
Us adjunto el millor article que he llegit en molt de temps:
La ópera Gotterdämmerung de Wagner es acerca del crepúsculo de los dioses paganos. El más potente de los dioses paganos de los últimos tiempos, el que ha guiado los destinos de la humanidad durante los últimos cuarenta años, es el de la Deuda Irredimible. Antes del 14 de agosto de 1971 las deudas eran obligaciones, y la palabra "bond" (que se puede traducir como cadena, del inglés al español) tenía el sentido de lo que literalmente significa: lo contrario de la libertad. El privilegio de emitir deuda tiene su correspondiente responsabilidad: la de reembolsar.
En ese fatídico día, todo cambió con una firma. El Presidente Nixon abrazó la espinosa teoría de Milton Friedman y declaró el irredimible dólar una Mónada, es decir, una cosa que existe en sí y por sí misma. De acuerdo con esta teoría, el gobierno tiene el poder de crear deuda inconvertible —la deuda que nunca necesita ser reembolsada y aún así no pierde su valor— con sujección únicamente a una "regla de cantidad"; por ejemplo, no debe ser aumentada en más de un 3% por año. Esta idea es tan ridículamente tonta que “sólo hombres muy versados la pudieron haber pensado”. Si el ladrón roba modestamente, entonces no será detectado. Nunca se les ocurrió a los profesores de Economía y a los periodistas financieros que modesto y ladrón son términos contradictorios. ¿Cómo llegaron a creer en una deuda inconvertible? La explicación muy probablemente se encuentre en el dicho de Schiller: "Toda persona, como individuo, es tolerablemente sensata y razonable. Pero como miembro de una multitud se convierte inmediatamente en un cabezota". Los profesores de economía y los periodistas financieros no son la excepción.