energía la contracción económica es inevitable (a pesar de los últimos cantos de sirena de la AIE). Y aunque el declive económico es inevitable nadie quiere abordar el verdadero problema, el de intentar crecer indefinidamente en un mundo finito  y por ello se prefiere la guerra, como solución transitoria, a crear algo más complejo y necesario. Y a pesar de saber todo esto, de las dificultades que se encontrarán en el camino, de la falta de voluntad política para oponerse a un modelo económico suicida impuesto por los grandes capitales, y que tendrán delante a la policía para acosarles y derribarles si fuera menester, miles de activistas se han congregado y siguen haciéndolo en la herida capital de Francia. Mis pensamientos están con ellos, y en particular con los participantes de la gran bicicletada que viene desde España.

Hay una creciente agitación en el mundo de la energía. Este mes de noviembre hemos conocido el último informe anual de la Agencia Internacional de la Energía, el WEO 2015. Aunque no introduce ideas nuevas, el WEO 2015 se reafirma en las tendencias apuntadas en los últimos años: por debajo del optimismo institucional que la AIE se ve obligada a transmitir, este WEO nos habla explícitamente de los picos productivos del petróleo y el carbón (materias primas, no lo olvidemos, que proporcionan dos tercios de toda la energía primaria consumida en el mundo) e indirectamente del del uranio (el cual si que fue explícitamente referido en el informe de 2014). Pero lo que más destaca de este WEO 2015 es que sin tapujos habla de decrecimiento energético de Europa y Japón, y estancamiento de los EE.UU., durante las próximas décadas; estancamiento y declives completamente lógicos, si preven que la oferta de energía no aumentará y que otros muchos países seguirán aumentando su consumo. Ni siquiera las energías renovables, a las que la AIE concede un papel clave, podrán compensar la caída de las no renovables. Para hacer tragar tan amarga píldora, la AIE nos pretende hacer creer que a pesar del declive energético habrá un gran crecimiento del PIB (algo que nunca ha pasado, dejando aparte efectos estadísticos en los momentos agudos de las crisis). La realidad es que cada año que pasa el desarrollo de los acontecimientos hace menos viable el infundado optimismo con el que la AIE quiere afrontar la previsión energética.

Concomitantemente con la celebración de la COOP 21 y la publicación del último WEO, se ha visto un relanzamiento de las propuestas que abogan por una transición  energética al 100% renovable durante las próximas décadas. Dichas propuestas vienen avaladas por respetables instituciones, desde grandes asociaciones ecologistas como por poderosos think tanks apoyados por  mecenas de alto rango político y económico, pasando por multitud de asociaciones más modestas pero no por ello menos activistas. La idea es aprovechar la creciente concienciación del ciudadano medio con el problema ambiental (en realidad, el específicamente climático, pues la Tierra tiene otros muchos problemas ambientales de los que casi no se habla) y el realce mediático que supone la COOP 21 para conseguir, de una vez por todas, que el debate sobre la transición energética necesaria sea ya puesto en el lugar central que le corresponde. Desde mi punto de vista, hay un cierto error de enfoque en el planteamiento que generalmente se suele hacer sobre la transición energética, en el que los aspectos que se destacan no son los que verdaderamente están en cuestión. Sucede algo análogo en la cuestión ambiental, donde frecuentemente se repite la consigna "Salvemos el planeta", cuando no es el planeta, ni siquiera la vida en el planeta, la que está en peligro, sino nuestro propio hábitat, que es lo que nos da sustento y permite nuestra vida; en suma, somos nosotros, y no la vida, lo que está en peligro. En el ámbito de la energía, la cuestión no es, como tanto se repite, si podremos conseguir la transición a un modelo 100% renovable para finales de este siglo o algo antes, si hay suerte. Tal cosa no está ni ha estado nunca en cuestión: la inevitable y acelerada caída de la producción de combustibles fósiles y de uranio durante las próximas décadas garantizan que la mayoría de la energía que consumiremos será de origen renovable, y con una elevada probabilidad el porcentaje renovable será del 100% o prácticamente antes de finales de este siglo. Por tanto, ésa no es la cuestión que verdaderamente se plantea. La cuestión que realmente está sobre la mesa es si podremos producir la misma cantidad de energía útil que actualmente consumimos o, en una formulación aún más pretenciosa, si podremos mantener un sistema económico creciente basado exclusivamente en las energía renovables. Es conocido que mi respuesta a esta cuestión, incluso asumiendo un nivel estacionario de energía, es bastante pesimista: pensar que tal cosa es posible contradice muchos aspectos económicos y algunas limitaciones físicas, y para mi la cuestión clave y primordial es la transición en el modelo económico. Peor aún: tengo mis serias dudas de que podamos mantener una sociedad industrial a un nivel comparable al que tiene ahora. No obstante, respeto profundamente a aquellos que siguen buscando un camino para emprender esa transición que, de cualquier manera, los grandes actores económicos no parecen tener el más mínimo interés en seguir (y en ese sentido, les anuncio que próximamente publicaré un par de posts de Antonio García-Olivares, en los que comenta de manera divulgativa dos recientes artículos de investigación suyos que dan argumentos a favor de la factibilidad de la transición renovable manteniendo la sociedad industrial).

Tenemos muchos indicios de que el modelo económico actual, disfuncional en muchos aspectos como es, no es capaz de integrar un sistema renovable alternativo, y en particular está el hecho de que a pesar de las décadas urgencia climática y de agotamiento de recursos aún no ha dado ese gran paso, el de la transición renovable. Y este mes de noviembre nos ha dejado otra noticia que abunda en la misma dirección: la quiebra, esperada desde hace meses, de Abengoa. Esta gran empresa española, dedicada a la explotación de sistemas de captación de energía renovable, fundamentalmente solar, había conseguido una fuerte presencia internacional, con grandes proyectos no sólo en España sino también en EE.UU. Sin duda, su modelo de gestión no han sido el adecuado pero, ¿no es siempre así cuando una empresa quiebra? Abengoa intentó crecer demasiado deprisa apoyándose en importantes subvenciones públicas y grandes facilidades de crédito barato, pero la realidad física de sus proyectos no se realizó en los beneficios no ya esperados sino los necesarios para mantener el negocio en marcha. Finalmente, sumida en sus propias contradicciones, Abengoa ha quebrado, y es difícil negar que es un mal síntoma para el sector.

Este es mi resumen del mes de noviembre, que será el último que escribiré este año, pues a finales de diciembre haré el resumen anual. Este año 2015, que probablemente pasará a la historia por ser el del peak oil, he hecho un seguimiento mes a mes de las noticias más relevantes (según mi personal criterio) en el ámbito de la energía y en otros conexos. Mi intención era la de ampliar los detalles, pues cuando uno está llegando a la cima de una colina tanto la subida anterior como la bajada posterior son muy suaves y es difícil saber exactamente en que momento estuvo en lo más alto. A partir del año que viene, la previsible aceleración de los procesos en marcha (rápida caída del suministro de petróleo por la quiebra de productores y lenta recuperación de la demanda, más guerras y conflictos) hará innecesario hacer una descripción tan detallada.

Y ahora les dejo: los próximos días estaré en Bruselas, a ver cómo se vive el miedo en la capital de Europa.


Salu2,
AMT
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Europa ante la guerra

The Oil Crash - 26 November, 2015 - 09:24

Queridos lectores,

Resuenan con fuerza los tambores de la guerra en Europa, y los ciudadanos europeos, amedrentados por la omnipresente amenaza del terror integrista, se unen fervorosos al clamor contra el yihadismo, o bien callan por temor a ser tachados de blandos, cuando no de estúpidos.

Corren malos tiempos para los que tratan de invocar la cordura, en medio de tantas tertulias de bajo perfil, sostenidas sobre la base de argumentos torpes y manidos. Cuesta tomar perspectiva, cuesta tener unos minutos para reflexionar con calma y tratar de entender qué está pasando, cómo ha pasado en tan poco tiempo Europa de ser un baluarte de prosperidad y entendimiento a ser presa del miedo y del ardor guerrero.

¿Es fruto este cambio del brutal atentado vivido en París hace dos semanas? Aún tengo amigos en la capital francesa, y varios me han referido escenas de un horror indescriptible vividas por personas allegadas a ellos, algunas de las cuales no sobrevivieron. Pero, ¿realmente actúan los gobiernos cegados por la indignación de la indiscriminada matanza, más difícil de asumir en un territorio ya no habituado a estas atrocidades?

Con una celeridad desconcertante, a las horas de haberse cometido los atentados de París y tenerse los primeros datos sobre los asesinos, se atribuyó por la vía sumarísima, sin juicio previo, la culpa al Estado Islámico, antes denominado ISIS, ahora Daesh (pues parece que esta palabra tiene connotaciones despectivas en árabe, y alguien con conocimientos de relaciones públicas habrá aconsejado el cambio). Incluso aunque el Estado Islámico haya reivindicado los atentados, resulta sorprendente que se le atribuya sin más discusión, sin más investigación, toda la culpa de lo sucedido. Los asesinos eran ciudadanos franceses; ¿no tiene el Estado francés ninguna responsabilidad por tanto? Se arguye que combatieron en Siria, pero, ¿demuestra ese simple hecho que fueron enviados aquí por el Estado Islámico? No malinterpreten mis palabras: estoy convencido que ISIS o Daesh o como quieran llamarle instigó los atentados, si no es que dio apoyo logístico y dinero para su comisión, pero aún así, el más elemental sentido de la prudencia indicaría que debería investigarse un poco más antes de lanzarse a una cosa tan grande y tan terrible como es hacer la guerra, con un coste tan elevado, tanto humano como económico. Una guerra que para Francia comenzó no tras los atentados de París, sino hace varios meses, en septiembre, cuando Hollande declaró que Siria era una amenaza para la seguridad nacional de Francia y comenzó a bombardear posiciones de Daesh en Siria

Como explicaba Christian Gebauer en el post anterior, la zona de Siria e Irak es "el ombligo del mundo", un lugar estratégico para el paso de oleoductos y que contiene algunos de los mayores yacimientos, que no han sido explotados al máximo rendimiento por las sanciones que recayeron sobre Irak durante años. Ahora que en el resto del mundo escasea el petróleo fácil de producir, esas reservas son demasiado golosas, demasiado necesarias para el futuro de tantos países importadores de petróleo, que necesitan ese petróleo para mantener sus elevadas cuotas de desarrollo, para no hundirse de forma irremediable en esta crisis que no acabará nunca.


¿Por qué se produjo otro sangriento atentado en Bamako, la capital de Malí, unos días después? Como comentamos hace casi tres años en el post "El canto del gallo", Francia tiene un grandísimo interés en mantener el control de Malí para garantizar la estabilidad de sus minas de uranio en Níger. Malí es, por tanto, otro frente importante para Francia, de cara a mantener el suministro de los combustibles vitales (en este caso, uranio) con los que mantener su economía. Quienes atentaron en Malí estaban, consciente o inconscientemente, haciéndolo contra el poder de Francia, y así este atentado era una lógica continuación del de París.

Pero cubrir dos frentes de guerra, y tan distantes de la metrópoli, es demasiado para una potencia crepuscular como Francia, así que ha pedido ayuda para que le cubran el frente menos activo y menos problemático, el de Malí. España se ofreció de inmediato a relevar a Francia en Malí, pero el Gobierno español ahora duda en dar ese paso inmediatamente. Seguramente en la decisión del gabinete de Mariano Rajoy ha pesado las duras jornadas vividas entre el 11 y el 15 de marzo de 2004, en las que el propio Rajoy, quien iba primero en todas las encuestas, perdió las elecciones después de los terribles atentados de Madrid del 11 de marzo. En aquel entonces, en España aún se agitaban los rescoldos del movimiento contra la guerra en Irak, en la cual el Gobierno del también conservador Jose María Aznar (del cual Rajoy era ministro) había involucrado a España un año antes, a pesar del mayoritario rechazo por la opinión pública española. El Gobierno de España vive en el temor de que los movimientos anti-guerra, tan activos hace una década, se pudieran reactivar por culpa de una torpeza en la gestión mediática de la actual crisis internacional, y por ello camina con pies de plomo. Sobre todo, porque en España hay previstas elecciones legislativas para el 20 de diciembre.

Si se confirma lo que indican las encuestas y se impone una coalición entre las dos opciones más conservadoras, PP y Ciudadanos, lo más probable es que España entre en la guerra de Siria, ya sea directamente sobre el propio teatro de operaciones, ya sea cubriendo la retaguardia de Francia en Malí. Tampoco tiene muchas más opciones desde una perspectiva BAU: estas guerras son para controlar el acceso a las últimas grandes bolsas de recursos naturales; no las más abundantes sino las de mejor calidad. Quien las controle podrá mantenerse un poco mejor que aquellos que no lo consigan. Ésta es la verdadera razón detrás de ésta y de las otras guerras que la seguirán, y es por ello que España entrará junto con sus aliados en las guerras que vienen. Guerras que se irán multiplicando, por una sola razón, que se puede sintetizar en un gráfico extraído del informe anual de 2015 de la Agencia Internacional de la Energía y que recientemente comentamos.



Ahí lo pueden ver: incluso de acuerdo con los infladísimos escenarios de la AIE, Europa está condenada a decrecer en su consumo energético un 12% adicional a lo que ya ha decrecido. Nos dicen que eso lo va a hacer aumentando su PIB un 50% en términos reales, pero como tal cosa (crecer económicamente mientras se decrece energéticamente) no sólo no se ha visto jamás sino que además es imposible, nadie con un poco de conocimiento le da la más mínima importancia al eje horizontal de la gráfica. Lo importante, por tanto, es esa caída en el eje vertical, y la desasosegante certeza de que encima ese escenario es optimista...

Europa está condenada a decrecer energéticamente, simplemente, porque no hay para todos, porque, según reconocía la AIE en ese mismo informe de 2015, la producción de carbón y petróleo va a decaer a partir de 2020 (disfrazada, a su decir, de pico de demanda). Europa no necesita que se lo diga la AIE; en la Comisión Europea ya saben que actualmente el nivel de consumo de energía primaria de todo tipo está a niveles de principios de los años 90 del siglo XX, y ya saben que de seguir así en pocas décadas estará en niveles de los años 70. Pero Europa se resiste a agonizar energéticamente. Y se resiste porque no hay plan B. No hay alternativa al crecentismo. Y no las hay porque no existan propuestas (y algunas de una gran calidad); no las hay, simplemente, porque es políticamente inaceptable.

Así las cosas, la conciencia pública española tendrá que irse volviendo cada vez más bélica para poder adaptarse al único plan de futuro que hay ahora mismo sobre la mesa. Vendrán más guerras, inevitablemente. Guerras que se librarán en países extranjeros para asegurar el flujo de los vitales recursos, principalmente de combustibles fósiles. Guerras que causarán dolor, destrucción y muerte, y no sólo en los pobres países que asediemos; una pequeña pero dolorosa parte del mal que causaremos se volverá contra nosotros, en nuestros hijos que volverán en ataúd de una lejana colina, en nuestros parientes y amigos que morirán por culpa de una pequeña bomba que un miserable y desesperado traerá de esas recónditas tierras para explotar en nuestro mercado, en nuestro tren, en nuestro trabajo. Y esa bomba que tanto daño nos hará servirá para justificar que los tambores de guerra redoblen aún con más fuerza, que destrocemos aún más sanguinariamente aquellas tierras lejanas que guardan el petróleo que tanto necesitamos, el gas natural que nos calienta, el uranio que pone en marcha nuestras decrépitas centrales nucleares.

Seguramente en el curso de los años que vendrán veremos como España, probablemente del brazo de Francia, entrará en guerra en Argelia. La situación en el país norteafricano se ha ido degradando, especialmente desde que el precio del petróleo ha bajado tanto y el país se acerca a su bancarrota petrolífera, mientras hay cada vez más personas que hablan de que podría reproducirse la sangrienta guerra civil de los años 90; la presencia sobre el terreno de grupos vinculados al Estado islámico no hace más que acrecentar el temor a la vuelta a un conflicto interno argelino. Cuando dentro de unos años España entre en Argelia, dirán que vamos a pacificar aquellas tierras, nuevamente asoladas por otra cruel guerra civil; dirán que hay que dar soporte a la democracia en el norte de África, sin cuestionar la legalidad factual de las elecciones en Argelia; dirán, por último, que es vital evitar la formación de un estado fallido tan cerca de casa. No se dirá nunca que España obtiene el 60% del gas natural que consume de Argelia, ni que por culpa de la llegada a su cenit productivo las exportaciones de gas de Argelia cayeron en 2014 un 4,8%. 

Imagen de la web Flujos de energía: http://mazamascience.com/OilExport/index_es.html

Nunca se explicará que estamos allí para asegurarnos de que el petróleo y el gas argelino sigan fluyendo hacia España, a pesar de la caída geológica de la producción, a pesar de que poco puede hacer la voluntad de los hombres para oponerse a las leyes de la Física. Al final, el punto clave consiste en apropiarse de esos recursos, de manera que lleguen antes a nosotros que a los propios argelinos, si es que no hay suficiente para todos. Hace poco un diario español expresó esta misma idea con una pasmosa e involuntaria claridad: "¿Está en peligro el gas español en Argelia?". Fíjense qué frase: el gas español. Como si Argelia tuviese alguna obligación de garantizar que de sus pozos seguirá manando y al mismo ritmo un gas natural que, por algún motivo, resultar ser en origen español, y no argelino.

De todos modos, el papel que España está llamada a desempeñar en estas guerras cenitales no es demasiado destacado, debido a que rápidamente los conflictos se van a volver multilaterales. Ya lo hemos podido comprobar hace poco con el caso del derribo del cazabombardero ruso por parte de dos cazas turcos mientras bombardeaba posiciones rebeldes en Siria. Resulta que los intereses de Rusia y de Occidente en Siria no son los mismos: Rusia quiere mantener en el poder a Bashar el Assad, su aliado natural en la zona, y por ello aprovecha los bombardeos sobre Siria no sólo para atacar a Daesh, sino también a otros grupos opositores a el Assad. Pero resulta que a Occidente le interesa favorecer a algunos de esos grupos, en la esperanza de no sólo derrotar a Daesh sino también de derrocar a el Assad y garantizarse el control de una zona geostratégicamente fundamental. Y en este juego de equilibrios Turquía también tiene sus preferencias: el avión ruso que derribaron estaba justamente bombardeando las posiciones de un grupo pro-turco. 

Esta multilateralidad de intereses se irá haciendo cada vez más evidente, a medida que los recursos escaseen más y ya no den para cubrir las necesidades de los hoy aliados. Cuando el botín de estas neoguerras de conquista sea más magro, algunas potencias menores irán quedando arrinconadas del reparto. En el caso particular de España, en un momento determinado no se le invitará a participar en las operaciones militares, e incluso se le pedirá que abandone ciertos escenarios donde ya se encontraba sobre el terreno. Y si España, o cualquier otra potencia menor, no accede a irse de grado, se usará la misma fuerza militar contra ella. Esto degradará aún más la TRE de la guerra, pues dado lo magro de los recursos el número de países invasores tendrá que irse reduciendo, sin que por ello se reduzcan las dificultades sobre el terreno, con lo que el rendimiento de estas aventuras militares caerá doblemente: porque habrá menos recursos militares, y eso hará que los flujos serán más pequeños e irregulares; y porque, agotadas las otras opciones, se pondrán los ojos en países con menores recursos naturales.
 
Convertir la guerra en el principal instrumento para garantizar el flujo de recursos naturales hacia las economías occidentales tendrá también un coste importante para los países invasores. En lo que respecta a las derechos de los ciudadanos, se impondrán cada vez mayores restricciones a las libertades individuales, necesarias para acallar las críticas a aventuras bélicas cada vez más dudosas y menos rentables. Las sociedades en guerra prolongada sufren de un proceso de militarización de la conciencia ciudadana, en la que el clima de guerra lo preside todo y lo justifica todo; no se puede cuestionar no ya la legitimidad sino la utilidad de lo que se hace, so pena de ser considerado un traidor y, eventualmente, tener que afrontar penas de prisión. La disidencia es acallada y, con el paso del tiempo, puede acabarse convirtiendo en insurgencia, a medida que el flujo menguante de recursos sea distribuido de manera poco equitativa entre la sociedad. Con el incremento del gasto militar, es inevitable un incremento de los recortes sociales; estos mayores recortes sociales ya sobrevendrían por razón del declive energético inevitable, pero serán más grandes por la cantidad de recursos destinados a sostener el ejército. El coste nada despreciable de las aventuras militares lo hemos podido comprobar recientemente, cuando Francia ha conseguido que la Comisión Europea le permita no cumplir con su objetivo de déficit público para este año por la razón explícita de sus necesidades militares.

Muchos de los grandes imperios de la Historia colapsaron al ser incapaces de sostener sus últimas aventuras militares, a veces un tanto esperpénticas. La lógica subyacente de muchas guerras de conquista era que la economía se había vuelto dependiente de la expoliación de recursos en los territorios conquistados. Esta es una situación en mucho análoga a la que tenemos actualmente. Los lugares en disputa son aún hoy atractivos desde el punto de vista de los recursos, pero el inevitable declive de la producción mundial de hidrocarburos llevará a países cada vez más remotos, más poblados, mejor defendidos y con menos recursos. Al final, exhaustos por el esfuerzo e incapaz de sostenerse con los magros frutos de las últimas guerras, todas las potencias occidentales irán colapsando.

Digámoslo alto y claro: el colapso de la sociedad europea es inevitable si continuamos por la vía militar. Será un colapso económico, sí, pero también, y mucho antes, moral, si por mor de mantenir unos pocos años más un sistema insostenible renunciamos a los valores fundamentales en los que hace tiempo decidimos creer. 

La guerra no es la única opción para Europa, y desde luego no es la mejor. Europa puede y debe aspirar a mucho más que a intentar robar violentamente los últimos despojos de la era fósil. Tendremos que decrecer, ciertamente, pero podemos hacerlo desde ya y con dignidad, en vez de emborracharnos en una orgía de sangre que sólo retrasará lo inevitable hasta mañana y entonces nos hará caer de una manera más brutal y precipitada. No permitamos que el continente que una vez fue un ejemplo de democracia se convierta en sinónimo de barbarie y de abyección. No mancillemos el nombre de Europa a ojos de las próximas generaciones. Guardemos para nosotros nuestro recurso más valioso: nuestro honor.

Salu2,
AMT
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El ombligo del mundo

The Oil Crash - 23 November, 2015 - 10:40
 
Queridos lectores,

Christian Gebauer nos ofrece esta breve reflexión sobre la actual situación de guerra, que enlaza con el último post.
 
Salu2,
AMT








El Ombligo del Mundo

La región que incluye el centro-norte de Irak y el conjunto de Siria, cuyos principales actores son el llamado Estado Islámico y la Siria marítima de Al Assad, ha llegado a constituirse en centro neurálgico global.



La llamaremos el ombligo del mundo, porque no es casual que sea el centro neurálgico: hay un consenso muy amplio en la industria de los hidrocarburos en que Irak cuenta con las mejores reservas petroleras del planeta, y Siria es su salida directa al Mediterráneo. Para ponerlo en pocas palabras, un Irak pacificado y extenso como el de Saddam tendría asegurado el estrellato global por muchos años.Ahora entre el país informal que poseen los kurdos y el Estado Islámico se reparten todos los yacimientos del norte de Irak, habiendo el segundo incorporado además los importantes pozos de Siria oriental. A su manera es una economía floreciente, y sin duda muchos extraños también se benefician de ella –tema que ha poblado algunos medios últimamente (uno, dos, tres, y en inglés uno, dos, tres).En cambio Siria más bien está siendo azotada. Por parte de la OTAN o sus adeptos, pues Al Assad es el único aliado fuerte de Rusia en la región. También por Rusia, en defensa de Al Assad. Por el Estado Islámico, o Daesh, que tiene grandes ambiciones. Y por los kurdos.Pero al ombligo del mundo también lo habitan decenas o cientos de grupos de tamaños e índoles diversas, y lo frecuentan sus vecinos, notoriamente Arabia Saudí, Turquía, Israel, Irán e Irak propiamente dicho.Parece imposible guiarse en semejante panorama, cada quien con intereses particulares y muchas veces ambiguos, pero las piezas grandes se cortan primero por la mitad.A diferencia de la situación ucraniana, aquí sí nos hallamos con que las dos superpotencias se enfrentan casi cara a cara. Estamos realmente en el terreno de la guerra fría, pero lo que la motiva ya no es la ideología sino el control de los recursos.Dentro de esta lógica el objetivo número uno es que los recursos no se los quede el otro, y es implausible una solución política que no tranquilice a ambos bandos en este sentido –como hubiera podido hacerlo hace tiempo un protectorado conjunto, por ejemplo.Más allá de la forma que semejante entidad pudiera adquirir, debe compensar el diferencial de recursos entre las mitades este y oeste de la región, ya que es el único modo de contener la economía siria y estabilizar realmente el lugar.Cualquier otro curso de acción traerá más dolor y perjudicará a la economía global, con la única excepción del mercado de armas. Es lo que sucede hasta ahora.Recordemos que las potencias aéreas pueden neutralizar fácilmente a cualquier grupo local que se oponga a una administración civil y pacífica, ya que las instalaciones petroleras son muy vulnerables. Que todavía no lo hayan llevado a cabo indica hasta qué punto su adversario es, más bien, otra potencia.
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Si vis pacem

The Oil Crash - 17 November, 2015 - 10:18


Queridos lectores,

Los desgraciados hechos de las últimas horas han cambiado mis planes de publicación, así que toda la batería de posts que estoy preparando yo mismo (y algunos que me han enviado los lectores) tendrán que esperar todavía unos días. Y es que a pesar de que prefiero no centrarme en la discusión de los detalles de actualidad, dado el alcance y gravedad de lo acaecido en Francia me ha parecido oportuno hacer un somero análisis de los hechos desde la perspectiva de la crisis de recursos y crisis de sociedad en las que estamos inmersos.

Los terribles atentados del viernes pasado en París han causado una honda impresión en la opinión pública occidental. Estos atentados nos han demostrado que el horror, la muerte absurda y masiva, puede llegarnos a cualquier de nosotros en el curso de actos ocio cotidianos y socialmente aceptables en nuestro confortable mundo (un concierto en una sala de baile, un partido de fútbol, una tranquila cena en un restaurante, un paseo nocturno). Lo que más profundamente horroriza la psique occidental es que nuestro entorno seguro y predecible ha perdido esa seguridad y predictibilidad que tanto valoramos, y la histeria resultante lleva a respuestas inapropiadas delante de los retos planteados.

Algunas personas, no muchas pero sí una fracción significativa, han apuntado que hay un elevado grado de hipocresía en las numerosas muestras de solidaridad con los muertos de París, cuando tan sólo hace unos pocos días morían decenas en atentados en Beirut, cuando hace pocas semanas pasaba lo mismo en diversos puntos de Turquía o cuando muchos mueren a diario en Irak y Siria, por poner tan sólo tres ejemplos. Si no se reaccionó con tanta intensidad delante de esas muertes, tan tristes y tan injustificadas, argumentan, ¿a qué viene ahora ese griterío por París? Lo cierto es que el argumento es justamente el contrario: es lógico conmocionarse por los acontecimientos de París, y lo que no es aceptable es que la repercusión mediática que se le da a las acontecimientos de más allá de nuestras fronteras decaiga proporcionalmente con la distancia hasta el sofá de nuestra casa. Si, por poner un ejemplo, se hubiera dado una cobertura mediática a los atentados en Turquía semejante a la que se le está dando a los atentados en París, la percepción ciudadana de los mismos cambiaría sustancialmente. Que la gente se identifique mucho más con lo pasado en la capital gala que con lo que pase en prácticamente cualquier otra parte del mundo responde a que el tratamiento mediático deja muy claro que éstos "son los nuestros", que lo que pasa en París "nos pasa a nosotros" o que "cualquier día nos podría pasar a nosotros". Y sin embargo no es objetivamente más terrible una muerte violenta e injustificada según el lugar en el que sucede; es nuestra percepción del mundo la que cambia según el caso. En suma, para un occidental medio que mueran a decenas cada día en Oriente Medio es algo que es propio de esos lugares, casi se podría decir de su folklore; peor aún, que de alguna manera se lo merecen y se lo han buscado, aún cuando las bombas y las armas que matan a tantos han sido fabricadas en nuestras fábricas y muchas veces son utilizadas por nuestros soldados.

Con esa distorsión mediática, el ciudadano occidental no comprende el mundo en el que vive, y sin ser plenamente consciente asume que él tiene derecho a tener lo que tiene y los demás son, por culpa propia, responsables de no tenerlo. Se podría decir que todo el mundo tiene la responsabilidad de informarse correctamente y no dejarse embaucar con esta manipulación, que es de las más sutiles, la de la fijación de la agenda. Si Vd. piensa así, querido lector, párese un momento a pensar y mire a su entorno próximo de familiares, amigos y compañeros de trabajo. ¿Cuántos hacen el esfuerzo crítico de analizar la realidad más allá del prisma prefabricado que le vende la televisión? ¿Quiere decir eso que sus familiares, amigos, compañeros... son malas personas? ¿O bien que, simplemente, se han adaptado a su entorno, escogiendo quizá el camino menos difícil? Si fuera cosa de unos pocos se podría pensar que la responsabilidad es meramente suya, pero cuando el fenómeno tiene una escala tan masiva se ha de pensar que responde a una fuerte influencia externa, y no se puede culpar a todo el mundo por no ser capaz de resistirse a dosis tan fuertes y extremas de propaganda; más bien, se les tiene que ayudar a ver la realidad con otro prisma - ardua tarea, como sabemos todos los que nos dedicamos a intentar hacer divulgación de los problemas de sostenibilidad de nuestra civilización.

Ese discurso de "nosotros, el mundo civilizado" frente a "los otros, los bárbaros" (justamente la palabra "bárbaro" significa en su origen "extranjero") no sólo está en las solemnes declaraciones de los primeros ministros estos días y en el inconsciente colectivo de Occidente, sino que en muchos aspectos es global. Los refugiados que intentan cruzar a miles las fronteras de la atrincherada Europa aspiran a llegar a un remanso de paz, a un oasis en medio de tanta aflicción como viven. Buscan una vida mejor, pero no sólo o principalmente en términos económicos (en contra de lo que establece el discurso de algunos demagogos occidentales) sino una en la que tu familia y tú mismo no corráis continuamente un elevado riesgo de ser asesinados en un tiroteo o por una explosión. La mayor parte de la gente quiere, simplemente, vivir, y no ser asesinados por culpa de los designios de un señor de la guerra. Los atentados de París no sólo han destruido la seguridad de los occidentales, sino también la de los que huyen de la guerra, y lo hace de doble manera. De un lado, porque demuestran que la misma arbitrariedad de muerte y destrucción puede golpear el corazón de Europa y, yendo más allá, lo que los terroristas pretenden decirnos es que lo podrían hacer con la misma frecuencia con la que hechos semejantes asolan Siria u otros escenarios bélicos. Pero por otro lado, al traer la destrucción a nuestra casa y dejándonos claro que es consecuencia de aquella otra violencia, los terroristas están consiguiendo culpabilizar a los refugiados que huyen de esa misma violencia. Con inusitada rapidez han surgido voces (obviamente, no provenientes de los responsables políticos) que culpan a los refugiados de Siria que han huido de la barbarie en las últimas semanas de ser responsables de estos atentados. Si ya es absurda esta proposición (los terroristas eran todos europeos, por lo que sabemos hasta ahora), aún lo es más una más miserable e implícita: quizá los refugiados no sean los culpables materiales de esta masacre, pero su llegada ha atraído la violencia, que les persigue como a apestados. En el fondo, la idea es "esta gente, con su cultura y su violencia, van a acabar con el oasis de prosperidad y paz que es Europa". Nos da miedo el diferente, pero aún hay algo más, una idea todavía más culpable y de mayor miseria moral: sabemos que a esa gente que hoy acogemos sólo se les permitirá acceder a los estratos sociales más bajos de nuestra sociedad, y de sus vástagos surgirán en los años venideros, como ha pasado ahora, los terroristas del futuro.

Y es que lo que estamos viviendo es el preludio de una guerra civil europea, sólo que aún no lo queremos aceptar, pero de manera inconsciente lo intuimos. Esos hombres jóvenes que han destrozado la vida de tantas personas son nuestros compatriotas; esos asesinos sin alma que han actuado con tanta brutalidad son, aunque no nos guste aceptarlo, de los nuestros. ¿Cómo se explica que personas que no llegan a la treintena decidan arruinar su vida, incluso acabar con ella, con el solo afán de causar el máximo daño a personas perfectamente desconocidas y alejadas de cualquier círculo de poder real? Simplemente, porque estas personas vivían ya en una situación de cierta marginación social, de cierta exclusión por parte de una sociedad que no quiso abrirles completamente las puertas; una sociedad que, cuando comenzó la crisis que no acabará nunca destruyó los empleos más precarios, que justamente eran los que ocupaban ellos. Esta gente, sin futuro y sin respeto social, eran carne de cañón y proclives a aceptar un discurso de rencor y de venganza, una narrativa en la que finalmente podrían ser los héroes combatiendo eficazmente un orden de las cosas injusto y opresor, tanto en París como en Damasco. El discurso "anticasta" que tanto se extendió en España hace dos años es el germen de la generalización de esa guerra civil, cuando una visión sesgada de lo que es una concreta religión ya no sirva para justificar lo injustificable, cuando la lucha no de culturas sino meramente de clases vuelva a la calle en su forma más violenta.

¿Le interesa realmente a alguien intentar escarbar en el fondo de estas espinosas cuestiones? La verdad es que no. El Gobierno francés ha respondido a los ataques, cometidos por ciudadanos franceses, bombardeando con más virulencia Siria, y nadie ha recalcado el radical absurdo de esta situación. No contentos con ello, se ha prorrogado el estado de emergencia en Francia tres meses e incluso van a modificar la constitución para poder efectuar registros con menos garantías judiciales. En suma, con la excusa de una supuesta amenaza exterior se restringen y reducen las libertades y garantías en el interior, en un movimiento que recuerda la progresiva implantación de las dictaduras fascistas hace ahora ochenta años. ¿Piensa realmente el Gobierno francés que el problema proviene de ISIS, el estado islámico de Irak y el Levante que campa por sus respetos por las regiones más ricas en petróleo de Irak y Siria? Si es así, ¿por qué no intenta acabar con la principal fuente de financiación de ISIS, la venta de petróleo? Obviamente no es sencillo, pero la clave está en controlar los flujos de crudo que atraviesan las fronteras de la zona controlada por ISIS. Y no sólo pueden perjudicar a ISIS en su principal fuente de ingresos: dada la fuerte concentración de la fabricación de armas en unas pocas compañías, ¿por qué no evitan que puedan comprar armas? Piensen que no estamos hablando de un par de pistolas, sino de miles de fusiles de asalto, miles de cajas de munición, centenares de bombas de tipo diverso... ¿Tan difícil es cortar las vías de aprovisionamiento? Es conocido que ISIS nació por un grave error de estrategia de las potencias occidentales, en su intento de financiar movimientos emergentes contra Bashar el-Assad. ¿Realmente se quiere acabar con ISIS? Hasta que Rusia comenzó sus bombardeos, la coalición de países árabes y la occidental habían hecho pocos progresos sobre el terreno.

Tras los hechos de París, el mundo occidental tiene claro que ISIS es un monstruo con el que tienen que acabar, y por eso el estado islámico de Irak y el Levante tiene sus días contados. Pero, cuando desaparezca ISIS, ¿de dónde saldrá el nuevo chivo expiatorio al que dirigir las culpas? ¿Con qué espantajo se distraerá a la población occidental del inevitable declive de su estilo de vida? ¿Podrán seguir disfrazando de "lucha de civilizaciones" o de "guerra de religiones" lo que es una guerra civil europea, de los excluidos contra los (provisionalmente) aún incluidos? ¿Podrán hacerlo cuando los que se alcen en armas no sean descendientes aún reminiscentes de otras culturas, sino que sean europeos de muchas generaciones? ¿Cuál será entonces el nuevo Goldstein hacia el cual dirigir las iras?



Por lo pronto, el estado de emergencia francés será muy útil para dirigir la represión y acallar los previsibles movimientos de protesta global que se iban a dar cita en París con motivo de la próxima cumbre mundial de Naciones Unidas sobre el Clima, la COOP 21. Desde hace meses, miles de activistas de todo el mundo se habían preparado para encontrarse en París, en una cumbre que debería ser decisiva para el futuro del clima de este planeta, a pesar de que la actitud de los líderes políticos hace presagiar que no se adoptarán acuerdos de calado. Justamente por eso, el activismo medioambiental tenían una cita clave en París en las próximas semanas. Con el blindaje de la capital francesa, blandiendo las víctimas de los recientes atentados como tótem para acallar las críticas, y si es preciso recurriendo a la represión, se conseguirá darle a esta cumbre sobre el clima el perfil mediático bajo necesario, distrayendo la atención de la falta de capacidad de nuestros líderes para tomar decisiones en el que es probablemente el asunto más importante a escala global, y centrándola en imágenes de manifestantes presuntamente violentos y desconsiderados con el luto debido a los mártires de París.

El viejo refrán latino dice "Si vis pacem para bellum", "Si quieres la paz, prepara la guerra". Ésta parece ser la consigna que las potencias occidentales han decido seguir. En las grandes cancillerías que rigen los destinos del mundo, nadie se ha planteado la grave y urgente necesidad de acabar con una política de explotación de recursos que genera graves desigualdades y represión en los países productores, que está desequilibrando el clima y que por su mero declive productivo nos aboca a un futuro económico catastrófico. Nadie se plantea que la mejor manera de acabar con las guerras es redistribuir los recursos, acabar con la pobreza y exclusión en todo el mundo y fomentar la educación. Nadie concibe que se tiene que acabar con el lucrativo comercio mundial de armas, o con el contrabando de materias primas. Quizá, si ninguna de estas cuestiones incómodas y evidentes se plantean en los grandes salones reales, deberían estar más presentes que nunca en la calle, como mínimo para intentar contrarrestar la tóxica propaganda que nos hace ver como enemigo a nuestro hermano, el refugiado, el inmigrante, el árabe, el musulmán, el excluido.

Salu2,
AMT
 
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El terrorismo internacional de Israel ataca Francia

Ácratas - 14 November, 2015 - 19:13



Otra vez ha sucedido. Otra vez en Francia. Los medios dicen que ha sido el Estado Islámico. Para reforzar la hipótesis, unos tipos que se dicen miembros del Estado Islámico lo han reivindicado en un spot publicitario.

Pero el Estado Islámico no existe como un movimiento armado espontáneo surgido del pueblo. El Estado Islámico es una creación de los EEUU --a petición de Israel, verdadero piloto del terrorismo internacional--, constituido por mercenarios que antes "trabajaron" en Libia y ahora lo hacen en Siria e Irak.

Pero ¿es que alguien se puede creer que unos tíos que andan por el norte de Irak, permanentemente sometidos a los bombardeos de Rusia --ahora sí que los están bombardeando, no como antes, cuando la OTAN masacraba solamente al ejercito regular sirio; en Siria hay una guerra entre Rusia y EEUU que los medios occidentales ocultan, y los atentados proporcionan motivos para que los países europeos participen(*)--, son capaces de organizar la entrada en Francia de los suficientes terroristas, fríos y entrenados, con la suficiente infraestructura, como para cometer estos atentados?

Por supuesto que no. Han sido los de siempre. Las cloacas de los Gladio, cuyos mejores asesinos son israelíes del Mossad, que esos si que entran y salen de Francia a su antojo con pasaportes diplomáticos y pasan por árabes sin problemas.

Aquí acaba de repetirse lo sucedido en el atentado contra Charlie Hebdo. Una mezcla de terrorismo verdadero, aderezado con bastante actuación vodevilesca y con la muerte de unos cuantos chivos expiatorios, probables delincuentes colaboradores de la policía francesa. Siete de los ocho chivos "se inmolaron" con explosivos adosados al cuerpo. Tres de esos chivos "se inmolaron" en el exterior del campo de fútbol Stade de France, mientras las selecciones de Francia y Alemania jugaban un amistoso al que asistía Hollande... ¿Cómoooooo? ¿No se inmolaron entre el gentío que entraba al estadio o entre el que salía? ¿Se inmolaron durante el encuentro, sin causar ni un muerto? ¿Qué clase de terroristas son estos? Es lo que tienen los chivos, que parecen idiotas, se suicidan porque sí, como los chivos de Leganés. Si no fuera una tragedia, nos partiríamos de risa. Por si fuera poco, se ha "encontrado afortunadamente" un pasaporte de uno de los terroristas muertos, y ha resultado ser de uno de los refugiados venidos a Francia desde Siria. ¡Pero qué guionistas más repetitivos! ¿No hemos visto eso ya en el atentado de las Torres Gemelas? ¿O en los atentados de Madrid?

Últimamente, Francia está siendo castigada con fuerza por el terrorismo internacional anti-musulmán. Aquí se trata de crear el clima para que Hollande diga lo que ha dicho: "Esto es un acto de guerra", y que los franceses --Francia ha sido siempre pro-Palestina-- lo autoricen a participar en la masacre de Siria. Aquí se trata de justificar el fin del régimen de Al-Assad para "cortar el aluvión de refugiados".

¿Por qué? Pues porque Francia tiene fuertes lazos comerciales y sentimentales con Oriente Próximo, especialmente con lo que fueron el Mandato Francés de Siria y el Mandato Francés del Líbano. Y ha obstaculizado en la ONU los ataques norteamericanos de la OTAN en Siria, siempre de acuerdo con Rusia. He aquí toda la motivación para que los franceses mueran por centenares, masacrados por el estado de Israel disfrazado de Estado Islámico.

Los franceses no deben asustarse y sí acusar a su propio gobierno de colaborador del terrorismo y cómplice, al no atreverse a detener a los verdaderos culpables. Si no lo hacen así, Hollande aprovechará la jugada para retirar más derechos y libertades a los franceses, gente a la que no se puede doblegar tan fácilmente como a los españoles, porque tienen dignidad nacional. Gente que asaltó La Bastilla y creó La Comuna de París, verdadera cuna de la democracia moderna.

El terror internacional siempre viene de Israel. El estado genocida que lanza la bomba y esconde la mano. El estado que no se somete al Tribunal Penal Internacional, porque no tendría ni un presidente que no hubiera sido condenado por crímenes contra la humanidad por éste. El estado avalado por el dinero de Sión, que es nuestro dinero, en realidad, producto del sudor de los gentiles de Occidente. El estado histérico capaz de todo con tal de sobrevivir. Por cierto, a Rothschild le falta el Banco Central de Siria en su colección, a la que hace poco incorporó los bancos centrales de Irak y Libia... eso es un elemento fundamental en todo golpe en estados musulmanes no confesionales, hasta hace poco dependientes de la extinta URSS: el dominio de la fabricación del dinero del mundo.

Estad atentos a los artículos de voltairenet.org de dentro de pocos días. Corroborarán lo que decimos aquí, ahora.

Franceses: no os dejéis intimidar por los medios de comunicación, que son todos sionistas. Preguntaos qui prodest y sabréis la verdad. Entonad La Marsellesa, formad vuestros batallones y a por ellos.

ÁCRATAS


NOTA: (*) El mismo domingo, bombarderos franceses atacaron la ciudad de Raqqa. La ofensiva no pudo ser improvisada en dos días. Estaba ya preparada antes de los atentados que la justifican. "C'est un acte de guerre commis par Daech!" ¡Hollande, eres un cerdo mentiroso!


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World Energy Outlook 2015: Decrecimiento, a su pesar

The Oil Crash - 14 November, 2015 - 10:15







Queridos lectores,

El informe anual por excelencia en el mundo de la energía, el World Energy Outlook (WEO) que cada año publica la Agencia Internacional de la Energía (AIE) por estas fechas, acaba de ser presentado en París este 10 de noviembre de 2015. Se trata, como siempre, de un voluminoso informe (718 páginas este año) en el que la agencia comisionada por la OCDE para que asesore a los gobiernos de los Estados miembros en materia de política energética nos detalla cuáles son los escenarios de futuro sobre la evolución de la energía y la economía durante las próximas décadas. Dadas las características del informe (numerosísimas estadísticas, previsiones no contextualizadas históricamente, poca trazabilidad del acierto o desacierto de pasadas ediciones, texto ampuloso y muy extenso, exceso de focalización en ciertos detalles poco importantes y escaso acento en otros más relevantes, uso deliberado de un lenguaje de perfil bajo y multiplicidad de escenarios para eludir responsabilidades en caso de previsiones muy erróneas) llevan a que escudriñar en los datos y previsiones de la AIE para los próximos años conlleve siempre un cierto esfuerzo. Sin embargo, dado que es un documento central en las discusiones en el ámbito político, y que los datos inventariados contenidos en el informe (otra cosa sería sus previsiones de futuro) son factualmente de buena calidad, se hace necesario tomarse un tiempo y leer el informe, rescatando algunas conclusiones en el agazapadas y a veces inquietantes, que la AIE comunica de manera pública pero no publicitada. Como en los años anteriores, expondré en las próximas líneas una revisión preliminar de los aspectos más destacados que he encontrado en una lectura rápida del WEO 2015, dejando para posts posteriores el desarrollo de algún aspecto que crea que merezca la pena destacar.

Como siempre, la AIE distingue varios escenarios. Tenemos los tres básicos: Políticas Actuales (Current Policies), Nuevas Políticas (New Policies) y 450 ppm. El escenario de Políticas Actuales describe cómo esperan que evolucionen las cosas si seguimos con las tendencias actuales, el escenario Nuevas Políticas es la evolución esperada si se implementan las políticas anunciadas por los Estados, y 450 ppm es cómo evolucionarían las cosas si el mundo se comprometiese a hacer un esfuerzo para evitar que la concentración de CO2 en la atmósfera llegue a ser de 450 partes por millón. Políticas Actuales corresponde, por tanto, al BAU, en tanto que Nuevas Políticas corresponde a lo que consideran lo más probable y es, por tanto, el escenario de referencia. 450 ppm está ahí para mostrar qué se podría hacer si quisiéramos, pero obviamente nadie cree que se vaya a implementar ni siquiera remotamente. A estos escenarios se les añaden varios subescenarios, concretamente los que se refieren a la evolución prevista del precio del petróleo (ver más abajo).

De acuerdo con el resumen ejecutivo del informe, las cuestiones más relevantes son la fuerte caída de precios del petróleo, los compromisos que están tomando las naciones a lo largo de todo el mundo para reducir las emisiones de CO2, la transición de China a una economía menos intensiva en carbono y el ascenso energético de la India. Con respecto a los precios del petróleo nos dicen que tendrían que subir en los próximos años, pero que si no lo hacen podemos tener problemas de inseguridad en el suministro. Vamos, que no tienen ni idea de lo que va a pasar, lo cual es lógico porque no entienden ni lo que está pasando ahora. En el resumen ejecutivo también nos comentan que el gas natural va a aumentar su consumo, en tanto que al carbón le esperan "turbulentos tiempos por delante". No falta en el resumen ejecutivo ciertas dosis de tecnooptimismo, de fe en las renovables  y de loas a la eficiencia. Acaba con un llamamiento a esforzarse más para evitar un calentamiento del planeta de más de dos grados (la primera vez que la AIE hizo esto un conocido diario español tituló la noticia: "La AIE se convierte al credo renovable").


Una de las palabras más repetidas en este WEO: peak (pico, o máximo de producción o de demanda de algo). Lo interesante no es que esta palabra se repita mucho más que en otros WEOs, sino en el contexto en el cual se cita. Siempre refiriéndonos al escenario de referencia (Nuevas Políticas), se habla de que la UE ha llegado a su pico de demanda de gas, y también que la OCDE en su conjunto llegará a su máximo de demanda de energía hacia 2020 (sin entrar a valorar que sin energía no hay crecimiento). También se comenta que los países productores de petróleo no-OPEP llegarán a su pico antes de 2020 (una manera amable de decir que ya están allá, y que matizan diciendo "debido a la desinversión en exploración y desarrollo", como si se pudiera desconectar de la dinámica propia del peak oil). La palabra "peak" se utiliza también mucho en conjunción con la palabra "China"; por ejemplo, nos dicen que la demanda china de carbón llegará a su máximo hacia 2020, que la producción industrial de China está llegando ya su máximo (para concentrarse a partir de ahora en los servicios, de acuerdo con la AIE, en contra de toda la evidencia de recesión en el país asiático) y que su población lo hará hacia 2030, para ser superados entonces por India como el país más poblado del mundo. Con respecto a los EE.UU., el WEO reconoce que la producción de shale gas (ese maravilloso El Dorado que nos prometían hace cinco años) llegará a su pico en 2020 y en cuanto al shale oil no descartan que llegue a su máximo por las mismas fechas (asumiendo, por tanto, que el espejismo del fracking toca a su fin). También hay una provocativa frase acerca la posibilidad de que la generación fotovoltaica haya llegado a su máximo en Europa (página 359), que analizaremos más tarde. Pero la frase más demoledora que he hallado referida a máximos de demanda o producción se encuentra en la página 56, cuando se afirma que "la demanda global conjunta de petróleo y carbón llegará a su máximo en 2020 para después entrar en un claro declive, mientras el uso de gas natural lo compensará sólo hasta 2030". Teniendo en cuenta la gran dependencia china en el carbón y de todo el mundo respecto al petróleo, y que están hablando de un plazo verdaderamente breve sin que realmente se hayan producido avances sustanciales para la sustitución de ambas materias primas, nos lleva a pensar que ésta es la manera más digerible que tiene la AIE para decirnos que tenemos no el peak oil sino el peak fossil fuels encima de nuestras cabezas (en consonancia con lo que ya se apuntaba el año pasado). Como quiera que eso es demasiado alarmante, la AIE nos coloca en la 57 una bonita tabla 2.1, que a pesar de reflejar el declive del carbón y del petroleo claramente apunta a una difícil de justificar remontada hacia 2040. Y es que la aceptación de los límites es una asignatura aún pendiente para la AIE...


 
La definición de escenarios es la habitual; se considera que el mundo en su conjunto va a seguir creciendo a ritmos de más del 3% anual, aunque con cierta tendencia a la ralentización (del 3,8% de 2030 al 3,1% de 2040). La OCDE crecerá menos que el resto del mundo, por debajo del 2% al final del período (lo cual tiene interesantes interpretaciones en términos de creación de empleo, incluso desde una perspectiva económica clásica). El WEO hace una curiosa disquisición sobre si las economías se están descarbonizando, toda vez que se observa que en todo el mundo la intensidad energética (kw·h de energía consumida por cada dólar de PIB producido) está mejorando. Como varias veces hemos comentado en este blog, esta aproximación equivale a coger el rábano por las hojas y hacer de la necesidad virtud, puesto que en épocas de crisis como ésta las primeras actividades económicas en ser abandonadas son las menos rentables, las cuales suelen ser las de mayores costes energéticos y de otro tipo, de manera que la intensidad energética mejora relativamente, es cierto, pero es a costa de destrucción de actividad y de empleo, lo cual no parece tan buena noticia si se plantea así. La definición de escenarios acaban con las clásicas loas a los progresos tecnológicos que nos depara el destino, aunque aquí la imaginación parece haberse agotado ya que se mencionan prácticamente los mismos avances "por venir" de las últimas décadas.



Vayamos ya al análisis del escenario central de la AIE. Llaman la atención el reconocimiento del estancamiento del consumo de las dos principales fuentes de energía del mundo (petróleo y carbón), aún cuando se pretenda disfrazar de algo pretendido y buscado. Leyendo el informe nos enteramos de que la AIE prevé que el consumo de petróleo en EE.UU. y la UE caiga, en ambos, alrededor de 4 millones de barriles diarios (Mb/d), lo cual representa algo más del 20% de su consumo actual el caso del primero y alrededor del 30% en el caso del segundo. Para que se produzca tal caída sin que haya una debacle económica se está asumiendo que sobre todo el gas natural y también las renovables estarán tomando parcialmente el relevo (lástima que el pico del gas, aunque esté un poco más alejado de los probablemente ya pasados del petróleo y el carbón, no lo esté tanto: probablemente 2020). De todos modos, en realidad la AIE se está acercando, sin saberlo, a las posiciones de los defensores de economía de estado estacionario, como muestra el siguiente gráfico sobre la evolución prevista de la demanda de energía para ciertos países y regiones en función de la evolución prevista (más bien, deseada) de su PIB:


 
Como ven, el pronóstico de la AIE es que tanto la UE como los EE.UU. reduzcan, aunque sea paulatinamente su consumo de energía durante las próximas décadas (en el caso de los EE.UU. el consumo de energía primaria se mantendría prácticamente constante, mientras que en el caso de Europa caería de 1.760 Mtoe en 2013 a 1554 Mtoe en 2040, una caída del 12%). Para ser políticamente correcto, eso lo hacen mientras se desplazan graciosamente hacia la derecha del eje del PIB, es decir, consumen menos energía pero producen más PIB. Lamentablemente, tal fenómeno (una disminución sostenida durante los años del consumo energética acompañada de un vigoroso aumento del PIB) jamás se ha visto en este planeta y es por tanto la hipótesis extraordinaria que la AIE debería justificar. La cuestión es simple: incluso los muy retocados modelos de la AIE dan que no hay suficiente energía disponible para que en todo el mundo el consumo de energía aumente, así que han introducido una espectacular variable de mejora de la intensidad energética vía el progreso tecnológico irrefrenable para presentar unos datos políticamente digeribles. La realidad es que el futuro que se dibuja para Occidente (incluyendo Japón, para el cual la caída de consumo de energía primaria proyectada es del 10%) no es nada halagüeño, y lo será menos cuando más países productores caigan en la bancarrota petrolífera.

Aunque no es nada nuevo, la AIE identifica claramente que la producción de petróleo en los países no OPEP ha llegado a su peak oil y por tanto proyecta un declive moderado (y por tanto poco creíble) para los próximos años (ver figura más abajo). En el caso de la OPEP, prevé una substancial subida que compensaría con creces la caída de los no OPEP; de ese gráfica lo destacable es que consideran que Arabia Saudita se mantendrá prácticamente constante y si se fijan verán que esta subida reposa, una vez más, en que se cumpla por fin la siempre incumplida promesa de Irak (y eso a pesar de que en texto se reconoce que la presencia de ISIS sobre el terreno es un grave problema). Por supuesto la AIE asume que si la producción no aumenta más es por problemas con la inversión, e incluso podría ser hasta peor si, justamente, si no se hacen inversiones requeridas.

 

No es por tanto extraño que en otras partes del informe de insista tanto en que se tiene que reducir las subvenciones a los combustibles fósiles, "que alientan su dispendio". Echando un vistazo a la tabla 2.3 de la página 99, donde se indican algunas recientes reducciones de subsidios al consumo de combustibles fósiles, vemos que la mayoría de las reformas corresponden a países productores de petróleo. Esto deja claro a qué se refiere la AIE con la eliminación de los subsidios de los combustibles fósiles: se pretende que en los países productores se pague a precios internacionales, de modo que nosotros, los países consumidores, podamos optar también a comprar el petróleo que ahora se consume domésticamente. Un ejercicio de cinismo, se podría decir.

Del resto del capítulo sobre el petróleo, destacar la tabla 3.5 de la página 134, que me servirá para la nueva edición de "El ocaso del petróleo" (cuya comparativa con la edición de 2014 promete ser muy interesante). Destacar también la siguiente gráfica sobre la inversión en investigación y desarrollo según el tipo de compañía, que creo que refleja bien la debacle del sector que ya se intuía en el post "La ilógica financiera".





En este WEO hay todo un capítulo dedicado a analizar qué pasaría si los precios del petróleo en particular, pero incluso de las materias primas en general, se mantuvieran bajos. Para la AIE, la evolución del precio del petróleo responde a factores intrínsecos: hay un exceso de oferta o un déficit de demanda, pero en la visión de la AIE eso no depende para nada de la propia energía, sino que es un hecho aislado y, si quieren, fortuito de compradores y vendedores. Para la AIE, lo único que puede estar pasando es que estamos delante de un típico ciclo del mercado o bien que se están produciendo cambios estructurales profundos, fruto del deseo de la sociedad de reducir las emisiones de CO2 y ser más eficientes, que se están materializando gracias a la tecnología convenientemente aparecida para facilitarlo. Obviamente, no consideran la posibilidad de que lo que pasa es que la energía es cada vez más inasequible y que es imposible encontrar un precio que convenga a la vez a compradores y vendedores (lo cual origina la espiral de destrucción de oferta - destrucción de demanda tantas veces comentada en este blog) y por tanto una gran volatilidad de precios. En suma, no entienden qué procesos están teniendo lugar y por tanto se sienten incapaces de predecir cuál será el curso futuro del precio del petróleo; por ello, han decidido abrir un escenario alternativo al de referencia, denominado "Precios bajos". Al menos, en la AIE sí que son capaces de identificar correctamente que los bajos precios perjudican la inversión en exploración y desarrollo de nuevos yacimientos (de 2014 a 2015 la inversión ha caído un 20%), y de hecho en su resumen ejecutivo indican que puede haber riesgos de seguridad energética importantes si la situación no se corrige, puesto que al faltar inversión se pone en peligro el suministro futuro. Merece la pena hacer un inciso aquí para destacar la escasa calidad de la información periodística en España: los diarios españoles han obviado esta cuestión, la del riesgo de suministro de petróleo futuro, cuando ésta se menciona incluso en el título del resumen entregado a la prensa; los diarios españoles sólo mencionan que el barril de petróleo podría valer 80 dólares en 2040, sin tener en cuenta que eso se refiere a un subescenario en concreto (ver figura aquí debajo; de hecho, en el escenario de referencia el barrill costaría unos 130 dólares en 2040) y no siendo éste el mensaje más destacado por la propia AIE.



El resto del capítulo sobre el escenario de precios bajos no merece demasiado la pena: la AIE cree que en ese caso todo el mundo ajustaría sus costes (incluyendo los Estados, que tendrían que conformarse con cobrar menos impuestos), un análisis de con qué rapidez pueden responder los países productores a la necesidad de poner más petróleo en el mercado (una alambicada proposición para evitar hablar de la clásica y ahora prácticamente inexistente capacidad ociosa) y una serie de disquisiciones sobre el coste productivo del tight oil y su papel como "flexibilizador del mercado" que a mi me han parecido bastante insustanciales pero que a la AIE le sirven para salvar la cara, teniendo en cuenta lo mucho que alabó este petróleo no convencional en los anteriores WEOs; por resumir una larga discusión, la AIE considera que en promedio el tight oil es rentable a partir de los 60 dólares el barril (lejos de los 90-100$ que considera Art Bertman, por ejemplo).

El siguiente capítulo está dedicado al gas natural, a pesar de que no es la segunda fuente de energía del mundo sino la tercera. La razón es que el gas natural aún tiene capacidad de incrementar su producción, contrariamente a lo que le está pasando al petróleo y al carbón, aunque ya en el resumen del capítulo nos comentan que su producción aumenta a ritmos más moderados (probable síntoma de que el pico del gas no está tan lejano como les gustaría). Llama la atención la ausencia, en todo el capítulo, de una discusión específica de cómo los bajos precios de las materias primas pueden acabar afectando a la producción de gas natural. Para la AIE, el futuro del gas es brillante y espera un fuerte y continuo ascenso de su consumo hasta el 2040 (así debe ser, si se tiene que compensar el estancamiento secular - más bien decenso, pero eso no lo pueden reconocer - de petróleo y carbón). El capítulo discute las tendencias de las diferentes regiones, con algunos apuntes interesantes (que en Rusia el gas natural representa ya el 55% de toda la energía primaria consumida, o que en Europa no se espera que los niveles de consumo vuelvan a los valores de 2007, principalmente por la caída de la demanda de electricidad). Hay afirmaciones bastante osadas, como por ejemplo que la oferta de gas natural de Rusia no está limitada por cuestiones de producción (cuando todo apunta a que ha llegado a su peak gas) sino porque sus mercados están saturados y la demanda (sobre todo doméstica y de la UE) no aumenta. Esa visión es bastante chocante, teniendo en cuenta que, como enseñamos antes, la AIE se espera un descenso energético en Europa pero con aumento del PIB; no parecen contemplar que en caso de que Europa no consiga esas maravillosas mejoras en eficiencia tendrá que buscar alguna energía de la cual proveerse y el carbón y el petróleo no tienen recorrido; por otro lado, compartiendo Rusia una inmensa frontera con China, quien tienen un gran interés en descarbonizarse y ya ha firmado fuertes acuerdos comerciales para acceder al gas ruso, y que eventualmente la India podría tener interés en sumarse a ese mercado, se diría que o bien los analistas de la AIE tienen una visión muy sesgada del mercado ruso o bien son perfectamente conscientes de que la producción de gas ruso ha tocado techo pero tienen que buscar escusas para justificarlo. Confirma esa impresión la figura 5.5, en la cual se recurre al viejo truco de usar porcentajes de participación en la producción (en este caso, de las diversas regiones rusas) para tratar camuflar que la región actualmente más importante (Siberia Occidental) está en declive.



Destacar, por último, que se enfatiza el papel que puede desempeñar Irán en el mercado del gas en las próximas décadas, reforzando también el mensaje en el mismo sentido expresado en el capítulo sobre el petróleo.

No contentos con dedicarle un capítulo al gas natural, el WEO 2015 nos ofrece otro capítulo completo sobre las perspectivas del gas no convencional, que se presenta bajo la pregunta: "¿Revolución global o fenómeno norteamericano?". Como ya discutimos hace tiempo el petróleo explotable por fracking sólo es marginalmente rentable y con una rentabilidad decreciente con el tiempo, en tanto que la explotación del gas en rocas no porosas mediante fracking es siempre ruinosa, y que sólo se justifica por el abuso de la condición de divisa de reserva que tiene el dólar, la cual le permite a los EE.UU. importar energía embebida en las materias elaboradas compradas en el extranjero, exportando en el mismo proceso la inflación que causa las medidas de expansión cuantitiva. Insistir, como hace la AIE, en que es necesario mejorar los marcos regulatorios de los demás países para favorecer la llegada de una nueva era dorada del gas (como la denominaban hace tres años) tiene más de autoengaño que de realidad. Como quiera que sí que son conscientes de que los bajos precios del gas natural afectan, y de qué manera, a la que denominan "revolución energética americana", la AIE les dedica un análisis, que se basa en asumir que se seguirán reduciendo costes y mejorando la eficiencia de las explotaciones, asumiendo que en suma se encontrarán más "sweet spots" o localizaciones especialmente favorables (cuando en realidad éstas se están agotando en los EE.UU. y lo que va quedando es sensiblemente peor a lo ya explotado). Sigue un análisis del potencial de China (en el que les animan a explotar sus inmensos recursos), para después revisitar las siete "reglas de oro" para la explotación del gas natural. Hay también un lugar para la discusión de las preocupaciones ambientales y el riesgo de terremotos, pero como es usual la confianza está en que la tecnología todo lo va a resolver.


El capítulo dedicado al carbón lleva un epígrafe bastante revelador: "¿Hay otra China por ahí?". La figura sobre la evolución prevista para el consumo de carbón según los escenarios nos lleva a la que ya vimos el año pasado para el caso de las Nuevas Políticas; aquí, sin embargo, no nos explican el origen de ese carbón, que en el caso de las Políticas Actuales implicaría la apertura de un montón de nuevas minas no identificadas.



Resulta significativo el brutal descenso del consumo de energía proveniente del carbón en toda la OCDE: de 1470 Millones de Toneladas equivalentes a petróleo (Mtoe) en 2013 a 878 Mtoe en 2040. Dado que EE.UU y Australia, dos de los países con mayores reservas, están en la OCDE y que la producción de la OCDE en 2040 sería no mucho más grande que su consumo interno (1042 Mtoe), esta caída asume una brusca disminución del consumo de carbón en Europa, como queda claro en la Figura 7.5 (ver debajo de estas lineas). Ese escenario tiene cierto sentido, porque aunque en Europa hay todavía carbón y en condiciones de escasez de petróleo es seguro que se recurrirá a esta materia prima, también es verdad que el carbón que queda es de peor calidad (abunda el lignito) y que por tanto la energía extraíble de él no es tan grande como si estuviésemos hablando de antracitas o hullas. Destaca también el estancamiento de la demanda de China (de nuevo, confundiendo problemas de restricción de oferta como si lo fueran de demanda) y la fuerte subida de la India.


Por otro lado, la discusión sobre el precio futuro del carbón es bastante inane, puesto que se contempla como si fuera algo bastante desconectado del precio del petróleo y de la energía en general. Por ejemplo, en la discusión de la página 288 se nos informa de que un caída del precio del petróleo del 30% sólo repercute en una reducción de costes operativos de las minas de carbón de entre el 2 y el 10%. Dejando al margen que la horquilla de variación de costes en las minas es bastante amplia y que la respuesta de estos costes a los cambios en el precio del petróleo serán seguramente poco lineales, sobre todo para precios altos del petróleo, la pirueta retórica de la AIE oculta que, en la explotación del carbón, una parte muy considerable del coste del carbón está asociado a su transporte, y no sólo a los costes de operar las minas. Hay que decir, además, que la evaluación que hacen de la sensibilidad de los costes operativos del carbón al precio del petróleo la obtienen comparando la situación del primer trimestre de 2014 (con precios del petróleo a 100 dólares el barril) y la del último trimestre de 2014 (con precios a menos de 50 dólares por barril de petróleo), lo cual es bastante absurdo dado que no se trata de una situación estacionaria, las compras de petróleo típicamente se hacen a tres meses vista, la propagación de los cambios en el precio del petróleo por toda la cadena productiva lleva meses, etc.

Resulta también interesante la figura 7.11, en la cual nos muestran que la producción de carbón en los EE.UU. (país con la cuarta parte de las reservas mundiales) está en declive, según el punto de vista de la AIE por una caída en la demanda.


El resto del capítulo no aporta demasiado a las cuestiones discutidas aquí; hay una parte en la que se nos explica cómo son de abundantes las reservas de carbón (como si ésa fuera la variable realmente importante, y no la producción), una discusión sobre el papel de los diversos productores, y poco más.


Las referencias a la energía nuclear son numerosas aunque muy breves en todo este WEO 2015; sin embargo, la discusión acerca del uranio en el WEO 2015 es de una brevedad escandalosa. Es cierto que nunca la discusión de este recurso ha sido muy detallada, pero este WEO supera todos los límites razonables: aparte de una discusión sobre las reservas de India en el capítulo dedicado a este país, toda la mención al uranio se concentra en un breve párrafo de la página 80, que traduzco íntegro a continuación:

"Los recursos identificados de uranio son más que suficientes para cubrir las necesidades del mundo hasta 2040. Se estima que son suficientes para cubrir los requerimientos globales por más de 120 años a los ritmos de consumo de 2012 (NEA/IAEA, 2014)".


Esta brevísima nota contrasta con la información que nos daba el WEO del año pasado, en el que se reconocía que podía haber problemas de suministro tan pronto como 2025 y eso asumiendo que los nuevos proyectos de minas entraban en línea a tiempo. La clave está, como siempre, en que haciendo alusión a los recursos se elude hablar de lo que realmente cuenta, que es la producción, siguiendo con la vieja falacia economicista de que cualquier recurso se puede extraer económicamente al ritmo que nos dé la gana. Esta enorme omisión sobre el uranio, y en general el tono bajo que se le da en el informe a la energía nuclear, hace pensar que la actual crisis de las materias primas también está afectando al uranio, lo cual implica que las minas proyectadas se retrasarán y por tanto probablemente los problemas de escasez sobrevendrán antes de lo previsto, es decir, antes de 2025. Estén al tanto, pues con el uranio tenemos ya tres materias primas energéticas (petróleo, carbón y uranio) entrando en fase de declive o a punto de hacerlo.

El WEO dedica también todo un capítulo a la generación eléctrica. Nos deja claro que esperan un crecimiento de la capacidad instalada del 71% de aquí a 2040 (de 6.170 Gw a 10.570 Gw) , y que la mayoría de este crecimiento provendrá de las renovables. En el resumen ejecutivo se juega mucho con los cambios porcentuales (se nos dicen que el carbón pasará de ser el 41% de la generación hoy en día al 30% en 2040), y no es hasta llegar a la tabla 8.2 que nos podemos hacer una idea más clara de lo que se está hablando. 


Ahí nos damos cuenta de que, si bien las renovables no hidráulicas crecen con mucha fuerza (un aumento de casi 6.000 Tw·h anuales), en realidad el consumo de todo lo demás crece también bastante: 2.200 Tw·h anuales para el carbón, 4.000 para el gas natural, 2.200 para la nuclear y 2.500 para la hidráulica. Lo cual no deja de ser curioso, pues implica un aumento considerable del consumo de carbón (considerable en volumen, teniendo en cuenta que nos va quedando el carbón de peor calidad), de uranio (muy dudoso) y un incremento en energía hidráulica al que como mínimo cabe calificar de muy optimista. Y cuando se considera que las plantas tienen un tiempo de vida útil y que por tanto para cubrir los objetivos de la AIE se tendrán que añadir muchas más plantas en las tecnologías más explotados y que por tanto tienen que reemplazar más plantas en los próximos 25 años, es cuando descubrimos que en realidad lo que más se va a instalar son centrales térmicas de gas natural:


Otro aspecto interesante de este capítulo se refiere a la discusión de las inversiones que se tendrían que realizar, por supuesto gigantescas, sobre todo en lo que se refiere a las tecnologías renovables (lo cual deja claro que tienen mayores costes iniciales que las centrales de gas, por ejemplo). Curiosamente, cuando analizan los costes de operación vemos que, de nuevo, son más elevados en el caso de las renovables, pues si bien no requieren tanto uso de combustible tiene unos costes financieros muy elevados (cosa que evidencia que su rentabilidad es bastante inferior a la que creen algunos).


El resto del capítulo corresponde a una (larga) discusión sobre las mejoras en eficiencia que, según la AIE, van a acometerse principalmente en la generación eléctrica basada en el carbón, que explicarían que pueda aumentarse la generación eléctrica sin aumentar tanto las emisiones de CO2. Esta parte me parece más una expresión de deseo que de realidad y por tanto no le veo el mayor interés.

Y llegamos por fin al capítulo dedicado a las renovables. El resumen ejecutivo hace una loa a las renovables, introduciendo cuando le conviene la hidráulica (por ejemplo, al destacar el porcentaje actualmente generado con fuentes renovables o al hablar de su rentabilidad) y sacándola de la ecuación cuando le interesa (por ejemplo, cuando habla de porcentajes de expansión futura). Todos estos trucos retóricos hacen pensar que tenemos delante el truco final, la piedra de toque requerida para que el WEO consiga la cuadratura del círculo: hacer frente al pico conjunto del carbón y el petróleo (y seguramente del uranio), conseguir la reducción de las emisiones de CO2 y finalmente garantizar el crecimiento económico. La primera parte del capítulo se dedica a darnos las proyecciones de crecimiento de las diversas tecnologías; a destacar aquí que una tecnología renovable destacada es la "bioenergía", lo que fundamentalmente se refiere a la quema de biomasa para la generación eléctrica en una central térmica.

En el aparato referido a la energía fotovoltaica, nos encontramos con malas noticias para los entusiastas de este sistema de generación en el Viejo Continente: de acuerdo con la AIE, en Europa el número anual de nuevas instalaciones decaerá durante las próximas décadas, siguiendo la tendencia de los últimos años (ver figura debajo de estas líneas). Eso no quiere decir que la cantidad de instalaciones disminuya, pero sí que el ritmo de crecimiento se ralentizará, confirmando una intuición expresada hace algunos meses por Carlos de Castro. Según la AIE esto es debido a malas políticas (en todos los países europeos, incluyendo explícitamente a Alemania) de la que espera que se saquen las "lecciones valiosas" y eviten cometer los mismos errores.


Es por tanto en la eólica donde la AIE espera que se hagan las apuestas más fuertes en el ámbito de lo que denominan "las nuevas renovables". Por supuesto, no se entra a considerar que podría haber limitaciones a la máxima cantidad de energía que se puede extraer de los vientos.

El resto del capítulo discute una serie de cuestiones sobre quiénes son los principales constructores de placas fotovoltaicas, los biocombustibles, cuánto CO2 se evita emitir gracias a las renovables, etc. Especialmente interesante es el análisis sobre la competitividad actual y futura de las renovables, donde se deja bastante claro el tecnooptimismo de la AIE.



El siguiente capítulo se dedica a discutir sobre la eficiencia en el uso de la energía. Cualquier mención a Jevons está completamente ausente. Lo único interesante de este capítulo es que también discuten sobre la llamada "eficiencia material", esto es, en el uso de materiales.

El resto del informe está dedicado a analizar las perspectivas sobre la India, con algunos datos interesantes.

A modo de conclusión, podríamos decir que éste es el WEO del reconocimiento de los cenits, pues sorprendemente la AIE reconoce que estamos ya en el máximo productivo conjunto de petróleo y carbón, aunque lo disfraza de cenit en la demanda. Especialmente grave es su previsión de que el consumo de toda la energía primaria en Europa aún se va a reducir un 12% adicional de aquí a 2040, semejante a la reducción proyectada para el Japón, mientras que los EE.UU. no incrementarán su consumo de energía. Tal cosa va a suceder, dicen, al tiempo que el PIB se va a incrementar, contradiciendo toda la experiencia de décadas sobre la relación entre el output económico y energía.

Para los lectores despistados (y también para algunos denominados "expertos") conviene hacer una aclaración. Se suele insistir en que los países occidentales han conseguido mejorar su intensidad energética, esto es, producir más PIB por unidad de energía consumida. Dejando al margen cómo se ha conseguido eso (básicamente llevando a otros países, e.g. China, la producción de bienes con mayor consumo de energía y más contaminantes, y luego importando el producto final para nuestro consumo aquí, y por tanto en realidad incrementando de esta manera el gasto energético por producto) es importante destacar que la relación entre PIB y consumo de energía es siempre creciente: los países más "eficientes" (con el truco del offshoring que acabo de explicar) producen más PIB por cada unidad de energía consumida, pero si quieren hacer crecer su PIB igualmente tienen que seguir haciendo crecer su consumo de energía. Nunca se ha visto una relación negativa entre consumo de energía y PIB, la cual sería físicamente absurda (aunque durante períodos muy breves en medio de una grave recesión pudiera dar esa impresión); de hecho, ni siquiera se ha visto una relación nula (en la que el PIB crezca sin aumentar el consumo de energía). En definitiva, lo que propone la AIE es algo que no se basa en el conocimiento empírico sino en una fe infundada en un progreso tecnológico capaz de lograr esa desmaterialización de la economía, cuando se sabe que es justo al revés.

La realidad es que los datos de la AIE nos dicen que inevitablemente vamos a atravesar un declive energético continuo durante las próximas décadas, al menos en la OCDE pero con signos de que se va a acabar extendiendo al resto del mundo (por ejemplo, China). Eso es lo que realmente les indican sus datos; la suposición de que en ese contexto el PIB va a crecer es completamente suya y no pueden justificarla en las 718 páginas de su extenso informe. La realidad es que la AIE nos está hablando de declive y de decrecimiento, pero aún no lo quieren aceptar.


Salu2,
AMT

P.Data: La aceleración del momento histórico, fruto de nuestro inevitable declive, marca la agenda con los terribles atentados de hoy en París. Mis pensamientos están con los amigos y recuerdos que dejé en esa bella ciudad; ojalá el culto y avanzado pueblo francés no se deje arrastrar por la locura de los demagogos. Aujourd'hui, plus que jamais, je suis parisien.
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El politeísmo como paradigma de civilización

Ácratas - 8 November, 2015 - 15:15

Destrucción a cañonazos de los budas afganos de Bamiyán, en 2001
La noción de un dios único es algo antinatural para un occidental. No para el alienado occidental actual, claro, sino para el heredero de las civilizaciones griega y romana. No olvidemos que la Grecia politeísta creó la democracia y que el colosal imperio romano cayó a causa del monoteísmo impuesto por la Iglesia y tolerado por un Constantino, quien, asqueado, dividió el imperio y se trasladó a regir el de Oriente.

El monoteísmo es una creación de los egipcios, del faraón Akenatón. Vino a decir que no hay más que un solo dios, que es el Sol. La historia dio buena cuenta de Akenatón. Su cartucho real fue borrado de cada piedra en Egipto. De ello se encargaron los sacerdotes de las distintas deidades, apoyados por el politeísta pueblo egipcio, probablemente. La Historia suele vendernos a Akenatón como un visionario que intuyó el advenimiento de Yahweh. En realidad, fue un faraón que tomó todo el poder para sí, despojando de él a los sacerdotes. Le costó caro, se supone que murió envenenado.

Se dice que los esclavizados judíos copiaron el monoteísmo de los egipcios. También copiaron la circuncisión como rito sacrificial sexual a Yahweh, a cambio de su protección como pueblo elegido. Los judíos han evolucionado poco desde entonces. Siguen circuncidando a sus neonatos varones y, sintiéndose el pueblo elegido, se consideran habilitados por Yahweh para hacer y deshacer a su antojo en el planeta. Eso les convierte en una secta político-religiosa de unos 25 millones de personas peligrosa para la Humanidad en su conjunto. Una secta capaz de cualquier crueldad con los no judíos. Lo que es coherente, si se tiene en cuenta cómo se tratan a sí mismos desde el mismo principio de su vida. Los judíos tomaron de Akenaton otra cosa más: la prohibición de representar a Yahweh. Eso, que parece baladí, tiene consecuencias muy importantes, como la falta de habilidad de los judíos para dibujar con realismo, especialmente el cuerpo humano, cuya consecuencia visible es la degeneración actual del arte. Si alguien se asombra por lo que acabo de escribir, que se limite a leer al filósofo Roger Scruton; o al judío Israel Shamir, quien asegura que la torpeza de los artistas judíos para el dibujo erradicó éste como valor artístico a partir de que el negocio fuera tomado por asalto por artistas, marchantes y galeristas hebreos. Sírvanos de consuelo que al publicista judío Charles Saatchi, que tiene la mayor colección de basura artística del mundo, le ha costado buena parte de su fortuna. Claro que, en arte, las obras no se rigen por su valor estético, sino por su precio de mercado. Y la manipulación de los mercados sí es un arte que dominan los judíos.

Sinónimos de politeísmo, según el diccionario, son paganismo y gentilidad. Los gentiles --forma occidental de nombrar a los goyim-- somos, al menos para los judíos, paganos politeístas. Un punto a favor.

La primera derivación de la fe judía es la cristiana. Ligeramente más moderna, no circuncida a sus infantes y representa a dios en todas las posiciones y actitudes, humanizándolo descaradamente. Los cristianos son herederos de la civilización helena, de ahí que Dios empiece por tener un hijo mortal, el Christos. De modo que el politeísmo subyace en los cristianos. Como consecuencia, el cristianismo está cuajado de personajes secundarios que son como deidades menores. Si Dios equivale a Zeus, la Virgen es una combinación de Cibeles y Afrodita. Los santos se corresponden con las deidades menores y con los héroes griegos. Por eso tantos santos se sacrificaron a Dios, despedazados, quemados, violados, tal como Heracles se sacrificó a su padre Zeus, suicidándose. Esto no es una hipótesis: el sincretismo religioso cristiano lo demuestra. Así, para implantar la religión cristiana entre los esclavos negros en Cuba y otras colonias hispanas, se identificaron deidades con santos: Changó es Santa Bárbara, Obatalá es la Virgen de las Mercedes, Eleguá es el Santo Niño de Atocha, Ochún es la Virgen de la Caridad del Cobre, Yemayá es La Virgen de Regla... De hecho,¿qué significa que existan tantas vírgenes diferentes, unas blancas y otras negras? ¿Son la misma persona o no?

Hay muchos paralelismos entre el actual cristianismo católico y el paganismo griego. Pero no podemos dejar de señalar que la cristiana es una religión feudataria de la judía. Su dios se supone el mismo, el que comparece en la Biblia, libro que los cristianos llaman Antiguo Testamento. Sin embargo, entre Dios y su Hijo existe un abismo moral insalvable.

La segunda derivación de la fe hebrea es la musulmana. Nada moderna, casi medieval, pero menos cruel que la judía, circuncida a sus varones cuando se convierten en hombres, pero no a sus neonatos --al menos les permite decidir si quieren perder el placer sexual para siempre, una vez ya lo conocen; los musulmanes son como los ciegos por accidente que recuerdan lo que era ver; no ciegos de nacimiento, como los judíos--, y tampoco puede representar a su dios. Los musulmanes árabes son semitas, en lo absoluto herederos de la civilización helena. De modo que durante su ocupación de las tierras del antiguo Egipto, destruyeron símbolos y templos. Tan sólo respetaron aquello que la arena enterró. El Profeta lo es todo, lo piensa todo, lo sabe todo, lo regula todo. El Islam es una religión que se entromete no sólo en la vida social de sus creyentes, sino también en la política. Exactamente igual que la religión hebrea, en ese sentido. Lo mismo que la papista de los Estados Vaticanos. El caso de la Iglesia Anglicana recuerda al monoteísmo egipcio: Enrique VIII fue una especie de Akenatón que se autoerigió en su líder único de su Iglesia, uniendo religión y estado. En todas partes cuecen habas.

Pero, para sorpresa de adictos a la televisión occidental, existen otras religiones en el mundo con cientos de millones de creyentes: el sintoísmo o el hinduismo, por ejemplo. Y ambas son politeístas. Así que el politeísmo no es un vestigio del pasado, sino algo absolutamente actual.

Características del monoteísmo son su crueldad y su intolerancia. Aún permanecen en nuestras retinas las imágenes de la destrucción de los budas afganos de Bamiyán de 2001. O, más actualmente, la de monumentos religiosos en Siria por parte del Estado Islámico. Pero los sacerdotes cristianos hicieron lo mismo en América, arrasando los archivos de las civilizaciones inca, azteca y maya, cuya historia desapareció para siempre.

Hoy en día existe una enemistad nada velada entre las tres religiones del Libro. De hecho, a ello se atribuyen las campañas contra el terrorismo internacional que mantienen nuestras libertades civiles bajo férreo secuestro. Si existe tal enemistad irreconciliable, ¿cómo puede sostenerse que Yahweh, Alah y Dios/Cristo puedan ser el mismo personaje? De ahí a que la civilización planetaria reconozca el politeísmo como el cauce para la resolución de problemas entre pueblos y culturas no hay más que un paso. Un paso inteligente que promocionará los derechos civiles de los seres humanos frente a la barbarie religiosa.

Cesen de una vez judíos, musulmanes y cristianos su competición para poseer al mismo dios en exclusiva; reconozcan que sus dioses son distintos y que todos son respetables. Olvídense del sincretismo como solución, pues las matanzas no lo avalan, algunas, tan próximas como la de Yugoslavia, a finales del siglo XX. Aquí se trata de respetar los derechos de los seres humanos vivos, no de los mitos. La procura debe ser politeísmo y separación de los ámbitos político y religioso. Estados Unidos es el paradigma de país con respeto hacia todas las religiones, al menos sobre el papel. Los estados confesionales son la otra cara de la moneda. La negación de la civilización, incompatible con la cultura y con la tecnología actual. Un mundo que establece las comunicaciones fáciles entre personas separadas decenas de miles de kilómetros, que les permite relacionarse mediante los traductores automáticos en línea, no puede permitirse la confesionalidad de los ejércitos armados.

Los hombre libres debemos atajar la sangría mediante el sencillo procedimiento de adoptar el politeísmo. Y el verdadero respeto a las deidades ajenas, que no consiste en asimilarlas mediante falacias sincréticas, sino en añadir tales deidades a nuestro imaginario politeísta. No se tata de tolerar que existan las sinagogas y las mezquitas, sino de que entremos en ellas a venerar a Yahweh y a Alah, lo mismo que a Dios en una catedral. Existan Dios, Alah, Yahweh junto a todas las deidades hinduístas o sintoístas. Cohabiten la Virgen María y Amaterasu, la diosa sintoísta. El politeísmo es respeto. El monoteísmo es imposición. El politeísmo es tolerancia y paz y el monoteísmo es la guerra permanente.

Los únicos humanos capaces de recuperar el politeísmo en occidente somos los europeos. No condenemos a nadie por creer en su dios concreto. Incorporemos ese dios a nuestra panoplia de deidades. Conviva Alah con Thor y con Cristo. Conviva María con Yamí, hermana y esposa del dios Iama, sin otra limitación que el escrupuloso respeto a la Carta de los Derechos del Hombre: nada de amputaciones genitales obligatorias. Nada de barbarie amparada en la moral. El politeísmo diluye el poder de los sacerdotes, de los rabinos y de los imanes. No se trata de tolerar otras religiones, sino de, como buenos herederos del imperio romano, permitamos que las nuevas deidades se incorporen al culto de todos nosotros.

O nos convertimos en politeístas o iremos a la guerra definitiva de la mano de los intolerantes. Esta es mi declaración formal: Creo en Dios y en todos los dioses, no menos de cien, ojalá fueran miles, que proporcionan consuelo o animan el espíritu de los seres humanos de todo el mundo --hombres a los que considero mis hermanos en lo espiritual--. Cada deidad me parece tan respetable como cualquier otra. Cuando veo a cualquier Virgen en su cueva, sé que veo a su lado a Gea, la diosa de la Tierra. Por eso, y sobre todo, todas las deidades me parecen iguales, con los mismos privilegios, el mismo derecho a existir y a ser adoradas por sus fieles. Este concepto que introduzco bien pudiera denominarse democracia teocrática. Y cualquiera que trate de imponer a uno de sus dioses sobre los demás es un enemigo de la Humanidad, un criminal intolerante, un genocida de facto o en potencia. El mundo debe deshacerse de él por monoteísta, y aplicársele leyes inflexibles contra el derecho al credo de los demás.

España, crisol otrora de diversas creencias religiosas en pacífica convivencia, debe ser el mejor modelo del nuevo pensamiento politeísta: jamás distingamos entre judíos y musulmanes por razones de credo: permitamos que Yahweh y Alah estrechen sus manos, si es que las tienen. Que Jesucristo convierta el agua en vino para celebrar la efeméride, y que sean todos ellos transportados a lomos de Ganesh, el dios-elefante de los hindúes.

Esto es civilización. Integrar a un inmigrante no es darle trabajo o subvenciones, sino eso: acoger a sus dioses en nuestro Olimpo y exigirle a cambio que se civilice, que respete los dioses ajenos. Todo inmigrante deberá entender y respetar, tal vez incluso adoptar, el politeísmo de Occidente. Pues somos herederos de la genialidad de Grecia y Roma, no monoteístas especuladores, ansiosos de poder, adoradores de sanguinarios trasuntos de Atón.

MIGUEL UÑA DE QUINTANA



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Neoliberalismo y límites del crecimiento

The Oil Crash - 8 November, 2015 - 12:49
Queridos lectores,Aníbal Hernández, autor del blog Peak Oil Colombia, me ha pasado este interesante análisis sobre una idea sobre la que alguna vez hemos comentado de pasada: si el capital es el actor mejor preparado para la llegada de los límites del crecimiento.Les dejo con Aníbal Salu2AMT
El neoliberalismo es una adaptación a los límites del crecimiento o porqué los 70's lo cambiaron todo El marco habitual de análisis de la deriva neoliberal normalmente obvia las relaciones entre el desarrollo del neoliberalismo a partir de los 70's y la crisis ecológica que se visibiliza con mayor crudeza justo en ese mismo momento. Revisamos esta relación para entender las relaciones entre ambos hechos y de esa forma ver con más claridad la situación en la que estamos y posibles alternativas con las que enfrentarnos a esta deriva. Vamos allá a ver que tal se da. El origen común  Entre finales de los 60's y principios de los 70's el mundo cambio radicalmente en muchos sentidos, la economía, la política, la ecología... las relaciones entre todos esos cambios son tremendamente interesantes a la vez que inesperadas. 1970 fue el año en el que por primera vez la huella ecológica superó la biocapacidad de la tierra, es decir, empezamos a consumir cada año más de lo que la biosfera puede producir y contaminamos más de lo que ésta puede absorber. Nuestra huella ecológica no ha vuelto a superar el nivel al que llegó a mediados de los 70's pero la biocapacidad de la tierra, las hectáreas productivas disponibles per cápita, han caído aún más rápido, de forma que el déficit ecológico es cada vez mayor. Este es, sin duda, un cambio notable y desde el punto de vista que sostengo en este ensayo es el momento clave para entender lo que pasa ahora.Esto tiene un reflejo muy evidente en la capacidad de extraer recursos de todo tipo. Centrémonos, por ejemplo, en los energéticos. Por ejemplo, muy poco después de entrar en déficit ecológico, en 1971, Estados Unidos llegó a su pico de extracción de petróleo. Algo que, por otra parte, ya había visto venir Hubbert, uno de los geólogos más influyentes del siglo pasado.  En el mismo ámbito y también en el mismo tiempo el ritmo de crecimiento exponencial de la producción de crudo en los países de la OPEP paró en seco (línea naranja), luego cayó (crisis petroleras del 73 y del 79) y solo se ha recuperado muy recientemente, aunque con visos de volver a empezar a caer pronto, como mostraba Laherrere hace un par de años.Por estos dos parones de la producción tanto de la OPEP como de Estados Unidos, en ese momento los dos mayores productores de petróleo del mundo, el patrón de crecimiento de la producción global de hidrocarburos (excluyendo los extra pesados, que tampoco van a significar una gran diferencia) cambió radicalmente (línea marrón más alta). Las otras dos grandes energías fósiles, el carbón y el gas, presentan patrones diferentes pero vinculados. Entre las tres representan más de tres cuartas partes de la energía primaria global y su expansión fue anterior en el caso del carbón y posterior en el caso del gas. Sin embargo debido al aumento de la población el consumo de energía per capita global también dejó de aumentar exponencialmente durante esta década y se estancó a partir de entonces: Toda esta abrupta limitación en la disponibilidad de recursos energéticos y ecológicos en general tiene consecuencias muy prácticas. En mayo de 1969, por ejemplo, se estableció el record de velocidad en una nave tripulada, fue el Apolo X volviendo de la luna: 39.897 km/h. Este también fue el año en el que el Concorde voló por primera vez: el avión comercial más rápido de la historia y el único junto con el Tupolev que superó la velocidad del sonido. El concorde se retiró hace ya unos años y todavía no hay un avión comercial más rápido.


Graeber lo relaciona con un cambio de paradigma en la investigación científica y con el lastre de la burocracia, más bien relacionados con decisiones políticas. Murphy, un matemático interesado en los límites del crecimiento, llama a la época que empieza en 1970 la época post-innovación (post-invention world), afirmando que la inmensa mayoría de los grandes inventos se hicieron justo antes de ese momento. La relación entre estas dos cosas parece evidente. 
Los límites del "Progreso" Profundicemos un poco. ¿Cómo se relacionan todos estos cambios con los cambios socio-político-económicos? 
Vayamos un poco hacia atrás, aunque sea muy someramente para arañar un poco la superficie. Los estados nación aparecieron en el siglo XVII, pero solo se consolidaron y se definieron en una forma que no ha cambiado demasiado, en el siglo XVIII, con la Revolución Francesa de 1789. Esto coincide con la primera revolución industrial que tuvo lugar entre otras cosas gracias a la explotación y uso industrial del carbón. Los estados democráticos y de derecho y la sociedad del bienestar se desarrolló exactamente en el periodo en el que el consumo per capita de energía se disparó. Es decir justo después de la segunda guerra mundial. Poco antes había empezado la segunda revolución industrial: la del petróleo. La creciente presencia del estado y el mercado global solo fueron posibles gracias a la creación de la tupidísima red de comunicaciones y transporte (y control) que permitió la abundancia de energía barata y de otros recursos. Mantener el control sobre un territorio y una población es algo que requiere mucha energía y muy barata, pero proveer sistemas de seguridad social, educación y empleos bien pagados es solo posible gracias a una economía que crezca (mucho) y esta a su vez requiere de energía excepcionalmente abundante y aún más barata (esto es algo que Gail Tverberg trata extensamente en todos y cada uno de sus posts en Ourfiniteworld.com). Como hemos visto todo esto empezó a terminarse hace más de 40 años, es decir, en los años 70. Las crisis del petróleo de los 70's llevaron a recesiones globales muy duras que trajeron cambios igualmente duros. Es el fin del "Progreso", al menos entendido en la forma más habitual: la trayectoria lineal que se supone que siguen las sociedades "occidentales" tal vez desde el "renacimiento". Neoliberalismo Si vives en España, Portugal, Grecia, Irlanda o en cualquier país latinoamericano o africano lo habrás notado: el neoliberalismo se extiende primero por los lugares más vulnerables. ¿Qué relación tiene con todo esto? La siguiente es la tasa de crecimiento del PIB global desde 1961 hasta 2014 (viene de aquí). Hay una meseta de crecimiento por encima del 6% desde 1964 hasta 1973, a partir de ahí hay un descenso claro cuyo techo esta, ahora, por debajo del 4% anual de media y bajando con caídas bastante habituales por debajo del 2%, esto incluso durante el período en el que China ha crecido por encima del 10% de media: El neoliberalismo como teoría aparece a finales de los años 30, pero no tuvo su primer experiencia práctica hasta que los chicago boys de Friedman empezaron a apoyar la dictadura de Pinochet en... 1973, la última vez que el crecimiento del PIB superó el 6%. A partir de ahí el neoliberalismo se fue expandiendo y consolidando por todas partes. Entre 1978 y 1980 la ideología neoliberal se convirtió en la principal justificación para la política económica en todo el mundo. Deng Xiaoping en China empezó, en 1978, a hacer algunos cambios para liberalizar la economía China, Paul Volcker en 1979, como presidente de la reserva federal empezó una política montaria muy agresiva siguiendo los principios neoliberales, siendo apoyado luego por Reagan que ganó las elecciones en 1980. Por último Margaret Thatcher fue elegida en 1979 con el mandato de frenar a los sindicatos y a la inflación y de revitalizar una debilitada economía. A partir de aquí hubo proyectos neoliberales en casi todo el resto del mundo. La crisis del petróleo de 1979 fue la primera antesala de los experimentos neoliberales de esa época. No había otra alternativa, decían. La historia estándar dice que el ascenso del neoliberalismo a finales de los 70s fue una reacción a la estanflación y recesión de los años precedentes, que fue además, la crisis del modelo keynesiano de intervención estatal, un modelo que emergió después de la Gran Depresión del 29 y que está en el origen de los estados del bienestar en Europa Occidental. Es decir, que fue una crisis de deuda y de exceso de oferta, es decir, una clásica crisis capitalista... Nadie negaba que el precio del petróleo fuera una de las causas, pero incluso Reagan en su discurso de posesión dijo que el problema para la economía era el Estado... no la finitud de los recursos. "In this present crisis, government is not the solution to our problem; government is the problem." Sin embargo esta explicación obvia el hecho de que se estaban superando ciertos límites insostenibles. De hecho esta narrativa, puramente economicista es la que crearon los neoliberales para mantener un sistema de crecimiento, pero sobretodo un sistema de distribución de la riqueza que beneficiaba más a unos que a otros. Y la razón es clara: no hay alternativa si lo que se quiere es seguir acumulando riqueza. Si el pastel deja de crecer, y eso es exactamente lo que empezó a pasar en los 70s, y alguien quiere tener una parte mayor de este, solo puede hacerlo a costa de los demás. Es lo que Harvey llama acumulación por desposesión, solo que Harvey no lo relaciona mucho con temas ecológicos. Es algo que ha pasado de alguna forma siempre, desde los cercamientos de la edad media hasta ahora, solo que sobrepasado el punto en el que la cantidad de recursos disponibles deja de crecer esa desposesión se empieza a hacer cada vez más necesaria y más dramática. Esta llegando a Europa lo que en el tercer mundo llevan sufriendo toda una vida. ¿Cómo controlar esto? Al mismo tiempo (aquí vuelven Murphy y sobretodo Graeber) la investigación científica cambia de sentido: ya no se investiga para conseguir naves más rápidas, distancias mayores o cualquier aparato que sirva para ir más lejos, llegar más alto o ir más deprisa, o por la misma razón, controlar más eficazmente a la naturaleza. Por el contrario el tipo de investigación y de tecnología que se prioriza es aquella relacionada con el control social y de ahí que, según Graeber, estemos hasta arriba de burocracia. Porque ¿qué es la burocracia sino la técnica y las tecnologías del control social? Suicidio Visto así parece obvio: si eres parte de la élite y estas viendo que los recursos disponibles decrecen y que si quieres seguir acumulando tienes que arrebatárselos a alguien más; tienes que asegurarte de alguna forma de que estas personas estén ocupadas en otras cosas, en sus trabajos de mierda, rellenando formularios, pagando facturas, haciendo filas, etc. y por lo tanto no estén pendientes de averiguar quien se está quedando con su parte. Es cierto, el neoliberalismo es un suicidio a largo plazo. Pero en el corto plazo tiene mucho más sentido que la retórica y que el proyecto socialista o social demócrata de repartir equilibradamente el producto del crecimiento. En realidad ese crecimiento es cada vez menor y las posibilidades de que vuelva son más pequeñas cada día. De una forma muy cruda y cínica los neoliberales tienen un proyecto más adaptado al decrecimiento inevitable que los socialdemocratas, los socialistas, los comunistas y muchas otras tendencias más o menos reformistas o revolucionarios. Estos proyectos también son un suicidio, para todos, porque no reconocen ni siquera el problema de la indisponibilidad de recursos, viven aún en el mundo de la infinitud. Los neoliberales, en cambio, son los ideólogos del capitalismo del decrecimiento. Los que leyeron "the limits to growth" (que, por cierto, fue escrito en 1972 por un grupo de burócratas y técnicos, no muy anticapitalistas) y lo entendieron, lo criticaron, lo ridiculizaron y lo invisibilizaron. Creyeron que el problema de los límites del crecimiento era verdad, que era irresoluble y que ellos iban a aprovecharse de las dos cosas (tal vez no fue una decisión meditada ni consciente, sino más bien una adaptación pragmática, pero eso ya es mucho más que lo que han hecho casi todas las demás grandes corrientes de pensamiento), a costa de que los demás. El movimiento por el decrecimiento sostenible y de izquierdas más o menos radical, es solo su contra parte, la de los que creen que tiene solución y que tiene que haberla para todos. Son los que además de leer a Meadows, leyeron a Illich, solo que ni tienen tantas fuerzas ni un plan tan factible como los neoliberales. En realidad ni siquiera entiende a su enemigo al que critica más por una ceguera que no es tal, que por su egoísmo y su pragmatismo homicida. Las bicicletas y los coches o como se ve esto en las ciudades Sorprendentemente las bicicletas y los coches tal y como los conocemos se popularizaron más o menos en la misma época, a principios del siglo XX porque ambos dependían de una tecnología que no llegó hasta entonces: el rodamiento. "La invención del rodamiento señala una cuarta revolución. Creó la opción entre más libertad en equidad y más velocidad." Ivan Illich, Energy and Equity (1974:61) Hemos elegido abrumadoramente la velocidad, pero no solo eso, hemos elegido unas tecnologías y unas instituciones paralizantes para la mayoría solo para darle más movilidad, más capacidad y más poder a la minoría. Lo hemos elegido y parecemos estar a gusto con esto. El Neoliberalismo en las ciudades significó un urbanismo cada vez más agresivamente a favor de satisfacer las necesidades del mercado, convirtiendo cada metro cuadrado en un lugar mercantil o mercantilizable, arrebatando a las personas cada vez una fracción mayor de sus capacidades productivas para entregárselas después en forma de productos empaquetados a cambio de un módico precio para beneficio de productores cada vez mas grandes. Por eso, también la preferencia por los coches: la movilidad rítmica, fluida, cada vez más rápida y más predecible es imprescindible para acelerar también el ritmo de los intercambios, para llevar a los trabajadores a las oficinas de telemarketing o para que puedan ir con facilidad de su casa al supermercado, a su trabajo precario y luego al cine low cost los miércoles después de trabajar. Y por eso mismo también el uso de la bicicleta se puede convertir en una herramienta del sistema (aunque este es otro debate del que ya he escrito suficiente: 123 y 4). La clave sin embargo esta en la capacidad productiva: para seguir desposeyendo unos pocos a otros muchos, estos muchos tienen que tener cada vez más limitadas sus posibilidades de satisfacer sus necesidades por sí mismos. Y llegados a cierto punto estas personas ya no son útiles ni como consumidores, porque el dinero progresivamente pierde valor frente a activos fijos, que son lo único que tendrá valor real en un futuro capitalista sin crecimiento. Es la cruel vuelta del valor de uso (una vez más hay que releer este post de AMT). Por eso cualquier proyectos transformador factible tiene que tener en cuenta dos cosas: que no habrá más crecimiento que repartir, sino todo lo contrario y que las grandes estructuras redistributivas del siglo pasado no serán viables en este entorno. A partir de aquí todo son incógnitas.
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Argentina y los candidatos motorizados

The Oil Crash - 4 November, 2015 - 09:50
Queridos lectores,
Demián Morassi nos ofrece una particular visión sobre la relación del poder con el mundo del motor en Argentina. Evocador, pues sus observaciones son bastante más extrapolables al resto del mundo occidental de lo que parecería a primera vista.
Salu2, AMT





Argentina y los candidatos motorizados
Finalizadas las elecciones en Argentina y aún por definirse en segunda vuelta quién será el Presidente quiero hacer un repaso por esta relación entre la política y los motores.
La cultura del motor es una pieza fundamental del Siglo XX. El auto como símbolo, las carreras, los viajes familiares, las lanchas, las motos y los aviones particulares, han llenado de deseos a varias generaciones. Aquellos que lograban adquirir un hermoso auto, ganar carreras o realizar grandes aventuras sobre sus motores estaban rodeados de un aura especial. Evidentemente aún no podemos enmarcarlo en el pasado, si no los cantantes de reggaeton no harían los videoclips que hacen, pero la caída en los espectadores de automovilismo, la caída en los kilómetros realizados por coche por año en los países desarrollados y sobre todo la caída en las ventas de vehículos privados en occidente desde 2008 augura una época de cambios. El actual escándalo del diésel, que parecería absurdo cuando hace algunas décadas nos inundaban de plomo, demuestra que ya estamos procurando un nuevo destino.
Pero vayámonos a la Argentina de fines de los 70s y principio de los 80s cuando el piloto de Fórmula 1 Carlos Reutemann me introdujo en la pasión por las carreras. Nunca ganó, salió tres veces tercero y cuando mi padre me empezó a llevar a ver las carreras por televisión (1981) terminó segundo por un punto. Dejó la F1 se dedicó al rally y ya en 1991 participó de la primera camada de una generación de “políticos” que entraban por la puerta de la fama y no por trayectoria de militancia o profesión. Reutemann entró en la política de la mano de otro fanático del rally, Carlos Menem.
A Menem lo vi por primera mirando una carrera. Si bien era gobernador de la Provincia de La Rioja yo era muy chico para saber de política. Era un llamativo gobernador peronista de estética popular y ya lanzado a las presidenciales corrió una carrera con su auto tapado por las letras "UCR". La UCR es el partido contrario al peronismo, la Unión Cívica Radical que en ese momento, de la mano de Alfonsín gobernaba el País, ¿Por qué Menem correría con ese letrero en su auto? él lo explicaría después de finalizar la carrera: "UCR significa Único Corredor Riojano". Era muy gracioso, La Rioja era una de las provincias con menos habitantes de la Argentina y una de las más pobres. En 1989 Menem gana las presidenciales y luego Reutemann la gobernación de Santa Fé, nada menos que la segunda provincia más importante. Menem gobernó diez años el País y Reutemann ocho años la provincia, manteniéndose hasta hoy en la política.
La historia de Menem con los autos no terminó ahí, durante su presidencia recibió de regalo una Ferrari (hoy en día parece absurdo pero en esa época estaba dentro de la locura del denominado "pizza con champagne" donde lo popular del peronismo se mezclaba con la alta alcurnia sin muchos vericuetos) y competía con Maradona por quién tenía la mejor Ferrari (obviamente “el Diego” lo superaba con su Ferrari negra hecha a pedido). Su hijo Carlos Menem Jr. se dedicó en pleno al rally, compitiendo mano a mano con Carlos Sainz en su mejor momento. La muerte de Carlitos Junior, en 1995, fue para muchos un ajuste de cuentas contra su padre [1], al caerse en un helicóptero particular junto a un amigo, otro famoso automovilista local.
Durante el gobierno de Menem es donde entran los dos candidatos a presidente actuales Daniel Scioli y Mauricio Macri.
Macri es hijo de uno de los empresarios más importantes de los 90s, Franco Macri fundador y director del "Grupo Macri" dueño, en esa época, nada menos que de Fiat y Peugeot en la Argentina, además de algunas autopistas, ferrocarriles y líneas aéreas (durante la dictadura militar pasó de tener 7 a 49 empresas). Macri padre, compañero incondicional de Menem, al cual apoya y del cual recibe muchos beneficios acompaña a su hijo en la competencia por la presidencia de Boca Juniors. Ahí es cuando necesitan un golpe publicitario y Mauricito Macri es "secuestrado" [2] pidiendo rescate millonario y en seguida pasa a ser el personaje mimado por las revistas populares y la televisión basura del menemismo. Muy poco tiempo pasa y se hace con la presidencia del club Boca Juniors (1995 a 2008), paralelamente en 2005 es diputado nacional y ya de 2007 hasta hoy jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Scioli, a diferencia de Reutemann sí es campeón mundial, pero de motonáutica. La motonáutica son botes a motor velocísimos que gracias a Scioli empezábamos a descubrir, a tal punto que en mi ciudad costera empiezan a venderse lanchas y realizarse campeonatos locales. Pero Scioli tiene un fatal accidente con su lancha y pierde un brazo. Al recuperarse vuelve a competir y ahí es cuando llega a mi ciudad, Puerto Madryn, a participar del Sudamericano de "offshore" (fue la única vez que se hizo esto en mi ciudad) y ahí es cuando lo conozco. La pequeña anécdota es que mis padres tenían un gimnasio con canchas de racquetball (deporte parecido a la paleta que también desaparecería rápidamente) y resulta que Scioli entrenaba el brazo que le quedó con este deporte, así que un dia me llaman por teléfono y me dicen que está Scioli en el gimnasio y quiere jugar con alguien, como yo jugaba todos los días y los adultos que jugaban bien estaban trabajando a esa hora, fui el elegido. Así que luego de sacarse su brazo ortopédico hicimos un buen partido y por supuesto no pudo conmigo, je.
Pero al poco tiempo, luego de ocho campeonatos mundiales en distintas categorías deja la motonáutica y en 1997 entra como diputado nacional, luego Secretario de Deportes, en 2003 vicepresidente de la mano de Néstor Kirchner y ya en 2007 se hace con la gobernación durante dos mandatos de la provincia más grande: Buenos Aires.
Ambos, Macri y Scioli, han combinado el mundo de los deportes, novias provenientes del modelaje, el mundo de la farándula y sus familias de empresarios (el padre de Scioli era dueño de Canal 9 y el hermano de Daniel fue secuestrado en el 75 por un movimiento revolucionario) y por supuesto los motores (aunque Macri no se ensució con el humo se forró gracias a los autos que le compramos a su padre, prefiere el golf y el tenis), . Ambos son símbolos de la cultura del éxito individual y caen bien en el mundillo empresarial local, prometen seguir a fondo con el fracking y la megaminería a cielo abierto, los monocultivos y todo lo que el BAU global y local manda. Las diferencias entre ambos están en el plano de las sutilezas sociales: Macri ha calificado a los homosexuales de enfermos [3] y Scioli supo acompañar la ley de Matrimonio Igualitario (aunque personalmente estaba en desacuerdo) [4] y otras ampliaciones de derechos que llevó a cargo el kirchnerismo que le serán difíciles de torcer. Ahora el sistema electoral argentino los enfrentará en el ballotage (hay que votar a uno o al otro o en blanco): El candidato del Frente de Izquierdas Nicolás Del Caño quizás si tuviera un segundo apellido "de Escape" podría haber logrado algo más del 4%, pero bueno, será la próxima.
Para dar otro ejemplo de la cultura del motor, el fútbol y la política vuelvo a mi ciudad. Nuestro actual intendente, que como Macri presidió uno de los dos clubes de fútbol más importantes de la ciudad, también es apasionado de los motores. Su primer acción de gobierno fue cortar las calles de la costa para realizar una carrera de kartings, en la cual él participó y pudo demostrar que es muy habilidoso. Cuatro años después acaba de ser reelegido.
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Octubre de 2015: rumor al fondo

The Oil Crash - 1 November, 2015 - 23:07


Queridos lectores,

El mes de octubre de 2015 ha pasado sin pena ni gloria por los medios de comunicación occidentales. Viendo las noticias, uno diría que ha sido un mes tranquilo, sin grandes sobresaltos. Y seguramente así ha sido para los que tenemos la suerte de vivir en el acomodado (y a veces adormilado) Occidente. Sin embargo, las crisis concéntricas de las que hablábamos en el post que glosaba el mes de septiembre continúan imparables su curso; simplemente, no ha habido novedades en ese curso: todo discurre según lo previsto y esperable. Lo cual no es precisamente bueno. Veamos algunas de esas noticias.

Desde el punto de vista de los recursos el mes ha continuado la marcha esperada. A pesar del ansia de muchos productores de materias primas de que los precios remonten, lo cierto es que la recuperación económica mundial no está ni se la espera; al contrario, se anticipa una recesión mundial, como reconocía hace unas pocas semanas el propio Fondo Monetario Mundial (curiosamente, los diarios españoles - que, como saben, no enlazo en este blog- daban una visión absurdamente optimista del último informe del FMI). En este contexto, algunos analistas han comenzado a apuntar hacia Arabia Saudi, ya que el propio informe del FMI señalaba, a la vista de sus presentes desbalances fiscales, que podría quebrar en 5 años. Aunque tal aseveración hay que tomarla con ciertas reservas (el FMI no es un organismo neutro, sino que intenta influir políticamente en el mundo), lo cierto es que el futuro de Arabia Saudita depende de cuándo llegue a su particular peak oil, que muchos estudios estiman para 2028 pero que se podría estar produciendo ya o estar a punto de producirse. Se ha de tener en cuenta que en la actualidad las exportaciones de petróleo de Arabia Saudita ya están disminuyendo, a un ritmo del 2% anual, debido al enorme aumento de su autoconsumo, el cual crece no sólo debido al aumento de población y los gastos en aire acondicionado, sino también debido a que su industria de explotación de petróleo requiere más energía puesto que los yacimientos ya están muy explotados y sacar petróleo requiere cada vez más energía (en suma, que a pesar de las mejoras tecnológicas está bajando la TRE, con las consecuencias funestas conocidas). Lo cierto es que Arabia Saudita está más cerca de lo que sus dirigentes se piensan de la bancarrota petrolífera, y si Arabia Saudita se hunde en el caos social, dado que es el primer productor y exportador de petróleo del mundo, sus efectos se dejarían sentir por todo el globo. En particular, nos llevaría a otra vertiginosa vuelta a la espiral de destrucción de oferta - destrucción de demanda, que es como se materializará el peak oil global debido a la huida hacia adelante que ha propiciado nuestra sobrefinanciaricida sociedad. En suma, una manera abrupta de deslizarse por el lado derecho de la curva de Hubbert.

En este contexto, los precios de las materias primas continúan deprimidos y muchos productores llegando a la quiebra. En particular, el sector del fracking en los EE.UU. es especialmente vulnerable, con continuas noticias de quiebras y la producción de petróleo de fracking continua cayendo, a pesar de las voces que lo loan, ciertamente cada vez más amortiguadas, de nuestros expertos despistados.

Sin embargo, durante el mes de octubre no ha habido un temido lunes negro en las bolsas mundiales, a pesar de lo largamente esperado y la reputación que tiene este mes como ser aquél en el que habitualmente se hunde la bolsa. Y eso que numerosas compañías están reportando pérdidas en el tercer trimestre, incluyendo algunas tan conocidas como Twitter o Statoil, mientras que otras tan representativas del estado de la economía como Caterpillar presentan fuertes bajadas de beneficio. 

Con todo, la caída más espectacular es la de Volkswagen, que por primera vez en 15 años reporta pérdidas, de nada menos que 1.800 millones de euros, en el tercer cuatrimestre de 2015. La crisis de la automoción en diésel continúa: mientras las consecuencias finales que tendrá para Volkswagen son todavía inciertas aunque seguramente no serán nada buenas, otras marcas entran en el punto de mira: recientemente, General Motors y en particular por sus automóviles de la marca Opel, acusada de trucar también sus coches para engañar a los tests de emisiones. Parecería que se ha desencadenado una auténtica cacería al diésel, cuando en realidad hace años que se sabe que es muy dañino con el medio ambiente. Una posible causa de este encarnizamiento podría encontrarse en la creciente falta de disponibilidad de diésel debido a que los hidrocarburos líquidos de los cuales se refina son cada vez más escasos. Si ésta fuera la causa última, nos encontraríamos en una situación de auténtico engaño a la población sobre las causas reales de esta crisis en particular, y una preocupante muestra de lo que nos depara el futuro, si nuestros dirigentes prefieren engañarnos con falsas preocupaciones por la salud de la población cuando en realidad se quieren introducir medidas de racionamiento encubierto en frente de una escasez que se nos viene encima. Por eso no es extraño que no pocos lectores de este blog hayan relacionado el reciente anuncio de la Organización Mundial de la Salud sobre los efectos cancerígenos del consumo de carne roja y procesada con la misma estrategia de ocultación de la verdad, en este caso de la insostenibilidad de la producción cárnica a gran escala en una época de energía y agua cada vez más escasos. Y no contribuye mucho a disipar esa percepción cuando, casi simultáneamente, el Parlamento Europeo aprueba una modificación de la regulación sobre la incorporación de "nuevos alimentos", que permitirá que en breve se puedan vender en Europa alimentos a base de hongos, algas, insectos o tejidos celulares (a los lectores más veteranos todo esto les recordará cierto post de hace un par de años). Yendo aún más lejos, hay una creciente insistencia, cada vez más aceptada en los medios de comunicación convencionales, en que se puede sustituir fácilmente todo el consumo de energía fósil por energía de origen renovable (deliberadamente ignorando los numerosos límites de ésta última); y siempre recalcando que éste es el único medio que tenemos para luchar contra el temible cambio climático global. Este meme tiene muchos elementos de esa misma confusión interesada y de manipulación de la opinión pública de los casos del diésel y de la carne roja que describíamos más arriba, y en particular los dos más importantes: una grave amenaza al bienestar humano, completamente real pero perfectamente ignorada y ninguneada por el poder económico durante décadas; y una falsa solución que nos dicen que servirá para proyectar plácidamente el BAU en el futuro mientras que en realidad nos conduce dulcemente a una era de racionamiento y exclusión social. Los ánimos están ya bastante exaltados de cara a  la próxima cumbre de Naciones Unidas sobre el Clima en París, de la cual nadie espera ningún avance significativo y que por eso mismo, por tener todas las papeletas de que será una vuelta de tuerca adicional al descontento social y ambiental, puede acabar siendo el perfecto tiro de salida para una campaña triunfal pero poco reflexiva de "conquista de las energías renovables" y de desinversión en combustibles fósiles, sin que se aborden los verdaderos problemas sociales y económicos que están sobre la mesa.

Por lo que respecta a otra de las crisis que comentábamos el mes pasado, este mes de octubre vio la llegada del huracán Patricia a las costas mexicanas en el Pacífico. Un huracán de categoría 5, que es el mayor jamás observado en el Pacífico oriental y que siguió una trayectoria poco común (generalmente los tifones se desplazan hacia el oeste, aunque por supuesto sus trayectorias pueden ser más complejas dependiendo de los patrones de circulación imperantes en cada momento). Afortunadamente, lo escarpado de la orografía mexicana hizo que Patricia perdiera rápidamente fuerza al tocar tierra y a pesar de los cuantiosos daños la situación es mucho mejor de lo que hubiera sido de impactar en tierra más llana (el recuerdo del huracán Katrina sigue muy vivo en el área de Nueva Orleans). Los restos de Patricia se combinaron con una tempestad muy activa que estaba esperándolos en el Golfo de México y produjeron unos par de días más tarde lluvias intensísimas en los EE.UU., más concretamente en los estados del Golfo que justamente están viviendo un año de precipitaciones desbocadas; literalmente, llueve sobre mojado. El gran motor de las anomalías climáticas de este año, el fenómeno de El Niño, muestra síntomas de ralentización y parece poco probable ahora mismo que supere la intensidad de El Niño de 1997-1998; con todo, será uno de los fenómenos de El Niño más intensos desde que hay registros, y puesto que se combina con una fase positiva de la Oscilación Decadal del Pacífico se producirán otros efectos importantes a escala global.


Otra de las crisis que en septiembre llegó con fuerza a los medios, la de los refugiados sirios, no ha disminuido sino que en realidad ha aumentado, a pesar de la disminución de su relevancia mediática. En vista de que la opinión pública europea, en el lejano norte, está empezando a pasar página sobre este tema una vez superada la conmoción inicial, los países más sureños están empezando a tomar medidas cada vez más coercitivas y cada vez más militares, que dejan en papel mojado las pretendidas "razones humanitarias" que se aducían hace unas pocas semanas. Lo cierto es que en este momento Hungría ha movilizado su ejército para repeler por la fuerza si es preciso la marea humana. Al mismo tiempo, el Gobierno húngaro ha decidido levantar una valla a lo largo de su frontera sur, una inversión a largo plazo que servirá para frenar estas invasiones de desarrapados, que hoy son de sirios y mañana podrían ser de cualquier cosa (sauditas incluidos). No sólo gobiernos de menor tradición democrática están optando por la represión pura y dura del flujo de desamparados; Austria ha decidido que construirá un muro de 300 kilómetros de largo en su frontera con Eslovenia. Quien tenga dinero vallará su jardín para que no entren indeseables, en este caso pobres; esos mismos pobres que no hace tanto nos vendían su petróleo a precio de saldo. Pero el enemigo ya está en casa: este mes de octubre se han cumplido 10 años de las violentas revueltas en la banlieu francesa y, como muchos analistas coinciden en destacar, los problemas que dieron pie a aquellas semanas de sangre y fuego no se han resuelto en absoluto; algunos, como la pobreza, se ha agravado con la crisis.

El desafío soberanista en Cataluña es, cada vez más, un conflicto de dos legitimidades: la establecida, española; y la que algunos quisieran que fuera, la catalana. Ninguna de las dos partes en conflicto parece tener el más mínimo interés en buscar un acuerdo y progresivamente se avanza hacia una colisión en toda regla. Por la parte española y de las opciones políticas no independentistas se niega legitimidad a las fuerzas independentistas, a pesar del hecho insoslayable de que la lista unitaria Junts pel si, juntamente con la también fuertemente independentista  (además de ecofeminista y anticapitalista) CUP suman la mayoría absoluta de los escaños del parlamento y un porcentaje de votos no tan lejano al 50% como se pretende hacer ver. Por la parte independentista, se insiste en dibujar una trayectoria exprés hacia la independencia en sólo 18 meses que es completamente ilusoria, teniendo en cuenta las complejidades logísticas y lógicas de un proceso de esta naturaleza, incluso si hubiese concertación entre las dos partes (la cual encima está obviamente ausente), y con el problema no menor de que aún aceptando que los independentistas fuesen la mayoría de los ciudadanos (cosa difícil de saber sin hacer un referéndum de verdad), los resultados actuales dejan claro que los no independentistas seguirían siendo un porcentaje de al menos el 40% largo de la población. El hecho es que nadie quiere reconocer que la sociedad catalana está fuertemente polarizada, y unos se echan la culpa a otros por "dividir la sociedad", "romper la convivencia" y "no aceptar la democracia". Para poner la guinda al pastel de la confusión, las negociaciones entre la Junts pel sí y la CUP para definir un programa de gobierno independentista se están alargando muchísimo, en parte por la enorme distancia ideológica entre las dos formaciones, y en parte porque están jugando con los tiempos para que las medidas más radicales se tomen en plena campaña electoral española (pues el parlamento español se acaba de disolver, en preparación de las elecciones que tendrán lugar el 20 de Diciembre). El embrollo que viene puede tener dimensiones épicas, sobre todo ahora que Junts pel sí y CUP han propuesto que se debata en el parlament una declaración en favor de la independencia y los partidos españoles se preparan para la ofensiva.

En otro orden de cosas, este blog ha llegado a los 6 millones de páginas vistas. Tampoco eso es positivo, y no porque el número de lectores no crezca exponencialmente (en realidad sigue creciendo a buen ritmo, como vimos), sino porque el grado de concienciación sobre los problemas de sostenibilidad que están, ya en este momento, inestabilizando nuestra sociedad continúan despertando un interés muy minoritario, y porque simplemente leyendo este blog no se van a resolver: hay que pasar de la idea a la acción. Es triste comprobar que hay un grupo de personas que machaconamente tachan a este blog de apocalíptico en las redes sociales, cuando, justamente, yo defiendo la tesis contraria; cuando, justamente, yo digo que si encaramos la situación con madurez podemos tener un futuro brillante. Ésa es la clave: madurar; dejar de mirar el mundo como si fuéramos niños y aceptar ver las cosas tal cual son, con una visión crítica (no se debe aceptar sin más la opinión de nadie, tampoco las que se vierten en este blog) y tratar de buscar soluciones, no esperar a que nos vengan dadas por un ente superior y benévolo. Porque quizá los que se arrogan este papel de entes superiores no son en realidad tan benévolos.
 
Salu2,
AMT
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Todo está atado y bien atado El Glorioso Movimiento Nacional, Siglo XXI(De relectura imprescindible antes de plantearse ir a las urnas el 20D)

Ácratas - 29 October, 2015 - 12:56


Como jamón de bellota entre las hogazas de pan seco que son y van a seguir siendo mis diatribas contra el Partido Popular, traigo éste articulazo de MESS ahora. Parece anticuado. No contempla cuestiones como los nuevos partidos surgidos de la genocida mayoría absoluta obtenida por el PP de 2011. No sabe del "proceso" independentista catalán iniciado por el sacamantecas de Artur Mas, que tantas risas nos está procurando a los fans del club de la comedia que es España.

Sin embargo, explica las causas de todo lo que nos ha venido sucediendo en esta España postfranquista, con su putocracia al servicio de la usura, el militarismo norteamericano y el nuevo orden sionista internacional. Y vaticina lo que nos va a seguir sucediendo, desgraciadamente, como nos nos saquemos la polla del culo todos.

Es uno de los artículos con más comentarios de la historia de acratas.net. Lo reedito ahora, a pique de sumergirnos en la campaña electoral de las generales de este diciembre de 2015, porque promete ser más tóxica que un bocadillo de polonio. ¡Ah las urnas, esas putas pervertidas, con sus rajas siempre abiertas a la impostura, al semen de papel del hombre-gominola, urnas que luego paren engendros como lo han sido la totalidad de los gobiernos de España, esos que nos han hecho comulgar con ruedas de molino desde 1976!

MHDP
El Gobierno sacará adelante en el Congreso, a matacaballo, con el rodillo de PP y PSOE en consenso, una reforma de la Constitución Española a petición de "los mercados". La sorprendente noticia de tal flagrante llamada al orden pre-constitucional evidencia una vez más, por desgracia, la exactitud de los juicios de Ácratas sobre la ficción democrática de la política española. En noviembre de 2008 decíamos:
“La génesis de los partidos políticos recientes en España es sospechosa de contubernio mafioso, de ocultación interesada y de estafa de lesa humanidad. Para crear los necesarios nuevos partidos democráticos virtuales, hubo que reciclar a la clase adherida a los Presupuestos del Estado franquista y, como evidenciaremos, fue de un rocambolesco modo: En primer lugar, se obvió al único partido político existente entonces, el PCE, financiado por la Unión Soviética y perseguido por Franco durante 40 años, cuyos miembros tenían órdenes de infiltrarse en todos los estamentos del Estado, especialmente en el Sindicato Vertical, lo que se exteriorizó en las activísimas Comisiones Obreras, que acabaron por acogerse a la protección de la Iglesia para evitar el exterminio.

La España franquista había dividido el poder entre capitalistas (banqueros y grandes familias), Iglesia (opusdeístas) y falangistas: Dinero, Dios y Patria. El capital, ante la muerte inminente del tirano que tan rentable les había resultado, programó el cambio político para que todo siguiera igual, al menos respecto a sus intereses económicos.

La UCD —centro democrático, ¡olé qué huevos!— fue creada por un ex Ministro Secretario General del Movimiento, Adolfo Suárez. Es decir: un falangista. Y junto a él militaron churras y merinas: digo, falangistas y opusdeístas. Pero eso era, en primer lugar, un gatuperio, porque se odiaban a muerte; y, en segundo lugar, algo manifiestamente insuficiente ante la opinión pública, porque evidenciaba la continuidad del Partido Único.

Como estrategia paralela, horneada en una serie de reuniones secretas, se decidió, pues, la creación de dos partidos más: AP y PSOE. El primero, formado por la derechona eclesiástica iracunda; y el segundo, por la ex-Falange. Lo primero era sencillo, y lo llevó a cabo Manuel Fraga Iribarne, ex-Ministro de Franco. Lo segundo requería de una sofisticada jugada política, para lo que se tuvo en cuenta a un grupo de jóvenes sevillanos que encabezaba un ex-falangista llamado Felipe González, becario de la Falange hasta el final de la carrera; becado para estudiar en Lovaina por el Cardenal de Sevilla; y abogado laboralista en ejercicio. Se protegió al incipiente partido, sustituto del histórico PSOE, y se dio órdenes a la Policía para que no se les molestase bajo ningún concepto.

La reconversión del agónico PSOE en el exilio resultó difícil, porque los históricos, aunque viejitos, vieron el fraude. En Suresnes, en octubre de 1974, se finiquitó el marxismo, cosa imprescindible para homologar el invento, y se consolidó el liderazgo del mayor funambulista político de la Historia de España. La CIA estuvo detrás y el dinero, a maletas llenas, vino de Alemania, de parte de un vendido a EEUU, que lideró el socialismo alemán hasta 1974, que se llamaba Willy Brandt, y cuya política de apoyo continuó bajo el mandato del siguiente canciller alemán, Helmut Schmidt.

Cuando en España se unieron la Junta Democrática y la Plataforma de Convergencia (Democracia Cristiana y PSOE), ya estaban infiltradas por el PSOE falangista, listo para dar el golpe de mano y arrebatar el liderazgo al "eurocomunista" PCE y a los demócratas de verdad, que eran poquísimos, pero intelectualmente inquebrantables. Alguno sigue vivo(1), y podrá desmentir mis asertos si no digo la verdad. No penséis que tiene nada extraño el asunto... La Falange, seguidora del nazismo alemán y del fascismo italiano, era un movimiento socialista nacionalista que, lo mismo que su peor enemigo, el socialismo internacionalista, eran la reacción al capitalismo europeo y a la democracia burguesa. Nunca anduvieron ideológicamente lejos falangistas y socialistas...

Aunque la CIA seguía insistiendo en la ilegalización permanente del PCE, como en Alemania, ello no era posible en España, porque el PC constituía la única legitimidad “democrática” real de los últimos 40 años de tiranía. La Iglesia, finalmente, avaló ambos extremos del arco partitocrático. “El PCE no será problema, razonó, porque los comunistas no han sido jamás demócratas, y se avendrán al contubernio partitocrático por la cuenta que les trae”. Y así fue: Carrillo, bajo las órdenes de la Internacional, aterrizó en España dispuesto a cualquier pacto.

Una vez conocido el origen falangista del PSOE, nada extraño tiene, pues, que su principal órgano del comunicación —y también el de la progresía socialista—, El País, fuera fundado y dirigido por el hoy académico de la Lengua, Juan Luis Cebrián, a la sazón, en 1974, jefe de los servicios informativos de RTVE con Arias Navarro. Es decir: falangista hasta la médula, hijo de falangista (Vicente Cebrián alto cargo de la Prensa del Movimiento y director del diario Arriba).

Con todo el acuerdo cerrado, España acudió a las urnas —que ya eran partitocráticas de nacimiento—, en 1977. Esas primeras Cortes se autoinvistieron como constituyentes y parieron la peor Constitución posible: aprovechando la existencia de ETA (sólo de eso), atribuyendo a Euskadi un nacionalismo sociológico inexistente entonces, ampliaron el problema a Cataluña, donde no existía más que en gente como el banquero Pujol —el imputado como desfalcador de Banca Catalana— y, ¡oh sorpresa!, lo exportaron también al resto de las regiones españolas, en lo que fue un escándalo insostenible para todos los españoles con más de tres neuronas conectadas entre sí.

Naturalmente, los extremistas no se vieron compelidos a la paz mientras se paría el contubernio, y no sólo ETA siguió matando, sino que la reacción nazi inició una razzia de asesinatos cuyo culmen fue la matanza de abogados comunistas de Atocha, en enero de 1977. Y también es consecuente el hecho de que, cuando los generales Armada y Milans del Bosch —ambos monárquicos, el primero, preceptor del Rey— dieron el Golpe de estado de 1981, lo hicieron no sólo de acuerdo con el Rey, sino también con el PSOE, que consintió en colaborar con varios ministros en el Gobierno de Concentración golpista, bajo el manto institucional de la Corona. De lo que se trataba, en realidad, era de volver al Movimiento Nacional-Sindicalista de siempre: al orden preconstitucional. Y, como colofón, se entenderá que la primera medida, a los pocos días de llegar al Gobierno el PSOE, de los ex-becados Mariano Rubio y Miguel Boyer, fuera arremeter contra Rumasa, nacionalizándola, cobrando una cuenta pendiente con el díscolo opusdeísta José María Ruíz Mateos. Lucha entre facciones franquistas, en definitiva.

En resumen: la partitocracia española fue —y es aún— una refundación del Glorioso Movimiento Nacional, una división en dos para convertir la tiranía de Franco en una dictablanda alternante entre derecha teológica y derecha nacional-sindicalista. Supongo que ahora el lector entenderá el porqué de la promulgación de la Ley de Amnistía de 1977, que exoneraba a todos los fascistas de sus crímenes. ¿Quién puede creerse, ahora, que la ley de la Memoria Histórica sea algo más que un entretenimiento para el público, si la preconiza un personaje como Zapatero, que consiguió su plaza como profesor de derecho constitucional ¡gracias a que su abuelo era el Decano del Colegio de Abogados de León, amigo íntimo de Francisco Franco y puntal del Régimen en su provincia!?

¿Entiende ahora el lector el porqué de la omertá, del silencio de los medios ante cualquier atisbo de revelación de la verdad? España tiene pendiente aún la ingente tarea de la fundación de la Democracia, que no ha conocido jamás en toda su Historia. Y habrá que hacerlo desde cero y con sangre, sudor y lágrimas. Porque lo que tenemos enfrente sigue siendo el franquismo sociológico, liderado por los cachorros de los asesinos y los dictadores de entonces.”

Y aquí está la evidencia, en este septiembre de 2011: más allá de ficciones sobre irreconciliables posturas de izquierda-derecha, de progresismo versus neoliberalismo, un par de semanas antes de la disolución de las Cortes Generales por ZP, sin duda el peor Presidente del Gobierno que haya tenido jamás la putocracia española, los dos partidos, PP y PSOE, votan en total y feliz acuerdo una reforma constitucional a petición de los acreedores de España, de la banca francesa y alemana, representados por los fantoches Merkel y Sarkozy. España está intervenida por sus acreedores desde marzo de 2010. Pero esta medida de reforma constitucional es el colmo: a partir de ahora, los Presupuestos Generales del Estado Español deberán ser aprobados por la Presidencia del Consejo Europeo antes de ser aplicados en nuestro territorio nacional. Esa pérdida de soberanía es la condición impuesta por los acreedores de nuestros manirrotos políticos —esos que nos desgobiernan desde el Estado, desde cada una de las 17 comunidades autónomas y desde los 8.116 municipìos españoles, sus miles de mancomunidades y sus 51 diputaciones provinciales— para seguir dándoles crédito con que financiar sus despropósitos. En noviembre de 2007 explicábamos así esta refundación del Glorioso Movimiento Nacional:
“Las democracias pueden ser inorgánicas u orgánicas. En las inorgánicas cada ciudadano interviene en las decisiones públicas a través de su Diputado; en las orgánicas el ciudadano se integra en una corporación y elige al delegado que en una cámara va a defender sus intereses concretos.

En la democracia partitocrática española, degeneración del régimen franquista, las trazas de democracia orgánica se traslucen en las prácticas políticas al margen de la Constitución. La actual Monarquía de Partidos finge ser una democracia inorgánica; pero somete: los derechos individuales, al dictado de las altas finanzas, las corporaciones económicas y, cada vez menos, los sindicatos; y los derechos políticos, a los intereses de los partidos y de quienes los financian.”

Pero hay otro evidente síntoma que nos avisa de que hemos vuelto a los peores tiempos del franquismo: los dos sindicatos mayoritarios han vuelto a unirse permanentemente –observad que Toxo y Méndez siempre salen juntos en la televisión, con los logos de sus dos sindicatos en el mismo color a sus espaldas, evidenciando su procedencia del sindicato único vertical. Como aquél, son estatales. Como aquél, se muestran impotentes ante el franquismo, representado por el Movimiento Nacional, que monopoliza el Estado que los financia.
El franquismo jamás se fue. Ya lo advertimos a nuestros lectores en noviembre de 2007:
“Los partidos españoles son hijos del franquismo y herederos de su “democracia orgánica”, jerárquica y disciplinada —del mismo modo, los sindicatos heredaron la verticalidad del Nacionalsindicalismo—. Los partidos practican esa seudo-democracia orgánica en su vida interna, y la proyectan en sus relaciones con los demás partidos para el reparto del poder. Por tanto, los partidos ni siquiera acatan la Constitución que les exige ser internamente democráticos.

A la ciudadanía nos está vedada la participación incluso en ese remedo de democracia, y nuestros derechos políticos se reducen a acudir a las urnas como romeros cada cuatro años. Así es como se asignan los cupos de reparto en el Parlamento, donde los diputados tampoco acatan la Constitución cuando obedecen el mandato imperativo de los líderes de sus partidos.

Orgánicamente, el Parlamento elige al Presidente del Gobierno quien, desde ese momento, detenta un mando verticalista sobre los poderes Ejecutivo y Legislativo. Elegido el Poder Judicial desde el Parlamento, la seudo-democracia "orgánica" se remacha y el Presidente ordena y manda omnímoda e impunemente. Como el antiguo dictador.

Y el pueblo español, en eterna prolongación del franquismo, sigue gracias a este artefacto sin protagonizar su propia Historia.”
"¡Qué gusto da vivir en la Feliz Gobernación!,ser ortodoxo y estar aquí sentado,con las Autoridades compartiendo el Banquete,bien protegido de buenos soldados.Rabie y sufra el Preceptivo Adversario,pierda el envidioso toda ilusión,nadie tenga esperanzas;jamás habrá cambio, jamás, jamás."(2)
MESS


(1) Antonio García-Trevijano Forte, por ejemplo. Pero no nos desmiente, sino al contrario.

(2) Miguel Espinosa, el más grande escritor español del siglo XX. De su Escuela de Mandarines.





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The Oil Crash llega a los seis millones de páginas vistas

The Oil Crash - 26 October, 2015 - 23:52



Queridos lectores,

Hoy 26 de Octubre de 2015 este blog, The Oil Crash, ha llegado a los seis millones de páginas vistas, como muestra la captura de pantalla que abre este post (gracias a todos lo que lo han intentado, y particularmente a Disi Dencia y Álvaro Nomás; este año yo mismo me he llevado el gato al agua). Llegar al primer millón de páginas vistas llevó dos años y tres meses de la vida de este blog y el segundo millón sucedió sólo nueve meses más tarde. Desde entonces, cada ocho meses aproximadamente (diez días arriba o abajo) se había conseguido un millón de páginas vistas adicional. Sin embargo, para llegar al sexto han tenido que pasar nueve meses y cuatro días, lo cual nos muestra que se ha producido una cierta caída de audiencia; incluso, se podría pensar que quizá el número de lectores ha disminuido, aunque sea ligeramente, con respecto a 2014. ¿Es así? ¿La observada ralentización en el número de páginas vistas da la razón a los pesimistas que dicen que en el momento justo en el que probablemente se está produciendo el peak oil el grado de concienciación con este grave problema está disminuyendo? 

Las razones de esta ralentización son, en realidad, mucho más prosaicas: simplemente, estoy publicando bastante menos que en años precedentes: en estos diez primeros meses del año llevo publicados (con éste) 52 posts, lo que apunta a que acabaremos el año con unos 65 posts, frente a los 101 de 2014, los 122 de 2013 o los 120 de 2012, incluso menos que los 75 de 2011. Probablemente, si hubiera publicado un 50% más de posts, como otros años, el sexto millón de páginas vistas se hubiera producido un mes o dos antes. La razón por esta caída en el ritmo de publicación no tiene nada que ver con la falta de interés del tema para mi o porque me falten temas de los que hablar, sino por falta de tiempo: mi vida profesional es más exigente actualmente y viajo mucho.

Pero volvamos a la cuestión de fondo: para intentar juzgar si la penetración de The Oil Crash ha llegado a su máximo o si aún progresa recurriré a Google Analytics. Sólo me interesan las tendencias, pues como ya sabemos las cifras absolutas de Google Analytics (en particular, el número de páginas vistas) no coincide con las registradas por Blogger. De acuerdo con el informe de Google Analytics la página ha registrado a lo largo de su vida 1.011.709 usuarios, frente a los 829.486 usuarios que tenía la última vez que lo revisamos, el 23 de Enero de 2015.



Eso representa un aumento de 180.000 nuevos usuarios en sólo 9 meses, 20.000 por mes, un ritmo muy rápido y muy similar al del período anterior. Parece, por tanto, que la afluencia de nuevos usuarios es todavía elevada, semejante a la de los últimos años. Por supuesto muchos usuarios entran una vez en la vida y no vuelven nunca; el porcentaje de visitantes recurrentes se mantiene en valores semejantes a los de los últimos años, aunque ligeramente inferiores: 60,8%. Que una página que a pesar de haber registrado un millón de usuarios diferentes aún sea capaz de captar casi un 40% de nuevos usuarios nos indica que aún no hemos llegado a la saturación.

Quizá The Oil Crash esté llegando al cenit de su popularidad (lo que algunos lectores denominan jocosamente el peak TOC), pero a la luz de los datos parece que aún le queda recorrido. Este año, 2015, probablemente pasará a la Historia como el año del peak oil, pero eso no quiere decir que se vaya a reconocer ese hecho como tal, sino que más bien se aducirán, como siempre se hace, mil razones económicas diferentes simplemente para disimular el carácter fundamental de las transformaciones que están sucediendo y así evitar hacer los cambios imprescindibles. De todos nosotros depende, querido lector, que se abra este debate tan necesario.

Salu2,
AMT
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Estacazo al corazón PP, la soberbia como seña de identidad

Ácratas - 23 October, 2015 - 19:07




El PP está muerto. Pero, como al Conde Drácula, hay que rematarlo con una estaca de madera en el corazón para estar seguros, y que nuestros hijos no tengan que rellenarse sus partes de dientes de ajo para salir a la calle. Pongámonos todos a ello, no vaya a revivir y nos joda cuatro años más, que todo es posible en este país de hijos de puta, cagones, miedosos y rastreros come pollas.

Noticias de Génova, "13 rue del Percebe", nos filtran que el PP asume el desastre en las elecciones generales del 20 de diciembre, con una bajada mínima de 60 diputados. Aunque se temen resultados aún peores, que es lo que esperamos casi todos los españoles de bien. No así los fundamentalistas católicos --los curas, las monjas y los numerarios del Opus votan--, no una buena parte de los funcionarios que viven como dios relativamente; no muchos jubilados, que sobreviven con sus pensiones mientras se ríen de los autónomos que sufren infartos; no los rentistas que recortan cupones de sus bonos y acciones y quieren seguir haciéndolo, no importa a costa de qué: de que este engendro que se denomina España sobreviva o fallezca, que le den por culo, que 'lo que somos es europeos'. El votante ideal del PP es, por lo tanto, un funcionario de misa semanal, jubilado, con piso propio pagado y unos 150.000 euros en acciones --no en preferentes y otras estafas de bancos y arriagas. El votante del PP es un miembro de la derecha sociológica que votaría a Francisco Franco si se presentara a las elecciones del 20D, aunque preferiría que el general tomara el poder otra vez a tiro limpio, y se hiciera cargo de garzones e iglesiones al viejo estilo del paredón desportillado.

El PP tiene hoy una comodísima mayoría absoluta de 186 diputados (PP en estado puro + coaliciones peperas) que le ha permitido hacer y deshacer a su antojo en este país, que ya, más que un país, es una explotación ganadera lanar. Y lo que han perpetrado ha sido la destrucción de los fundamentos de la sociedad, el enfrentamiento de clases, despeñando el índice de Gini (que mide la desigualdad, ignorantes) a las alturas del de EEUU. Y claro, ha regurgitado el embrión de nuevos partidos de corte pseudo-revolucionario con tinte marxistoide/monárquico. Por eso, el Poder Económico --banca, nobleza, alta burguesía, milicia y clero-- está apoyando descaradamente una alternativa de centro (no populista; o sea, de derechas, hablemos claro) como es Ciutadans/Ciudadanos/Citizens/Citoyens, que experimenta el crecimiento más asombroso visto jamás en un partido que nació como autonómico, oposición al fachismo nacionalista imperante en Cataluña, creación de un cómico llamado Albert Boadella. Poca broma, que dicen los catalanes cuando quieren significar que te tomes algo en serio.

El primer problema que se plantea el PP ahora mismo no es otro que confeccionar las listas electorales tan ademocráticamente como pueda, agradeciendo favores y tapando bocas de chivato, que si todos los aspirantes a un barcenazo hablasen de golpe, iban a faltar micrófonos en España. La realidad: A partir del diputado 100, el sillón no es seguro. Sobre todo en ciudades populosas, donde el dúo dinámico Ciudadanos/Podemos va a hacer leña tanto del PP como del PSOE y la va a echar a arder como a falla valenciana.

En España la ley electoral es la que es. Mala con cojones. Todo dios sabe que soy republicano desde el hocico hasta la punta del rabo, pasando por la del capullo, morado para más señas. Así que mi crítica será considerada y muy moderada esta vez, para que no se me note:

-malo es que tengamos un jefe del estado menos electo que un cáncer de colon y tan poco decorativo que un poste de teléfonos en un belén, un mangas más tonto que su padre, que ya es decir, con una consorte plebeya de dudosísima reputación --abortos, amantes...--;

-malo es que al presidente del gobierno lo elijan, en un remedo de segunda vuelta electoral, no los electores que hacen de cuerpo, sino los representantes de ese cuerpo salidos de unas listas confeccionadas como premios a la servidumbre, menos democráticamente que la ropa de Zara de Pakistán;

-malo es todo eso, pero lo malo de verdad es que el voto en las ciudades valga mucho menos que en el campo (un diputado cuesta en Soria 48.000 votos y en Madrid, 188.000), saltándose la regla democrática básica de un ojete, un voto.

Si, por lo menos, la investidura del presidente del gobierno se votase con la fuerza en las urnas de cada partido... pero no, eso no le gusta al Poder porque tiene demasiada lógica, no vayamos a acostumbrarnos los españoles a la lógica y montemos un asalto a la Bastilla, que se cae de la mata de puro lógico. Y así lo veríamos todos si tuviéramos unas cuantas neuronas conectadas entre sí y éstas, a su vez, a las pelotas.

Con estos mimbres, la innovación política, que nace forzosamente en las ciudades, es más lenta que las balas de Mátrix.

El PP es un partido acabado desde todos los puntos de vista desde los que pueda analizárselo en un mundo remotamente democrático. Señalo someramente, a continuación, sus deficiencias más evidentes, las que a nadie se le escapan, que son:

-su completo desconocimiento de la ciencia económica,

-su corrupción, paradigma de todas las corrupciones,

-su insensibilidad social,

-su ineficacia,

-su injusticia redistributiva (tax rulings secretas)

-su servidumbre a la usura internacional,

-su uso de las puertas giratorias,

-su desprecio por la población española,

-su desmigamiento del estado del bienestar,

-su represión social (Ley Mordaza),

-su militarismo atlantista digno de la Bombardera de Trípoli (la malaputa de la Chacón),

-su utilización de los poderes del estado, de los jueces, como si fueran peones de su cortijo, y

-su ostentosa sumisión a lo peor de la Iglesia, que es el nefasto y criminal Opus Dei.

Todas estas penosísimas deficiencias se destilan en una sola: los cargazos del PP adolecen de una soberbia en grado superlativo, consecuencia de enseñanzas en colegios marianistas, jesuitas y del Opus, soberbia que exudan cada vez que se sueltan un poco o se ponen nerviosos.

Acratas.net me ha encargado --a cambio de una contraprestación económica de cero euros, que es diez veces más de lo que me ha venido pagando hasta ahora-- algunos artículos en los que desmenuce estos aspectos antes del 20D. Lo hago muy gustoso, a pesar de las arcadas que me produce, que combato con whisky de Tennessee y cerveza doble malta. Pero mira, si puedo conseguir que el PP tenga un diputado menos el 20D, me daré por satisfecho, siempre y cuando ese puto diputado no se vaya al PSOE. ¡Qué digo!, tiro de la manta aun a riesgo de constiparme: me vale con que uno de ellos sea manco. Con eso y con que la Mariana se vaya a su puta casa y pase a la Historia como el peor presidente que ha habido en España, quitándole el título al mismísimo Zapatero.

Y, coño, sin querer, he dicho la única cosa presentable, si no decente, que tiene Mariano Rajoy Brey: que es maricón de culo, que lo han sacado del armario varias veces ya (la mala bestia del Losantos lo llama abiertamente Maricomplejines y Alfonso Guerra, lo calificó de “mariposón”, sabiendo bien lo que se decía). Mariano es un pusilánime y un acomplejado, verdadera causa por la que Josemari Aznar lo designó sucesor, para manejarlo como a una marioneta. Maricón, sí. Increíble coincidencia en un tío que se llama Mari-Ano, ya lo sé. Sin embargo, vaya a su favor, se negó a firmar una iniciativa en el Congreso contra el matrimonio gay. Y no hay más que ver la cara de mal follada que tiene su mujer, a la que siempre se ha fertilizado artificialmente en la clínica Dexeus de Barcelona, para que esté todo más claro que una mañana de agosto en las Azores. Pero bueno, dejemos de lado el agujero del culo de Mariano, que el resto del PP echa mucha más peste, más peste que una caja de sardinas tirada en un contenedor tres semanas. Me quedo corto: las gaviotas peperas llevan pudriéndose mucho más que las sardinas, desde los tiempos de Manolo Fraga Iribarne. Don Manuel fue el mentor de Mariano, por cierto, y lo obligó a casarse para acallar ciertos bien cimentados rumores.

En fin, se acabó hablar bien del PP, así que, en vez de mencionar que la Cospedal aún tiene un polvo culero, diré que durante su presidencia en Castilla La Mancha hubo más manchas que en los calzoncillos de un seminarista.

Pero tiempo habrá para sacarlas a orearse al sol.

MHdP

Siguiente capítulo: "La corrupción".




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La variable oculta en las utopías futuristas

The Oil Crash - 22 October, 2015 - 11:39

Queridos lectores,

Durante estos días han circulado por las redes sociales muchas bromas sobre la falta de acierto de la anticipación proyectada en una película (en realidad, una trilogía de filmes) que fue muy popular en los años 80, Regreso al futuro. En la segunda de las entregas de esa trilogía, el protagonista viajaba al 21 de Octubre de 2015, fecha que en aquel entonces se encontraba a unos 30 años en el futuro, y llegaba a un mundo donde los avances tecnológicos habían cambiado de muchas formas la manera de vivir de los humanos, al menos en la parte opulenta del planeta (los EE.UU.) donde se desarrollaba la acción. Ahora que ya han pasado esos 30 años hemos podido comprobar que muchas de las invenciones más espectaculares que los guionistas de la película proyectaban para nuestros días (coches voladores, patinetes levitadores, comida liofilizada, ropa robotizada, hologramas de grandes dimensiones y una buena cantidad de tecnologías que se engloban en lo que actualmente denominamos Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, TIC) simplemente no han llegado.

Algunos vídeos de internet explotan el chascarrillo de comprobar que cualquier parecido de lo proyectado hace 30 años con la realidad es pura coincidencia. Hay gente que encuentra divertida la disonancia entre las expectativas de hace tres décadas y la realidad más prosaica de nuestros días y le refuerza en su desdén hacia la mitificación del progreso científico y tecnológico que es signo distintivo de nuestra civilización industrial; mientras que a algunas personas les ofende esa muestra de desencanto con la tecnología y el mito del progreso subyacente a nuestra sociedad actual y rápidamente apuntan, con razón, que justamente en el campo de las TIC no sólo se han cumplido algunas de las previsiones de la película (e.g., teleconferencias) sino que han aparecido tecnologías nuevas (miniaturización extrema de la electrónica, móviles, GPS, internet) que van mucho más allá de lo que la generación inmediatamente precedente a la nuestra fue capaz de imaginar. Para la mayoría la discusión no va más allá de esta confrontación entre estas dos visiones: por una parte, la enésima desilusión con las promesas nunca cumplidas de un futuro hipertécnico y ultraconfortable (¿dónde está mi coche volador?) y por la otra la reafirmación en que nuestro futuro será inevitablemente esplendoroso gracias al imparable avance de la tecnología y al invencible progreso de la Humanidad. El fondo de esta discusión es la lucha entre dos sistemas de creencias, dos sustratos culturales que aspiran a ser hegemónicos: por un lado, el socialmente dominante pero en decadencia, el del Progreso inevitable, que nació de la Guerra Fría y que ha dominado el contrato social de las sociedades capitalistas durante las últimas décadas; por el otro, el socialmente creciente, el de una emergente conciencia de la necesidad urgente de actuar en múltiples aspectos (ecológicos, sociales, de justicia, democrática) que han sido aparcados durante demasiado tiempo para no estorbar la marcha imparable del Progreso y que, perdida ya la fe en que alguna vez se cumplan sus promesas, se revuelve ahora contra Él y propugna desde diversos frentes un abanico de ideas hace no tanto consideradas como absurdas y ahora como heréticas (decrecimiento, simplicidad voluntaria, retorno al campo, democracia directa, asamblearismo, expropiación de los medios de producción...). Como ambos sistemas de creencias, el dominante pero decadente y el minoritario pero emergente, se están disputando la hegemonía cultural de nuestra sociedad para las próximas décadas, las disputas entre los defensores de uno y otro bando toman a veces un carácter un poco arisco. Apasionante como es este tema (la lucha entre la conciencia dominante y la conciencia emergente, que en el fondo tiene mucho de recuperar la conciencia de clase) no será la cuestión que abordaré hoy, en parte porque mi visión como científico está mal representada por las dos alas más extremas de ambos pensamientos, y en parte porque no me creo especialmente cualificado para abordar esa discusión. Sin embargo, sí que querría analizar un aspecto poco debatido: por qué algunas promesas tecnológicas han sido clamorosamente desmentidas por la realidad mientras que otras han sido superadas con creces por la misma. No voy a analizar todas las razones por las cuales se ha seguido este curso de los acontecimientos, sino que sólo me fijaré en las razones meramente físicas de esta divergencia.

El sueño del vehículo volador como producto de consumo a escala masiva está presente en la mentalidad occidental prácticamente desde los comienzos de la popularización del coche particular. En la década de los 30, los ingenieros de la época soñaban que para finales de los años 60 el coche volador sería una realidad, mientras que otros más modestos consideraban que como mínimo cada casa dispondría de un autogiro o helicóptero doméstico.

Este sueño de la próxima llegada del vehículo volador privado se repitió década tras década durante más de 50 años (no olvidemos que "Regreso al futuro" es de mitades de la década de los 80 del siglo pasado), hasta que poco a poco el sueño se fue diluyendo; en la actualidad se sigue soñando con el coche volador como producto de consumo masivo pero se le coloca en un futuro indefinido (e.g., la casi contemporánea "Blade Runner" o la algo posterior "El quinto elemento"). En realidad, la fantasía que domina la última década es la del colapso de la sociedad de manera abrupta y apocalíptica (tema sobre el que ya hemos hablado en este blog), es decir, una visión muy crítica del presente proyectando su miserable lógica en un futuro distópico a evitar, visión que se alinea con la conciencia emergente que comentaba antes.

¿Por qué no ha llegado el utilitario volador pero sí se han producido avances gigantescos como internet? Desde mi punto de vista, por la influencia de una variable siempre ignorada en la sociedad tecnológica pero de una importancia física primordial, y leit motiv de este blog: la energía. Las transformaciones que se han impuesto son aquéllas que tenían mejor rentabilidad en términos de la energía invertida y el rendimiento obtenido, y también aquellas tales que sus consumos energéticos eran compatibles con la disponibilidad energética real.

Imaginemos, por un momento, que la Humanidad tuviera acceso a toda la energía que quisiera utilizar y sin causar otros efectos indeseados. Con una cantidad ilimitada de energía disponible hacer un coche volador no sería nada problemático; podrían funcionar con pilas de plutonio (tecnología que usan las sondas espaciales que enviamos a visitar otros planetas) que accionarían hélices horizontales como en los actuales drones, o bien con un sistema de levitación magnética basado en proyectar un haz sobre una enorme infraestructura de carriles magnéticos, todo ello construido con imanes basados en neodimio que se extraería con facilidad o se sintetizaría con reacciones nucleares adecuadas (los residuos radiactivos de las cuales se consumirían en otros reactores diseñados para su eliminación y con poca eficiencia energética, pero eso no es un problema si la energía sobra), o bien se crearían imanes y baterías más eficientes gracias a la síntesis del grafeno en cantidades masivas (a pesar del derroche energético que implica, pero eso es indiferente si hay energía a espuertas) o bien algún otro sistema de propulsión que ahora no imaginamos facilitado por la energía hiperabundante. Del mismo modo, sería perfectamente posible usar un monopatín levitador que funcionaria sobre todo el área urbana cuyo subsuelo contendría una apropiada aleación ferromagnética. Robotizar la ropa es algo que es factible incluso hoy en día, pero que no se hace porque el coste productivo no compensa la escasa utilidad añadida de ese producto; pero en un entorno de energía hiperabundante los costes productivos de cualquier producto serían despreciables (ni siquiera la mano de obra sería un problema, ya que todas las cadenas de montaje estarían hiperrobotizadas). Generar grandes hologramas o cualquier otra extravagancia que se nos pudiera ocurrir podría hacerse con tal de que alguien se lo propusiese, ¿por qué no?, puesto que implicaría un coste despreciable.

La exploración espacial sería un uso más serio de toda esa energía que nos sobraría. En un post reciente sobre, justamente, el estancamiento tecnológico, Tom Murphy comenta que proyectando las tendencias los años 50 lo lógico es que las misiones tripuladas de nuestros días estuviesen ya más allá de Plutón, cosa que obviamente no ha pasado: sólo hemos podido llegar a la Luna, es decir, al jardín de nuestra casa, y sólo hemos enviado allá un puñado de hombres.

Imagen de XKCD: https://xkcd.com/893/

Enviar hombres al espacio implica un gran coste energético para sacar una masa bastante considerable fuera del campo gravitatorio terrestre, y aunque viajar por el espacio puede ser poco costoso debido a la falta de fricción y explotando el impulso gravitatorio de los planetas, si se quisiera viajar a una velocidad aceptable (y no emplear años para llegar a Plutón) tendríamos que emplear cantidades aún más grandes de energía. Nuevamente, lo que parece ser el cuello de botella no es la factibilidad técnica (no exenta de sus problemas considerables, por supuesto) tanto como la disponibilidad energética.

Incluso el viaje en el tiempo, al menos hacia el futuro, es una cosa fácil de hacer si uno dispone de grandes cantidades de energía: basta con salir de la Tierra y acelerar hasta alcanzar velocidades sublimínicas respecto a nuestro planeta (con un consumo gargantuesco de energía) y después regresar a casa; debido a los principios físicos de la Relatividad el tiempo habrá transcurrido más rápido para los que se quedaron en el planeta que para los que se fueron de paseo. Eventualmente, y dejando un momento al margen de una infinidad de imposibilidades técnicas, si uno dispusiera de una cantidad literalmente infinita de energía podría transmutar la materia ordinaria en materia taquiónica y gracias a ello ir hacia atrás en el tiempo. Así que al menos cierto tipo de viaje en el tiempo debería de ser posible si nuestra disponibilidad de energía fuera ilimitada.

Analicemos, pues, qué es lo que realmente se ha desarrollado más allá de las previsiones sociales de hace treinta años, las TIC. El exponencial incremento de prestaciones de la microelectrónica, el abaratamiento de costes y los nuevos conceptos en transmisión de información (fibra óptica, wifi, gestión multibanda) han posibilitado la explosión de internet, la gran red global que ha permitido un acceso a gran cantidad de información prácticamente al instante y desde un pequeño dispositivo que puedes albergar en la palma de tu mano. No es poca cosa: las transformaciones en los ámbitos productivos y sociales que son resultado de internet son enormes; internet ha posibilitado, entre otras muchísimas cosas, plataformas de difusión como este propio blog: sin internet, el esfuerzo de divulgación que yo hago simplemente no sería posible, pero es que tampoco me sería fácil acceder siquiera a la información que uso en mis análisis. Es obvio que había una enorme capacidad de desarrollo tecnológico, que el ingenio humano ha explotado mucho más allá de cualquier previsión. Este desarrollo ha tenido una componente material, que justamente se ha basado en la miniaturización de componentes, con su descenso de costes, y un aumento de la potencia de procesamiento, que ha hecho posible una explotación masiva del procesamiento de datos. Pero es justamente esta desmaterialización temprana de la microeelectrónica la que ha permitido la gran explosión de las TICs: el objeto de las TICs, la información, es primeramente inmaterial, y así su consumo energético ha sido bajo o moderado. No había, por tanto, la necesidad de acceder a fuentes de energía aún más potentes como requerían los otros avances tecnológicos proyectados, y eso ha hecho posible el gran avance de las TIC. Pero esta rápida expansión de las TICs está llegando a su final, en realidad. Por una parte, debido al final de la ley de Moore, por razones meramente físicas, que implica que no continuará la reducción de costes por bit procesado. Por otro lado, porque la expansión de internet y la explotación masiva de terminales de TIC ha hecho que el consumo de energía de las TIC ya no sea despreciable: el consumo de las TIC se estima en el 2% de toda la energía final anualmente consumida, cantidad que algunos suben hasta el 5% se si tiene en cuenta el coste energético de fabricación de las diversas componentes. No es tan sorprendente, teniendo en cuenta que por ejemplo Google tiene varias centrales térmicas (por cierto, de carbón) sólo para alimentar sus servidores con los que cualquier búsqueda, seria o frívola, lleva segundos. Al margen de que nos cueste imaginar nuevas aplicaciones de las TICs (más allá de la quimérica y temida Singularidad), el hecho es que la huella energética de las presentes TICs ya no es despreciable y eso asegura que su desarrollo futuro ya no será exponencial.


¿Qué es, por tanto, lo que nos ha impedido ocupar nuestro lugar en las estrellas o la evolucionar al superconsumismo hipertecnológico que se aventuraba hace años? Tal y como yo lo veo, simplemente,  la disponibilidad de energía; disponibilidad de energía que a pesar de haber seguido creciendo a buen ritmo en las últimas décadas no ha podido seguir el ritmo de nuestros sueños. La disponibilidad global de energía se ha incrementado desde los 80, bien es cierto, en un enorme 70% aproximadamente, pero es que de 1950 a 1980 se había multiplicado por 3.


Imagen de Our Finite World: http://ourfiniteworld.com/2012/03/12/world-energy-consumption-since-1820-in-charts/
Se da el problema añadido de que este incremento de energía, que no ha sido tan grande como deseábamos, se ha hecho a costa de fuentes de energía de peor calidad, más difíciles de extraer y más contaminantes, con lo que el progreso que sí que hemos podido conseguir ha llevado aparejado una factura ambiental muy elevada que hace que muchos se cuestionen si realmente ha merecido la pena.

Y si el simple hecho de que la disponibilidad de energía no haya seguido aumentando tan rápido como en las primeras décadas del siglo XX ha hecho que no se cumplieran nuestros sueños de gloria y progreso, ¿cómo creen Vds. que les afectará la disminución de la disponiblidad de energía que se avecina? ¿Cómo estará afectando ya el declive energético del petróleo? ¿Cómo les va a afectar las crisis concéntricas, con las materias primas en su interior, que ya se están desarrollando?

El año pasado el informe anual (WEO) de la Agencia Internacional de la Energía contenía claros mensajes, indicando que no sólo el petróleo está llegando a su máxima producción sino que carbón y uranio están en similar situación, y la crisis de las materias primas de este año nos muestra que el camino seguido es probablemente peor que lo que la AIE proyectaba. ¿Qué sorpresas nos deparará el WEO 2015, que se publicará el próximo 10 de Noviembre? Tengo claro que desde luego no será un futuro de coches voladores ni de naves espaciales.



Salu2,
AMT
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